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Calificadoras de Riesgo: Historia y Función

Este documento describe el origen y función de las agencias calificadoras de riesgo. Explica que las agencias calificadoras evalúan la capacidad y voluntad de pago de emisores de deuda asignando calificaciones de riesgo. También cubre los tipos de riesgo evaluados como riesgo emisor, riesgo soberano, y distingue entre grados de inversión y especulativos. Finalmente, resume los beneficios que aportan las calificaciones de riesgo para los mercados de capitales.

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Calificadoras de Riesgo: Historia y Función

Este documento describe el origen y función de las agencias calificadoras de riesgo. Explica que las agencias calificadoras evalúan la capacidad y voluntad de pago de emisores de deuda asignando calificaciones de riesgo. También cubre los tipos de riesgo evaluados como riesgo emisor, riesgo soberano, y distingue entre grados de inversión y especulativos. Finalmente, resume los beneficios que aportan las calificaciones de riesgo para los mercados de capitales.

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INTRODUCCIÓN

Las calificadoras de riesgo de crédito son instituciones que


evalúan la capacidad y voluntad de pago del emisor de
deudas o títulos valores. Después de un análisis cualitativo y
cuantitativo las calificadoras de riesgo asignan a instituciones
financieras, países, bonos o títulos valores, una nota o
calificación que pertenecen a una escala preestablecida por la
agencia calificadora. Cada una tiene su propia escala de
valuación, pero en definitiva todas miden lo mismo y tienen el
mismo objetivo: mantener informado a los inversionistas en
general, de los aspectos macros y micro-económicos de un
país, una, institución de gobierno, institución financiera,
corporación o un valor específico.
Los servicios de nota o calificación de riesgo de crédito que
ofrecen las agencias calificadoras, permite al usuario estar
completamente actualizado para la toma de decisiones de
inversión, le ahorra tiempo y dinero.
Existen varias agencias calificadoras de riesgo de crédito, sin
embargo, en este trabajo nos vamos a concentrar en tres de
las más conocidas como son Standard and Poor, Moody´s
Investors Service y Fitch-Ibca.; expondremos una pequeña
reseña histórica del origen de las agencias calificadoras, el
tipo de riesgo que cubren en sus evaluaciones, compararemos
la escala de calificación de cada una de las tres agencias, el
cómo y cuál es el proceso de valuación, la principales
conclusiones de la nueva propuesta del Acuerdo de Basilea y
daremos nuestra percepción del rol que han jugado, juegan y
seguirán jugando las agencias calificadoras en los mercados
locales y de capitales.
1. ANTECEDENTES
1.1 Breve Historia del Nacimiento de las Agencias
Calificadoras
La calificación de valores tuvo su origen a finales del siglo XIX
en Estados Unidos de Norteamérica con la consolidación de un
sistema de información crediticia que era utilizado por
inversionistas e instituciones financieras del país.
A comienzos del siglo XX, con el desarrollo de la industria
ferroviaria y con la importancia que obtuvo la emisión de
bonos para su financiamiento, se crearon nuevas empresas
calificadoras para estudiar la calidad de estos instrumentos.
Estas circunstancias dieron la condición para que varias de las
firmas más importantes existentes hoy día, en algunos caso
bajo otros nombres, en los Estados Unidos de Norteamérica,
dieran sus primeros pasos en el campo de la evaluación de
riesgo.
En 1909 Moody’s inició sus funciones calificando bonos
corporativos de acuerdo al riesgo de incumplimiento de las
obligaciones de las compañías emisoras, en 1916 y 1922
hicieron lo mismo las empresas que formaron a Standard and
Poor’s (“Estándard Statistic Bureau” y “Poor’s Publishing
Co.”), mientras que Fitch (Fitch Publishing Co.) empezó en
1913.
Si bien es cierto que la empresas calificadoras existían desde
principios del siglo XX, no es sino a partir de la década de los
70’s en que este rubro se toma bastante activo e importante.
Esto se debe a la mayor participación de las empresas y
