Universidad Mariano Gálvez de Guatemala
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Nombre: Claudia Anali Chojolán Rodríguez
“PRISIÓN PREVENTIVA”
Carne: 3150-18-996
Licenciado: María Antonieta De León Castellanos
Guatemala, 15 de abril del 2021.
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................3
JUEZ DECLARA LA PRISION PREVENTIVA ............................................................................4
PRISIÓN PREVETIVA..................................................................... ¡Error! Marcador no definido.
HISTÓRIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA .................................................................................4
NATURALEZA JURÍDICA ..............................................................................................................6
CONCEPTO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA .............................................................................7
FINALIDADES DE LA PRISIÓN PREVENTIVA ..........................................................................8
IMPORTANCIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA ........................................................................9
CARACTERÍSTICAS DE LA PRISIÓN PREVENTIVA ............................................................10
CUÁL ES EL OBJETO POR EL CUAL SE DICTA ...................................................................11
JUSTIFICACION PARA LA PRISION PREVENTIVA ..............................................................12
LOS ESTÁNDARES DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS .....................................................................................................................................12
LA PRISIÓN PREVENTIVA EN LA JURISPRUDENCIA INTERAMERICANA .....................14
LA PRISIÓN PREVENTIVA CONSTITUYE UNA MEDIDA EXCEPCIONAL ........................16
CUÁL ES EL MOMENTO PROCESAL OPORTUNO PARA SER DICTADO POR UN
JUEZ INDICANDO Y EXPLICANDO LOS FUNDAMENTOS LEGALES ..............................17
FORMA Y CONTENIDO DE LA DECISIÓN ..............................................................................17
CASOS QUE TIENEN EXCEPCIÓN ..........................................................................................17
LA PRISION PREVENTIVA SE APLICA POR PELIGRO DE FUGA .....................................17
REBELDIA .....................................................................................................................................18
EN QUE MOMENTO NO SE PUEDE DAR NINGUNA MEDIDA Y SE TIENE QUE
DICTAR PRISION PREVENTIVA ...............................................................................................18
LOS REQUISITOS QUE SE REQUIEREN PARA DICTARLOS ............................................19
REQUISITOS MATERIALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISIÓN PREVENTIVA
SEGÚN EL INSTITUTO DE LA DEFENSA PÚBLICA PENAL ...........................................19
REQUISITOS FORMALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISION PREVENTIVA .......20
REQUISITOS MATERIALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISIÓN PREVENTIVA ....20
ASI COMO LAS CONSECUENCIAS DE DICTAR LA PRISION PREVENTIVA. .................20
CONCLUSIONES .........................................................................................................................21
INTRODUCCIÓN
Este trabajo de investigación desarrollara el tema de la “Prisión Preventiva” el
Estado de Guatemala en su obligación constitucional, garantiza la libertad e
inocencia de las personas, que son principios irrenunciables, los cuales constituyen
una protección a todo ciudadano, también son garantías que contemplan leyes
específicas como es el caso del Código Procesal Penal que toma estos mismos
preceptos que certifican un proceso claro, sencillo, con celeridad, con apego a la ley
y justicia, cuando se ha realizado un hecho delictivo.
Actualmente nos enfocamos en la investigación que realiza el Ministerio Público
cuando se tiene individualizada a una persona por la posible comisión de un delito,
es por ello que al ser escuchado es el juez quien determina su situación jurídica
otorgando una prisión preventiva o una medida sustitutiva, lo que otorga el plazo
para que pueda accionar con el proceder de la indagación según la norma estatuye
debe ser de forma expedita según el caso.
La medida otorgada que es de tres meses para prisión preventiva y seis meses para
medida sustitutiva, pero existe omisión en estos plazos por parte del ente encargado
de la investigación, llegando a existir la necesidad por parte del juez de ejercer un
control para hacer cumplir la ley y la inspección administrativa por parte de las
autoridades superiores del ente encargado y aun así el incumplimiento se da
perjudicando más que nada al imputado que se encuentra privado del bien jurídico
tutelado.
Las particularidades que originan el incumplimiento a la prisión preventiva y medidas
sustitutivas hasta obtener a la solución del mismo a través del control judicial y
administrativo eficiente, así como el implementar acciones legales que el imputado
pueda aplicar a su favor en forma más amplia; el deductivo para establecer qué
parte del estudio era la apropiada para encontrar la solución al problema referido; y
por último las técnicas investigativas empleadas fueron la bibliográfica y documental
para recopilar y seleccionar adecuadamente el material de estudio.
JUEZ DECLARA LA PRISION PREVENTIVA
Son consideradas las providencias de coerción que se implementan después de
que el juez escucha al imputado, con las cuales pueda resolver su situación jurídica
procesal y poder vincular al proceso, teniendo hechos de convicción para tal efecto
artículo 259 del Código Procesal Civil.
HISTÓRIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
La pena de prisión es muy antigua, no existe un registro exacto del momento en que
se originó o de su creación, su práctica se remota a las comunidades primitivas, se
castigaban las transgresiones personales o las divinidades, pero eran bastante
severas, ya que estas tribus o gens no conocían el concepto de cárcel, mucho
menos el de derechos y generalmente los castigos iban dirigidos a miembros de un
clan diferente, por lo que usualmente la sanción era la muerte o la expulsión,
además para ellos el tener prisioneros significaba tener que alimentarlos y la comida
era uno de los bienes más apreciados en esa época por lo que casi no se practicaba
la detención. Posteriormente, en la época de la justicia primitiva, se consagran las
penas de la venganza, en forma colectiva y privada, las sanciones corporales, las
pecuniarias y por último para finalizar este tiempo, la ley del talión, consagrada por
los legisladores como Moisés, Pitágoras, Solon y los decenviros romanos. En el
Código de Hammurabi encontramos en el protocolo de dicho documento, el principio
de la competencia penal del Estado, de esta forma, aspira no sólo a imponer la
penalidad al transgresor o culpable, por la comisión de un hecho delictivo o falta,
sino también a usar la norma como elemento de intimidación o disuasión con el
objeto de evitar la comisión de abusos y vigilar la convivencia pacífica. Las
principales correcciones que contempla el Código de Hammurabi eran: de muerte,
escarmientos corporales, composición económica, multas y gemonías. En la
esclavitud los condenados podían estar de forma permanente o temporal,
usualmente la estacional provenía de deudas que no podían ser pagadas, quedando
el deudor a disposición del acreedor como su cautivo recuperando su libertad a los
tres años. Caso especial fue el del aprisionado renegado, porque cuando era
capturado se le amputaba una oreja y para poder ser manumitido necesitaba
indispensablemente la autorización y anuncia del amo o señor, aunque, con el
peculio amasado, podía comprar su libertad o pagar el rescate si hubiera sido
esclavizado por motivos de guerra del país enemigo. En los vedas, el Código de
Manú, los castigos son bastante similares, prevaleciendo la pena de muerte, la ley
del talión, las penalidades físicas, pecuniarias y el destierro, la esclavitud estaba
destinada para los prisioneros de guerra. En el Talmud, en el derecho hebreo, los
castigos prevalecientes fueron, el azote, que era aplicado en los delitos comunes,
el destierro para el homicidio culposo o involuntario, y para el homicidio, la de muerte
por estrangulamiento, fuego, espada o lapidación. En el Derecho Egipcio
encontramos un antecedente de calabozo para los delitos que no tenían prevista
condena de mutilación, de muerte, de trabajo forzado o de apaleamiento. Es hasta
en Grecia y Roma donde se encuentra los primeros antecedentes de esta
institución, y es que el término preparatoria conlleva la condición de un juicio
posterior, de manera que este concepto y en el de derecho están ya arraigados
juntamente con la aparición del Estado. Sobre la reseña de la institución Carnelutti
indica: “que la prisión preventiva se conoció en Roma como manus iniectio y era
utilizado para retener al acusado y ponerlo a disposición del juzgador”14;
estableciendo así que desde épocas pasadas se tenían figuras como esta para
asegurar la participación del imputado en el proceso, que si bien es cierto en ese
tiempo no se manejaban los derechos humanos ni garantías, ya se podían observar
figuras que marcarían el futuro. Los romanos ya tenían la idea de una causa
posterior y al aplicar la cárcel solo aseguraban la presencia del presunto
responsable en el juicio. Después de los romanos, el instituto de la provisoria de
independencia para un juicio, se practica en civilizaciones posteriores, pero el
término de la privación quedaba a disposición de la autoridad, dándose el caso de
personas que eran encarceladas provisionalmente y olvidadas hasta que morían o
la autoridad se acordaba que estaban prisioneras y entonces eran juzgadas,
habiendo quienes después de pasar meses, o años en calabozo eran absueltos, por
lo que el encarcelamiento era una verdadera injusticia.
Es hasta el año de 1789 en Francia, que se empieza a gestar el carácter excepcional
de la privación de libertad, en la declaración de los derechos del hombre y del
ciudadano el cual en el Artículo IX estatuye: “la ley debe reprimir todo rigor necesario
para apoderarse de su persona, cuando se juzgue indispensable su prisión”; es así
que desde aquí ya se le proporciona al cautiverio el carácter de excepciona
NATURALEZA JURÍDICA
Una de las medidas de coerción que ha recibido más fuertemente el impacto de la
crítica y de las discusiones políticas es esta, y es que, como señala el maestro
Hassemer sostiene que: Es digno de elogio que la discusión acerca de la prisión
preventiva no se haya apaciguado: a través de ella se priva de la libertad a una
persona que según el derecho debe ser considerada inocente, pues la Constitución
Política de la República de Guatemala, como principio procesal constituye que nadie
es culpable hasta que se demuestre lo contrario, por lo que sólo debe tomarse como
una disposición para asegurar la presencia y no como una condena anticipada.
