Apoyo Logístico en la Guerra de Malvinas
Apoyo Logístico en la Guerra de Malvinas
Camuflaje aplicado a los aviones A-4Q durante el transcurso de las hostilidades. En la foto
Cabos Segundos Daniel Riedinger, Gustavo Borroni y Luis Pérez (foto: Rubén Moyano vía
Claudio Meunier)
Si bien es por todos conocida la actividad que desarrolló la Aviación Naval Argentina en la
guerra de Malvinas, ha pasado casi desapercibida la tarea de apoyo que permitió el
funcionamiento de los sistemas de armas aeronavales, personal civil y militar de los escalones
de apoyo de la cadena de arsenales aeronavales que distribuidos a lo largo del litoral marítimo
sostuvieron con su trabajo silencioso y anónimo a los medios de combate empleados.
Taller Aeronaval Central
Base Aeronaval Comandante Espora – Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires
Era el centro de mantenimiento mayor de la Aviación Naval, heredero de los Talleres
Aeronavales de Puerto Belgrano, creado en la década de 1970 era el mayor centro de
mantenimiento de aeronaves militares de Sudamérica.
Misión del Taller
Proveer apoyo técnico y logístico a las unidades de la FUERZA DE TAREAS AERONAVAL (FT80) a
fin de contribuir al desarrollo de las Operaciones Aéreas Navales en el Teatro de Operaciones
del Atlántico Sur (TOAS).
Tareas de Apoyo
Durante el Conflicto del Atlántico Sur, el Taller Aeronaval Central efectuó estudios para la
instalación de equipos de contramedidas electrónicas en los aviones Boeing 707 de la Fuerza
Aérea Argentina y en los L-188 de Armada.
Producida la orden de alistamiento del material de vuelo luego de la recuperación de las islas,
lograron la puesta en servicio de 6 A-4Q Skyhawk mediante el cambio de alas que presentaban
fisuras por otras de repuesto.
Trabajando sin pausa junto a personal militar de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de
Helicópteros lograron la puesta en servicio del Sea King 2-H-233 que se encontraba en
inspección para mediados de mayo.
El trabajo conjunto de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, el Taller Aeronaval Central y los
Arsenales Aeronavales 1 y 2 lograron llevar al servicio 5 aviones antisubmarinos Grumman S-2E
Tracker antisubmarinos sobre 6 asignados a la unidad.
Instalaron analizadores de espectro para dar una mínima capacidad de contra medidas
electrónicas y aumentar su esperanza de supervivencia en caso de ser descubiertos a los dos
aviones de patrulla marítima Embraer EMB-111 Bandeirante alquilados a Brasil y asignados a la
Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina.
Analizador de espectro Tektronic instalado en los aviones S-2E Tracker y Embraer EBM-111
Bandeirante. (Foto: Suboficial Mayor Juan Carrera vía Claudio Meunier).
Por la experiencia de los primeros días del conflicto, y ante la pérdida de tres A4Q, se pintaron
los fuselajes de las aeronaves que operaban desde Tierra del Fuego para adaptar sus colores a
los del teatro de operaciones.
A raíz del accidente en el cual falleciera el Capitán de Corbeta Zubizarreta, resultó dañado el
avión A-4Q 3-A-306 (rotura de parante de nariz). El TAC destacó personal a Río Grande, que
reparó los daños, quedando el avión nuevamente en servicio antes del fin de las hostilidades.
Se destacó personal civil al portaaviones para reforzar los grupos de mantenimiento de las
escuadrillas.
Se destacó personal a la Base Aeronaval Almirante Zar para reparar un helicóptero AI03
Alouette que había sufrido un accidente.
Se verificaron y repararon las turbinas de los destructores A.R.A. “Hércules” y “Santísima
Trinidad”.
Dada la necesidad de contar con lanzadores de “chaff” en los aviones A-4Q, que permitieran
eludir misiles aire-aire, se construyó una máquina para cortar el papel en las medidas
necesarias.
Se adaptaron distintos instrumentos para ser utilizados en aviones S2E.
Se reparó un guinche sonar de helicóptero H-3.
Durante todo el conflicto, el Taller Aeronaval Central destacó personal a las distintas bases
para colaborar en el mantenimiento de las unidades de combate y de apoyo logístico.
Arsenal Aeronaval N° 1
Base Aeronaval Punta Indio – Verónica, provincia de Buenos Aires
Con presencia activa desde 1925 a través de los años ha demostrado su capacidad en la
construcción de aviones y modificaciones a modelos ya existentes estuvo presente en el
conflicto dando apoyo a las operaciones militares en las islas y en el continente.
Misión del Arsenal
Proveer apoyo logístico a las unidades del Grupo Aeronaval Insular (GT 80.1) y a las que
ordenara el Comando de la Aviación Naval a fin de contribuir al desarrollo de las Operaciones
Aéreas Navales en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).
Tareas de Apoyo
Instalación, desarrollo y mantenimiento de los Aeródromos de Campaña en Río Gallegos,
Puerto Argentino (Estación Aeronaval Malvinas) e Isla Borbón (Estación Aeronaval Calderón).
Avión Aermacchi MB 326 de la Primeera Escuadrilla Aeronaval de Ataque volando en
inmediaciones de la Antena VLF/Omega de Trelew en misión de reconocimiento. Luce los
colores de camuflaje pintados por el Arsenal Aeronaval N° 1 (foto: Autor desconocido).
