UNIVERSIDAD AUTÓNOMA GABRIEL RENE MORENO
FACULTAD DE CIENCIAS FARMACEURICAS Y BIOQUIMICAS
CARRERA: BIOQUIMICA
RUBEOLA
MATERIA : VIROLOGIA BQM-405
DOCENTE : GUADALUPE GALLARDO EGUEZ
GRUPO : A1
INTEGRANTES:
MONICA HINOJOSA ROBLES 216063108
CAROLINA TOLEDO ZABALA
MAYRA HIDALGO PEREDO
ADELA GRAJEDA TERCEROS
RUBÉOLA
La rubéola es una enfermedad infecto-contagiosa, con síntomas leves y una
erupción generalizada. En niños es una enfermedad auto limitada sin
consecuencias, pero cuando ocurre durante el primer trimestre del embarazo
existen riesgos severos de daño al feto. La palabra rubéola, del latín rubellus
significa un poquito rojo.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña.
1. CARACTERÍSTICAS DEL VIRUS RUBÉOLA
1.1 MORFOLOGÍA
El virus rubéola es el único miembro del género Rubivirus, uno de los cuatro
géneros que integran la familia Togaviridae. El hombre es el único hospedero.
El virus rubeola es una partícula esférica de 60- 70 nm. La nucleocápside es de
simetría icosaedrica, rodeada por una envoltura lipoproteíca, adquirida durante
la brotacion del virus desde las vesículas citoplasmáticas o de la membrana
plasmática. La envoltura contiene lípidos de la célula hospedera y polipéptidos
virales incluyendo uno o más glicopeptidos en proyecciones o espículas. El RNA
es lineal, infectivo, de cadena única, polaridad positiva y su genoma es de 10 kb.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña .
1.2 PROTEINAS ESTRUCTURALES Y NO ESTRUCTURALES
El virión (la partícula vírica) consiste en un genoma de ácido nucleico
empaquetado en una cubierta proteica (cápside) o una membrana (envoltura).
Existe una sola especie de proteína de cápside, C, y la envoltura lipídica de doble
capa contiene dos glucoproteínas, E1 y E2.
El virion contiene tres polipéptidos mayores: E1, E2 y C. E1 y E2 están
glicosilados y localizados externamente sobre la envoltura viral; De acuerdo con
Waxham y Wolinsky, componiendo espículas de distribución espacial en forma de
hexámeros. E2 está presente en el virión en dos formas: E2a y E2b. La proteína C
está asociada al RNA genómico, formando la nucleocápside.
Las cuatro proteínas descritas para el virus rubéola (E1, E2a, E2b y C) son
codificadas por tres genes, de forma monocistrónica y luego clivadas
proteolíticamente. El RNA mensajero subgenomico 24S transcribe un precursor
de 110 KD que da origen por clivaje a las proteínas C, E2 Y E1. El extremo
proximal 5` codifica para una poli proteína (P200) que por clivaje da origen a dos
proteínas no estructurales P150 Y P90 implicadas en la reproducción del RNA.
Figura. Esquema de la estrategia de replicación del virus rubéola.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña.
1.3. REPLICACION
El ciclo de replicación viral en forma típica consiste en: reconocimiento, adsorción
o unión con la célula hospedadora, penetración o ingreso, denudación o pérdida
de la envoltura para liberar el genoma, producción de componentes sintéticos o
del virión, ensamblaje y liberación de la célula.
Figura. Replicación de un togavirus.
Microbiología medica de Murray 7ª ed. Sección 5, capítulo 60: togavirus y
Flavivirus.
1. El virus se une a los receptores celulares y es internalizado por medio de un
mecanismo celular denominado endocitosis mediada por receptores
Cuando se trata de los virus, el proceso se conoce como viropexis. En la
viropexis, los viriones adsorbidos se ven rodeados por la membrana
plasmática en una reacción probablemente facilitada por la multiplicidad de
proteínas virales de unión en la superficie de la partícula (glucoproteína E1,
E2). El estrangulamiento de la membrana plasmática a causa de la fusión
encierra al virion en una vesícula citoplasmica conocida como vesícula
endosómica (endosoma). Ahora, la nucleocápside se encuentra rodeada de
dos membranas: la envoltura viral original y la membrana endosomica recién
adquirida.
