100% encontró este documento útil (1 voto)
396 vistas8 páginas

Identidad en Cristo: Nueva Criatura

El documento habla sobre la identidad de los creyentes en Cristo como nuevas criaturas según 2 Corintios 5:17. Explica que lo viejo (los pecados y heridas del pasado) ya pasó para el creyente, y lo nuevo (una nueva vida en Cristo) ha llegado. También menciona que lo mejor (los frutos de esta nueva vida) aún está por venir.

Cargado por

Jabir Mitre
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
396 vistas8 páginas

Identidad en Cristo: Nueva Criatura

El documento habla sobre la identidad de los creyentes en Cristo como nuevas criaturas según 2 Corintios 5:17. Explica que lo viejo (los pecados y heridas del pasado) ya pasó para el creyente, y lo nuevo (una nueva vida en Cristo) ha llegado. También menciona que lo mejor (los frutos de esta nueva vida) aún está por venir.

Cargado por

Jabir Mitre
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MI IDENTIDAD EN CRISTO

Soy nueva criatura


2 Corintios 5:17

Introducción breve a la serie. Aunque no todos son conscientes, es verdad que


nuestra vida siempre será dirigida por la respuesta que le demos a la pregunta “¿QUIÉN
SOY?”.
No es lo mismo saber Cómo me llamo, Cómo me veo, De dónde soy, A qué me
dedico, Quiénes son mis padres, Dónde estudié o A qué equipo de fútbol apoyo, que saber
QUIÉN SOY.
Algunos psicólogos creen que se necesita ver hacia adentro para descubrir quiénes
somos, en otras palabras, necesitamos vernos en el espejo y conocernos para encontrar
nuestra identidad, pero esto es una mentira porque el único que puede decirnos quiénes
somos realmente es el Creador, solo Él nos conoce perfectamente y necesitamos ir a Su
Palabra para conocer nuestra identidad.
Hoy en día vemos un movimiento de terrible confusión, donde un varón de 46
años puede alegar que se identifica como mujer y reclamar que la gente a su alrededor lo
acepte como tal, o aún peor, puede decir que se siente como una niña de 8 años y pedir un
trato acorde a esto. Por eso es importante conocer QUÉ DICE DIOS SOBRE QUIÉN
SOY y vivir de acuerdo a eso.
Ilustración. Un profesor aconsejaba una vez diciendo: “Si quieres ser bien
atendido en una dependencia gubernamental, un banco o hasta en un hospital, debes vestirte
bien, ponte una buena camisa y si tienes un saco úsalo” refiriéndose a que la gente te trata
como te ve. El famoso predicador D.L. Moody contaba de un letrero que decía “Si quiere
que la gente lo respete, vista bien." Demostrando que esa era la idea que el mundo tenía
sobre el respeto, algo absurdo. Si un leproso se vistiera con un traje lujoso Lois Vuitton,
Giorgio Armani o cualquiera de esas marcas caras, seguiría siendo un leproso enfermo, o
como diría el famoso refrán: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”
Necesidad. La apariencia no cambiara nunca la identidad, por fuera podremos ser
personas que aparentan piedad, que cantan himnos, que saludan con un “Dios te bendiga”
¡Que prediquen en el púlpito! Pero Dios conoce quienes somos realmente, PERSONAS
REGENERADAS viviendo en la tierra o PERSONAS TERRENALES aparentando la vida
Regenerada
Tema. Comenzando esta serie sobre nuestra identidad en Cristo hablaremos de
nuestra identidad como NUEVAS CRIATURAS a la luz de 2da de Corintios 5:17
Panorama. Haremos énfasis en tres puntos: LO VIEJO PASÓ, LO NUEVO
LLEGÓ Y LO MEJOR VENDRÁ utilizando a Pablo en el contexto de la carta para
ejemplificar este cambio
BOSQUEJO:
BREVE CONTEXTO:
Estamos muy acostumbrados a leer este pasaje y en ocasiones estamos tan
acostumbrados a algo que dejamos de sorprendernos por su belleza. (Ilustración) Como
esa comida casera que muchas veces menospreciamos hasta que tenemos que preparar
nosotros los alimentos por estar lejos de casa y valoramos el esfuerzo que se hacía en
nuestro hogar para cocinar, hasta que finalmente tenemos la oportunidad de probarla
después de algún tiempo y la probamos como si fuera la primera o la última vez. En
