SISTEMA CIRCULATORIO LINFÁTICO
Alumna: Yaury Marcuñez
INTRODUCCIÓN
El sistema linfático se origina en los capilares linfáticos, que se encuentran en los
espacios intersticiales, donde convergen los capilares sanguíneos para formar vénulas,
recogiendo el líquido intersticial drenado, para posteriormente converger el resto de
capilares linfáticos y formar vasos linfáticos más grandes, similares a las venas en su
estructura, si bien de paredes más delgadas y con más válvulas. A intervalos variables en
dichos vasos hay estructuras de tejido linfático, los ganglios linfáticos.
EL SISTEMA LINFÁTICO FUNCIONES.
El sistema linfático está constituido por una red de ganglios y vasos linfáticos que
transportan la linfa y que discurren a través de determinados órganos, tejidos y de la
médula ósea roja. Esta última contiene las células madre de las que se originan los
linfocitos. El sistema linfático desempeña tres funciones principales:
1. Drenaje del líquido intersticial. Los vasos linfáticos drenan el líquido intersticial
excesivo producido por los tejidos (aproximadamente el 10% del total del líquido
intersticial).
2. Transporte de lípidos alimentarios, proteínas y macromoléculas. Los vasos linfáticos
transportan los lípidos y vitaminas liposolubles (A, D, E y K) que se absorben en el tubo
digestivo.
3. Facilitación de la respuesta inmunitaria. El tejido linfático inicia respuestas muy
específicas, dirigidas contra microorganismos o células anormales. Los linfocitos, con
ayuda de los macrófagos, reconocen células extrañas, microbios, toxinas y células
cancerosas, y responden de dos formas principalmente. Los linfocitos T destruyen a los
invasores causando su lisis o con la liberación de sustancias citotóxicas (que producen la
muerte celular), mientras que los linfocitos B se diferencian en células plasmáticas
secretoras de anticuerpos, que son proteínas que se combinan con sustancias extrañas
específicas y las destruyen.
LA LINFA
La linfa es líquido intersticial que penetra en los linfáticos. Por tanto, su
composición es casi idéntica a la del líquido intersticial en la parte del cuerpo de la cual
proviene. La concentración proteica del líquido intersticial en los tejidos periféricos es
aproximadamente de 2 g/dl. Sin embargo, en determinados tejidos como en el intestino
puede alcanzar hasta 3-4 g/dl o incluso 6 g/dl en el hígado, lo que hace que la linfa
torácica alcance al mezclarse hasta 3-5 g/dl. También es una vía importante de
absorción de lípidos, por lo que tras una comida copiosa en grasas, la linfa del conducto
torácico
puede alcanzar hasta el 1-2% de su composición en lípidos. Hasta microorganismos
bacterianos pueden alcanzar los capilares linfáticos y llegar al sistema linfático
acompañando a la linfa.
ÓRGANOS LINFÁTICOS
Junto con las adenoides, •Timo: es una glándula localizada en
las amígdalas son parte del sistema la parte superior del tórax, que tiene
linfático. El sistema linfático elimina la función de desarrollar y proliferar
las infecciones y mantiene
equilibrados los fluidos corporales.
los linfocitos T procedentes de la
Las adenoides y médula ósea para luego dirigirse a
las amígdalas atrapan gérmenes otros tejidos linfoides, donde se
que entran por la boca y la nariz. vuelven activos para la respuesta
inmune.
•Médula ósea: es una estructura localizada
Bazo: es un órgano linfático situado dentro de ciertos huesos, los cuales tienen
en la parte superior izquierda del la función de formar diversas células que
abdomen, responsable por el componen la circulación del cuerpo,
almacenamiento y maduración de incluyendo los linfocitos, que son las células
linfocitos, además de filtrar la de defensa del sistema linfático.
sangre, eliminando microorganismos
y células envejecidas
•Ganglios: son pequeños órganos
redondeados que se encuentran distribuidos a lo
largo de los vasos linfáticos, responsables por
filtrar la linfa, removiendo microorganismos,
como bacterias y virus y otras partículas de la
circulación, además de ser responsables de la
maduración y almacenamiento de ciertos
linfocitos, los cuales están listos para actuar
contra infecciones.
