Universidad Nacional Experimental
De los Llanos Occidentales
Ezequiel Zamora
UNELLEZ
Ambiente la Caramuca
DERECHO CIVIL
Tema II
Prof. Abog. Genofontes Velázquez Bachiller: Briceño karelis
Cedula de identidad: 19.517.156
Sección: FS01
Febrero 2021
Concepto de persona.
La palabra persona designa a un individuo de la especie humana, hombre o mujer,
que, considerado desde una noción jurídica y moral, es también un sujeto
consciente y racional, con capacidad de discernimiento y de respuesta sobre sus
propios actos. Como tal, es un concepto opuesto a animal o cosa, pues se le
atribuyen la racionalidad y la vida, y, en este sentido, cumple un desarrollo
biológico y psíquico, desde que nace hasta que muere.
Análisis.
Es la particularidad de cada integrante de la raza humana, la cual tiene implícito la
dote de raciocinio, cognición e identidad propia. Entre sus cualidades, de acuerdo
al punto de vista que se le defina, se tienen los deberes y los derechos, así como
características particulares que pueden corresponder a su físico o códigos de
comportamiento.
Persona natural
Es el individuo humano con existencia material que ejerce sus derechos y deberes
de manera particular, desde un punto de vista jurídico.
ARTÍCULO 16. Todos los individuos de la especie humana son personas
naturales.
Análisis.
Persona natural es todo individuo de la especie humana, cualquiera que sea su
edad, sexo, estirpe o condición.
De esta manera, una persona física o persona natural es cualquier integrante de la
especie humana susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones. Se trata
de individuos de existencia real, tangible, consciente y autónoma, sujetos de
derecho frente a la ley.
Dependiendo del ordenamiento jurídico, pueden tener cabida en este concepto
absolutamente todos los miembros de la especie humana, sea que hayan nacido o
incluso que estén por nacer. En ello radican numerosos debates respecto al punto
de origen de los derechos fundamentales del ser humano.
Cualquier ser humano que se nos ocurra sirve como ejemplo de una persona
natural, siempre y cuando esté vivo, en goce de sus derechos fundamentales. Los
muertos fueron personas físicas, pero ya no existen.
Clasificación de las personas.
Análisis del art. 15 y 19 c.c.v
Persona
Es todo ser natural o ficticio que por ley natural o normativa tiene la capacidad
legal para desarrollar actividades dentro y fuera del país y se clasifican en la
siguiente forma:
PERSONAS:
Naturales:
Es todo ser humano o individuo que hace y obtiene la capacidad legal en la
sociedad sin importar edad, sexo o religión, por ejemplo: Sócrates.
Jurídicas:
Es un ente ficticio que obtiene la capacidad legal porque la ley le asigna poder
para contratar y contraer obligaciones con representación de una persona natural.
Código Civil Artículo 15 Las personas son naturales o jurídicas.
Código Civil Artículo 19 Son personas jurídicas y por lo tanto, capaces de
obligaciones y derechos:
1°. La Nación y las Entidades políticas que la componen;
2°. Las iglesias, de cualquier credo que sean, las universidades y, en general,
todos los seres o cuerpos morales de carácter público;
3°. Las asociaciones, corporaciones y fundaciones lícitas de carácter privado. La
personalidad la adquirirán con la protocolización de su acta constitutiva en la
Oficina Subalterna de Registro del Departamento o Distrito en que hayan sido
creadas, donde se archivará un ejemplar auténtico de sus Estatutos.
Análisis. Conocidas también como personas colectivas, morales, complejas o
abstractas. Toda unidad orgánica resultante de una colectividad organizada de un
conjunto de bienes, a la que el Estado le reconoce capacidad de Derechos,
patrimoniales para la consecución de un fin divisible y permanente.
Personas jurídicas en sentido limitado: derecho público y derecho privado.