ocasiones nos familiarizamos tanto con algunos textos que simplemente los repetimos sin
“saborearlos”, por eso hoy veremos este pasaje en su contexto histórico para entender lo
que significó para Pablo.
Después de mandar la carta que conocemos como la 1ra a los Corintios, Pablo
recibe malas noticias de la iglesia y decide visitarlos, Pablo estaba profundamente
preocupado por sus hijos espirituales, pero lo que se encuentra es con un sinfín de insultos
de parte de supuestos “Siervos de Cristo”
Se le acusó a Pablo de:
 Andar en la fuerza de la carne (10:2)
 Cobarde (10:10)
 Envilecerse trabajando (11:7)
 No ser un apóstol (11:5)
 No tener credenciales para predicar (3:1)
 Carácter carnal (10:2)
 Arrogante (10:8,15)
 Falso (12:16)
 Malversar fondos (8:20-23)
Uno podría pensar que no vale la pena sufrir por esos “ingratos”, fácilmente podría
utilizar sus recursos como Fariseo, Ciudadano romano, Apóstol, Misionero y Fundador de
la iglesia en Corinto para defender su honor frente a sus enemigos, pero él prefiere no
hacerlo y retirarse. Pablo está mostrando un modo de vida que no parece estar de acuerdo a
su posición social, es una “locura” para este tiempo entregarse por completo a predicar el
evangelio.
¿Por qué Pablo hacía esto? ¿Por qué a pesar de que el ministerio le daba tanto
sufrimiento y angustia continúa predicando? La respuesta está en el verso 13 al 21.
Pablo era considerado un loco por sus detractores, que veían solamente las
apariencias, pero él sigue proclamando el evangelio porque Cristo así murió y el camino
que enseñó es ese, morir para que otros mueran a su vida antigua y vivan para Cristo. Las
locuras que Pablo hacía son fruto de no ver solamente lo terrenal, sino ver la condición
espiritual de la gente, Pablo mismo alguna vez vio a Cristo como un hombre más, pero
ahora se da cuenta de lo equivocado que estaba.
Así que cuando Pablo escribió “si alguno está en Cristo, nueva criatura es” se veía
a sí mismo como el ejemplo, pues Pablo estaba abriendo su corazón a los corintios y ante
los insultos y menosprecio él responde que no puede vivir de otra manera porque es una
creación totalmente diferente, que ya no es impulsado por su carne, sino por Cristo, su obra
y su amor.
Pablo sabía que lo que era antes ya había pasado y no había razón para seguir
actuando así, sabía que había llegado algo nuevo a su vida, nuevos deseos, nuevas
motivaciones y por sobre todo, la nueva relación que tenía con Cristo. Pablo sabía eso, pero
también estaba convencido de que lo que hacía tenía un efecto eterno y era lo único en lo
que valía la pena invertir la vida.
Solo alguien con una firme convicción de su identidad podía vivir con esa valentía
y amor por los demás.
LO VIEJO PASÓ.
Cuando Pablo escribe “Las cosas viejas pasaron” quiere hacer un énfasis, por si no
entiendes qué significa ser una nueva criatura él te explica. Quiere decir que todo lo que
ocurrió antes de entregarte a Cristo ya no existe, que todo lo que eras antes de que el
Espíritu te sellara ya no existe. Quiero darte tres ejemplos de lo que ya fue perdonado y
sepultado.
Los pecados del pasado. La Escritura nos promete un perdón TOTAL de nuestros
pecados, como dice Colosenses 2:14, fue anulada el acta de los decretos que había contra
nosotros en la Cruz de Cristo. Todo lo que nos impedía acercarnos a Dios fue quitado por
completo, y el conocido versículo en Miqueas 7:19 dice que él arroja nuestros pecados al
fondo del mar, es decir, los deja en el olvido.
No debemos permitir que aquello que hicimos en el pasado nos impida servir en el
presente, Pablo escribió en Filipenses 3:13b (NTV) “olvido el pasado y fijo la mirada en lo
que tengo por delante”.
Él tenía una cuenta larga de pecados antes de Cristo, tanto así que los cristianos de
su tiempo lo evitaban. Cuando Dios manda a Ananías para orar por su ceguera, él se niega
porque conocía las atrocidades que Saulo había hecho como fariseo y la autoridad que tenía
para ponerlo en prisión, pero Dios le dice en Hechos 9:15-16 (NTV) “Ve, porque él ES mi
