ARTÍCULO 431: EXPEDICIÓN DE CERTIFICADO
MÉDICO FALSO
‘El médico que, maliciosamente, expide un certificado falso respecto a la existencia o
no existencia, presente o pasada, de enfermedades físicas o mentales, será reprimido con
pena privativa de libertad no mayor de tres años e inhabilitación de uno a dos años
conforme al artículo 36º, incisos 1 y 2. Cuando se haya dado la falsa certificación con el
objeto que se admita o interne a una persona en un hospital para enfermos mentales, la
pena será privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años e inhabilitación
de dos a cuatro años conforme al artículo 36º, incisos 1 y 2. El que haga uso malicioso
de la certificación, según el caso de que se trate, será reprimido con las mismas penas
privativas de libertad’.
1. Sujeto activo: sólo puede ser un médico, dicho certificado ha de referirse a la
existencia o inexistencia de una enfermedad o lesión.
2. Sujeto pasivo: es la colectividad.
3. Bien jurídico protegido: La fe pública, en cuando a la confiabilidad de la
sociedad sobre la veracidad de los certificados médicos que expiden los
profesionales de la salud, más de forma concreta las funciones esenciales de
documento cuando ingresa al tráfico jurídico.
Es un delito de acción pues busca sancionar la expedición (emitir, dar, otorgar) un
certificado médico falso es decir ‘cuando el contenido de dicho documento no declare la
realidad de los hechos referidos específicamente a la existencia o no, tanto presente
como pasada, de enfermedades físicas o mentales. Esto significa que si el objeto
concreto falsificado en el certificado alude a cualquier otra circunstancia, no cabrá
reputar existente el tipo penal.
Tal cosa sucedería en el caso de la expedición de un certificado médico falso donde se
hiciere constar sólo la efectiva vacunación de una persona, necesaria para poder viajar a
un determinado país que así lo exigiera.
Las decisiones judiciales sobre el tema en estudio han planteado que “En los delitos
contra la fe pública se requiere que el agente con la utilización del documento falso dé
origen a un derecho, genere una obligación o sirva para probar un hecho; que, en el
presente caso, si bien se advierte de manera palmaria durante la secuela del proceso que
los acusados han tenido participación de una u otra manera en la confección del
certificado médico expedido por la acusada, cierto es que no se ha establecido en el
documento cuestionado haya sido presentado por la coacusada para justificar sus
inasistencias a su centro laboral como era su propósito, por lo que aquella no se ha visto
favorecida, y en consecuencia no ha existido perjuicio en los intereses del Estado”
4. Pena: 1º párrafo: no mayor de tres años e inhabilitación de uno a dos años
conforme al artículo 36º, incisos 1 y 2.
2º párrafo: no menor de tres ni mayor de seis años e inhabilitación de dos a
cuatro años conforme al artículo 36º, incisos 1 y 2.
RN. N°1728-2001 LIMA
ARTÍCULO 431-A: SIMULACIÓN DE ACCIDENTE
DE TRÁNSITO
El que, con el propósito de gozar de los beneficios o coberturas del Seguro Obligatorio
de Accidentes de Tránsito, incita a la simulación o simula la ocurrencia de accidentes de
tránsito o la intervención en éstos de personas que no tienen la condición de ocupantes o
terceros no ocupantes del vehículo automotor interviniente en dichos accidentes o
simula lesiones corporales que no se han producido o que se han producido en grado
manifiestamente menor al indicado en la documentación policial o médica
correspondiente, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de tres ni
mayor de seis años.
Si el agente es efectivo de la Policía Nacional del Perú o del Cuerpo General de
Bomberos Voluntarios del Perú, agente o intermediario de seguros, profesional médico
o funcionario de un establecimiento de salud público o privado, la pena privativa de la
libertad será no menor de tres ni mayor de seis años, imponiéndosele además la pena
accesoria de inhabilitación para el ejercicio del cargo por un periodo similar a la pena
principal.
1. Sujeto activo:
Agente con el propósito de gozar beneficios o cobertura del SOAT, incita a la
simulación o simula ocurrencia de accidentes de tránsito o intervención la tercera no
ocupante del vehículo.
Simula lesiones corporales que no se han producido o que se han producido en grado
manifestante menor al indicado en la documentación policial o medica correspondiente.