Bibliografía de la ilustración: Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición.
Capítulo 6: naturaleza de los virus
2. Al acidificarse el endosoma, la envoltura vírica se fusiona a la membrana
endosómica para liberar la nucleocápside en el citoplasma.
3. Los virus RNA de hebra positiva, como los togavirus, poseen genomas que
pueden utilizarse directamente como mRNA y se traducen (al menos de
manera parcial) de forma inmediata al ingresar al citoplasma de la célula, para
la síntesis temprana de proteínas. Los ribosomas se unen al genoma de ácido
ribonucleico (ARN) de sentido positivo, y se sintetizan las poli proteínas
precoces p150 y p90.
4. Las poli proteínas se dividen para producir proteínas no estructurales, entre las
que se encuentra una polimerasa encargada de transcribir el genoma en un
molde de ARN de sentido negativo.
5. El molde se utiliza para producir ARNm genómico de 40S de la longitud total
de sentido positivo, y un ARNm tardío de 24S para las proteínas estructurales.
6. Lo primero que se traduce es la proteína de la cápside (C), la cual expone un
punto de escisión para proteasas y, después, un péptido señalizador para la
asociación con el retículo endoplásmatico.
7. Luego se elaboran las glucoproteínas E1 y E2, las cuales son glucosiladas, se
procesan en el aparato de Golgi y se transfieren a la membrana plasmática.
8. Las proteínas de la cápside se ensamblan con el ARN del genoma de 40S y
luego se asocian a las regiones de la membrana plasmática que contienen las
puntas proteínicas E1, E2.
9. El virus abandona la célula por gemación a través de la membrana plasmática.
Microbiología medica de Murray 7ª ed. Sección 5, capítulo 60: togavirus
2. CUADRO CLINICO Y PATOGENIA
2.1. RUBEOLA POST-NATAL
En la infección adquirida, el virus ingresa al hospedador a través de las vías
respiratorias superiores, se replica inicialmente
en el epitelio respiratorio y después se
disemina por el torrente sanguíneo a
localizaciones distantes, incluyendo tejidos
linfoides, piel y órganos. El periodo de
incubación de la enfermedad es de 14 a 21
días (promedio, 16 días).
En estas infecciones, se detecta viremia ocho
días antes, durante y dos días después del inicio de la erupción, además de
presentarse eliminación viral a través de secreciones faríngeas.
En general, la enfermedad es muy leve y consiste primordialmente en febrícula,
síntomas del tracto respiratorio superior y linfadenopatía. A menudo, se presenta
una erupción macular a un día del inicio y permanece entre 1 y 3 días. Esta
erupción, que con frecuencia es muy tenue, normalmente se observa de manera
más prominente en la cabeza, cuello y luego se disemina hacia el tronco.
También pueden observarse lesiones petequiales en el paladar suave durante la
fase aguda. La complicación más común en adultos es la artralgia o artritis, que
puede afectar las articulaciones de los dedos, muñecas, codos, rodillas y tobillos,
que por lo general desaparecen en menos de dos semanas.
La primera respuesta de anticuerpos específicos que se detecta después de la
erupción es de tipo IgM. A la semana del comienzo de la erupción están
presentes todos los tipos de inmunoglobulinas (IgG, IgA, IgD e IgE). También ha
sido demostrada la inmunidad mediada por células como respuesta proliferativa,
citotoxicidad mediada por linfocitos y secreción de linfoquinas. La inmunidad
adquirida dura de por vida, así como la IgG especifica.
Las respuestas celulares inmunitarias y los complejos virus-anticuerpo que se
forman en respuesta a la infección, median la artritis y la erupción cutánea.
Figura. Rubéola post-natal: excreción del virus y repuesta de anticuerpos.