Desarrollo y mantenimiento de los elementos de campaña para reforzar el apoyo terrestre a
las operaciones aéreas en la Base Aeronaval Almirante Quijada (Río Grande).
Destacó Personal civil y militar con ropa de combate al Teatro de Operaciones, prestando sus
patrióticos servicios a la Nación, desarrollando todo tipo de tareas de apoyo a las actividades
que se desarrollaron en Río Grande, Ushuaia, Río Gallegos y en las propias Islas Malvinas.
Instalación de equipos de navegación VLF Omega en los aviones Embraer EMB-111.
Pintado tipo camuflaje de los aviones Aermacchi MB 339A (10 aviones).
Alistamiento de los sistemas de armas, navegación y comunicaciones de los aviones Aermacchi
MB 339A (10 aviones).
Instalación de un equipo de navegación VLF en un avión Beechcraft B-200.
Alistamiento de los sistemas fotográficos de los aviones Beechcraft B-80F.
Alistamiento de los sistemas de armas, navegación y comunicaciones de los aviones Beechcraft
T-34C Turbo Mentor.
Arsenal Aeronaval N° 2
Base Aeronaval Comandante Espora – Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.
Con su presencia desde 1940 en la Base Aeronaval Comandante Espora ha dado apoyo al
Grupo Aeronaval Embarcado (GAE) desde su creación.
Misión del Arsenal
Proveer apoyo logístico a las unidades de la Fuerza Aeronaval Nº 2 y a las que ordenara el
Comando de a Aviación Naval, a fin de contribuir al desarrollo de las Operaciones Aéreas
Navales en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).
Tareas de Apoyo
Departamento Armas
Sea King pintado por el Arsenal Aeronaval N° 2 para la misión de rescate en Isla Borbón (foto:
Teniente de Fragata Antonio Urbano -en la foto- via Claudio Meunier).
Al iniciarse la guerra, los aviones Super Etendard que recién comenzaban a operar en nuestro
país, no cumplían con los requerimientos técnicos para la adecuada utilización de misiles
Exocet AM-39. El Departamento Armas del Arsenal Aeronaval Nº 2, sin contar con experiencia
previa, procedió a la armonización de la caja de servoposicionamiento con lo que se lograron
resultados correctos en las pruebas que fueron comprobadas durante el conflicto por los
blancos alcanzados.
Previendo el agotamiento del stock de misiles, personal del Arsenal se destacó a Rio Grande
para instruir a la Tercera Escuadrilla Aeronaval De Caza Y Ataque sobre el armado de bombas
Matra de 250 y 500 libras, lisas y frenadas.
Se instalaron en helicópteros Sea King un cañón MG-151 de 20mm y coheteras.
Instruyó a la Fuerza Aérea Argentina, en las Bases de San Julián y Rio Gallegos sobre la
utilización de espoletas EIRV-15.
Colaboró con las pruebas de lanzamiento de torpedos MK-13 desde el avión Pucará.
Como hecho demostrativo de la voluntad y el entusiasmo del Personal del Departamento se
destaca el “cortado a mano” de dipolos para dispositivos de engaño electromagnético “CHAFF”
para aeronaves de la Fuerza Aeronaval Nº 2. Se cortaron 200 m2 de papel de aluminio en
diminutos rectángulos de 2 x 15 milímetros.
Departamento Electrónica
Aumentaron las capacidades MAE de la aeronave S-2E Tracker, para permitirle efectuar
mediciones de magnitud de señal en la banda de los 100 hasta 550 MHZ, instalando en todos
los aviones instrumentos analizadores de espectro y antenas. Este equipamiento permitía la
detección de los radares de alerta temprana del enemigo que no podía realizarse con el equipo
MAE original disponible en el avión.
Instalaron un sistema similar en aviones EMB-111 Bandeirante con resultados satisfactorios.
Se instalaron dos navegadores VLF/Omega y dos receptores de sonoboyas OTPI en aviones A-
4Q.
Se instaló un navegador VLF/Omega en helicóptero Sea King.
Se instalaron en tierra navegadores TACAN aerotransportados, funcionando en modo aire-aire
que fueron utilizados por la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros en Viedma, y por la
Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina en la Estación Aeronaval Rio Gallegos.
Durante el conflicto parte del personal técnico civil del Departamento fue embarcado en el
Portaaviones A.R.A. “25 de Mayo” y destacado a las Bases Aeronavales Rio Grande y Rio
Gallegos.
Toboganes de descarga para aviones L-188 Electra (foto Museo de la Aviación Naval).
Arsenal Aeronaval N° 3
Base Aeronaval Ezeiza – Aeropuerto internacional Ezeiza, provincia de Buenos Aires.
Instalado el Comando de Transportes Aeronavales en Ezeiza (1956) se creó el 1° de marzo de
1962 en su ámbito un Taller Aeronaval que efectuara el mantenimiento de sus aviones.
Misión del Arsenal
Proveer apoyo logístico a las unidades de la Fuerza Aeronaval Nº 3 y a las que disponga el
Comando De La Aviación Naval, a fin de contribuir al desarrollo de las Operaciones Aéreas
Navales en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).
