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Fundamentos en El Pensamiento Wittgenstiano

El documento resume los fundamentos del pensamiento de Wittgenstein. 1) Wittgenstein consideró al lenguaje como el método para llegar al conocimiento de la realidad. 2) Su obra Tractatus Logico-Philosophicus trazó los límites del pensamiento a través del lenguaje, argumentando que sólo puede expresarse lingüísticamente. 3) Wittgenstein defendió una teoría figurativa donde las proposiciones son figuras lógicas de los hechos del mundo, compartiendo ambos la misma forma lógica.

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Fundamentos en El Pensamiento Wittgenstiano

El documento resume los fundamentos del pensamiento de Wittgenstein. 1) Wittgenstein consideró al lenguaje como el método para llegar al conocimiento de la realidad. 2) Su obra Tractatus Logico-Philosophicus trazó los límites del pensamiento a través del lenguaje, argumentando que sólo puede expresarse lingüísticamente. 3) Wittgenstein defendió una teoría figurativa donde las proposiciones son figuras lógicas de los hechos del mundo, compartiendo ambos la misma forma lógica.

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Fundamentos en el pensamiento Wittgenstiano

Delimitación del Pensamiento

Wittgenstein como “revolucionario lingüístico “de la filosofía y el supresor de la


metafísica. La de Wittgenstein es una filosofía vía lenguaje. El estudio del lenguaje no
es un sustituto sino un método para llegar al conocimiento de la realidad. Como él
mismo diría en una carta escrita al filósofo Rusell, reprochándole cierta incomprensión
hacia su filosofía:

Ahora bien, me temo que no has captado realmente mi afirmación de la que toda la
cuestión de las proposiciones lógicas sólo es un corolario. El punto principal es la teoría
de lo que puede ser expresado por las proposiciones, esto es, por el lenguaje (y lo que
viene a ser lo mismo, lo que puede ser pensado) , y lo que no puede ser expresado por
proposiciones sino sólo mostrado; éste creo yo, es el problema cardinal de la filosofía.

La gran influencia que la publicación del Tractatus Logico-Philosophicus (TLP) (Cf.


Wittgenstein, 19751) ha tenido en el pensamiento del siglo XX, hasta el punto de que
se le ha denominado la “revolución lingüística” en filosofía. La tarea del TLP es
esclarecer la naturaleza y función de las proposiciones no constituye un fin en sí mismo
sino un medio para arrojar luz sobre otras cuestiones. El objetivo del Tractatus, dice
Wittgenstein, es trazar un límite al pensamiento, o mejor, no al pensamiento sino a la
expresión de los pensamientos: pues para trazar un límite al pensamiento tendríamos
que poder pensar ambos lados de ese límite (TLP: 2)

El Tractatus es una teoría del pensamiento a través de una teoría del lenguaje; y dado
que el pensamiento versa acerca de lo real, será también en último término una teoría
de la realidad. El Tractatus versa sobre el isomorfismo de lenguaje y mundo, y la
reducción del lenguaje a su función descriptiva. Lenguaje y mundo tienen un elemento
común: su forma. Por ello el Tractatus no sólo es una reflexión sobre lógica y lenguaje,
sino que supone una reflexión sobre el ser; el estudio del lenguaje se constituye como
condición necesaria (pero también suficiente) del conocimiento del mundo.

Según Wittgenstein donde acaba el sentido acaba la capacidad de pensar; no se puede


pensar lo que no tiene sentido o lo que no esta lingüísticamente conformado. Si se
trata de situar el límite en el borde del pensamiento, nosotros tenemos que ser
capaces de pensar desde los dos lados de este límite. El limite puede ser trazado nada
más en el lenguaje, y lo que cuenta al otro lado de ese limite de un lenguaje es
simplemente el “no ser”, la carencia de sentido. En este “primer” Wittgenstein solo
tiene sentido lo que lingüísticamente puede ser formulado. No existiría nada en el
pensamiento que pueda hurtarse a la condiciones de ser designado por el lenguaje; lo
que no puede ser designado no puede ser pensado.

Teoría figurativa de la proposición


Toda mi tarea, dice Wittgenstein, consiste en explicar la naturaleza la proposición. Es
decir, en indicar la naturaleza de todos los hechos, cuya figura es la proposición. El
lenguaje es un retrato lógico de la proposición. La realidad, el mundo, es el conjunto
de todos los hechos (TLP: 1,1), mientras que el lenguaje constituye la totalidad de las
proposiciones, cada una de las cuales describe un estado de cosas del mundo. Si bien
la figura y la cosa figurada son independientes, pertenece a la esencia misma de la
relación figurativa el que exista alguna semejanza entre ambas.
Si el lenguaje puede figurar la realidad es porque ambos pueden compartir la misma
forma lógica. El concepto de proposición como figura lógica de la realidad implica tres
elementos: a) el mundo (los hechos) como aspecto objetivo de la realidad figurativa,
b) el lenguaje (las proposiciones) como su aspecto subjetivo y c) la forma lógica que
media entre los dos.

