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TP Final - Filosofía

Este documento explora el concepto histórico-filosófico de la educación a través de tres etapas: la paideia griega, el concepto de humanitas y la idea moderna de educación. Aborda el origen del sujeto en cada etapa y los elementos que intervienen en su formación, con el objetivo de reflexionar sobre la educación como proceso de liberación del hombre.

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TP Final - Filosofía

Este documento explora el concepto histórico-filosófico de la educación a través de tres etapas: la paideia griega, el concepto de humanitas y la idea moderna de educación. Aborda el origen del sujeto en cada etapa y los elementos que intervienen en su formación, con el objetivo de reflexionar sobre la educación como proceso de liberación del hombre.

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LICENCIATURA EN GESTIÓN EDUCATIVA

DELEGACIÓN JUJUY

CÁTEDRA: FILOSOFÍA
PROFESOR: Lic. ENRIQUE ROJAS

Trabajo final integrador


“HAGAMOS AL HOMBRE”
Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

ALUMNO
PABLO JAVIER AGÜERO
DNI 16.883.059
E-mail: palifm@[Link]

Fecha de entrega: 11 de junio de 2016


Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Introducción

La frase “hagamos al hombre” del Génesis Bíblico tiene un sentido dinámico y programático
que inicia un proceso de formación o creación permanente e inacabado: la humanización.

Este breve ensayo pretende plasmar algunos ítems del desarrollo histórico y filosófico del
concepto, partiendo del ideal griego de paideia en un primer momento, pasando por el
concepto de humanitasen un segundo momento y desembocando –en un tercer momento-
en la idea de educación.

El interés en este tema tiene que ver con el debate actual sobre la formación de la
subjetividad en el estado actual de cosas: El rol de las instituciones en la formación de esta
subjetividad, la influencia de la cultura global hegemónica y sobre todo la incidencia de los
medios de comunicación como productores de contenidos y generadores de sentidos. Será
determinante la apropiación que hagan los sujetos de los productos culturales, ya que los
medios son instrumentos del poder dominante que busca instalar en las mayorías un
pensamiento único sobre el mundo y formatear incluso la autopercepción de la propia
identidad en los sujetos.

Me parece además que el repaso histórico y la reflexión filosófica sobre el tema del sujeto y
su vinculación a la comunidad pueden aportar algo relevantepara los encargados de la
gestión educativa. La escuela como institución tradicional de los Estados modernos se
encuentra muchas veces superada por otros agentes formadores de la subjetividad. Es
imprescindible volver a las preguntas fundamentales que subyacen a toda política educativa
y a su implementación en la institución educativa: ¿Qué hombre estamos haciendo? ¿Qué
hombre queremos hacer?

Este trabajo apunta a tres objetivos. En primer lugar mostrar el origen y desarrollo del
concepto de educación. En segundo lugar ampliar el contenido semántico del término con los
aportes que hacen el concepto de paideia y humanitas y en tercer lugar reflexionar sobre la
educación como proceso de liberación.
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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

El proceso de elaboración del ensayo consistió en entrelazar la bibliografía con los aportes
de la cátedra, los conocimientos previos y la reflexión personal sobre el tema. De ahí que son
frecuentes las citas de la bibliografía básica consultada para la elaboración del ensayo. A
esto se agregan elementos de propio cuño y también otros aportes. La conclusión final es
una apreciación valorativa y/o profesional sobre el tema en cuestión y también algunos trazos
personales sobre los aprendizajes hechos durante el proceso y su significancia para la vida
personal y profesional.

El enfoque o punto de vista para el desarrollo del tema en cuestión será el de la construcción
del sujeto en cada etapa, sus características, los elementos que intervienen en el proceso de
la educación, la finalidad del mismo, la relación sujeto-sociedad y el typoso modelo de
hombre subyacente en esa relación.

La perspectiva final al proponer esta evolución histórico-filosófica es la perspectiva de la


liberación del hombre como proceso dialéctico o de lucha entre la reproducción de los
sistemas dominantes y la creación o generación de alternativas.

Según esta perspectiva final hacer al hombre como tarea creadora de todo proceso
educativo implica necesariamente trabajar y luchar por la liberación. Educar, entonces, será
humanizar y humanizar será liberar.