Clasificación: a su vez las personas jurídicas se dividen en personas jurídicas de
Derecho Público y personas jurídicas de Derecho Privado. Sin embargo, el artículo
19 del Código Civil de Venezuela, en su enumeración de los distintos tipos de
personas jurídicas no establece una clara distinción entre cuáles son de Derecho
Público y cuáles son de Derecho Privado; esta división ha sido dictada por la
doctrina, ya que el numeral 2 del artículo mencionado termina estableciendo:
y, en general, todos los seres o cuerpos morales de carácter público.
Lo que hace creer a la doctrina que el legislador estableció desde el comienzo del
artículo hasta ese punto del numeral 2 cuáles son las personas jurídicas «o
cuerpos morales de carácter público» y el resto del artículo establecería entonces,
por lógica, las personas jurídicas de Derecho Privado.
Personas jurídica de Derecho Público:
La Nación y las Entidades políticas que la componen: cuando se hace referencia a
la Nación se habla en sentido de Estado, ya que este posee derechos y
obligaciones. Cuando se habla de las Entidades políticas que la componen se
refiere a los Estados y los Municipios, ya que estos cuentan también con
personalidad jurídica.
Las iglesias, de cualquier credo que sean, las universidades y, en general, todos
los seres o cuerpos morales de carácter público: En cuanto a la iglesia, la
legalidad de su personalidad jurídica cambiará según la iglesia de que se trate. El
Estado venezolano reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia Católica dentro
del territorio de la República debido a el Convenio entre la Santa Sede y al
República de Venezuela. Otros cultos deberán solicitar el reconocimiento como
persona jurídica ante el Ejecutivo Nacional. Las universidades se encuentran
como personas jurídicas de Derecho Público debido a que el Código Civil de
Venezuela data de 1942 y las universidades privadas no existieron en Venezuela
sino hasta el año 1953. Estas adquieren su personalidad jurídica de Derecho
Privado de acuerdo con las formalidades requeridas por la Ley de Universidades,
a diferencia de las universidades públicas las cuales reciben su personalidad a
través de este artículo.
Personas jurídica de Derecho Privado:
Las asociaciones: persona jurídica que no persigue un fin de lucro para ellos
mismos, aunque estos sí pueden realizar actividades lucrativas. Aguilar
Gorrondona menciona como ejemplos, el club de ajedrez o una agrupación de
investigadores científicos.
Las corporaciones: personas jurídicas mandadas a crear por una ley especial y
para las cuales predomina un interés colectivo. Por ejemplo, los colegios
profesionales.
Las sociedades: personas jurídicas que persiguen un fin de lucro para sí mismos.
Personalidad jurídica de los estados (base jurídica análisis).
La personalidad jurídica del Estado, está constituida por el conjunto de cualidades
que identifican a la persona del Estado como ente individual, como organismo
autónomo y dotado de soberanía, con poder de imperio sobre todo lo que está
bajo su dominio. Se siente identificado el elemento fundamental de conciencia
estatal, característica de su contenido social y político, que en rasgos generales se
evidencia por la posición que asume frente a los entes que conforman su
estructura organizativa y frente a otros Estados, bien identificada por el contenido
de su política exterior. La personalidad del estado está también representada por
la aptitud que éste posea para ser sujeto de derechos, es el sustento de la
existencia del Derecho Público, el espíritu de su objeto. El Código Civil
Venezolano, en su artículo 19 nos dice: “ Son personas jurídicas y por lo tanto
capaces de obligaciones y derechos: 1. La Nación y las entidades políticas que la
componen…”. Dentro de la clasificación de las personas jurídicas encontramos
que el Estado es una persona jurídica política. Esta acepción nos lleva a
considerar que el estado Democrático, como entidad política, en heredera del
Estado Liberal. Así, entendemos que el liberalismo se caracteriza por ser una
concepción individualista para la cual el individuo constituye la verdadera esencia.
El supuesto principal concibe que los valores individuales son superiores a los
colectivos. Es pues el individuo quien decide su destino a través de las
instituciones.
Personalidad jurídica de los municipios (base jurídica análisis).
La doctrina más generalizada opina que los Municipios son sociedades naturales,
es decir, manifestaciones espontáneas del fenómeno de la sociabilidad humana.
