Elisalde
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temas / historia
HISTORIA SOCIAL DE LA
ARGENTINA CONTEMPORÁ1
(1930-2003)
~udeba
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11 [Link]
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La Dictadura cívico-militar:
:!¡
·~ apertura económica y terrorismo
de Estado (1976-1983) "'
Roberto Elisalde 1
militares o profesionales afines, formó parte también de las medidas que Marzo de 1976 - ~rzo de 1981 Jorge Rafael Videla
contribuyeron a suspender la vigencia de la Constitución nacional.
Marzo, diciembre de 1981 Roberto Viola
Los objetivos económicos que formuló la nueva gestión se basardrt
en la enunciación pública de criterios modernizadores y de expansión del Dici~mbre de 1981- julio de 1982 Leopoldo Fortunato Galtieri
aparato productivo. El nuevo ministro de· Economía, Alfredo Martínez de Julio de 1982 , diciembre de 1983 Reynaldo Benito Bignone
Hoz, en uno de sus primeros discursos, mencionó que debía resolver lo '
. ,.i
que denominaba "los tres incendios": la inflación, la deuda externa y la
Las medidas de restricción salaria~ fu_er~na:.~:~ª~:
~ d por otras ac-
1:: ' .
recesión. Para controlar la inflación,, que había alcanzado niveles crónicos trabajadores. ¡
de hiperinflación desde mediados de los años setenta, el plan económico se dones que iban a provocar un maylaorddts~1~'linde dts' olver la CGT, prohibir !
'd 1 b · tomó ec1Slon
basó en la estrategia de provocar una disminución en el poder adquisitivo En este sentt o, e go temo . . s colectivas de trabajo. El 1
de los salarios. Por eso, una de sus primeras medidas fue el congelamiento el derecho de huelga y suspender las conve~c10ne dio de las ideas de
ministro de Economía justificaba estas acciones p~r r:ie l de conflictividad
., ,¡
de los haberes por el término de tres meses, lo que significó una pérdida de ·•
que el costo laboral era excesivamente alto y que e ruve .
;I :1
más del 30% de los salarios reales y, consecuentemente, un fuerte descenso
del consumo. d ti as (Benítez, 2001). 4 . ·'¡.
alteraba las metas pro uc v d 1 conómico de corte neoli- .¡,
did fu damental para este roo e o e : ¡-
Otra me a n . . . es de las empresas estatales.
. beral fue el anuncio de un plan de pnvd~ttzalc1onlecc1'o'n de un conjunto de
\ ¡.
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. d li .ó compren tan a se .[
La apertura de la economía y un nuevo régimeíÍ-de acumulación Los critenos e ap cac1 n d l t r pn'vado mientras que, '.
al ~, a a el valor creciente del dól po: un período determinndo políticas en un conjunto de :pormas que simplificaban los mecanismos de
v u~c1on de la moneda argentina A ar Y se senalaban los valores de de- transferencias de recursos al sector privado. En algunos casos, el propio
~on~uó aumentando más que 1 . ~esar de ~stos controles, la inflación Estado era el garante de los créditos solicitados por las empresas a los mer-
evaluación. os v ores estipulados y programadds de 1
.cadas internacionales. Al cabo de un tiempo, el proceso de endeudamiento
1
Bajo estos mecanismos re ul . . alcanzó los cuarenta mil tnillones de dólares. En términos de poder !!COnó- ¡
.Pautados por el Estado g atonas también se fijaron otros p . . mico, esto implico que un pequeño sector social corporativo -las grandes 1
, como por eje 1 recios !
empresas públicas Otra d .. , fu mp o, 1os salarios y las ta-'.cas d. l entidades que controlaban el sistema financiero- dispusiera de porciones
l.
l d' · ec1s1on nd l 1
u: e as
a lCtadura fue la reducción d ;menta en el modelo económico pe
'~bro de productos. Esta medid:, :::~~ees para la importación de un amplio
considerables de capitales, lo que le otorgaba una influencia estructural
sobre el funcionamiento de la economía y, por lo tanto, sobre el conjunto
,r
. la apertura de la economía" s 'gnifl b rada por el equipo·económico como de la sociedad argentina. E·
un~~rtados, aunque mucho~ ;e ell~: a promo~er el ingr1so de producto~ La política económica de la dictadura promovió como estrategia priva_. :L
1;
me . ida se esperaba controlar el a se produ1eran en el;. país. Con esta rizadora la realización de negocios vinculados con el Estado, una manera de ¡;Íf
~~~~7~e)s y, de este_ modo, lograr~~::~!!º~:~ec!os d~ ,los productos evitar posibles resistencias del conjunto de la sociedad que, en su mayoría, L
1
1
. . . a inflac1on (Basualdo no había aprobado este tipo de políticas durante los años previos. Algunos
. La política industrial de I d· . ' economistas especia,lizados en el período llaman "privatización periférica" a
m · a ictadura lim · 1
versiones extranjeras, por lo ue . e mó as restricciones a las esta estrategia de vinculación entre el Estado y algunos monopolios privados.
~as del peronismo, e incluso d~ de;~~~[Link] atrás los modelos industrialis-
¡,
Las empresas le vendían al Estado servicios y actividades que suponían 1 ¡·
chvarzer, la dictadura eliminó los Ilismo. Según el economista Jorge
¡¡
importantes ganancias, sostenidas eón recursos públicos. Estas actividades
concepto de regalías. Est .
.
. controles sobre remisión de di .
a situación era 'd VlSas en no pasaban por ningún tipo de licitación o concurso abierto de empresas, ;~
:f
;1co como altamente favorable ya que e;º~~ .erada por el equipo ecónó- sino que formaban parte de concesiones que el gobierno entregaba dis- +¡. t
e tecnología y marcas- habían· aum os u timos compromisos -valores crecionalmente . (Heredia, 2004:23). 7 En poco tiempo, un buen número
1976 y 1979 (Benitez, 2001:9-11). entado de manera_ c~:>nsiderable entre de grandes empresas descubrieron que les resultaba más seguro y rentable 1
. . Durante estos años, las industri . ·'
dificaciones. Mientras los gr as sufrieron diferentes embates y m
[Link] -que incluían la inve~~~snlfin~cales. vinculados a actiVidades ·divers~~ 7. El gobierno militar impulsó la privatización de numerosas actividades. Así, por ejemplo, promovía
Ios vine 1 d l anc1era- au b . la privatización de la recolección de la basura, financiada en ese entonces por el estado munici-
u a os ª· a economía d d ., menta an sus beneficios pal, o sostenía la provisión por parte del sector privado o brindaba infraestructura necesaria para
. e pro ucc1on se retraían . ' los organismos públicos. Estas transferencias creaban mercados en !"os que había compradores o
. . . o se remaban del
vendedores únicos y contratos a largo plazo que otorgaban garantías de rentabilidad y continuidad
a las empresas privadas que las realizaban.
• 172 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y ... Historia social de la Argentina contemporánea 173
realizar negocios con el Estado que arriesgar en inversiones industriales. dificultades para controlar la inflación. Las diferencias y tensiones también
Entre los beneficiados se hallaban el grupo Pescarmona, que aunque era una se manifestaron ente los diferentes integrantes del equipo económico, por
gran empresa metalmecánica, obtuvo la consesión estatal para construir la ell~ en esta etapa hubo numerosas modificaciones en las secretarías del área
Terminal de Ómnibus de Buenos Aires, y el grupo Macri, poseedor de una (Heredia, 2001:27).
importante firma constructora y la fábrica de autos Sevel que, a poco de En 1981, el general Roberto Viola reemplazó a Videla como presidente
iniciada la dictadura, tomó a su cargo la concesión para la recolección de di'! la República. La nueva gestión sumó a su gabinete 13. figuras del liberalis-
basura de la Ciudad de Buenos Aires. mo que habían sido críticas con la gestión antenor y reemplazó a Martínez
de Hoz por Lorenzo Sigaut. La dictadura eligió a Viola porque consideraba
que era el indicado para promover alguna forma de diálogo político parcial,
La crisis económica de 1980 y los _cambios en·el gobierno ya que durante este período eran evidentes los signos de desgaste y los re-
clamos, no solo en la alianza de gobierno, sino en numerosos sectores de la ·
La política financiera de la dictadura había alentado el crecimiento sociedad, como los organismos de derechos humanos, los partidos políticos
desmedido de entidades bancarias y crediticias, en el marco d~ normativas y el movimiento obrero (No~aro, Palermo, 2003).8
de escasa regulación que permitía a los grupos capitalistas la realización dé·
negocios lucrativos en períodos breves. Desde 1979 comenzaron a profun-
dizarse los enfrentamientos entre los representantes de estas entidades y los El terrorismo de EstadJ: disciplinamiento social, político e
integrantes del equipo económico. ideológico
A comienzos de 1980, estalló la crisis financiera, que se manifestó en
la decisión del gobierno de cerrar numerosas entidades financieras, como En marzo de 1976, la sociedad argentina interpretó el golpe de las
el Banco Mayo, el Banco de Intercambio Regional, los Andes y Oddone, Fi.¡erzas Armadas como una intervención más de las tantas que se habían
porque no podían responder al reclamo de los depósitos por parte de los sucedido desde 1930. La mayor parte de la pqblación pensó que el golpe
inversores y ahorristas. Estos hechos generaron una fuerte desconfianza en tenía como finalidad controlar las instituciones del Estado y reorientar el
los mercados -provocando la fuga de capitales al exterior- así como en el proceso político que era interpretado por los militares como producto de
conjunto de la población. desviaciones del "orden y la civilidad". Sin embargo, el papel de las Fuerzas
En poco tiempo fueron retirado.s millones de pesos de las entidades Armadas en 1976 tuvo características sustancialmente diferentes, ya que
financieras, que el Banco Central debió respaldar y garantizar con fondos implicó la elaboración de nuevas formas de caracterizar la política, las re-
propios. La crisis de las entidades bancarias se produjo porque la mayoría de l¡[Link] sociales y la cultura (Alonso, 1999:327).