• Para poder beneficiarse la persona con esta prima de seguro deberá declarar ante la
autoridad competente sobre el accidente
• Esta ocurrencia del accidente deberá estar corroborado a través de declaraciones
testimoniales de personas que supuestamente hubieran podido verificar el accidente
2. Sujeto pasivo: Aseguradoras: SOAT.
• Tipificación penal es la de proteger punitivamente La “verdad de las declaraciones que
prestan los ciudadanos.
Siendo que en el presente caso, la presentación de la certificación policial que da cuenta
del accidente de tránsito, es lo que en algunos casos determina el pago de la
indemnización.
3. Pena: 1º párrafo: no menor de tres ni mayor de seis años.
2º párrafo: no menor de tres ni mayor de seis años.
CASO:
“Los chuecos del SOAT”, presuntamente cuatro personas integrantes de dicha,
PROBADOS Los cuatro implicados, se pusieron de acuerdo para engañar a la
compañía aseguradora Pelayo, simularon la existencia de un accidente de
tránsito ocurrido el día 12 de febrero de 2014, a las 22.45 horas en la carretera
de Salamanca. La compañía aseguradora sospechó de la existencia de una
trama familiar; se investigó y se halló: FALLO: Ha condenado a los cuatro acusados
como autores en grado de tentativa de un delito de estafa, con pena de prisión de tres (3)
meses, con inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de
sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, con imposición de las costas
procesales.
ARTÍCULO 432: INHABILITACIÓN
Cuando algunos de los delitos previstos en este Capítulo sean cometido por un
funcionario o servidor público o notario, con abuso de sus funciones, se le impondrá,
además, la pena de inhabilitación de uno a tres años conforme al artículo 36, incisos 1 y
2.
La sanción de inhabilitación de un funcionario o servidor público supone la
consecuente extinción del vínculo jurídico que soporta el desempeño del
ejercicio de la función pública que estuviera prestando a la fecha en que se hace
efectiva la sanción, asimismo comprende el impedimento de asumir un nuevo
mandato, cargo, empleo, comisión de carácter público, o celebrar contratos
administrativos de servicios o para ejercer la función pública bajo cualquier
modalidad en las entidades del Estado.
La suspensión temporal en el ejercicio de las funciones, comprende la
separación del cargo y la suspensión del goce de remuneraciones,
compensaciones o beneficios de cualquier índole, aplicándose sobre la función o
actividad de cualquier naturaleza que pueda ejercerse en la entidad, cualquiera
que ésta fuese, a la fecha en que se hace efectiva la sanción.
Pena: De uno a tres años conforme al artículo 36, incisos 1 y 2.
EXP. N.° 02280-2010-PHC/TC-CUSCO
Artículo 433.- Equiparación a documento público
Para los efectos de este Capítulo se equiparán a documento público, los testamentos
ológrafo y cerrado, los títulos-valores y los títulos de crédito transmisibles por endoso o
al portador.
El pagaré común, como título valor, siendo en su origen un documento privado,
no cumple los requisitos establecidos por el artículo 433º del código penal para
ser equiparado a documento público. La equiparación a que hace referencia este
artículo, debe efectuarse en base a una interpretación sistemática, recurriendo a
normas extra penales como el código procesal civil para determinar la diferencia
entre los documentos públicos y privados, y la ley de títulos valores para
establecer en qué consiste la condición de endosable y al portador de un título
valor; pues, una aplicación literal del artículo 433° del código penal, por parte de
los operadores del derecho, al no estar establecido de manera clara y precisa los
requisitos que el pagaré común debe cumplir para ser tratado como documento
público, colisiona con el principio de legalidad. Además, la ley de títulos valores
al referirse al pagaré común, adolece de imprecisión al establecer dos formas
distintas de emisión, generando una incertidumbre jurídica en la aplicación del
artículo 433° del código penal, cuya aplicación, literal de la norma, deviene en
arbitraria e injusta para el justiciable.