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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Desarrollo histórico-filosófico

1. Paideia. Hacer resonar la propia voz

Paideia, la palabra que sirve de título a esta obra, no es simplemente un nombre simbólico,
sino la única designación exacta del tema histórico estudiado en ella. Este tema es, en
realidad, difícil de definir; como otros conceptos muy amplios (por ejemplo, los de filosofía o
cultura), se resiste a ser encerrado en una fórmula abstracta. Su contenido γ su significado
sólo se revelan plenamente ante nosotros cuando leemos su historia y seguimos sus
esfuerzos por llegar a plasmarse en la realidad. Al emplear un término griego para expresar
una cosa griega, quiero dar a entender que esta cosa se contempla, no con los ojos del
hombre moderno, sino con los del hombre griego. Es imposible rehuir el empleo de
expresiones modernas tales como civilización, cultura, tradición, literatura o educación.

Pero el espíritu humano lleva progresivamente al descubrimiento de sí mismo, crea,


mediante el conocimiento del mundo exterior e interior, formas mejores de la existencia
humana. La naturaleza del hombre, en su doble estructura corporal y espiritual, crea
condiciones especiales para el mantenimiento y la trasmisión de su forma peculiar y exige
organizaciones físicas y espirituales cuyo conjunto denominamos educación.

la educación no es una propiedad individual, sino que pertenece, por su esencia, a la


comunidad. El carácter de la comunidad se imprime en sus miembros individuales y es,
en el hombre, el zw|~onpolitiko/n, en una medida muy superior que en los
animales, fuente de toda acción y de toda conducta. En parte alguna adquiere mayor
fuerza el influjo de la comunidad sobre sus miembros que en el esfuerzo constante para
educar a cada nueva generación de acuerdo con su propio sentido

El helenismo ocupa una posición singular. Grecia representa, frente a los grandes
pueblos de Oriente, un "progreso" fundamental, un nuevo "estadio" en todo cuanto hace
referencia a la vida de los hombres en la comunidad. Ésta se funda en principios
totalmente nuevos. Por muy alto que estimemos las realizaciones artísticas, religiosas y
políticas de los pueblos anteriores, la historia de aquello que, con plena conciencia,
podemos denominar nosotros cultura, no comienza antes de los griegos.

"Comienzo" no significa aquí tan sólo comienzo temporal, sino también a)rxh~,
origen o fuente espiritual, (5) al cual en todo grado de desarrollo hay que volver para
hallar una orientación
3
Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

por mucho que ensanchemos nuestros horizontes geográficos, los límites de "nuestra"
historia no podrán traspasar nunca la antigüedad de aquellos que hace algunos milenios
trazaron nuestro destino. No es posible decir hasta cuándo, en el futuro, continuará (6) la
humanidad creciendo en la unidad de sentido que aquel destino le prescribe, ni importa
para nuestro objeto.

El objeto de este libro entero es exponer la formación del hombre griego, la paideia,
en su carácter peculiar y en su desarrollo histórico. No se trata de un conjunto de
ideas abstractas, sino de la historia misma de Grecia en la realidad concreta de su
destino vital.

Pero, a medida que avanzó en su camino, se inscribió con claridad creciente en su


conciencia el fin, siempre presente, en que descansaba su vida: la formación de un alto
tipo de hombre.

es preciso, por lo menos, hacerlo en el problema fundamental de la división de la historia,


empezando por la distinción cardinal entre el mundo prehelénico y el que empieza con los
griegos, en el cual por primera vez se establece, de una manera consciente, un ideal de cultura
como principio formativo.

Como hemos dicho, la importancia universal de los griegos, como educadores,


deriva de su nueva concepción de la posición del individuo en la sociedad. Si
consideramos el pueblo griego sobre el fondo histórico del antiguo Oriente, la
diferencia es tan profunda que los griegos parecen fundirse en una unidad con el
mundo europeo de los tiempos modernos. Hasta tal punto que no es difícil
interpretarlo en el sentido de la libertad del individualismo moderno.

¿Y cómo hubiera sido posible la aspiración del individuo al más alto valor y su
reconocimiento por los tiempos modernos sin el sentimiento griego de la dignidad
humana?

desde el momento en que los griegos situaron el problema de la individualidad en lo


más alto de su desenvolvimiento filosófico comenzó la historia de la personalidad
europea. Roma y el cristianismo actuaron sobre ella. Y de la intersección de estos
factores surgió el fenómeno del yo individualizado.