Por eso, muchos autores sostienen que el Municipio es anterior al Estado y que
tiene existencia real, independientemente de su reconocimiento por parte de éste.
El publicista Español Adolfo Posada observa que el carácter real del Municipio se
impone como base de un régimen tan unificado y absorbente como el de la Ley
prusiana.
E igualmente el profesor colombiano Carlos E. Pareja anota: "el Municipio no es
una creación artificial de la Ley, sino un grupo originado de la tendencia natural del
hombre de asociarse.
Es importante resaltar que los Municipios tienen, conforme a la Constitución,
personalidad jurídica. Es decir: son sujetos de derecho, capaces de adquirir
derechos, y de asumir obligaciones, de ser acreedores y deudores, de contratar,
de ser actores y demandados.
El Poder Público Municipal:
De acuerdo con el artículo 168 de la Constitución Venezolana, lo municipios
constituyen la unidad política primaria de la organización nacional, gozan de
personalidad jurídica y autonomía dentro de los límites de la Constitución y de la
Ley. Además, la organización municipal debe ser democrática y debe responder a
la naturaleza propia del gobierno local.
El Tribunal Supremo de Justicia en su Sala Constitucional, en sentencia Nº 618
del 2 de mayo de 2001 analizó el carácter de Municipio como unidad primaria y
autónoma en la organización política del país, en los siguientes términos:
Al respecto, se hace imperativo para esta Sala recordar que, a tenor de lo
dispuesto en el artículo 168 constitucional, Municipios constituyen la Unidad
política primaria de la organización nacional, gozan de personalidad jurídica y
autonomía dentro de los límites de la propia Constitución y de la Ley,
comprendiendo tal autonomía la elección de sus autoridades, la gestión de la
materia de su competencia y la creación, recaudación e inversión de ingresos. La
señalada norma constitucional, ya se contenía en el artículo 25 de la Constitución
de 1961, artículo este que se repite casi de forma exacta en el artículo 3 de la Ley
Orgánica de Régimen Municipal.
En este sentido, el Municipio es la unidad política de menor nivel territorial dentro
del sistema de distribución vertical del poder en el Estado venezolano, pero cuyos
mecanismos de ejercicio del poder se encuentran más próximos a los ciudadanos,
por ello es definido constitucionalmente como un ente "primario" y esencialmente
autónomo, autonomía esta que se encuentra limitada por la propia normativa
constitucional, principalmente en lo que respecta al reparto de competencias de
los distintos poderes político-territoriales, cuestión que ha sido prevista así,
lógicamente, a objeto de mantener la convivencia armónica de todos los
elementos que conforman el Estado.
Así las cosas, siendo el Municipio la unidad política primaria dentro del sistema de
división vertical del poder, es evidente que debe contar con ingresos propios
suficientes que le garanticen a sus prestación de unos servicios mínimos
obligatorios, prestación esta que es esencial a su propia existencia.
Personalidad jurídica de las iglesias. (Base jurídica).
La ley fundamental que define la forma de relaciones entre el Estado y la religión
es la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la cual fue
adoptada en 1999 y revisada en 2009. El primer problema que debe ser analizado
es la cuestión de la definición de la libertad religiosa y de cultos que se encuentra
en esta disposición legal. En mi opinión, el legislador adoptó el sentido amplio de
la libertad de conciencia, religión y culto. En el sentido amplio la libertad de
conciencia debe ser entendida como el derecho del individuo a la libre selección,
formación y cambio de las creencias tanto religiosas como no religiosas. Conforme
a eso, la libertad de culto en el sentido amplio debe entenderse como el derecho
del individuo a expresar sus pensamientos y creencias basadas sobre la fe
religiosa u otra convicción.
