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Corrientes Sociológicas Siglos XVII-XX

El documento resume las principales corrientes sociológicas desde los siglos XVIII al XX, incluyendo el liberalismo, positivismo, estructuralismo, marxismo y teoría keynesiana. Describe los orígenes, características y puntos clave de cada corriente sociológica.

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Corrientes Sociológicas Siglos XVII-XX

El documento resume las principales corrientes sociológicas desde los siglos XVIII al XX, incluyendo el liberalismo, positivismo, estructuralismo, marxismo y teoría keynesiana. Describe los orígenes, características y puntos clave de cada corriente sociológica.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA DE LAS FUERZAS ARMADAS
UNEFA-EXT. CARÚPANO
INGENIERÍA: MECÁNICA
SEMESTRE: 01
ASIGNATURA: HOMBRE, SOCIEDAD, CIENCIA Y TECNOLOGIA
SECCIÓN: 01

Corrientes Sociológicas de los


siglos XVII al XX

Facilitador: Bachiller:
Arlenys Rodríguez Andrés Viña
C.I: 28664440

Mayo, del 2021


Corrientes sociológicas de los siglos XVIII al XX:

Liberalismo:

El liberalismo es un sistema filosófico, económico y político, que promueve las


libertades civiles pero se niega aceptar la libertad colectiva; se opone a cualquier
forma de despotismo, suscitando a los principios republicanos, siendo la corriente
en la que se fundamentan la democracia representativa y la división de poderes.

Aboga principalmente por:

• El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de ésta, el progreso de la


sociedad.

• El establecimiento de un Estado de Derecho, donde todas las personas sean


iguales ante la ley, sin privilegios ni distinciones, en acatamiento con un mismo
marco mínimo de leyes.

Sus características principales son:

• El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en


ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.

• La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos:


libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único
límite consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía
frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.

• El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a


diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los
ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.

• El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa


individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por
la ley.

• El establecimiento de códigos civiles, constituciones, e instituciones basadas en


la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en la discusión y solución
de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.

• La Tolerancia Religiosa.

Positivismo:

El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único


conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento
solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método
científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios
del siglo XIX de la mano del pensador francés Augusto Comte y del británico John
Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad
de dicho siglo. Según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas
deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales
verificados por la experiencia. Esta epistemología surge como manera de legitimar
el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como
colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar
científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue
la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al
individuo como objetos de estudio científico.

Esta corriente tiene como características diferenciadoras la defensa de un


monismo metodológico (teoría que afirma que hay un solo método aplicable en
todas las ciencias). Creen que tiene que haber una unidad de método a pesar de
que haya una diversidad de objetos. La explicación científica ha de tener la misma
forma en cualquier ciencia si se aspira a ser ciencia, específicamente el método de
estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para
el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes
generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como medio para
otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de conocer es inductiva,
despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han sido
percibidos objetivamente. En metodología histórica, el positivismo prima
fundamentalmente las pruebas documentadas, minusvalorando las
interpretaciones generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen tener
excesiva acumulación documental y escasa síntesis interpretativa.

Estructuralismo:

Es un enfoque de las ciencias humanas que creció hasta convertirse en uno de los
métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la
segunda mitad del siglo XX. En términos amplios y básicos el estructuralismo
busca las interrelaciones (las estructuras) a través de las cuales se produce el
significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, dentro de una
cultura el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas,
fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (se estudian
cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos
religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento...). La
novedad que introduce el estructuralismo no es la idea misma de estructura, que
ya está presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la
eliminación en la misma de un concepto central que ordena toda la realidad, como
las ideas platónicas.

El iniciador y más prominente representante de la corriente fue el antropólogo y


etnógrafo Claude Lévi-Strauss (década de 1960), que analizó fenómenos
culturales como la mitología, los sistemas de parentesco y la preparación de la
comida. Durante las décadas del '40 y el '50, la escena filosófica francesa se
caracterizó por el existencialismo, fundamentalmente a través de Sartre,
apareciendo también la fenomenología, el retorno a Hegel y la filosofía de la
ciencia, con Gastón Bachelard.