ellas no estaba en condiciones de responder a retiros masivos de divisas."A El conjunto de las instituciones del Estado fue dirigido a controlar
poco de iniciado el año 1981, en el marco de una profunda crisis, el gobierno y establecer nuevos patrones de comportamiento político dentro de la
decidió aplicar una devaluación y anunciar cambios políticos y económicos sociedad. Debido a que hts instituciones se orientaron a la aplicación de
en la gestión nacional. acciones y estrategias de terror sobre buena parte de la población, nume-
Conforme a lo estipulado por la Junta Militar, a partir de los primeros rosos especialistas denominan al Estado gestado en esos años como Estado
años comenzaron a realizarse reemplazos entre los comandantes en jefe de terrorista. Para llevar a cabo su política represiva, las juntas militares utili-
j.
las distintas fuerzas. Sin embargo, Videla foe confirmado como presidente a zaron, además de las instituciones que garantizari. el monopolio estatal de
pedido de las tres fuerzas para un nuevo mandato de tres años de duración.
La confirmación de Videla implicaba la continuidad de Martínez de Hoz, a
pesar de que ya en-1978 algunos comandantes ~tares como Viola y Mas- 8. Para dar respuesta al descontento de los grupos capitalistas, Viola designó a Eduardo Oxenford
como ministro de Industria y a Gabriel Frugoni como ministro de Justicia, quienes representaban a los
sera, habían planteado críticas a la política económica, sobre todo por las sectores críticos de la gestión anterio~ a la que acusaban de desarticular el aparato productivo del país.
174 Capítulo VI L O"
. a ictadura cívico-milit .
ar. apertura económica y ... Historia social de la Argentina· contemporánea 175
la fuerza · .
' orgaruzac1ones clandes .
consideraban más eficac tinas, preparadas especialmente a l y decidieron seguir los principios y la formación obtenidos en los cursos de
L es. , as que
os grupos económ· capacitación dictados por oficiales de inteligencia de los Estados Unidos y
terro . icos y las Fuerzas Arrn d .
ne li;;sta para poder aplicar el modelo d a as organizaron el Estado Francia, que habían luchado en las guerras de Vietnam y Argelia, respecti-
o eral. Por ello, e1 ob1·etí·vo d e apertura económica de tl"po vamente. 10 Además, consideraron que la represión ejercida por el general
las o ·
rgaruzaciones
I
guerrill l e esta pol'n·
eras y a rep . , d
l ca
fu e el aniquil,,,.,..; .t d
....uuen 0 e Augusto Pinochet en Chile desde 1973, que incluyó detenciones masivas, i
~c~p~ ares: En Ja práctica, el Estado ::s:n ; las organizaciones obrer¡i.s incluso en estadios de fútbol, tuvo como consecuencia un fuerte rechazo Jr
p mamiento social cuya olí . ans ormó en un mecanismo dé por parte de la comunidad intt;!rnacional. Pc'>r eso, los militares argentinos f.
desplolitización de gran, parte ~e I:pc:bdle t:;ror provocó la paralización y la
¡:
eligieron la estrategia del terrorismo, basada en los secuestros y asesinatos
as organiz . ac1on. .
b. ac1ones empresarial clandestinos, que implicaban procedimientos sistemáticos para evitar su
iem_o_ militar interpretaban que I es, los grupos políticos y el propib go- conocimiento público.
Y polínca del , as causas de la crisis , .
b. prus eran la "subversión" 1 . economica, social Las fuerzas militares entendían que era necesario "aniquilar" a sus
~do ietifirno de 1973, sobre todo por la y ª.gestión del peronismo en ~l oponentes ya que no había, según su parecer, forma de recuperación de los
l en cad presencia e infl .
os como la izquierda ero . uenc1a de los sectores detenidos. Querían evitar que las cárceles se llenaran de presos políticos que
las Fuerzas Armad p rusta. En este escenario I ~a, presionaran para lograr su liberación. El resultado de la aplicación de esta
. as contra la guerril] ' e co,uucto de
guerra, tal como sostenían Io . a no tuvo las características de metodología por parte de las Fuerzas Armadas y policiales fue un genocidio,
s sectores pa tid . una
no ~e expresó cabalmente en nfr . r anos de la represión, dado concretado a través del secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas.
soc1:dad dividida en dos, s:o ~~~anue~tos -~tares que afectaron a : : Los militares no reconocieron la existencia de víctimas, por ello, las organiza-
asesmatos perpetrados por el Es~do :eapli~ac1on de secuestros, torturas y ciones que reclamaban por los derechos y la aparición con vida de los secues,
Las consecuenc· d rronsta. trados o detenidos ilegalmente empezaron a denominarlos "desaparecidos". 11
al ias e esta políti
t modo que fueron víctim , . ca tuvieron un amplio alcance i~ La metodología que desplegó la dictadura se basó en un esquema que
~ersonas de diferentes edad:: m~ltlpl_es sectores de 1~ sociedad argen~~ - respondía a una cadena de mandos, en la que la: mayor responsabilidad cabía
S1Stemátiéo, metódico y cland~s·~:~lO?-el y _credos religiosos. El carácte: a la Junta de Comandantes. Sin embargo, por la naturaleza clandestina de
nente sensación de terror. . e su plicación generaba una p la represión, las bandas organizadas por las tres armas, denominadas "grupos
~e los secuestros Y desapadc:o~:: ~:a quedaban explicitados los m:::; de tareas", actuaron con una relativa autonomía.
eran terroristas" o . I , que en genéricas éxpr . La dinámica de estos grupos represores se basaba en el secuestro de
, simp emente " I h b es1ones como
reresivas se sustentaron en la D~ ~ : rán hecho.,, Estas modafidades las personas que los servicios de inteligencia (la SIDE) identificaban como
sa a por los Estados Unidos I c . ~ e la Seguridad Nacional .imp I "guerrilleros" o "activistas sindicales". Los capturaban y los apresa~an en un
posgu Y as Prmc1pales · ' u-
. erra, con la intención de des 1 . potencias europeas desde la centro de detención clandestino, llamado usualmente "chupadero", que, por
Latina. Durant I - p egar su influencia d .
fo . e os anos sesenta, mucho .. por to a América lo general, se trataba de una c01nisaría, una institución militar o un galpón
rmado ba10 esta doctrina l s militares argentinos se hab' donde se los torturaba para obligarlos a dar información que permitiera
d Y en a apl · · , d ian
en a~n emias norteamericanas Y franc~~:~.~on e la metodología represiva realizar nuevas detenciones (Alonso, 1999:225).
a vez que tomaron el ob.
de que la llamada "lucha anrts~ b1em~, los militares evaluaron la altemart·
realiz b . u vers1va" as · va
ara ajo Ciertos Criterios legal s· Uffilera un carácter público y se 10. Para una perspectiva global sobre la etapa capitalista, ver Wallemstein, Immanuel: La deca-
es. m embargo d h dencia del poder estadounidense, Buenos Aires, CI, 2006.
- , esec aron esta .opción
11. El reclamo por los derechos humanos no solamente tuvo alcances nacionales sino que se
9'. Este proceso represivo fue . constituyó con el tiempo en un proceso de [Link] organizacionales de diferentes niveles y
G1ordano, América La . extendido a toda la re ió 1 . dimensiones, como por ejemplo la búsqueda de verdad y justiGia llevada a cabo por Comisiones
tma. La constnu:ción del orden Bg n a~oamericana. Ver: AnsaJd· W. barriales de diferentes localidades del país. Consultar para CABA: Barrios Por Memoria y Justicia,
' uenos Aires, Ariel, 2012. t, . y
Buenos Aires, Instituto Espacio para la Memoria, 2011.
176 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y...
Historia social de la Argentina contemporánea 177
Los centros clandestinos -que fueron más de 500 en todo el país-
El proceso de disciplinamiento social llevado a cabo por la dictadura
funcionaron como verdaderos campos de concentración y exterminio. Un
tuvo como objetivo central reprimir y debilitar al movimiento obrero. Para
ejemplo de ello fue la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), espe-
ello, se aplicaron numerosas medidas restrictivas para la vida sindical, además
cializada en la represión a los integrantes de la organización Montoneros.
de acciones represivas sobre los trabajadores y sus organizaciones sociales,
Muchos de los detenidos fueron asesinados y sus cadáveres, ocultados en
sindicales y políticas. La Junta Militar prohibió toda ~tividad gremial, así
una fosa común o quemados, se los hizo "desaparecer", arrojándolos vivos
como el derecho a huelga y otras conquistas hist.óricas de los trabajadores.
al Río de la Plata desde aviones, luego de administrarles narcóticos para
Asimismo, el gobierno militar advirtió que la simple agitación o incitación
inmovilizarlos.
a adherir a huelgas o protestas iba a ser considerada pasible de muerte, tal
como ocurrió con numerosos delegados gremiales.