La complicación más seria de la infección post-natal por rubeola es la encefalitis
post infecciosa. Su frecuencia es de una en 6000 infecciones. Los síntomas
aparecen en forma explosiva 1 a 6 días después de la erupción (cefalea, vómitos,
rigidez de nuca, letargo y convulsiones generalizadas).
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña.
Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición. Capítulo 10: virus de las paperas,
sarampión, rubeola y otros exantemas
2.2 RUBEOLA CONGENITA
La infección congénita se presenta a causa de la viremia materna que conduce a
la infección placentaria y, posteriormente, a una propagación transplacentaria al
feto, a consecuencia de la descamación de células coriónicas infectadas que
ingresan en su circulación a manera de émbolos infecciosos.
La infección congénita se produce
en un organismo totalmente
inmaduro (feto) y presenta el
comportamiento característico de
las infecciones virales
persistentes crónicas.
Es probable que esta persistencia
se relacione con una incapacidad
de eliminar al virus por medio de
mecanismos inmunitarios.
El riesgo de rubéola congénita
depende del mes del embarazo en
el que se adquiere la infección
primaria. No se ha demostrado que
las reinfecciones maternas causen
daño fetal.
Virología médica 4ª ed. /
Guadalupe Carballal y José Raúl
Oubiña. Capítulo 18 Rubeola.
Sherris. Microbiología médica, 5ª
Edición. Capítulo 10: virus de las
paperas, sarampión, rubeola y
otros exantemas
2.2.1 MANIFESTACIONES CLINICAS
Las manifestaciones clínicas del síndrome de rubéola congénita varían, pero es
posible que incluyan cualquier combinación de los siguientes hallazgos
principales: defectos cardiacos, comúnmente conducto arterioso permeable y
estenosis de la válvula pulmonar; defectos oculares como cataratas, coriorretinitis,
glaucoma, coloboma, opacidad corneal y macroftalmia; sordera neurosensorial;
agrandamiento del hígado y el bazo; trombocitopenia; y restricción del crecimiento
intrauterino. Otros hallazgos incluyen defectos del SNC como microcefalia, retraso
mental y encefalitis; anemia; inmunodeficiencia transitoria; neumonía intersticial; y
coagulación intravascular; hepatitis; erupción cutánea; y otras malformaciones
congénitas.
También se han descrito complicaciones tardías del síndrome de rubéola
congénita, incluyendo un aumento en riesgo de diabetes mellitus, tiroiditis crónica.
Algunos lactantes con infección congénita pueden parecer perfectamente
normales al nacimiento y las secuelas tales como deficiencias de audición o
aprendizaje pueden no aparecer sino hasta meses después. Así, el espectro de
defectos varía desde sutiles a graves.
Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición. Capítulo 10: virus de las paperas,
sarampión, rubeola y otros exantemas. Rubeola: manifestaciones.
2.2.2. PATOGENIA DEL DAÑO FETAL
Diversos factores pueden intervenir en la producción de daño fetal. Las lesiones
histopatológicas de la placenta disminuyen el flujo sanguíneo fetal y retardan su
crecimiento. La vasculitis y necrosis endotelial en vasos fetales podrían ser causa
de las anormalidades vasculares.
La demostrada actividad anti-mitótica del virus, conduce a una alteración de la
mitosis, que daría origen al retardo del crecimiento intrauterino, a las
malformaciones, y al menor peso al nacer. La acción citopática del virus, podría
operar durante alguna etapa crítica de la organogénesis e inducir defectos
permanentes, como daño del miocardio, oído y otros órganos. La persistencia
viral con complejos inmunitarios virus-anticuerpo circulantes puede evocar
cambios inflamatorios posnatalmente y producir daños hísticos continuos.
La persistencia de la infección viral durante toda la vida intrauterina y parte del
primer año de vida, mantendría una agresión continua capaz de conducir
meningo-encefalopatia, sordera y otras expresiones tardías de la rubeola
congénita.
La infección congénita de rubeola se caracteriza por su prolongada persistencia y
eliminación del virus en diversas secreciones. En porcentajes decrecientes, desde
el nacimiento hasta el primer año de vida el virus ha sido aislado de mucosa
nasal, líquido cefalorraquídeo, heces, orina y tejidos de niños infectados en el
útero.
