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Contratación Electrónica en Venezuela

Este documento describe la legislación aplicable a la contratación electrónica en Venezuela, incluyendo la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas. También explica conceptos como contratos electrónicos y firmas digitales, y cómo los mensajes de datos tienen valor probatorio ante los tribunales.

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Contratación Electrónica en Venezuela

Este documento describe la legislación aplicable a la contratación electrónica en Venezuela, incluyendo la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas. También explica conceptos como contratos electrónicos y firmas digitales, y cómo los mensajes de datos tienen valor probatorio ante los tribunales.

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio Del Poder Popular para la Educación


Universidad Católica Santa Rosa

Contrat
ación
Electró
nica

Integrantes:

Caracas, noviembre 2020


INTRODUCCIÓN
La contratación electrónica es un acontecimiento que no es novedoso desde hace
ya muchísimos años, pero en Venezuela se ha universalizado. Es difícil encontrar
hoy alguna persona, independientemente de su nivel cultural, económico o de
edad, que no haya perfeccionado un contrato electrónico o que no sepa que ese
tipo de contratación se lleva adelante. De la misma manera, es común la ejecución
de las obligaciones mercantiles por la vía electrónica, evento este que tampoco
escapa al conocimiento de la mayoría de la población
Sin duda alguna el reconocimiento de los medios electrónicos como soportes de la
voluntad de las partes es una fracción de la contratación electrónica, que aún sufre
por la imposibilidad de que puedan cumplirse formalidades ad subtantiam o de
oponibilidad por la vía electrónica.
El presente análisis tiene como fin resaltar las peculiaridades que tiene la
formación del contrato por la vía electrónica en Venezuela, al aplicar la Ley de
Mensaje de Datos y Firmas Electrónicas, en materia de Derecho Civil y Mercantil,
tomando en cuenta para ello, las disposiciones de la Ley modelo de la Comisión
de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional sobre comercio
electrónico, con la Guía para su incorporación al Derecho interno, a la que se
denominará Ley modelo, en la que la Ley de Mensaje de Datos y Firmas
Electrónicas tiene su fundamento. De la misma manera, se hace una breve
referencia a las carencias que existen en materia de protección al consumidor en
los casos de contratación electrónica.
LEGISLACIÓN APLICABLE A LA CONTRATACIÓN ELECTRÓNICA
En materia de contratos priva el Principio de la Autonomía de Voluntad,
considerado como aquel que reconoce la libertad que tienen las partes para
escoger el conjunto de normas que quieren aplicar a su relación jurídica." La
declaración de voluntad forma parte del concepto de negocio jurídico y coinciden
cuando el acto de auto configuración de una relación jurídica, estructurado por el
ordenamiento jurídico, solamente consiste en la manifestación de la
autodeterminación de una persona, es decir, sólo consta de una declaración de
voluntad.
La configuración de relaciones jurídicas; por regla general, necesita la
colaboración de varias personas. La unión de las declaraciones de voluntad de los
contratantes produce el negocio jurídico del contrato. Por ejemplo, en la
compraventa existen las declaraciones de voluntad del comprador y del vendedor.
En el ámbito de la contratación, impera el principio de la autonomía de la voluntad,
donde las partes pueden establecer lo que tengan por conveniente, siempre que
no sean contrarias a la ley, a la moral y al orden público; los contratantes
quedarán comprometidos; y podrán hacerlo en la forma y términos en que
convengan. El Código Civil, consagra "Los contratos tienen fuerza de ley entre las
partes. No pueden revocarse sino por mutuo consentimiento o por las causas
autorizadas por la ley".
En el comercio electrónico, la celebración de un contrato electrónico se regula por
la existencia de las reglas generales establecidas para todos los contratos. En
consecuencia, al igual que en un negocio jurídico tradicional, un negocio jurídico
electrónico debe contener los elementos existenciales establecidos en el artículo
1.141 del Código Civil Venezolano (1982), los cuales son: consentimiento
(voluntad de las partes), objeto y causa.
Se dispone que los contratos electrónicos se regirán, además de por lo dispuesto
en esa ley, por el Código Civil, el Código de Comercio y por las restantes normas
civiles o mercantiles sobre contratos, las normas de protección de los
consumidores y usuarios y de ordenación de la actividad comercial.