La dictadura declaró a la CGT y a los sindicatos como ilegales, y los
la sociedad argentina frente a la dictadura
conminó a respetar los lineamientos políticos, económicos y sociales de la
pictadura. Para asegurarse de que estas medidas fueran cumplidas, amena-
Los sectores medios y la clase obrera
zó -y en numerosas ocasiones aplicó- con la ley de prescindibilidad, que
facultaba al Estado a dejar cesante a cualquier-étiipleado sin apelar a justifi-
Las reacciones de la sociedad argentina frente a la dictadura fueron
i;::aciones, y, mucho menos, apelación jurídico-laboral por parte del afectado.
diversas. Una parte de los sectores medios, entre los que había profesiona-
La mayoría de los trabajadores y muchos de sus dirigentes fueron du-
les, comerciantes y empleados, vieron en la dictadura la oportunidad de I·
recuperar el "orden social" y fa seguridad que creían perdidos a principios
ramente hostigados y perseguidos por la dictadura, a los que se les aplicó
disLintos tipos de sanciones según sus orientaciones y prácticas. A los más
.."
de la década de 1970. La moderación y el conservadurismo ganaron a un
activos los asesinó o los torturó salvajemente, mientras que a los más mo-
segmento considerable de la sociedad que acompañó y apoyó los anuncios
derados o "negociadores", al decir de los propios sindicalistas, los encarceló
del gobierno militar, creyendo que era necesario aplicar medidas duras a fin
Y luego los liber~ bajo determinadas condiciones. La trágica desaparición
de garantizar el orden social.
de personas tuvo un criterio selectivo, respecto de la distribución de los
A este proceso contribuyó la disminución de las expectativas que los
desaparecidos según profesión u ocupación: los obreros secuestrados fueron
sectores medios tuvieron con el regreso de Perón en 1973 y la crisis del go-
un 30% del total, luego le siguieron estudiantes con un 21%, empleados
bierno peronista hacia 1975. Los conflictos entre la izquierda y la derecha ; ¡·
(17%), profesionales (10.7%), docentes (5.7%), conscriptos (2.5%), amas
peronista fueron interpretados por buena parte de los sectores medios como
de casa (3 .8%), entre otros grupos sociales, religiosos y culturales.º
la representación del desorden y la conflictividad social. Solo unos pocos
1 integrantes de los sectores medios relacionaron esta avanzada militarista
1 con una ofensiva del capital que se desarrollaba no solo en la Argentina la Iglesia frente a la dictadura
!, sino en todo el continente.
i
Sin embargo, no todos los integrantes de los sectores medios se plegaron.
La posición de la Iglesia católicarrente a la dictadura cobra relevancia
a la dictadura. Miles de estudiantes, profesionales y trabajadores del Estado
debido a la importancia que esta institución tiene para una parte consi-
resistieron en sus lugares de trabajo y estudio, por lo que fueron perseguidos
derable de la-sociedad argentina. Muchos de los familiares de personas
por el gobierno de facto. 12
desapan;cidas o encarceladas durante la dictadura, acudieron a sacerdotes
y obispos para solicitar ayuda en la búsqueda de sus familiares y también
12 Ver en este estudio: Schor, O., "El tercer gobierno peronista", en Elisalde, R.; Scher, O.;
G~rda, R. (cornps.), Historia social de la Argentina contemporánea, Buenos Aires, Eugeba, 2016. 13. Estos dat~-s se encue~tran,en CONADEP, La dictadura militar 197611983. Del golpe de Estado
a la restai,iracwn democrática, Buenos Aires, Eudeba, 1984.
'.
1
para obtener algún apoyo espiritual (Zanata y Distéfano, 2000). Son nume-
rosos los testimonios de personas que recuerdan su insistencia en sollcitar
Los grupos capitalistas concentrados y las pequeñas y
entrevistas con miembros de la Curia a fin de expresar su desesperación y
medianas empresas
solicitar colaboración para encontrar salida a la situación penosa por la que
Las principales asociaciones que nucleaban a los grandes capitalistas
atravesaban. Frente a estos hechos, son coincidentes los testimonios de los
apoyaron a la dictadura y justificaron sus políticas represivas. Numerosos
organismos de derechos humanos que afirman que los más altos represen-
integrantes de los grupos económicos se sthnaron a la gestión del nuevo
tantes eclesiásticos no brindaron el apoyo requerido por los familiares, e
gobierno y le dieron respaldo ideológico de carácter neoliberal. Estos fun-
incluso se mostraron esquivos ante sus requisitorias y sugerencias respecto
cionarios entendían que la crisis económica de la Argentina, además de
de tener una actitud más firme que enfrentara a la violencia de la dictadura.
resolverse mediante la represión y el disciplinamiento de las clases populares,
La mayoría de los obispos tuvo una postura pasiva frente al régimen militar
necesitaba también del ordenamiento de los grupos empresariales. Por 'ello,
y, en muchos casos, de complicidad o apoyo a este. Los sacerdotes castren-
algunas de las corporaciones empresariales. más concentradas promovieron
ses, vinculados a las Fuerzas Armadas, no solo respaldaron a la dictadura
la disolución de las [Link] que reunían a los empresarios pequeños
con declaraciones públicas en las que condenaban y responsabilizaban al
y medianos (Aspiazu, Basualdo y Kliavise, 1986:23).
" ma0C1Smo
• a guerrill"
JI y a l" a como generad ores dl e ucaos", sino que también
~n 1979, ante la imposibilidad de controlar la inflación y la profun-
en sus homilías públicas marn±:estaron que con los militares se impondúa
. un nuevo estado de orden y autoridad.14 ·
dización del proceso recesivo, aumentaron las pujas dentro de 10s propios
1
grupos empresariales en el gobierno, ccimo la UIA, la SRA, la Bolsa de
Durante estos años existió un sector de la Iglesia, compuesto por
I: numerosos sacerdotes que provenían de la tradición del Movimiento de
Comercio y la Asociación de Bancos de la República Argentina. Estas
discrepancias se debían, principalmente, a que cada una de estas fraccio-
i
1
Sacerdotes para el Tercer Mundo que combatió a la dictadura con denun-
nes capitalistas deseaba transferir más recursos económicos a su propio
cias públicas y acciones de apoyo a los familiares de desaparecidos. is Otros
sector. Se consolidó, así, un proceso de concentración económica, por el
sacerdotes, como los obispos Jorge Novack, de Quilmes, Miguel H\Z~[Link].e,
cual un grupo reducido de empresas, mayoritariamente de capital nacional
¡· de Viedma, y Jaime de Nevares, de Neuquén, cdlaboraron activamente con
i asociado a capitales extranjeros, ganó posiciones en el mercado local e
1 los familiares de desaparecidos en la búsqueda y la lucha por la aparición
1 in~ernacional. Al cabo de unos año~, a partir de los favores y los víncu-
de sus sei;es queridos, p·o<lo tanto, fueron firmes opositores a la dictadura. .
1 los con el gobierno militar, ·estas empresas obtuvieron notables ventajas
El 26 de abril de 1996, los obispos argentinos reconocieron públicamente
económicas. Entre las más beneficiadas se encontraban Perez Companc,
que la Iglesia no había estado a la altura de las circunstancias en los años
. Acindar, Ledesma, Macri, Techint, Clarín y Loma Negra, que se constitu-
de la dictadura militar.
yeron en empresas oligopólicas, ya· que fueron absorbiendo y desarmando
i
\· a las pequeñas y medianas empresas de diferentes sectores económicos.
! Algunas de estas corporaciones llevaron ·adelante una centralización de
capitales, que les permitió div~rsificar sus inversiones financieras y con-
l
1
14. Por testimonios de numerosos detenidos durante esos años se conocen casos de sacerdotes,
· como monseñor Bonamín, que [Link] misas, en complicidad con los militares, para fos d~
tenidos en la [Link] de Mecá;lica de la Armada y en otros centros clandestinos de detencit'.in.
trolar áreas clave de la economía, como el petróleo, la siderurgia, el papel
y el cemento (Acuña, 1995:236).
15. [Link] de e~los se-convirtieron también en víctimas de la represión del Estado terrorista;comp
En los primeros añps del golpe, la política de alianzas de la dictadura
1
los mon¡es palotinos, el obispo de La Rioja Enrique Angelelli y las monjas francesas Atice: Domon con los empresarios intentó sumar también. [Link] llamada "burguesía nacio-
YLéorlie Duquet. El padre Angelelli era lin ferviente defensor de las personas más humil~es, por nal". Est_e sector volvió a repetir su comportamiento histórico desde 1955
1
ello desplegó una. tarea social destacada en la provincia de La Rioja. Las monjas francesas., por su
parte, fueron acavas luchadoras en pos de los intereses de los trabajadores. Alice Domon había al plegarse al nuevo régimen político, demostrando, tal como lo había se·-
participado de la búsqueda de los obreros de las ligas agrarias desaparecidos durante estos años ñalado John Willian Cooke, su falta de identidad sectorial. En cambio, los
en Corrientes. ·
pequeños y medianos empresarios fueron el sector de la producción más
180
1
Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: ~pertura económica y ...