El mecanismo de persistencia del virus rubéola aún no se conoce; sin embargo, la
asociación de persistencia viral con la infección en útero, pero no con la infección
post-natal sugiere una reacción única del hospedero al virus rubeola en las etapas
tempranas del desarrollo del embrión. Estudios recientes han demostrado que el
virus rubeola induce muerte celular programada (apoptosis) en varias líneas
celulares. Muchos autores consideran que esta respuesta celular a la infección
viral es un mecanismo de defensa innato, autónomo de la célula, destinado a
cortar el ciclo de replicación del virus y a evitar la producción de la patogenia viral.
Por lo tanto, la falta de activación del mecanismo apoptótico podría intervenir en el
establecimiento de la infección persistente por virus rubeola en el embrión o feto.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Capítulo
18 Rubeola.
3. INMUNIDAD
Después de una infección por rubéola, aumenta el volumen de anticuerpos en
suero, alcanzando un máximo entre las 2 a 3 semanas de inicio. La infección
natural también provoca la producción de anticuerpos secretores IgA específicos
en el tracto respiratorio. La inmunidad a la enfermedad casi siempre es vitalicia;
sin embargo, una re exposición puede conducir a una infección transitoria de las
vías respiratorias con un aumento de anticuerpos IgG e IgA secretores, pero sin la
viremia y enfermedad resultantes.
Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición. Capítulo 10: virus de las paperas,
sarampión, rubeola y otros exantemas. Rubeola: inmunidad.
4. EPIDEMIOLOGÍA
La rubéola es de distribución universal y puede adoptar dos comportamientos
diferentes: una forma endemo-epidémica observada en los países con ubicación
geográfica continental y otra de forma, exclusivamente epidémica, documentada
en ciertas islas alejadas del ecuador, en la forma endemo-epidemica, la
enfermedad está presente durante todo el año, todos los años, mostrando brotes
estacionales en primavera y comienzos del verano y brotes periódicos de mayor
magnitud cada 4,6 o 9 años.
La principal fuente de contagio la constituyen los niños en edad escolar, ya que en
ellos la infección rubeolica post-natal (clínica o subclínica) alcanzando su mayor
incidencia. Otra posible fuente de contagio es el recién nacido con rubeola
congénita que puede excretar altos títulos de virus durante su primer año de vida.
Solo los contactos directos y más o menos continuos son efectivos transmisores.
Raramente, un contacto casual o indirecto se concreta en contagio.
La rubeola tiene un periodo de incubación de 14 a 21 días y el virus está presente
en las secreciones orofaríngeas desde 7 días antes hasta 3 días después de la
erupción. Sin embargo, el periodo de máxima transmisibilidad transcurre entre los
2 o 3 días previos y el día posterior al exantema. La rubeola a diferencia del
sarampión, cursa a menudo en forma de subclínica, entendiéndose por tal a las
formas aneruptivas o inaparentes, sean o no asintomáticas por completo.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Capítulo
18 Rubeola.
5. DIAGNÓSTICO
A causa de la naturaleza relativamente inespecífica de la enfermedad, un
diagnóstico de rubéola no puede realizarse sólo con fundamentos clínicos.
Existen más de 30 agentes virales —que se discutirán más adelante— que
pueden ocasionar una enfermedad similar.
Cuadro comparativo entre los principales exantemas infantiles.
Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición. Capítulo 10: virus de las paperas,
sarampión, rubeola y otros exantemas.
La confirmación del diagnóstico requiere de estudios de laboratorio. El virus
puede aislarse a partir de las secreciones respiratorias durante la fase aguda (y a
partir de la orina, tejidos y heces de lactantes congénitamente infectados).
El diagnóstico virológico de rubéola ha sido desarrollado para 4 situaciones:
1-Determinacion del estado inmune previo al embarazo: Esta serología debe
ser solicitada por el médico de familia o por el ginecólogo en toda mujer en edad
gestacional y en la embarazada en la primera consulta.
