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Yacimientos de plata en roca

Este documento proporciona una historia detallada de la evolución del entendimiento científico sobre los yacimientos minerales metálicos desde la antigüedad hasta la actualidad. Explica que los primeros conceptos griegos y medievales estaban influenciados por creencias mitológicas y religiosas, mientras que los trabajos de Agrícola, Steno, Hutton y Werner en los siglos XV-XVIII establecieron las bases de un enfoque científico. En el siglo XX, el desarrollo de la teoría

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Yacimientos de plata en roca

Este documento proporciona una historia detallada de la evolución del entendimiento científico sobre los yacimientos minerales metálicos desde la antigüedad hasta la actualidad. Explica que los primeros conceptos griegos y medievales estaban influenciados por creencias mitológicas y religiosas, mientras que los trabajos de Agrícola, Steno, Hutton y Werner en los siglos XV-XVIII establecieron las bases de un enfoque científico. En el siglo XX, el desarrollo de la teoría

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YACIMIENTOS MINERALES METALICOS (3155) Prof.

Sebastián Grande
Tema 1 INTRODUCCION: Consideraciones históricas y terminología

1.1 Consideraciones históricas


Desde los tiempos más remotos la humanidad se ha dedicado a la búsqueda de metales y de otras
materias primas. Documentos históricos han demostrado que en la prehistoria ya se utilizaban el cinabrio
(HgS), los ocres (FeOOH), la hematita (Fe2O3), el carbón, el asfalto, metales como Au, Cu, Ag, Fe y las
piedras preciosas, como diamante, rubí-zafiro y esmeralda. El uso de los metales y sus aleaciones, de las
piedras ornamentales y preciosas, y de los pigmentos colorantes de origen mineral ya era conocido en la
antigüedad, antes que se tuviera conocimiento de su naturaleza mineralógica o de su génesis. Los
griegos pensaban que los fenómenos volcánicos o sísmicos eran caprichos de deidades mitológicas y que
la Tierra era capaz de “exhalar” metales y minerales como resultado de ciclos "digestivos" y "metabólicos".
Los alquimistas de la Edad Media pensaban que los metales eran producidos por fuerzas celestiales
gobernadas por los planetas o el Sol. En realidad sus conceptos no estaban tan equivocados, puesto que
si consideramos la actividad sísmica y volcánica como característica de ciertos marcos tectónicos es
cierto que muchos depósitos tienen su origen en estos ciclos “metabólicos” del planeta, donde sus
movimientos “digestivos” no son otra cosa que las corrientes de convección en el manto y los
movimientos de las placas tectónicas. Además no es tan descabellado involucrar al Sol en la génesis de
algunos depósitos metálicos, puesto que el ciclo exogénico está gobernado por el Sol, precisamente, bajo
la forma de factores climáticos, como precipitaciones, temperatura, corrientes marinas y vientos.
La primera concepción verdaderamente científica acerca del origen y la formación de los yacimientos
minerales aparece en las obras del alemán Georg Bauer, cuyo pseudónimo era Agrícola (1494-1555),
quien estableció bases muy sólidas para la interpretación de algunos fenómenos metalogénicos. Las
observaciones que realizó en los Montes Metalíferos (Erzgebirge) en Sajonia (Alemania) son válidas aún
hoy día y representan un notable progreso en el campo de las ciencias naturales con respecto a las
empíricas ideas medioevales o griegas. En su obra "De Re Metallica" (1546) (Del Reino de los Metales)
formuló dos principios fundamentales, que no han cambiado en el transcurso de los siglos:

a) Los minerales presentes en las vetas mineralizadas fueron depositados por soluciones químicas
circulantes en las fracturas (lo que hoy en día se conoce como fluidos hidrotermales).
b) Las vetas mineralizadas se formaron por fenómenos geológicos secundarios de relleno más
recientes que la roca caja (lo que actualmente se denominan depósitos epigénicos).

En 1669 el naturalista danés Steno (1638-1686) formuló otro concepto con respecto a la génesis de
depósitos minerales: "Los yacimientos fueron formados por la condensación de vapores exhalados a
través de fisuras localizadas en terrenos típicamente volcánicos". Steno fue, además, el primero en
enunciar el principio geológico de la superposición: "Las rocas sedimentarias en la base de una columna
estratigráfica son más antiguas que las situadas en las partes más altas de la secuencia".
A finales del siglo XVIII encontramos a los más eminentes científicos en la historia de las ciencias
geológicas: John Hutton (1726-1797) y Alfred Werner (1749-1817). Sus teorías acerca de la génesis de
los yacimientos minerales, si bien diametralmente opuestas, constituyen los pilares fundamentales de la
geología económica moderna y contribuyeron al surgimiento de dos escuelas, todavía vigentes: la
plutonista (siguiendo a Hutton) y la neptunista (siguiendo a Werner). La visión plutonista de Hutton se
opone vivamente a los conceptos diagenéticos y postula que gran parte de los depósitos minerales se
derivan de la solidificación de magmas formados a grandes profundidades e inyectados en la corteza
terrestre. Werner, neptunista, afirmaba que las vetas mineralizadas que se hallan en las rocas encajantes,
incluso las mismas rocas graníticas, se originaron por el relleno de fracturas abiertas en el fondo de un
océano primordial, cuyas aguas ricas en sales contribuyeron a la precipitación de rocas, metales y otras
sustancias. Sólo con los grandes progresos científicos de este siglo y con el desarrollo de la teoría de la
TECTÓNICA GLOBAL DE PLACAS (TGP) los geólogos han logrado establecer las relaciones espacio-
temporales existentes entre las rocas ígneas y los depósitos hidrotermales, entre los yacimientos de
origen sedimentario o los producidos por el metamorfismo, con el marco tectónico.
2

Hoy en día no se habla ni de neptunismo ni de plutonismo. Está claro que hay yacimientos producidos
directamente por la intrusión de magmas, pero son muy comunes los depósitos de origen sedimentario o
diagenético. Con la introducción de nuevos conceptos la GEOLOGÍA ECONÓMICA se transformó poco a poco
en una rigurosa disciplina científica, tanto que en los más acreditados laboratorios del mundo florecieron
iniciativas e investigaciones en el campo de los estudios geoquímicos, isotópicos y radimétricos. En los
últimos treinta años han surgido teorías muy válidas acerca de los mecanismos de transporte y
depositación de las menas que involucran los más variados procesos geológicos, tales como diagénesis,
metamorfismo, meteorización, circulación de aguas subterráneas, génesis y fraccionamiento de magmas,
etc. Recientemente se asiste al nacimiento de conceptos de zonación de depósitos minerales (desde
escala local a continental), problemas de solubilidad de metales en complejos clorinados y sulfurados, los
roles de la P y T, del comportamiento geoquímico de los elementos y de las condiciones físico-químicas
de concentración y precipitación de las menas, incluyendo a los patrones de geología estructural que los
afectaron.
Como es natural la génesis de muchos depósitos importantes ha sido objeto de las más acaloradas
controversias. El debate continúa acerca del origen de los depósitos de Mount Isa, Australia (capas de
sulfuros masivos con 650 m de espesor total); el Distrito Witwatersrand, Sudáfrica (conglomerados con
Au y U que contenían la mitad de las reservas auríferas del mundo); el Distrito Tri-State en el Valle del
Mississippi (sulfuros de Pb-Zn, fluorita y barita); y la Mina Sullivan, Canadá (el más grande depósito de Ag
de la actualidad). La posibilidad de concentrar metales por medio de procesos diagenéticos o exhalativos
en cuencas oceánicas caracterizadas por vulcanismo submarino (dorsales, islas oceánicas o arcos
primitivos) es ahora una absoluta certeza, pues existen fotografías y videos del proceso tomadas por
submarinos tripulados, como el ALVIN. El rol de ciertas bacterias en la captura de algunos elementos
preciosos o metálicos, la acción bioquímica bacterial y otros procesos ha arrojado nuevas luces sobre la
génesis de muchos yacimientos de Fe. Los progresos hechos en el estudio de los fondos oceánicos han
revelado fenómenos completamente desconocidos hasta entonces. Los estudios paleoclimáticos y
radimétricos, los descubrimientos en el campo de las inclusiones fluidas o en el estudio de fenómenos
sísmicos y paleomagnéticos ligados a la tectónica global han abierto un excitante camino para la geología
económica. ESTÁ CLARO QUE LA GÉNESIS DE LOS DEPÓSITOS MINERALES DEPENDE ESTRECHAMENTE DE LOS
PROCESOS DINÁMICOS QUE OCURREN EN EL PLANETA, PROCESOS DE TECTÓNICA DE PLACAS QUE NO PUEDEN
SER IGNORADOS EN LOS ESTUDIOS DE GEOLOGÍA ECONÓMICA.