Sobre esta providencia Herrarte la define como: Es cómo la detención, una
disposición restrictiva de la libertad individual, pero con carácter de mayor
permanencia. Tiene por objeto no solo asegurar la presencia del imputado dentro
del proceso sino, asegurar los fines del mismo, especialmente el cumplimiento de
la sentencia, si esta fuera condenatoria, con base a lo anterior, la provisionalidad de
esta disposición se toma como cualquier providencia que tiene como finalidad
asegurar el cumplimiento del proceso y la averiguación de la verdad del hecho.
Según el autor Asencio Mellado: La prisión preventiva es una forma cautelar cuando
responde a la necesidad de evitar la fuga del imputado o de preservar el resultado
probatorio ya que en ambos casos se caracteriza por la instrumentalidad o
subordinación al proceso en el cual aparecen las sospechas delictivas y en algunos
casos que pueden calificar de anticipación de los efectos de la sentencia y, por lo
tanto, equiparada a la pena privativa de libertad.
La naturaleza jurídica es plural, pues se concibe como un medio provisorio y como
un castigo anticipado sin embargo de acuerdo al sistema garantista guatemalteco,
la tiene exclusivamente naturaleza precavida que persigue asegurar los fines del
juicio y evitar obstaculización en la tramitación del mismo. El jurisconsulto Vélez
Mariconde al referirse a dicho termino concluye.
La restricción puede justificarse sólo como un medio de evitar que el imputado
impida el ejercicio regular de la función judicial, los actos coercitivos de que tratamos
no pueden tener más que un carácter preventivo, cautelar y provisional, y por lo
tanto, nunca pueden implicar una pena anticipada con esto queda más que
establecido, que esta medida sólo tiene un fin cautelar y no el de pronosticar una
sentencia o un juicio previo.
CONCEPTO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
La cárcel provisional, reviste de los elementos de la detención, una disposición
restrictiva de la libertad individual, pero con carácter de mayor permanencia. Tienen
por objeto no sólo asegurar la presencia del imputado dentro del proceso, sino
resguardar los fines del mismo, especialmente el cumplimiento de la sentencia, si
ésta fuera condenatoria. Una medida de coerción establecida después de recibir
declaración al sindicado y que el juez tomando en cuenta si se hallan medios sobre
la existencia de un hecho punible y motivos racionales suficientes para creer que el
inculpado lo ha cometido o participado en él, dicta una privación de la libertad con
el objeto de evitar el peligro de fuga o la obstaculización para la averiguación de la
verdad.
El autor Cabanellas1 con respecto a la institución la define como: “La que durante la
tramitación de una causa penal se decreta por resolución de juez competente, por
existir sospechas en contra del detenido por un delito y por razones de seguridad
de ello se extrae que es una providencia de coerción después de la primera
declaración, siendo en ese momento procesal en la cual puede dictarse.
1 Cabanellas, Guillermo. Diccionario de derecho usual. Pág.384.
De acuerdo a lo que establece el tratadista Roxin2 a dicho término puede atribuírsele
como: La prisión preventiva en el proceso penal es la privación de la libertad del
acusado con el fin de asegurar el proceso de conocimiento o la ejecución de la pena.
Pues con ella, se encuentra ligado a proceso el sindicado a manera de evitar su no
comparecencia durante el proceso. De lo anterior mencionado y en relación al tema,
el autor citado afirma: La prisión preventiva o encarcelamiento provisorio, es una
providencia de coerción mediante la cual se priva de la libertad a un imputado,
porque existen graves sospechas de que es el autor del hecho y, además, existe
peligro de fuga o de que entorpezca la investigación. Su duración máxima, en el
Proyecto de Código Procesal Penal, es de un año es así, que con esa figura se está
argumentando que los presupuestos para su otorgamiento se deben a la presencia
de elementos que pueden establecer la responsabilidad penal del sujeto en él la
comisión del delito. Por otro lado, el jurisconsulto Cafferata la define como: “Una
medida de coerción personal que tiende a limitar la libertad de la persona y asegurar
la consecución de los fines del juicio. Para lo cual se tiene que afectar un derecho
constitucionalmente garantizado, dichas disposiciones deben encontrar respaldo en
las leyes fundamentales y expresamente previstas en las leyes procesales” 3. Es por
ello, como concepto se toma que esta figura no es más que la privación del bien
jurídico tutelar a la libertad ambulatoria y que tiene como finalidad asegurar la
presencia del imputado en el proceso por existir suficientes medios probatorios para
creer que participo o es autor del delito.