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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Desde el punto de vista oriental no es posible comprender cómo los artistas griegos
llegaron a representar el cuerpo humano, libre y desligado, fundándose no en la
imitación de actitudes y movimientos (9) individuales escogidos al azar, sino mediante
la intuición de las leyes que gobiernan la estructura, el equilibrio y el movimiento del
cuerpo. Del mismo modo, la libertad sofrenada sin esfuerzo, que caracteriza al espíritu
griego y es desconocida de los pueblos anteriores, descansa en la clara conciencia de una
legalidad inmanente a las cosas. Los griegos tienen un sentido innato de lo que significa
"naturaleza".

El concepto de naturaleza, que elaboraron por primera vez, tiene indudablemente su


origen en su constitución espiritual. Mucho antes de que su espíritu perfilara esta idea,
consideraron ya las cosas del mundo desde una perspectiva tal, que ninguna de ellas les
pareció como una parte separada y aislada del resto, sino siempre como un todo
ordenado en una conexión viva, en la cual y por la cual cada cosa alcanzaba su posición
y su sentido. Denominamos a esta concepción orgánica, porque en ella las partes son
consideradas como miembros de un todo.

Las formas literarias de los griegos, con su múltiple va-riedad y elaborada estructura,
surgen orgánicamente de las formas naturales e ingenuas mediante las cuales el hombre
expresa su vida y se elevan a la esfera ideal del arte y del estilo.

Esto se aplica también a la creación más maravillosa del espíritu griego, el más
elocuente testimonio de su estructura única: la filosofía. En ella se despliega de la
manera más evidente la fuerza que se halla en la raíz del pensamiento y el arte griegos,
la clara percepción del orden permanente que se halla en el fondo de todos los
acaecimientos y cambios de la naturaleza y de la vida humanas. Todo pueblo ha
producido su código legal. Pero los griegos buscaron la "ley" que actúa en las cosas
mismas y trataron de regir por ella la vida y el pensamiento del hombre.

Lo universal, el logos, es, según la profunda intuición de Heráclito, lo común a la


esencia del espíritu, como la ley lo es para la ciudad. En lo que respecta al problema de
la educación, la clara conciencia de los principios naturales de la vida humana y de las
leyes inmanentes que rigen sus fuerzas corporales y espirituales, hubo de (11) adquirir la
más alta
importancia.4 Poner estos conocimientos, como fuerza formadora, al servicio de la
educación y formar, mediante ellos, verdaderos hombres, del mismo modo que el
alfarero modela su arcilla y el escultor sus piedras, es una idea osada y creadora que sólo
podía madurar en el espíritu de aquel pueblo artista y pensador.

Los griegos vieron por primera vez que la educación debe ser también un proceso de
construcción consciente. "
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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Dondequiera que en la historia reaparece esta idea, es una herencia de los griegos, y
reaparece dondequiera que el espíritu humano abandona la idea de un adiestramiento
según fi-nes exteriores y reflexiona sobre la esencia propia de la educación.

Ya desde las primeras huellas que tenemos de ellos, hallamos al hombre en el


centro de su pensamiento.

Así el pueblo griego es entre todos antropoplástico

Su descubrimiento del hombre no es el descubrimiento del yo objetivo, sino la


conciencia paulatina de las leyes generales que determinan la esencia humana. El
principio espiritual de los griegos no es el individualismo, sino el (12) "humanismo",
para usar la palabra en su sentido clásico y originario. Humanismo viene de humanitas.
Esta palabra tuvo, por lo menos desde el tiempo de Varrón y de Cicerón, al lado de la
acepción vulgar y primitiva de lo humanitario, que no nos afecta aquí, un segundo
sentido más noble y riguroso. Significó la educación del hombre de acuerdo con la
verdadera forma humana, con su auténtico ser.6

Tal es la genuina paideiagriega considerada como modelo por un hombre de estado


romano. No surge de lo individual, sino de la idea. Sobre el hombre como ser
gregario o como supuesto yo autónomo, se levanta el hombre como idea.

el hombre, considerado en su idea, significa la imagen del hombre genérico en su


validez universal y normativa. Como vimos, la esencia de la educación consiste en la
acuñación de los individuos según la forma de la comunidad.