instrumento elegido para llevar mi mensaje a los gentiles y a reyes, como también al pueblo
de Israel; y le voy a mostrar cuánto debe sufrir por mi nombre.”
Lo que Pablo hubiera sido antes de su encuentro con Jesús ya no importaba, ahora
Dios mismo declara que ES un instrumento, Ananías debía estar tranquilo porque ya no era
un instrumento de los sacerdotes ni de los fariseos, ahora sería un instrumento de Dios.
En ocasiones recordamos con dolor nuestra vida pasada y sentimos culpa, pero
necesitamos dejar el pasado donde pertenece: atrás, porque, como dijo un pastor alguna vez
“satanás es experto en predicarte tu pasado” su nombre es “acusador” y vendrá alguno de
sus secuaces para echarte en cara tus pecados pasados, pero tú debes recordar que las cosas
viejas pasaron, TODO LO VIEJO PASÓ
Las heridas del pasado. Hay decisiones que tomamos en el pasado que nos
hieren, pero hay heridas que no fueron nuestra culpa, alguien más nos dañó y nos hirió de
tal manera que quedamos marcados para siempre.
(Ilustración). Muchos de nosotros tenemos cicatrices en el cuerpo que son un
recuerdo, hasta cierto punto, permanente de la herida. Algunas son simples o hasta
divertidas, quizás alguna caída de niños mientras jugábamos, un accidente de cocina o la
cicatriz de una cesárea para dar a lux un hijo. Pero hay otras que nos recuerdan daños
terribles que alguien más nos infligió.
En lo espiritual es similar, hay heridas en el interior que alguien más nos hizo sin
preguntarnos, sin darnos opción o sin importarles nuestro sufrimiento.
En la Biblia hay casos de hombres que fueron nombrados por heridas en las que
ellos no tuvieron nada que ver, es decir, su identidad fue marcada por su nombre.
2da de Samuel 4:4 cuenta la historia de un niño que queda lisiado de los pies a los
5 años cuando su nodriza lo deja caer mientras se apresuraba a huir. Su nombre aparece
aquí como Mefi-boset, pero ¿Sabías que no era su nombre? Mefi-boset significa
“avergonzado” pero su nombre primero fue “Merib-Baal” que significa vencedor de Baal,
su padre quería que él fuera definido como un hombre fuerte, pero a raíz de su accidente
fue identificado como un avergonzado. ¿Qué culpa tenía él? Ninguna, pero una herida
causada por una situación fuera de su alcance lo marcó para siempre. Lo bueno es que la
historia no termina ahí, David en 2Samuel 9 hace bondad con este hombre y le da el honor
de sentarse en la mesa del rey.
En Genesis 35:16-20 aparece un niño, hijo de Jacob y Raquel, la historia nos dice
que su madre le bautiza como Benoni, es decir “hijo de mi tristeza”, un nombre que lo
marcaría para siempre, pues su identidad estaría basada en el dolor que llevó a su propia
madre a la muerte, sin embargo, Jacob, que entiende el poder que tiene el Nombre, decide
llamarlo Benjamín “hijo de mi fuerza”.
Por último, en 1ra de Crónicas 4:9 y 10 vemos una historia corta, pero poderosa.
Este hombre le causó un dolor muy grande a su madre y fue llamado acorde con eso, pues
Jabes es un juego de palabras con la palabra “Sufrimiento” en hebreo. Sin embargo, el ora a
Dios para que el dolor no le aflija a él ni a sus tierras. Dios oye su súplica, y resulta ser un
hombre muy destacado entre sus hermanos.
En estos hermosos tres ejemplos podemos observar como es que nos dejamos
definir por el sufrimiento, las heridas o las tragedias, pero alguien más es quien nos da un
nuevo nombre y una nueva identidad. No te equivoques, el tiempo no sana las heridas, solo
Dios puede realmente cerrarlas y dejarlas en el olvido, dejarlas en tu vida pasada.
El egoísmo del pasado. Pablo antes de escribir las líneas del verso 17 nos aclara el
propósito de Cristo al morir en el versículo 15. La obra de Cristo debe resultar en gente que
ya no viva para sí misma.
(Ilustración) Algunos dicen que Puebla es “la ciudad del yo primero”, algo que se
puede ver en el trato, el tránsito vial y en los negocios. Si bien es una mala fama que no
define a todos los poblanos, es una percepción que también aplica para nuestra vida
anterior.