Historia social de la Argentina contemporánea 181
Cavallo. Todos estos funcionarios eran economistas liberales con buenas tenidos ilegalmente, se reunieron en la Plaza de Mayo. pa~~ solicitar ~na '; ~
relaciones· con los grupos económicos locales más concentrados y con el audiencia con el general Videla. Aunque Videla no acced10 a su pedido,
mercado internacional (Basualdo, 2006). esta acción ~e el origen de la Asociación Madres de Plaza de May~'. que
Durante la gestión de Cavallo se tomó una de las medidas más con- nucleó a personas que reclamaban la aparición con vida de sus familiares
1
trovertidas del peúodo militar: la estatización de la deuda privada a través detenidos-desaparecidos (Quiroga, 2005). .. . ..
del llamado Régimen de seguros. Esta norma permitió la incorporación a Frente a la pregunta de estas madres por el destino de sus hi¡os, rula. ¡us-
las cuentas del Estado de las deudas contraídas por las [Link], ti · ni la Iglesia ni el poder militar dieron respuesta. Entonces, estas mu¡ eres
cia, d - 1 bl neo
originadas por préstamos del exterior. Numerosos investigadores [Link] · comenzaron a construir su identidad, identifi.cán ose con un [Link] o a
. mili alizando
que el endeudamiento del sector público forma parte de la "deuda ilegítima· en sus cabezas y, tempranamente, desafiaron al gobiemo tar re
y fraudulenta" que asumió el Estado argentino a favor de los grandes grupos rondas alrededor de la Pirámide de la Plaza de Mayo, como una manera
empresariales.
184 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y ...
Historia social de la Argentina contemporánea 185
de hacer público su reclamo. Al mismo tiempo, dieron origen a uno de los
movimientos sociales que resistió de manera notable a la dictadura militar.
Human~s, ~ependi:nte de la Organización de Estados Americanos (OEA)
Algunas de estas madres pagaron con su propia vida, como ocurrió con que realizana una mvestigación sobre este tema en la Argentin' D
el secuestro y la desaparición de Azucena Villaflor, una de las fundadoras · 1 a. e esta
manera, os militares esperaban mejorar su imagen internacional, ya que se
de la organización Madres de Plaza de Mayo. Villaflor fue secuestrada por hallaban muy extendidas las sospechas respecto de la Violación de los derechos
la Marina y recluida en la ESMA, luego de que el marino Alfredo Astiz se humanos en el país. ~s integrantes de la Comisió¡;t arribaron en septiembre
infiltrara en la organización Madres de Plaza de Mayo, de. .1979 y, pese
Además de las Madres, se fueron conformando otras organizaciones . . a los mtentos del gobierno militar por ponerles condic·10nes,
V1S1taron ~rlSlones y cementerios y entrevistaron a familiares de detenidos-
que luéharon por la aparición de sus familiares. Entre ellas se destacaron desaparec1dos, quienes dieron su testimonio a rie~go de su propia vida. El
las Abuelas de Plaza de Mayo, quienes desarrollan hasta el presente una res~.tado de esta visita fue un durísimo informe que dejaba en evidencia la
incansable lucha por la recuperación [Link] nietos. Muchos de ellos nacieron política represiva de la dictadura, por lo que el gobierno no lo hizo público.
en cautiverio o directamente fueron robados a sus madres. Inicialmente, Otro ,duro gol~e para los militares en el poder fue la designación de
la tarea de esta organización fue sumamente compleja, porque a veces no Ado~o .Pere~ Esqmvel, perteneciente al Servicio de Paz y Justicia, una
contaban con elementos para identificar a los niños, sobre todo a los nacidos asociación vmculada a sacerdotes tercermundistas que luchaba por· los
en cautiverio. Para ello recorrieron centros científicos de todo el mundo, derechos humanos, como Premio Nobel de la Paz el 13 de octubre de
lo que les permitió, años después, organizar un Banco Nacional de Datos 1980. Este reconocimiento a un integrante de los organismos de derechos
Genéticos, en el que quedaron archivados los mapas genéticos de todas las humanos colocó el problema ante la mirada internacional y contribuyó a
familias que tienen niños desaparecidos. Después de muchos años, esta lucha desenmascarar a la dictadura.
continúa en plena vigencia, y hacia el año 2015 las Abuelas de Pl~a de Mayo Hacia 1981, los organismos de derechos humanos fueron coordinand
lograron restituir la identidad de 119 nietos secuestrados por la dictadura. su lucha y coincidiendo en acciones y consignas, entre las que se destaca~
Durante el período de la dictadura, a las acciones de las Madres y las bala de "Aparición con vida". Esta consigna sintetizaba el sentido de la
Abuelas·se sumaron las de otros organismos que contribuyeron a dar forma a lucha de l~s .organismos, que consideraban que sin el esclarecimiento de
un movimiento en defensa de los derechos humanos. Entre estas organizacio- las desapanc1ones no había posibilidad de recuperar plenamente el Estado
nes se hallaban algunas ya existentes, como la Asamblea Permanente por los el.e derecho CTelin, 2005). La tarea de estas entidades ·también posibilitó
Derechos Humanos (APDH), la Liga Argentina por los Derechos del Hombre q\.l.~ al cabo de un tiempo pudieran conocerse en la Argentina los efectos
y el Servicio de Paz y Justicia (CERPAJ) y otras de más reciente origen, como sociales de ~a dictadura y la verdádera naturaleza del Estado terrorista. A
el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), fundado en 1980. En todas la vez que diseñaban sobre qué pilares debía erigirse el futuro de , ·
· , 1· · . · mocraaco,
estas organizaciones participaban personas de diversas procedencias: profe- ex1g1an e .¡u1c10 y castigo a los culpables por los crúne~es que provocaron
sionales, amas de casa, intelectuales y religiosos, todos con diferentes ideas la desaparición forzada de más de-30.000 personas. .
políticas. También se sumaron con una activa colaboración organizaciones Ese mismo año, la denominada Multipartidaria; que nucleaba a buena
internacionales, e incluso los gobiernos de algunos países, que dieron a co- parte de los partidos políticos del país comenzó a m·corpor d
• ar en sus ocu-
nocer el horror que se estaba viviendo en la Argentina en aquellos tiempos. men~os .los reclamos de los orgfillismos de derechos humanos. Estas accio-
nes sz_rvieron para d~dir entre el conjunto de l~ sociedad lo que estaba
ocumendo en el pais en materia de derechos humanos Adema's alg
La Comisión lnteramericana y el Premio Nobel de la Paz bli . d d . , unas
pu cita as esapariciones de personas vinculadas al propio gobi·
1 d 1 fu · emo,como
~ e a nc10naria Helena Holmberg, hicieron que los medios, habitual-
En medio del clima triunfalista generado por el Mundial de Fútbol (1978), mente moderados o cómplices de la dictadura, prestaran mayor atención
la Junta Militar autorizó la visita de la Comisión Interamericana de Derechos al ~e~a. ~simismo, el hallazgo de fosas comunes con personas asesinadas
Y sm 1dentificación, a las que los medios policiales y ·periodísticos llamaron
, 187.
. a contemporánea
Historia social de la Argen tin
186 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y ...
J ta Militar un con-
· l
\1p
En 1977, más de 70 sindicatos. p~esentarbon a ~g:.tino. Reclamaban l~1·
. . del movmuento o rero d
NN, también contribuyeron a dar cuenta de lo que estaba ocurriendo. Pro• junto de reivind1cac1ones . liz .ó de convenciones colectivas e
la recomposición del salano, la rea a~~ nd la actividad sindical. También
1i
\l
gresivamente, gran parte de la sociedad comenzó a mostrar su adhesión a
la lucha por los derechos humanos. El reclamo "con vida los llevaron, con trabajo Yel levantamiento de la susp~nsl l n ~ , n la publicación de las listas
vida los queremos" se escuchaba en numerosas marchas realizadas erl los dd 1 gr enua es, ex1gia
Pedían la liberta e os presosb'
d
0 la erogac1 n
.ó· de la leat<:lación persecu-
"'-
años de la dictadura y, posteriormente, en los años democráticos, comb una de los detenidos por e go i~rn ,
1 la im lementación de cambios en la \\\¡
forma de continuar pidiendo por el esclarecimiento de las desapariciones. toria aplicada sobre los traba3adores y. . p perarla plena ocupación
. , pernutieran recu \\
La decisión de distinguir a Pérez Esquive! con el Premio Nobel de la :Paz política económica d el pais, que
· · · acial ·
fue una victoria de los organismos de derechos humanos en momentos en y el concepto d e 3usticta s . C . .ó de "los 25 convocó a la primera
que libraba una lucha desigual contra la dictadura. El 27 de abril de 1979, la ~IDlS~·n 1 lización de esta medida, el
huelga contra la dictadura. Para u~ped. rrala res~ embargo los trabajadores
\\: 1
.
, l d"gentes sm ic es. m
gobierno encarce1o a os m .
onu'té de lucha clandestino que unp
'
. ulsó la concreción e
.
d
i\
La resistencia de las organizaciones sindicales organizaron un e . \.l
esta medida de fuerza. . . . ersecuciones de la dictadura, por ;¡
A comienzos de la dictadura, los trabajadores llevaron a cabo huelgas En 1980 pese a las prohib1c1ones y p . 1 CGT. r1ue quedó ¡j
, d 1 25 e logró reorgaruzar a a ' '1. :.¡
en los lugares de trabajo y tomaron medidas de oposición y denuncia de fas impulso de la Comisión ~ os ~ . D sde entonces se desarrolló una es- i¡
bajo la conducción de Saul Ubal~- le fu la marcha del 30 de marzo de
políticas del gobierno militar. Sin embargo, a diferencia de etapas anteriore9 1 ''
pronto advirtieron que la dureza de la represión solo les permitiría desplegat punto mas a to e
calada de la protesta, cuy0 d 1 . dad pero que fue duramente
· dh ·ón e a soc1e ,
una resistencia defensiva, es decir, tratar de mantener sus puestos de trabajo 1982, que tuvo una gran a es1
y evitar mayores medidas represivas contra los sindicatos y el crec~ente reprimida por el gobierno.
deterioro de sus ingresos (Falcan, 1996:34).