Este ideal del hombre, mediante el cual debía ser formado el individuo, no es un
esquema vacío, independiente del espacio y del tiempo. Es una forma viviente que se
desarrolla en el suelo de un pueblo y persiste a través de los cambios históricos. Recoge
y acepta todos los cambios de su destino y todas las etapas de su desarrollo histórico

La superior fuerza del espíritu griego depende de su profunda raíz en la vida de la


comunidad. Los ideales que se manifiestan en sus obras surgieron del espíritu creador
de aquellos hombres profundamente informados por la vida sobreindividual de la
comunidad. El hombre, cuya imagen se revela en las obras de los grandes griegos, es el
hombre político. La educación griega no es una suma de artes y organizaciones
privadas, orientadas hacia la formación de una individualidad perfecta e independiente.

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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Todo futuro humanismo debe estar esencialmente orientado en el hecho


fundamental de toda la educación griega, es decir, en el hecho de que la
humanidad, el "ser del hombre" se hallaba esencialmente vinculado a las
características del hombre considerado como un ser político.

los grandes hombres de Grecia no se manifiestan como profetas de Dios, sino como
maestros independientes del pueblo y formadores de sus ideales. Incluso cuando hablan
en forma de inspiración religiosa descansa ésta en el conocimiento y la formación
personal.

Pero por muy personal que esta obra del espíritu sea, en su forma y en sus propósitos, es
considerada por sus autores, con una fuerza incontrastable, como una función social. La
trinidad griega del poeta (ποιητής), el hombre de estado (πολιτικός) y el sabio (σοφός),
encarna la más alta dirección de la nación. En esta atmósfera de íntima libertad, que se
siente vinculada, por conocimiento esencial y aun por la más alta ley divina, al servicio
de la totalidad, se desarrolló el genio creador de los griegos hasta llegar a su plenitud
educadora, tan por encima de la virtuosidad intelectual y artística de nuestra moderna
civilización individualista.

Sin embargo, los verdaderos representantes de la paideiagriega no son los artistas (15)
mudos —escultores, pintores, arquitectos—, sino los poetas y los músicos, los filósofos,
los retóricos y los oradores, es decir, los hombres de estado. El legislador se halla, en un
cierto respecto, mucho más próximo del poeta, según el concepto griego, que el ar-tista
plástico; ambos tienen una misión educadora.

Así, la historia de la educación griega coincide en lo esencial con la de la literatura. Ésta


es, en el sentido originario que le dieron sus creadores, la expresión del proceso de
autoformación del hombre griego.

No podemos trazar el proceso de la formación de los griegos en aquel tiempo sino a


partir del ideal del hombre que forjaron.

No se trata de presentar artísticamente la cosa bajo una luz idealizadora, sino de


comprender el fenómeno imperecedero de la educación antigua y el ímpetu que la
orientó a partir de su propia esencia espiritual y del movimiento histórico a que dio
lugar.

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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

I. NOBLEZA Y "ARETE"
(19) LA EDUCACIÓN es una función tan natural y universal de la comunidad humana, que
por su misma evidencia tarda mucho tiempo en llegar a la plena conciencia de aquellos
que la reciben y la practican.

Su contenido es en todos los pueblos aproximadamente el mismo y es, al mismo tiempo,


moral y práctico. Tal fue también entre los griegos. Reviste en parte la forma de
mandamientos, tales como: honra a los dioses, honra a tu padre y a tu madre, respeta a
los extranjeros; en parte, consiste en una serie de preceptos sobre la moralidad externa y
en reglas de prudencia para la vida, trasmitidas oralmente a través de los siglos; en parte,
en la comunicación de conocimientos y habilidades profesionales, cuyo conjunto, en la
medida en que es trasmisible, designaron los griegos con la palabra techné.

De la educación, en este sentido, se distingue la formación del hombre, mediante la


creación de un tipo ideal íntimamente coherente y claramente determinado. La
educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu una imagen del hombre tal como
debe ser. En ella la utilidad es indiferente o, por lo menos, no es esencial. Lo
fundamental en ella es καλόν, es decir, la belleza, en el sentido normativo de la imagen,
imagen anhelada, del ideal.

Es un hecho fundamental de la historia de la cultura que toda alta cultura surge de la


diferenciación de las clases sociales, la cual se origina, a su vez, en la diferencia de valor
espiritual y corporal de los individuos.

La educación no es otra cosa que la forma aristocrática, progresivamente espiritualizada,


de una nación.