.El artículo principal que regula las cuestiones de conciencia y culto es el 59 del
capítulo III. De los Derechos Civiles, del título III de la Constitución, titulado De los
Derechos Humanos y garantías, y de los deberes. Hay que prestar atención al
hecho de que en la titulación del capítulo no se emplea más la noción “derechos
individuales”, utilizada en la Constitución de 1961 y concordante con la tradición
del constitucionalismo venezolano. El artículo 59 declara que el Estado garantiza
la libertad de religión y culto. Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa
y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la
enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas
costumbres y al orden público. La Constitución otorga las garantías de la libertad
de conciencia y de culto tanto a las personas que profesan fe religiosa como otras
creencias, no religiosas. De acuerdo con esto, hay que prestar atención a la
relación entre el art. 59 y el art. 61, el cual garantiza a toda persona el derecho a la
libertad de conciencia y a manifestarla, con la observación de que la objeción de
conciencia no puede servir para evitar las obligaciones legales.
Personalidad jurídica de las universidades públicas y privadas (base jurídica
análisis).
Ha sido criterio casi unánime en la Doctrina y en la Jurisprudencia venezolana,
distinguir dentro de las formas organizativas del Derecho Público, a los
Establecimientos Públicos Institucionales, los Establecimientos Públicos
Corporativos y los Establecimientos Públicos Asociativos. Mereciendo especial
atención, el enfoque que como categoría jurídica le ha sido otorgado a las
Universidades Nacionales. Al efecto, existen posiciones divergentes y muy
interesantes, que ponen de relieve la necesidad de unificar criterios en torno a
nociones del Derecho Administrativo como lo son, el Acto Administrativo, la
Función Administrativa, Estado, Servicio Público, Personas Públicas, las cuales
pareciera que hoy día se encuentran asentadas sobre estructuras agotadas. La
Jurisprudencia, se ha referido reiterativamente al actuar administrativo de las
Universidades. Es de hacer notar, que su preocupación no ha estado dirigida a la
consideración de la Personalidad Jurídica de las mismas, sean estas Públicas o
Privadas, sino a la posibilidad de que puedan o no dictar actos administrativos.
Pero si se atiende a la Doctrina, la cuestión ha radicado en considerarlas bien
como Entidades Corporativas, o bien como Institutos Autónomos. Tales
apreciaciones trascienden aún más, si vamos a nuestra Legislación. Así, la
regulación de las Universidades Nacionales, se encuentra encomendada a la Ley
de Universidades del 8 de Septiembre de 1.970, la cual las considera en su
Artículo 12, como "entes que tienen personalidad jurídica y patrimonio propio
distinto e independiente del Fisco Nacional". Condiciones suficientes para
encuadrarlas de acuerdo a las conceptualizaciones doctrinarias, como Institutos
Autónomos. Por otra parte, el Artículo 8 ejusdem, señala que, "las Universidades
Nacionales adquirirán personalidad jurídica con la publicación en la Gaceta Oficial
de la República de Venezuela del Decreto Ejecutivo por el cual se crean".
Disposición que llevada al marco constitucional, el cual en el Artículo 230
establece que "solo por ley y en atención a la Ley orgánica respectiva podrán
crearse Institutos Autónomos" serían igualmente suficientes para otorgar a las
Universidades la condición de instituto Autónomo. La Corte Primera de los
Contencioso Administrativo, en fecha 24 de Noviembre de 1.986, caso María
Josefina Bustamante va. Universidad Católica Andrés Bello, en ponencia del
Magistrado Pedro Miguel Reyes, expresamente declara: "que la efectiva
naturaleza de una Universidad privada, no es otra que la de una persona jurídica
de derecho privado, creada conforme a la forma asociativa o fundacional que esta
adoptada, de acuerdo a su acta constitutiva, y normas estatutarias donde se
refleja su consistencia colectiva y corporativa de estos especiales centros
académicos que en busca de la verdad, también reúne a profesores y
estudiantes"... Más adelante expresa "dispone el artículo 4 de la Ley Orgánica de
Educación, que en nuestro país la educación es un servicio público prestado por el
Estado que puede ser impartido por los particulares dentro de los principios y
normas establecidos por la Ley: en tal sentido, la Universidad, por mandato de la
Ley, sea ésta pública o privada, como ente corporativo califica a sus miembros
(profesores y estudiantes) y establece un sistema de vinculación con ellos, que
constituye la base de la regulación del proceso de enseñanza que allí se realiza y,
además, se establece una carrera para el docente y el investigador universitario,
situación jurídica que obviamente rebasa el campo específico del Derecho
Privado; en efecto, dicho ámbito está regulado por normas de Derecho Público
que no pueden ser relajadas por los particulares y que, además, son obligatorias
en su cumplimiento".