En el pasado la persona más importante para nosotros éramos nosotros mismos,
gastábamos para nosotros, comíamos para nosotros, vestíamos para nosotros, etc., pero esta
nueva vida ya no puede seguir igual porque eso quedó en el pasado, ahora nuestra vida le
pertenece a Cristo.
LO NUEVO LLEGÓ
La siguiente parte del versículo dice “he aquí, todas son hechas nuevas” y en otra
traducción vemos un poco más claro el énfasis que estaba haciendo Pablo, (NTV) “¡una
nueva vida ha comenzado!” ¡Qué alegría debe darnos esta frase de consuelo!, porque ahora
mismo estás viviendo la vida eterna, ahora mismo estás en una vida nueva.
(Ilustración) ¿Cuántos de nosotros no quisiéramos una máquina del tiempo o
alguna forma de volver al pasado? Hay muchas películas acerca de esto, una de las más
famosas es “Volver al futuro” donde el querido Dr. Emmett Brown es asesinado en manos
de terroristas y su asistente Marty McFlay lo salva viajando al pasado y advirtiéndole del
ataque. Si eso fuera posible seguramente todos tendríamos una lista de fechas y momentos
que quisiéramos cambiar de nuestro pasado, podríamos querer, quizá, ¡Hasta nacer de
nuevo! Pues ¿Qué crees? Eso ya pasó, Dios ya te ha dado una vida diferente.
Estar en Cristo no significa un cambio superficial, sino total, profundo, completo y
eterno. Contrario a lo que algunos piensan, Cristo no murió y resucitó para hacernos buenas
personas, sino para hacernos NUEVAS personas.
Permíteme darte tres ejemplos de lo que significa esta nueva vida en Cristo.
Nuevos deseos. Cuando Dios nos regenera quita nuestro corazón de piedra y pone
uno de carne, nos cambia de tal modo que nuestro interior cambia completamente, lo que
antes deseábamos ya no lo deseamos más y lo que no deseábamos ahora es una necesidad
para nuestra vida ¡Qué Glorioso!
Un pastor enlistó ocho deseos nuevos que son producto de un cambio de corazón:
1. Deseo por la Palabra (Por escuchar a mi Padre)
2. Deseo por Orar (Hablarle a mi Padre)
3. Deseo por Adorar (hablar bien y hacer lucir glorioso al Rey)
4. Deseo por Comunión (Amar lo que Dios ama)
5. Deseo por servicio (servir a otros)
6. Deseo por santidad (hacer evidente que soy suyo)
7. Deseo por testificar (hablar a otros de lo que Dios ha hecho y quiere hacer)
8. Deseo de estar en CASA (Vivir por siempre con Dios sin estorbos)
Verlos así nos hace pensar si realmente fuimos regenerados e incluso sirve para los
padres cuando falsamente creen que sus hijos son cristianos por el hecho de asistir (a veces
con amenazas) a reuniones en la iglesia, pero que no se ve en sus vidas estos deseos
nuevos.
En este pasaje Pablo dice en verso 14 (PDT) “El amor de Cristo nos controla, pues
estamos convencidos de que uno murió por todos, y por eso todos han muerto.” Ahora sus
deseos no son propios, sino que son controlados por el amor de Cristo el cual lo mueve y
condice lo que ahora Pablo quiere: predicar.
Nueva guía por el Espíritu. En otro tiempo vivíamos esclavizados por nuestra
propia carne, pero ahora tenemos la dicha de que el Espíritu Santo habita en nuestros
corazones y podemos ser controlados por Él.
Pablo amonesta a los Efesios pidiendo que no se dejen controlar por el alcohol,
sino que se dejen llenar por el Espíritu Santo y sea Él quien los controle (Efesios 5:18 TLA)
Esta guía es evidente cuando estamos en una relación estrecha con nuestro Dios,
de esa manera podemos dejar de confiar en nuestro engañoso corazón y podemos ponernos
siempre en la dirección que el Espíritu nos indique.
En la Biblia tenemos el ejemplo de Sansón, un hombre con mucho potencial, pero
que menospreció su identidad como Apartado para Dios y llegó el momento en que creyó
que Dios le seguiría dando su fuerza, pero ni se dio cuenta cuando el Espíritu ya se había
alejado de él. Una historia muy triste, pero real y cercana a nosotros.
Nuevo propósito. Inmediatamente después de escribir que somos nuevas
criaturas, el Espíritu Santo inspiró las siguientes palabras “Y todo esto proviene de Dios,
quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación”