gobiernos en operaciones financieras internacionales. A partir
de ello empiezan a desarrollarse una serie de modelos
teóricos y técnicas para evaluar sistemáticamente el riesgo
asociado a operaciones financieras o de inversión.
Para 1972 se funda la primera agencia calificadora fuera de
los Estados Unidos y es la “Canadian Bond Rating Services”
en Montreal, Canada; luego en Japón, en 1979, esta labor se
inicia con la conversión del servicio de información sobre
bonos del diario “Nikon Keisai Shimbum” en una sociedad
calificadora de valores, y en Europa la primera firma de
esta naturaleza surge en España en 1985 en la figura de
“Renta 4, S.A.” En América Latina la primera calificadora de
valores se autorizó en Chile en 1988 y fue a la Agencia
Clasificadora de Riesgo Humphrey’s Ltda., que era una filial
de Moody’s para el análisis de riesgo. Luego Humphrey’s Chile
abre Humphrey’s Argentina en 1993. El segundo país de la
región en donde se constituyó otra empresa similar, fue en
México en 1990.
2. LA CALIFICACIÓN DE RIESGO Y PARA QUE ES
UTILIZADA
La calificación es una opinión de una entidad independiente
especializada en estudios de riesgo, sobre la calidad crediticia
de una emisión de títulos. De esta manera las sociedades
calificadores de valores promueven la eficiencia y estabilidad
en el mercado de valores. La evaluación se realiza sobre la
capacidad de la entidad emisora de cumplir puntualmente los
compromisos financieros derivados de la emisión. Cabe
señalar que tal opinión se concibe sobre la calidad crediticia
de la deuda de un emisor más no de la empresa calificadora y
no puede interpretarse como una garantía de pago.
La evaluación del riesgo crediticio se basa en el análisis de la
interrelación de los elementos tanto cualitativos como
cuantitativos que mayormente afectan o pueden afectar el
cumplimiento de los compromisos financieros adquiridos por
un emisor. Entre los cualitativos se encuentran factores
tales como: entorno macroeconómico, sector en que
desarrolla su actividad, posición competitiva a nivel nacional e
internacional, planes y estrategias, calidad de la
administración, innovaciones tecnológicas oportunidades de
mercado y políticas de control y auditoria. La calificación
también implica el análisis cualitativo que evalúa aspectos
contables, financieros, de mercado, proyecciones, flujos de
ingresos y egresos, productividad, proveedores, clientes,
entre otros.
La calificación de riesgo ofrece grandes ventajas para el
desarrollo del mercado de valores, entre las que se cuentan:
• Contribuye a una mayor transparencia y uso de la
información en el mercado de títulos de deuda.
• Se crea una cultura de riesgo en la inversión diferente a la
rentabilidad y a la liquidez.
• Brinda una mayor eficiencia al mercado al posibilitarse
fijar la rentabilidad de los títulos en función del riesgo
implícito de los mismos.
• Facilita a los inversionistas institucionales diseñar
portafolios de inversión balanceado de acuerdo con el
riesgo.
• Permite a los inversionistas involucrar fácilmente el factor
riesgo en la toma de decisiones y tener un
parámetro de comparación del mismo entre alternativas
similares de inversión. Dicha posibilidad es aún más
importante cuando al mercado acude un gran número de
emisores y por ello, los inversionistas se encuentran en
una virtual imposibilidad física de analizar
pormenorizadamente a cada uno de ellos.
• Posibilita la ampliación del número de emisores e
inversionistas que acuden al mercado público. En efecto,
un emisor que no ha acudido al mercado por temor a no
colocar sus títulos o a tener que pagar un alto
rendimiento para poder hacerlo, al resultar bien
calificado puede obtener mejores condiciones financieras
para la financiación a través de oferta pública de nuevos
títulos o para la consecución de otro tipo de crédito, al
paso que mejora la proyección de la imagen de la
empresa favoreciendo su posición competitiva.
• Al conscientizarse el inversionista sobre los riesgos que
asume al comprar un valor, se elimina la concepción
equívoca que existe en el mercado público de valores de
algunos países sobre la garantía implícita que el Estado
brinda a una emisión.