LEY SOBRE MENSAJES DE DATOS Y FIRMAS ELECTRÓNICAS


Como bien se expresa en la exposición de motivos de este novísimo Decreto con
Fuerza de Ley, nuestro país ha avanzado de manera acelerada en materia
tecnológica en cuanto a la información y las telecomunicaciones, esta Ley surge
en virtud de las atribuciones que le confiere el Numeral 8 del artículo 236 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con el
artículo 1, numeral 5, literal b) de la ley que autoriza al Presidente de la República
para dictar Decretos con fuerza de ley en materias que se delegan, en Consejo de
Ministros, y que conocemos como Ley Habilitante. Todo el avance tecnológico
hace necesario la regulación de las modalidades básicas de intercambio de
información por medios electrónicos. Establece el Decreto-Ley in comento, entre
sus principales disposiciones, el mensaje de datos, la firma electrónica, los
certificados electrónicos y los proveedores de servicios de certificación. Así como
el ámbito de aplicación del Decreto-Ley, las novedosas definiciones como
mensajes de datos, emisor, firma electrónica, signatario, proveedor técnico, entre
otros. Otra de las novedades de este Decreto-ley, es la creación de la
Superintendencia de Servicios de Certificación Electrónica, servicio autónomo con
autonomía funcional, financiera y de gestión, adscrito al Ministerio de Ciencia y
Tecnología cuyo objeto es supervisar a los Proveedores de Servicios De
Certificación, bien sean estos públicos o privados, a fin de verificar que cumplan
con los requerimientos necesarios para ofrecer un servicio eficaz y seguro a los
usuarios, y tendrá entre sus principales funciones emitir documento contentivo de
información cerciorada que vincule a una persona jurídica o natural y confirme su
identidad con la finalidad de que el receptor pueda asociar inequívocamente la
firma electrónica del mensaje de un emisor, el Proveedor de Servicios de
Certificación da certeza de la autoría de un mensaje de datos mediante la
expedición del certificado electrónico.

CONTRATO ELECTRÓNICO
Los contratos electrónicos son arreglos de voluntades celebrados a través de
medios electrónicos por los cuales las partes, dos o más sujetos, establecen
obligaciones exigibles, voluntariamente. Loa contratos electrónicos no son
especiales  o diferentes a los demás contratos, ni se refieren a cosas electrónicas
nada más. El contrato electrónico es el contrato normal celebrado usando medios
electrónicos. Pero se les aplican ciertos requisitos adicionales de información,
plazos, forma y obligaciones.
Elementos del contrato electrónico:
 El Objeto
 Los Mensajes de Datos
 La oferta electrónica