Tareas de Apoyo
Se instaló en el avión 2-P-112 Neptune de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración un equipo
VLF/Omega GNS-500 A, Serie 3 y se reparó la instalación del VLF/Omega GNS 500 A Serie I.
Se reparó equipo VLF/Omega GNS 500 A Serie I en el avión Lear Jet de la gobernación de Tierra
del Fuego.
Se construyó un cargador de baterías para aviones Super Etendard.
Se instaló un equipo VHF-618 M2D, Collins, en la central de operaciones de la Base Aeronaval
Ezeiza.
Se construyó e instaló una fuente de alimentación de 220V a 26VDC para operaciones de la
Base Aeronaval Ezeiza.
Se construyeron dos kits sanitarios uno para L-188 Electra y otro para F-28 Fokker
desmontables.
Se adaptó en el L-188 Electra 5-T-1 una contramedida electrónica (CME).
Se construyó un tobogán para descarga rápida de las aeronaves L-188 transportable en vuelo.
Se organizó el sistema de carga y descarga de aeronaves paletizadas en Rio Grande (mesas de
transferencia y carros Dolli).
Arsenal Aeronaval N° 4
Beechcraft B-80F camuflado en el Arsenal Aeronaval N° 1 (foto: Javier Mosquera via Claudio
Meunier).
Base Aeronaval Almirante Zar – Trelew, provincia de Chubut.
Creado el 20 de noviembre de 1972, su función principal era el apoyo logístico a la Escuadrilla
Aeronaval de Propósitos Generales equipada con aviones Grumman S-2A Tracker, Beechcraft
B-80 y Fairchild PC-6 Turbo Porter.
Misión del Arsenal
Proveer apoyo logístico a la Escuadrilla Aeronaval De Propósitos Generales, que contaba con
aviones S2A Tracker, PC-6 Porter y Beechcraft B-8O y a todas las Unidades Aéreas en tránsito, a
fin de contribuir al desarrollo de las Operaciones Aéreas Navales en el Atlántico Sur.
Tareas de Apoyo
Se cubrió guardia las 24 hs. para recepción y despacho de materiales, amunicionamiento y
apoyo de aviones de la Aviación Naval y de la Fuerza Aérea Argentina, principalmente aviones
Canberra de la Base Aérea de Paraná.
Se trabajó en un avión Pucara para adaptar un sistema de sujeción y disparo de torpedos.
Se trabajó con la grúa y montacargas en la instalación de cañones antiaéreos para defensa de
la Base.
Se reparó, por rotura, la puntera de ala y empenaje vertical de un avión Aermacchi.
Se destacó personal civil a Río Grande para tareas de mantenimiento de aviones Tracker y B-
80.
Se construyeron e instalaron soportes para ametralladoras en aviones PL-6 y camionetas.
Se repararon numerosos elementos de campaña para el Batallón de Infantería de Marina N°4.
Se adaptó un grupo electrógeno móvil.
Se reparó un tráiler para torre de control móvil.
Se pintaron con esquema de enmascaramiento todos los B-80 y PC-6 de la Escuadrilla de
Propósitos Generales.
Se repararon equipos y se construyeron filtros para abastecimiento de combustible para pistas
auxiliares.
TN Jorge Bohn puesto de Piloto (foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación Naval
Argentina).
A partir de 1947 la Aviación Naval incorpora sus primeros cuatrimotores de transporte, los
Douglas C-54, con los cuales operando inicialmente desde Morón (Buenos Aires) incrementa
sustancialmente su capacidad de transporte. Inclusive para el 13 de diciembre con uno de ellos
se efectuó el primer sobrevuelo del Círculo Polar Antártico. Por varias décadas, los Douglas C-
54 inicialmente de la 1° Escuadrilla de Transporte y a partir de 1965 con la 1° Escuadrilla
Aeronaval de Sostén Logístico Móvil cubrieron cabalmente todos los requerimientos de
transporte pesado de la Armada. A comienzos de la década del setenta, solamente restaban en
línea de vuelo dos Douglas C-54, los cuales requerían un urgente reemplazo.
Luego de analizar distintas alternativas, se tomó la decisión de adquirir tres Lockheed L-188
Electra pertenecientes a la compañía McCulloch Airlines, al tiempo que se firmó un contrato
con la Lockheed Aircraft Services Company para la conversión de estos al modelo combi
(carga/pasajeros) L-188PF. Esto requería una importante modificación estructural, la
instalación de un portalón de carga retráctil de 3,60 x 2,07 metros por detrás de las alas.
además del refuerzo del piso de la cabina de pasajeros, con lo cual el Electra quedaba
transformado en un carguero.
El Electra 5-T-1 el primero en ser convertido al standard L-188PF, es entregado a la 1°
Escuadrilla de Sostén Logístico Móvil al mando del CC Manuel Freites en 1974.
A partir de 1975 los Electra entraron en plena actividad: vuelos de apoyo logístico durante los
despliegues operativos de las escuadrillas de ataque y exploración, transporte de efectivos y
vuelos glaciológicos. La escuadrilla también tenía asignada la tarea de cumplir servicios
regulares entre las bases aeronavales, el cual tenía gran incidencia en el desarrollo de las
distintas unidades de la Armada en la zona Sur.
El 5-T-1 aterrizando en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982 (foto: vía Adolfo Luraghi).
