La comida y la geopolítica en la Conquista de América: La carrera por las especias
Los españoles llegan a América en 1492 buscando la ruta a Las Molucas (la isla de las especias).
En 1494 el Tratado de Tordesillas divide el mundo entre españoles y portugueses, declarando
tierra española todo lo que se descubra más allá de 300 leguas de Cabo Verde. Cristóbal Colón
lleva a cabo cuatro viajes entre 1492 y 1504 llegando a las actuales Haití y República Dominicana,
a la islas de Cuba, Jamaica, Puerto Rico, Las Antillas y a las costas de América Central y de
Venezuela. Murió en 1506 creyendo que había llegado a las Indias. En el medio Américo
Vespucio viaja entre 1497/99 en un barco español y luego de que los portugueses descubren
Brasil en 1500, se suma a la flota portuguesa viajando dos veces más, entre 1501 y 1504, al
continente que luego sería bautizado en su honor.
En 1508 Vicente Yañez Pinzón y Juan Díaz de Solís son encomendados por el Rey Fernando para
alcanzar Las Molucas, recorren la costa de Venezuela y Centroamérica y llegan al Canal de
Panamá, rodean la península de Yucatán y se adentran en el Golfo de México tomando el primer
contacto con la civilización azteca. Vuelven a España y en 1514 Pinzón es enviado a Castilla de
Oro, lo que luego será Panamá junto con Pedrarias Dávila (a la postre fundador de Panamá) y
Juan Díaz de Solís es enviado a buscar el camino a Las Molucas yendo hacia el Sud-Oeste, así
llega al Río de La Plata en 1516 donde encuentra la muerte en manos de los aborígenes.
Para esa época los portugueses, ya en 1512, habían llegado a las Islas Molucas yendo por el Este
rodeando el Cabo de Buena Esperanza, que había sido descubierto por Portugal en 1488. A pesar
de esto la búsqueda del paso hacia las Islas Orientales, por parte de los españoles siguió, aunque
ahora dividida con las tareas de la conquista de lo que llamaban la tierra firme. Así en 1519,
Hernán Cortés es enviado a Tierra Firme y Fernando de Magallanes a encontrar el camino hacia
el Oeste, en lo que fue su último viaje y a la vez el primero en circunvalar el planeta. Muerto
Magallanes en las Islas Filipinas, Sebastián Elcano llegó a las Molucas en 1521 cargando la nave
de especias y regresando a España.
La conquista de América y la llegada a Territorio Argentino
Las dos expediciones más importantes (y más sangrientas) en la conquista de América por parte
de los invasores españoles fue la de Hernán Cortés entre 1519 y 1524 que logró doblegar al
imperio Mexica y la de Francisco Pizarro entre 1532 y 1535 que arremetió contra el imperio Inca.
Es en 1535 que se sitúa la primera expedición de ejércitos españoles ingresando por la Quebrada
de Humahuaca y los Valles Calchaquíes en el Noroeste de nuestro país. Por el lado del Río de la
Plata, si bien Sebastián Gaboto, que se había escapado de una de las expediciones a Las Molucas
en busca de una mítica Sierra del Plata, fundó Sancti Spíritu en la actual provincia de Santa Fe
en 1527, el asentamiento fue destruido poco tiempo después por los habitantes originarios, al
igual que la primera fundación de Buenos Aires en 1536 al mando de Pedro de Mendoza. Tras
este fracaso siguen hacia el norte y se instalan en Asunción del Paraguay en 1537.
Los primeros asentamientos que lograron prosperar lo fueron a partir de la segunda mitad del
siglo XVI, siendo Santiago del Estero, madre de ciudades, fundada en 1553, desde el Norte; más
tarde en 1561, Mendoza y poco después San Juan, fueron fundadas desde Chile, donde los
conquistadores, abrumados por la guerra del Arauco, contra una población mapuche
indoblegable, buscaron mano de obra más dócil entre los Huarpes, muchos de los cuales fueron
llevados en encomienda a territorio chileno despoblando las tierras cuyanas.