DIFERENCIAS ENTRE DOCUMENTO PÙBLICO Y DOCUMENTO
PRIVADO
DOCUMENTO PÚBLICO DOCUMENTO PRIVADO
El otorgado por funcionarios Solo intervienen particulares
públicos en ejercicio de sus
atribuciones Por su propia naturaleza no puede
estar disponible al público, sino
Todo documento público puede en los casos en que una autoridad
ser consultado por cualquier así lo disponga.
persona, a excepción de aquellos
documentos que por expresa Presentados ante notario público,
disposición legal son reservados. se constituye en un documento
La escritura pública y demás público por la intervención
documentos otorgados ante o por precisamente de ese funcionario
notario público, según la ley de la público, pero no por ello se
materia convierte en un documento de
acceso público
1.- FALSEDAD GENÉRICA
En el Código Penal peruano, la falsedad genérica se encuentra prevista en el artículo
438 del Código Penal, en los siguientes términos:
Artículo 438.- El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los capítulos
precedentes, comete falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad
intencionalmente y con perjuicio de terceros, por palabras, hechos o usurpando nombre,
calidad o empleo que no le corresponde, suponiendo viva a una persona fallecida o que
no ha existido o viceversa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de
dos ni mayor de cuatro años.
A decir de Peña Cabrera, en las figuras delictivas estudiadas hasta el momento, la
acción típica recae sobre documentos, timbres, sellos, etc. esta es, pues, la materialidad
con la que se han concebido dichos injustos; parafraseando a Creus, señala que los
instrumentos que se ven afectados con los referidos tipos penales, son los que, en virtud
del Ordenamiento Jurídico, están destinados a significar certeza de la realización de un
acto creador de relaciones jurídicas y a acreditar la relación misma, posibilitando la
generación de efecto jurídicos. Asimismo, añade que, si bien en los delitos de falsedades
está implícito el propósito de engañar, dichos injustos distan del delito de Estafa, debido
a que lo que en ellos se sanciona no es la afectación del patrimonio sino la traición de la
confiabilidad que el colectivo coloca en los instrumentos sobre los cuales recae la
falsedad, además, a diferencia del artículo 438, su redacción típica no exige la
generación efectiva de un perjuicio (2010, p. 759).
En este contexto, Reátegui Sánchez, citado por Peña Cabrera, afirma que “(…) la
redacción del artículo 438, muestra la preocupación del legislador por sancionar
determinadas conductas que, conteniendo ciertos tópicos de falsedad, no encuadran
dentro de los tipos generales ya descritos” (En Peña Cabrera Freyre, 2010, p. 760). A lo
que el referido autor hace la siguiente observación:
Siendo así, se debe ser sumamente cauteloso, cuando se pretende incluir
determinadas conductas, con el estricto afán de cerrar espacios de impunidad,
cuando de una mirada global de la codificación punitiva, puede observarse
claramente, que existen otras figuras aplicables que pueden resultar aplicables al
relato fáctico que describe el comportamiento. (2010, p. 760)
Así pues, se observa que la delimitación del ámbito punitivo del delito de Falsedad
genérica requiere un estudio minucioso no solo de su composición legal, a la luz de las
categorías del delito, sino del lugar que ocupa en el grupo de los delitos contra la Fe
Pública. En este obedecería primordialmente a objetivos de política criminal, rezagando,
por esta vez, a la directriz que ofrece la dogmática para la agrupación de los tipos
penales (2010, pp. 760, 761). Sobre este punto incidiremos en el siguiente acápite.
1. Naturaleza jurídica
Ya en el punto anterior habíamos señalado que, a decir de Peña Cabrera, el
artículo 438 recoge la llamada Falsedad personal, criterio que compartimos
debido a las razones que pasaremos a exponer a lo largo de este segmento.
En principio, es necesario notar que no tendría ningún sentido el haber previsto
en los artículos anteriores, esto es, del 427 al 437, las modalidades de Falsedad
que recaen sobre objetos materiales, tales como, documentos, timbres, sellos,
etc. y nuevamente prever dichos supuestos en el artículo 438º relativo al delito
de Falsedad genérica; por lo que la intención del legislador parece haber sido
regular un tipo de Falsedad distinto al contenido en dichos artículos, hipótesis
que se corrobora con la lectura del propio artículo 438, ya que inicia advirtiendo
“El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los Capítulos
precedentes (…)”.