Guerra
En 1982 asume el comando de la 1° Escuadrilla de Sostén Logístico Móvil el CC Luis Conrado
Lúpori. La unidad disponía por entonces de los tres Electra en condiciones operativas.
El primer vuelo de la unidad relacionado al desembarco del 2 de abril tuvo lugar el 14 de marzo
cuando en un vuelo especial trasladó de Ezeiza a Ushuaia al Grupo “ALFA”, 14 comandos
anfibios al mando del TN Astiz que debía ser trasladado a Puerto Leigth en las islas Georgias
para establecer una base militar permanente.
A partir del 27 de marzo incrementaron significativamente sus vuelos de traslado de tropas y
equipos desde Comandante Espora hacia las bases de la zona austral en preparación del que
sería el “Operativo Rosario”.
En la madrugada del lunes 29 de marzo de 1982 es aprontada una tripulación de urgencia,
buscando a cada tripulante a sus respectivos domicilios para realizar un supuesto vuelo de
traslado de carga desde Ushuaia a Buenos Aires que, a retirada del viernes 26 de marzo, no
estaba programado por el Departamento Operaciones.
Esta tripulación estaba integrada por el siguiente personal:
CC Luis Lúpori – Comandante de la Escuadrilla y Comandante del Avión.
TN Daniel Bulló – Comandante del Avión – Copiloto
SSAE Salvador Tapia – Ingeniero de Vuelo.
SSAE Orlando Barletta – Ayudante de Ingeniero de Vuelo.
SSAE Jorge Di Iorio – Ayudante de Ingeniero de Vuelo.
CIAE Juan Carlos Molina – Tercer Mecánico de Vuelo.
CIAE Cesar Anta – Tercer Mecánico de Vuelo.
CSAE Adolfo Luraghi – Tercer Mecánico de Vuelo.
CSCM Juan Almirón – Comisario de Abordo.
Avión 5-T-2 en el aeropuerto de Puerto Argentino. (Foto: album fotográfico EA51, Museo de la
Aviación Naval Argentina).
Se destacan en el avión 5-T-1 “Antártida Argentina” configurado como carguero hacia la Base
Aeronaval Río Grande.
Esta tripulación sin saberlo comenzaba a participar de la Operación Rosario.
Aterrizados ese mismo día en Río Grande donde se les informa de la situación y se ordena que
la tripulación descanse, para comenzar bien temprano el día siguiente.
El 30 de marzo realiza un vuelo de patrulla mar adentro a máxima autonomía, para plotear en
un mapa todos los buques identificados visualmente, que se encontraban navegando o
pescando adyacentes a las Islas Malvinas, con la ayuda precaria del Radar Meteorológico
Primus 90, con una cierta capacidad para búsqueda de superficie, sin poseer equipo de
contramedidas electrónicas (CME) y contando con un buen equipo de navegación VLF Omega
que le asegura la derrota, inicia con la misión encomendada.
Otra misión encomendada era observar al Patrullero Polar de la Marina Real HMS Endurance.
Este buque fácilmente identificable por tener el casco de color rojo brillante, como es común
para los buques polares para mejorar la visibilidad, había atracado en Puerto Stanley el mismo
30 de marzo, luego de regresar de las islas Georgias del Sur, que había sido destacado por las
autoridades británicas el 21 de marzo, para llevar a un Destacamento de Royal Marines para el
desalojo del personal argentino y regresar a Stanley.
El avión destacado a Rio Grande tenía la misión de controlar al HMS “Endurance” en su
navegación en caso de zarpar nuevamente, camuflado en su librea de avión de línea comercial,
el dato de la zarpada del Endurance de Puerto Stanley debía informarlo personal de LADE, que
en ese tiempo realizaba vuelos desde 1972 dos veces por semana a las Islas, de acuerdo con la
declaración conjunta con el Reino Unido de 1971.
“Era de vital importancia confirmar que el Endurance que tenía un pequeño destacamento de
13 Royal Marines abordo, mas 22 Royal Marines de la NP 8001 que se embarcaron para
trasladarlos a las Islas Georgias del Sur para desalojar a los civiles argentinos, zarpara
nuevamente con más dotación de Royal Marines a bordo, dejando en las Islas Malvinas la
dotación inglesa desmantelada y sin reemplazo, favoreciendo así, el comienzo del operativo.”
“Como a posterior en 1983 el Informe Franks (informe gubernamental inglés sobre las
decisiones tomadas por el gobierno del Reino Unido en el período previo a la invasión de las
Islas Malvinas en 1982), reconoció que esa baja de efectivos de Royal Marines en las Islas
Malvinas pudo haber servido para poner en duda el compromiso británico con las Islas y su
defensa, por haber fomentado la invasión argentina que condujo a la Guerra de las Malvinas”.
(Relato del SMAE VGM (R) Salvador Tapia).
Luego de 6 horas de vuelo se aterriza en Río Grande, para pasar el informes a las altas
autoridades de la Armada Argentina.
El 5-T-1 virando para aterrizar en el aeropuerto de Puerto Argentino a las 09:45 hs. del 2 de
abril de 1982. (Foto: Al bum de la EA51, Museo de la Aviación Naval Argentina).