2.2 Morfología general de los yacimientos minerales

La formación de depósitos minerales metálicos o METALOGÉNESIS, no constituye un fenómeno especial


o extraño aislado del resto del ciclo geológico-tectónico. Ella es un mero subproducto de este ciclo y los
depósitos originados pueden ocurrir asociados a todo tipo de roca, marco tectónico o en cualquier época
geológica. En realidad, así se la considere como una disciplina geológica a parte por razones de
conveniencia, la metalogénesis no es sino una parte de la PETROLOGÍA, sea ésta ígnea, sedimentaria o
metamórfica, puesto que la formación de los depósitos de menas está asociada siempre a la génesis,
evolución o alteración de alguno de estos tipos de rocas. Por ello es algo difícil establecer una
clasificación morfológica de los depósitos de menas, sólo se puede hablar de una morfología general que
describa el aspecto en el campo, en mapas o en secciones de los principales tipos de depósitos, sin
embargo las excepciones a este esquema general serán numerosas. En general, de acuerdo a su
morfología, los depósitos metálicos pueden ser MASIVOS, TABULARES o DISEMINADOS, existiendo varios
subtipos de cada uno de ellos.

DEPÓSITOS MASIVOS: Un depósito es masivo cuando consiste de un cuerpo de mena de relativo gran
espesor formado por un íntimo agregado de cristales de menas metálicas y ganga. Al igual que en la
clasificación de los plutones ígneos el límite entre un cuerpo masivo y uno tabular viene dado por una
relación longitud/espesor = 10. Se considera masivo un cuerpo de mena en el que dicha relación es
menor de 10, y todo lo contrario, será tabular si dicha relación es mayor de 10, y en efecto será
generalmente bastante mayor que ese límite. Son masivos los cuerpos conocidos como skarns, formados
por metamorfismo-metasomatismo de contacto de plutones graníticos intrusionando calizas o dolomías,
algunos cuerpos de concentración magmática, los cuerpos de sulfuros masivos de origen vulcanogénico o
SMV, etc. Pueden tener forma globular o lenticular.
3

100 m

Falla

Fig. 1-1. Depósitos masivos lenticulares de sulfuros de Cu-Zn-Au (ver flecha), localizados en secuencias
volcánicas y volcaniclásticas metamorfizadas a muy bajo grado, típicas de los arcos volcánicos jóvenes, que
ocurren en la zona central del Japón. Se conocen como depósitos tipo kuroko, donde kuroko es una densa
mena negra de grano fino formada por una mezcla íntima sulfuros de Zn, Pb, Cu y Fe, conteniendo
apreciables concentraciones de Au, Ag, Sb y As; también se conocen como depósitos vulcanogénicos.
1 y 6. Chimeneas volcánicas dacíticas; 2 y 12. Lavas basálticas y andesíticas; 3 y 13. Lavas dacíticas a
riolíticas; 4 y 7. Tobas riolíticas; 5 y 8. Sedimentos terrígenos; 9. Rocas del substrato; 10. Rocas del
basamento; 11. Intrusiones gabroides. Tomado de Smirnov (1982).

Un tipo particular de depósitos masivos, pero de forma cilíndrica y sección elíptica o circular, son las
llamadas CHIMENEAS. Consisten de cuerpos brechados, con numerosos espacios porosos rellenos de
mena metálica. Asociadas a los pórfidos de Cu (ver DEPÓSITOS DISEMINADOS) pueden hallarse chimeneas
de brecha volcánicas producidas por procesos explosivos en magmas ricos en volátiles, como las
numeradas 1 y 6 en la Fig. 1-1, y la numerada 7, en la Fig. 1-6. Las chimeneas, dado su gran volumen,
puesto que alcanzan hasta un centenar de metros de diámetro y 1-2 km de profundidad, son cuerpos de
mena muy buscados por las compañías mineras. Estas chimeneas no sólo se forman por actividad
volcánica; como se describirá más adelante (Tema 4), sino que pueden formarse por la intersección de
rasgos geológicos tabulares subortogonales a ortogonales que incluyen: estratificación, diaclasas o fallas,
también en cavidades de disolución cárstica en calizas, y en planos de falla ondulados o irregulares.

DEPÓSITOS TABULARES: Los depósitos tabulares pueden tener variados orígenes. Se consideran así los de
tipo estratiforme y los de tipo filoniano, o vetas.
Estratiformes y estratolimitados
Los de tipo estratiforme generalmente tienen espesores del orden de unas decenas de cm a centenares
de metros, pero una extensión de miles o decenas de miles de km 2, siendo cuerpos de mena de gran
valor económico. Sin embargo se reconocen dos tipos de depósitos estratiformes. Los ESTRATIFORMES
sensu stricto, están formados por cuerpos de mena paralelos a una secuencia estratificada, que puede
ser sedimentaria (Fig. 1-2) volcánica, o de cumulados plutónicos (Fig. 1-3). Siguiendo con la analogía
morfológica de los plutones ígneos éstos depósitos equivalen morfológicamente a los mantos o sills,
concordantes y tabulares. Los depósitos ESTRATOLIMITADOS no tienen forma tabular, sino más bien son
cuerpos masivos de variado tamaño que se hallan limitados a un estrato o capa determinado dentro de
una secuencia sedimentaria, volcánica o plutónica formada por numerosos tipos litológicos
interestratificados (Fig. 1-4).
4

DEPÓSITOS DE FORMA TABULAR: Estratiformes

10 m

50 m

Fig. 1-2. Depósito estratiforme sedimentario Fig. 1-3. Depósito estratiforme ígneo de
de sulfuros de Cu-Pb en caliza. La cromita, de segregación magmática, en un
dislocación se debe al fallamiento normal de complejo gabroide estratiforme.
toda la secuencia sedimentaria. Lopolito gabroide, Bushweld (Transvaal,
1. Aluvión; 2. Serie evaporítica: lutitas, Sudáfrica): 1. Harzburgita, wehrlita y
margas, yeso, anhidrita y halita; 3. Calizas y dunitas; 2. Ortopiroxenita y websterita; 3.
dolomías (espesor 30-60 m); 4. Capas rojas: Anortosita y leucotroctolita; 4. Capas de
conglomerado, arcosa, limolita y argilita; 5. cromitita; 5. Gabro y norita. Tomado de
Mena de Pb-Zn; 6. Mena de Cu; 7. Fallas. Smirnov (1982).
Tomado de Smirnov (1982).

