UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
ESCUELA DE NEGOCIOS
LICENCIATURA EN ADMINISTRACION DE EMPRESAS
TEMA:
la relación económica entre el sector privado y el Estado
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PRESENTADO POR:
Juan Ariel Almonte Gerson
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MATRICULA:
15-4077
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ASIGNATURA:
Negocio Gobierno y Sociedad
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FACILITADORA:
Freddy González P.,MBA
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Santiago de los Caballeros
República Dominicana
Septiembre, 2018
Distinguido participante, realice la siguiente actividad de aprendizaje:
Este espacio es para que suban el informe semanal correspondiente al tema V. Les recomiendo
que bajen el instructivo metodológico que le colocamos en la introducción de la asignatura, lo
estudien y se lo aprendan para que elaboren sus informes y trabajos finales de la manera más
adecuada.
1. Elaboración de un portafolio que contenga:
a. Resumen de cada uno sub-temas tratados en esta unidad acerca de la relación económica
entre el sector privado y el Estado, tomando como referencias diferentes autores.
La Estructura Socioeconómica dominicana.
En los últimos veinte años la República Dominicana ha sido una de las economías de más alto
crecimiento en Latinoamérica, con un crecimiento promedio del PIB en torno al 5,4 por ciento
anual entre 1992 y 2014. A pesar de este fenomenal desempeño económico, la pobreza hoy en
día es más alta que en 2000. La pobreza aumentó del 32 por ciento de la población en 2000 a
casi 50 por ciento en 2004, tras la crisis financiera y económica de 2003, para descender
gradualmente al 41 por ciento en 2013. Data más reciente indica una reducción al 35.8 por
ciento del PIB en 2014.
De acuerdo con los indicadores del Doing Business 2015 del Grupo del Banco Mundial, la
República Dominicana junto a Jamaica y Trinidad Tobago estuvieron entre los países que más
reformas implementaron en Latinoamérica haciendo más fácil para los empresarios locales el
hacer negocios reduciendo el número de documentos necesarios para importar y exportar;
fortaleciendo la protección a inversores minoritarios mediante mayores derechos de los
accionistas y requisitos para una mayor transparencia corporativa; y mejorando el sistema de
información de crédito mediante la aprobación de la nueva ley que regula la protección de
datos personales y las operaciones de instituciones de informes de crédito.
En décadas recientes el país también ha transformado su base económica y ha diversificado
sus exportaciones. Mejoras en el clima de negocios facilitaron el comercio internacional y
fomentaron el crecimiento de las exportaciones. Sin embargo, se hacen necesarias reformas
futuras para que el país mantenga su competitividad en la región y más allá.(Banco Mundial,
2015)
Participación del sector privado en la economía dominicana.
El Estado es un fiel reflejo del sector público y al mismo tiempo un valor agregado de los
sectores productivos. Mientras que el sector privado, o la productividad en sentido general, es
un fiel reflejo de los sectores productivos de valor agregado.
Se trata de una tómbola dentro de la cual la economía de mercado o cualquier tipo de Estado
tratan de encontrar un amor donde los sectores productivos son el punto de partida y el PIB la
meta que decreta el ganador o el perdedor en función de la expansión o desaceleración del
PIB. Debiera ser así pero no lo es. Hace falta el cálculo del PIB del sector público (PIB Estatal)
para saber que tanto amor le tiene el Estado a la riqueza material, al menos que la
productividad sea quimera en cualquier escenario.
Según el Banco Central en 2016 las remesas internacionales alcanzaron máximos históricos
(US$6,047.4 millones las brutas y US$6,046.7 millones las netas), equivalentes a 3.9 meses de
importaciones.
La entrada total de divisas ascendieron a US$24,300 millones y los ingresos por turismo
crecieron en torno al 10% y totalizaron US$6,721.5 millones. Esta es una manera de hablar de
los aportes sector privado a la economía. De igual manera el sector público podría introducir
su lenguaje para tener en cuadro completo del comportamiento económico que además de la
riqueza sino refleje factores aleatorios que se desprenden de ella.
Participación del sector privado en la oferta de bienes y servicios para el Estado.
