I. La Bienaventuranza del Individuo (vv.
1-2)Bienaventurado todo aquel
que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
A. Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová:
El principio de la sabiduría es el temor a Jehová (Salmo 111:10, Job 28:28);
Es de esperarse que una vida tan sabía traiga consigo bendiciones.
Bienaventurado es una bendición es universal. Todos los que amen y
honren a Dios la recibirán. No depende de la raza, la clase, la educación, o
incluso la inteligencia.“La felicidad no le pertenece a los ricos, a los
poderosos, ni a los que prosperan de esa manera; sino que en todos los
estados y condiciones, bienaventurado todo aquel que teme a Jehová.’ (El
escritor Horne)
Eclesiastés 12:13: El final de mi discurso es este: Teme a Dios y guarda sus
mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Esto explica que es lo
que el salmista trataba de decir con el temor de Jehová. Llevar una vida de
obediencia. (El que anda en sus caminos)“ Proverbios 1:7: El principio de la
sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la
enseñanza.
B. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás:
El salmista se refiere al esforzado granjero quien es alimentado y disfruta del
fruto de su trabajo. A pesar de que un elemento del trabajo ha sido
maldecido debido a Adán (Génesis 3:17): Y al hombre dijo: Por cuanto
obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé
diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor
comerás de ella todos los días de tu vida. Por lo menos una parte de esta
maldición es removida para aquel que teme a Jehová.
Quiere decir que su esfuerzo no será en vano ni sin fruto, y el fruto de su
labor no le será quitado, ni será poseído por otros, como Dios trata con los
desobedientes,: Deuteronomio:33 sino que lo disfrutará con los suyos.'
II. La Bienaventuranza del hogar (vv.3-4)Tu mujer será como vid que lleva
fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.
La felicidad del hogar y la familia
A. Tu mujer será como vid que lleva fruto: Aquel que teme al Señor será
bendecido con un gran y feliz hogar. Aunque la idea de tener hijos es
encontrada en la figura de la vid que lleva fruto, va mucho más allá. “las
buenas esposas también son fructíferas en bondad, ahorro, ayuda, y afecto: si
no pueden tener hijos, no son de ninguna manera estériles si nos pueden dar
el vino de la consolación y el confort.” (Spurgeon)
B. Tus hijos como plantas de olivo alrededor de la mesa
El hogar será feliz en su mismo centro, y los hijos florecerán. Mientras se
reúnen (alrededor de tu mesa) hay un sentido de comunidad y felicidad y es
el momento adecuado para como hogar y familia CONVERSAR,
COMPARTIR, APRENDER, ACONSEJAR E INTERCEDER. Recordemos
salmo 127 "Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los edificadores".
Los hogares de este tiempo no tienen la oportunidad de enseñar LOS
VALORES BIBLICOS VITALES PARA SU EDIFICACION: Hoy todos
comen a la hora que pueden, todos comen a la carrera, en la mesa hay
discusiones entre papa y mama o entre los hijos y los padres, o lo que es
peor, si por casualidad se sientan juntos, todos están con sus celulares y no
hay ningún tipo de interacción personal....
¿Cómo está tu hogar estimado oyente? ¿Cómo es tu relación con tu cónyuge
o con tus hijos? ¿Estás teniendo la oportunidad de compartir y enseñar
acerca del temor a Dios, que es la base de familias saludables y
TEMEROSAS de Dios?
Anhelemos que nuestra familia este llena de integridad y sabiduría.
“La vid y el olivo son dos de los mejores frutos; uno para alegrar el corazón,
el otro para limpiar el rostro.. Como vid que lleva fruto… como plantas
de olivo: Estos eran dos cultivos de suma importancia en Israel. Las uvas y
el vino de la vid que lleva fruto y el aceite de las plantas de olivo no eran
necesarias para la supervivencia, pero hacían de la vida mucho mejor.
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de la mesa.
Un matrimonio feliz y unos hijos florecientes, enriquecen la vida
grandemente a su propia manera, gran parte de la felicidad temporal del
hombre consiste en tener una buena esposa e hijos.”¡De la misma manera
que lo son los hijos en un hogar de fe! Los hijos son como árboles de olivo
que a su debido tiempo darán fruto.” Nuestros numerosos hijos alrededor
de la mesa llenos de juventud, vigor y buenas obras, son el mejor premio
para un hombre con temor (no terror) de Dios.
