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Ética Policial

La ética policial es fundamental en cualquier formación policial en un estado de derecho. El comportamiento ético de cualquier agente de policía es necesario para mantener la confianza pública y la legitimidad de la aplicación de la ley. Debido a que los policías a menudo interactúan con ciudadanos en situaciones de conflicto y emergencia, se les exige un comportamiento y valores más allá de otros profesionales.

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Ética Policial

La ética policial es fundamental en cualquier formación policial en un estado de derecho. El comportamiento ético de cualquier agente de policía es necesario para mantener la confianza pública y la legitimidad de la aplicación de la ley. Debido a que los policías a menudo interactúan con ciudadanos en situaciones de conflicto y emergencia, se les exige un comportamiento y valores más allá de otros profesionales.

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ÉTICA POLICIAL.
 
La deontología es el conjunto de deberes profesionales que han de inspirar
la totalidad de la conducta de un profesional, porque proceden de reglas éticas
y de principios morales básicos.
 
Ciencia que estudia las acciones humanas en cuanto se relacionan con los
fines que determinan su rectitud.  En general toda ética pretende determinar
una conducta ideal del hombre.
 
1. Corresponde a todos los funcionarios de Policía cumplir los deberes que
le impone la Ley, protegiendo a sus conciudadanos y a la colectividad contra
las violencias, los actos depredatorios y los otros perjudiciales definidos por la
Ley;
 
2. Todo funcionario de Policía debe actuar con integridad, imparcialidad y
dignidad.  En particular, debe abstenerse de todo acto de corrupción y
oponerse a ésta resueltamente,
 
3. Las ejecuciones sumarias, la tortura y las otras penas o tratos inhumanos
o degradantes quedan prohibidos en todas circunstancias.  Todo funcionario de
Policía tiene el deber de no ejecutar o de ignorar toda orden o instrucción que
implique estos actos;
 
4. El funcionario de Policía debe ejecutar las órdenes legales
reglamentariamente formuladas por sus superiores jerárquicos, se abstendrá
siempre de ejecutar cualquier orden que él sepa o deba saber que es ilegal.
 
5. Es deber de todo funcionario de Policía oponerse a las violaciones de la
Ley.  Si estas violaciones son de tal naturaleza que impliquen un perjuicio
grave inmediato o irreparable, debe actuar sin dilación para prevenirlas lo mejor
que pueda.
 
6. Si no es de temer un perjuicio grave inmediato o irreparable, el policía
debe esforzarse por evitar las consecuencias de esas violaciones o su
repetición avisando a sus superiores.  Si esta acción queda sin resultado,
puede acudir a una autoridad superior.
 
7. No será aplicada medida alguna penal o disciplinaria al funcionario de
policía que haya rehusado ejecutar una orden ilegal.
 
8. Es deber del funcionario de Policía rehusar el participar en la búsqueda,
arresto, custodia o traslado de personas buscadas, detenidas o perseguidas sin
ser sospechosos de haber cometido un acto ilegal en razón de su raza o de sus
convicciones religiosas o políticas.
 
9. Todo funcionario de Policía es personalmente responsable de los actos u
omisiones que haya ordenado y que sean ilegales.
 
10. La vía jerárquica debe ser claramente establecida.  Debe ser siempre
posible acudir al superior responsable de los actos u omisiones de un
funcionario de Policía.
 
11. La legislación debe proveer un sistema de garantías y de recursos
legales contra los perjuicios que puedan resultar de las actividades de la
Policía.
 
12. En el ejercicio de sus funciones, el funcionario de Policía debe actuar
con toda determinación necesaria, sin jamás recurrir a la fuerza más que lo
razonable para cumplir la misión exigida o autorizada por la ley.
 
13. Es necesario dar a los funcionarios de Policía instrucciones claras y
precisas sobre la manera y las circunstancias en las cuales deben hacer uso de
sus armas.
 
14.  El funcionario de Policía encargado de la custodia de una persona cuyo
estado de salud necesita de atención médica debe facilitar tal atención del
personal médico y en caso necesario tomar las medidas para proteger la vida y
la salud de esta persona.  El debe conformarse a las instrucciones de los
médicos y de otros representantes cualificados del cuerpo médico, si ellos
estiman que un detenido debe ser colocado bajo vigilancia médica.
 
15. El funcionario de Policía debe guardar el secreto acerca de todas las
cuestiones de carácter confidencial de las cuales él tenga conocimiento, a
menos que el ejercicio de esas funciones o las disposiciones de la ley le
manden actuar de otra manera.
 
16. Todo funcionario de Policía que se conforme a las disposiciones de la
presente declaración tiene derecho al apoyo activo, tanto moral como material,
de la colectividad en la cual ejerce sus funciones.
 
NORMATIVA INTERNACIONAL SOBRE DEONTOLOGÍA POLICIAL.
 
Resolución 169/34 de 1.979, de la Asamblea general de las Naciones
Unidas.  Código de conducta para funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley.
 
