SEDE DE LA ANTIGUA GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
LICENCIATURA EN FISIOTERAPIA
PRIMER CICLO
TERAPIA RESPIRATORIA
NIDIA CASTILLO
GRIPE.
SECCIÓN 1
RUANO QUIÑONEZ, SHEYLINE MICHAEL 2050617
ESCUINTLA, GUATEMALA 15 DE MAYO DEL 2021
INDICE
INTRODUCCION.............................................................................................................................2
GRIPE...............................................................................................................................................3
SINTOMATOLIGÍA..................................................................................................................5
ETIOLOGÍA..............................................................................................................................5
DIAGNOSTICO........................................................................................................................5
TRATAMIENTO.......................................................................................................................6
PREVENCIÓN.........................................................................................................................6
BIBLIOGRAFÍA................................................................................................................................7
INTRODUCCION
Los virus son comunes dentro de nuestro ambiente, cada uno de ellos ataca
diferentes órganos de nuestros sistemas, todos tienen propiedades diferentes y
reacciones diferentes en el cuerpo humano.
La gripe en este caso es una de las enfermedades más comunes que va de la
mano con patologías como diabetes, enfermedades cardiovasculares, obesidad,
etc., la mayoría son debido al estilo de vida de la población; a diferencia que la
gripe es una enfermedad viral y todos estamos en riesgo de contraerla por el
mecanismo de adquisición de la enfermedad. Es una enfermedad aguda, peligrosa
con los pacientes que son más vulnerables, sin embargo, es tratable con
medicamentos o simplemente con analgésicos para minimizar los síntomas y
normalmente desaparecen como máximo en siete días.
GRIPE
La gripe es una infección viral aguda de las vías respiratorias superiores que
aparece bruscamente con un cuadro de fiebre (entre 38 a 40 °C) y se acompaña
de mialgias (principalmente zona dorsolumbar y piernas), cefalea intensa que
puede cursar con fotofobia, tos seca, astenia, dolor al deglutir, cansancio y
malestar general. Como el resfriado tiene una evolución autolimitante,
transcurridas 48-96 h desde el inicio de la sintomatología la fiebre empieza a
remitir, los síntomas se hacen más leves y, si no surgen complicaciones, el cuadro
desaparece como máximo en siete días. Las complicaciones más habituales son
la bronquitis y la neumonía que, en determinados grupos de riesgo, pueden tener
un pronóstico grave y llevar incluso a la muerte.
Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave o complicaciones son las
embarazadas, los menores de 59 meses, los ancianos y los pacientes con
enfermedades crónicas (cardiacas, pulmonares, renales, metabólicas, del
desarrollo neurológico, hepáticas o hematológicas) o inmunodepresión (por
VIH/sida, quimioterapia, corticoterapia o neoplasias malignas).
La gripe estacional tiene fácil propagación y se transmite rápidamente en entornos
como las escuelas y las residencias de ancianos. Al toser o estornudar, las
personas infectadas dispersan en el aire, a distancias de hasta 1 metro, gotículas
infecciosas (con virus), infectando así a las personas cercanas que inspiran esas
gotículas. El virus también puede transmitirse por las manos contaminadas. Para
prevenir la transmisión hay que lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la
boca y la nariz con un pañuelo al toser. En los climas templados las epidemias
estacionales se producen sobre todo durante el invierno, mientras que en las
regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, produciendo brotes más
irregulares.
El periodo de incubación (tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de la
enfermedad) es de unos 2 días, pero oscila entre 1 y 4 días.
Hay cuatro tipos de virus de la gripe estacional: A, B, C y D. Los causantes de las
epidemias estacionales son los virus gripales de tipo A y B.
Los virus de la gripe A se clasifican en subtipos en función de las
combinaciones de dos proteínas de su superficie: la hemaglutinina (HA) y la
neuraminidasa (NA). Los subtipos actualmente circulantes en el ser
humano son el A(H1N1) y el A(H3N2). El A(H1N1) también se conoce como
A(H1N1)pdm09, pues fue el causante de la pandemia de 2009 y
posteriormente sustituyó al virus de la gripe estacional A(H1N1) que
circulaba hasta entonces. Todas las pandemias conocidas han sido
causadas por virus gripales de tipo A.
Los virus de tipo B no se clasifican en subtipos, pero los circulantes
actualmente pueden dividirse en dos linajes B/Yamagata y B/Victoria.
Los virus de tipo C se detectan con menos frecuencia y suelen causar
infecciones leves, por lo que carecen de importancia desde el punto de
vista de la salud pública.
Los virus de tipo D afectan principalmente al ganado y no parecen ser
causa de infección ni enfermedad en el ser humano.
SINTOMATOLIGÍA
La gripe estacional se caracteriza por el inicio súbito de fiebre, tos (generalmente
seca), dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y
abundante secreción nasal. La tos puede ser intensa y durar 2 semanas o más. La
fiebre y los demás síntomas suelen desaparecer en la mayoría de los casos en el
plazo de una semana, sin necesidad de atención médica. No obstante, en
personas con alto riesgo la gripe puede ser una enfermedad grave, e incluso
mortal.