Vetas o filones, y venas


Otro tipo de cuerpos de mena de forma tabular son los conocidos filones, vetas o venas. Los FILONES o
VETAS son cuerpos tabulares de muy poco espesor, a lo sumo unos metros, más comúnmente unos
decímetros, pero de gran longitud a lo largo de su rumbo, y que alcanzan varios km de profundidad. En
realidad los filones o vetas son fracturas, diaclasas o fallas menores rellenas por material depositado allí
por fluidos calientes que circularon a través de esas estructuras (Fig. 1-5). Según la analogía con los
plutones ígneos estos cuerpos equivalen morfológicamente a los diques, que son cuerpos discordantes y
tabulares. Las venas tienen forma tabular a irregular y pueden ser tanto concordantes como discordantes,
teniendo los más variados orígenes. Hay que recordar que esta es una clasificación morfológica, no
genética de los cuerpos de mena, por eso cuerpos tan disímiles como los estratiformes y las vetas se
consideran morfológicamente semejantes, aun cuando genéticamente son enteramente diferentes.
Cuando una zona determinada contiene un amplio conjunto de vetas entrelazadas, conjugadas,
anostomosadas o ramificadas poco espaciadas entre sí se denomina stockwork, como lo son los
conocidos pórfidos de Cu (Fig. 1-6.)
DEPÓSITOS DISEMINADOS: los depósitos diseminados están constituidos por una mena valiosa, como
gemas (diamante, rubí-zafiro, esmeralda, topacio) o metales nobles (Au, Pt), presente como accesorio
minoritario en un cuerpo de roca, que puede ser ígnea, metamórfica o sedimentaria, incluso puede ser un
sedimento, coluvión o aluvión. Son diseminados los diamantes tanto en su roca madre, la kimberlita,
como en los placeres aluviales que se derivan de ellas. Son diseminados los placeres auríferos, los
depósitos de metales del grupo del platino en rocas plutónicas ultramáficas, los rubíes y zafiros en ciertos
mármoles o lavas subsilíceos, etc. Los depósitos diseminados por consiguiente adquieren la morfología
del cuerpo de roca que los contiene, pudiendo ser plutones con más variada morfología, estratos
sedimentarios, flujos de lava, zonas metamórficas, aluviones, coluviones, suelos residuales, etc. Son
pocos los depósitos diseminados primarios explotados directamente, pues se requiere aislar escasas
proporciones de mena de enormes masas de roca ganga. La naturaleza le hace ese favor al hombre y por
medio de la meteorización, erosión, transporte y depositación es capaz de concentrar dichas menas en
placeres de aluviales, coluviales o de playa de gran riqueza.
5

DEPÓSITOS DE FORMA TABULAR: Estratolimitados

Fig. 1-4. Depósito estratolimitado de sulfuros de Pb-Zn en calizas: 1. Aluvión; 2. Arenisca pérmica (capas
rojas); 3. Brecha yesífera; 4. Caliza del Carbonífero; 5. Arenisca del Ordovícico. 6. Mena de Pb-Zn-Ba, limitada
a la capa de caliza; 7. Fallas normales post-mineralización. Nótese que la mena (en negro) no tiene
morfología estratiforme sino más bien masiva o irregular, pero se halla confinada exclusivamente a la capa
de caliza del Carbonífero. Tomado de Smirnov (1982).

DEPÓSITOS DE FORMA TABULAR: Filonianos

500 m

30 m

Fig. 1-6. Depósitos filonianos, de vetas y masivos


Fig. 1-5. Depósito filoniano asociado a asociados a una intrusión de pórfido granítico epizonal,
una falla normal, San Rafael, México. Kalamazoo, Arizona (USA). 1. Laguna intermitente; 2.
Evaporitas lacustrinas; 3. Fuentes termales y géiseres; 4.
1. Flujo de andesita joven; 2. Filones Vetas o filones hidrotermales (HT); 5. Pórfido de Cu; 6.
metalíferos; 3. Mantos de andesita del Stockwork de vetillas y venillas muy poco espaciadas; 7.
Mioceno; 4. Lutitas y areniscas del Chimenea de brecha rica en Mo; 8. Skarn de contacto
Jurásico. Tomado de Smirnov (1982). con fluorita y hematita; 9. Tobas y brechas volcánicas;
10. Granito alterado. Tomado de Smirnov (1982).
6

2.3 Clasificación genética de los yacimientos minerales


Los depósitos de menas pueden formarse conjuntamente con el cuerpo de roca donde están
contenidos, ser inyectados en éste a posteriori, o generase por la meteorización de depósitos o rocas
previas Los depósitos minerales se clasificación genéticamente en tres grandes tipos: SINGENÉTICOS,
EPIGÉNICOS y SUPERGÉNICOS:

SINGENÉTICOS: se forman junto con la roca que los contiene, sea ésta ígnea, metamórfica o sedimentaria.
Un depósito ígneo singenético puede ser un cumulado rico en cromita o magnetita, formado por el mismo
proceso de diferenciación magmática que generó todo el cuerpo de roca ígnea estratiforme, o una capa
de sulfuros masivos depositada por un líquido sulfuroso inmiscible y denso generado en un flujo de
komatita, lava ultramáfica. Un depósito metamórfico singenético se forma cuando cierto tipo de roca
precursora con una composición favorable, por ejemplo, rica en Al, se transforma a raíz de los cambios de
presión y/o temperatura debidos al metamorfismo regional, en un cuerpo o vena concordante de
aluminosilicatos o corindón incluido dentro un complejo cinturón metamórfico. Un depósito sedimentario
singenético estará constituido por un estrato o capa rica en algún mineral o sustancia importante, como
arcillas caoliníticas, arenas cuarzosas, calizas litográficas, carbones, aluviones auríferos, diatomitas,
cretas, fosforitas, etc., intercalado en una secuencia de rocas estériles. Los aluviones auríferos y las
gravas diamantíferas se consideran también como depósitos singenéticos, aunque la mena en sí no fue
creada por procesos aluviales, pero sí fue concentrada por estos procesos.
EPIGÉNICOS o EPIGENÉTICOS: se forman después de la roca que los contiene, a menudo muchas decenas
o centenares de Ma luego. Es obvio que la formación de un depósito epigénico involucra el transporte del
material de la mena desde alguna fuente oculta y profunda hasta el lugar donde será precipitado y
acumulado, en niveles corticales más superficiales. Este mecanismo de transporte fue propuesto por
Agrícola hace varios siglos e involucra la circulación de soluciones químicas a través de las grietas y
fracturas de la roca, donde las menas serían posteriormente depositadas. A pesar de los grandes
avances hechos para tratar de explicar estos mecanismos, la propuesta original no ha variado, sólo se
conocen mejor los pormenores del proceso, ¡pero la idea original de Agrícola sigue siendo válida! Bajo
este punto de vista los depósitos en vetas, filones o venas discordantes han de ser necesariamente
epigénicos, asimismo se ha descubierto luego de exhaustivos estudios que muchos depósitos
aparentemente “sedimentarios-singenéticos” son, en realidad, epigénicos, éstos incluyen la mayoría de
los depósitos estratiformes y estratolimitados, los de fosfatos, y los de Fe oolítico o ferrolitas, entre otros.
SUPERGÉNICOS: esta categoría se refiere a los depósitos formados por la alteración superficial de cuerpos
de mena o de roca previos. Son depósitos supergénicos los gruesos espesores de lateritas hematíticas,
bauxíticas o manganesíferas generados sobre cuerpos de roca favorables en las extremas condiciones
de meteorización química que caracterizaron a las franjas tropicales actuales o pasadas (Fig. 1-7). También
son depósitos supergénicos los depósitos de enriquecimiento secundario que se forman a partir de
depósitos diseminados de bajo tenor, como pórfidos de Cu o vetas polimetálicas. En los pórfidos de Cu de
Norte y Sur América se han formado horizontes de calcosina y Cu nativo de alto tenor, con más de 100 m
de espesor que incrementan enormemente el atractivo económico de estos grandes yacimientos.