3. TIPOS DE RIESGO QUE CUBREN LAS AGENCIAS


CALIFICADORAS
3.1 Del riesgo emisor y del riesgo soberano
De la calificación de riesgo crediticio de una entidad hace
parte el riesgo país o riesgo económico, que es la
consideración del ambiente económico de negocios y social en
donde opera el emisor. El anterior elemento es muy
importante también en la determinación del riesgo soberano.
El último se identifica con el grado y la forma en que las
acciones del gobierno pueden afectar, directa o
indirectamente, la habilidad de un deudor para utilizar los
fondos disponibles y cumplir con sus obligaciones de deuda en
moneda extranjera. La calificación del riesgo soberano
depende también del grado de integración del país al sistema
financiero internacional y de la tradición de cumplimiento
oportuno de sus obligaciones financieras externas.
La calificación de riesgo soberano equivale a la mayor
confianza que se puede tener en la calidad de los títulos
valores de un país y se asocia a la capacidad, voluntad y
tradición del gobierno de cumplir puntualmente con su propia
deuda externa y con la que él garantiza. Dicha puntualidad es
muy representativa de la efectividad de las políticas
económicas que aplican las autoridades y de la fortaleza del
sistema económico para sostenerse más allá del mediano
plazo. En estas circunstancias el riesgo soberano es reducido.
En el aspecto de la voluntad de pago tiene menor importancia
en la evaluación de las empresas particulares,
debido a que tienen una capacidad legal limitada, mientras,
que los gobiernos pueden dejar de pagar las obligaciones por
razones políticas, aunque tengan la disponibilidad financiera
para cumplirlas en su momento.
Frente a la deuda soberana en moneda nacional, la capacidad
y voluntad de un gobierno de cumplir sus obligaciones esta
apoyada en su poder impositivo y en su control sobre el
sistema financiero nacional, lo que potencialmente le
permitiría un acceso ilimitado a los recursos en moneda
nacional. En la evaluación de este asunto inciden las variables
fiscales y monetarias. Para el cumplimiento de la deuda
pública pactada en moneda extranjera se deben asegurar
divisas, lo cuál exige tener políticas y ver la evolución de la
balanza de pagos.
3.2 Los Grado de inversión y grado especulativo
En las clasificaciones de riesgo de la deuda soberana, las
agencias calificadoras utilizan letras, que a su vez se agrupan
en dos grandes bloques denominados, respectivamente,
grado de inversión y grado especulativo.
Cuando una deuda soberana recibe el grado de inversión,
significa que la empresa calificadora no tiene absolutamente
ninguna duda de que el país en cuestión cumplirá al pie de la
letra con sus compromisos de deuda; con grado especulativo,
significa que existe algún grado de
riesgo para el inversionista en la adquisición de títulos de
deuda.
En otros términos, el propósito de estos tipos de calificaciones
es dar una señal a los inversionistas sobre la seguridad de
pago de los documentos de deuda que adquieran de cierto
país. Esto genera una demanda de títulos de los países
calificados.
Como se señaló anteriormente, las agencias otorgan
calificaciones tanto a los gobiernos soberanos como a las
compañías industriales o las instituciones financieras. Una
regla de criterio que utilizan es que ningún emisor corporativo
podrá tener una calificación mayor que la de su país de
origen. Es decir, existe una calificación techo a la que las
compañías pueden aspirar, siendo esta la calificación
soberana.
Este criterio se basa en el hecho de que cualquier compañía
constituida bajo las leyes de un país determinado siempre
estará sujeta a las leyes y disposiciones del gobierno
soberano de dicho País. Esto tiene como resultado que el
emisor es dependiente de las regulaciones del gobierno de su
país para la obtención de la moneda extranjera que requiere
para cumplir con sus obligaciones.
4. LAS EMPRESAS CALIFICADORAS Y LA ESCALA DE
CALIFICACION
Las agencias calificadoras son empresas privadas dedicadas a
la evaluación de un país desde el punto de vista político,
económico y social la cual da una calificación que sirve de
instrumento para las decisiones de inversión y permite mitigar
el riesgo que supone invertir en activos financieros de
diversos prestatarios, ya sean estos países, entidades
estatales, provincias, ciudades o empresas.
En otras palabras, lo que califican las agencias es la capacidad
y el deseo de un emisor soberano para devolver la deuda
emitida de manera periódica, tanto el principal como los
intereses, lo cual sirve de guía a los inversionista-s o hombres
de negocio para la adecuada toma de decisiones en materia
de inversión.
A nivel internacional existen diversas agencias calificadoras,
sin embargo, tres son las más prestigiadas:
4.1 Stándard and Poor’s (S&P)