El sector privado desempeña un rol importante en el desarrollo de la economía de mercado,
puesto que es el principal generador de empleos e inversión.
Además de fomentar el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, podría
desempeñar un papel mucho más activo para el bienestar social.
Está claro que el sector privado es la fuerza impulsora del desarrollo económico, pese a los
obstáculos que enfrenta, ampliamente conocidos.
Muchos de ellos están fuera del alcance de las empresas porque pertenecen al ámbito de las
políticas públicas.
Sin lugar a dudas, el sector privado necesita la formulación de políticas industriales que
mejoren el entorno general de los negocios y favorezcan el crecimiento, esto es, el acceso a
mercados nacionales internacionales, a la información relacionada con los negocios, servicios
de asistencia técnica y financiamiento.
El sector privado costarricense está constituido principalmente por micro-, pequeñas y
medianas empresas, que generan trabajos calificados, contribuyendo a lograr la igualdad de
género y el empoderamiento de las mujeres, respaldando la integración en las cadenas de
valor locales, nacionales, e internacionales.
El rol del Gobierno en el desarrollo del sector empresarial es esencial, pues debe establecer los
lineamientos bajo los cuales las empresas operan.
Estas reglas del juego deben asegurar la existencia de mercados competitivos y ofrecer un
marco jurídico y normativo adecuado.
El marco regulatorio constituye una parte fundamental de las reglas del juego que rigen el
desarrollo del sector privado. El Gobierno, y sus tres poderes, debe promover un marco
regulatorio que genere un buen ambiente de negocios en términos de costo, tiempo y
trámites.
Si los procesos regulatorios se simplifican y se hacen más transparentes, facilitarían la
constitución de empresas, fomentando el crecimiento económico, favoreciendo la formalidad,
incrementando la recaudación fiscal y reduciendo la corrupción.
El sector privado puede y debe desempeñar un papel mucho más activo en el desarrollo y
puede participar, mediante la innovación, en la producción de bienes y servicios que mejoren
la calidad de vida de la población.
La iniciativa privada también puede, mediante procesos de licitación, colaborar con la
construcción de infraestructura pública, puede actuar como contratista de proyectos
financiados por el gobierno para construir carreteras, puentes, ferrocarriles y otros.
Finalmente, para contribuir a la prosperidad del país, el sector privado depende de la provisión
de servicios públicos de calidad, como una fuerte infraestructura social y física (salud y
educación, carreteras, comunicaciones, etcétera) que generen condiciones para el pleno
desarrollo.
Relación del sector público y privado.
En la República Dominicana existen grandes retos para el fomento de las exportaciones de
bienes y servicios hacia el mundo, por lo que esto representa un desafío que deben enfrentar
juntos los sectores público y privado, según consideró ayer el ministro de Relaciones
Exteriores, Miguel Vargas Maldonado.
Al disertar en un almuerzo de la Asociación Nacional de Navieros de la República Dominicana
(ANRD), el canciller se refirió a los cambios en el escenario económico y político internacional y
a los aportes a las economías del transporte marítimo.
Precisó que el contexto internacional hace un llamado a un cambio de paradigmas que
requiere el involucramiento de todos los sectores, tanto público como privado, apropiándose
activamente de su rol, en este caso, la inversión en la infraestructura portuaria y marítima en
“nuestro país para consolidar las vías hacia el desarrollo de la región”.
Señaló que la ampliación del Canal de Panamá, que es un punto geográfico cercano a la RD,
exige adaptaciones imprescindibles para captar nuevas demandas de servicios marítimos.
“Con una diplomacia comercial activa, el país, por medio de sus instalaciones portuarias y los
servicios navieros adecuados, puede aprovechar no solamente sus capacidades productivas
dirigidas al comercio internacional, sino también constituirse en un núcleo o plataforma para
facilitar el comercio de otras naciones”, explicó.
El funcionario informó que ha sostenido reuniones con los ejecutivos de una empresa naviera
española que ofrece servicios en el Mediterráneo y también en la Florida y Bahamas, y que
tiene interés en conectar la RD con Puerto Rico, partiendo desde San Pedro de Macorís y El
Seibo con Samaná.