Ahora bien, no solo la advertencia inicial del artículo 438 nos indica que se trata
de una Falsedad personal, sino también, y primordialmente, la propia redacción
del tipo; si bien sobre este aspecto llevaremos a cabo un análisis más profundo
en el apartado relativo a la tipicidad objetiva, es necesario hacer algunas
precisiones iniciales. El tipo penal recoge los siguientes verbos rectores: cometer
falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad intencionalmente (…) por
palabras, hechos o usurpando nombre, calidad o empleo que no le corresponde,
suponiendo viva a una persona fallecida o que no ha existido o viceversa; los
cuales describen conductas que, si bien pueden devenir en la falsificación de un
objeto material, no deben ser entendidas como supuestos de falsificación
documental, de sellos, etc. ya que, tal como se afirmó en el párrafo anterior,
dichos supuestos ya han sido previstos en los artículos precedentes, del 427 al
437; esta conclusión resulta válida también en virtud a las exigencias del
Principio de Legalidad, ya que no es admisible la existencia de un tipo penal en
el que puedan encuadrarse todas aquellas conductas que, pese a no reunir los
elementos típicos de la falsificación material, falsedad ideológica o cualquier
otro tipo penal específico, posean componentes lindantes con la falsedad y hayan
producido un perjuicio, ya que ello conduciría a una exacerbada punición y a la
imprevisibilidad de los criterios que conducen a calificar una conducta como
delictuosa, llegando a admitirse su subsidiariedad en relación, incluso, a las
falsedades que podrían ser calificadas como delitos contra la Administración de
Justicia o delito de Estafa. Así pues, habiendo descartado la posibilidad de que el
artículo 438 prevea acciones falsarias sobre objetos materiales, se abre la puerta
hacia la Falsedad personal como el único supuesto contenido en el referido tipo
penal. Al respecto, Peña Cabrera señala: (…) el delito de Falsedad Genérica,
asume una función complementaria, en orden a prevenir toda clase de conducta
que importe una falsedad, a su vez no recaiga sobre un soporte documental y/o
sobre un signo representativo del Estado (sello, timbres, estampillas de correo,
marcas y contraseñas) y, finalmente, que tenga como bien jurídico protegido a la
fe pública, entendida como la confiabilidad en su rayana veracidad, que deben
inspirar las declaraciones que prestan los ciudadanos ante los diversos ámbitos
de la vida social. (2010, p. 763).
Por otro lado, líneas arriba habíamos concluido que los tipos penales específicos
exigen para su consumación la generación de un perjuicio potencial – o peligro
concreto –, en cambio, de la lectura del artículo 438 se advierte que para dar por
consumado el delito de Falsedad genérica es necesario corroborar que se ha
generado un perjuicio real, y no meramente potencial; esta importante diferencia
a nivel de tipicidad impone un obstáculo para subsumir dentro del artículo 438
conductas falsarias que recaigan sobre objetos materiales, ya que ello implicaría
una ruptura en el criterio adoptado por el legislador para sancionar en términos
de proporcionalidad y equidad las diversas modalidades de falsedad. Argumento
que refuerza la interpretación del artículo 438 como un delito de Falsedad
personal. En este contexto, es válido afirmar que la decisión de encuadrar en el
artículo 438 conductas que recaen sobre un objeto material, vendría a ser
consecuencia de un vacío legal o, en su defecto, de una restricción equivocada
del ámbito punitivo de los otros tipos penales, como consecuencia de una
incorrecta interpretación de su texto legal. Por último, resulta interesante
exponer lo dicho por Peña Cabrera respecto a la delimitación del ámbito
punitivo del artículo 438 en relación a otros artículos, así, afirma que el
componente de la falsedad está presente en otros tipos penales que ni siquiera
están incluidos dentro de los delitos contra la Fe Pública, por ejemplo, en el
artículo 416 - Fraude procesal - se sanciona a aquel que induce a error a un
funcionario público valiéndose para ello de cualquier medio fraudulento
susceptible de ser concebido como engaño, dentro de los cuales perfectamente
encaja la usurpación de identidad que también prevé el artículo 438, asimismo,
en el artículo 409 - Falso 136 testimonio en juicio - se prevé como delito la
conducta del testigo que vierte una versión contraria a la verdad, lo que se
identifica con una forma de falsedad. Así pues, afirma que: “(…) el tipo penal de
“Falsedad Genérica”, se entrecruza con varias tipificaciones legales, que tutelan
otros bienes jurídicos, dando lugar a un conflicto aparente de normas penales y,
no un concurso delictivo, donde por motivos de especialidad, habría que
preferirse aquel precepto penal que recoge con mayor rigor los elementos de
facticidad” (2010, p. 761) Añade que si bien en estos casos, el aparente conflicto
se soluciona mediante el principio de especialidad, no ocurre lo mismo cuando
se coloca al delito de Falsedad genérica frente al de Estafa, ya que los elementos
típicos de ambos resultan equivalentes, así, la suplantación de identidad o la
simulación de hechos al que alude el artículo 438 encaja perfectamente en el
engaño al que se refiere el artículo 196, y en ambos casos debe generarse un
perjuicio real, por lo que la distinción del tipo penal que resulta aplicable es muy
complicada(Peña Cabrera Freyre, 2010, p. 761).