SSAE Oscar Eguias, team electricidad – Observador
SSAE Hugo Breden, team estructuras – Tripulante de cabina
SSAE Jorge Di Iorio, team motores – Ayte. Ing. De vuelo
SSAE Augusto Maidana, team motores – 3° mecánico de vuelo
SSAE Juan Nicolás Romero, team electricidad – 3° mecánico de vuelo
SSAE Daniel Sosa, team electricidad – 3° mecánico de vuelo
CPSV Ramón Martínez, camarero – Comisario de abordo
CPAE Luis Rodríguez, team motores – 3° mecánico de vuelo
CPAE José Dotto, team motores – 3° mecánico de vuelo
CPAE Rodolfo Ferruz, team motores – Ayte. Ing. De vuelo
CPAE Jorge Morales, team estructura – 3° mecánico de vuelo
CISV Rubén Alfonso, camarero – Comisario de abordo
CIAE Daniel Ares, team motores – 3° mecánico de vuelo
CIAE Luis Aguilar, team motores – 3° mecánico de vuelo
CIAE Abel Gallici, team pista – 3° mecánico de vuelo
CIAE Horacio Herrera, team estructura – 3° mecánico de vuelo
CIAE Mario López, team electricidad – 3° mecánico de vuelo
CIAE Juan Carlos Molina, team hidráulica – Tripulante de cabina
CIAE César Anta, team estructuras – 3° mecánico de vuelo
CIAE Jorge Messina, team hidráulica – 3° mecánico de vuelo
CIAE Ramón Almada, team hidráulica – 3° mecánico de vuelo
CIAE Juan Acosta, team estructuras – 3° mecánico de vuelo
CIAE Juan Giambelucca, team electricidad – 3° mecánico de vuelo
CIAE Alfredo Migliaccio, team motores – 3° mecánico de vuelo
El Cabo Segundo Adolfo Luraghi, tripulante del 5-T-2 posa junto a su aeronave en la plataforma
del Aeropuerto de Puerto Argentino durante el 2 de abril de 1982. (Fotografía via Adolfo
Luraghi).
El Aeropuerto de Puerto Argentino instantes antes del primer aterrizaje del 5-T-1 el 2 de abril
de 1982. (Foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación Naval Argentina).
Personal subalterno que prestaba servicios en otros destinos convocados como adscriptos
SIAE Dionisio Arias, curso de ascenso SI a SP, ESAN – Ingeniero de vuelo
SSAE Roque Ibáñez, Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque – Observador
SSAE Hugo Agnes, Base Aeronaval Rio Grande – Observador
CPAE Salvador Massari, Escuela de Mecánica de la Armada – 3° mecánico de vuelo
CPAE Hugo Segovia, Arsenal Aeronaval N° 1 – Observador
CIEN, Alberto Vega, Base Aeronaval Ezeiza – Observador/enfermero en traslados sanitarios.
Cuando comenzó la guerra la escuadrilla se trasladó a pleno, con sus tres aviones L-188
“Electra” y todo el personal, quedando solo los furrieles y algunos cabos aeronáuticos para
guardia de hangar e instalaciones en Ezeiza, estos cabos se rotaban cada semana, volviendo a
incorporarse a sus compañeros en Tierra del Fuego, lo que permitió mantener el espíritu de
cuerpo y sentido de pertenencia a la unidad.
Los traslados de estos Cabos se hacían en los aviones propios dado que aun estando en guerra,
nunca se suspendieron las Líneas Aeronavales, en este caso la “Línea Alfa” que iba a de Ezeiza
a Espora los lunes y viernes, lo que implicaba el traslado la noche anterior del avión destacado
desde Rio Grande a Ezeiza para colocar los asientos, volar en la mañana la línea Ezeiza – Cte.
Espora – Ezeiza y al finalizar la misma volver a quitar los asientos y volar de nuevo a Río
Grande.
Vuelos de transporte
Un L-188 descargando vituallas con los toboganes construidos por el ARV3 en el Aeropuerto de
Puerto Argentino. (Foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación Naval Argentina).
Una vez recuperadas las islas y al dar la Fuerza Aérea Argentina prioridad de transporte a los
elementos propios y del Ejército Argentino la Aviación naval con sus escuadrillas de sostén
logístico móvil asumió la tarea de proveer el apoyo de transporte de los elementos de la
Armada hacia y desde las islas.
A partir del bloqueo los enormes Electra adoptaron un nuevo perfil de vuelo a gran altura
hasta una posición prefijada al oeste de Gran Malvina y desde allí comenzando a volar sobre el
mar entre los 15 y 30 metros de altura, en vuelo nocturno, con el apoyo de un Beechcraft B-
200 retransmisor de comunicaciones. La orden de continuar hacia Puerto Argentino o regresar
a Río Grande se daba con palabras clave en los diálogos que mantenían los operadores de
Puerto Argentino y la torre de control de Río Grande.
Las condiciones meteorológicas obligaban a volar por instrumentos, entre lloviznas, bruma o
niebla baja, sin radio ayudas y con solo el radio altímetro como guía.
La aproximación a la pista se hacía desde el mar, aterrizando en la cabecera este.
En caso de ser atacados y sufrir daños las tripulaciones carecían de toda posibilidad de
abandonar el avión y sobrevivir, se intentó usar traje anti-exposición y chaleco de
supervivencia en los vuelos, descartándolos porque impedían los movimientos en cabina,
volando entonces solo con overol y campera de vuelo.
