REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA
VICEMINISTERIO DE EDUCACIÓN PARA LA DEFENSA
UNIVERSIDAD MILITAR BOLIVARIANA DE
VENEZUELA CENTRO DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS
INSTITUTO DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS OPERACIONALES DE LA
FANB LIBERTADOR “SIMÓN BOLÍVAR”
SIGNIFICADO DE LA GUERRA Y TIPOS
(ANÁLISIS)
INTEGRANTES:
Tcnel. Edgar Esteves
Cabello C.I.- V15.110.158
GUERRA
La guerra es un conflicto, generalmente armado, en el que intervienen dos o más partes. Se aplica a una
lucha o enfrentamiento armado entre países o grupos de personas. Con este significado, se utiliza para
formar conceptos como guerra civil, buque de guerra, prisionero de guerra o posguerra.
En un sentido figurado, también se habla de 'guerra' para referirse a una pugna, combate, oposición o
enfrentamiento entre dos o más partes sin que intervenga la fuerza. En este sentido, existen conceptos
como guerra de cifras, guerra de precios o guerra psicológica.
Esta palabra tiene procedencia germánica: werra (pelea, discordia). A su vez, puede proceder del alto
alemán antiguo wërra (confusión, tumulto) o de la palabra en neerdandés medio warre.
La “guerra” es un concepto en este sentido, y podemos asociarlo a los llamados “conceptos
esencialmente contestados” sobre los que diserta W. B. Gallie: la polemicidad o contestabilidad de
conceptos de este tipo, el hecho de que el significado de éstos sea continuamente disputado con
intenciones políticas, no es simplemente incidental sino que forma parte de la propia naturaleza del
concepto (Waldron, 1994: 529).
En el caso de la “guerra”, podemos ejemplificar el carácter polémico de este concepto al observar el
uso político contemporáneo de éste: en la actualidad, al desprenderse exclusivamente de las “guerras”
auténticas (definidas por el derecho internacional) un conjunto de derechos de los combatientes que no
son los mismos al no tratarse de conflictos bélicos legítimos, de la definición de “guerra” puede
depender, por ejemplo, el trato que deban recibir quienes participen de conflictos cuyo carácter bélico
es disputado o debatido, como es el caso de los atentados terroristas. ¿Deben ser los actos de terrorismo
juzgados por la justicia penal de cada país o por el derecho de los combatientes? ¿Qué sucede si no
caen bajo ninguno de los dos regímenes? En la definición de un único concepto están involucradas
motivaciones y disputas políticas y esta definición puede tener consecuencias de gran importancia en
la esfera política, por lo cual las intenciones y motivaciones de este tipo no pueden ser ignoradas en el
análisis de los conceptos
Si bien es impensable una guerra que no implique un estado prolongado de violencia, la violencia por sí
sola, aún la violencia permanente, no es suficiente para caracterizar al estado de guerra. La naturaleza
de la guerra podría ser escatológica, jurídica o política, pero de ninguna manera es únicamente física.
Para Cicerón, la guerra es el método utilizado por las bestias para resolver sus conflictos; Sin embargo,
creemos que si bien los animales pueden participar en hechos “violentos”, pueden causarse daño entre
ellos o a los hombres, y hasta podrían hacerlo “continuamente”, éstos no entran nunca en guerras.
La guerra atañe exclusivamente a los hombres, y esto sucede puesto que la naturaleza de la guerra es de
tipo conceptual o intelectual, aunque no resulte inmediatamente evidente qué tipo de concepto es
“guerra”, si es un concepto jurídico, moral, o teológico, o si involucra a todas estas esferas. Por el
momento, puede acordarse que “guerra”, así como “Estado”, “ley” o “libertad”, es, al menos en parte,
un concepto político, y debe ser analizado como tal.
LAS TRANSFORMACIONES DEL CAMBIO DE SIGLO Y LOS CONFLICTOS ENTRE LAS
POTENCIAS
El primer cambio tiene lugar en el contexto de la globalización que estaba viviendo la economía
mundial. El ascenso de Estados Unidos y Japón, significó el paso de un concierto europeo a un
concierto mundial de potencias. Dos guerras en el tránsito de siglo ejemplifican esta transformación: la
guerra hispano-norteamericana de 1898 y la guerra ruso-japonesa de 1905.