2-Diagnostico de rubeola post-natal: Embarazadas sin conocimiento de su
estado inmune:
a) embarazadas con diagnóstico clínico de rubeola: La presencia de IGM
específica a cualquier título indica primo infección con rubeola, en muestras
únicas obtenidas entre los 3 y 30 días posteriores al exantema es posible
diagnosticar la primo infección en el 100% de los casos mediante dosaje de IGM
especifica.
b) embarazadas en contacto con pacientes con rubeola: si la embarazada es
inmune no debe preocuparse frente al contacto con pacientes cursando la
infección, por el contrario, sino conoce su estado inmune se recomienda que
concurra de inmediato al laboratorio dentro de los primeros 7 días de ocurrido el
contacto, así el laboratorio tiene la posibilidad de determinar la presencia de
anticuerpos IgG, si la embarazada concurre al laboratorio después de los 7 días
del contacto y en su suero resulta positivo deberá realizarse la detección de IGM
específica para confirmar o descartar una infección reciente.
3-Diagnostico de rubeola congénita: si se sospecha una infección congénita
por rubeola en el recién nacido (con o sin clínica compatible) debe solicitarse la
determinación de igM especifica en la sangre del Cordón umbilical, si el resultado
es positivo quedara confirmada la infección congénita, cuando este método no
está disponible se realizara el estudio de la cinética de anticuerpos totales, con
sueros obtenidos en el primer, tercer y séptimo mes posteriores al nacimiento.
4-Diagnostigo pre-natal: puede intentarse mediante una RT-PCR para detección
del genoma viral en muestras de líquido amniótico (obtenido por amniocentesis) o
de vellosidades coriónicas entre las semanas 17 y 21 de gestación.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Capítulo
18 Rubeola.
6. TRATAMIENTO
En la actualidad no existe cura para la rubéola, y el tratamiento que se suele
administrar sirve para aliviar la fiebre y el dolor articular (paracetamol), en el caso
del tratamiento de la rubéola congénita, las lesiones cardíacas precisan
tratamiento quirúrgico para restablecer la anatomía normal ,la sordera mejorará
con prótesis, y la cirugía precoz ha dado muy buenos resultados para corregir las
cataratas ,algunos síntomas, como la microcefalia, son intratables, y se recurre
entonces al tratamiento psicopedagógico para el retraso mental, y al
fisioterapéutico para favorecer el desarrollo psicomotor. En cuanto al resto de la
sintomatología, pueden administrarse interferón o amantadina.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Capítulo
18 Rubeola.
7. PROFILAXIS Y VACUNACION
Actualmente existen vacunas seguras y efectivas para la rubeola, estas vacunas
son a virus vivo y atenuado y pueden contener las cepas RA27/3 o la cepa
cendehill, ambas cepas inducen anticuerpos circulantes protectores y también
IGA en mucosas, lo que permite bloquear la puerta de entrada. La respuesta
serológica y el titulo de anticuerpos que ambas vacunas inducen es similar al de
la infección natural, aunque la frecuencia de reinfecciones es más alta en
vacunados que en aquellos que padecieron la infección natural.
Existen 2 estrategias de vacunación: una consiste en vacunar a todos los niños
para evitar la circulación del virus en la población (es la metodología empleada en
EEUU), la otra estrategia que requiere realizar previamente la detección del
estado inmune, es vacunar solo a las mujeres en edad fértil no inmunes y en
contacto con niños (maestras, personal de salud) es la usada en Inglaterra.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Capítulo
18 Rubeola.
ESQUEMA NACIONAL DE VACUNACION- MINISTERIO DE SALUD.
8. BIBLIOGRAFIA.
Virología médica 4ª ed. / Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña.
Capítulo 18 Rubeola.
Sherris. Microbiología médica, 5ª Edición. Capítulo 10: virus de las
paperas, sarampión, rubeola y otros exantemas
Microbiología medica de Murray 7ª ed. Sección 5, capítulo 60: togavirus
y Flavivirus