2. Tipicidad objetiva
2.1 Sujeto activo
Respecto a este componente, la simple lectura del tipo penal permite comprender
que el delito puede ser cometido tanto por un funcionario o servidor público,
como por un particular. En relación a este elemento, Peña Cabrera señala que es
dable la comisión del delito por autoría mediata, salvo en el caso de “usurpación
de identidad”, pues constituye un tipo penal de propia mano, asimismo, admite
el supuesto de la instigación (2010, p. 765). [Link]ón típica En relación a la
acción típica en el delito de Falsedad genérica, se han esbozado algunas
aproximaciones, de las cuales pasamos a precisar las más relevantes: “La
conducta delictiva no se dirige sobre objetos materiales, sino sobre cualidades de
la persona que no son ciertas e inducen a error a las otras personas” (Boné Pina y
Soteras Escartín, 2000, p. 508).
“La nota común que caracteriza las falsedades personales es que el autor del
hecho aparece ante los demás como quien no es o como lo que no es”. (Quintero
Olivares en Boné Pina y Soteras Escartín, 2000, p. 507) La materialidad típica
del artículo 438 implica una falsedad que recae sobre la identidad, cargo o
empleo de una determinada persona, con el propósito en engañar a un tercero,
generando un perjuicio. (Peña Cabrera Freyre, 2010, p. 772) El imputado al no
tener la obligación de admitir su culpabilidad e incluso estar facultado para
mentir, no puede ser sujeto activo de este delito, situación distinta ocurre en el
caso de los testigos y peritos, criterio fue confirmado por la ejecutoria contenida
en el Exp. Nº 7949-97. Agrega este autor que esta excepción debe ser extendida
hacia el campo del Derecho Administrativo sancionador, ya que en el continúan
vigentes las exigencias y efectos del principio de presunción de inocencia (Peña
Cabrera Freyre, 2010, pp. 767 - 768). Simular, suponer, alterar la verdad
mediante palabras El verbo “simular” define la conducta de aquel que hace pasar
como verdadero algo que no ha ocurrido en la realidad, asimismo, alterar
implica modificar, variar o cambiar la naturaleza de las cosas, mediante una
omisión o la inclusión de datos (Peña Cabrera Freyre, 2010, p. 769). En relación
al verbo “suponer”, entendemos que el legislador se está refiriendo a la asunción
que hace el sujeto activo de la veracidad de una declaración, pese a que conoce
de su falsedad; empero, no debe entenderse como la descripción de una conducta
negligente, ya que ello implicaría la definición de un delito culposo. La
subsunción de una conducta en este supuesto requiere un riguroso análisis que
permita descartar la pertinencia de otros tipos penales, así mismo, no debemos
perder de vista que su descripción típica debe ser entendida en el contexto de la
Falsedad personal, esto significa que aun cuando el tipo penal se refiera a las
palabras como medio comisivo, estas no deben ser escritas, ya que ello podría
ser perfectamente encuadrado como delito de Falsificación material u otro
delito, veamos algunos ejemplos que nos presenta Peña Cabrera en los que la
subsunción de la conducta en el artículo 438 no resultaría correcta pese a reunir
elementos del mismo: 1. Aquel que se presenta ante la autoridad fiscal para
denunciar hechos que no han tenido lugar en la realidad y sindicando como
imputado a un individuo únicamente por venganza, reúne los elementos del
artículo 402 del CP, que prevé de manera específica el delito de Denuncia
calumniosa, asimismo, dado que siempre se levanta un acta de las denuncias
verbales, podría ser calificada como delito de Falsedad ideológica. 2. Aquel que
simula la sustracción de su vehículo para cobrar el seguro por robo, cometerá el
delito de Falsedad ideológica si dicha falsedad va contenida en un parte policial
u otro documento público, sin embargo, la conducta reúne de manera precisa los
elementos que exige el tipo penal del delito de Estafa, previsto en el artículo
196, correspondiendo esta última calificación. 3. Aquel que altera la fecha de la
ocurrencia de un hecho para acceder a algún beneficio, cometerá delito de
Falsedad ideológica si dicha información la hace insertar en el documento a
través del funcionario público; por otro lado, si dicha información la hace valer
en un procedimiento judicial o administrativo, se estará frente al delito de
Fraude procesal, artículo 416, si lo que busca es inducir a error al funcionario, y
ante un concurso ideal entre el referido delito y el de Falsificación material si lo
que busca es la obtención de un provecho y utiliza para ello un documento
adulterado. 4. Aquel que peticiona ante la Administración Pública determinado