Salario. Al ser cuestionado por periodistas sobre el aumento al salario mínimo, Vargas
Maldonado explicó que es necesario mejorar las condiciones del poder adquisitivo de los
empleados, por lo que un aumento salarial es importante en estos momentos
Estrategias para una mejor cooperación entre el Estado y el sector privado.
En los últimos años se ha producido una evolución en la forma de considerar al sector privado
dentro de las políticas de cooperación al desarrollo. Así, buena parte de los actores del mundo
de la cooperación coinciden hoy en la necesidad de otorgar un papel más relevante a las
empresas como agentes de desarrollo: «Uno de los actores cuya integración en el sistema de
cooperación para el desarrollo es fundamental y supone un reto por su potencial como actor
de desarrollo es el sector privado empresarial», dice el Plan Director de la Cooperación
Española 2009-2012. Para ello, las asociaciones público-privadas, definidas en dicho plan como
«una de las formas de participación de la empresa en la cooperación y la que implica un mayor
grado de colaboración entre la misma y el sistema público», parecen configurarse como el
principal instrumento que, sumado a la reformulación de otros mecanismos ya existentes,
permitirá impulsar el nuevo rol de las compañías privadas en las estrategias de cooperación al
desarrollo como «una vía de incentivación del crecimiento económico para la reducción de la
pobreza».
Para lograr la implementación de estas alianzas, y concretar así la aplicación del paradigma de
la Responsabilidad Social Corporativa en el mundo de la cooperación, ha de producirse una
redefinición de la relación triangular entre Estados, empresas y ONG. El principal argumento
para justificar este modelo de “capitalismo inclusivo” es que redundará en beneficios para los
tres actores implicados: primero, para las instituciones públicas y los organismos
internacionales, para los que «se busca generar un “efecto palanca”, es decir, la posibilidad de
atraer un volumen significativo de fondos privados con modestas aportaciones públicas»
(Botella et al., 2010); segundo, para el sector privado, que «puede beneficiarse de la
intervención pública para tener acceso a según qué mercados y poder generar un diálogo más
fluido con los gobiernos receptores y las comunidades locales» (Casado, 2007); finalmente,
para las organizaciones no gubernamentales: «afortunadamente, cada vez hay más ejemplos
de colaboración adecuada entre empresas y ONG», dice Ignasi Carreras (2006), «lo cual
permite que éstas dispongan de más recursos económicos, contribuciones en especie y de
servicios especializados para llevar a cabo su misión».
En este contexto, desde diferentes centros de estudios, académicos, ONGD y movimientos
sociales se viene planteando la necesidad de fomentar un debate sobre cuál debe ser la
relación de las grandes empresas con las políticas públicas y con las organizaciones de
desarrollo. Tomando como punto de partida los estudios sobre desarrollo realizados en la
última década, críticos con los efectos de la inversión extranjera directa y de la entrada de
capitales extranjeros a los países periféricos como forma de solucionar las desigualdades
sociales (véanse, por ejemplo, los libros e informes publicados por OMAL en los últimos años),
diversos autores se cuestionan la pertinencia de tejer una alianza entre el sector privado y el
mundo de la cooperación con el fin de luchar contra la pobreza.
Las reformas básicas del Estado Dominicano.
LAS REFORMAS INSTITUCIONALES
De todos los componentes de reforma del Estado las reformas institucionales son las más
importantes y apremiantes para el ulterior desarrollo institucional del país. De ahí que es
necesario llevar adelante aquellas que se consideran prioritarias a la hora actual.
Entre esas reformas se destacan la reforma de la actual Constitución de la República, que es la
base obligada, no solo de todo el sistema político, sino de la organización económica y social
de la
nación dominicana.
Por lo demás, la reforma del Estado debe seguir evolucionando en el sistema de partidos y
agrupaciones políticas, en el sistema electoral, en la organización y financiamiento del
Congreso Nacional, en la administración de la Justicia, de la Policía Nacional, las relaciones
exteriores, la modernización y reordenamiento de la administración pública en general y la
descentralización político-administrativa del gobierno.