Durante 1976, numerosos sindicatos desarrollaron medidas de lucha, ' · ·1 miento
por ejemplo, las huelgas de los trabajadores de la industria automotriz y de Las organizaciones guerrilleras: resistencia y amqut a
los de Luz y Fuerza. En enero de 1977 se produjo un activo proceso de resis- . derrocamiento del gobierno de Isabel Perón
tencia gremial, expresado en una serie de huelgas, la movilización callejera El golpe militar de 1976 Y el d las organizaciones guerrille-
del gremio de Luz y Fuerza y acciones de sabotaje en los lugares de trabajo. tuvieron diferentes evaluacion~s por_pardte be "t'nico Ríchard Gillespie, la
. S , el mvestiga or n a
Inmediatamente, los trabajadores bancarios, petroleros, ferroviarios, tele- ras en la Argentina. egun . . retó el golpe del1976 como una
fónicos y los empleados del Estado se unieron a los reclamos. La respuesta organización peronista Montoneros mte~ " a inmovilizar a los trabaja-
de la dictadura fue la profundización de las medidas represivas, el secuestro, "ofensiva generalizada sobre el campo. pop . r par d or "la oligarquía; los
revoluc1onanas, apoya ª P b
la tortura y la desaparición de numerosos dirigentes gremiales. dores y aniquilar a 1as fu erzas , . l" que además canta a
. lis la alta burgues1a nac10na , ..
Pese a la represión y la prohibición de la CGT, los gremios continuaro,n monopolios impena tas y d 1 1 edia. Completaban su análisis
b na parte e a e ase ro 1 ..
con su resistencia organizada en la clandestinidad y formaron dos nuclea- con el consenso d e ue mil' h b' s1"do facilitado por a cmis
d los itares a ta " 11
mientos: la Comisión de los 25 y la Comisión de los 20. La Comisión de afumando que el ava~ce e l " . ión de Isabel Perón y López Rega .
los 25, representada por dirigentes como Saúl Ubaldini, Roberto Digón y del movimiento perorusta y por a trate
Ricardo Pérez, de los sindicatos de cerveceros, del tabaco y de camioneros,
resl?ectivamente, expresó la posición más combativa frente a la dictadura. enes desarrollo de la experiencia de_ los
La Comisión de los 20, conducida por Jorge Triaca y Osear Lescano, de los 17. Para consultar un estudi? ge~era~~~~;d ¡~o=os de ~erón. Los Monr:oneros, Buenos Arres,
montoneros, consultamos: Gillespte, '
gremios del plástico y Luz y Fuerza, respectivamente, mantuvo una posición Grijalbo, 1987 ·
dialoguista con el gobierno militar (Palomino, 2005).
188 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y...
Historia social de la Argentina contemporánea 189
Frente a estos acontecimientos, los Montoneros entendían que debían Los cambios socio-culturales: medios de comunicación
,· prepararse para una defensa activa, destinada a evitar la consolidación de educación y deporte '
la dictadura, y para una eventual contraofensiva popular. Esto implicaba
la realización de ataques armados a lugares estratégicos como instalacio-
Las medidas de la dictadura provocaron profundas transformaciones en
nes clave, y a personajes políticos destacados del gobierno militar, con la
la estructura social y cultural de la Argentina. La política económica, que a
intención de mostrar la vulnerabilidad del régimen y facilitar la lucha de
nivel mundial comenzaba a definirse como neolif:leral, produjo cambios en
los trabajadores. Si bien estos atentados mostraban aún cierto accionar
las relaciones sociales y laborales, entre ellos, una fuerte disminución de la
de la guerrilla montonera, la respuesta represiva del gobierno militar se
clase obrera industrial, el aumento del cúentapropismo, la fragmentación
fue intensificando. Los Montoneros también llevaron a cabo medidas que de los sectores medios y una creciente desocupación. ·
buscaban el apoyo de los trabajadores y sus sindicatos, como el secuestro de
Este proceso fue acompañado por la introducción de los valores propios del
empresarios o los sabotajes en algunas firmas extranjeras de relevancia. Sin
capitalismo neoliberal, que ganaban sustento y presencia en el mundo, en par-
embargo, esas medidas no encontraron el apoyo o la coordinación esperada
ticular en América Latina. Nociones como las de individualismo, competencia,
por parte de los sindicatos. En marzo de 1976, Montoneros trató de integrase
pragmatismo Y eficiencia comenzaron a instalarse en las relaciones cotidianas.
a la lucha junto con los trabajadores y creó la Confederación General del Los problemas laborales eran explicados por los nuevos economistas -muchos
Trabajo de la resistencia (CGTR), pero esta decisión no fue asumida por de ellos formados en universidades norteamericanas como la de Chicago- como
los trabajadores, ya que algunos gremios interpretaron que era una forma
éxitos o fracasos particulares, de modo tal que la pobreza era presentada como
de sustituir a la CGT tradicional.
una derrota personal más que como un efecto o consecuencia del sistema ca-
A pesar de estas dificultades para la coordinación de la resistencia,
pitalista. La difusión de muchas de estas ideas neoliberales o "doctrinas shock",
tanto el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) como los Montoneros,
como"las denominó la investigadora Noami Kleim, 19 se debieron a la activa tarea
coincidieron en que el golpe militar potenciaría los conflictos sociales y les que los principales centros de formación norteamericanos venían promoviendo
permitiría ver con más claridad "al verdadero enemigo de los trabajadores".
desde fines de los años sesenta a través de convenios, becas y diferentes tipos de
El contexto de huelgas obreras y resistencia sindical de 1978 animó a
intercambio con muchos países latinoameric~os y a la permeable decisión de
la dirigencia montonera a lanzar una "contraofensiva estratégica". Según
~stos países en acordar estas articulaciones culturales sin condicionamientos.
su interpretación, en aquel momento había reales posibilidades de que los
De allí que muchos de los intelectuales formados en estos ámbitos académicos
trabajadores tomaran las calles y obligaran a la dictadura a retirarse del
luego cumplieran destacados roles en los respectivos Ministerios de Economía
de las dictaduras de sus países ~ origen, como ocurrió en la década de 1970
gobierno. En este marco se desarrollaron numerosos atentados armados y
acciones de agitación, así como se animó el retomo de militantes exiliados en Chile, el Brasil y la Argentina. .
en el exterior.
Otro aspecto de este pro~eso fue la sobrevaloración del consumismo por
La reacción de las Fuerzas Armadas fue contundente: muchos dirigentes buena parte de los sectores medios. La política de :M;artínez de Hoz provocó
intermedios de Montoneros fueron asesinados y la represión se profundizó
cambios culturales en relación con el mercado, por los que la condición de
sobre vastos sectores de la militancia social. Ante esta situación se produ-
los sujetos comenzó a ser valorada según su capacidad de consumo. Este
jeron divisiones dentro de la organización Montoneros; dos sectores, uno
proceso formó parte de una redefinición de las empresas respecto de la
liderado por Miguel Bonnaso y el otro, por Jaime Dri, se alejaron del grupo
difusión de valores universales y globalizantes conforme a la perspectiva
que conducía Mario Firmenich. 18 de consumo capitalista.
23. Ya en 1978 bajo el g~biei:no de Vid~~· la d~~:~ur:e::~ la zona del canal de Beagle, generó
21. Rodolfo Walsh entendía al periodismo y su labor como escritoi, indefectiblemente ligados En 1978, un diferendo histónco por pro demas l . o hazó el fallo a favor de Chile, emitido
al compromiso social y político. Estas motivaciones lo llevaron, luego de producido el gol¡ie de un conflicto entre ~mbos país~.~ dicta_b~~ ªl~:= ~~rra constituyó un medio polftico para t:'·
estado de 1976, a escribir una Carta Abierta a la Junta Militar. En ella, presumiblemente difun- por un tribunal arbitral británico. a post . i a como "causa nacional". Finalmente,
dida el mismo día de su desaparición, el escritor denunciaba y responsabilizaba a la dictadura de ambas dictaduras, que enarbolaron la cuestión de la saber~ d na! Antonio Samoré, evitó la
la polftica represiva que comenzaba a aplicarse en el país. La perspectiva periodística que dejó la intervención del papa Ju~ Pablo II, ~t~e~~~~c:.~~ a~~e de sus reclamos territoriales Y
Rodolfo Walsh tiene plena vigencia en la actualidad, sobre todo en circunstancias en las que s:: guerra. Tras arduas negoc1ac1ones, se es:i e~· . o . entre los mares territoriales de ambos países.
debate acerca del valor y la construcción de un periodismo comprometido con las causas social e;, elmeridianode!CabodeHomoscomo ea tVlS ~\ • e en este estudio: Coquet, Javier,
e independiente de los grupos económicos y del poder político. 24. Para una interpretación de la guerr~ de ~s ~· ~:wria social de la argentina, Buenos
"Malvinas: una crisis y varias interpretaciones ' en '
.Aires,Eudeba,2016.
Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y ... Historia social de la Argentina contemporánea 197
a Puerto Argentino. Con estas acciones se recuperaba parte del territorio Argentina, por su parte, con [Link] de la aeronáutica, logró impactar
nacional usurpado por Gran Bretaña en 1833. Desde entonces, la Argenti- en varias naves británicas, como el destructor Sheffield. Sin embargo, los
na había hecho innumerables reclamos por la soberanía de Malvinas, con enfrentamientos que se sucedieron fueron ampliamente favorables a Gran
momentos de avance y retroceso diplomático. Bretaña.
La decisión de un accionar armado se tomaba en un contexto de de-
bilidad interna del gobierno de las Fuerzas Armadas, caracterizado por los
conflictos entre las tres armas y un alza creciente de la protesta y resistencia La renuncia de Galtieri, fa' retirada militar y la convocatoria a
social, por lo que muchos especularon, con acierto, que se trataba de una elecciones
salida desesperada del gobierno por recuperar la inciativa y lograr apoyo por
medio de una reivindicación históricam~nte sensible a los argentinos. Los Cuando el triunfo inglés era [Link], a fin de preparar a la población
militares especulaban que Gran Bretaña no tomaría represalia alguna, dada para la derrota, llegó a la Argentina el papa Juan Pablo II. El 14 de junio
la lejanía de las islas y el poco interés que, según evaluaban los militares, de 1982, el gobernador de las Islas Malvinas, Benjamín Menéndez firmó la
habían demostrado por el archipiélago. A esto se sumaba que el gobierno rendición incondicional de las tropas argentinas. La guerra dejó algo más ·
del general Galtieri proclamó desde su asunción que existía una política de que un sabor amargo: más de setecientos muertos y más de mil heridos,
buenas relaciones con los Estados Unidos, por lo cual, el gobierno militar entre los argentinos. Muchas de esas víctimas eran jóvenes que, como se
entendía que a lo sumo, ese país sería neutral en la contienda con los ingleses. supo al tiempo, estaban pésimamente armados,. mal alimentados y con sus
Al poco tiempo, todas las especulaciones y análisis realizados por la jefes militares fuera del escenario de batalla. La guerra duró 72 días y generó
Junta Militar fueron rebatidos por os hechos. La ciudadanía, si bien apoyó 4na enorme indignación popular que recayó sobre el gobierno de Galtieri.
masivamente la llamada "Gesta de Malvinas", siempre supo diferenciar la A los pocos días de la derrota, luego de importantes movilizaciones durante
adhesión a la recuperación de su rechazo al gobierno, como quedó de mani- las que se exigió la retirada de los militares del gobierno, Galtieri presentó .1
1
fiesto en numerosos actos públicos. Por su parte, Gran Bretaña reaccionó de su renuncia.
1
Luego de este desenlace, el desprestigio de las Fuerzas Armadas fue en
manera diferente a la esperada por los militares argentinos, ya que inmedia-
tamente decidió el envió de tropas a las islas. La primera ministra Margaret as~enso. La resistencia popular se expresó en constantes reclamos, marchas !i
i Thatcher, al igual que Galtieri, necesitaba de un respaldo a su gobierno, por locales y convocatorias a movilizaciones llevadas a cabo por los organismos
ello utilizó la guerra como medio para obtener ventajas políticas. de derechos humanos y por la Multipartidaria. En un contexto de crisis eco-
A poco de iniciada la guerra y descartadas las especulaciones acerca nómica, social y política, el conjunto de la población creyó que las Fuerzas
1
¡, de las intenciones británicas, un ascendente clima de triunfalismo se fue Armadas es~an en retirada. Sin embargo, los militares pr~sionaron a los
1
extendiendo por todo el país, especialmente promovido por la Junta Militar. grupos políticos de la oposición con una serie de temas y condicionamientos
Los medios de comunicación radial, gráfica y televisiva colaboraron en la antes de aceptar el retorno a la "institucionalización'' del país. Entre las
transmisión de esta euforia social y reprodujeron sin críticas los innumerables mayores preocupaciones de los militares se hallaba la cuestión del trata-
mensajes del gobierno de Galtieri. miento que los partidos y las organizaciones le iban a dar a la lucha contra
Las operaciones militares comenzaron con la llegada de las fuerzas la "sµbversión", la deuda externa, la guerra de Malvinas y los desaparecidos.
británicas a las islas y los primeros enfrentamientos con las tropas argenti- Esta etapa generó enfrentamientos entre las tres armas, que se resistían a
nas. Al poco tiempo, comenzaron a llegar noticias no muy alentadoras. La aceptar cuestionamientos acerca de estos temas, especialmente cualquier
colaboración de los Estados Unidos con Gran Bretaña a través de la entrega intento de revisión de la política represiva. ·
de información satelital permitió que los ingleses derribaran fuera de la Ffnalmente, el general Bignone fue designado como presidente provi-
llamada zona de exclusión al crucero General Belgrano, hecho que provocó sional para la transición y, por lo tanto, como el indicado para negociar la
la muerte de más de 300 hombres, y cientos de heridos y desaparecidos. La salida democrática ~on los partidos y las organizaciones. Los meses siguientes
Historia social de la Argentina contemporánea 1'99
"198 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y...
· · i·
beneficios econóinicos y sociales para 1as c1ases capita tstas, en
detrimento
estuvieron caracterizados por un alto nivel de movilización popular, ante
de los trabajadores. . d 1
lE>. evide: .::.i.a de que los días de la dictadura estaban contados. Finalmente, La resistencia a la dictadura fue encabezada por los traba3a ores Y. os
la convocatoria a elecciones nacionales para diciembre de 1983 aumentó organismos de derechos humanos. La constitución de un Estado terr~rtsta
la movilización de gran parte. de la población, que se expresó en las calles, .
. li ó que los procesos de resistencia . estuvieran
· · ados por acciones
sign
fi
en las marceas convocadas por los organismos de derechos humanos, los imp c .
defensivas Y con un alto costo en las vidas de_ 9menes orma ar:
b parte de
1
partidos políticos y las organizaciones sindicales. las numerosas organizaciones sociales y sindicales que se opus~ro~~ .ª
El escenario político preelectoral fue hegemonizado por los princi- dictadura. Finalmente, la derrota de la dictadura en la Guerr.a ~ ~~
pales partidos nacionales, la UCR y el Partido Justicialista.-También se nas, así como la fuerte resistencia de los trabajadores y orgaru:ac10n~s.
destacaron el Partido Intransigente (PI), encabezado por Oscar._Alende, derechos humanos, logró condicionar la continuidad del g~b1emo c.1vico
una de las alternativas de izquierda que sumó a buena parte de los jóvenes, militar, consiguiendo su retirada definitiva y la convocatona a elecc10nes
y la derecha liberal, representada por la denominada Unión delL Centro nacionales para 1983.
Democrático (l!CeDe), cuyo candidato fue el ingeniero Álvaro Alsogaray
(Alonso, 1999:270).
Bibliografía
Consideraciones finales "-p1'azu Daniel· Basualdo: Eduardo y Khavise, Miguel, "lCapitanes de la
rv.. ' ' "
industria o generales de la economía? en
· d'zsta Nº 85 ' Buenos
ElRerw
"
!1
El 24 de marzo de 1976 un golpe de estado terminó con la democt!).cia ;,
Aires, 1986. · D de d'
e inauguró una de las dictaduras militares más autoritarias de la historia Basualdo, Eduardo M.: Estudios de historia económica argenttn.a. es me z.a-
argentina. Este nuevo régimen político, que se autodenominó Proceso d('! dos del Siglo XX a la actualidad, Buenos Aires, Flacso-Siglo XXI, 2006.
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concentrados y buena parte de los sectores medios. La dictadura impulsó Aires, Ungs, 2007.
el disciplinamiento social a través de la creación de un estado terrorista. Y CONADEP: Nunca Más. Informe de la Comisión Nacional sobre la Desapa-
promovió una apertura económica neoliberal que culminó con la desindus- rición de Personas Buenos Aires, Eudeba, 1984. .
trialización y el endeudamiento externo del país. El modelo ideológico-eco- Falcón Ricardo: "La ~esistencia obrera a la dictadura militar" en Qmrog~,
nómico que caracterizó a la dict~dura fue el liberalismo ortodoxo inspirado H~go y Tcach, Cesar (comps.):. A veinte años del golpe. Con memorza
en las políticas de los organismos internacionales. democrática, Rosario, Homo Sapiens, 1996. · . . .,
En este artículo pudimos dar cuenta que a partir de 1976, los grupos ·a Mariana: "El proceso como bisagra. Emergencia y consolidac10n
H eredl ' u "n p · lli Alfredo
capitalistas desarrollaron una nueva estrategia de aeumulación de capitales, del liberalismo tecnocrático: FIEL, FM, CfüvJ.r\. ' en ucc1are '.
diferente a las formas industrialistas que habían sostenido en etapas histó- (comp.), Empresarios, teCnócratas y liberales. La trama corporativa de la
ricas anteriores. Estos grupos concentrados buscaron obtener rentabilidad 'l,..;ma dictadura Buenos Aires, Siglo XXI, 2004.