El segundo cambio vino propiciado por las transformaciones tecnológicas de la segunda revolución
industrial. El dominio de las nuevas tecnologías e industrias provocó una nueva correlación de fuerzas
entre las potencias. La cada vez más poderosa Alemania comenzó a desafiar la hegemonía británica.
Este desafío se concretó en dos terrenos: la creciente competencia de la economía germana y el
acelerado rearmen naval alemán.
La tercera transformación la encontramos en la expansión colonial europea de fines del siglo
XIX. La extensión de los imperios coloniales exacerbó la pugna por territorios y mercados entre las
potencias industriales europeas. La competencia no solo se dio por razones económicas. A menudo
cuestiones políticas, geoestratégicas o de prestigio estuvieron detrás de los conflictos coloniales.
Los roces y conflictos entre las potencias tuvieron lugar en un marco geográfico mucho mayor,
pudiendo tener lugar en cualquier sitio del mundo.
La tendencia de los imperios a crear economías cerradas imperiales propició una feroz lucha por
territorios. Posteriormente, cuando el reparto colonial hubo concluido, las potencias se lanzaron a una
guerra de aranceles. El proteccionismo comercial fue otro elemento que enrareció las relaciones
internacionales.
En este contexto, las rivalidades territoriales entre las potencias europeas se agudizaron. Estos dos
conflictos estuvieron en el origen de la primera guerra mundial:
Rivalidad franco-germana, ineludible desde la anexión de Alsacia-Lorena por Alemania en
1870.
La rivalidad entre Rusia y Austria-Hungría por la hegemonía en los Balcanes aumentó por la
creciente debilidad turca y el nacionalismo eslavo alentado por Rusia y dirigido contra los
Habsburgo de Viena.
Un último elemento que no debemos olvidar es la rivalidad psicológica entre los pueblos. El
nacionalismo fue sistemáticamente alentado por la prensa y por las campañas de militares y grandes
industriales y aceptado de forma entusiasta por partes significativas de los pueblos. Los casos más
evidentes se dieron en Francia, Alemania y Gran Bretaña. El odio al vecino fue más la norma que la
excepción.
CAUSAS DE LA GUERRA
Las causas de la guerra pueden variar enormemente, dependiendo del contexto social, político,
económico y cultural en que se producen, así como de los involucrados y su historia particular.
Usualmente no existe una única motivación para la guerra, sino un conjunto de ellas y de variables
contextuales, dado que la guerra es un asunto complejo.
En la antigüedad, las guerras solían iniciarse por motivos de expansión territorial (es decir, por
adueñarse de tierras cultivables o recursos económicos), como las guerras de conquista que el Imperio
Romano desató a su alrededor en Europa, África y Asia.
Muchas de ellas a menudo estaban envueltas en consideraciones religiosas o enfrentamientos culturales
profundos, como fueron las numerosas cruzadas que la Iglesia Católica a cargo del Sacro Imperio
Romano desataría luego contra los reinos árabes, contra los paganos, o por la reconquista de Jerusalén,
ciudad tenida como sagrada en esa religión.
Otras guerras fueron detonadas por disputas internas de una nación, de la cual algún conjunto de
territorios deseaban independizarse y formar una nación aparte, como las Guerras de Independencia
Americanas, que cortaron el vínculo político y económico respecto a Europa.
Esto último también ocurre cuando dos o más facciones políticas se disputan la conducción de una
nación, lo cual conduce a una guerra civil, como es el caso del conflicto nicaragüense durante el
sandinismo.
TIPOS DE GUERRA
Las guerras se pueden clasificar de muchas maneras. Algunos teóricos sugieren clasificarlas de acuerdo
a sus causas y fines, a los bandos en conflicto o a sus métodos (armas) y otros. Guerras según sus
causas o fines.
Primera Generación
Según Lind, esta generación abarca el periodo entre 1648 y 1860 y consiste en la guerra de líneas y
columnas tácticas, con armas de fuego y ejércitos profesionales estatales. Además según Lind, se creó
una cultura militar del orden, y aquí aparecen diversos elementos que distinguen a un militar de un
civil, como los uniformes y gradaciones.
Las Guerras de Primera Generación (G1G) inician con la utilización sistemática de las armas de fuego
al campo de combate, y con la formación de ejércitos profesionales al servicio de
los Estados-nación, en reemplazo de milicias mercenarias encargadas de la seguridad y defensa de los
territorios.