FINALIDADES DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
En cuanto a su objetivo Cafferata Nores, los desarrolla de la coerción personal,
precisando los siguientes límites. Las disposiciones en que ésta se traduce tienden
a evitar que el impacto entorpezca la investigación de la verdad aprovechando su
2Roxin, Claus. Derecho procesal penal. Pág.257.
3cafferata Nores, José. Introducción al derecho procesal penal, la coerción
procesal. Pág.159.
libertad para borrar o destruir las huellas del delito, sobornar o intimidar a los
testigos, o concentrarse con sus cómplices, pero como en todo caso la justificación
de las formas restrictivas se basará en el peligro de que se actué sobre la prueba
del delito, frustrando o dificultando su obtención o su correcta valoración. 8 Debido
a que en las leyes se prohíbe el juicio penal en rebeldía, se hace necesario asegurar
la intervención personal del imputado en el proceso, como el único modo de
garantizar su completa realización. Para evitar que mediante la fuga u ocultación de
su persona impida el normal desarrollo del juicio en el cual, quizá, se probará su
delito y se dispondrá su condena. Los actos de coerción también tienen la finalidad
de aseverar el efectivo cumplimiento de la posible condena de cárcel, reclusión o
de muerte que pueda imponerse, impidiendo que el inculpado eluda, mediante su
fuga, después de conocer la sentencia, la efectiva ejecución de la condena. Cabe
señalar que todas las medidas de coerción son en principio anormales. Dentro de
esa excepcionalidad, la utilización de la prisión preventiva debe ser mucho más
restringida aún, ya que se toma muchas veces como un pronunciamiento anticipada,
pues se le está privando de libertad al sindicado. Para asegurar esta limitación
deben darse dos órdenes de supuestos en primer lugar, no se puede aplicar el
presidio anticipado si no existe un mínimo de información que fundamente una
sospecha bastante importante acerca de la existencia del hecho sustancial y
absoluto si no existe siquiera una desconfianza racional y fundada acerca
IMPORTANCIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
Esta medida es una privación a la libertad porque pone al individuo en cuestión bajo
pleno control del Estado, no como castigo, si no sobre la base de la presunción de
responsabilidad de la persona en un hecho delictivo, por el peligro a que se dé a la
fuga o de obstaculizar la investigación. En Guatemala se ve una arbitraria e ilegal
aplicación de esta providencia pues en muchos casos se llevan amplias y extensos
tiempos en esta situación; por eso mismo su calidad radica en su correcta
aplicación, así como en la adecuada imposición por parte de los jueces y el
cumplimiento de los plazos que la ley marca.
Esta providencia de coerción instituye aunque no como principio, una forma de
asegurar la presencia del imputado en el proceso, pero en muchos casos con ella
se violenta el principio de libertad que la legislación guatemalteca preceptúa, por
ello debe tenerse como una alternativa y no como la primera opción que tienen que
tomar los jueces al dictarla, pues por eso en la reforma que se le otorgó al Código
Procesal Penal se establecen medidas sustitutivas a ella con las que se puede
vincular al sindicado sin necesidad de privarlo de su independencia
CARACTERÍSTICAS DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
Los caracteres que pueden establecerse respecto de esta situación jurídica son
aptos de reducirse a los siguientes, la instrumentalidad, que es comúnmente
aceptado por la doctrina que las medidas cautelares no son un fin en sí mismas,
sino que están ordenadas a un proceso y en concreto, a la ejecución de la sentencia
que en el mismo haya de dictarse. La disposición, en este caso la privación de la
libertad, se encuentra supeditada a la existencia de un proceso del cual depende y
en función de que existe. De este modo, la adopción de aquella al margen de un
procedimiento no podrá justificarse, puesto que la consecuencia más importante de
la causa es la imposición de una sanción y, como ya se ha dicho, la instrumentalidad
viene referida, esencialmente a la ejecutoriedad del futuro fallo. La provisionalidad
constituye la previsión, de la cual deriva, la nota más importante a la hora de calificar
una medida como cautelar. Esta primera se concreta en la dependencia directa de
la providencia del proceso en el cual se adopta y, por el mismo motivo, del fallo que,
en su momento, habrá de ejecutarse. Las disposiciones precavieres, por tanto, no
pueden extenderse más allá de la vigencia del proceso ni, en consecuencia, de su
fase ejecutiva. Tal carácter aparece con toda claridad en la prisión preventiva de
modo tal que no solo la sentencia, sino cualquier otra forma de extinción del
proceso, ejemplo el sobreseimiento o el archivo, determina el levantamiento de
dicha determinación que de este modo, o se transforma en pena, o por el contrario,
implica la puesta en libertad del sujeto. El obedecer la regla rebus sic stantibus, es
de acuerdo con este carácter diferente por otra parte de los de racionalidad y
temporalidad, esta forma de privar la libertad ha de sufrir las variaciones que se
produzcan en los criterios utilizados para su adopción de modo que el
desvanecimiento o modificación fonus boni iuris o del periculum in mora habrá,
necesariamente, de comportar un cambio en la situación personal del individuo
pasivo.