FIRMA DIGITAL
En la actualidad la firma manuscrita permite certificar el reconocimiento, la
conformidad y/o el acuerdo de voluntades sobre un documento por las partes
firmantes que forman parte de la transacción, lo que trae consecuencias legales
claras y reconocimiento jurídico al instante. Ahora bien cuando observamos las
transacciones que se realizan a través de las redes de información la situación
varía en gran magnitud, porque en este tipo de contratos electrónicos la firma
manuscrita no puede ser insertada en el documento.
De esta forma, es que en materia digital se ha suplantado la llamada firma
manuscrita por la llamada firma digital. La firma manuscrita tiene un
reconocimiento legal alto, a pesar de que pueda ser falsificada, pero la firma
manuscrita tiene peculiaridades que la hacen fácil de realizar, de comprobar y
vincular a quién la realiza, porque la verdadera firma manuscrita sólo puede ser
realizada por una persona y puede ser comprobada por cualquiera con la ayuda
de una muestra.
En materia de firma digital, para intentar conseguir los mismos efectos legales que
la firma manuscrita, se requiere el uso de la criptología y el empleo de algoritmos
matemáticos. Por lo tanto, se hace necesario un entorno seguro en relación con la
autenticación digital.
En la práctica existen varios métodos para firmar documentos digitalmente, que
van desde muy sencillo como el hecho de insertar la imagen escaneada de una
firma manuscrita en un documento, lo que no permite otorgarle validez jurídica a la
firma. Sin embargo, existen otros métodos muy avanzados como la firma digital
que utiliza la criptografía de clave pública, que logra darle validez jurídica al
documento y a la firma.
El fin que persigue la firma digital es el mismo que el de la firma ológrafa, es decir,
dar asentimiento y compromiso con el documento firmado, lo que trae como
consecuencia positiva facilitar la autenticación a distancia entre partes que no
necesariamente se conocen, proveyendo seguridad y confianza en las redes
abiertas, constituyendo de esta forma la clave para el desarrollo del comercio
electrónico en Internet.
La Sala De Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, reiteró que los
mensajes de datos que se reproduzcan en juicio en formato impreso tendrán el
valor probatorio de copias o reproducciones fotostáticas, desvirtuable por cualquier
medio de prueba. De no ser impugnados debidamente, se tendrán por fidedignos.
En concreto, se sostuvo que los mensajes de datos tendrán la misma eficacia
probatoria que los documentos escritos, son considerados en cuanto a su
promoción, control, contradicción y evacuación como medio de prueba, una
prueba libre y, se regirá conforme a lo previsto en el Código de Procedimiento
Civil, y una vez reproducido en formato impreso, se le da el valor probatorio de
copias o reproducciones fotostáticas.
En tal sentido, la Sala ha establecido que la información contenida en un mensaje
de datos reproducida en un formato impreso, posee el mismo valor probatorio al
que tienen las copias o reproducciones fotostáticas simples, así, debe entenderse
su eficacia probatoria, idéntica al tratamiento aportado por el legislador a los
documentos privados simples, por lo que el mensaje de datos impreso tendrá la
eficacia probatoria de las copias o reproducciones fotostáticas y su contenido
podrá ser desvirtuado a través de cualquier otro medio de prueba regulado de
conformidad a lo establecido.
CONCLUSION
Uno de los cambios más significativos que se han producido con la inserción de
las nuevas tecnologías en nuestra sociedad se manifiesta en el ámbito de los
contratos, con la aparición de la contratación electrónica. Este presenta nuevas
peculiaridades con respecto a su aplicación y alcance. La contratación electrónica
no da origen a una nueva teoría contractual. Para ella, siguen siendo válidos los
principios clásicos del Derecho Patrimonial Privado. Por lo tanto, para el estudio
de la misma nos tenemos que basar en la teoría contractual ya establecida,
teniendo en cuenta ciertas características especiales de estos contratos, claro
está. Un ejemplo de ello es el hecho de que son celebrados entre personas que no
se encuentran físicamente en el mismo lugar y que emiten sus declaraciones
negóciales mediante medios electrónicos de diversa naturaleza que pueden
permitir la comunicación inmediata de las partes contratantes.
En suma, la incorporación de las TIC en la contratación y, en general, en la vida
económica y social supone una serie de ventajas, como por ejemplo: mayor y
mejor información al alcance de todos, más transacciones económicas lo que
repercute en un crecimiento de la economía y, por lo tanto, una mejora en la
calidad de vida de las personas. No obstante, también origina una serie de
incertidumbres en el mundo jurídico sobre las cuales el Derecho, obedeciendo a
su carácter dinámico, no puede permanecer ajeno, y debe ser capaz de crear
mecanismos necesarios para regular adecuadamente las actuales relaciones
surgidas del uso de las nuevas tecnologías de la información. Preocupa, como ha
quedado planteado, ante la irrupción de la informática en la sociedad y su
influencia sobre las relaciones jurídicas, la necesaria elaboración de respuestas
adecuadas desde el ámbito del Derecho a tal impacto, el cual produce, sin duda,
una importante transformación en el conjunto del orden jurídico tradicional.

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