En efecto, “la utilización de mercenarios fue una práctica común y legal en la Edad Media,
extendiéndose su uso a los primeros tiempos de la Edad Moderna” (Álvarez, 2017a, p.58). De
acuerdo a Lind (2004), las G1G pueden ubicarse aproximadamente en el periodo que transcurre entre
1648 a 1860; por lo tanto, las G1G surgen no sólo a partir de la invención de la pólvora, de los
mosquetes escuela superior de guerra “General Rafael Reyes Prieto” 157 y del cañón, sino también a
partir de las estructuras políticas, económicas y sociales que se desarrollaron cuando Europa pasó de un
sistema feudal a Estados gobernados por monarcas, luego de la Paz de Westfalia en 1648.
Las G1G se basaban en tácticas de línea y columna, donde las batallas eran formales y el campo de
batalla era ordenado, creando una cultura militar disciplinada. Buena parte de las particularidades que
distinguen hoy a los ejércitos profesionales (como los uniformes, las salutaciones y las graduaciones de
rango), son productos de la G1G y tenían como propósito reforzar la cultura del orden, con la intención
expresa de estimular las mismas tradiciones duraderas y las orgullosas lealtades a la unidad que habían
caracterizado a las legiones del Imperio romano.
No obstante, la transición de la guerra feudal a la guerra napoleónica requirió siglos. Demandaba no
sólo de armas de fuego confiables, sino también de sistemas políticos, sociales, económicos y
tecnológicos capaces de sostener los ejércitos masivos de la era napoleónica. Políticamente, requería la
evolución del Estado-nación para levantar, entrenar, equipar y sostener sus enormes ejércitos.
Económicamente, los grandes avances en la agricultura y el transporte eran absolutamente esenciales
para generar la riqueza y los recursos necesarios para movilizar, alimentar y sostener las tropas.
Segunda Generación
Ésta generación se enmarca en la revolución industrial y la potencia de fuego. Lind la ejemplifica con
el periodo de la primera guerra mundial (1914-1918), una guerra basada en la capacidad industrial y de
transportes así como la creación masiva de trincheras para proteger a los soldados de la potencia de
fuego. Así mismo Lind también señala que esta generación sigue manteniendo el orden, los procesos y
procedimientos, donde la obediencia es más importante que la iniciativa. El objetivo principal de los
combates sigue siendo el ejército enemigo.
Las Guerras de Segunda Generación (G2G), evolucionarían con la Revolución Industrial y la
mecanización de los ejércitos, ya que su elemento fundamental era la capacidad de movilización y el
uso de maquinaria bélica con un mayor poder de fuego. Por ejemplo, la introducción del cañón estriado
en los fusiles17, cartuchos sin humo y la retrocarga18, revolucionarían la infantería para siempre. Sin
embargo, del mismo modo que las G1G, las G2G no crecieron sólo a partir de mejoras en el
armamento; también requerirían cambi os estructurales en otros campos de la actividad humana. Si bien
la estructura política del Estado-nación ya estaba presente a inicios del siglo XIX, la capacidad de
los Estados de
tributar e imponer impuestos aumentó dramáticamente durante los 100 años transcurridos entre la
batalla de Waterloo y la del Marne; sin embargo, más importante que el incremento estatal en el poder
de tributación, fue el hecho de que existía mayor riqueza de la cual poder extraer impuestos para el
Estado.
El PIB per cápita en Europa occidental se triplicó entre 1800 a 1915, mientras que la población
aumentó alrededor del 50% (Chandler, 1966); por ende, la conjunción del aumento del PIB per cápita,
el incremento de la población, y un mejor control tributario de los Estados nacionales, ampliaron
considerablemente la riqueza disponible para los gobiernos de Europa.
Tercera generación
Las Guerras de Tercera Generación (G3G) Es una respuesta a la guerra de posiciones que se basa en la
guerra de maniobra (mediante blindados y aviones), es decir en la guerra relámpago ejemplificada en el
ejército alemán de la segunda guerra mundial.
Inician en 1939, con la estrategia de guerra alemana conocida como Blitzkrieg o “guerra de maniobra”.
La G3G ya no se basaría en la potencia de fuego y el desgaste, sino en la velocidad, la sorpresa, y la
dislocación mental y física. Tácticamente, desde el punto de vista ofensivo, un soldado de la G3G
buscaría penetrar en la retaguardia del enemigo y colapsarlo desde atrás hacia delante; en lugar de
“cerrar y destruir”, el lema era “desviar y colapsar” (Lind, 2004).