La Reforma Constitucional
La reforma que requiere la República Dominicana, debe incluir, ineludiblemente, una nueva
Carta Sustantiva para la Nación. Una Constitución que sustituya la que tenemos, escrita en
pleno siglo veinte; en 1966, dentro del espíritu del liberalismo centralista del siglo diecinueve.
Pero esa Constitución fue en la práctica lo que calificó un destacado precursor del socialismo
europeo:
Ferdinand Lasalle, sólo un pedazo de papel, y el principal mentor de dicho texto, el Dr. Joaquín
Balaguer, se encargó de calificarlo de esa manera y gobernó como un déspota ilustrado del
Siglo XVIII, particularmente durante su período de gobierno de los doce años (1966-1978).
En esencia, la Constitución o Ley Sustantiva de una nación es un pacto político que distribuye
competencias, derechos y deberes entre los diferentes poderes del Estado y los distintos
sectores de la sociedad.
Para alcanzar tal objetivo el CONARE convocó a una gran asamblea de dirigentes políticos,
juristas, intelectuales y representantes de organizaciones cívicas y culturales, quienes se
organizaron en diez Comisiones y en tres meses de discusiones y estudios prolongados y
sesiones celebradas en distintos lugares del país, presentaron un Anteproyecto con más de
cien propuestas para la renovación institucional del país.
A su vez el presidente Hipólito Mejía remitió ese Anteproyecto y una Comisión Especial, de
unas 55 personas creada por Decreto ampliamente representativa de los distintos sectores de
la sociedad dominicana, avaló gran parte de esas recomendaciones e hizo otras, al tiempo que
consideró que el mecanismo más idóneo para introducirlas en el de la convocatoria a una
asamblea constituyente elegida directamente por el pueblo, donde haya representación de la
sociedad civil. Infortunadamente, estas reformas, con los que se espera que se desaten buena
parte de los nudos institucionales ya citados, deberá esperar por un próximo turno en vista de
que el suyo ha sido tomado en el debate recién pasado como resultado del cual se aprobó la
eliminación de los colegios cerrados y la posibilidad de una única reelección presidencial
consecutiva.
Las Reformas en los Partidos Políticos y el Sistema Electoral
En el orden político, es urgente dotar al país de una Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas
independientes, que garantice la democracia, la eficacia y transparencia de esas
organizaciones que son claves para el desenvolvimiento de la democracia representativa en el
país.
A ese respecto, nos proponemos impulsar un Proyecto de Ley redactado, a partir de una serie
de consultas con las organizaciones políticas y técnicas en la materia, con vistas a someterlas al
Congreso
Nacional en un futuro cercano. Del mismo, modo se requiere de un ulterior perfeccionamiento
del Sistema Electoral, como un recurso fundamental para fortalecer nuestra democracia.
En ese orden de ideas, es importante que en los cambios institucionales por venir se establezca
que la elección de la Junta Central Electoral, sea realizada con una mayoría de al menos las dos
terceras partes de por lo menos una en las cámaras legislativas para, así garantizar que sus
integrantes sean el resultado de un amplio consenso de la sociedad dominicana. También que
los regidores sean electos mediante el voto preferencial con listas no bloqueadas, las
elecciones se realicen independizando la votación de los senadores de las de diputados; y de
las de síndicos con respecto a la de regidores; así como estableciendo el reconocimiento de
candidaturas por circunscripciones electorales.
En interés de preservar la institucionalidad de los partidos políticos, estamos proponiendo así
mismo que la administración de las elecciones primarias de los partidos sea responsabilidad de
la Junta Central Electoral.
Esta participación garantizará la aceptación de los resultados de las elecciones internas,
eliminando las luchas internas post-primarias, con su secuela de chantaje político y
fraccionamientos de los partidos.
Las Reformas Legislativas
El Congreso Nacional requiere desarrollar acciones de reforzamiento institucional y convertirse
en un poder legislativo capaz de ejercer a plenitud las funciones de legislar, fiscalizar y
representar a los ciudadanos y ciudadanas. Es necesario, además, que el Congreso Nacional
sirva de sustento al desarrollo y consolidación del sistema democrático representativo y al
balance del poder público en la República Dominicana.