En la década del 1570 fueron fundadas Córdoba y Santa Fe, en 1580 ocurre la segunda fundación
de Buenos Aires y en 1588 la fundación de la ciudad de Corrientes. En el Noroeste se habían
fundado San Miguel de Tucumán en 1565 y Salta en 1582, pero esas fundaciones al igual que
San Salvador de Jujuy fueron bastante inestables hasta el final de las Guerras Calchaquíes, a
través de las cuales los Diaguitas resistieron, durante más de un siglo, a la conquista europea
(entre 1560 y 1665). Fruto de esta derrota es la fundación en 1666 de la reducción de los Quilmes
al sur del Riachuelo, en la provincia de Buenos Aires (Ciudad de Quilmes desde 1812).
En el Nordeste por su parte, los Guaraníes fueron sometidos luego de vencer a los chamanes,
líderes de las llamadas “Rebeliones Mesiánicas” durante la segunda mitad del siglo XVI y luego
incorporado a la lógica de las reducciones jesuíticas a lo largo del siglo XVII.
En el transcurso de estos enfrentamientos se fue forjando, sin embargo, una sociedad mestiza
que producía su propia cultura entrelazando las costumbres, creencias y gustos diversos de los
pobladores originarios y de los conquistadores europeos.
La población original
El ser humano habita nuestro suelo desde hace unos 10 mil años y existen vestigios
arqueológicos que indican que en el NOA se practica la agricultura desde hace unos 4 mil años
(maíz, papa, quínoa, kiwicha, pimientos y zapallo). Hace 3.000 años se dominó la alfarería y se
construyeron vasijas, lo que posibilitó cambios importantes en la dieta. La cultura incaica llega
a la región en 1480 y se construye un complejo sistema de caminos (el camino del Inca) que se
extiende hasta Cuyo.
El algarrobo era una fuente importante de alimentos a través del arrope y del patay que también
alimentaba a los pueblos del Norte Chaqueño. Los primeros asentamientos en la región nordeste
son de hace 9000 a 6000 años.
En el NEA la presencia de grandes cursos de agua tanto en la región Chaqueña como en la
Mesopotamia hizo de la pesca fluvial un importante recurso alimenticio. Con respecto a la
agricultura puede mencionarse el maíz, la mandioca, la batata, el maní. Los guaraníes llegaron a
la región provenientes del Amazonas en una migración que les llevó 2000 años. Los hábitos
nómades de esta población fueron la principal fuente de resistencia al sometimiento español y
portugués.
La población del NEA disfrutaba de la yerba mate (aunque no la cultivaba), del mistol y del
ñangápiry o pitanga y eran expertos en la extracción de miel de meliponas.
En Cuyo, la cultura Huarpe había desarrollado la agricultura de riego en el Valle de Huentata
que, a la llegada de los españoles, conformaba la frontera sur del Tawantisuyu. En este
asentamiento, irrigado por acequias que tomaban agua del actual río Mendoza, cada canal
principal tomaba el nombre del cacique jefe de la familia que utilizaba las tierras irrigadas por el
canal. Es por eso que la ciudad de Mendoza en lugar de tener la forma de cuadrícula tradicional
de las fundaciones españolas se construyó a lo largo de los canales ya existentes. Estos canales
daban lugar al cultivo de maíz, batata, zapallo, recogían miel y cera de abejas. Eran pescadores
en las importantes lagunas de Guanacache (hoy prácticamente secas) donde navegaban en
canoas de juncos. Estos últimos, los “laguneros” y “algarroberos” menos acostumbrados al
trabajo agrícola fueron los que más resistieron la invasión europea y las condiciones de trabajo
impuestas por la encomienda.
Las consecuencias de la conquista fueron: un mestizaje de culturas, una influencia recíproca y
una fusión en una nueva cultura criolla que más tarde sería enriquecida por nuevos inmigrantes
(italianos, judíos, árabes, japoneses, chinos, franceses, ingleses, polacos, turcos, rusos, etc.).