ESTUDIANTE: jhovana Mendoza Ayala
La bronquitis crónica es la inflamación e irritación de los
conductos bronquiales, las vías respiratorias que llevan oxígeno a
los alvéolos en sus pulmones. Esta irritación causa acumulación
de mucosidad. Los mocos y la irritación de los conductos hace
que sea más difícil para sus pulmones inhalar oxígeno y exhalar
dióxido de carbono.
La bronquitis crónica es un tipo de enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC).
Parálisis ciliar de las células de la mucosa respiratoria, lo cual ocasiona
una retención de las secreciones de moco por las células caliciformes
incrementando enormemente el riesgo de infecciones secundarias.
Inflamación de la mucosa bronquial y alveolar con infiltración de
neutrófilos y un incremento en la acumulación de proteasas tóxicas,
causando destrucción del epitelio ciliar, fibrosis y metaplasia escamosa
incrementando grandemente el riesgo de una obstrucción local
irreversible.
Espasmo bronquial con obstrucción bronquial reversible y con el
tiempo, destrucción del epitelio ciliar, fibrosis y metaplasia.
Hipertrofia glandular con hipersecreción de moco por la mucosa
pudiendo llevar a insuflación pulmonar
Fumar: El principal factor de riesgo. Hasta el 75% de las personas
que tienen bronquitis crónica fuman o solían fumar
Exposición a largo plazo a otros irritantes pulmonares: Incluyendo
humo de segunda mano, contaminación del aire y humos y polvos
químicos del ambiente o del lugar de trabajo
Edad: La mayoría de las personas con bronquitis crónica
tiene al menos 40 años cuando comienzan sus síntomas
Genética: Esto incluye la deficiencia de alfa-1 antitripsina, que es una condición
genética. Además, los fumadores que tienen bronquitis crónica tienen más
probabilidades de tenerla si tienen antecedentes familiares de EPOC
Tos frecuente o tos que produce mucha mucosidad
Sibilancias
Un silbido o chirrido cuando respira
Falta de aliento, especialmente si hace actividad física
Sensación de presión en el pecho
Algunas personas con bronquitis crónica contraen
infecciones respiratorias frecuentes, como resfriados y
gripe. En casos severos, la bronquitis crónica puede
causar pérdida de peso, debilidad en los músculos
inferiores e hinchazón en los tobillos, pies o piernas
El diagnóstico de bronquitis crónica se realiza por la historia clínica (tos y
expectoración durante más de 3 meses al año) y tras descartar otras
enfermedades pulmonares mediante una radiografía de tórax o
tomografía computarizada
En situaciones avanzadas, cuando la bronquitis crónica se asocia a una
EPOC, se debe demostrar una obstrucción permanente al paso de aire a
través de los bronquios. Para ello se debe realizar una espirometría, una
prueba que consiste en soplar por una boquilla para ver la capacidad de
los pulmones
Realizar una gasometría
Pruebas de laboratorio (como pruebas de función pulmonar y análisis
de sangre)
Cambios en el estilo de vida, como:
Dejar de fumar
Evitar el humo de segunda mano y los lugares donde podría
respirar otros irritantes pulmonares
Plan de alimentación que satisfaga sus necesidades nutricionales.
La actividad física puede fortalecer los músculos que lo ayudan a
respirar y mejorar su bienestar general
Medicamentos, como:
Broncodilatadores
Vacunas contra la gripe y la neumonía neumocócica
Antibióticos si tiene una infección pulmonar bacteriana o viral
Terapia de oxígeno
Rehabilitación pulmonar
Trasplante de pulmón