El cumplimiento de estos objetivos demanda esfuerzos reales dirigidos a mejorar y modernizar
la función legislativa, fortalecer y desarrollar la función fiscalizadora y de la función de
representatividad y la autonomía del Poder Legislativo, para lo cual cuenta con el
financiamiento de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo y la existencia de una
Comisión Bicameral para el desarrollo institucional del Congreso.
Con el desarrollo de este programa se busca dentro de un conjunto de actividades enmarcadas
en varios componentes y sub-componentes, conseguir los siguientes objetivos específicos:
Mejora y modernización de la función legislativa del Congreso Nacional
Proveer de la asesoría técnica que requieran los legisladores para cumplir a cabalidad con sus
funciones
Desarrollo de la función fiscalizadora del Congreso Nacional
Fortalecer la función de representatividad del Congreso Nacional
Fortalecer su autonomía con respecto al Poder Legislativo La Reforma de la Justicia
Desde inicios de la década de los noventa, organizaciones empresariales e instituciones de la
sociedad propugnaban por la necesidad de eliminar la corrupción judicial y hacer más eficiente
el sistema de administración de justicia.
Con la reforma constitucional de 1994, se impulsa el proceso de transformación del sector
justicia del país, pues la misma consagró la aut9onomía administrativa y presupuestaria del
poder judicial, la inmovilidad de los jueces, establecimiento de un régimen de la carrera
judicial, y se modificó el sistema de designación de jueces para que en lo adelante la Suprema
Corte de Justicia fuera electa por el Consejo Nacional de la Magistratura y este alto tribunal
escogiera los jueces de los demás tribunales inferiores.
Sin embargo, es partir de 1996 cuando se inicia verdaderamente el proceso de transformación
de este sector con la aplicación de estas conquistas por lo que el Poder Ejecutivo creó,
mediante Decreto No. 460-96, de fecha 19 de septiembre del referido año, la Comisión
Nacional para la Reforma Judicial (CONARJ), con el propósito de impulsar el proceso de
reforma judicial en nuestro país.
La CONARJ, desde agosto de 1997, dio inicio a un proceso de renovación institucional, que
incluyó un diagnóstico de la situación externa e interna al sector justicia. Posteriormente, y
como resultado de este diagnóstico se consideró necesario redefinir el rol que hasta el
momento había jugado el CONAR, por lo cual el Poder Ejecutivo dictó el Decreto No. 22-98,
dando paso al Comisionado de Apoyo a la Reforma y Modernización de la Justicia (CARMJ).
Esta supuso el inicio de una reorientación en la gestión de la estrecha coordinación con la
Suprema Corte de Justicia y la Procuraduría General de la República a partir de la
administración iniciada en el año 2000.
Fruto de esas sinergias y con el apoyo irrestricto del presidente de la República, se ha podido
lograr en poco tiempo el desarrollo de la carrera judicial en virtud de un proceso de cuidadoso
reclutamiento, el establecimiento de la Escuela de la Magistratura, la estricta supervisión y
actuación disciplinaria de los miembros de la judicatura bajo la dirección de la Suprema Corte
de Justicia.
La CARMJ está laborando así mismo en iniciativas para la modernización del sistema de
administración de la justicia y cursan en el Congreso Nacional y en proceso de redacción final
los proyectos de nuevos Códigos Civil Penal, y Procesal, así como un mecanismo de asistencia
jurídica a los sujetos más vulnerables y en la protección y justicia de los niños, niñas y
adolescentes.
Otro objetivo a alcanzar es la promoción de mecanismos de asistencia jurídicas a los más
vulnerables, para asegurar respeto de sus derechos y de sus garantías procesales y el apoyo al
sistema de protección y justicia de niños, niñas y adolescentes.
Hasta el presente, es posible afirmar que se ha podido avanzar en la reforma de diversos
aspectos importantes de la administración judicial, entre las que pueden ser mencionadas la
autonomía administrativa y presupuestaria del Poder Judicial, la inamovilidad de los jueces, y
el régimen de carrera judicial, así como la modificación constitucional del 1994 del sistema de
designación de jueces, para que, a partir de la misma, la Suprema Corte de Justicia fuera electa
por un Consejo Nacional de la Magistratura y que aquélla, después, escogiera los jueces de los
demás tribunales inferiores.