Fig. 1-7. Depósito supergénico: desarrollo de una espesa costra de laterita ferruginosa de muy alto tenor
sobre una roca madre de cuarcita magnetítica (formación bandeada de hierro o banded iron formation, B.I.F.)
de bajo tenor. El corte muestra el depósito de Cerro Bolívar (Venezuela), hoy agotado. La exlotación prosigue
en el cerro San Isidro, aun más grande que el cerro Bolívar. Tomado de Rodriguez (1978).
7

2.4 Preservación de los depósitos minerales

No debe olvidarse que por ser un mero subproducto del ciclo geológico los depósitos minerales de
cualquier morfología u origen están expuestos a los mismos procesos de deformación, destrucción o
erosión que las rocas o secuencias rocosas que los contienen. Mucha de la controversia suscitada acerca
del origen de muchos depósitos famosos se debió a que éstos no han sido preservados tal cual como se
formaron, sino que han sufrido distintos grados de deformación tectónica, desde plegamiento suave y
fallamiento de bloques, hasta metamorfismo regional con plegamiento isoclinal, flujo plástico,
abudinamiento y formación de texturas foliadas. Muchos de los depósitos más ricos, con reservas
grandes y de fama mundial, fueron metamorfizados junto con sus rocas encajantes desde bajo a alto
grado y por ello no preservaron ni su mineralogía ni sus texturas originales. A menudo la deformación
tectónica fue capaz de desmembrar y desgarrar un depósito originalmente grande de tipo estratiforme o
estratolimitado hasta reducirlo a fragmentos, bloques afallados o budines con menor volumen de reservas.
Otro factor importante es la probabilidad de que un antiguo depósito pueda sea preservado para la
posteridad. La gran mayoría de los depósitos minerales se ha formado a lo sumo a 8 km de profundidad
en la corteza, o menos. Es obvio que un depósito formado a 8 km de profundidad es a la vez imposible de
localizar e inalcanzable por la minería tal como la conocemos actualmente. Por lo tanto es necesario
cierto grado de denudación de la roca suprayacente estéril para exponer el depósito a la superficie o
acercarlo a ella. Esto se lleva a cabo fácilmente en las zonas de levantamiento tectónico de la corteza,
tanto por orogénesis como por epirogénesis. El levantamiento tectónico de bloques afallados o napas de
corrimiento está siempre acompañado por procesos erosivos que tratan de remover toda la roca presente
por encima del nivel de base original. De este modo depósitos o rocas formadas a varios km de
profundidad son lentamente “acercados” a la superficie terrestre, donde serán afectados por el ciclo
geológico exogénico de meteorización-erosión-transporte, que tiende casi siempre a destruirlos; o más
raramente, a generar ricos depósitos supergénicos o aluviales de varios tipos. ¡He ahí el problema!: si el
levantamiento es excesivo los depósitos pueden desaparecer para siempre; si no es suficiente, no
llegarán nunca a aflorar, siendo inalcanzables. Es obvia la relación que existe entre el potencial de
preservación de los depósitos y el marco tectónico de origen: LOS PROCESOS DEFORMACIONALES POST-
METALOGÉNESIS PUEDEN SER FAVORABLES O DESFAVORABLES PARA LA PRESERVACIÓN DE LOS DEPÓSITOS,
PERO SERÁN ABSOLUTAMENTE INEVITABLES, PUES LA MAYORÍA DE LOS DEPÓSITOS SE FORMARON
PRECISAMENTE EN AQUELLOS LUGARES DONDE OCURRIÓ UNA INTENSA ACTIVIDAD TECTÓNICA, ACOMPAÑADA POR
LEVANTAMIENTO, MAGMATISMO, METAMORFISMO, SEDIMENTACIÓN Y EROSIÓN, los sitios más geológicamente
activos del planeta: los límites de las placas tectónicas, en especial los de tipo divergente o convergente.
Siendo los cinturones metamórficos el producto primordial de la tectónica global, no ha de extrañar que la
gran mayoría de los depósitos de menas mundiales se halle en terrenos metamórficos pre-Miocenos, que
representan invariablemente antiguos límites de placas. Se trata de depósitos METAMORFIZADOS.
Otra manera de atacar este problema es expandiendo la escala de tiempo. Es obvio que numerosos
depósitos se están generando en los actuales límites de placas, empero como un corolario casi universal
de la tectónica global, los geólogos saben que los actuales límites de placas sólo han tenido una duración
de unas cuantas decenas de Ma, a lo sumo. Por ende, sitios que ahora no son límites de placas lo fueron
en alguna época remota del pasado geológico, como el Mesozoico, el Paleozoico, o el Precámbrico. Salvo
algunos depósitos asociados directamente al vulcanismo reciente en arcos insulares modernos, como
Nueva Zelanda (isla Norte), o en zonas intraplaca como el Valle Rift Africano, todos los otros depósitos
asociados a límites de placas convergentes o divergentes no serán exhumados sino dentro de unas
decenas de Ma, por lo tanto son inaccesibles a la humanidad actual. ESTO IMPLICA QUE LOS DEPÓSITOS
FORMADOS EN ANTIGUOS LÍMITES DE PLACAS SON LOS QUE HAN SIDO EXPLOTADOS MAYORMENTE DESDE LOS
COMIENZOS DE LA CIVILIZACIÓN HUMANA HASTA EL PRESENTE, estando muchos de ellos en marcos
actualmente inactivos, como grandes macizos o escudos antiguos, o en cordilleras profundamente
erosionadas, como los Montes Urales, o los Apalaches.
Una buena manera que el ciclo geológico ha hallado para preservar los depósitos para la posteridad es
su soterramiento. Los depósitos antiguos existen actualmente porque fueron cubiertos por grandes
espesores o pilas de rocas sedimentarias y/o volcánicas, las llamadas rocas supracorticales,
depositadas en graben y fosas tectónicas, o porque fueron sobrecorridos por napas formadas por gruesos
espesores de rocas corticales.
8