ETIOLOGÍA
El agente etiológico de la gripe es el virus influenza, que se caracteriza por poseer
una alta capacidad de mutación. Pertenece a la familia de los ortomixovirus, y los
que afectan al género humano son los del tipo A y B. El virus influenza A, debido a
su capacidad de variación antihigiénica, es el causante de la mayoría de las
epidemias gripales y de las pandemias que aquejan cíclicamente a la población
mundial. Incide en el hombre, pero también en los cerdos, caballos, focas,
ballenas y aves acuáticas. El virus influenza B sólo afecta al hombre y produce
epidemias regionales. Su variación antigénica es menos frecuente.
DIAGNOSTICO
La mayoría de los casos humanos de gripe se diagnostican por la clínica. Sin
embargo, otros virus respiratorios, como los rinovirus, el virus sincitial respiratorio,
los virus para influenza y los adenovirus, también pueden causar síndromes
gripales que dificultan el diagnóstico diferencial durante los periodos de baja
actividad gripal y fuera de las situaciones de epidemia.
Para establecer un diagnóstico definitivo es necesario obtener muestras
respiratorias adecuadas y realizar pruebas de laboratorio. La obtención,
almacenamiento y transporte adecuados de las muestras respiratorias es el primer
paso esencial para la detección de las infecciones por virus gripales mediante
pruebas de laboratorio. La confirmación se realiza habitualmente mediante
detección directa de antígenos, aislamiento del virus o detección del RNA
específico del virus por PCR-RT (reacción en cadena de la polimerasa con
retrotranscriptasa) en muestras de secreciones faríngeas, nasales o nasofaríngeas
o de aspirados o lavados traqueales. La OMS ha publicado diversas orientaciones
sobre las técnicas de laboratorio y las actualiza periódicamente.
En el medio clínico se utilizan pruebas diagnósticas rápidas, pero su sensibilidad
es baja en comparación con la PCR-RT, y su fiabilidad depende en gran medida
de las condiciones de utilización.
TRATAMIENTO
No existe un tratamiento etiológico, y los fármacos que se utilizan tienen la
finalidad de controlar los síntomas o molestias derivadas del cuadro. La elección
de un determinado tratamiento dependerá de cada caso, considerando la
variabilidad de los síntomas del proceso en cada paciente y la existencia de otros
factores (enfermedades, edad, etc.). Los cuadros víricos respiratorios presentan
un alto porcentaje de consulta en la oficina de farmacia. El papel del farmacéutico
en la orientación del paciente es fundamental. Se tiene que evitar la
automedicación y la utilización masiva de antibióticos en el tratamiento de estos
cuadros. Los antibióticos no son activos frente a los virus y sólo se indican en
casos de complicaciones bacterianas secundarias.
Se utilizan medicamentos como:
Analgésicos/antipiréticos que emplean para aliviar la fiebre, el dolor de
garganta, cabeza y otras localizaciones y el malestar general.
Descongestionantes
Antihistamínicos. Su administración está aconsejada en aquellos casos en
los que el proceso respiratorio curse con congestión nasal, lagrimeo y
estornudos. Estos fármacos producen una vasodilatación profunda, el
aumento de la permeabilidad capilar y el edema, sobre todo en la zona de
la nariz. Los antihistamínicos más utilizados son: la clorfenamina,
difenhidramina, clorpromazina y doxilamina.
Mucolíticos y expectorantes. Los mucolíticos actúan disminuyendo la
viscosidad de la secreción mucosa bronquial, lo que facilita su expulsión
PREVENCIÓN
La forma más eficaz de prevenir la enfermedad es la vacunación. Hay vacunas
seguras y eficaces que se vienen utilizando desde hace más de 60 años. La
inmunidad de origen vacunal se atenúa con el tiempo, por lo que se recomienda la
vacunación anual. Las más utilizadas en el mundo son las vacunas inyectables
con virus inactivados.
La OMS recomienda la vacunación anual en:
embarazadas en cualquier fase de la gestación;
niños de 6 meses a 5 años;
mayores de 65 años;
pacientes con enfermedades médicas crónicas;
profesionales sanitarios.
Además de la vacunación y el tratamiento antivírico, la gestión desde el punto de
vista de la salud pública incluye medidas de protección personal, como:
Lavarse las manos frecuentemente y secárselas bien;
Mantener una buena higiene respiratoria, cubriéndose la boca y la nariz al
toser o estornudar con pañuelos y desechándolos correctamente;
Autoaislarse rápidamente en caso de malestar, fiebre u otros síntomas
gripales;
Evitar el contacto con personas enfermas;
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
BIBLIOGRAFÍA
Gripe y resfriado, Clínica y tratamiento; Gripe y resfriado Clínica y tratamiento;
FEBRERO 2008. ([Link]
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Gripe (estacional); Organización mundial de la salud; 6 de noviembre de 2018
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