Agradecimiento
Estimadas autoridades, queridos profesores y
compañeros, familiares y amigos son para mí un honor y
un verdadero placer tener la posibilidad de decir unas
palabras en esta ceremonia tan importante. Hoy
celebramos la culminación de una etapa muy importante
en nuestras vidas, que representa el final de un camino
recorrido, pero a la vez, nos muestra cuánto nos falta aún
por recorrer. Les propongo hacer una reflexión para
entender la diferencia entre los sueños y las metas. Un
sueño es un punto de partida, es comenzar a imaginar
algo que nos gustaría que alguna vez sucediera en
nuestras vidas. Una meta nace cuando decidimos que ha
llegado el momento de comenzar a tomar acción para que
ese sueño se convierta en realidad.
Queridos compañeros, soñábamos con recibirnos y
cumplimos nuestra meta con el precio justo del esfuerzo
que necesariamente tuvimos que pagar. Pero ahora
corresponde soñar nuevamente porque nuestra vida
profesional es el camino que aún nos falta por recorrer.
Lleno de incertidumbres es cierto, pero también lleno de
oportunidades y de desafíos.
A todos mis compañeros egresados les deseo éxito en su
profesión, que puedan honrar su vocación y que los
valores humanos primen sobre el valor económico. Que
la meta final sea la felicidad y la realización, pero sin
olvidar que formamos parte de una sociedad y que
tenemos una responsabilidad que cumplir. Que esto
requiere de nosotros respeto, formación permanente y
compromiso.
Este logro no es únicamente nuestro, por esto quiero
aprovechar esta oportunidad para agradecer pública y
profundamente primero a Dios por permitir que a pesar
de los obstáculos pudimos terminar con mucha
satisfacción esta etapa y a esta prestigiosa Escuela, a
sus autoridades y personal administrativo que nos
acogió cuando llegamos llenos de ansias y miedos y que
nos permitió con mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio
obtener nuestro anhelado título. Un agradecimiento
especial para nuestros profesores que nos brindaron no
sólo sus conocimientos sino su entrega y su amor con
cada experiencia compartida que de una manera u otra
incidieron en nuestra formación. Gracias por ser nuestra
guía cuando perdíamos el rumbo y por tantas veces
considerar situaciones particulares laborales, familiares,
personales que debimos transitar a lo largo del camino.
A nuestros padres, hermanos, esposos, hijos y amigos
infinitas gracias, ya que muchas veces debieron perdonar
nuestras ausencias entendiendo que era el momento que
teníamos para concretar nuestros proyectos personales.
Gracias por su compañía, amor y comprensión.
No quiero dejar pasar este momento sin agradecer a
nuestros seres queridos ausentes, a quienes aún
sentimos presentes, gracias por habernos inculcado con
su ejemplo el amor por el conocimiento, la rectitud y el
respeto.
Muchas a gracias a todos!!