VASOS LINFÁTICOS
Los vasos linfáticos forman una red de conductos que se inician en el intersticio y que desembocan progresivamente en otros
conductos de mayor tamaño formando colectores que desaguan en el torrente circulatorio sanguíneo a nivel de la base del
cuello, en el ángulo formado por las venas yugular interna y subclavia. Los vasos linfáticos tienen diferentes tamaños, formas y
funciones. Los vasos linfáticos se unen formando troncos colectores cada vez mayores que desembocan en los ganglios
linfáticos regionales. Los vasos linfáticos que transportan la linfa a los ganglios linfáticos se denominan vasos linfáticos aferentes.
•Vasos linfáticos aferentes: transportan la linfa dentro de un ganglio linfático.
•Vasos linfáticos eferentes: transportan linfa fuera del ganglio linfático.
Desde estos últimos, la linfa puede viajar a otro ganglio linfático, puede
retornar a una vena, o transportarse a un conducto linfático más grande. Los
conductos linfáticos drenan la linfa en una de las venas subclavias y, por lo
tanto, vuelve a la circulación general.
GANGLIOS LINFÁTICOS
La función principal del ganglio linfático es permitir la interacción entre antígenos y linfocitos. Es el lugar principal donde los linfocitos proliferan para lograr la
respuesta inmunitaria. Las células presentadoras de antígeno viajan desde el tejido infectado a los ganglios a través de la circulación linfática penetrando al
ganglio por los vasos linfáticos aferentes. En el ganglio, los linfocitos son activados por el contacto con los antígenos. Una vez activados, salen por los vasos
linfáticos eferentes, volcándose por el ducto torácico a la circulación sanguínea, por donde llegaran hasta el tejido infectado para ejercer su función. Por otro lado,
los linfocitos llegan al ganglio principalmente por los vasos sanguíneos, específicamente por las vénulas postcapilares; sólo entre un 10 a un 30 % de los linfocitos
llega por los vasos linfáticos aferentes. Transcurridas 12 horas de su llegada, si los linfocitos circulantes no encuentran antígenos vuelven a la circulaciòn por los
vasos linfáticos eferentes.
Otras células presentes en el ganglio también ejercen sus funciones: los macrófagos fagocitan cerca del 90 % de los antígenos que ingresan al ganglio. Si es el
primer contacto del antígeno, la respuesta se inicia con la activación de los linfocitos T colaboradores vírgenes ubicados en la paracorteza; 48 horas después se
transforman en linfoblastos desde los cuales en cinco días se generan clones de linfocitos T colaboradores efectores y de memoria. Algunos linfocitos B presentes
en la paracorteza también se activan y en conjunto con algunos linfocitos T migran a los folículos primarios de la corteza donde generan linfoblastos, de los que
posteriormente se seleccionarán aquellos con mayor afinidad por el antígeno, para amplificar la respuesta ante un nuevo contacto.
Cuando el cuerpo está luchando contra una infección, la respuesta inmunológica descrita implica una multiplicación celular al interior del ganglio, aumentando el
tamaño de los centros germinales de la corteza. La reacción es más notable cuando la respuesta es fundamentalmente de predominio celular (por linfocitos T).
También aumenta la recirculación celular por el sistema linfático. Todo esto produce una hinchazón característica de los ganglios.
DISTRIBUCIÓN DE LOS GANGLIOS LINFÁTICOS POR
ZONA CORPORAL
COMO FUNCIONA LA LINFA
LA LINFA es un fluido del sistema linfático que presenta un color claro o lechoso. Aunque menos conocida que la sangre,
seguramente has visto salir linfa de una herida superficial sin saber de qué se trata exactamente. Pues bien, está muy
relacionada con la sangre y mantiene funciones de inmunidad.