U
a partir del desarrollo del sector financiero, por eso apostaron a la movi- L• ' d 1 . d d" en
Jelin, Elizabeth: "Los derechos humanos entre el Esta o y a soc1e a .
lidad cambiarla y a la regulación de tasas de interés financiero elevadas. Suriano, Juan (dir.), Dictadura y democracia (1976~1983)' Nueva Hts-
Esto significó organizar un nuevo régimen de acumulación de capitales . toria Argentina, Tomo X, Buenos Aires, Sudamencana, 2005. "
basado en una reforma de toda la estructura económico-social del país. Klein Naomi: "La doctrina del shock, el auge del capitalismo del desastr~
La valorización de las actividades financieras de una parte del excedente :n El otro Doetor Shock: Milton Friedman y la búsqueda de un laboratorzo
capturado por el capital concentrado, conseguido a partii de la obtención de laissez-faire, Barcelona, Paidós, 2007.
de activos financieros, como depósitos, bonos o títulos, significó amplios
200 Capítulo VI. La Dictadura cívico-militar: apertura económica y ...
3: p~~~ los diferentes aspectos del enfr . 4. Esas islas, junto a las Sandwich del Sur, son dependencias de las Malvinas. La Argentina reclama
Picnic ' Editorial Atlántida B .entarruento militar, ver Thom son ] . " su soberanfa sobre las tres.
Sudamericana/Planeta B , uenos Aires, Piaggi, Italo (1986) "G p ,,' duhan (1985), No 5. El emprendimiento consistía en remover parte de los equipos para luego comercializar sus
. , uenos Aires B • anso ve11 e (Go · G ) ,,
P ubl icaciones Navales, Buen Air ' onza, Héctor (2004), "1093 Tripi la " ose . re~ . , metales.
Argentinidad Bue Air os es, Carballo, Pablo (2006) "H l d t ntes ' Insotuto de
Ren and Sword • nos es y M'ddl
1 b k • a eones e Malvi " Ed' . 6. Leith, en la Bahía Stromness, estaba deshabitado, los británicos se encontraban en King Edward
B ¡ e roo , Martin (2009) "A . p· nas , tetones
, ams ey. • rgentme 1ght for the Falklatuls" Point, en la cercana Bahía Cumherland. Los buques argentinos no se presentan en ese puerto
' ' para evitar reconocer la soberanía británica.
204 Capítulo VII. La Guerra de Málvinas: una crisis y varias interpretaciones Historia social de la Argentina contemporánea 205
protesta formal el. 4 de enero. Los siguientes viajes del empresario fueron ese mismo día se comunica a los argentinos las instrucciones del gobernador
postergados por el gobierno argentino, para evitar entorpecer las conver- de Malvinas: debían abandonar el puerto, cumplimentar los trámites ante
saciones diplomáticas en curso. la autofidad en las islas, retirar la bandera argentina y a todo el personal
El tercer proyecto consideraba la posibilidad de establecer, en forma militar. Al mismo tiempo, el gobierno británico decide enviar al HMS
secreta, una base [Link] Georgias del Sur. La iniciativa había surgido en la Endurance desde Malvinas a las Georgias. El barco zarpa en la mañana
Armada Argentina en mayo de °1981, 7 y buscaba replicar una experiencia del 21 con infantes de marina a bordo y la orden Be desalojar al personal
exitosa anterior en las Islas Thule:8 Fue denominada Operación Alfa, y argentino. Luego, el gobierno argentino niega la presencia de militares en
consistía en establecer un destacamento de infantes de marina luego de la expedición e informa la salida del ARA Bahía del Buen Suceso de las
la partida d~l último barco británico de la zona, en otoño de 1982. El pro- Georgias. El mismo 21 de marzo el buque zarpa de Leith, pero sin el personal
yecto fue tratado por la Junta Militar en febrero de 1982, y se consideró la que había desembarcado. El día 23 el gobierno británico anuncia al argen-
posibilidad de implementarlo junto con alguno de los viajes del personal tino el envío del Endurance, ante la constatación de que los argentinos no
de Davidoff mencionados más arriba. Sin embargo, se decidió desactivar se habían embarcado. 10 Ese mismo día, la Junta Militar decide proteger al
l. la iniciativa ante la eventual implementación de un plan más ambicioso. personal en las Georgias mediante el envío de otro buque. El Bahía Paraíso
Finalmente, en enero de 1982, la Junta comenzó a considerar la posi- zarpó inmediatamente desde las Islas Oreadas con los infantes de marina de
bilidad de la ocupación militar de las Islas Malvinas como una alternativa la Operación Alfa, que fueron desembarcados en Leith al día siguiente. El
al fracaso de las acciones diplomáticas. El Comité Militar había resuelto 25 se conoce en Buenos Aires la decisión del gobierno británico de reforzar
"prever el empleo del poder militar para el logro del objetivo político". 9 La en forma inmediata la guarnición militar en Malvinas. Finalmente, el 26
operación debía planearse dentro de un estricto secreto, fundarse en el factor de marzo la Junta Militar ordena implementar para el 1ºde abril-luego se
sorpresa y evitar causar bajas y daños materiales a la población local y sus pospone al 2- la denominada Operación Azul. La flota zarpa de sus apos-
bienes. La comisión de trabajo responsable de la planificación, estableció taderos el 28 de marzo rumbo a la zona las Islas Malvinas. 11
que la operación podía ser ejecutada con éxito a partir d~l 15 de mayo de
1982. Sin embargo, este último proyecto se superpuso con al menos uno
de los anteriores. Las interpretaciones
En marzo de 1982 la Armada Argentina autorizó un nuevo viaje del
personal de Davidoff a las Georgias. Arribaron a esas islas el 18 de marzo Los enfoques sobre la crisis pueden agruparse en función de tres temas
a bordo del buque Bahía del Buen Suceso. Se siguió el mismo criterio que principale§. El primero es la responsabilidad en el desencadenamiento de la
en la primera visita: solicitud de autorización en la embajada británica y guerra. Aq~ encontramos, aunque no en forma excluyente, fos testimonios
desconocimiento de la autoridad de Londres en el lugar. Al día siguiente el de varios de los actores directos en los hechos de 1982: De allí que predomina
personal británico hizo contacto con los argentinos y reportó al gobernador una justificación de las propias acciones. Por un lado, Headland (1984), 12
;,
de las Malvinas la presencia de personas armadas, presumiblemente mili-
1
tares, y de la bandera argentina flameando en Puerto Leith. Así, el 20 de '
marzo se desencadena la crisis que nos lleva al 2 de abril. En primer lugar,
10. El buque había sido desviado hacia Grytviken, cercano a King Edward Point, ante la posibilidad
de la retirada voluntaria de los argentinos.
11. Para la crisis de las Georgias ver: Comisión Rattenbach, Informe Rattenbach, El drama de
7. Ver Informe Rattenbach, Anexo IV/2.
Malvinas, Buenos Aires, Espartaco, párrafos 174 a 248, 1988; Freedman, Lawrence y Gamba,
8. En noviembre de 1976 el gobierno argentino habfa establecido, clandestinamente, una estación Virginia: Señales de Guerra. El conflicto de las Islas Malvinas de 1982, capítulos 5 y 6, Buenos Aires, .
naval en las Islas Thule, pertenecientes a las Sandwich del Sur. La base fue descubierta por los
.·:
Javier Vergara Editor, 1992 y Moro, Rubén: Historia del Conflicto del Atlántico Sur. La trampa de
británicos en diciembre de 1976, pero el gobierno de Londres se limitó a pedir explicaciones al Malvinas, capítulos 3 y 4, Buenos Aires, Edivérn, 2007.
argentino y la base no fue removida.
12. Robert Headland formaba parte del British Antartic Suroey, el organismo británico de explo-
9. Ver Informe Rattenbach, Anexo III/ 5, DENAC 1/82. ración antártica, en las Georgias del Sur en 1982.
206 Capítulo VJJ. La Guerra de Malvinas: una crisis y varias interpretaciones
. .socia
Historia . 1 de la Argentina contemporánea
. '207
13
Perkins (1986) y Barker (1997) encuentran la causa del conflicto ·en la
política expansiva del gobierno argentino. Coinciden en que el desembarco ,. .
militares de la operación . d e recuper ación de .las .
del personal de Davidoff en las Georgias -el 18 de marzo- incluía militares' consecuencias políticas y R .o- debía ser secreta, sorpres1va
e implicaba el [Link] de una presencia argentina permanente· Malvinas. La Operación Azul-luego osanmili' b .tánica. El grueso de las
d · na respuesta tar n b
para luego reclamar la soberanía en esas islas. La fecha del viaje y la permaJ e incruenta a fin e evitar u d 1 . co días siguientes al desem arco
nencia de la expedición durante el invierno alimentan esa considera¡::ión:·
.
tropas argentinas se re .tiraría antes e os cm
B ~ a negociar con sene ad el
. d
y el hecho consurr:a o orzana a militar británica se anuncia en forma ca~1
d :6 , Gran retana .