derecho, incurrirá en el delito de Falsa declaración en procedimiento
administrativo, artículo 411. En relación a este último punto señala que la
distinción entre los tipos penales del artículo 411 y del artículo 438, radica en
que el primero puede tener lugar únicamente en el decurso de un procedimiento
administrativo y es un delito de peligro, al contrario de la Falsedad genérica que
es de resultado (Peña Cabrera Freyre, 2010, págs. 768-769). Ante estas
dificultades, Peña Cabrera señala: A nuestro entender, la modalidad típica en
que se basa la simulación y la alteración de la verdad (intencionalmente),
mediante palabras, resulta un poco difícil de ocurrir, por la sencilla razón, de que
un mundo regido por normas, prescripciones y regulaciones, a lo cual debe
sumarse el hecho de que algunas personas están acostumbradas a mentir,
deviene en ciertas exigencias probatorias en los ciudadano, en cuanto al uso de
medios de prueba, que al consistir – generalmente –, en documentos, determina
que la falsedad sea documentada y no personal. (2010, p. 770).
3. Tipicidad subjetiva
Al igual que en los tipos penales precedentes, la Falsedad Genérica requiere de
un dolo directo para su consumación, esto es, el sujeto activo debe conocer que
está faltando a la verdad con su conducta y actuar con el propósito de engañar.
Asimismo, dada la redacción taxativa del tipo, el agente debe saber que el
nombre, cargo, empleo o calidad que se está asignando, pertenece a alguien más.
En algunos supuesto sí es dable la configuración de un error de tipo, por
ejemplo, “cuando se suplanta la identidad de un cargo que, erróneamente, se
piensa que nadie lo ejerce (…)” (Peña Cabrera Freyre, 2011, p. 781), empero, en
los supuestos de suponer viva a una persona fallecida o viceversa, en los
términos que ha sido interpretado en la presente investigación, consideramos que
si el agente, por ejemplo, usurpa la identidad de una persona que consideraba
fallecida, cuando en realidad no lo estaba, no es que se le excluya de
responsabilidad, sino que su conducta sería reconducida a la de usurpación de
nombre. Asimismo, el dolo abarca también a la producción del perjuicio, lo que
significa que el agente debe conocer que su conducta devendrá en la afección de
un bien jurídico distinto a la Fe Pública y querer dicho perjuicio, de lo contrario,
se estaría en el ámbito de la culpa o del dolo eventual.
4. Pena
Así pues, el artículo 438 señala que la pena será privativa de libertad no menor
de dos ni mayor de cuatro años.
5. Carácter residual
En los párrafos precedentes se han expuesto y analizado las conductas que
abarca el tipo penal contenido en el artículo 438 del CP, ello a la luz de la
redacción taxativa de la norma, trabajo que nos ha permitido definir en qué casos
resulta o no adecuado recurrir a dichos supuestos normativos, teniendo como
directriz el hecho de que estamos frente a un tipo penal que sanciona
exclusivamente falsedades personales. En este contexto, se concluye que no se
trata de un tipo penal en el que puedan encuadrarse todas aquellas figuras que
liminarmente no resulten subsumibles dentro de los tipos penales precedentes,
aun cuando no reúnan los elementos típicos del artículo 438, contrario sensu,
una conducta podrá ser subsumida dentro de los alcances de este tipo penal
únicamente cuando se advierta que cumple con las categorías propias del injusto
previsto en su texto normativo. Así pues, el llamado carácter residual del artículo
438, no debe ser entendido como una habilitación para subsumir dentro de dicho
tipo penal a cualquier conducta que parezca no poder ser encuadrada dentro de
tipos penales precedentes; entendemos que dicha confusión se debe
principalmente a dos factores: primero, la frase inicial “el que de cualquier otro
modo que no esté especificado en los capítulos precedentes”, y segundo la
nominación de Falsedad Genérica que se le ha asignado en el texto del Código
Penal. No obstante, respecto a estos factores, debe tenerse en cuenta lo siguiente:
la advertencia inicial con la que inicia la redacción de la norma penal, lo que
hace es fijar la necesidad de descartar la pertinencia de los tipos penales
contenidos del artículo 427 al 437 antes de recurrir al 438, a fin de evitar que
una conducta que reúne los rasgos de una falsedad material o ideológica sean
subsumida dentro de un tipo penal dedicado a la sanción de las falsedades
personales; por otro lado, no debe olvidarse que la denominación Falsedad
Genérica no resulta vinculante a efectos de interpretación del texto de la norma.