Las clasificaciones que efectúa S&P provee a los inversionistas


de una evaluación de los bancos alrededor del mundo,
instituciones de ahorros y préstamos, bancos de inversión,
gobiernos y compañías financieras. Las clasificaciones tienen
una variedad de categorías, que dan a los inversionistas una
herramienta para distinguir entre los tipos de riesgos a los
cuales estarían expuestos.. El criterio de clasificación es una
composición de dos herramientas. La primera, es
fundamentalmente un análisis de crédito. Esta
utiliza un análisis cuantitativo para determinar la posición
financiera de la institución, incluyendo la calidad de la cartera,
liquidez, ganancia y adecuación patrimonial. La segunda, se
centraliza en factores cualitativos como el alcance y calidad
de la administración, perfil de riesgos, agresividad del
negocio, y el apoyo de parte de los entes reguladores. Las
categorías de clasificación y sus respectivos significados son:
4.1.1 Grados de Inversión de Largo Plazo:
AAA Es el más alto grado de seguridad, con una excelente
capacidad de pago.
AA Un alto grado de seguridad con una fuerte capacidad de
pago. Estas
emisiones difieren muy poco de otras con mayor clasificación.
A Un fuerte nivel de seguridad y capacidad de pago, pero ésta
clase es un poco más susceptible al largo plazo, que las
anteriores, en condiciones económicas adversas.
BBB Un grado satisfactorio de seguridad y capacidad de pago,
pero estas emisiones son mas vulnerables ante
condiciones económicas adversas que las anteriores.
4.1.2 Grados Especulativos de Largo Plazo:
Los clasificados en estas categorías tienen características
predominantemente especulativas en su capacidad para
pagar intereses y capital, ‘BB’ indica el más bajo grado de
especulación y ‘C’ el más alto grado.
BB Esta categoría refleja menos vulnerabilidad de
incumplimiento que otras emisiones especulativas de
corto plazo. Sin embargo, estas emisiones están más
expuestas a las incertidumbres imperantes y a
condiciones económicas o financieras adversas poniendo
en duda su capacidad de pagar capital e intereses al
vencimiento.
B Esta categoría indica que las emisiones tienen una
vulnerabilidad de incumplimiento mayor, pero en la
actualidad tienen la capacidad de cumplir con los pagos
de interés y capital. Adversidades en los negocios, en las
condiciones financieras, o económicas impedirían su
capacidad de pagar los intereses y el capital.
CCC Las emisiones clasificadas “CCC” tienen en el momento
una vulnerabilidad de incumplimiento que puede notarse
y depende de condiciones favorables de negocios,
financieras y económicas para poder cumplir con los
pagos de interés y capital al vencimiento. Adversidades
en las condiciones de negocios, económicas y financieras
probablemente causarían incumplimiento en el pago de
sus obligaciones.
CC Se aplica a emisiones que son subordinas a otras
obligaciones calificadas C y que por lo tanto contarían con
menos protección.
D Incumplimiento
E No hay suficiente información para calificar.
4.1.3 Grados de Inversión de Corto Plazo:
A-1 Esta es la mas alta categoría indicando que el nivel de
seguridad de cumplimiento al vencimiento es bastante
fuerte. Aquellas emisiones que se consideran que cuentan
con características de seguridad extremadamente fuertes
llevan su categoría con un signo positivo (+).
A-2 La capacidad de cumplimiento al vencimiento de estas
emisiones es satisfactoria. Sin embargo, el grado relativo
de seguridad no es tan alto como el de la categoría A-1.
A-3 Las emisiones bajo esta categoría tienen una adecuada
capacidad de cumplimiento de sus obligaciones al
vencimiento. Sin embargo, son más vulnerables que las
emisiones de más alta categoría ante los cambios
adversos durante ciclos económicos.
Más (+) o menos (-) Clasificaciones desde “AA/A-1+” hasta
“CCC/C” pueden ser modificados con un signo de más o
menos, para reflejar su posición relativa dentro de las
categorías de clasificación.
N.R. Indica que ninguna clasificación ha sido pedida, no hay
suficiente información en la cual se puede basar la
clasificación, o que S&P, por norma, no clasifica ese tipo de
obligación en particular.
4.2. MOODY’S INVESTORS SERVICE (Moody´s)
Con la diversificación de instrumentos de inversión y la
globalización de los mercados financieros, las calificaciones de
Moody's se han extendido hasta abarcar compañías
industriales, instituciones financieras y gobiernos nacionales y
estatales en aproximadamente 90 países. En sus
calificaciones Moody's considera que las evaluaciones no se
debe basar sólo en un análisis de indicadores y razones, tanto
políticos como económicos. Está calificación no se refiere
exclusivamente a la calidad de crédito de un Gobierno, sino
que va referida a la totalidad del país, incluyendo deudores
del sector público y privado.
En cuanto a deuda soberana, los criterios de clasificación que
utiliza se basan en dos aspectos fundamentales. En primer