En la defensiva, la táctica sería atraer al enemigo y cortarlo de su fuerza principal. En este orden de
ideas, el enfoque de la G3G se fundaría sobre la rapidez y la habilidad de maniobra de las tropas
(Szentkereszty, 2016). La G3G sería producto de la mecanización de los ejércitos (particularmente la
invención de los tanques en la Gran Guerra), para romper el estancamiento de la guerra de trincheras.
Se basaba en la velocidad y sorpresa de una ofensiva, en la base de una superioridad tecnológica sobre
el enemigo, impidiendo cualquier ejecución de defensa coordinada de las Fuerzas Militares que estaban
siendo objeto de ataque.
La ofensiva militar se fundaba en la concentración de fuerzas aéreas y terrestres coordinadas, en la
interrupción del comando, control y comunicaciones del enemigo, y en el aislamiento logístico de sus
defensas; causando un aterrador e intencional impacto psicológico en el adversario.
Cuarta generación
Ante la existencia de una gran superioridad tecnológica, la oposición armada solo puede
descentralizarse y difuminarse (incluso ocultarse), según Lind. Además, los Estados pierden su
monopolio sobre la guerra y las guerras no solo son entre Estados sino también contra actores no
estatales, como grupos terroristas y guerrillas. En este nuevo contexto estratégico, la victoria no está
en un campo de batalla porque tales acontecimientos ya no tienen lugar como en las tres primeras
generaciones. Ahora la victoria se consigue al influir y
convencer a la sociedad (opinión pública) de un país objetivo, es decir, el objetivo principal radica en
ganarse el apoyo de personas y no en matar soldados enemigos.
Esta influencia se consigue mediante propaganda (por ambos lados) y por ataques terroristas en el caso
de actores no estatales para infundir miedo en una sociedad objetivo y así condicionarla a las
exigencias mediante el terror.
Según Lind (2004), las Guerras de Cuarta Generación (G4G) marcan el cambio más radical de la
transformación de la guerra desde la Paz de Westfalia; ello debido a que en la G4G, el Estado pierde el
monopolio sobre la guerra.
La G4G combina elementos de guerra de guerrillas, terrorismo, guerra convencional, y la capacidad de
atacar la voluntad y la moral de la estructura de apoyo del adversario para lograr la victoria política.
La Segunda Guerra Mundial fue el tercer catalizador26 de la guerra moderna en expandir el
pensamiento sobre la teoría militar, ya que precipitó por lo menos tres líneas mayores de pensamiento:
Primero, la teoría de Guerra y Disuasión Nuclear; Segundo, la teoría de la Guerra Limitada; y Tercero,
la teoría de la Guerra Revolucionaria.
Guerras híbridas y cuarta generación
En la actualidad hay un gran debate mundial sobre las guerras híbridas, es decir, aquellas guerras
asimétricas que mezclan elementos regulares e irregulares cuyo objetivo principal no es el triunfo
militar en batalla sino la influencia y convencimiento social en un país objetivo. El objetivo es
conquistar la mente, y para ello se requiere conocer con precisión la sociedad objetivo y sus
vulnerabilidades.
Así pues, las nuevas maneras de hacer la guerra combinan elementos de revolución de color y de
guerra no-convencional, esto es, del uso de intermediarios para realizar protestas sociales que influyan
en un país objetivo o directamente el uso de intermediaros armados para que conduzcan a un escenario
de guerra civil en un país objetivo. La estrategia de acción actual requiere, por tanto, la creación
artificiosa de caos controlado en un país objetivo.
Guerras del presente o del futuro: Mutando a g5g
Con base en los aportes de Lind (1984; 2004), Hammes (2005; 2006; 2007), Liang & Xiangsui (2002),
es posible extraer los elementos necesarios para la construcción de una tipología generacional de la
guerra.
Estos elementos esenciales son: los nuevos dominios del conflicto; la naturaleza cambiante de los
adversarios; la naturaleza cambiante de los objetivos; y la naturaleza cambiante de la fuerza.
Los tres primeros elementos se refieren al carácter o los medios de la guerra, mientras que el último
elemento aborda la naturaleza de la guerra, es decir, a su esencia misma como
ejercicio de la voluntad humana en la aplicación de la fuerza. Liang & Xiangsui (2002) sostienen que
hasta el presente, los elementos básicos de los campos de batalla de guerra (dominios), soldados
(adversarios), propósito (objetivos) y armas (fuerza), nunca han sido cuestionados.
