Regla del trapecio
Esta aproximación es consecuencia del promediado de las aproxima-
ciones representadas por las ecuaciones (1) y (2):
Rb 1
Pn Pn
(3) a
f (x)dx ≈ 2 i=1 f (xi−1 )∆x + i=1 f (xi )∆x =
∆x
= 2
f (x0 ) + f (x1 ) + f (x1 ) + f (x2 ) + . . . + f (xn−1 ) + f (xn )
∆x
= 2
f (x0 ) + 2f (x1 ) + 2f (x2 ) + . . . + 2f (xn−1 ) + f (xn )
donde:
b−a
∆x = n
xi = a + i∆x
La causa del nombre de la regla del trapecio se puede ver en la figura,
que muestra el caso cuando f (x) ≥ 0. El área del trapecio sobre el i-
ésimo subintervalo es:
f (xi−1 ) + f (xi ) ∆x
∆x = f (xi−1 ) + f (xi )
2 2
y si sumamos las áreas de esos trapezoides obtenemos el lado dere-
cho de la ecuación (3).
Ejemplo 4.2. Emplear la regla del trapecio y la regla
R 2 1del punto medio, con
n = 5, para calcular aproximadamente la integral 1 x dx.
4.3. Regla de Simpson
Las reglas anteriores pueden interpretarse diciendo que hemos apro-
ximado f en cada subintervalo por un polinomio de primer grado. En la
regla de Simpson damos un paso más y aproximamos f por polino-
mios de segundo grado, empleando segmentos parabólicos en lugar de
segmentos de recta.
Teorema 4.3. Sea f continua en [a, b]. La regla de Simpson para aproxi-
Rb
mar a f (x)dx viene dada por:
b
b−a
Z
f (x)dx ≈ [f (x0 )+4f (x1 )+2f (x2 )+4f (x3 )+. . .+4f (xn−1 )+f (xn )],
a 3n
donde n ha de ser par.
Rb
Además, cuando n → ∞, el lado de la derecha tiende a a
f (x)dx.
Justificación. El intervalo [a, b] se parte en n subintervalos iguales, cada
uno de anchura
b−a
∆x = .
n
Requerimos que n sea par, y agrupamos los subintervalos por pares, de
forma que:
a = x0 < x1 < x2 < x3 < x4 < . . . < xn−2 < xn−1 < xn = b
produce la partición
[x0 , x2 ], [x2 , x4 ], . . . , [xn−2 , xn ].
En el subintervalo
[x0 , x2 ]
aproximamos f por el polinomio p(x) de menor grado (como mucho 2) que
pase por los puntos
(x0 , y0 ), (x1 , y1 ), (x2 , y2 ).
Z x2 Z x2 Z x2
ax3 bx2
f (x)dx ≈ p(x)dx = (ax2 + bx + c)dx = [ + + cx]xx20 =
x0 x0 x0 3 2
a(x32 − x30 ) b(x22 − x20 ) x2 − x0
= + +c(x2 −x0 ) = [2a(x20 +x2 x0 +x22 )+3b(x0 +x2 )+6c] =
3 2 6
x2 − x0 x0 + x2 2 x0 + x2
= [(ax20 +bx0 +c)+4(a( ) +b( )+c)+(ax22 +bx2 +c)] =
6 2 2
2(b−a)
n x2 − x0
= [p(x0 ) + 4p(x1 ) + p(x2 )] ≈ [f (x0 ) + 4f (x1 ) + f (x2 )]
6 6
Ejemplo 4.4. Aplicar la regla de Simpson, con n = 10, para hallar aproxi-
madamente Z 2
1
dx.
1 x
f (x) = x1 , n = 10, ∆x = 0,1.