lugar, un país puede incumplir sus obligaciones por una
deficiencia crónica de generación de divisas, que suele estar
producida por razones de índole política y económica. En
segundo lugar, un país puede no cumplir sus obligaciones de
deuda internacionales por un problema de liquidez a corto
plazo.
En el caso específico de Moody's la escala y el significado que
utiliza para clasificar los riesgos es la siguiente:
4.2.1 Clasificación de Deuda de Largo Plazo:
Aaa Los Bonos clasificados Aaa son considerados de la mejor
calidad. Ellos tienen el menor nivel de riesgo de inversión y
generalmente se refiere a ellos como "de máxima garantía"
(“gilt edged”). Los pagos de intereses se
encuentran protegidos por márgenes amplios o
excepcionalmente estables y el pago de capital es seguro.
Aunque varios de los elementos que brindan seguridad están
sujetos a cambios, los mismos son predecibles y eso evita que
tales cambios alteren la buena posición de estas emisiones.
Aa Los bonos clasificados Aa son considerados de alta calidad
bajo todos los estándares. Al igual que la clasificación Aaa
son generalmente conocidos como bonos de alto nivel. Esta
clasificación es de más baja calidad que los mejores bonos
porque los márgenes de protección no son tan buenos como
en los títulos de categoría Aaa, porque los elementos de
protección tienen mayor fluctuación o porque existen otros
factores que hacen que el riesgo de largo plazo parezca un
poco mas alto que en los títulos de clasificación Aaa.
A Los bonos clasificados A poseen muchos atributos
favorables para la inversión y son considerados como
obligaciones de un nivel medio-alto. Los factores que dan
seguridad al capital e intereses son considerados adecuados,
pero pueden existir elementos que los consideren susceptibles
a un deterioro en el futuro.
Baa Los bonos clasificados Baa son considerados como
obligaciones de nivel medio (es decir, no son ni de muy alta,
ni de muy baja seguridad). Los pagos de intereses y capital
aparecen adecuados en el presente, pero pueden carecer de
ciertos elementos de protección o, por sus
características, no ser confiables más allá de cierto tiempo.
Tales bonos carecen de características sobresalientes para la
inversión y de hecho, también tienen características
especulativas.
Ba Los bonos clasificados Ba son considerados como
obligaciones que poseen elementos especulativos; su futuro
es inseguro. Los elementos de protección de intereses y
pagos de capital son generalmente muy moderados, por ende
no son tan seguros durante los ciclos económicos futuros.
Estos bonos se caracterizan por su incertidumbre.
B Los bonos clasificados B generalmente carecen de las
características de inversión deseables. Es poca la seguridad
de pago de intereses y de capital, al igual que la preservación
de los términos en los contratos más allá de un largo período
de tiempo.
Caa Los bonos clasificados Caa tienen un pobre prestigio.
Estas emisiones pueden estar en incumplimiento o tener
elementos de riesgo en cuanto al cumplimiento de capital o
intereses.
Ca Los bonos clasificados Ca representan obligaciones que
son altamente especulativas. Esta emisiones generalmente
están en incumplimiento o sufren de otras fallas muy
marcadas.
C Los bonos clasificados C tienen el más bajo nivel de
clasificación y su posibilidad de mejorar de categoría de
inversión es extremadamente poca.
Nota: Moody’s Investor Service utiliza modificadores
numéricos 1, 2, y 3 en cada clasificación genérica desde Aa
hasta B. El modificador 1 indica que la obligación está en un
alto nivel dentro de su clasificación genérica; el modificador 2
indica que está en nivel medio; y el modificador 3 indica una
clasificación de nivel bajo dentro de la clasificación
correspondiente.
4.2.2 Clasificación de Deuda de Corto Plazo:
Las clasificaciones de deuda de corto plazo de Moody's son
opiniones sobre la capacidad que tienen los emisores de pagar
puntualmente sus obligaciones. Estas obligaciones
generalmente tienen un vencimiento original menor de un
año, a menos que se especifique lo contrario. Moody’s emplea
las tres siguientes categorías, todas evaluadas como grado de
inversión, para indicar la relativa capacidad de pago por parte
de los emisores clasificados:
P-1 Los emisores con clasificación Prime-1 (o las
instituciones de apoyo financiero) tienen una capacidad
superior para el pago de sus obligaciones prioritarias de corto
plazo. La capacidad de pago Prime-1 se sustenta en base a
las siguientes características:
− Posiciones líderes de mercado en industrias bien
establecidas.
− Altos rendimientos sobre la utilización de fondos.
− Estructura de capital conservadora con una dependencia
moderada sobre deuda y amplia protección de los
activos.
− Amplios márgenes de ganancias que cubran los gastos
financieros fijos y una alta capacidad de generar
efectivo.
− Acceso bien establecido en diversos mercados financieros
y fuentes alternas de liquidez muy seguras.