Ahora bien, en la práctica se ha visto que, a nivel de Diligencias Preliminares,
los fiscales, omitiendo descartar previamente la pertinencia de los tipos penales
precedentes, subsumen cualquier conducta que reúna características de un delito
contra la Fe Pública dentro del artículo 438, dejando de lado que dicho tipo
penal reúne elementos a la luz de los cuales deben contrastarse los hechos
denunciados. Al respecto, se ha señalado que: (…) el delito de Falsedad
Genérica, asume una función complementaria, en orden a prevenir toda clase de
conducta que importe una falsedad, a su vez no recaiga sobre un soporte
documental y/o sobre un signo representativo del Estado (sello, timbres,
estampillas de correo, marcas y contraseñas) y, finalmente, que tenga como bien
jurídico protegido a la fe pública, entendida como la confiabilidad en su rayana
veracidad, que deben inspirar las declaraciones que prestan los ciudadanos ante
los diversos ámbitos de la vida social. (Peña Cabrera Freyre, 2010, p. 763)
Finalmente, en relación a este punto es necesario observar que usualmente se
subsume dentro del artículo 438 aquellas conductas en las que el contenido de
un documento privado es falso, ello ante la imposibilidad de sancionarlas en
virtud del artículo 428, ya que, si bien prevé la falsedad del contenido sin mediar
adulteración de la corporeidad del objeto material, solo lo hace para los casos en
los que la falsedad recae sobre documento público. Así pues, la grave omisión
del legislador de una Falsedad ideológica que recaiga sobre documento privado
es otro de los factores que ha contribuido a la recurrencia indiscriminada al
artículo 438. Resulta valioso hacer ver que, en legislaciones como la
colombiana, la Falsificación de documento privado (art. 322º del CP), prevé no
solo la falsificación material del mismo, sino también la falsedad de su
contenido. Así pues, se afirma que en virtud a dicho tipo penal se sanciona: (…)
el acto de quien habiendo pagado solo una parte de su deuda, al hacerle firmar el
recibo al acreedor, le engaña, incluyendo en el recibo constancia de pago por la
totalidad de la deuda y falseando así la verdad de la escritura privada de
cancelación. (Estudios de Derecho penal especial, 2002, p. 161)
2. Artículo 438-A: falsedad genérica agravada
El que otorgue, expida u oferte certificados, diplomas u otras constancias que
atribuyan grado académico, título profesional, título de segunda especialidad
profesional, nivel de especialización u otra capacidad análoga, sin que el beneficiario
haya llevado efectivamente los estudios correspondientes, será reprimido con pena
privativa de libertad no menor de tres ni mayor de cinco años y sesenta a ciento
cincuenta días-multa.
2.1. Generalidades
El tipo penal de falsedad genérica agravada ha sido incorporado al Código Penal
mediante Decreto Legislativo 1351, publicado en el Diario Oficial el peruano el 7 de
enero del 2017. Se trata de la disposición o supuesto de hecho normativo que busca
sancionar al agente cuyo comportamiento está dirigido a otorgar, expedir u ofertar
certificados, diplomas u otras constancias que atribuyan falso grado académico, título
profesional, título de segunda especialidad profesional, nivel de especialización u
otra capacidad análoga.
En líneas generales, el tipo penal está encaminado a poner barreras legales aquellas
instituciones públicas o privadas, centros de capacitación, universidades u otras, que
organizan, realizan o auspician eventos académicos, talleres, fórums, conferencias,
diplomados u otras; las mismas que otorgan certificados, diplomas, u otras constancias
que atribuyan grado académico, título profesional, título de segunda especialidad
profesional, nivel de especialización u otra capacidad análoga, sin que previamente haya
llevado el beneficiado los estudios correspondientes.
Con mayor frecuencia se da para los concursos públicos para acceder a un puesto de
trabajo u ascender respectivamente, donde se exige de ciertos requisitos de formación
académica u experiencia laboral. Por lo que muchas veces, los interesados al no contar
con dichos documentos recurren aquellas instituciones o centros de capacitación para
obtenerlos –sin previo estudio correspondiente–.