Z 2
1
dx ≈ S10 =
1 x
∆x
[f (1)+4f (1,1)+2f (1,2)+4f (1,3)+2f (1,4)+4f (1,5)+2f (1,6)+4f (1,7)+2f (1,8)+4f (1,9)+f (2)] =
3
0,1 1 4 2 4 4 1
= [ + + + + ... + + ] ≈ 0,693150
3 1 1,1 1,2 1,3 1,9 2
4.4. Lı́mites de error
Definición 4.5. El error al emplear una aproximación es la cantidad que
se necesita sumar a la aproximación para volverla exacta:
Valor exacto = Valor aproximado + Error
R2 1
Ejemplo 4.6. 1 x
dx = [ln x]21 = ln 2 = 0,693147 . . . Valor exacto.
Valor aproximado con la regla del trapecio para n = 10:
T10 ≈ 0,693771
Error cometido:
ET = 0,693147 − 0,693771 ≈ −0,000624
Valor aproximado con la regla del punto medio para n = 10:
M10 ≈ 0,692835
Error cometido:
EM = 0,693147 − 0,692835 = 0,000312
Valor aproximado con la regla de Simpson para n = 10:
S10 ≈ 0,693150
Error cometido:
ES = 0,693147 − 0,693150 = −0,000003
Observación. ET y EM tienen siempre signos contrarios, y |EM | es, apro-
ximadamente, la mitad del valor de |ET |. El error cometido con la regla de
Simpson es menor que el cometido con las reglas del trapecio o del punto
medio.
Teorema 4.7. Sea f continua en [a, b]. Si ET , EM y ES son los errores en
que se incurre con las reglas del trapecio, del punto medio y de Simpson
respectivamente se tiene que:
k(b − a)3
|ET | ≤ , siendo k ∈ R t.q. |f 00 (x)| ≤ k para todo x ∈ [a, b]
12n2
k(b − a)3
|EM | ≤ , siendo k ∈ R t.q. |f 00 (x)| ≤ k para todo x ∈ [a, b]
24n2
k(b − a)5
|ES | ≤ , siendo k ∈ R t.q. |f IV (x)| ≤ k para todo x ∈ [a, b]
180n4
Ejemplo 4.8. Hallar una estimación del error cometido al aplicar la regla
del
R 2 1 trapecio, con n = 5, para hallar un valor aproximado de la integral
1 x
dx.
1 1 2
f (x) = ⇒ f 0 (x) = − 2 ⇒ f 00 (x) = 3
x x x
2
|f 00 (x)| = |
| ≤ 2, ∀ 1 ≤ x ≤ 2
x3
Como k = 2, a = 1, b = 2, n = 5, tenemos:
2(2 − 1)3
|ET | ≤ ≈ 0,006667
12 · 52
Observamos que efectivamente
|ET | = | − 0,000624| = 0,000624 ≤ 0,006667
Ejemplo 4.9. ¿Qué valor ha de tener n para
R 2 1 garantizar que la aproxima-
ción, mediante la regla de Simpson, de 1 x dx, tenga una exactitud de
0.0001?
1 1 24
f (x) = ⇒ f 0 (x)) = − 2 ⇒ . . . ⇒ f IV ) (x) = 5
x x x
24
|f IV ) (x)| = |
| ≤ 24 ∀ 1 ≤ x ≤ 2
x5
Como k = 24, a = 1, b = 2, tenemos que elegir n de modo que:
|ES | < 0,0001
24 · 13
< 0,0001
180n4
24
n4 >
180 · 0,0001
1
n> √ 4
≈ 6,04
0,00075
Por tanto, n = 8 produce la exactitud deseada.
5. Integrales impropias
Rb
La definición de la integral definida a f (x)dx requiere que el intervalo
[a, b] sea finito. Además, el teorema fundamental del cálculo, con el que
hemos evaluado integrales, exige que f sea continua en [a, b]. Ahora dis-
cutiremos un proceso de lı́mite para calcular integrales que incumplan es-
tos requisitos, bien sea (a) porque uno o ambos lı́mites de integración
son infinitos, ó (b) porque f tiene en [a, b] un número finito de discontinui-
dades infinitas. Las integrales que se enmarcan en alguno de esos dos
supuestos se llaman integrales impropias. Recordemos que se dice que
una función f tiene una discontinuidad infinita en c si, por la izquierda o
por la derecha,
lı́m f (x) = ∞ ó lı́m f (x) = −∞
x→c x→c