"el momento de arribo del Bahía Buen Suceso sugiere que estuvo menos
influido por los requerimientos de trabajo [... ] que por las ambiciones de tema de la soberarua. La respuesta :6 e~ forma apresurada la guarm-
inmediata, y ello obliga a la Junta a re ~::[Link]ón inicial. El segundo error
la Armada Argentina"
14
(Perkins, 1986:111). Por otro lado, Gamba (1984),
Büsser (1987) , Anaya (1989) 15, Costa Méndez (1993) 16 y Moro (2003. ción militar y a abandonar del todo la PMili't preveía una posición neutral
1 · LaJunta ar ·
y 2007), sostienen que la crisis se inicia el 20 de enero con el envío del se relaciona con e antenor. d á ·a mediación norteamencana
de Estados Unidos. Se esperaba,~. em s, und . se a ima negociación con
Endurance pára expulsar a los trabajadores argentinos en las-Georgias. Ese . nfr 'ento militar y con UJe 56
fue el primer hecho de fuerza, que provoca Ia respuesta militar argentina: la que evitase un e entanu . do fue la crisis de Suez de 19 'cuan-
decisión de proteger a los trabajadores el 23 de marzo. Aquí se argumenta Gran Bretaña. El antecedente analiza fu mili' tar de Gran Bretaña y
fi , 1 tiro de una erza l
que el gobierno de Londres, el gobernador de las Malvinas y el personal do Estados Unidos orzo e re l canal ue había sido nacionalizado por e
en las Georgias sabían del viaje de ios trabajadores de Davidoff entre el 18 Francia enviada para ocupar e q ll . . también fue recordada
g cnsise debía evitarse en 1982
y el 20 de marzo. Pero -la responsabilidad central recae en el gobemadoi: obierno' de Egipto. p aradó''JlCamente ' aque •
a1
hin ro como un e1emp 0 qu ~
en Londres y Was gton, pe por cuenta de Gran Bretana
ter~:l ~~~~El Enduran~e
Hunt- se decide generar un incidente y provocar la crisis para evitar ti:tnto
una negociación futura con la Argentina como la retirada de los buques (Richardson, 1996:211) ..El ;rr;: envío del a las
británicos del Atlántico Sur. Así, "el uso ostensible del Endurance no só~ y es el desencadenante directo
d
b
o y de otros uques
para el refuerzo inmediato de
. t la
generaría un incidente, como bien suponía el gobernador Hunt, sino que Georgias el 21 e marz ' b trar una respuesta enérgica an e
además revitalizaría a un buque que ya no se consideraba útil y que, ert la guarnición de Malvinas, bus~a ;,;os tina en el Atlántico Sur y disuadir
menos de 20 días, debía abandonar definitivamente el área, debido a los. creciente presencia de la Arma a . _g~n t de ocupar las Malvinas. Pero
al gobierno argentino. sobre cualqmer . mten mo o una amenaza a sus planes
cortes presupuestarios de 1981" (Gamba, 1984:131-132).
El segundo tema está confonnado por los errores de percepción y por la Junta Militar consi,dera esas acc10n:sd~ºsuspender, la operación militar
para 1982 y .decide as1 adelantar, en ve .
la dinámica de la propia crisis. Hastings y Jenkins (1984), el Informe Rat- principal. Para la Junta, . ·
tenbach (1988), Cardase, Kirschbaum y Van Der Kooy (1992), Freedman y
Gamba (1992), Richardson (1996), y Freedman (2005), abordan el conflicto . l s islas antes de que llegasen al Atlán-
de 1982 desde perspectivas diferentes, pero coincidentes en un Punto: la [ ... ] era necesano ocupar a . . [ ] El objetivo no era
fu militares bntámcos .. · ·
guerra no fue un hecho buscado, sino el resultado de una serie de falencias deo Sur los re erzos .1 . obligar a Gran Bretaña
en la percepción de los gobiernos. Los dos errores más graves son conocir aferrarse indefinidamente a lasdlS als, smbo nía y asegurar que las
atribui~les
. . cerca e a so era '
dos y a la Junta Militar. El primero es el supuesto acerca de las a iniciar negoc1ac1ones a 'd n en seri0 el asunto,
1 E d Uro os tomara
Naciones Unidas y os sta os . . una conclusión exitosa
Ycontribuyesen a llevar las negoc1ac1ones a .
(Freedman y Gamba, 1992: 100).
13. En 1982, Barker era el capitán del HMS Endurance.
14. El Almirante Büsser estuvo al mando de la Operación Rosario, el 2 de abril de 1982.
El tercer tema nos lleva al co~enzo
. .. de esta ·sección. Trata sobre la
15. Anaya era el comandante en Jefe de la Armada, miembro de la Junta Militar y uno dé los las decisiones de la Junta
principales responsables de las políticas del gobierno durante el conflicto de 1982. f: xtemos e mtemos en . . .
16. Ministro de Relaciones Exteriores en 1982. relevancia de los actores e ífi del conflicto tienden a rrururrn-
Militar. En general, fos estudios espec ~osd las cuestiones internas en fas
zar, e incluso a desconocer, fa importancia e
,208 CapTtulo VII. La Guerra de Malvinas: una crisis y varias interpretaciones
Historia social de la Argentina contemporánea 209
decisiones que terminan en el 2 de abril. Gamba (1984) y Freedman - Gamba habfa decido lo contarlo- el segundo viaje de Davidoff a las Georgias. Tal
(1992) sostienen ese enfoque: las decisiones de la Junta Militar responden véz debámos volver sobre el estudio de la estructura interna del gobierno
a las acciones británicas más que a las dificultades internas: militar para aclarar esa cuestión. Entonces, la frase de von Moltke podría
hacerse extensiva al contacto con los propios amigos.
[ ... ] si se supone que el gobierno del momento actuó por motivos
internos en la recuperación de las Malvinas, len qué momento se
sintió apremiado si acababa de asumir en la navidad de 1981? Y si Cronología del conflicto
tuvieron algo que ver las manifestaciones del 30-31 de marzo, [... ]
lpor qué no se ordenó la recuperación una semana antes del 2 de 12 de enero La Junta Militar ordena l~ planificación en el
abril? (Gamba, 1984:94).
empleo de medios militares para la recuperación
de las Islas Malvinas ante el posible fracaso de las ·
El enfoque contrario aparece en los estudios más generales sobre la negociaciones diplomáticas.
dictadura militar. Para Novaro y Palermo (2003), no hay una relación di- 27 de enero Propuesta argentina de nuevas negociaciones con:
recta entre la manifestación del 30 de marzo y el 2 de abril, pero sí entre las Gran Bretaña.
características del gobierno militar y la toma de Malvinas. Es la compleja 26-27 de febrero Reuniones bilaterales en Nueva York.
trama de toma de decisiones del Proceso, con las divisiones y la competen- 2 de marzo Comunicado de la Cancillería argentina.
cia entre fuerzas, lo que lleva a la Junta a mantener un secreto extremo Y 18 de marzo Arribo del Bahía del Buen Suceso a las Georgias.
producir el hecho consumado. Desde esta perspectiva, "los tiempos del 2 20 de marzo Comunicado del Gobernador Hunt por el desem-
de abril no fueron los de Malvinas, sino los del Proceso doméstico" (Novara
barco en Leith; desmentida del gobierno argentino
y Palermo, 2003:426). ~obre presencia de fuerzas militares.
21 de marzo Gran Bretaña envía al HMS Endurance con infantes
de marina desde las Malvinas hacia las Georgias, lue-
Conclusión go el buque no ingresa en Leith, sino en Grytviken.
El Bahía del Buen Suceso abandona las Gerogias.
"Ningún plan sobrevive al pri..111er contacto con el enemigo". La fa- 23 de marzo Gran Bretaña anuncia el envío del Endurance para
mosa frase pertenece al militar prusiano Helmuth van Moltke, el Viejo, Y ¡·
forzar la retirada de los argentinos en Leith.
puede aplicarse tanto a la campaña militar de 1982 como a la crisis que la 24 de marzo '
~· La Junta Militar decide proteger a ~os trabajadores 1
¡¡
precede. Desde comienzos de aquel año la Junta Militar había establecido en las Georgias.
una estrategia en varios frentes: negociaciones diplomáticas, planeamiento 25 de marzo El Bahía Paraíso arriba a Leith con infantes de ii
de la ocupación militar, apoyo a la presencia de Davidoff en las Georgias Y marina.
:!
Operación Alfa. Según el Informe Rattenbach, la Junta desactiva las dos 26 de marzo La Junta Militar decide implementar la Operación
últimas para no entorpecer las negociaciones bilaterales en curso, mientras se :1
Azul, de recuperación militar de las Islas Malvinas.
planea la posibilidad de reall:ar la operación militar principal para mediados 28 de marzo :;
La flota argentina se dirige a la zona de Malvinas.
de 1982. Como vimos, el desencadenamiento de la crisis de las Georgias 2 de abril Operación Azul, ahora denominada Rosario.
modifica esos planes y precipita los hechos del 2 de abril. El envió del En- 3 de abril Toma de las Georgias.
durance con su partida de infantes de marina sin duda fue más relevante a
El gobierno británico anuncia en envío de una
los ojos de la Junta que la convocatoria de paro y movilización de la CGT. fuerza de tareas.
Sin embargo, no queda clara la razón por la que se autoriza -cuando se
Resolución 502 de Naciones Unidas.
210
Capítulo VII. La Guerra de Malvinas: una crisis y varias interpretaciones Historia social de la Argentina contemporánea 211
5 de abril
Los primeros buques de transporte parten de Gran Bonzo, Héctor: 1093 Tripulantes, Buenos Aiíes, Instituto de Publicaciones
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8 de abril Comienzo de la misión Haig. Büsser, Carlos: Malvinas, la guerra inconclusa, Buenos Aires, Ediciones Fer-
12 de abril
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14 de abril
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25 de abril
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28 de abril Fin de la' misión Haig. Costa Méndez, Nicanor: Malvinas. Esta es la historia, Buenos Aires, Suda-
30 de abril
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2 de mayo
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21-25 de mayo Hastings, Max y Jenkins, Simon: La batalla por Malvinas, Buenos Aires,
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· 212 Capítulo VII. La Guerra de Malvinas: una crisis y varias interpretaciones
Fuentes