Orquídeas
Definición
Las orquídeas son plantas herbáceas, perennes —raramente anuales—, terrestres
o epífitas, ocasionalmente trepadoras. Unas pocas especies carecen de clorofila, y
son micoheterotróficas. Con respecto a las orquídeas epífitas, se dice que pueden llegar a
ser eternas. De hecho, en la naturaleza, su supervivencia está ligada a la vida del árbol que
las sostiene. Se conocen plantas recolectadas a mediados del siglo XIX que todavía están
creciendo y floreciendo en muchas colecciones.
Flores de cuatro especies de orquídeas:
Phalaenopsis hieroglyphica (arriba, izquierda)
Ophrys tenthredinifera (arriba, derecha)
Paphiopedilum concolor (abajo, izquierda)
Maxillaria tenuifolia (abajo, derecha).
Historia
La palabra orquídea deriva del griego ὄρχις (órjis ‘testículo’) e ἰδέα (idéa ‘forma’). El
vocablo hace referencia a la forma de los tubérculos de las especies del género Orchis,
orquídeas de hábito terrestre cuyos tubérculos dobles parecen testículos, como puede
apreciarse en la imagen de la derecha. El vocablo se atestigua por primera vez en los
manuscritos de la obra De causis plantarum del filósofo griego Teofrasto, que datan
aproximadamente del año 375 antes de Cristo.
Fueron conocidas y apreciadas por los seres humanos desde la Antigüedad. Existen
escritos chinos de 1500 años de antigüedad donde se hace referencia al cultivo de las
orquídeas. En la antigua Grecia se le atribuían propiedades curativas y afrodisíacas.
Los aztecas utilizaban una orquídea —la vainilla— para enriquecer una bebida espesa
hecha a base de cacao, destinada a los nobles y a los guerreros y era conocida con el
nombre de xocoatl.
Ecología
Las orquídeas conforman la familia más grande de las plantas con flores, con alrededor de
20 000 especies divididas en unos 800 géneros distribuidos por todo el mundo. Son una
familia cosmopolita, que se halla distribuida desde dentro del círculo polar
ártico hasta Tierra del Fuego y las islas al sur de Australia. Se hallan ausentes solamente en
los desiertos verdaderos y en los polos. Son más diversas en las regiones tropicales, donde
frecuentemente son epifitas.
Polinización
las orquídeas florecen una sola vez al año, siempre por la misma época, la cual está
determinada por factores ambientales tales como la disminución o elevación de la
temperatura, el incremento de las horas de luz, los cambios de estación y las variaciones
en la humedad ambiental. Las flores pueden permanecer abiertas desde un día (el caso
de Sobralia) hasta más de tres meses (como en Paphiopedilum y Phalaenopsis).
Los híbridos artificiales pueden florecer dos o más veces al año.
El 97 % de las especies de orquídeas necesitan de un polinizador para que se lleve a cabo
la transferencia de los granos de polen de una planta a los pistilos de otro individuo y, por
ende, para que se produzca la fecundación y la formación de las semillas. Se debe tener
en cuenta que el polen de las orquídeas se halla agrupado en masas compactas
llamadas polinias (singular: polinario), de tal modo que por sí solo, o por acción del viento,
el polen no se puede dispersar de una flor a otra por lo que los polinizadores son
imprescindibles para asegurar su reproducción sexual. Estos polinizadores son muy
variados y, según cuál sea la especie en cuestión, pueden
ser moscas, mosquitos, abejas, avispas, coleópteros y aves (especialmente colibríes).
Taxonomía
Algunos autores, como por ejemplo Dahlgren et al. (1985), reconocieron tres familias de
orquídeas basándose en el número de anteras del androceo:
Apostasiaceae, con dos o tres anteras sólo parcialmente fusionadas al gineceo.
Cypripediaceae, con dos anteras fusionadas al gineceo.
Orchidaceae, la familia más rica en cantidad de especies, las cuales presentan una única
antera fusionada al gineceo.
importancia económica
Tradicionalmente las orquídeas han sido utilizadas por distintos pueblos con fines
ornamentales y medicinales. Los chinos fueron los primeros en cultivarlas desde,
aproximadamente, el año 500 a. C. Más tarde, en el siglo V, los griegos las empleaban
como plantas medicinales. En América, los aztecas las utilizaban como plantas
medicinales, especias, alimenticias y ornamentales.
Una de las orquídeas empleadas por este pueblo fue la popular vainilla («tlilxóchitl»
en náhuatl, nombre científico, Vanilla planifolia), usada para aromatizar el chocolate, y
llevada a Europa por los conquistadores españoles a principios del siglo XVI y desde ahí a
regiones tropicales como Madagascar. Este país se ha convertido en el primer productor
del mundo de esta especia, utilizada como saborizante y aromatizante en todo el mundo.
Cuidados
Luz sí, pero no sol directo, la temperatura entre 18 y 25 °C., nunca inferior a 16 °C. pues
moriría.
El riego debe ser una vez a la semana, se coloca la maceta en un plato y se llena el este de
agua, después de un rato hay que quitarlo, pues las raíces se pudrirán.
Se abona una vez al mes, siguiendo las mismas instrucciones que para el riego, es decir,
diluyes el abono en el agua del plato y al rato cuando haya absorbido toda la humedad
que necesita lo retiras.
Para conseguir una mayor y mejor floración: cuando las flores se secan, hay que cortar por
encima de la tercera yema (nodo), y en pocos meses volverá a brotar con más vigor.
La maceta, como en todas las plantas, se cambia cuando empiezan a asomar por debajo
las raíces, esa es señal de que ya no le queda tierra, ni sitio para las raíces.