Junto con esta nueva identidad, Dios nos ha dado un ministerio, un servicio, un
propósito: la reconciliación.
Así como lo vimos con Pablo, este ministerio le acarreó muchas angustias, dolor e
incluso el ser apedreado, pero continuó con este ministerio porque no venía de un hombre,
no era enviado por los sacerdotes, los fariseos, los apóstoles, ni por nadie terrena, sino por
Dios mismo quien lo había escogido como instrumento.
Cuando Jesús lavó los pies de sus discípulos y les sirvió en esa forma tan
humillante, nos dice la Escritura que lo hizo porque sabía que el Padre le había dado todas
las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, (Juan 13:3) Su identidad lo
motivó a servir, así debe ser en nosotros.
LO MEJOR VENDRÁ.
Hemos visto que Dios te ha perdonado el pasado y lo ha borrado, que te ha dado
una nueva vida con nuevos deseos, guía directa del Espíritu Santo y un ministerio, pero eso
no es todo lo que implica ser una nueva criatura, pues esta vida es ETERNA y Él ha
prometido que terminará la obra que comenzó en nosotros y será una creación perfecta. Te
quiero compartir un par de ejemplos de aquello que será eterno
Eterna seguridad. El primer salmo del salterio nos describe al hombre que es
guiado por Dios como un árbol fuerte y bien plantado que da su fruto y a pesar de las
temporadas no cae su hoja y del otro lado ilustra al pecador como paja inútil que se lleva el
viento y que en el día del juicio no podrá mantenerse de pie.
Si estamos en Cristo podemos estar confiados en que tenemos seguridad en esta
vida y en la eternidad. La Biblia dice que aquel que se aparta de los caminos de los malos y
se deleita en meditar y obedecer la Palabra prosperará en todo lo que haga. ¿Quiere decir
que seremos ricos? No, pero significa que cada proyecto que o plan que Dios tenga para
nosotros terminará en algo bueno, porque aún lo que parece una tragedia o catástrofe
servirá para algo bueno, es una promesa que José entendió y expresó a sus hermanos de la
siguiente manera: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para
hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.” (Génesis 50:20)
En el día de nuestra muerte podemos estar tranquilos y saber que nuestro destino
está seguro en las manos de Dios porque Él fue quien nos salvó y Jesucristo es nuestro
abogado y mediador.
Eterna compañía con Cristo. La vida en esta tierra no tiene porque ser solitaria,
muchos nos decepcionamos cuando la gente nos traiciona, nos abandona o nos lastima, nos
dan ganas de dejar todo y correr a un lugar deshabitado donde no podamos ser lastimados.
Pero, la Biblia nos asegura que Cristo estará con nosotros todos los días hasta el fin del
mundo. Aunque, no solo hasta el fin del mundo, pues estamos convencidos de que vamos
hacia Él.
La eternidad en el cielo no va a ser como un culto eterno, tampoco tendremos
arpas, alitas y una nube personal como lo pintan algunos, será aún mejor porque
disfrutaremos de la compañía de Cristo por la eternidad.
La Biblia nos dice que en la eternidad no habrá sol porque la gloria de Dios
iluminará todo, y tampoco habrá templo o tabernáculo, pues Cristo estará ahí con nosotros.
Hay quienes preguntan si podremos reconocer gente en la eternidad o si los matrimonios
continuarán, y para ser honesto, ni siquiera nos va a importar cuando lleguemos allí, porque
estaremos en estrecha comunión con Aquel que nos amó como nadie más en esta tierra no
hubiera podido amar.
CONCLUSIÓN. ¡Qué enorme consuelo! Todo lo que fuiste quedó en el pasado
por completo y ahora tienes la oportunidad cada día y cada momento de vivir esa nueva
vida que Dios te ha dado. Quiero terminar con el principio del pasaje. Pablo escribe “Si
alguno está en Cristo” quiere decir que si no estás en Cristo, todo lo que hablamos no es
una realidad en ti, pero la oportunidad está abierta ¡Acércate a Cristo con humildad y
entrégale tu vida! Así Dios te va a renovar y podrás disfrutar de todo lo que hablamos y
más.
Así que te pregunto ¿QUIÉN ERES?

También podría gustarte