El mundo es todo lo que ocurre. Lo que ocurre, el hecho, es la existencia de estados de


cosas. El estado de cosas es una combinación de objetos (asuntos, cosas). Los objetos
forman la sustancia del mundo. El lado subjetivo de la relación isomórfica entre
lenguaje y mundo, entre proposición y hecho, lo representa el lenguaje. En él se
encuentra los elementos correspondientes a las nociones de hecho, estado de cosas y
objetos. Como el mundo es el conjunto de todos los hechos, el lenguaje consiste en la
totalidad de las proposiciones.

La totalidad de las proposiciones es el lenguaje (TLP: 4,001). El lenguaje consta en su


totalidad e proposiciones. La proposición (Satz) es el retrato lógico de un hecho, una
figura (bild) de él. La proposición es una figura (Bild) de la realidad. La proposición
elemental, afirma la existencia de un estado de cosas. Los signos simples empleados
en la proposición se llaman nombres. El nombre significa objeto; el objeto es su
significación. Wittgenstein no ofrece ejemplos de nombres, éstos son signos simples y
primitivos para formar proposiciones elementales; el nombre denomina un objeto pero
no los describe, viene a ser no un retrato sino algo como una etiqueta que le
colocamos.

La función del lenguaje es afirmar o negar hecho, queda descartado el tipo de discurso
no descriptivo (discurso valorativo, poético). Esta concepción da una consideración
fáctica del lenguaje. La investigación sobre el lenguaje es la vía de acceso al
conocimiento de lo real.

La proposición expresa lo que yo no sé, pero lo que yo tengo que conocer para poder
decirla, lo muestro en ella. El sentido mostrado por la proposición es independiente de
la realidad, pero para saber si lo que dice es cierto no, debemos contrastarla
empíricamente, pues la proposición contiene únicamente la posibilidad de su verdad.

Entre el lenguaje y mundo se encuentra la forma lógica como elemento mediador que
relaciona los otros dos y hace posible que el lenguaje hable acerca del mundo. La
forma clave permite resolver el problema fundamental de la relación entre lenguaje y
mundo.

Para que la figura sea algo real debe tener relación con lo figurado. El carácter
figurativo del lenguaje se debe a su relación isomórfica con el mundo. De no ser por la
forma lógica el lenguaje perdería su función esencial -la de describir hechos. La formas
lógica es un elemento necesario de la proposición; una proposición debe
necesariamente tener una forma lógica -la misma del mundo- para poder describir un
hecho, si bien no es necesario que la proposición sea verdadera. Wittgenstein la define
en el Tractatus de esta forma: “Lo que cualquier figura, de cualquier forma, debe tener
en común con la realidad para poderla representar de algún modo es la forma lógica,
es decir, la forma de la realidad” (TLP: 2,18).

El pensamiento como figura lógica


El que el lenguaje sea la expresión del pensamiento permite que ambos resulten de
alguna manera intercambiables, de modo que la investigación sobre el pensamiento
pueda ser sustituida por el estudio de la proposición y que éste sea al mismo tiempo
una teoría del pensamiento. Para el autor la relación entre proposición y pensamiento
es tan estrecha que, llega a identificarlos.

El lenguaje existe porque se puede pensar; sin el pensamiento no podría plantearse la


posibilidad de un lenguaje. Pues siendo el lenguaje la expresión del pensamiento, en
un mundo sin pensamiento el lenguaje sería la expresión de la nada. El pensamiento
es el punto indispensable para entender la proposición; los pensamientos son figuras
que pueden expresarse en proposiciones. Así como la concepción descriptiva del
lenguaje determinaba un reduccionismo fáctico en el plano ontológico, el pensamiento
quedará igualmente circunscrito al ámbito de los hechos, y el dominio de lo pensable
se reducirá a los hechos lógicamente posibles. ¿Qué es el pensamiento? , de lo poco
que se menciona en el Tractatus se pueden extraer dos definiciones, amas
relacionadas con la proposición, la primera dice “La figura lógica de los hechos es un
pensamientos “. El pensamiento aparece como retrato lógico de un hecho, pero el
pensamiento no es una figura lógica, sino la figura lógica por antonomasia. el
pensamiento abstrae o sintetiza en sí mismo la forma lógica esencial a todo tipo de
figuras.

La expresión por excelencia del pensamiento es el lenguaje verbal Así pues el lenguaje
constituye la forma más idónea de expresión de pensamientos al presentar la misma
multiplicidad lógica que éstos y que los hechos que ellos representan

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