P-2 Los emisores clasificados Prime-2 (o las instituciones de


apoyo financiero) tienen una fuerte capacidad para pagar sus
obligaciones prioritarias de corto plazo. Esto es generalmente
sustentado en base a muchas de las características antes
mencionadas pero en menor grado. La tendencia que muestra
los ingresos y las razones financieras, aunque buenas, son
más variables. Las características de capitalización, aunque
continúan siendo apropiadas, están más propensas a verse
afectadas por factores externos. Mantienen una fuente alterna
de liquidez amplia.
P-3 Los emisores clasificados Prime-3 (o las instituciones de
apoyo financiero) tienen una capacidad aceptable para pagar
sus obligaciones prioritarias de corto plazo. Las características
de las industrias y los componentes de los mercados pueden
tener un efecto más pronunciado. La variación en los ingresos
y en la rentabilidad pueden dar como resultado cambios en
los niveles de las medidas de protección de deuda y pueden
requerir niveles de apalancamiento financiero relativamente
altos. Mantienen una fuente alterna de liquidez adecuada.
• Los emisores clasificados Not Prime no encajan en ninguna
de las categorías de las clasificaciones “Prime.”
4.3 FITCH-IBCA (FITCH)

Es la tercera agencia calificadora más importante, pero dada


la similitud de criterios con Standard and Poor's,
generalmente el desempate se salda a favor de la calificación
otorgada por esta última agencia. Actualmente, las agencias
calificadoras Fitch-IBCA y Duff & Phelps se han fusionado y a
partir de dicha fusión ambas agencias emitirán una misma
calificación; para ello D&F adoptará la escala empleada por
FitchIBCA.
Los criterios de calificación se basan en la revisión de las
variables macroeconómicas habituales haciendo hincapié en el
estudio de situación política y social, y en todos aquellos
factores que pueden contribuir a desestabilizar el sistema
político, como terrorismo y corrupción administrativa. Es
decir, su análisis lo realiza tomando, en cuenta factores
cualitativos y cuantitativos, que se entremezclan y son
difíciles de ponderar en forma aislada.
Las calificaciones de Fitch proporcionan una opinión de la
capacidad de pago de una institución o de una emisión de
valores en el cumplimiento a tiempo del pago de intereses,
comisiones, dividendos de acciones preferidas o el repago o
pago del principal de una deuda. Estas calificaciones del
riesgo de crédito aplican a varias entidades públicas y
privadas incluyendo las emisiones de gobierno,
financiamientos estructurados, corporaciones, préstamos a
bancos, a contrapartidas, acciones preferidas así como las
fortalezas financieras de las compañías de seguros y garantes
financieros.
4.3.1 Clasificación de Deuda de Largo Plazo:
La escala de calificaciones siguientes se aplica a compromisos
en monedas extranjeras y monedas locales
Aaa Es la calidad más alta del crédito. Denotan la expectativa
más baja del riesgo de crédito. Se asignan solamente en caso
de que dé la capacidad excepcionalmente fuerte para el pago
oportuno de compromisos financieros. Esta capacidad es
altamente poco probable ser afectado por acontecimientos
previsibles.
Aa Calidad muy alta del crédito. Denotan una expectativa
muy baja del riesgo de crédito. Indican la capacidad muy
fuerte para el pago oportuno de compromisos financieros.
Esta capacidad no es perceptiblemente vulnerable a los
acontecimientos previsibles.
A..Alta calidad del crédito. Denotan una expectativa baja del
riesgo de crédito. La capacidad para el pago oportuno de
compromisos financieros se considera fuerte. Esta capacidad
puede, sin embargo, ser más vulnerable a los cambios en
circunstancias o en condiciones económicas que el caso para
grados más altos.
BBB Buena calidad del crédito. Indica que hay actualmente
una expectativa baja del riesgo de crédito. Las capacidad para
el pago oportuno de compromisos financieros se considera
adecuada, pero los cambios adversos en circunstancias y en
condiciones económicas son más probables deteriorar esta
capacidad. Esta es la categoría de inversión más baja.
4.3.2 Grados Especulativos
Corresponden a la falta de certeza del repago oportuno de
capital e intereses.
BB Especulativo. Este grado indica que hay una probabilidad
de riesgo de crédito en desarrollo, particularmente como
resultados adversos en un corto plazo a los cambios
económicos; sin embargo, negocios o alternativas financieras,
tal vez disponibles, podrán permitir cumplir los compromisos
adquiridos.
B Altamente especulativo. La emisiones calificadas con B
indican un nivel más alto de incertidumbre y por lo tanto
mayor probabilidad de incumplimiento que las emisiones con
mayor calificación. Cualquier acontecimiento adverso podría
afectar negativamente el pago oportuno de capital e
intereses.
CCC, CC, C Alto riesgo de incumplimiento. El incumplimiento
es una posibilidad verdadera. La capacidad para cumplir los
compromisos financieros están basados
sobre posibles negocios favorables o el desarrollo de
acontecimientos económicos. El grado de CC indica que el
incumplimiento de alguna forma es probable. El grado C
indica que el incumplimiento es inminente.
DDD, DD, D Incumplimiento (default). En esta categoría los
grados se basan en la perspectiva de alcanzar la recuperación
parcial o completa en una reorganización o una liquidación del
deudor. Mientras se espera la recuperación, los valores de la
recuperación son altamente especulativos y no se pueden
estimar con precisión alguna. Las obligaciones con calificación
DDD tiene un potencial de entre 90% a 100% de
recuperación de las cantidades e intereses pendientes de
pago. La DD indica una recuperación potencial de entre 50%
a 90%, mientras que la D es el potencial recuperación más
bajo de 50%.
Las empresas clasificadas en estas categoría, han incumplido
algunas o todas sus obligaciones. Empresas con calificación
DDD tiene grandes posibilidades de reasumir su
funcionamiento o de continuar sus operaciones con o sin un
