NIETZSCHE: NIHILISMO, VOLUNTAD DE PODER Y
SUPERHOMBRE
La vida de Nietzsche transcurre durante el siglo XIX, una época marcada por sus profundas
transformaciones: industrialización, revoluciones sociales (lucha de clases), auge de los
nacionalismos en Europa (causante de muchas guerras)… Por otra parte, también cabe
destacar el hecho de que surgieron distintas tendencias en el ámbito filosófico e ideológico:
marxismo, liberalismo, romanticismo, idealismo, positivismo…
Nietzsche critica la sociedad occidental y sus valores en decadencia: nosotros hemos matado
a Dios y cada uno debemos crear unos nuevos valores.
Para desarrollar el tema, haré uso de la metáfora de la Triple Metamorfosis, en ésta
participan: el camello, el león y el niño.
Pero antes, procedo a explicar el concepto de Voluntad de Poder: Nietzsche afirma que la
vida es el criterio a partir del cual debemos valorar las acciones humanas. Podemos decir
que la voluntad de poder es la vida ya que es ella la que alcanza lo que deseamos o
queremos.
Esta voluntad, según Nietzsche, tiene algunos rasgos: es inconsciente; previa a la razón, es
decir, actuamos y luego buscamos la razón; también es peculiar ya que es cambiante; exige
resistencia, necesita una oposición; afronta la vida con el dolor aunque carece de finalidad
externa, es decir, acepta el dolor pero no lo busca; la voluntad es creativa, se exige
creatividad para autoafirmarse: también necesita ser libre para poder hacer lo que sea; y por
último, la voluntad es diversa, es decir, es móvil, verdadera y plástica.
Según cómo es la voluntad de poder, distinguimos entre la vida ascendente y la
descendente: la vida ascendente requiere una voluntad de poder fuerte y con salud, por otra
parte, la descendente requiere de una voluntad de poder débil y poca salud; aunque la
diferencia principal por la que se distinguen es el afán de superación.
Ahora que hemos hablado de la voluntad de poder, debemos hablar del siguiente concepto:
el nihilismo.
Nietzsche concibe el nihilismo como la enfermedad de Occidente, los grandes valores
tradicionales pierden su valor y el pesimismo invade Occidente.
Volviendo a la metáfora, el nihilismo pasivo es el camello: un animal obediente que hace lo
que le piden. Mientras los valores tradicionales desaparecen, la sociedad no actúa contra los
valores descendentes, en concreto, son incapaces de autoafirmarse. Este concepto de
pasividad pudo recibir influencia del pensamiento de Schopenhauer, quien considera que la
vida no tiene sentido y quiere huir de todos los deseos y placeres.
El segundo animal es el león, quien evoluciona hacia un carácter agresivo y voraz. Éste
rechaza los valores, los critica, los destruye y además, también anuncia la muerte de Dios.
El problema es la incapacidad de crear unos nuevos valores porque a él, lo domina la
venganza.
Nietzsche afirma que el león debe ser capaz de reír como el niño, quien representa el
concepto de “Superhombre”. El niño representa al ser libre que ya no lucha contra algo sino
que ya es feliz , disfruta de su propia existencia y es capaz de crear sus propios valores.
No se puede crear un perfil del superhombre ya que es un ser libre, aunque tiene 10 rasgos
que lo caracterizan: ama el riesgo y menosprecia la supervivencia; es radicalmente ateo;
busca el dolor porque le permite reafirmarse; hace caso omiso de los prejuicios; tampoco
cree en la igualdad ni en la democracia; no participa en el mundo público, se margina
socialmente; no critica ni se queja; plantea la vida como un experimento personal; obra
siempre desde el deseo; y por último, se guía por la belleza y no por el deber.
Cabe destacar que el superhombre tiene una moral de señores, es decir, es de vida
ascendente, tiene una voluntad de poder fuerte, se afirma activamente, tiene un carácter
individual y acepta que hay muchas perspectivas.
Este concepto de superhombre recibe influencia del romanticismo ya que toma la pasión y
el deseo para crear un genio, es decir, un individuo creador o el superhombre.
En conclusión, Nietzsche hace una crítica a los valores occidentales y a la actitud de la
gente; además propone la creación de ciertos individuos creadores que construyan sus
propios valores ( superhombres).
Ferran Rosell Arambul 2ªBAHV