El día 2 abril tras recuperar las Islas Malvinas, en Río Grande, se intercambian las tripulaciones,
ante el aviso de trasladar de inmediato a los heridos en combate, CCIM Pedro Giachino, ya
fallecido y los heridos el TF Diego Garcia Quiroga y el CSEN Ernesto Urbina que serían
trasladados de las Islas Malvinas a Río Grande por el avión Fokker F28 de la Segunda
Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil.
De modo que el avión 5-T-1 “Antártida Argentina” configurado como carguero con personal
del BIM N°5 con el TN Alberto Capelli, como Comandante del avión y la misma tripulación,
decola para trasladarse a las Islas Malvinas, aterrizando aproximadamente a las 12:59 horas,
convirtiéndose en el primer avión L188 Electra en posarse en el archipiélago.
Fueron recibidos por el CF Alberto Olcese, ex comandante de la Escuadrilla y por el SIAE
Dionisio Arias, ingeniero de vuelo del L-188, ambos habían participado del desembarco y
tomada la isla, constituyeron la Estación Aeronaval Malvinas.
Debido a la gran cantidad de aviones de la Fuerza Aérea Argentina que habían arribados con
anterioridad y se encontraban estacionados en la plataforma de Aeropuerto Militar de
Malvinas, una vez aterrizado el avión 5-T-1 “Antártida Argentina” la torre le indica que
continúe a la cabecera opuesta y realice el desembarco de la Tropa y realizar la descarga.
Como se debía dar prioridad al Fokker F-28 de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Sostén
Logístico Móvil, para el
De izq a derecha, TN Bullo Daniel – CC Guillermo Lucas (fallecido) – era el 2° Cte. y CC Luis
Lúpori Comandante de la Escuadrilla. (Foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación
Naval Argentina).
El 3 de mayo el 5-T-1 (CC Lúpori y TN Cagliolo) intentan llegar a las islas, abortando el vuelo
antes de llegar. El 4 de mayo el mismo avión y tripulación intentan un nuevo vuelo, también
abortado.
El 11 de mayo el 5-T-1 (CC Bóveda y CC Lucas) inician un nuevo cruce debiendo abortarlo a
mitad del vuelo.
Luego del desembarco de 21 de mayo en el estrecho de San Carlos los Electra no volvieron a
las islas hasta el 29 de mayo.
El 26 de mayo en horas de la noche se intenta otro cruce a Puerto Argentino con el 5-T-3 (CC
Lúpori y TN Cagliolo) con el apoyo del Beechcraft B-200 4-G-44 como retransmisor. Luego de
una hora y media de vuelo y ya casi sobre Gran Malvina se le ordena regresar por la presencia
de dos fragatas enemigas que bombardeaban en cercanías del aeropuerto.
El 29 de mayo en horas de la tarde despegó de Río Grande el 5-T-2 con el 4-G-44 como avión
de apoyo. Aterrizó en Puerto Argentino a las 18 horas descargando 7 toneladas de suministros
en 20 minutos bajo fuego enemigo, despegando de nuevo a las 18:20 horas. Este fue el ultimo
vuelo de Electra que pudo aterrizar en Puerto Argentino.
Esta tripulación estaba integrada por el siguiente personal:
CC Luis Lúpori – Comandante de la Escuadrilla y Comandante del Avión.
TN Alejandro Cagliolo – Copiloto
SIAE Pedro Chocobar – Ayudante de Ingeniero de Vuelo.
SSAE Francisco Rodríguez – Ingeniero de Vuelo.
CPAE Rodolfo Ferruz – Ayudante de Ingeniero de Vuelo.
CSCM Juan Almirón – Comisario de Abordo.
La operación de carga y descarga en la Estación Aeronaval Malvinas exigía rapidez para
minimizar la permanencia de los aviones en tierra y así disminuir la probabilidad de recibir un
ataque aéreo o de superficie. Para facilitar las maniobras de descarga se utilizaba un tobogán
construido en el Arsenal Aeronaval N°3 (ARV3). La maniobra se realizaba con los motores en
marcha, evitando así la posibilidad de una falla en la puesta en marcha, pero aumentando el
riesgo por la proximidad de las hélices.
La decisión de retirar los Electra de los vuelos logísticos a las islas se dio por varios motivos. Al
no poder parar los motores las hélices giraban muy cerca de la puerta de carga y al ser un
avión de grandes dimensiones y gran peso podía ser detectado con facilidad por los radares
del enemigo.
Vuelos de exploración
Buque polar ARA “Bahía Paraíso” durante la búsqueda de los náufragos del Crucero ARA
“General Belgrano” fotografiado desde el 5-T-1 durante la búsqueda de náufragos. (Foto:
Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación Naval Argentina).
El Lockheed L-188 “Electra” posee un radar meteorológico con limitada capacidad para
búsqueda de superficie, no poseia equipos de contramedidas electrónicas (ECM), si bien
contaba con un navegador VLF-Omega. Esto sumado a sus performances convertía a los Electra
en presa fácil de las naves de superficie inglesas.
Solamente llegó a equiparse al 5-T-1 con un equipo de ECM. tarea efectuada por el Arsenal
Aeronaval n°3. Esta unidad también diseñó y construyó un kit para adaptar al Electra al rol de
evacuación sanitaria, además de un tobogán especial que permitía una rápida descarga.