CUÁL ES EL OBJETO POR EL CUAL SE DICTA
Se puede pedir prisión preventiva después de oír al sindicado, cuando medie
información sobre la existencia de un hecho punible y motivos racionales y lógicos
o suficientes para creer que el sindicado lo ha cometido o participado en él, la
libertad no debe restringirse sino en los límites absolutamente indispensables para
asegurar la presencia del imputado en el proceso.
El objeto dispone privar de su libertad ambulatoria a una persona, durante el curso
de un proceso penal en el que se encuentra acusada, sin que exista una sentencia
judicial condenatoria firme, con el fin de prevenir eventuales acciones que puedan
dañar a terceros o la marcha del proceso, en caso de resultar condenada a una
pena de prisión, el tiempo durante el cual la persona estuvo detenida
preventivamente, debe computarse para establecer el momento de cumplimiento de
la pena.
En caso de no resultar condenada o que el tiempo durante el cual la persona
permaneció detenida exceda la pena la mayoría de las legislaciones no establecen
compensación alguna esto ha creado debate si realmente debería ser remunerada
el costo de oportunidad perdido suceso en el tiempo de la investigación de una
persona inocente.
El carácter excepcional y extremo de la prisión preventiva se debe a que se trata de
una medida punitiva ante o extra delicturn que afecta el principio de presunción de
inocencia garantía que constituye uno de los pilares del Estado de derecho, el abuso
creciente de esta medida en los Estados modernos, con su consecuente lesión del
Estado de derecho, ha llevado a reclamar que la misma esté sujeta a estrictos
controles que impidan la arbitrariedad y discrecionalidad de la misma.
JUSTIFICACION PARA LA PRISION PREVENTIVA
La complejidad de un caso puede justificar la prisión preventiva. Especialmente,
cuando se trata de un caso que requiere de interrogatorios difíciles de llevar a cabo,
y donde el acusado ha impedido, demorado, o conspirado con otros que es- tán
siendo investigados en el curso normal del proceso judicial.
LOS ESTÁNDARES DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS
Para el abordaje del fenómeno de la prisión preventiva la CIDH establece como su
principio fundamental, y por ende como un criterio estándar, el principio de
presunción de inocencia, el cual resulta a la larga el que sustentará en el
procedimiento penal, la garantía del derecho a la libertad de cualquier imputado
durante su proceso penal. Para la CIDH el sustento de su abordaje radica también
en tres principios:
1. El principio del trato humano, “según el cual, toda persona privada de libertad
será tratada con respeto irrestricto de su dignidad inherente y sus derechos
fundamentales”.
2. El principio de la posición de garante del Estado, “según el cual, el Estado al
privar de libertad a una persona asume una posición de garante de sus derechos
fundamentales, en particular de sus derechos a la vida y a la integridad personal”.
3. El principio de la compatibilidad entre el respeto de los derechos fundamentales
de las personas privadas de libertad y el cumplimiento de los fines de la seguridad
ciudadana: “Esto significa, que el respeto de los derechos humanos de las personas
privadas de libertad no está en conflicto con los fines de la seguridad ciudadana,
sino que por el contrario es un elemento esencial para su realización.”
Al observar los datos estadísticos de los países de la región sobre el uso de la
prisión preventiva, el informe de la CIDH, ha identificado las siguientes causas de
índices altos de personas en prisión durante su juicio:
1. “Retardo o mora judicial;
2. Falta de capacidad operativa y técnica de los cuerpos policiales y de
investigación;
3. Falta de capacidad operativa, independencia y recursos de las defensorías
públicas;
4. Deficiencias en el acceso a los servicios de defensa pública;
5. Legislación que privilegia la aplicación de la prisión preventiva;
6. Falta de mecanismos para la aplicación de otras medidas cautelares;
7. Inversión de la carga de probar la necesidad de aplicación de la prisión
preventiva;
8. Corrupción;
9. Uso extendido de esta medida en casos de delitos menores;
10. Extrema dificultad en lograr su revocación”.
Además la CIDH encuentra como otro factor determinante para la tendencia
generalizada del uso de la prisión preventiva “…las políticas criminales que con
distinta denominación y mecanismos plantean la flexibilización y mayor uso de la
privación de libertad como vía de solución al fenómeno de la delincuencia; y los
desafíos relacionados con la actuación de la judicatura, tanto aquellos que tienen
que ver con el respeto a la independencia de aquellas autoridades encargadas de
la aplicación de la prisión preventiva, como de aquellos relativos a otros aspectos
de la práctica judicial”.
