CUENTO MOTOR:
Se inicia el cuento contando: “El cuento del bosque”.
EL CUENTO DEL BOSQUE
Cuando me fui de paseo al bosque, vi una montaña alta alta muy
alta, tan alta que llegaba casi hasta el sol. Luego tropecé con una
piedra chiquitita chiquitita, tan chiquitita que apenas la podía ver. Al
terminar de cruzar el bosque, pude ver el mar y era ancho ancho,
tan ancho que no lograba ver dónde terminaba. Quise entrar al
agua, así que metí primero un pie, después el otro, otra vez un pie, y
otra vez el otro...; así, hasta dar diez pasos. Y quise meter mi cabeza
al mar, por eso tomé bastante aire con la boca y la cerré y empecé a
botar el aire despacito despacito muy despacito y quise hacerlo otra
vez, así que volví a tomar bastante aire con la boca y luego otra vez
despacito despacito boté el aire. Salí del mar y, como no tenía
toalla, decidí sacudirme primero mi cabeza..., luego mis brazos… y,
por último, mis piernas. Ya estaba lista/listo para volver a casa.
Colorado colorín, el cuento ha llegado a su fin.
También se les propone que cuando terminen de realizar los
ejercicios, dialoguen sobre cómo se han sentido, cómo han
sentido su cuerpo antes y después de realizar los movimientos y
posturas, qué les ha gustado hacer o no durante la actividad.