Caín y Abel; el comienzo de la falsa adoración.
Lectura: Génesis 4:1-14
En el capítulo anterior Adán y Eva pecaron. Desobedecieron a Dios. Un solo
mandamiento tenía que obedecieron. Un solo árbol del cual no podían comer.
El pecado no estaba en haber comido sino en la desobediencia.
¿Es malo Dios por poner el árbol ahí y darles un mandamiento? No, él quería
probar su fe, obediencia y amor del ser humano. Dios prueba la fe, Satanás
tienta para que pequemos.
Santiago 1:13-21
Cuando el pecado entró al mundo por la desobediencia del ser humano, entró
la maldad. Dios advirtió de las consecuencias del pecado: la muerte. Esta
muerte es tanto física como espiritual. El pecado es la peor desgracia de la
humanidad; es por el pecado que hay maldad, egoísmo, envidia, hurtos,
pleitos, pobreza, abusos. En Génesis 3:16 Dios le dijo a la mujer: “y el se
enseñoreará de ti” …por el pecado los abusos iban a venir inevitablemente. Por
eso Dios solucionó el principal problema del hombre que es el pecado en el
sacrificio y resurrección de Jesucristo. Si Cristo no llena tu necesidad, no te
satisface, si no es suficiente para tu vida entonces nada lo hará.
Dios hizo todo bueno, el hombre se desvió igual que Sataná[Link] Eva hubiera
sabido toda la desgracia y consecuencias del pecado para ella y los que le
rodeaban quizá no hubiera desobedecido. Pero no podía saberlo. Tenía que
haber tenido fe en lo que Dios había dicho y no lo hizo. ¿qué consecuencias
hay en tu vida por el pecado?, ¿hasta dónde te ha llevado tu pecado, tus malas
decisiones?
Su pecado afectó a sus descendientes. Nuestro pecado tristemente afecta a
otros y afecta a nuestros hijos. Ejemplo: el rey David (2 Samuel 12:5-12,
Gálatas 6:7-8.)
Así entonces después de la desobediencia de Adán y Eva, llegamos a la
historia de sus hijos.
Dios desde el principio reveló la manera para poder acercarnos a él y que el
perdonara nuestros pecados y era derramando sangra inocente (Gn 3:21). Con
las pieles cubrió la vergüenza y la desnudez del hombre y la mujer. Hebreos
9:22. Debía ser un cordero primogénito y sin defecto.
Se puede ver que Abel entendió porque la ofrenda que el presentó fue como
Dios quería, y Abel reconoció que era pecador y necesitaba un sustituto por su
pecado que pagara derramando su sangre para perdón de sus pecados. Lo
hizo a la manera que Dios había señalado (hebreos 11:4).
En cambio, Caín trajo del fruto de su trabajo lo que a él le pareció que era
bueno. Frases como: todos los caminos llevan a Dios, es lo mismo todas las
religiones, si a ti te parece bien está bien, surgen de un corazón como Caín.
En la ofrenda de Caín no había derramamiento de sangre, por tanto, no lo hizo
a la manera que Dios quería. Para acercarnos a Dios debemos limpiar
nuestros pecados, porque Él es Santo.
Mucho piensan que “Dios me acepta con todo y mis pecados”, pero eso es una
media verdad. Dios no nos puede aceptar con nuestros pecados primero tiene
que limpiarnos. Sólo nos acepta por el sacrificio que hizo su Hijo por nosotros.
La ofrenda de Caín nos revela que tenía un corazón soberbio porque no
reconoció que era pecador, no entendió su condición y su necesidad en otro
caso hubiera ofrecido un cordero. El deseo de su corazón era que Dios le
bendijera en el fruto de su trabajo. Es un buen deseo, pero no es lo primero y
más importante.
Caín representa a mucha gente de hoy en día que piensan en lo material antes
que lo espiritual. Lo que se ve antes que lo invisible que es por fe. Lo primero y
lo más importante y urgente para el ser humano es el perdón de pecados.
Queremos las bendiciones de Dios en nuestra vida sin el esfuerzo de
obedecerle y agradarle, queremos la bendición y al mismo tiempo seguir
pecando, pero así no funcionan las cosas.
Caín se enojó y se entristeció porque vio que Dios escuchaba y bendecía a
Abel pero a él no.
Dios lo buscó primero para restaurar la comunión con él (vers. 4:6,1 juan 4:19,
Lucas 19:10). Dios siempre es el que nos busca para salvarnos y restaurar la
comunión con él (2 corintios 5:18-19).
Caín tuvo oportunidad para escoger arrepentirse y hacer las cosas bien (vers.
3:7), pero eligió continuar con su pecado; y un pecado te lleva a otro y a otro, y
te esclaviza (1 Juan 3:10-12).
Sólo hay dos familias la de Dios y la del diablo. Nacemos en la familia del
diablo y sólo salimos de ella para entrar a la familia de Dios por medio de
Jesucristo (Juan 1:12).
Así como Dios tiene sus siervos que son sus instrumentos de justicia, satanás
tiene sus siervos e instrumentos para hacer el mal.
Caín tuvo que vivir con las consecuencias de su pecado: temor, culpa, siempre
huyendo. Su deseo era tener la bendición en su trabajo en lo material, pero
obtuvo lo opuesto, lo contrario (Gn4:12)
Caín representa el inicio de una falsa religión y adoración basada en obras y
apariencia y relatividad.
¿Hasta cuándo andarás errante, cargando con tus pecados, en esclavitud?
La invitación del Señor para ti hoy es que vengas a él y limpies tus pecados
para que tengas comunión con él. 1 Juan 1:7.
“…la sangre de “…la sangre de “…la sangre de
Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo
nos limpia de nos limpia de nos limpia de
todo pecado” todo pecado” todo pecado”
1Juan 1:7 1Juan 1:7 1Juan 1:7
“…la sangre de “…la sangre de “…la sangre de
Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo
nos limpia de nos limpia de nos limpia de
todo pecado” todo pecado” todo pecado”
1Juan 1:7 1Juan 1:7 1Juan 1:7
“…la sangre de “…la sangre de “…la sangre de
Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo
nos limpia de nos limpia de nos limpia de
todo pecado” todo pecado” todo pecado”
1Juan 1:7 1Juan 1:7 1Juan 1:7
“…la sangre de “…la sangre de “…la sangre de
Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo
nos limpia de nos limpia de nos limpia de
todo pecado” todo pecado” todo pecado”
1Juan 1:7 1Juan 1:7 1Juan 1:7
“…la sangre de “…la sangre de “…la sangre de
Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo Jesucristo su Hijo
nos limpia de nos limpia de nos limpia de
todo pecado” todo pecado” todo pecado”
1Juan 1:7 1Juan 1:7 1Juan 1:7