Es posible soterrar los depósitos debajo de espesas napas de corrimiento, a menudo estériles, como
ocurre en las zonas de convergencia o sutura de placas tectónicas. Llegado el momento propicio, por un
proceso orogénico relativamente reciente, durante el Terciario por ejemplo, puede ocurrir la denudación
del orógeno de manera que el depósito se sitúe favorablemente para su estudio, evaluación y explotación
en tiempos recientes por esa especie tan ávida de recursos naturales minerales como lo es el homo
sapiens sapiens. A medida que avance en este texto el lector o cursante se dará cuenta que MÁS DEL 80%
DE LAS RESERVAS DE MINERALES MENA SE HALLAN PRECISAMENTE EN LOS TERRENOS MÁS ANTIGUOS DEL
MUNDO, en especial en los escudos precámbricos de los cinco continentes, incluyendo, por supuesto, el
Escudo de Guayana, que aflora extensamente al sur del río Orinoco, en Venezuela. El motivo de esta
abundancia de menas antiguas se comprenderá más adelante (Tema 17), pero es posible adelantar que
en esas remotas épocas geológicas el planeta era más caliente y tuvo una mayor agitación interna que en
épocas posteriores, por ende todos los procesos antes mencionados, que incluyen ciclos tectónicos
caracterizados por intensos magmatismo, metamorfismo, orogénesis, erosión, sedimentación, diagénesis,
actividad hidrotermal, etc., ocurrían a una rata mucho más febril que actualmente, por consiguiente la
formación de depósitos minerales con grandes volúmenes de reservas estuvo prácticamente asegurada.
Esto no quiere decir que depósitos importantes no se hayan formado en ciclos tectónicos más jóvenes.
Los hay muy grandes e importantes, como los pórfidos de Cu, sin embargo la minería industrial hoy en
día, al nivel internacional, se realiza principalmente en terrenos precámbricos o paleozoicos de Brasil,
Norteamérica, India, África, Australia, Asia y Borneo, donde descuellan importantes yacimientos de Au, U,
Fe, Mn, Sn, Nb-Ta, Li-Be, T.R., Cu-Zn-Pb-Ag, Co-Ag-As, V-Cr-Ni-Pt y diamante, entre otros.

2.5 Tendencias actuales de la minería metálica


Hasta comienzos del siglo XX los depósitos explotados eran aquellos considerados “ricos”, de alto
tenor, o de gran accesibilidad, es decir, los más obvios. La intensa explotación de estos depósitos
“fáciles”, debido a la creciente demanda industrial, ha agotado la inmensa mayoría de los depósitos
existentes en los países industrializados, que ahora buscan sus materias primas en los países
subdesarrollados ricos en recursos minerales de Asia, África, Oceanía y Latinoamérica (el mismo
razonamiento se aplica a los combustibles fósiles y las menas radiactivas). LA TENDENCIA ACTUAL DE LA
MINERÍA ES LA EXPLOTACIÓN DE DEPÓSITOS DE BAJO TENOR, PERO CON GRAN VOLUMEN DE RESERVAS. La
rentabilidad de estos depósitos se basa en la posibilidad de explotación a cielo abierto, aunada a nuevas
técnicas de procesamiento de las menas, que permiten obtener concentrados de alto valor económico a
partir de menas de bajo tenor y/o en técnicas modernas de procesamiento químico o metalúrgico de las
mismas. Los mencionados pórfidos de Cu corresponden precisamente a este tipo de depósitos de bajo
tenor con volúmenes de reservas de centenares a miles de Mt, lo que les asegura una muy longeva
explotación a cielo abierto. Grandes depósitos precámbricos o paleozoicos de Fe estratiformes, de
relativo bajo tenor, son intensamente explotados en la zona de los Grandes Lagos, en el piedemonte de
los Apalaches (Alabama), en Ucrania (Fig. 1-7), en China y en Inglaterra. El tenor es de 30-35% Fe, en
forma de hematita o goethita, con ganga de cuarzo o carbonatos, las reservas son del orden de las
decenas de miles de Mt, siendo la explotación a cielo abierto. La concentración en forma de briquetas o
pellets se realiza previa a la metalurgia, ésta consiste en la remoción del cuarzo o de la sílice presente en
la mena para obtener concentrados en forma de pelotillas de 2-3 cm de diámetro, con más de 60% de Fe.
En Venezuela existen este tipo de depósitos, denominados formaciones bandeadas de Fe, en el Complejo
de Imataca, al norte del estado Bolívar. La lateritización tropical ha producido en las cimas de los cerros
Bolívar, San Isidro y otros, suelos enriquecidos donde el Fe alcanza tenores de 63-68%; pero esta mena
de alto tenor tiene escasas reservas, apenas unos 1.700 Mt, mientras que quedan varias decenas de
miles de Mt de mena de bajo tenor en áreas adyacentes. Esta rica mena se agotará a mediano plazo
forzando a la explotación de las formaciones de bajo tenor, pero virtualmente inagotables.
Otros depósitos conteniendo menas valiosas (metales nobles finamente divididos) o radiactivas no son
evidentes a menos que se disponga de análisis químicos o contadores Geiger, respectivamente: se
conocen como depósitos invisibles. Las importantes menas auríferas del distrito de Carling, Nevada
(USA) constan de minúsculos granos de telururos de Au-Ag y Au nativo diseminados en rocas volcánicas
y piroclásticas, pero la mena sólo es detectable a través de análisis químicos: es el llamado polvo de oro,
formado por partículas de tamaño de micrones, totalmente imperceptibles al ojo humano o a la lupa.
9

Similarmente la mena de uraninita UO2 finamente dividida (10 ) presente en los metaconglomerados
auríferos del distrito de Witwatersrand (Sudáfrica), fue descubierta accidentalmente: una muestra llevada
a una universidad cercana fue colocada sin querer al lado de un contador Geiger y éste detectó presencia
de radiactividad en sus cercanías; un análisis químico practicado a la sospechosa muestra determinó que
contenía proporciones rentables de uraninita, brannerita y coffinita. Este distrito contenía el 50% de las
reservas de Au del planeta, pero a su vez es uno de los 10 depósitos de U más grandes del mundo.

100 m

Fig. 1-7. Deformación metamórfica de un depósito originalmente estratiforme de mena de Fe bandeada


precámbrica. Complejo de Krivoy Rog, Ucrania. Nótese el complejo plegamiento a menudo isoclinal y
disarmónico debido al flujo visco-plástico de la roca metasedimentaria y metavolcánica. La facies alcanzada
fue la del esquisto verde. 1. Trondhjemita o plagiogranito metamorfizado (basamento arqueano); 2. Metalava
máfica (anfibolita); 3. Metaconglomerado de la Formación Krivoy Rog; 4. Horizonte de Fe-talco y Fe-carbonato
(minnessotaita-siderita); 5. Formación bandeada de Fe (BIF) o cuarcitas ferruginosas; 6. Esquistos y filitas;
7. Metareniscas y cuarcitas; 8. Granitos potásicos; 9. Fallas post-metamórficas. Los depósitos venezolanos
en el Complejo de Imataca son similares a éstos, sólo que han alcanzado la facies de la granulita y
localmente han generado costras lateríticas de alto tenor (cerro Bolívar). Tomado de Smirnov (1982).