proceso formal de reorganización. Las clasificadas como DD y
D, están generalmente experimentando un proceso formal de
reorganización o de liquidación; aquellas clasificadas DD son
las que tiene una posibilidad más alta de satisfacer una
porción de las obligaciones pendientes, mientras que las D
tiene posibilidades remotas de compensar parcial o todas las
obligaciones.
4.3.3 Clasificación de Deuda de Corto Plazo:
La escala de calificaciones siguientes se aplican a
compromisos en monedas extranjeras como locales. Un grado
a corto plazo tiende un horizonte de tiempo de menos de 12
meses para la mayoría de las obligaciones, o hasta tres años
para valores del gobierno de los Estados Unidos de
Norteamérica, y así pone mayor énfasis en la liquidez
necesaria para resolver compromisos financieros de una
manera oportuna.
F1 Es la calidad más alta de crédito. Indica la capacidad
superior para el pago oportuno de compromisos financieros;
posee una capacidad superior para conservar el valor del
capital , y de limitar la exposición al riesgo de pérdidas por
factores crediticios.
F2 Buena calidad de crédito. Una capacidad satisfactoria para
el pago oportuno de compromisos financieros. Tiene una
fuerte capacidad para conservar el valor del capital y de
limitar las exposición al riesgo de pérdidas por factores
crediticios, con un riesgo incremental limitado en comparación
con fondos calificados con la categoría más alta.
F3 Calidad justa del Crédito. Posee una capacidad razonable
para conservar el valor del capital y limitar la exposición al
riesgo de pérdidas por factores crediticios. Los fondos de
calificación F3 podrían ser más vulnerables a acontecimientos
adversos, tanto externos como internos,
que los fondos con calificación más alta. Podía dar lugar a una
reducción a grado de no inversión.
B Especulativo. Capacidad mínima para el pago oportuno de
compromisos financieros. Es más vulnerable a los cambios
financieros y económicos adversos a corto plazo.
C Alto riesgo de incumplimiento. El incumplimiento es una
posibilidad verdadera. La capacidad para cumplir con
compromisos financieros esta determinado por la
sostenibilidad del negocio y un ambiente económico
favorable.
D Incumplimiento (default). Denota un incumplimiento real e
inminente de cumplir con los compromisos financieros.
Nota a los grados a largo plazo y a corto plazo: Signo de
más( “+”) o menos (“-“) pueden ser agregado a un grado
para modificar el estado relativo dentro de la categoría
importante del grado. Tales sufijos no se agregan a la
categoría AAA de largo plazo, a las categorías por debajo de
CCC o a los grados a corto plazo con excepción de F1.
5. Cuadro con la Escala comparativa a Largo Plazo de
las tres Agencias Calificadoras.
COMENTARIOS
Desde sus inicios las Agencias Calificadoras de riesgo de
crédito no han sido reguladas por organismo alguno; han ido
a la libre, como se dice, basando sus juicios de una manera
subjetiva en lo que debe ser el comportamiento macro y
micro económico de los gobiernos, una corporación, valores
financieros, para mencionar algunos.
Dictan pautas de cómo debe ser el comportamiento en el
manejo de deudas y compromisos financieros.
Hemos visto como paso a paso con esta subjetividad en las
evaluaciones que ellos realizan, se han convertido en un ente
poderoso con credibilidad, al extremo de crear dependencia
de organismos rectores de políticas monetaria y económicas
de países, corporaciones, instituciones bancarias, instituciones
financieras en general, de individuos y por último de
organismos regionales: organismos como el FMI y el comité
de Supervisión Bancaria de Basilea. Muchos de los modelos,
decisiones y normas que se plasman en los acuerdos, son
tomadas de las agencias calificadoras de riesgo.
Por ejemplo, La Superintendencia de Bancos de Panamá, en la
Resolución No.7-2000 (de 8 de septiembre de 2000), para la
constitución de provisiones adecuadas utiliza como criterio
mínimo para la identificación, revisión y control de riesgo país
en actividades relacionadas con préstamos, depósitos de
bancos e inversiones en valores, los grados de calificación que
emplean las agencias calificadoras internacionales. Estas
empresas actúan como organismos multilaterales sin serlo;
tenemos que tener en cuenta que independientemente de la
función que desempeñan como calificadores de riesgo de
crédito, son entes o empresas privadas globalizadas y no
Organismos Multilaterales.
Sustenta lo expuesto al inicio del párrafo anterior, cuando
vemos que en el documento consultivo del Nuevo Acuerdo de
Capital de Basilea, Parte 2: El Primer Pilar – Requisitos de
Capital mínimo, en el punto 22 (El Método estándar – Reglas
Generales), hay una parte que dice: “Para ponderar el riesgo
en el método estándar, los bancos podrán utilizar las
evaluaciones realizadas por las instituciones de evaluación de
crédito externos, reconocidas como admisibles para fines de
capital por los supervisores nacionales, de acuerdo con los
criterios definidos en la sección A-“ del presente documento” 1.
Luego muestra el cuadro con la ponderación correspondiente
de acuerdo al grado o calificación que tenga la entidad
bancaria. He utilizado este punto como muestra de mi
planteamiento, pero en el documento que hago mención más
adelante se sigue utilizando como modelo los empleados por
las compañías calificadoras de riesgo.
De hecho al ser aceptado el documento por todas las
autoridades reguladoras de banco del mundo, indirectamente
están siendo influidas por la concepción subjetiva y no
regulada de las entidades calificadoras, auque también,
podemos decir, que al ser aceptado por la mayoría de los
reguladores automáticamente es valida la acepción de los
parámetros de riesgo de las instituciones
1 Documento Consultivo, “El Nuevo Acuerdo de Capital de Basilea, Emitido por el Comité de Supervisión
Bancaria de Basilea, enero 2001. Documeento para consulta hasta el 31 de mayo de 2001, Banco de Pagos