La CIDH hace énfasis en señalar que los órganos del Sistema Interamericano han
aplicado e interpretado las normas de tal manera que se han establecido los
siguientes estándares:
1. “La detención preventiva debe ser la excepción y no la regla;
2. Los fines legítimos y permisibles de la detención preventiva deben tener carácter
procesal, tales como evitar el peligro de fuga o la obstaculización del proceso;
3. La existencia de indicios de responsabilidad NO constituye razón suficiente para
decretar la detención preventiva de una persona;
4. Aun existiendo fines procesales, se requiere que la detención preventiva sea
absolutamente necesaria y proporcional, en el sentido de que no existan otros
medios menos gravosos para lograr el fin procesal que se persigue y que no se
afecte desproporcionadamente la libertad personal;
5. Todos los aspectos anteriores requieren una motivación individualizada que no
puede tener como sustento presunciones;
6. La detención preventiva debe decretarse por el tiempo estrictamente necesario
para cumplir el fin procesal, lo que implica una revisión periódica de los
elementos que dieron lugar a su procedencia;
7. El mantenimiento de la detención preventiva por un plazo irrazonable equivale a
adelantar la pena;
8. En el caso de niños, niñas y adolescentes los criterios de procedencia de la
detención preventiva deben aplicarse con mayor rigurosidad, procurándose un
mayor uso de otras medidas cautelares o el juzgamiento en libertad; y cuando
sea procedente deberá aplicarse durante el plazo más breve posible.
LA PRISIÓN PREVENTIVA EN LA JURISPRUDENCIA INTERAMERICANA
El tema de la prisión preventiva no está considerado expresamente en la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, pero puede desarrollarse a partir
de dos normas ahí expresadas. El artículo 7 numeral 3: “Nadie puede ser sometido
a detención o encarcelamiento arbitrarios”, y el artículo 8 numeral 2: “Toda persona
inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se
establezca legalmente su culpabilidad…”, donde se indica además una serie de
garantías mínimas para hacer efectivo este derecho:
a) “Derecho del inculpado de ser asistido gratuitamente por el traductor o intérprete,
si no comprende o habla el idioma del juzgado o tribunal;
b) Comunicación previa y detallada al inculpado de la acusación formulada;
c) Concesión al inculpado del tiempo y de los medios adecuados para la
preparación de su defensa;
d) Derecho del inculpado de defenderse personalmente o de ser asistido por un
defensor a su elección y comunicarse libre y privadamente con su defensor;
e) Derecho irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el
Estado, remunerado o no según la legislación interna, si el inculpado no se
defendiere por sí mismo ni nombre defensor dentro del plazo establecido por la
ley
f) Derecho de la defensa de interrogar a los testigos presentes en el tribunal y de
obtener la comparecencia, como testigos o peritos, de otras personas que
puedan arrojar luz sobre los hechos;
g) Derecho a no ser obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable,
a) Derecho de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior.”
De estas normas la CIDH ha formulado jurisprudencia. Gómez Pérez (2014) señala
cinco principios respecto a la prisión preventiva:
1. Excepcionalidad.
2. Proporcionalidad.
3. Necesidad.
4. No puede estar determinada por el tipo de delito.
5. No puede estar determinada por la gravedad del delito
A continuación, se explora cada uno de estos conceptos en las sentencias que ha
emitido la CIDH.
LA PRISIÓN PREVENTIVA CONSTITUYE UNA MEDIDA EXCEPCIONAL
La CIDH expresa de manera clara sobre este principio en la sentencia del 7 de
septiembre de 2004 en el Caso Tibi Vs. Ecuador. De acuerdo a la ficha técnica, “los
hechos del presente caso se refieren al señor Daniel Tibi, ciudadano francés de 36
años que residía en Ecuador y se dedicaba al comercio de piedras preciosas y arte
ecuatoriano. El 27 de septiembre de 1995 agentes de la INTERPOL del Guayas
detuvieron al señor Daniel Tibi por presuntamente estar involucrado en el comercio
de droga. Cuando se realizó su arresto, los policías no le comunicaron los cargos
en su contra. Se le informó que se trataba de un “control migratorio”.
El señor Tibi permaneció bajo detención preventiva, en forma ininterrumpida, en
centros de detención ecuatorianos desde el 27 de septiembre de 1995 hasta el 21
de enero de 1998, cuando fue liberado. Durante su detención en marzo y abril de
1996 en un centro penitenciario, el señor Daniel Tibi fue objeto de actos de tortura
y amenazado por parte de los guardias de la cárcel, con el fin de obtener su
autoinculpación. Durante su permanencia en la cárcel, el señor Daniel Tibi fue
examinado dos veces por médicos ecuatorianos designados por el Estado.
