El Perdón
El Perdón
“Señor Ridway, hay muchas personas que te odian… pero yo no. Has hecho que
sea difícil cumplir con mis creencias. Dios dice que debemos perdonar: Estás
perdonado”
Jóvenes… Creo que no hay forma que revele a Dios de forma más impresionante
en este mundo que uno de sus hijos personando a su peor enemigo
“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque
si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará
vuestras ofensas.” Marcos 11:25-26
“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene
algo contra ti. Deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda reconcíliate primero con
tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”
“…Soportados unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que
cristo os perdono, así también hacedlo vosotros…” Colosenses 3:13
El perdón está basado en la obediencia a Dios y es parte de la voluntad de Dios.
¿Qué es perdonar?
Renunciar y olvidar completamente una ofensa recibida no guardando
resentimientos ni rencor. Anular la deuda de nuestro ofensor
La falta de perdón nos lleva al fracaso, pues una persona que no ha aprendido a
perdonar tiende a vivir una vida sin paz y tranquilidad en su mente y Corazón.
Hay situaciones que producen una desilusión de nosotros mismos que nos hace
decir estas palabras: yo no sirvo para nada.
Hay actitudes y hechos cometidos por nosotros que nos humillan, nos denigran,
y avergüenzan que nos hace pensar que no valemos nada.
2) PERDONAR A OTROS.
Quienes saben perdonar y olvidar las ofensas poseen una actitud suprema.
Solo los que tienen verdadero amor saben perdonar al prójimo.
3) PERDONAR A DIOS
Muchas veces pensamos que ciertas tragedias son fallas de Dios y culpamos a
Dios máxime cuando le servimos. Pero este no es al caso. Dios no abandona al
hombre, el hombre es quien abandona a Dios.
Algunas veces hemos sentido de que Dios no está con nosotros máxime cuando
estamos en una situación bien difícil, y decimos de balde es servir a Dios no
sabiendo que es porque realmente somos nosotros mismo que no hemos
llegado a conocer bien a Dios.
4) El PERDÓN DE DIOS
Dios es el creador de todo y juez del universo y Dios a pesar de ser Juez no se
complace en juzgar si no en perdonar.
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros.” Romanos. 5:8
También leemos cómo Dios las perdonó y restauró. Son historias llenas de luchas y
también del triunfo sobre el pecado y el mal.
Así es como Dios desea que vivamos, en comunión con él. Anhela perdonar nuestros
pecados, restaurarnos en su amistad.
Dios quiere que nuestras historias también reflejen la transformación que llega como
producto de su perdón y su amor.
Nos gusta pensar que somos buenos y justos, pero en nuestro interior sabemos que
cometemos errores e injusticias.
La Biblia llama a esto pecado, errar en el blanco, vivir separados de Dios. Sin embargo,
él ha provisto la manera de reconciliarnos para restaurar nuestra relación con él.
En la Biblia encontramos pasajes inspiradores que nos hablan del perdón de Dios y
nos dicen cómo recibirlo.
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la
grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la
tierra…” Isaías 1:18-19
Lo primero es expresar y reconocer las cosas malas que hemos hecho, decirlas a Dios.
Este paso de confesión abre la puerta para que su perdón fluya y nos alcance.
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino
que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento.” 2 Pedro 3:9
No basta con confesar y reconocer las cosas malas que hemos hecho. ¡Necesitamos
arrepentirnos!
Cuando nos arrepentimos expresamos el dolor que nos causa ver los errores que
hemos cometido y eso nos impulsa a hacer los cambios necesarios para comenzar a
actuar como Dios quiere.
Dios desea que todos nos arrepintamos, que reconozcamos que le necesitamos en
nuestra vida.
Es importante expresar con nuestra boca la certeza que hay en nuestro corazón.
Debemos confesar que Jesús es el Señor. Decidimos pasar el señorío de nuestra vida
a él.
Dios es amor, por eso su naturaleza es perdonar a sus hijos, no importa lo que hallas
hecho, Dios te perdona.
“También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre:
Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los
bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a
una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y
cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia,
y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella
tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba
llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y
volviendo en sí, dijo: !!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi
padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de
ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino
a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a
misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo:
Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado
tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y
poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y
matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha
revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”
Lucas 15: 11-24
Él dijo antes de morir Padre perdónalos no saben lo que hacen. (Lucas 23:33-36)
CONCLUSIÓN:
Con la fe puesta en Dios y experimentando el perdón en tu vida tendrás nuevos y
emocionantes días. Aprende a perdonar para que recibas las bendiciones de Dios en
tu vida y seas libre de la amargura, el rencor y resentimientos que produce la falta
de perdón.