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El documento presenta un fragmento de la obra La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca. En él, Segismundo despierta encadenado en su prisión luego de haber soñado que era príncipe. Le cuenta su sueño a Clotaldo y reflexiona sobre la naturaleza engañosa de la vida, la cual compara con un sueño. Finalmente, concluye que toda la vida es sueño.

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El documento presenta un fragmento de la obra La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca. En él, Segismundo despierta encadenado en su prisión luego de haber soñado que era príncipe. Le cuenta su sueño a Clotaldo y reflexiona sobre la naturaleza engañosa de la vida, la cual compara con un sueño. Finalmente, concluye que toda la vida es sueño.

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Material de trabajo

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La vida es sueño

Pedro Calderón de la Barca

Jornada II

(Se observa a Segismundo como al principio, con pieles y cadena, durmiendo en

el suelo. Salen Clotaldo y Clarín y los dos criados.)

Clotaldo.— Aquí le habéis de dejar,

pues hoy su soberbia acaba

donde empezó.

Criado 1.— Como estaba,

la cadena vuelvo a atar.

Clarín.— No acabes de despertar,

Segismundo, para verte

perder, trocada la suerte,

siendo tu gloria fingida

una sombra de la vida

y una llama de la muerte. 1

Clotaldo.— A quien sabe discurrir

así, es bien que se prevenga

una estancia donde tenga

harto lugar de argüir.

Este es el que habéis de asir

y en ese cuarto encerrar.

Clarín.— ¿Por qué a mí?

Clotaldo.— Porque ha de estar

guardado en prisión tan grave

Clarín que secretos sabe,


donde no pueda sonar. 2

Clarín.— ¿Yo, por dicha, solicito

dar muerte a mi padre? No.

¿Arrojé del balcón yo

al Ícaro1

de poquito?

¿Yo muero ni resucito?

¿Yo sueño o duermo? ¿A qué fin

me encierran?

Clotaldo.— Eres Clarín.

Clarín.— Pues ya digo que seré

corneta, y que callaré,

que es instrumento ruin.

(Llévanle.)

(Sale el rey Basilio rebozado.)

Basilio.— ¿Clotaldo?

Clotaldo.— Señor, ¿así

viene Vuestra Majestad?

Basilio.— La necia curiosidad

de ver lo que pasa aquí

a Segismundo, ¡ay de mí!,

deste modo me ha traído.

Clotaldo.— Mírale allí reducido

a su miserable estado.

Basilio.— ¡Ay, príncipe desdichado,

y en triste punto nacido!

Llega a despertarle, ya

que fuerza y vigor perdió

esos lotos que bebió.


Clotaldo.— Inquieto, señor, está

y hablando.

Basilio.— ¿Qué soñará

ahora? Escuchemos pues.

Segismundo (En sueños.).— Piadoso príncipe es

el que castiga tiranos.

Muera Clotaldo a mis manos,

bese mi padre mis pies. 3

Clotaldo.— Con la muerte me amenaza.

Basilio.— A mí con rigor y afrenta.

Clotaldo.— Quitarme la vida intenta.

Basilio.— Rendirme a sus plantas traza.

Segismundo (En sueños.).— Salga a la anchurosa plaza

del gran teatro del mundo

este valor sin segundo:

porque mi venganza cuadre,

vean triunfar de su padre

al príncipe Segismundo.

(Despierta.)

Mas ¡ay de mí!, ¿dónde estoy? 4

Basilio (A Clotaldo.).— Pues a mí no me ha de ver.

Ya sabes lo que has de hacer.

(Aparte.)

Desde allí a escucharte voy.

(Retírase.)

Segismundo.— ¿Soy yo por ventura?

¿Soy el que preso y aherrojado

llego a verme en tal estado?

¿No sois mi sepulcro vos,


torre? Sí. ¡Válgame Dios,

qué de cosas he soñado!

Clotaldo (Aparte.).— A mí me toca llegar

a hacer la deshecha ahora.

¿Es ya de despertar hora?