La Asamblea general
 
Consciente de que existen otros importantes principios y requisitos
previos para el desempeño humanitario de las funciones de aplicación de la
ley, a saber:
 
a)    Que, al igual que todos los organismos del sistema de justicia penal
todo órgano de aplicación de la ley debe ser representativo de la
comunidad en su conjunto, obedecerla y responder ante ella.
 
b)    Que el mantenimiento efectivo de normas éticas por los funcionarios
encargados de hacer cumplir la ley depende de la existencia de un
sistema de leyes bien concebido, aceptado popularmente y
humanitario.
c)    Que todo funcionario encargado de hacer cumplir la ley forma parte
del sistema de justicia penal, cuyo objetivo consiste en prevenir el
delito y luchar contra la delincuencia, y que la conducta de cada
funcionario del sistema repercute en el sistema en su totalidad.
 
d)    Que todo organismo de ejecución de la ley, en cumplimiento de la
primera norma de toda profesión, tiene el deber de la autodisciplina
en plena conformidad con los principios y normas aquí previstos, y
que todos los actos de los funcionarios encargados de hacer cumplir
la ley deben estar sujetos al escrutinio público, ya sea ejercido por
una junta examinadora, un ministerio, una fiscalía, el poder judicial,
un ombudsman, un comité de ciudadanos o cualquier combinación
de éstos, o por cualquier otro órgano examinador.
 
e)     Que las normas en si carecen de valor práctico a menos que su
contenido y significado, mediante la educación y capacitación, y
mediante vigilancia, pasen a ser parte del credo de todo funcionario
encargado de hacer cumplir la ley.

La Ética Policial es básica en cualquier formación policial en un estado de derecho. No sólo


eso, el comportamiento ético de cualquier agente de policia en una sociedad democrática se
ha de presuponer y ha de formar parte del bagage profesional.

El Policía es un funcionario al servicio de todos los ciudadanos y no solamente necesita unos


conocimientos profesionales y unas buenas aptitudes en el desarrollo de su trabajo. Para
poder hablar de un buen profesional de policia ha de tener, además, unas actitudes, unas
convicciones éticas más allá de las que son exigidas a otros profesionales.

¿Por qué esta exigencia? El Policia está frecuentemente en contacto con la parte más
conflictiva de la vida las personas, en situaciones de emergencia, en los peores días de cada
ciudadano, con los ciudadanos que delinquen, en situaciones de resolver conflictos,
problemas, haciendo prevalecer en muchas ocasiones el interés global por encima de algunos
intereses particulares. Por eso en muchas ocasiones no es bien vista la policía pero se pide su
actuación cuando nuestros intereses están en peligro. Es una actitud ambivalente que el
policía ha de saber sobrellevar con profesionalidad.

El policía tiene acceso a informaciónes, objetos de valor, drogas… Tiene una autoridad
« delegada » de la sociedad para hacer prevalecer los intereses generales, para proteger a las
personas más desfavorecidas y para que sea la garantía del libre ejercicio de los derechos y
libertades de todos los ciudadanos, sean ricos o pobres, de una raza u otra, de una religión u
otra, de cualquier ideología…

De ahí que la profesión de policía, como hemos visto, tiene unas características especiales
que pueden hacer cambiar el carácter de sus miembros más facilmente que en otras
profesiones y por eso mismo la ética policial es una garantía para el ciudadano, pero también
para el propio policia que ha de asumir normas estrictas y ideales más altos que la mayor
parte de las que son exigidas en general.

Debido a todo esto,  algunas noticias, (como las que acaban de aparecer recientemente
sobre el aumento de denuncias de tortura por la Policia de Catalunya)  que, en algunas
ocasiones aparecen sobre la tortura policial o sobre el maltrato o el poder arbitrario de la
policia, sacuden a la población, señalando a la policía y sacuden a la policia que observan una
ambivalencia de la sociedad hacia su trabajo. !Mucho se ha escrito sobre esta ambivalencia! !
Y sobre las relaciones Policia / sociedad!, como si la policia no fuera parte de la sociedad.

Hay que ser muy cauteloso con este tipo de informaciones y a la vez muy severo con las
desviaciones cometidas por parte de la policia. Estamos delante de una profesión que es
básica en nuestra sociedad y que ha de ejercer un trabajo de servicio, de mediación, de
autoridad para defender los intereses de los que tienen menos voz y son más desfavorecidos,
y no ponerlas en su globalidad ante el escarnio colectivo. Todos sabemos que, sin pretender
excusar actuaciones maliciosas, de pérdida de control… los grupos organizados tienen como
sistema denunciar maltratos en todas sus detenciones para justificar sus intereses que
siempre están en contra de algúnos interes de personas que están en una situación menos
protegidas.

Hay que ser también muy claros, en no permitir ningun tipo de desviación por parte del
profesional de policía. Y para ello, una sociedad democrática no puede permitir nunca una
actuación de abuso de poder de cualquier policia, no solamente con la sanción, sino también
previniendo estas conductas, tal como dice Amnistia Internacional y asumida por las
autoridades catalanas del Departamento de Interior, ahora y antes,  con la formación básica y
continua, con la aceptación de los códigos de ética, el comité de ética, el poner en marcha
mecanismos de control y dejar claro que la ética policial ha de ser siempre un elemento
básico de cualquier actuación profesional.

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