de este género es el narrador, el encargado de contar la historia a través de la
narración, la descripción, la exposición o la argumentación. Puede ser de
cuatro tipos:
Narrador omnisciente: lo sabe todo y describe la escena desde el
exterior, por lo que el autor emplea la tercera persona.
Narrador testigo u observador: narra aquellas partes de la historia que
él ha presenciado o ha conocido. No es como el primero que lo sabe todo y
lo cuenta.
Narrador en primera persona: Se usa la primera persona porque el
narrador es el protagonista. En este caso, el texto adoptaría una forma
autobiográfica.
Narraciones en forma epistolar: Esta forma de narrar la historia es
muy especial, ya que la historia se cuenta a través de cartas entre dos
personajes.
El subgénero por antonomasia de este estilo literario es la novela, una
extensa y compleja narración en la que predomina la narración y la
descripción y el diálogo. En la novela se presentan diferentes personajes
sumergidos en diferentes tramas que tienen lugar en espacios, épocas y
tiempos muy diversos.
Dentro de la novela se encuentra el cuento, donde se desarrolla un
argumento breve. Asimismo, acoge otros subgéneros como la bizantina, la
novela caballeresca y cortesana, el libro de caballerías, la novela
sentimental, pastoril, morisca, picaresca, pedagógica o política.
Dentro de los géneros narrativos menores se encuentra la leyenda, un
cuento o poema breve de asunto tradicional o vagamente histórico donde
conviven elementos fantásticos y sobrenaturales con un ambiente
misterioso y que se suele decir que está basado en hechos reales; y la
fábula, un cuento didáctico y moralizante que emplea animales con
cualidades humanas para desprender una moral que se explica al final bajo
el nombre de moraleja.
La narrativa también puede acoger textos en verso, en cuyo caso
estaríamos hablando de epopeyas, poemas extensos donde se narran
hechos importantes de la historia de un pueblo como en La Ilíada y La
Odisea de Homero; de cantares de gesta, poemas largos donde se narran
las hazañas de un héroe como El cantar del Mío Cid de autor
desconocido; o de romances, poemas épico-líricos usados para narrar
hazañas o hechos bélicos y cuyo origen es anónimo-popular.
Lírica
La lírica o género lírico es aquel que agrupa los textos en los que el autor
expresas sus emociones o sentimientos en verso o en prosa. Es una
tipología muy subjetiva ya que el autor presenta la realidad desde su
propia perspectiva y utiliza el arte de la palabra para expresar sus
pensamientos, reflejar sus estados de ánimo, sus vivencias o sentimientos.
Por tanto, predomina el uso de la primera persona del singular.
Dentro de la lírica se encuentran otros subgéneros:
La canción: Suele tener un tema amoroso como hilo conductor, aunque
también acoge otros temas como la naturaleza, la belleza, la amistad o la
religión. Asimismo, se configura como un poema admirativo y
emocionado.
La oda: Es un poema lírico cuya finalidad es la exaltación de una
persona o cosa. Trata un tema serio y emplea un tono elevado y pasional.
La elegía: Es la expresión del dolor que causa la muerte, la pérdida, la
separación o la ausencia de un ser querido. También hace referencia a
desgracias colectivas y opera como un poema meditativo, melancólico y
moralizante.
El himno: Es una canción que adopta un tono más exaltado y puede ser
religiosa, patriótica o una celebración a la unión y la amistad.
La sátira: El poema se configura como una crítica burlesca y
ridiculizadora sobre temas censurables, tanto del plano individual como
colectivo.
La égloga: En los poemas de este tipo se lleva a cabo una exposición de
los sentimientos amorosos y de exaltación de la naturaleza puesta en boca
de pastores, por lo que suele adoptar forma de diálogo.
El epigrama: Es una sátira de menor extensión.
La letrilla: Es un poema estrófico con estribillo de metro corto pensado
para ser cantado.
El madrigal: Forma parte de los géneros menores de la lírica y se
define como un poema amoroso, dulce y amable. En síntesis, un piropo
hecho verso.
Dramática
El género dramático también es conocido como género teatral y acoge
obras en forma de diálogo con la intención de que sean representadas en un
escenario. Las obras dramáticas siguen su curso a partir de las
interrelaciones de los personajes que, sin que el autor los represente o
describa y sin especificar qué hacen o sienten, el público los va
conociendo a partir del diálogo que se crea entre ellos.
Dentro de este género se encuentran los siguientes subgéneros:
La tragedia: una obra dramática con un final desgraciado. Suele contar
los conflictos que ocurren entre personajes de alta alcurnia, víctimas de
pasiones que les llevan a la destrucción y a la muerte. Un ejemplo clásico
es Romeo y Julieta de William Shakespeare.
La comedia: una obra caracterizada por un final feliz y por el uso de un
tono humorístico. En este caso se desarrollan situaciones divertidas y
amables que atienden al enredo y a la intriga con personajes más alejados
de la clase alta. La intención es provocar la risa del espectador.
El drama o tragicomedia: Es el subgénero intermedio entre la tragedia
y la comedia, ya que las pasiones no alcanzan el nivel de intensidad de la
tragedia y, en ocasiones, se intercalan elementos cómicos. En este caso, los
personajes protagonistas luchan contra la adversidad y muestran un gran
dolor y el final puede llegar a ser desastroso.
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