Estos verificaron que sufría de heridas y traumatismos, pero nunca recibió
tratamiento médico ni se investigó la causa de sus padecimientos. Durante su
detención interpuso dos recursos de amparo y una queja, los cuales no
prosperaron.”
En su análisis de fondo, expresado en el numeral 106 de la sentencia dice: “La Corte
considera indispensable destacar que la prisión preventiva es la medida más severa
que se le puede aplicar al imputado de un delito, motivo por el cual su aplicación
debe tener un carácter excepcional, en virtud de que se encuentra limitada por los
principios de legalidad, presunción de inocencia, necesidad y proporcionalidad,
indispensables en una sociedad democrática. Además, en el Caso Barreto Leiva
Vs. Venezuela, la CIDH en sentencia del 17 de noviembre del 2009, donde los
hechos que se refieren son: “…cuando fue aprobada por el entonces
CUÁL ES EL MOMENTO PROCESAL OPORTUNO PARA SER DICTADO POR UN
JUEZ INDICANDO Y EXPLICANDO LOS FUNDAMENTOS LEGALES ARTÍCULO
259 DEL CÓDIGO PROCESAL CIVIL.
En la primera declaración seria el momento procesal oportuno el juez o tribunal
correspondiente puede dictarla en cualquier momento dependerá de las
circunstancias del caso.
El Código Procesal Penal en el artículo 259 dice que se podrá ordenar la prisión
preventiva, después de oír al sindicado, cuando medie información sobre la
existencia de un hecho punible y motivos racionales suficientes para creer que el
sindicado lo ha cometido o participado en él.
La libertad no debe restringirse sino en los límites absolutamente indispensables
para asegurar la presencia del imputado en el proceso.
FORMA Y CONTENIDO DE LA DECISIÓN
El auto de prisión será dictado por el juez o tribunal competente, y deberá contener:
1. Los datos personales del imputado a los que sirvan para identificarlos.
2. Una sucinta enunciación del hecho o hechos que se le atribuyen.
3. Los fundamentos, con la indicación concreta de los presupuestos que motivan
la medida.
4. La cita de las disposiciones penales aplicables.
CASOS QUE TIENEN EXCEPCIÓN
En delitos menos graves no será necesaria la prisión preventiva, salvo que exista
presunción razonable de fuga o de obstaculización de la averiguación de la verdad.
No se podrá ordenar la prisión preventiva en los delitos que no tengan provista pena
privativa de libertad o cuando, en el caso concreto, no se espera dicha sanción.
LA PRISION PREVENTIVA SE APLICA POR PELIGRO DE FUGA
Para decir acerca del peligro de fuga se tendrán en cuenta, especialmente, las
siguientes circunstancias.
a) Arraigo en el país, determinado por el domicilio, residencia habitual, asiento de
la familia, de sus negocios o trabajo y las facilidades para abandonar
definitivamente en el país o permanecer oculto.
b) La pena que se espera como resulta del procedimiento
c) La importancia del daño resarcible y la actitud que el sindicado o imputado
adopta voluntariamente frente a él.
d) El comportamiento del sindicado o imputado durante el procedimiento o en otro
procedimiento anterior, en la medida que indique su voluntad de someterse a la
persecución penal.
e) La conducta anterior del imputado.
REBELDIA
En el artículo 79 del Código Procesal Penal dice que será declarado rebelde el
imputado que sin gravedad impedimento no compareciere a una citación, se fugare
del establecimiento o lugar en donde estuviere detenido, rehuyere la orden de
aprehensión emitida en su contra, o se ausentare del lugar asignado para residir sin
licencia del tribunal.
La declaración de rebeldía será emitida por el juez de primera instancia o el tribunal
competente, previa constatación de la incomparecencia fuga o ausencia, expidiendo
orden de detención preventiva. Se emitirá la orden de arraigo ante las autoridades
correspondientes para que no pueda salir del país.
La fotografía, dibujo, datos y señas de las personales del rebelde podrán publicarse
en los medios de comunicación para facilitar su aprehensión inmediata.
EN QUE MOMENTO NO SE PUEDE DAR NINGUNA MEDIDA Y SE TIENE QUE
DICTAR PRISION PREVENTIVA
1. Los residentes o delincuentes habituales.
2. Homicidio doloso.
3. Asesinato.
4. Parricidio.
5. Violación agravada.
6. Violación calificada.
7. Violación de un menor de doce años de edad.
8. Plagio o secuestro.
9. Sabotaje.
10. Robo agravado
11. Reincidente delitos portación de arma de fuego con numero registro alterado,
borrado o no legalmente marcada por la DIGECAM.