Sin embargo, el problema en la era posmoderna de la guerra viene con la comprensión de que, 190
escenarios y desafíos de la seguridad multidimensional en Colombia como resultado de los impactos
políticos, económicos, sociales y tecnológicos de la era de la información y de la globalización, y
porque la conducción de la guerra se ha extendido más allá de las fuerzas estrictamente militares, estos
elementos han cambiado profundamente, lo que exigiría una nueva comprensión de ellos.
Por lo tanto, Reed (2008), ha establecido que los cuatro elementos esenciales de la guerra y su
evolución sobre ejes separados, pueden ser analizados a través de un modelo tridimensional, como
puede observarse en el Gráfico No. 1.
En lugar de separarlos unos de otros para el análisis individual, el modelo utiliza los cuatro elementos
como un todo compuesto para ilustrar la evolución de generaciones de guerra. La tipología
generacional de la guerra en el Gráfico No. 1 cumple con cada uno de estos requisitos.
La evolución de los Eje A (nuevos dominios de conflicto), Eje B (naturaleza cambiante de los
adversarios), y Eje C (naturaleza cambiante de los objetivos), forman el marco básico del modelo, y en
conjunto posibilitan la evolución del Eje D (cambio de la naturaleza de la fuerza). Los Ejes A, B y C
se refieren al término “carácter de la guerra” empleado por Clausewitz (2003), o a los medios por los
cuales se libra la guerra; demuestran aspectos del determinismo causal, ya que evolucionan junto con (y
como resultado de…), los cambios políticos, económicos, sociales y tecnológicos que han ocurrido a lo
largo del tiempo en las sociedades. Sin embargo, la evolución del Eje D difiere de los ejes A, B y C, ya
que no refleja en demasía los resultados de determinación causal, y es más característico del ejercicio
del libre albedrío.
CONCLUSION
Las guerras son un acontecimiento sangriento y recurrente a lo largo de la historia, en todo el mundo
han acontecido guerras desde muy antiguo. No obstante, la manera de hacer la guerra y sus objetivos
han cambiado a lo largo del tiempo.
En nuestro país, Venezuela La GNC viene gestándose desde que se instaló el gobierno del presidente
Hugo Chávez en 1999 pero fracasó con el golpe de Estado de 48 horas en 2002, un hito histórico dado
que el pueblo venezolano exigió en las calles el regreso del líder de la Revolución Bolivariana.
Tras la partida física de Chávez en 2013, Estados Unidos intensificó sus actos desestabilizadores con
acciones de terrorismo como las llamadas guarimbas, que se instalaron apenas se conocieron los
resultados de las elecciones presidenciales del 5 de abril de 2013 que dieron vencedor a Nicolás
Maduro. El llamado del candidato derrotado Henrique Capriles dejó 11 muertos, decenas de lesionados
y una gran pérdida material en bienes públicos.
No conforme con estos resultados que afectaron de nuevo los intereses de EE.UU, en 2014 se
retomaron las acciones terroristas y apenas se inició el año, irrumpieron nuevos ataques a instalaciones
públicas como indicativo del reimpulso que se le daría a las guarimbas en algunos puntos del país
durante cinco meses, arrojando un resultado de 43 víctimas mortales y cuantiosos daños a
infraestructuras.
Solo la alianza cívico-militar pudo contenerla y derrotarla. Este hecho fue un éxito del Presidente
Nicolás Maduro contra el imperialismo norteamericano. Pero los intentos para derrocarlo no acabaron.
Es de suma importancia tener todos los conocimientos basados en la Guerra, como fue señalado por
Sun-Tzu, para el estado, es la continuación de la política por otros medios. Hacer de lado el tema por
causas emocionales y pacifistas no tiene sentido para seres que desean lograr conocimiento y entender
el mundo. Tratar el tema de la guerra es especialmente importante en la actualidad y así entender el
comportamiento de las acciones terroristas de nuestros adversarios.
Cynthia Odor
2021-05-17 15:16:54
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Excelente trabajo cumple con exigencias, solo falto
dar respuesta
Cynthia Odor hoy dis hay nuevos tipos de guerra?
2021-05-17 15:17:24
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- NOTA: 19
BIBLIOGRAFIA
Libros edu.com.ve.
Articulo Historia de la Guerra.
https://www.teseopress.com/guerra/back-matter/bibliografia-4/
Fuente: https://concepto.de/guerra/#ixzz6uyjxE9UM