De las tendencias e investigaciones más recientes en el área de minería y metalogénesis la más


notable es el estudio y utilización de bacterias anaeróbicas, del género thiobacillus, capaces de
metabolizar sulfuros y concentrarlos en sus protoplasmas. La recuperación secundaria de Au y otros
metales a partir de pilas de desechos de minería ha tenido un éxito espectacular, y varios miles de kg de
Au han sido extraídos por estas bacterias. Al mismo tiempo existen estudios y modelos metalogénicos
que involucran la acción de este tipo de microorganismos en la precipitación de menas de sulfuros, en
ambientes submarinos. Menas de Pb, Cu, Zn provenientes del metabolismo de bacterias anaeróbicas
antiguas del tipo cocos adquieren la forma de sus minúsculos protoplasmas, es decir, de racimos de
pequeñas esferas o elipsoides que asemejan a moras o frambuesas microscópicas. Estas texturas se
denominan, muy apropiadamente, FRAMBOIDALES (ver Tema 4). Muchos cuerpos de mena relativamente
recientes, poco o no-metamorfizados, preservan muy bien estas texturas, los más antiguos es probable
que las tuviesen originalmente, pero el metamorfismo, la recristalización y la deformación tectónica
borraron toda huella de ellas. La bioingeniería minera es pues una de las más modernas carreras
técnicas, surgida a partir de la utilización de bacterias anaeróbicas para la recuperación secundaria de
menas de Au, Cu, Ag, Fe y otros metales, y se ha comenzado a utilizar también en la explotación directa
de menas diseminadas de bajo tenor y de depósitos invisibles.
10

ANEXO 1
A-1.1 Terminología utilizada en geología económica
Los siguientes términos y parámetros son de uso común y universal en geología económica:
Mineralización: ocurrencia de minerales mena que no forma una acumulación rentable.
Yacimiento o depósito mineral: es una acumulación o depósito de mineral(es) o metal(es) útiles cuya
explotación es rentable.
Mena: es la concentración de dichos metales o minerales útiles, generalmente adquiere la forma de
cuerpos lenticulares o tabulares (vetas o filones), de capas (estratiforme) o de cuerpos tubulares
(chimeneas). Los minerales o rocas sin valor comercial que la acompañan, se denominan ganga,
Protomena: mena de bajo tenor hacia la cual gradan los cuerpos de mena principales. Está presente en
casi todos los depósitos hidrotermales, pero en otros depósitos puede estar ausente.
Ganga: minerales o metales no-útiles o comunes asociados a la mena, sin valor comercial. Por ej.:
cuarzo, calcita, micas, feldespatos, pirita, etc.
Reservas: cantidad de mena o metal disponible en un yacimiento. Se presentan como -
a) Reservas medidas: determinadas a partir de datos geológicos, geofísicos, perforaciones o
calicatas.
b) Reservas inferidas: determinadas extrapolando la misma información hacia áreas aledañas más
extensas con características o litologías similares.

Numéricamente las reservas se calculan con las siguientes fórmulas:

RESERVAS = densidad de la mena x volumen del depósito, donde


DENSIDAD DE LA MENA = masa de la mena / unidad de volumen = m/V; o
RESERVAS = tenor x volumen del depósito, donde

TENOR = cantidad de metal útil / unidad de volumen o de masa


(expresa la concentración de la mena en un yacimiento)

Las reservas se expresan en millones de tm, abreviado Mt (Megatones), o en millardos de tm, Gt


(gigatones). El tenor del yacimiento puede ser expresado en unidades propias de concentración: kg/m 3,
oz/ft3, gr/tm u oz/ton, o en unidades de % en peso, incluyendo ppm y ppb (parts per billion, considerando
que el “billion” inglés equivalente a nuestro millardo, 109, se tiene que 1 ppm = 1.000 ppb).

TENOR (%) = (masa del metal / masa del depósito) x 100%


El contenido metálico de un mineral mena dado depende de la proporción entre el peso atómico del
metal y el peso molecular del mineral que lo contienen, así:

% de metal(mineral mena) = (n x PA del metal / PM del mineral mena) x 100%


donde n es el número de átomos del metal por molécula, que es un número entero, o puede ser
fraccionario si el elemento forma solución sólida en la estructura del mineral. Las menas con mayor
contenido metálico contienen más átomos de metal por molécula, combinados con elementos no-
metálicos de P.A. bajo, como O, H, S, Cl, F, C, etc. Por ej.: el contenido de Cu aumenta notablemente
desde la calcopirita (CuFeS2), pasando por la bornita (Cu5FeS4), a la covellina (CuS), la calcosina (Cu2S)
al Cu nativo. Los haluros, óxidos, hidróxidos, sulfuros y carbonatos de metales pesados constituyen casi
siempre fuentes rentables de los mismos, cuando no el metal nativo mismo.
11

La unidad de tenor de mena que se usa está en relación directa al metal descrito. Así el tenor del Au
se expresa como oz/ton, el del Fe en % de metal y el de U o Th en ppm, etc. Muchos datos de tenor
vienen expresados en % de óxidos. El contenido de aluminio en las bauxitas se expresa como % de
alúmina o de Al2O3. Si se conoce el tenor de metal se puede convertir en tenor de óxido mediante la
fórmula siguiente y viceversa:

% de óxido = (% del metal x n x PA metal) / PM óxido

Obviamente el tenor de óxido es una cifra menor que el tenor de metal puro, pero su uso es muy
frecuente en yacimientos lateríticos de Al, Fe, Mn, Ni-Co, Nb y T.R.
A menudo se trabaja con:
TENOR PROMEDIO: que se expresa como el contenido total de metal por unidad de volumen o masa total
del yacimiento.
TENOR MÍNIMO O CUT-OFF: cantidad mínima de metales o minerales útiles presentes hasta los límites
donde el yacimiento es explotable, es decir, en la protomena.

Estos son los parámetros con que se trabaja en geología económica. Sin embargo hay que tener en
cuenta que, para que un yacimiento sea explotable y rentable, hay muchas otras variables a considerar,
como: costos de la mano de obra, de la maquinaria y de la infraestructura, precio del metal en el mercado
mundial (casi siempre sujeto a caprichosas variaciones de mercado), accesibilidad del depósito (muchos
posibles prospectos se hallan en terrenos de difícil acceso, como altas montañas, intrincadas selvas
tropicales, zonas glaciales, áridos desiertos, etc.), tamaño del mismo, tipo de minerales en los que se
halla el metal (los sulfuros, los óxidos, los hidróxidos y los haluros son mucho más fáciles de procesar
metalúrgicamente que los silicatos o los fosfatos), y el costo social o ecológico que puede derivarse de la
explotación del mismo (problemas de contaminación por aguas ácidas de mina, humos de plantas
metalúrgicas, desforestación, disposición de residuos de ganga y desechos industriales, etc.). A pesar de
todo, países como Canadá y Australia practican la minería a gran escala con un mínimo de contaminación
e impacto ambiental, siendo dos de las más importantes potencias mineras del mundo actual.