Sin embargo, la verdadera renovación institucional y la transformación del sistema de justicia
dominicano en una auténtica función independiente y garantizadora de los derechos de los
ciudadanos y ciudadanas es todavía una tarea por realizar.
Entre los objetivos inmediatos que esta reforma debía proponerse alcanzar están: fortalecer la
profesionalización y autonomía del ministerio público, promover mecanismos de asistencia
jurídica a los ciudadanos más vulnerables, para así asegurarles el respeto de sus derechos y de
sus garantías procesales; apoyar al sistema de protección y justicia de niños, niñas y
adolescentes; y crear un sistema penitenciario, con el propósito de contribuir a la
rehabilitación y reincorporación a la sociedad de las personas que han tenido que cumplir con
alguna sanción judicial.
La Reforma en las Relaciones Exteriores
La reforma institucional y la modernización de la Sede de la Cancillería y del Servicio Exterior
que se ha emprendido, están dirigidos a desarrollar un proceso de fortalecimiento institucional
y de adecuación operativa, con la finalidad de ampliar la capacidad analítica y de programación
de la Cancillería, para establecer las diferentes políticas que debería seguir la República
Dominicana con el resto del mundo, e integrar las propuestas provenientes del servicio
exterior a los planes de trabajo definidos a partir de los lineamientos de la política exterior
dominicana.
Un resultado de indiscutible importancia en este campo de la actividad pública es contribuir a
desarrollar una mayor y eficaz participación del país en las cumbres regionales e
internacionales, así como en el mejoramiento del desempeño de la política bilateral.
Para llevar a cabo estos propósitos está incrementando la profesionalización de los recursos
humanos, con el restablecimiento de la escala Diplomática, el fortalecimiento de la capacidad
técnica y coordinadora de las instancias responsables de la programación estratégica y de
control de la gestión, para diseñar y conducir satisfactoriamente las selecciones bilaterales y
multilaterales que exigen los tiempos que vivimos, con el ALCA, CARICOM, Centroamérica, la
Unión europea, Cuba, etc.
Pero lo más importante de todo es el papel de creciente presencia y liderazgo que ha ido
adoptando el gobierno dominicano tanto en los foros y organismos multilaterales como en
relaciones bilaterales a través de una participación dinámica y presencial tanto del presidente
de la República como de la cancillería y los principales funcionarios públicos en sus respectivos
escenarios de todos los continentes, y particularmente en toda América y Europa.
Reforma y Modernización Policial
No cabe ninguna clase de duda que la República Dominicana está urgida de una
transformación de su institución policial. De este proceso debe surgir una Policía Nacional
proactiva, dinámica y competente; de tal manera, que sea eficaz en su función fundamental de
mantenimiento de niveles apropiados de seguridad interna del país, en el entendido de que
este factor es de apreciable importancia para continuar incrementando el desarrollo
económico, la gobernabilidad democrática, y enfatizar el respeto a la dignidad humana.
Dicho proceso es impulsado por el Gobierno Nacional a través de la Comisión de Reforma de la
Policía Nacional.
Esta reforma de la Policía Nacional será orientada a través de los objetivos siguientes:
reafirmar su carácter civil con el establecimiento de un Consejo Superior Policial prestado por
el Secretario de
Estado de Interior y Policía y desarrollo de un nuevo concepto de los aspectos comunitarios
relacionados con esta materia; orientación de la conducta de sus miembros basada en valores
centrales propios de una institución civil de su clase; asimismo debe instalar una capacidad de
resolución efectiva de los problemas propios de asuntos internos y un sistema de inspección
general que sea capaz de detectar con tiempo e independencia de funcionamiento de ese
cuerpo que puedan presentarse.
