Paisaje cultural
El paisaje es un lugar, y luego sobre el lo conforman caracteres territoriales y culturales de ese
lugar. Es el ambiente externo natural, que puede ser directamente percibido o vivido por una
persona cuando observa o siente una parte del medio físico más amplio, este varía en función de
quien lo mira y del lugar de observación. Forma parte intrínseca de la identidad cultural, y al
conservar las huellas y trazas de nuestra civilización.
El concepto de paisaje ha atravesado un periodo de rápida y profunda transformación hasta
adquirir esta alta valoración. factores han sido determinantes para la aparición de esta nueva
forma de entender el territorio como paisaje. De una parte, los cambios radicales que están
aconteciendo a nivel planetario y cuyas consecuencias pueden poner en peligro el futuro de la
humanidad.
El paisaje cultural se puede describir como la transformación de una parte de la naturaleza que
realiza el hombre para configurarla, usarla, gestionarla y también disfrutarla de acuerdo con los
patrones que provienen de su propia cultura. Es una configuración de los medios naturales y
humanos. El paisaje cultural es el resultado de la acción del desarrollo de actividades humanas en
un territorio concreto, cuyos componentes identificativos son:
El Sustrato natural (orografía, suelo, agua)
Acción Humana: Modificación y/o alteración de los elementos naturales y construcciones
para una finalidad concreta
Actividad desarrollada (componente funcional en relación con la economía, formas de
vida, creencias, cultura)
El paisaje cultural es una realidad compleja, integrada por componentes naturales y culturales,
tangibles e intangibles, cuya combinación configura el carácter que lo identifica como tal, por ello
debe abordarse desde diferentes perspectivas. Tipos de paisajes culturales, según la Convención
del Patrimonio Mundial de UNESCO:
Paisaje claramente definido, creado y diseñado intencionadamente por el ser humano. Se
trata de paisajes ajardinados y parques, construidos por razones estéticas que generalmente,
aunque no siempre, se encuentran asociados a edificios religiosos o monumentos de otra
índole.
Paisaje evolucionado orgánicamente, debido a un imperativo inicial de carácter social,
económico, administrativo y/o religioso, y que ha evolucionado hasta su forma actual como
respuesta a la adecuación a su entorno natural. Este proceso se refleja de formas diferentes,
por lo que se establecen dos subtipos:
Paisaje vestigio (o fósil), es aquel en el que su proceso evolutivo concluyó en algún
momento del pasado, pero sus rasgos característicos son todavía visibles
materialmente.
Paisaje activo, es el que conserva un papel social activo en la sociedad contemporánea
asociado con el modo de vida tradicional, y cuyo proceso de evolución sigue activo.
Paisajes culturales asociativos son aquellos en los que existen poderosas asociaciones,
religiosas, artísticas o culturales con el medio natural, en lugar de pruebas culturales
materiales, que pueden ser inexistentes o poco significativas.