Segismundo.— Sí, hora es ya de despertar.

Clotaldo.— ¿Todo el día te has de estar

durmiendo? ¿Desde que yo

al águila que voló

con tarda vista seguí,

y te quedaste tú aquí,

nunca has despertado

Segismundo.— No,

ni aun ahora he despertado;

que según, Clotaldo, entiendo,

todavía estoy durmiendo,

y no estoy muy engañado.

Porque si ha sido soñado

lo que vi palpable y cierto,

lo que veo será incierto;

y no es mucho que rendido,

pues veo estando dormido

que sueñe estando despierto. 5

Clotaldo.— Lo que soñaste dime.

Segismundo.— Supuesto que sueño fue,

no diré lo que soñé;

lo que vi, Clotaldo, sí.

Yo desperté, y yo me vi

(¡qué crueldad tan lisonjera!)


en un lecho que pudiera,

con matices y colores,

ser el catre de las flores

que tejió la primavera.

Aquí mil nobles rendidos

a mis pies nombre me dieron

de su príncipe, y sirvieron

galas, joyas y vestidos.

La calma de mis sentidos

tú trocaste en alegría,

diciendo la dicha mía;

que, aunque estoy desta manera,

príncipe en Polonia era.

Clotaldo.— Buenas albricias tendría.

Segismundo.— No muy buenas; por traidor,

con pecho atrevido y fuerte,

dos veces te daba muerte.

Clotaldo.— ¿Para mí tanto rigor?

Segismundo.— De todos era señor,

y de todos me vengaba.

Solo a una mujer amaba

que fue verdad, creo yo,

en que todo se acabó,

y esto solo no se acaba.

(Vase el Rey.) 6

Clotaldo (Aparte.).— (Enternecido se ha ido el Rey

de haberle escuchado).

Como habíamos hablado

de aquella águila, dormido,


tu sueño imperios han sido;

mas en sueños fuera bien

entonces honrar a quien

te crio en tantos empeños

Segismundo; que aun en sueños

no se pierde el hacer bien.

(Vase.) 7

Segismundo.— Es verdad; pues reprimamos

esta fiera condición,

esta furia, esta ambición

por si alguna vez soñamos.

Y sí haremos, pues estamos

en mundo tan singular,

que el vivir solo es soñar;

y la experiencia me enseña

que el hombre que vive sueña

lo que es hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive

con este engaño mandando,

disponiendo y gobernando;

y este aplauso que recibe

prestado, en el viento escribe,

y en cenizas le convierte

la muerte (¡desdicha fuerte!);

¡que hay quien intente reinar,

viendo que ha de despertar

en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza

que más cuidados le ofrece;


sueña el pobre que padece

su miseria y su pobreza;

sueña el que a medrar empieza,

sueña el que afana y pretende,

sueña el que agravia y ofende;

y en el mundo, en conclusión,

todos sueñan lo que son,

aunque ninguno lo entiende

Yo sueño que estoy aquí

destas prisiones cargado,

y soñé que en otro estado

más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

Calderón de la Barca, P. (1997). La vida es sueño.

Madrid: Espasa-Calpe. (Fragmento)

Evaluación

1. ¿Qué conflicto interno experimentan el rey Basilio y Segismundo?

2. Considerando el fragmento leído y lo que conociste sobre la trama de la

obra , ¿en qué consiste el engaño al que fue sometido Segismundo?

3. A partir de tu respuesta anterior, ¿por qué Segismundo fue devuelto a su

prisión?

4. ¿Cómo reacciona Segismundo al despertar nuevamente en su prisión?

5. ¿Qué reflexión sobre la vida y el orden del mundo presenta Segismundo en


su intervención final?

6. Estrategia. Relee el último parlamento de Clotaldo. ¿Qué

efecto tienen sus palabras en Segismundo? Explica.

7. Relee el siguiente fragmento de una de las intervenciones de Segismundo:

“¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son”.

¿Compartes la visión sobre la vida que Segismundo expone?

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