¿Quisieras tener un hogar así? ¡No olvides, los olivos viven hasta mil años!
C. He aquí que así será bendecido el hombre: Tal y como se dijo antes en
v.1, hay seguridad de bendiciones para todos aquellos que honran y respetan
a Dios de la manera en que deben.
Que teme a Jehová: Esta es una condición para el cumplimiento de las
promesas. El honor, el respeto, la obediencia, la santidad (2Corintios 7;1)
que la creatura le debe al creador son esenciales.
III. La bienaventuranza de la nacion (vv.5-6)Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén
Todos los días de tu vida
Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.
A. Bendígate Jehová desde Sion: Como otra de las canciones de los
peregrinos, es natural para el cantante del Salmo 128 el pensar en la
conexión de las bendiciones con Jerusalén. Dios tiene bien para su pueblo
que sale desde Sion.
Cuando consideramos la enseñanza y el ministerio Jesús en Jerusalén,
vemos que las bendiciones salieron desde Sion. Cuando consideramos que
Jesús murió como sacrificio y substituto por nuestros pecados en Jerusalén,
vemos que fuimos bendecidos desde Sion. Cuando consideramos que Jesús
se levantó de entre los muertos y ascendió a los cielos desde Jerusalén,
podemos ver que fuimos bendecidos desde Sion. Cuando consideramos que
el evangelio fue predicado primero en Jerusalén y que la iglesia nació ahí,
podemos ver que fuimos bendecidos desde Sion.
Y veas el bien de Jerusalén: Para los que temen al Señor, es una bendición
el ver el bien de Jerusalén. Muestra que hay un sentido en el que un hogar
feliz no es suficiente; también tenemos que preocuparnos por nuestra
comunidad y nuestra nación.
Hogares fuertes y felices son para el bien de una ciudad. “La fortaleza de
cualquier ciudad yace en la fortaleza de su vida familiar. La verdadera fuerza
de los asuntos familiares es el temor a Jehová.”
B. Bendiciones conectadas con la familia. Y veas a los hijos de tus
hijos
La bendición de ser uno que teme al Señor va más allá de la ciudad
santa e impacta a la familia santa. El salmista ve las bendiciones
como disfrutando de los nietos, que según la mayoría son más
disfrutables que los hijos propios.
Dado que los viajes de los peregrinos a Israel eran hechos
constantemente en familias, tenía sentido para ellos el darle mucha
atención a las relaciones familiares en las canciones de los
peregrinos.
Hoy el crecimiento y la extensión en la familia y llegar a ser
abuelos o abuelas, dependerá de nosotros los padres si vivimos y
enseñamos el temor a Dios y así veremos y disfrutaremos a
nuestros nietos y mas generaciones.
Paz sea sobre Israel: El Salmo termina con una declaración feliz
y confiada. El salmista entiende que si el pueblo de Israel teme al
Señor, esta bendición de Shalom (PAZ) será evidente en su
comunidad, en su familia, y en el reino entero.
La Bienaventuranzas de Aquellos que Temen a Jehová
Pasaje de estudio: Salmo 128
Versículo para memorizar: Salmo 128:1 “Bienaventurado todo aquel
que teme a Jehová, que anda en sus caminos”
Propósito de la Lección: Que como creyentes hijos de Dios, tengamos
una vida de adoración al Señor y que en nuestra comunión, temor y
conocimiento de Él, esté involucrada toda nuestra familia.
Es uno más de las 15 canciones entonadas por los peregrinos en su
camino a Jerusalén, usualmente para una de las tres festividades
principales (la pascua, pentecostés, y los tabernáculos). Como el Salmo
127 tiene un enfoque en y a través de la familia.
“Es de verdadero significado que estas canciones del hogar son una
verdadera conciencia cívica que se encuentran entre aquellas que son
cantadas en el camino que guía a la adoración. Siempre es bueno traer
al lugar de nuestra comunión con Dios los intereses del hogar y de la
ciudad. Es solamente al hacer esto que podemos influenciarlos con un
bien que perdure.” (G. Campbell Morgan)