Otros objetivos se refieren a la adopción de medidas que permitan un mejor aprovechamiento
de la tecnología informática y de comunicaciones; redefinir el perfil y el proceso de
reclutamiento y selección; reformulación del reclutamiento, de su sistema educativo y de
capacitación; y hacer más atractiva la labor policial, garantizándoles mejor seguridad social al
agente policial y a sus familiares.
Como resultado de esta reforma la Policía Nacional deberá convertirse en un instrumento
fundamental para la vigencia del Estado de Derecho, y en una institución de servicio, confiable,
respetada y comprometida en la protección de los derechos humanos, la tranquilidad y la paz,
sustentada en principios éticos y talento humano motivado, y enfocar sus procesos en función
del servicio a la ciudadanía. Otro de los resultados de esta reforma será la creación de un
nuevo modelo de policía, con una visión diferente a la policía tradicional, que involucre a la
comunidad en la identificación y solución de sus problemas, a fin de suplir adecuadamente las
necesidades de patrullaje y protección de la ciudadanía, así como el nuevo rol del aspecto
comunitario en la prevención y control de la delincuencia, contando con una red de solidaridad
ciudadana contra el flagelo.
Reforma presupuestaria y política de costo público.
El sistema presupuestario se estableció en el año 1929, a solicitud del Presidente de la
República, mediante la Ley No. 1111 denominada "Ley de Presupuesto”. El Presupuesto de
Gastos se dividía en capítulos que correspondían a las diferentes ramas de la administración y
el Presupuesto de Ingresos se calificaba por fondos (General, Especial y de Depósitos). Luego
presento una lenta evolución que se extiende del 1930 al 1962. Pero a la caída del régimen
dictatorial en 1961 se presentó lo que podríamos considerar como la etapa de modernización
del presupuesto
El Presupuesto Público es el plan de la economía del sector público que se expresa mediante
una Ley, la cual representa el marco legal en el que deben desarrollarse las actividades y
acciones del Gobierno en cada periodo fiscal. El Presupuesto Público suele definirse como
Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos. En la República Dominicana la Ley No. 531-
69 (Ley orgánica del presupuesto público), establece los criterios y normas que sirven de base
legal para la preparación, aprobación, ejecución, control y evaluación del presupuesto. El
presupuesto tiene que formularse y expresarse en una forma tal que permita a cada una de las
personas responsables del cumplimiento de los objetivos concretos y del conjunto orgánico de
acciones correspondientes, encontrar en él una verdadera "guía de acción" que elimine o
minimice la necesidad de decisiones improvisadas Los presupuestos públicos reflejan de
manera fidedigna las prioridades económicas y sociales de un gobierno. Por tanto, su análisis,
monitoreo y seguimiento por parte de la sociedad es fundamental para vigilar el cumplimiento
de las metas explicitas de una política económica, o de los acuerdos internacionales, barrera
contra la corrupción, y para defender los intereses y las necesidades de los sectores más
vulnerables. Así, la importancia creciente de analizar presupuestos públicos se deriva una
forma de utilizarlos como herramienta de avance en la construcción de espacios democráticos
de participación en la toma de decisiones.
La economía de hoy exige cada vez más la necesidad de analizar y hacer transparentes la
evolución de los presupuestos públicos porque, tradicionalmente, habían estado aislados del
debate y escrutinios sistemáticos. Un presupuesto público es el documento que mejor traduce
las políticas y los compromisos gubernamentales pues implica decisiones que determinan
cómo se obtendrán los recursos y en qué serán gastados. Es la herramienta concreta mediante
la cual el gobierno instrumenta planes de acción y programas que deben estar enfocados a
hacerle frente a los grandes retos nacionales, desde el mantenimiento de finanzas públicas
sanas, la provisión de servicios a la sociedad, el cumplimiento con estándares y compromisos
internacionales y la solución al problemas endémicos, como el suministro de energía eléctrica
y la lucha contra la pobreza.
b. Elaboración de un Cuadro Sinóptico sobre la estructura Socio-económica de la República
Dominicana. La oferta de bienes y servicios. Observaciones personales que usted considera
debiéramos implementar para alinearnos al END (consultar estas siglas en internet).
c. Redacción de un informe sobre las reformas básicas del Estado Dominicana.