LOS REQUISITOS QUE SE REQUIEREN PARA DICTARLOS
REQUISITOS MATERIALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISIÓN
PREVENTIVA SEGÚN EL INSTITUTO DE LA DEFENSA PÚBLICA PENAL
Fundamentación fáctica superado el requisito formal para justificar el auto de prisión
preventiva, es necesario ahondar en los requisitos materiales que revisten dicha
decisión judicial, que no solo debe cumplir con las formas que indica el proceso,
sino también, todos aquellos elementos de conocimiento, que orientarán al Juez de
Primera Instancia, a resolver la situación jurídica del imputado. De conformidad con
el artículo 259 del Código Procesal Penal, dos son los requisitos materiales, que
deben observarse por el Defensor Público en su intervención, para imponer dicha
medida, que es coherente con los fines del proceso: a) Que exista información sobre
la existencia de un hecho punible; b) Motivos racionales suficientes para creer que
el sindicado lo ha cometido o ha participado en él 4.
a) que se trate de delitos de cierta gravedad determinada de antemano por la
ley, aunque la Corte Interamericana de Derechos Humanos también ha
resuelto que esa sola circunstancia no es suficiente para justificar la prisión
preventiva
b) probabilidad o verosimilitud de los hechos
c) que exista riesgo de fuga, o de entorpecer la investigación
d) qué prisión de la persona acusada sea absolutamente indispensable para
conseguir el fin deseado y que no exista una medida menos gravosa para
alcanzar el objetivo propuesto
e) que el daño inherente a privar de la libertad a una persona presumida
inocente no resulte desproporcionado frente a las ventajas que se obtienen
mediante de la prisión
f) que las razones del juez se encuentren suficientemente explicadas y
fundadas
4 Prisión Preventiva Tomo II “Instituto de la Defensa Pública Penal”
REQUISITOS FORMALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISION PREVENTIVA
(fundamentación fáctica) Superado el requisito formal para justificar el auto de
prisión preventiva, es necesario ahondar en los requisitos materiales que revisten
dicha decisión judicial, que no solo debe cumplir con las formas que indica el
proceso, sino también, todos aquellos elementos de conocimiento, que orientarán
al Juez de Primera Instancia, a resolver la situación jurídica del imputado. De
conformidad con el artículo 259 del Código Procesal Penal, dos son los requisitos
materiales, que deben observarse por el Defensor Público en su intervención, para
imponer dicha medida, que es coherente con los fines del proceso: a) Que exista
información sobre la existencia de un hecho punible; b) Motivos racionales
suficientes para creer que el sindicado lo ha cometido o ha participado en él.
REQUISITOS MATERIALES PARA MOTIVAR EL AUTO DE PRISIÓN
PREVENTIVA
fundamentación fáctica Superado el requisito formal para justificar el auto de prisión preventiva, es
necesario ahondar en los requisitos materiales que revisten dicha decisión judicial, que no solo debe
cumplir con las formas que indica el proceso, sino también, todos aquellos elementos de
conocimiento, que orientarán al Juez de Primera Instancia, a resolver la situación jurídica del
imputado. De conformidad con el artículo 259 del Código Procesal Penal, dos son los requisitos
materiales, que deben observarse por el Defensor Público en su intervención, para imponer dicha
medida, que es coherente con los fines del proceso: a) Que exista información sobre la existencia
de un hecho punible; b) Motivos racionales suficientes para creer que el sindicado lo ha cometido o
ha participado en él.
ASI COMO LAS CONSECUENCIAS DE DICTAR LA PRISION PREVENTIVA.
Es una disposición judicial que priva de libertad a una persona que se encuentra
sometida a una investigación hasta que, llegado el momento del juicio, se emite
sentencia. De este modo, la prisión preventiva restringe al acusado de su libertad
durante un determinado periodo, aun cuando todavía no ha sido condenado.
1. pierde su libertad.
2. Sus derechos.
CONCLUSIONES
La prisión preventiva tiene como finalidad instrumental la realización exitosa del
proceso penal, siendo su objeto asegurar la presencia del imputado y aplicar la
sanción como resolución del conflicto penal y la determinación de si es factible
la pretensión.
Los procesos penales tienen una larga duración, de dos años y medio. También
se observó un aumento del 150% en la cantidad de personas en audiencias de
primera declaración, lo cual aumentó la carga del Organismo Judicial. Además,
se determinó que la mitad de las personas en prisión preventiva está en la etapa.
intermedia de su proceso penal, fase en la cual se detectan los mayores atrasos
en el proceso. Esta situación conlleva a que el 40% de las personas en prisión
preventiva están en esta situación ya desde dos años o más.
Se observa un aumento de los casos de mayor riesgo, los cuales tienen
características particulares y suelen alargarse más. Estos casos por lo general
tienen un número elevado de sindicados y documentación investigativa y
procesal voluminosa.