Internacionales (BIS).
calificadoras de riesgo crediticio. Para mí, esta no debe ser la
situación, por el contrario deben ser los países que dicten las
reglas y parámetros a aplicar en cada situación y ellos, las
agencias calificadoras, apegarse a las decisiones y parámetros
que dicten las autoridades reguladoras.
Las Agencias Calificadoras de Riesgo tienen una larga historia
y un rol en la calificación de riesgos como un servicio a la
inversiones realizadas por los inversionistas, pero tienen que
tener un nivel de regulación pública muy importante. Si se
transfiere ese rol a la iniciativa privada, sin supervisión
pública, se toma el riesgo o se expone a que los agentes
privados pasen de calificadores a operadores.
Mi planteamiento concuerda con muchos académicos, políticos
y hombres de negocios que han sugerido que la industria de
las calificadoras de riesgo debería ser reformada o regulada
por el estado o hasta nacionalizadas. Los que sustentan esta
opinión se basan en el argumento de que estas agencias han
tomado un papel demasiado trascendental en la evaluación
del riesgo de un bono, un país o una corporación; por lo
tanto, decimos que se han convertido en un arma de juicios
financieros y económicos peligrosos. Llegan a un país, hacen
su investigación y luego plasman en un documento, sus
percepciones de la situación del país o de la corporación; le
dicen a las autoridades de los países, a los gobiernos los que
deben o
no deben hacer para mantener una calificación, que en una u
otra medida afecta positiva o negativamente las percepciones
de riesgo por parte de los inversores de los mercados de
capitales, poniendo en peligro en un momento dado a países,
ya que los lleva al ostracismo financiero internacional
perjudicando de esta forma la búsqueda de capitales; además
influyen en que el valor del mercado de éstos se vean
afectados por estas calificaciones dando como resultado unos
mayores costos de interés que no son, en muchos casos,
resultados de los emisores.
Debemos recordar lo que ha estado aconteciendo desde la
década de los 80´s, que es cuando toman fuerza, y debemos
recordar lo que aconteció en los últimos años con el fiasco de
sus evaluaciones y predicciones de las crisis del sudeste
asiático en 1998 y 1999 con Indonesia, Thailandia, Philipinas
y Rusia por mencionar algunos casos. Para reforzar lo
anterior, tenemos que en un informe de 1999 de la consultora
“First Washington Associates” de Estados Unidos, con relación
a las calificaciones que se le había dado a Argentina,
informaba que las notas de las agencias calificadoras
estuvieron “infladas” y que esto ocurrió, en gran medida, por
las regulaciones gubernamentales. El informe insinuaba la
inconveniencia de un sistema de calificación compulsiva y
también afirmaba que “algunas agencia calificadoras habían
“inflado” las notas porque “la competencia por los negocios
entre las ochos firmas sin duda motivó ratings inflados”.
Todos hemos vivido lo que ha estado sucediendo en Argentina
en los últimos dos años por criterios, tal vez, equivocados.
Estas Agencias Calificadoras de riesgo pueden llevar a un país
o corporación o inversionista a la quiebra al cerrarle con sus
comentarios las posibles fuentes de salidas y de recursos
financieros que se requieran en un momento dado.
Resumiendo, tenemos que es un hecho importante, tener en
cuenta que son empresas privadas, que brindan un servicio
muy importante para el mundo financiero, y que sus
comentarios son sumamente peligrosos. Por ser empresas
privadas que se dedican a la comercialización de servicios
financieros, se deben a sus clientes; con esto no quiero decir
que no puedan ser empresas honesta y confiables, pero
pueden ser sujetas a manipuleo porque ellos se deben a su
clientela. Tal vez se dejen llevar por las consideraciones de las
autoridades y corporaciones en un momento dado, porque
tiene que seguir con el negocio en marcha, tienen que
reportar ganancia y repartir dividendos a sus accionistas.
Hemos vivido como en los últimos dos años se han suscitados
eventos de quiebras o incumplimientos de obligaciones por
parte de empresas como Enron, Kmart, Vivendi, Worldcom,
por mencionar algunas, que estuvieron bien calificadas, con
grados de calificaciones altos y sin embargo, las condiciones
de las empresas no ameritaban esos grados altos de
calificación, porque habían adulterado, en muchos casos, los
libros
contables y estas agencias no tuvieron el olfato o se dejaron
llevar por la grandeza que mostraban dichas empresas. No
hicieron un verdadero “Due Diligence” y si lo hicieron y se
dieron cuenta, nunca dijeron nada. Lo triste de todo esto, es
que hubo grandes pérdidas de dinero para los inversionistas
sin que se pudiera responsabilizar al trabajo de investigación
por parte de las empresas calificadoras. En este juicio o
comentario, incluyo a los entes gubernamentales que tienen a
su cargo el vigilar, regular y sancionar o tomar medidas
preventivas, para que no se den situaciones como las
mencionadas anteriormente.
Concluyo y, es mi opinión final, que todas estas empresas
privadas que se dedican a la calificación de riesgos crediticios,
se deben fusionar, porque lo que acontece en la actualidad es
que estas empresas calificadoras están en amplia
competencia por el mismo negocio y puede ser, en un
momento dado manipuladas por las empresas a las cuales
están calificando, porque son clientes y en la competencia no
pueden perder clientes. Una vez fusionadas, las que subsistan
deben ser regulada por autoridades locales o crear un
mecanismo regulador, como es el caso de Basilea, que
supervise la actividad de estas empresas y dicte los
parámetros que se deben seguir. También puede crearse un
organismo como el FMI que tiene la participación de todos los
países del mundo, aunque en esta última idea habría conflicto
de intereses
por parte de los países participantes y podría haber juicios viciados.

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