A-1.2 Clasificación de los metales


La tabla abajo muestra como se clasifican los metales en geología económica. El hierro es
posiblemente el único elemento abundante que tiene propiedades metálicas de utilidad. Otros elementos
revisten importancia solo porque en aleación con el hierro forman varios tipos de acero, con los usos más
variados. Los metales no-ferrosos, como Sn, Nb, etc., tienen una elevada demanda por su propia cuenta.
Los metales preciosos, Au, Pt, etc., son importantes por su alto valor. Los metales con isótopos
fisionables son requeridos debido a sus propiedades nucleares. Los metales minoritarios se producen en
pocas cantidades, pero todos tienen usos muy especializados en la industria moderna.

Subdivisión de los metales utilizada por la industria metalúrgica

Grupo Metales típicos

Fe y metales siderúrgicos Fe, Mn, Ni, Cr, Mo, W, V, Co, Nb

Metales no-ferrosos Cu*, Pb*, Zn*, Sn, Al

Metales preciosos Au, Ag, Grupo del Pt

Metales fisionables U, Th

Metales minoritarios Sb, As, Be, LI, Bi, Sc, Cd, Hg, Nb, Ta, Tl, Se, Te, Ti, Zr, Ga...
*: se conocen como metales base
12

A-1.3 Definición de mena


Una MENA es un agregado de minerales, de origen natural, del que es posible extraer uno o más
metales de una manera económicamente rentable. Muchos factores determinan si una roca o material
rocoso es o no una mena, entre ellos figuran la oferta y la demanda, y su ubicación. Existen tres tipos de
mena:
MENA SIMPLE: aquella que permite extraer solo un metal (monometálica: vetas de cuarzo-Au)
MENA COMPLEJA: aquella que permite extraer más de un metal (polimetálica: pórfido de Cu-Mo)
SUBPRODUCTOS: son los metales minoritarios, a menudo muy valiosos por ser más escasos, que pueden
ser recuperados a partir de la metalurgia de las menas (Au en pórfidos de Cu; Ga en bauxitas, etc.).

Minerales mena

Los minerales mena son aquellos que contienen el o los metal(es) deseado(s), del(os) cual(es) la
extracción es rentable y relativamente fácil. No todos los minerales que contienen un metal determinado
son menas del mismo. La fatalita Fe2SiO4, por ejemplo, contiene abundante Fe, pero no se considera una
mena de Fe, puesto que en ella el metal, como catión, está fuertemente enlazado en la estructura de ese
silicato, siendo muy difícil extraerlo económicamente del mineral. Los óxidos e hidróxidos de Fe son las
menas más conocidas de Fe, incluyen magnetita, hematita y goethita. En general las menas más
rentables son de las clases minerales: óxidos e hidróxidos, sulfuros, sulfosales o carbonatos. Algunos
metales minoritarios, como Li o Be se extraen de menas silicatadas o fosfatadas, pero lo común es que la
menas metálicas sean óxidos, sulfuros o minerales relacionados.
La GANGA o minerales ganga son los minerales sin valor económico o las rocas que acompañan a la
mena y que tienen que ser separados de la misma para su aprovechamiento. La ganga está formada
generalmente por minerales formadores de rocas, como silicatos o carbonatos (cuarzo, feldespatos,
calcita, micas), o de otras especies no-silicatadas, como apatito, fluorita, barita, etc.)

A continuación se listan los principales minerales mena y los metales beneficiables en ellos. Un
geólogo debería ser capaz de identificar la mayoría de los más comunes, tanto en el campo, como en
muestra de mano.

Tabla A-1-1 Principales minerales mena de los elementos metálicos

METALES FERROSOS O SÍMBOLO MENAS MÁS COMUNES


SIDERÚRGICOS QUÍMICO primarias, secundarias
HIERRO Fe Magnetita, hematita, goethita, siderita,
chamosita
MANGANESO Mn Hausmannita, tefroita, manganita,
rodocrosita, psilomelana, pirolusita
NIQUEL Ni Pentlandita, niquelina, garnierita,
COBALTO Co Cobaltina, skutterudita, eritrina
CROMO Cr Cromita
MOLIBDENO Mo Molibdenita, ferri-molibdita

WOLFRAMIO o W Wolframita, scheelita, ferberita, huebnerita


TUNGSTENO
VANADIO V Montroseita, roscoelita, V-magnetita,
vanadinita, descloizita
NIOBIO Nb Columbita, niobita, pirocloro
13

METALES FISIONABLES SÍMBOLO MENAS MÁS COMUNES


QUÍMICO primarias, secundarias
URANIO U Uranitita, pechblenda, carnotita, autunita

TORIO Th Torita, torianita

METALES NO-FERROSOS SÍMBOLO MENAS MÁS COMUNES


QUÍMICO primarias, secundarias
COBRE Cu Calcopirita, bornita, covellina, calcosina,
malaquita, azurita, cuprita, atacamita

CINC Zn Blenda o esfalerita, smithsonita

PLOMO Pb Galena, piromorfita, mimetita, vanadinita

ESTAÑO Sn Casiterita, estannita

ALUMINIO Al Gibbsita, diásporo, boehmita (bauxita)

METALES MINORITARIOS SÍMBOLO MENAS MÁS COMUNES


QUÍMICO

ANTIMONIO Sb Antimonita o estibina, estibiconita

ARSENICO As Oropimente, rejalgar, arsenopirita

BERILIO Be Berilo, bertrandita

BISMUTO Bi Bismutinita, bismutita, bismita

CADMIO Cd Greenockita, sustitución del Zn en blenda

CERIO y T.R. Ce Monacita, bastnaesita, florencita

MERCURIO Hg Cinabrio, mercurio nativo

TANTALO Ta Tantalita, microlita

CIRCONIO Zr Circón, baddeleyita

METALES PRECIOSOS SÍMBOLO MENAS MÁS COMUNES


QUÍMICO

ORO Au Oro nativo, calaverita, silvanita

PLATA Ag Plata nativa, silvanita, querargirita, argentita-


acantita, como traza en galena y oro nativo

PLATINO Pt Platino nativo, sperrylita


14

A-1.4 Menas primarias y secundarias

Menas primarias: son aquellas que se asocian con el episodio original de depositación metalogénica. A
menudo tienen bajo tenor, pero gran volumen de reservas, como ocurre en los pórfidos de Cu, o en los
depósitos magmáticos diseminados.

Menas secundarias: son aquellas originadas por la meteorización de las menas primarias, en cerca de la
superficie terrestre. En los pórfidos de Cu tienen tenores mucho más elevados que las primarias, pero
también mucho menor volumen de reservas. Las menas secundarias generalmente son supergénicas, e
incluyen suelos residuales, lateritas o placeres de varios tipos originados a partir de roca madre no-
mineralizada o con mineralización diseminada, y depósitos de enriquecimiento supergénico generados a
partir de menas primarias de bajo tenor o polimetálicas.

El efecto de la meteorización es la lixiviación de muchos metales solubles de la mena para dejar una
cubierta estéril denominada montera de hierro o gossan, por estar formada principalmente por hidróxidos
amorfos de Fe-Mn, goethita, pirolusita, de color marrón-rojizo. Los metales lixiviados, como Cu, Zn, Ag,
etc., percolan hacia abajo y reaccionan químicamente con la mena primaria subyacente, concentrándose
grandemente, proceso éste conocido como enriquecimiento supergénico.