Ante las dificultades que presentaban los dos aviones exploradores Neptune, los Electra
asumieron las tareas de exploración a larga distancia entre el 4 y el 13 de mayo mientras que
los S-2 Tracker operaban en distancias medias.
El vuelo de mayor duración de este tipo tuvo lugar el 7 de mayo cuando se le asignó al 5-T-1 la
búsqueda del destructor HMS Exeter que e dirigía hacia las Islas Malvinas desde el Océano
Pacífico.
Despegó de Río Grande a las 13:50 hs al mando del CC Marcelo Bóveda y TN Alejandro
Cagliolo. Luego de ascender hasta los 3.100 metros puso rumbo hacia el sudoeste de la Isla de
los Estados. A las 14:55 hs su radar meteorológico detectó a 23 millas 5 barcos que navegaban
en formación de “V” con rumbo 270°, sin poder acercarse para obtener confirmación visual
por la posible presencia de armas antiaéreas Bóveda los identificó como posibles destructores,
-vuelos posteriores de otras aeronaves identificaron luego a las naves como pesqueros de
altura -, el 5-T-1 aterrizó en Ushuaia a las 18:30 hs luego de 5 horas y 20 minutos de vuelo.
El 10 de mayo se realizó un nuevo vuelo de exploración de 4 horas de duración, partiendo
desde Ushuaia, durante el cual avistaron un buque mercante.
El 11 de mayo el 5-T-3 cumplió el último vuelo de exploración al este y sudeste de la Isla de los
Estados operando desde Ushuaia, CF Campoamor y TN Favreaud piloto y copiloto
respectivamente.
Vuelos de búsqueda y rescate
Balsa del Crucero ARA “General Belgrano” en el Atlántico Sur. Fotografía tomada desde el 5-T-
1 durante la búsqueda de náufragos. (Foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación
Naval Argentina).
Entre el 3 y el 9 de mayo intervinieron en la búsqueda de los náufragos del crucero ARA
“General Belgrano” y posterior transporte de estos hacia la Base Aeronaval Comandante
Espora (Bahía Blanca).
El 3 de mayo el Neptune 2-P-111 localizó las primeras balsas, siendo relevado por el 5-T-1 (CC
Lúpori-TN Cagliolo) y el Fokker F-28 5-T-21 (CF Malnati – CC Gómez). El 5-T-1 tomó contacto
con las balsas a las 15:45 hs, interrumpiendo el contacto por falta de luz diurna a las 17:20 hs.
Aterrizó en Rio Grande a las 19:05 hs.
El 4 de mayo despegó el mismo avión y tripulación a las 07:20 hs con la misión de continuar la
búsqueda de las balsas, localizando 15. Relevado por el 5-T-21 que operaba desde Ushuaia,
aterrizó en Río Grande a las 13:30 hs volviendo a despegar a las 14:59 hs, aterrizando en
Ushuaia a las 18:45 hs.
Desde la primera hora del 5 de mayo se inició el puente aéreo entre Ushuaia – Río Grande –
Comandante Espora con el 5-T-3 (TN Capelli y Bullo) junto a 2 Fokker F-28 navales, 1 Boeing
707 y dos F-28 de la Fuerza Aérea Argentina y aviones de Aerolíneas Argentinas trasladando a
los náufragos hacia Puerto Belgrano.
Durante la mañana el 5-T-1 no pudo realizar vuelos en el área de búsqueda por mala
meteorología reiniciándose la búsqueda en horas de la tarde.
El 6 de mayo este mismo avión y tripulación reinició la búsqueda, la que finalizó con resultados
negativos, continuando los días 7 y 8.
El 5-T-1 permaneció en Ushuaia afectado a la búsqueda mientras el 5-T-2 trasladaba a los
náufragos rescatados.
El 9 de mayo el 5-T-1 realiza el último vuelo de búsqueda mientras que el 5-T-2 vuela desde Río
Grande hasta Ushuaia y Comandante Espora trasladando náufragos.
“Recuerdo que estábamos en el hangar de la Base Aeronaval Ushuaia preparando el avión para
trasladarnos a la Base Aeronaval Rio Grande y de repente se apersonó el CC Marcelo Bóveda,
Comandante del Avión y nos dijo: Señores a partir de este momento, nos olvidamos, donde
dormimos, cuando dormimos, donde comemos y que comemos, han torpedeado al Crucero
General Belgrano y lo hundieron y hay que salir a buscar a los náufragos inmediatamente.
En ese instante nos quedamos todos shockeados, se hizo un silencio total, nadie dijo nada en
ese momento, como todos los que habrían recibido tal noticia, luego el CC Bóveda dio media
vuelta y se retiró. Después al rato cada uno de los tripulantes que estaban conmigo
empezábamos a recordar con tristeza a nuestros camadas y amigos que estaban en el Belgrano
sin saber nada de ellos”
(Relato del SMAE VGM (RE) Jorge Messina)
Vuelos en el continente
Electra carreteando en la Base Aeronaval Río Grande durante el puente aéreo a Malvinas.
(Foto: Album fotográfico EA51, Museo de la Aviación Naval Argentina).