Pero algo cambia en la década del 60 cuando Sartre se orienta hacia el marxismo,
surge una nueva moda, el estructuralismo. Lévi-Strauss inicia este nuevo
movimiento, basándose en las ideas de la etnología, al que luego le seguirán
Lacan, en el psicoanálisis, Louis Althusser en el estudio del marxismo y
finalmente, Michel Foucault. Cabe ser destacado que Althusser y Foucault
rechazaron la clasificación de su pensamiento dentro del estructuralismo, y en
rigor, únicamente Lévi-Strauss realizó una reflexión explícita sobre el
estructuralismo como método. En cualquier caso, se trata de un alejamiento de
perspectivas historicistas o subjetivistas bajo el intento de hallar una nueva
orientación para la investigación.

Marxismo:

El socialismo científico es el nombre con el que se buscó distinguir al marxismo de


Karl Marx y Friedrich Engels del resto de las corrientes socialistas existentes a
mediados del siglo XIX, y que por no incluir sus premisas teóricas son calificados
de forma opuesta como socialismo utópico. El marxismo es el conjunto de
doctrinas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo y
periodista revolucionario alemán, quien contribuyó en campos como la sociología,
la economía y la historia, y de su amigo Friedrich Engels, quien le ayudó en
muchos de sus avances en sus teorías.

Para distinguir la doctrina inicial de las corrientes derivadas, al marxismo


propuesto por Marx y Engels se ha denominado históricamente como socialismo
científico.

Las premisas teóricas del socialismo científico conciben éste como el análisis
científico de la sociedad, que a través del materialismo histórico extrae las leyes
de su evolución, con una perspectiva determinista. Aunque el mismo concepto de
socialismo no sea original del marxismo (como movimiento político se le
encuentran precedentes fundamentalmente en los ciclos revolucionarios franceses
desde 1789 hasta la Revolución de 1848), sí es completamente original su
aplicación del método dialéctico (filosofía idealista alemana de Hegel) a la ciencia
económica clásica (sobre todo inglesa: Adam Smith y David Ricardo). Con la
conjunción de estas tres tradiciones europeas se llega fundamentalmente al
concepto de plusvalía y la interpretación marxista de la lucha de clases, con la
conclusión de que por necesidad histórica se ha de terminar imponiendo una
dictadura del proletariado que llevaría en el futuro a una sociedad sin clases o
sociedad comunista. Karl Marx no se consideraba de ningún modo el fundador del
socialismo ni despreciaba a los pensadores anteriores, como puede comprobarse
en la siguiente cita: «En cuanto a mí, no me cabe el mérito de haber descubierto ni
la existencia de las clases en la sociedad moderna ni en su lucha entre sí». Karl
Marx ofrece un esbozo de su pensamiento y explica el proceso intelectual que
siguió para llegar al socialismo científico en el prólogo a la "Crítica de la Economía
Política" de 1859.

Teoría Keynesiana:

Keynesianismo, teoría económica basada en las ideas de John Maynard Keynes,


tal y como plasmó en su libro Teoría general sobre el empleo el interés y el dinero,
publicado en 1936 como respuesta a la Gran Depresión en los años 1930.

John Maynard Keynes creador del Keynesianismo. La economía keynesiana se


centró en el análisis de las causas y consecuencias de las variaciones de la
demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos. El
interés final de Keynes fue poder dotar a unas instituciones nacionales o
internacionales de poder para controlar la economía en las épocas de recesión o
crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política
que se llamó política fiscal. La justificación económica para actuar de esta manera,
parte sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la
demanda agregada. Keynes invierte la Ley de Say. Para él no es la producción la
que determina la demanda sino la demanda la que determina la producción. Esto
porque los empresarios -o quienes intentan serlo- invierten sobre la base de una
percepción central: la diferencia entre la tasa de interés y la tasa de ganancia. A la
mayor diferencia en favor de la última, lo más posible es que se invierta. Pero esa
tasa de ganancia depende de la demanda. Mientras tanto, los consumidores ya
sea consumen o “ahorran” (defieren consumo) no solo cuando la tasa de interés
sube sino también en relación a la percepción de la evolución futura tanto de sus
ingresos como de los precios de bienes de consumo, etc. Se establece así una
relación compleja. Keynes aduce que el problema comienza cuando
contemplamos el circuito económico en su conjunto (lo que introduce la
macroeconomía).
Teoría Neoliberal:

El Neoliberalismo es una teoría hija de fines del siglo XX y vigente en la actualidad


del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados
económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del
Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son
los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la
dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que
sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert


(2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”.
Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento
neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una
gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los
individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal
sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el
Neoliberalismo. Continúa señalando Dussel, que la condición para el mercado es
la libre competencia, vivencia da en la libertad individual, la libertad de la
propiedad privada y la libertad de los precios. Por eso, para Dussel, los grandes
enemigos del Neoliberalismo son el nacionalismo y el Socialismo. Está basado en
un “complejo desarrollo metodológico y teórico”, que relaciona la supuesta
superioridad del mercado de la libertad individual y un supuesto orden
espontáneo, que brota de la dinámica del mercado.

Para Dussel, el Neoliberalismo posee una misión de lo humano, violenta y


agresiva y va en contra de “cualquier tipo de planificación, la justicia social, el
nacionalismo constructivo y cualquier tipo de utopía, que no está fundada en el
mercado y sus mecanismos”.

El socialismo: tendencias en siglo XXI:

El socialismo del siglo XXI es un concepto ideado por A.V. Buzgalin en una
publicación originalmente en ruso en 1996 y en español en el año 2000. En efecto
el primer texto sobre el tema no es el de Heinz Dieterich, sino uno del autor ruso
titulado "El Socialismo del siglo XXI" (160 pp., Guanabo, Cuba, Enero 20, 2000,
Costo 9 euros). El de Heinz Dieterich Steffan, es posterior, a partir de 1996,[1] y
muy difundido desde el 30 de enero de 2005, por el Presidente de Venezuela,
Hugo Chávez en ese entonces desde el V Foro Social Mundial.

El modelo de Estado socialista del socialismo del siglo XXI es un socialismo


revolucionario que bebe directamente de la filosofía y la economía marxista, y que
se sustenta en cuatro ejes: el desarrollismo democrático regional, la economía de
equivalencias, la democracia participativa y las organizaciones de base. Dieterich,
en su obra Socialismo del Siglo XXI se funda en la visión de Karl Marx sobre la
dinámica social y la lucha de clases. Dieterich profundiza la teoría marxista y la
actualiza en el mundo de hoy, incorporando los avances del conocimiento, las
experiencias de los intentos socialistas, develando sus limitaciones, entregando
propuestas concretas tanto en la economía política como en la participación
democrática de la ciudadanía para construir una sociedad libre de explotación.
Resumiendo, el socialismo del siglo XXI supone que es necesario un
reforzamiento radical del poder estatal democráticamente controlado por la
sociedad para avanzar el desarrollo.

En el marco de la Revolución Bolivariana, Chávez ha señalado que para llegar a


este socialismo habrá una etapa de transición que denomina como Democracia
Revolucionaria. Hugo Chávez expresó “Hemos asumido el compromiso de dirigir
la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo,
un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el
amor, en la libertad y en la igualdad” en un discurso a mediados de 2006. Además,
este socialismo no está predefinido. Más bien, dijo Chávez “debemos transformar
el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir
cada día”.

En un Aló Presidente en el 2003, Hugo Chávez también presentó la propuesta de


Giulio Santosuosso para el Socialismo del Siglo XXI, Socialismo en un paradigma
liberal en el cual el autor opina que en el mundo está en curso una extensa
realineación ideológica, consecuencia del cambio de paradigma en curso en la
economía; el viejo modelo ha muerto, pero todavía no han aparecido los nuevos
criterios que permitirán la realineación conceptual.

Para contribuir a la búsqueda de dichos criterios, propone releer la historia de la


economía política, porque en su opinión algunos de ellos no logran hacerse
manifiestos por confusiones conceptuales en esa disciplina: la primera, ocurrida a
lo largo de los doscientos últimos años, identificó al capitalismo con el liberalismo;
la segunda, ocurrida en este siglo, identificó al socialismo con el estatismo. Su
tesis es que el camino más expedito para alcanzar la sociedad más justa a la que
todos anhelamos, se consigue con una alianza entre el socialismo y el liberalismo,
una vez que el socialismo haya dejado a un lado al estatismo y el liberalismo haya
dejado a un lado al capitalismo.

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