Es transportada por órganos así como por los ganglios, conductos y vasos linfáticos desde los tejidos del individuo hasta
su torrente sanguíneo. Su función principal es ayudar a eliminar del cuerpo residuos, toxinas y todo tipo de material o
cuerpo no deseado. Para entender cómo se forma, toma en cuenta que el líquido intersticial que se encuentra alrededor y
entre las células es un derivado del plasma sanguíneo, el que contiene sustancias como nutrientes y hormonas. Para evitar
su acumulación en los espacios del cuerpo, el sistema linfático lo recoge por medio de unos vasos llamados capilares
linfáticos. Unos canales perilinfáticos logran que el líquido pase al sistema linfático a través de unas válvulas
unidireccionales. Una vez que el líquido llega al sistema linfático adquiere la condición y el nombre de linfa. La linfa fluye en
una sola dirección y los vasos linfáticos principales se encargan de llevar la linfa hacia todo el cuerpo. La válvula bicúspide
se cierra si la linfa retrocede; así queda asegurado el flujo en una sola dirección. Finalmente, la linfa filtrada desde los
ganglios linfáticos es devuelta a la sangre a través de las venas subclavias.
Este fluido cumple un rol importante en los seres humanos al coadyuvar en el funcionamiento del sistema
inmunitario, la absorción de grasas del alimento y el equilibrio de los fluidos del organismo. Gracias a la linfa, tu cuerpo
queda limpio de los desechos celulares y agentes patógenos que pueden ocasionar enfermedades.
Entre otras tareas específicas, devuelve el exceso de fluido intersticial y proteínas a la sangre, transporta las grasas
desde el sistema digestivo hasta el torrente sanguíneo y recoge las bacterias y otros cuerpos potencialmente nocivos
hasta los ganglios linfáticos donde son filtrados y eliminados.
SISTEMA LINFÁTICO COMO DEFENSA ANTE LAS
INFECCIONES.
QUE SON LOS EDEMAS
Líquido que se encuentra en los espacios que rodean las células. Se origina en sustancias que se fugan de los
capilares sanguíneos (el tipo más pequeño de vaso sanguíneo). Ayuda a traer oxígeno y nutrientes a las células y a
extraer desperdicios de ellas. A medida que se forma nuevo líquido intersticial, este reemplaza el líquido viejo,
que se drena hacia los vasos linfáticos. Cuando entra en los vasos linfáticos, el líquido intersticial se llama linfa.
También se llama líquido tisular.
DRENAJE LINFÁTICO MANUAL
El drenaje linfático manual es una técnica de masoterapia que consiste en aplicar masajes suaves sobre diferentes zonas del cuerpo con el objetivo de mejorar
la circulación de la linfa y el sistema linfático. La función de esta técnica es la de mejorar la contracción automática de los vasos linfáticos, ayudando a eliminar
edemas y otras alteraciones derivadas de una mala circulación de la linfa.
El sistema linfático se encarga de transportar los deshechos derivados de la nutrición de las células hasta la sangre, que posteriormente los lleva hasta el
sistema excretor para eliminarlos. Los edemas aparecen cuando el sistema linfático no puede depurar ciertas zonas, por lo que los líquidos y sustancias se
estancan. La presión que se aplica durante el drenaje linfático ayuda a arrastrar los líquidos retenidos hacia el sistema circulatorio y la sangre. Además de
transportar las sustancias de desecho de las células, el sistema linfático también actúa como defensa del organismo; esto se debe a los ganglios linfáticos, unas
estructuras que se sitúan en varias zonas del sistema y que actúan depurando los agentes patógenos y neutralizando los daños que puedan producir.
El hecho de que se acumulen líquidos en los tejidos puede deberse a varias causas, como un mal funcionamiento del propio sistema linfático, natural o inducido
(este último debido normalmente a una extirpación de ganglios linfáticos, algo frecuente en el tratamiento quirúrgico de ciertos tumores). También se pueden
acumular líquidos por causas que no tienen que ver con la linfa, como en el caso de edemas venosos, lipedemas, edemas traumáticos, edemas durante el
embarazo, cirrosis hepática, malnutrición, etcétera.
¿En qué consiste el drenaje linfático manual?
El masaje que se aplica en el drenaje linfático debe seguir una serie de pautas determinadas que le permitan cumplir con su función:
•Tiene que ser un masaje muy suave e indoloro, por lo que suele tener un efecto placentero y relajante.
•Las manos deben hacer un movimiento lento y repetitivo que debe seguir, en cierta medida, la dirección de los conductos linfáticos.
•El drenaje linfático no suele durar menos de una hora.