Aunque poco conocidos, pero de gran importancia fueron los vuelos de traslado de los misiles
AM-39 Exocet que por razones de seguridad se encontraban depositados en la Base Aeronaval
Comandante Espora. Solamente cuando se ordenaba una misión de ataque con los Super
Etendard, los misiles dentro de contendores presurizados eran trasladados hacia la Base
Aeronaval Río Grande. Algunos de estos vuelos fueron realizados por los Electra.
Conclusiones
La escuadrilla empleó 90 horas en vuelos de búsqueda anti-superficie, transportó 10.628
pasajeros y 10.145 toneladas de carga, realizó 28 horas de vuelos de búsqueda y rescate.
Completó 405 vuelos con un total de 1.355 horas afectadas exclusivamente a la campaña por
las Islas Malvinas volando aviones cuatrimotores de gran tamaño, escasa velocidad y ninguna
capacidad de autodefensa. El esfuerzo realizado quedó evidenciado por las 4.889,60 horas
voladas durante el año, la cifra anual más alta lograda por la unidad en su historial.
Operó en forma ininterrumpidas desde el 27 de Marzo al 15 de junio de 1982, en las siguientes
misiones ordenadas:
Evaluación sistema / técnica / táctica.
Transporte de Personal y / o carga. (Entre Bases en el Continente).
Transporte de Personal y / o carga (Entre el Continente y las Islas Malvinas).
Transporte periódico de los misiles AM-39 Exocet entre la Base Aeronaval Comandante Espora
y la Base Aeeronaval Hermes Quijada para su mantenimiento.
Búsqueda y rescate de los Náufragos del Crucero ARA “General Belgrano”.
Evacuación Sanitaria en Malvinas.
Evacuación Sanitaria en el Continente.
Búsqueda, Patrullado y / o Reconocimiento Anti-superficie.
Búsqueda del crucero HMS “Exeter”.
Efectuó cruces a las Islas Malvinas burlando el bloqueo inglés, después de haber impuesto
éstos la zona de exclusión.
Efectúo el repliegue del Personal y Material desde las Islas Malvinas al Continente.
Efectúo el repliegue del Personal y Material a sus bases de asiento desde el continente.
Efectuó el repliegue de prisioneros de guerra.
La Primera Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil recibió la condecoración
“Operaciones de Combate”.
Avión 5-T-3, Base Aeronaval Río Grande. (Foto: ARA)
Una mención especial a todos los Integrantes sin distinción de jerarquías de la Primera
Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil, con aviones de 30 años de antigüedad que
comenzó a volar con la Operación Rosario y lo continuó haciendo después del fin de las
acciones, continuamente replegando prisioneros, personal y carga de todas las unidades de la
Armada Argentina hasta el 30 de junio, logró mantener su tres aviones en servicio durante
todo el conflicto y no sufrió bajas, ni daños de material.
Una vez retornado el personal y aeronaves a su Base de origen, sin que medie ningún tipo de
intervalo, ni licenciamientos, las mismas Tripulaciones y personal de mantenimiento,
establecían nuevamente todas las Líneas de Transportes Aeronavales regulares para traslado
del Personal Militar y sus familias con todas las Bases Aeronavales del Sur.
Luego de la Guerra de Malvinas la EA51 continuó operando desde la Base Aeronaval Ezeiza en
su rol de transporte hasta 1991 en que fue puesta en condición de alistamiento V (reserva)
cediendo sus aviones y personal a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la Base Aeronaval
almirante Zar (Trelew).
Como recuerdo de la gesta junto a otros recuerdos de su historia, en la oficina del comandante
había una bandera inglesa enmarcada, la bandera fue encontrada arriada en el mástil del
cuartel de Marines, por un Cabo Principal que inspeccionaba el cuartel junto a otros efectivos,
este Cabo la tomó y se la entregó al Suboficial Primero Aeronáutico Dionisio Arias,
perteneciente a la Escuadrilla, que integraba junto a otros Suboficiales y Cabos, la pequeña
dotación de la Estación Aeronaval Malvinas, a cargo del Capitán de Corbeta Alberto Ángel
Olcese; y fue colocada dentro del pequeño hangar asignado a esa agrupación, permaneciendo
en ese lugar hasta que el Suboficial Arias se la entregara al Ingeniero de vuelo del avión 5-T-1,
Suboficial Primero Aeronáutico Ricardo Canale, quien la entregó al comandante de la EA51,
Capitán de Corbeta Luis Conrado Lúpori.
Personal de la EAXX posa con el Estandarte de los Royal Marines capturado durante el
Conflicto. (Foto: ARA).
En el año 1992, 10 años después del conflicto, el Capitán Olcese, siendo Capitán de Navío y
Comandante de la Fuerza Aeronaval N°3 ordena el traslado de la bandera al nuevo
asentamiento de la Fuerza en la Base Aeronaval Almirante Zar (Trelew).
Esta bandera se encuentra actualmente en custodia del Museo de la Aviación Naval Argentina.
Notas
En todos los casos en que se hace mención del piloto y copiloto no ha sido posible obtener la
lista de tripulantes de cada vuelo.
Los nombres que figuran en el presente artículo han sido extraídos de las fuentes mencionadas
mas abajo, siendo cualquier error u omisión totalmente involuntaria.
Abreviaturas
BIM: Batallón de Infantería de Marina.
COAN: Comando de Aviación Naval
ESAN: Escuela de Aviación Naval
ESGN: Escuela de Guerra Naval
ESMA: Escuela de Mecánica de la Armada