El tema esencial de la historia de la educación griega es más bien el concepto de


areté, que se remonta a los tiempos más antiguos. El castellano actual no ofrece un
equivalente exacto de la palabra. La palabra "virtud" en su acepción no atenuada por el
(21) uso puramente moral, como expresión del más alto ideal caballeresco unido a una
conducta cortesana y selecta y el heroísmo guerrero, expresaría acaso el sentido de la
palabra griega. Este hecho nos indica de un modo suficiente dónde hay que buscar su
origen. Su raíz se halla en las concepciones fundamentales de la nobleza caballeresca.

En el concepto de la arete se concentra el ideal educador de este periodo en su


forma más pura.

El más antiguo testimonio de la antigua cultura aristocrática helénica es Homero, si


designamos con este nombre las dos grandes epopeyas: la Ilíada y la Odisea. Es
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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

para nosotros, al mismo tiempo, la fuente histórica de la vida de aquel tiempo y la


expresión poética permanente de sus ideales

El concepto de arete es usado con frecuencia por Homero, así como en los siglos
posteriores, en su más amplio sentido, no sólo para designar la excelencia humana, sino
también la superioridad de seres no humanos, como la fuerza de los dioses o el valor y la
rapidez de los caballos nobles.9
La arete es el atributo propio de la nobleza. Los griegos consideraron siempre la
destreza y la fuerza sobresalientes como el supuesto evidente de toda posición
dominante. Señorío y arete se hallaban in-separablemente unidos.

designa, de acuerdo con la modalidad de pensamiento de los tiempos primitivos, la


fuerza y la destreza de los guerreros o de los luchadores, y ante todo el valor heroico
considerado no en nuestro sentido de la acción moral y separada de la fuerza, sino
íntimamente unido.

También el adjetivo a)gaqo/j, que corresponde al sustantivo arete, aunque proceda


de otra raíz, llevaba consigo la combinación de nobleza y bravura militar.

No obstante, todas las palabras de este grupo14 tienen en Homero, a pesar del predominio
de su significación (23) guerrera, un sentido "ético" más general. Ambas derivan de la
misma raíz: designan al hombre de calidad, para el cual, lo mismo en la vida privada que
en la guerra, rigen determinadas normas de conducta, ajenas al común de los hombres

Característica esencial del noble es en Homero el sentido del deber. Se le aplica una
medida rigurosa y tiene el orgullo de ello. La fuerza educadora de la nobleza se halla en
el hecho de despertar el sentimiento del deber frente al ideal, que se sitúa así siempre
ante los ojos de los individuos. A este sentimiento puede apelar cualquiera. Su violación
despierta en los demás el sentimiento de la némesis, estrechamente vinculado a aquél.
Ambos son, en Homero, conceptos constitutivos del ideal ético de la aristocracia.

El orgullo de la nobleza, fundado en una larga serie de progenitores ilustres, se halla


acompañado del conocimiento de que esta preeminencia sólo puede ser conservada
mediante las virtudes por las cuales ha sido conquistada. El nombre de aristoi conviene
a un grupo numeroso. Pero, en este grupo, que se levanta por encima de la masa, hay
una lucha para aspirar al premio de la arete. La lucha y la victoria son en el concepto
caballeresco la verdadera prueba del fuego de la virtud humana. No significan
simplemente el vencimiento físico del adversario, sino el mantenimiento de la arete
conquistada en el rudo dominio de la naturaleza.

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Hagamos al hombre – Apuntes histórico-filosóficos sobre el sujeto en la educación

Relacionar con el orgullo de los pobres (dar vuelta el tèrmino aristocracia: los valores del cumplimiento
del deber, la solidaridad, los valores del pueblo en general)

Su esfuerzo y su vida entera es una lucha incesante para la supremacía entre sus pares,
una carrera para alcanzar el primer premio. De ahí el goce inagotable en la narración
poética de tales aristeiai.

el viejo Fénix, el educador de Aquiles, héroe prototípico de los griegos. En una hora
decisiva recuerda al joven el fin para el cual ha sido educado:
"Para ambas cosas, para pronunciar palabras y para realizar acciones."
No en vano los griegos posteriores vieron ya en estos versos la más vieja formulación
del ideal griego de educación, en su esfuerzo para abrazar lo humano en su totalidad.1

la palabra arete, que equivalió en su acepción originaria y tradicional a destreza


guerrera, no halló obstáculo para transformarse en el concepto de la nobleza, que se
forma de acuerdo con sus más altas exigencias espirituales, tal como ocurrió en la
ulterior evolución de su significado.

Quedé en la Pagina 27

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