Las instituciones que certifican, como universidades, colegios profesionales u
otras, apañan a dichos centros de formación y capacitación, muchas veces se prestan
para estos actos ilegales o irregulares. Hay certificados que se expiden en abundancia
y no son codificados y estas instituciones tampoco llevan el registro correspondiente de
la participación de los interesados en dichos eventos académicos.
2.2. Bien jurídico protegido
El bien jurídico protegido es la fe pública, aunque también se considera la
funcionalidad del documento en el tráfico jurídico.
2.3. Tipicidad objetiva
Los verbos rectores del tipo penal son: otorgar, expedir y ofertar.
1. Otorgar. Es dar, estipular, consentir, dar apoyo o prometer algo que se pide o se
pregunta, en este caso, son los certificados, diplomas u otras constancias.
2. Expedir. Es facturar, dar curso o salida a un documento determinado, en este caso
son los certificados, diplomas u otras constancias.
3. Ofertar. Es una propuesta u ofrecimiento de condiciones ventajosas para ejecutar o
dar algo, en este caso, son los certificados, diplomas u otras constancias.
Asimismo, el tipo penal prevé los siguientes elementos:
1. Grado académico. En principio es un nivel de educación, que podría ser otorgado
por una universidad, institutos profesionales, etc., después de haber cursado y aprobado
efectivamente los estudios correspondientes. Asimismo, son acreditaciones de
preparación académica que realiza el interesado o beneficiario.
2. Título profesional. En principio, el título, es un instrumento, documento dado para
ejercer una profesión y que acredita la legalidad de la misma. Son otorgados por
universidades, institutos profesionales, etc., para la demostración auténtica del derecho
con que se posee.
3. Título de segunda especialidad profesional. Es un título profesional que requiere,
vale la redundancia, de otro título profesional o licenciatura para la obtención
correspondiente. Es un estudio “adicional” que realiza el interesado o beneficiario, y
acredita de ciertos conocimientos en determinas materias.
4. Nivel de especialización. Es un grado o similar a la profesión, que se obtiene previa
realización de los estudios correspondientes. La misma que consiste en el estudio
exhaustivo de una temática en particular.
2.4. Sujeto activo y sujeto pasivo
El tipo penal en mención, el sujeto activo es cualquier persona, en tanto el sujeto
pasivo, es la sociedad.
2.5. Tipicidad subjetiva
Se requiere el dolo, es decir, el conocimiento y voluntad de otorgar, expedir u ofertar
certificados, diplomas u otras constancias.
2.6. Grados de desarrollo del delito
El delito se consuma con el otorgamiento, expedición u oferte certificados, diplomas u
otras constancias que atribuyan falsamente grado académico, título profesional, título de
segunda especialidad profesional, nivel de especialización u otra capacidad análoga. No
hay inconveniente de admitir la tentativa.
2.7. La pena
Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de cinco
años y sesenta a ciento cincuenta días-multa.
3.-Fabricación o tenencia de instrumentos para
falsificar
Artículo 439.- Fabricación o tenencia de instrumentos para falsificar El que, a
sabiendas, fabrica o introduce en el territorio de la República o conserva en su poder
máquinas, cuños, marcas o cualquier otra clase de útiles o instrumentos, destinados a la
falsificación de timbres, estampillas, marcas oficiales o cualquier especie valorada, será
reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años.
3.1.- Tipicidad objetiva
El tipo penal en mención, el sujeto activo es cualquier persona, en tanto el sujeto
pasivo, cualquier persona dentro de la sociedad.
3.2.- Tipicidad subjetiva
Se requiere el dolo
3.3.- La pena
Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años.
3. Conclusión
Todo esto nos remonta a la frase business son business, pero lo correcto sería que toda
institución, sea pública o privada, obligatoriamente cuente con el registro respectivo de
las personas que asisten o lleven los estudios correspondientes en los eventos
académicos que organizan. Asimismo, debe existir mayor rigurosidad en la emisión y
certificación correspondiente. Las consecuencias que acarrea son de responsabilidad
penal, civil y administrativa respectivamente.
En definitiva, la sanción penal en el tipo penal de falsedad genérica agravada, será al
que otorgue, expida u oferte certificados, diplomas u otras constancias, la misma que
acarrea responsabilidad al que los solicita para obtenerlos.