A-1.5 Tenor de una mena


El tenor de una mena es la fracción o % en peso del metal valioso que contiene. Si:
M: masa del cuerpo de mena
m: masa de material valioso
Tenor (en % en peso) = (m/M) x 100%
A veces el tenor de la mena se describe en términos de su contenido de mineral mena. Éste puede
ser convertido en tenor de metal utilizando los pesos atómicos y moleculares apropiados. Por ejemplo:
una MENA que tiene 2% de calcopirita CuFeS2 tendrá un tenor de Cu de:

% CuCuFeS2 = (63,5)/[63,5+56+(32x2)] x 100% = 34% ; %CuMENA = 2% x 34% = 0,68%

donde los pesos atómicos del Cu, Fe y S son, respectivamente, 63,5; 56 y 32.
El tenor por debajo del cual un depósito dado no es económicamente explotable se denomina TENOR
MÍNIMO o cut-off. Menas por encima de este valor se consideran de alto tenor, aquellas cercanas a este
valor se consideran de bajo tenor. El factor multiplicador que se requiere para alcanzar el tenor mínimo a
partir de la abundancia cortical del elemento se denomina factor de enriquecimiento. Como se muestra
abajo este factor varía grandemente de metal a metal, siendo una regla casi general que a mayor factor
de concentración, más costoso y escaso es el metal.

METAL Abundancia cortical Tenor mínimo Factor de


promedio (%) promedio (%) enriquecimiento
Aluminio (Al) 8 30 3,75

Hierro (Fe) 5 25 5

Cobre (Cu) 0,005 = 50 ppm 0,5 100

Estaño (Sn) 0,0002 = 2 ppm 0,2 1.000

Oro (Au) 0,0000004 = 4 ppb 0,0008 = 8 ppm 500

Mercurio (Hg) 0,000008 = 80 ppb 0,2 25.000

1 ppm = tm/Mt = g/tm = mg/kg; 1 ppm = 1.000 ppb; 1% en peso = 10.000 ppm
15

Comentarios finales
A pesar de los grandes avances en geoquímica y geología económica, sorprende que nociones y
conceptos históricos, provenientes de épocas no tecnológicas y de naturaleza puramente empírica y
especulativa sigan vigentes hoy en día. Las ideas de Agrícola se aplican perfectamente a la génesis de
los depósitos hidrotermales y epigénicos, en general. Las ideas griegas que consideraban los depósitos
como productos del metabolismo terrestre tampoco estaban erradas del todo; no ocurren por obra y
gracia de los dioses Plutón y Vulcano, pero si se considera la tectónica global como un proceso vital del
planeta Tierra, eso no puede ser más cierto si se observan los vídeos de las chimeneas hidrotermales
submarinas exhalando ese fluido caliente y rico en metales, cual si fuese una especie de secreción interna
del planeta. Igualmente, las ideas de Hutton y Werner podrían parecer descabelladas, pero no lo son. Hay
rocas ígneas “sedimentadas” y estratiformes, tanto cumulativas como piroclásticas, que ostentan texturas
típicamente sedimentarias. Igualmente, hay rocas graníticas “sedimentarias” producidas por la fusión
parcial o anatexis de rocas metasedimentarias. El problema radica en que la visión de un investigador no
puede ser dogmática y radical. No todos los granitos son de origen metasedimentario, pero algunos sí lo
son, y no son cuerpos pequeños por cierto, son grandes batolitos. Igualmente, no todo lo que tiene
aspecto sedimentario tiene un origen estrictamente “sedimentario”, pues las tobas y los cumulados
provienen de fuentes absoluta e indiscutiblemente ígneas. Lo contrario es cierto también, hay rocas
ígneas de composición sedimentaria, como las carbonatitas, formadas por carbonatos de Ca-Mg-Fe, y las
foscoritas, formadas por apatito y magnetita, por ejemplo. Uno de los principales problemas que
confrontaban los autores e investigadores antiguos era su inmovilidad geográfica. La geología desde los
años 50 del siglo XX ha sido una ciencia global, incluso interplanetaria.
Los investigadores modernos han tenido acceso a áreas otrora inexploradas del globo, de difícil
acceso y permanencia, como desiertos, selvas tropicales, altas montañas, fondos marinos y hasta la
Antártida o la Luna (¡y Marte!). Los antiguos griegos sólo conocieron los yacimientos de la antigua Grecia,
Chipre y Sicilia, mientras que los observadores de la naturaleza durante la época medieval sólo conocían
su entorno inmediato, como Agrícola, que estudió los montes Metalíferos porque él vivía en esa región de
lo que hoy es Alemania. De haber conocido los depósitos de Sudáfrica o Sudamérica de seguro habrían
ampliado sus concepciones para incluir depósitos magmáticos, hidrotermales, estratiformes,
vulcanogénicos, lateríticos o con otros orígenes y morfología.
Lo mismo le sucedió a Werner y Hutton. Es posible que Werner trabajase sólo en rocas sedimentarios
y nunca estudiase rocas volcánicas o intrusivas, y a su vez Hutton sólo conociese rocas ígneas o
metaígneas y nunca hubiese trabajado en sedimentarias. Ciertamente sus concepciones tan radicales se
hubiesen suavizado un poco de haber ampliado sus horizontes de estudio. Los famosos petrólogos
Eskola y Barrow, padres de la petrología metamórfica, definieron zonas y facies metamórficas en dos
localidades distantes entre sí. Eskola trabajó en Finlandia y Suecia, en rocas máficas volcánicas
precámbricas metamorfizadas, mientras que Barrow hizo lo propio en los Altos Escoceses, en rocas
principalmente metapelíticas de edad Paleozoico. Así Eskola definió la facies de anfibolita en rocas
máficas, caracterizada por la presencia de hornblenda; pero Barrow definió la misma facies en
metapelitas con la presencia de las zonas de estaurolita, cianita y sillimanita, sin ninguna presencia de
hornblenda. Esto fue muy infortunado, pues la anfibolita de Eskola resultó ser una facies y un tipo
litológico a la vez. De este modo se llegó a la gran confusión entre zona o facies de la anfibolita y las
rocas denominadas anfibolitas. Las anfibolitas en la facies de anfibolita contienen hornblenda, pero en
otras facies contienen otros anfíboles, como actinolita, glaucofano, antofilita, etc. De haber habido mayor
comunicación entre ambos investigadores de seguro esta gran confusión de términos no se hubiese
producido, pero en el siglo XIX era difícil para un escocés ir a Finlandia, o viceversa, ¡y no había Internet!
Esta es una advertencia para el geólogo actual y el estudiante de esta carrera. Un conocimiento cabal
de las geociencias sólo será posible ampliando los horizontes a todos los ejemplos posibles, bien
conocidos y estudiados de todo el planeta (y en el futuro, de otros planetas…). No se puede estudiar la
metalogénesis de los depósitos de menas sólo conociendo los depósitos de Venezuela, o los de
Sudamérica. Ejemplos de todos los continentes ayudarán a esclarecer mejor los pormenores de la
formación de cada depósito, pero hay que entender que cada depósito ha sido formado por la conjunción
de numerosas variables, algunas de éstas pudieron repetirse en marcos tectónicos similares y estar
presentes en la formación de algunos grupos de depósitos, empero la suma total de las variables que
actuaron en la formación de un depósito en particular es única e irrepetible. Puede haber ciertas
semejanzas, pero inmediatamente se harán obvias las diferencias entre distintos depósitos “similares”.

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