Adquisición de la personalidad jurídica de las asociaciones, corporaciones y
fundaciones.
Nuestro Código Civil utiliza expresamente la denominación de “personas jurídicas”
como rúbrica del Capítulo II del Título II del Libro I. Sin embargo, la admisibilidad
de la categoría general no excluye la necesidad de diversificar y distinguir entre los
diversos tipos de personas jurídicas, como el propio Código Civil hace. Como
afirma F. Capilla Roncero, “es inconveniente, por no decir imposible, pretender la
elaboración de un único concepto de personalidad jurídica... En efecto, intentar
precisar un único concepto de personalidad jurídica, daría como resultado un
concepto reductivo, posiblemente de carácter formalista, elaborado en toro al
mínimo denominador común a todos los supuestos institucionales calificados
como personas jurídicas...”.
La estructura básica de asociaciones y fundaciones
El párrafo primero del artículo 35 enuncia la existencia en nuestro sistema jurídico
de tres tipos fundamentales de personas jurídicas:
Corporaciones.
Asociaciones y
Fundaciones.
La contraposición entre asociaciones y fundaciones se encuentra perfectamente
fundada, en cuanto ambos tipos de personas jurídicas tienen un componente
básico sustancialmente diferente: la asociación es un conjunto de personas unidas
por la consecución de un fin; la fundación, en cambio, es un conjunto de bienes
(un patrimonio) adscrito a un fin. Por supuesto, que lo dicho no obsta a que la
asociación, conceptualmente, requiera también la existencia de patrimonio social;
ni a que el funcionamiento efectivo de las fundaciones presuponga la colaboración
de ciertas personas naturales, encargadas de la gestión.
Las corporaciones: las personas jurídicas públicas.
Si la contraposición entre asociaciones y fundaciones atiende realmente a la
diferencia en la estructura básica de ambos tipos de personas jurídicas, la
inclusión de las corporaciones en el artículo 35 del Código Civil responde a otro
tipo de motivaciones. Las personas jurídicas denominadas por Código Civil
corporaciones son básicamente asociaciones, ya que su componente personal es
la nota más destacada; por tanto, su consideración como grupo autónomo se
asienta en un dato formal: su creación o reconocimiento por ley (artículo 37
Código Civil).
Con ello pretende el Código Civil poner de manifiesto que la agrupación de
personas con un fin común puede encontrar su origen o fundamento en actos de
muy diversa naturaleza:
En la libre iniciativa de sus propios componentes personales, quienes
voluntariamente deciden dar cuerpo a una determinada persona jurídica, que se
identificaría con la asociación.
En el dictado de la ley, en cuyo caso se daría cuerpo a las corporaciones,
requeridas por la propia estructura socio-política del sistema social y que, por
tanto, se incardinan dentro de las Administraciones Públicas.
En tal sentido, el Código Civil utiliza el término corporaciones para referirse a
todas las personas jurídico-públicas que deben su nacimiento al propio impulso de
la Administración Pública.
El interés público de las asociaciones y fundaciones.
El artículo 35 del Código Civil, en su primer párrafo exige que tanto las
corporaciones cuanto las asociaciones y fundaciones sean “de interés público
reconocidas por la ley”.
Evidentemente, esto no significa que las asociaciones y fundaciones dejen de ser
personas jurídico-privadas en sentido genuino, sino sólo que los fines perseguidos
por ellas han de ser de “interés general”, como textualmente indica el artículo 34.1
de la Constitución para las fundaciones. Genuinamente, pues, las asociaciones y
las fundaciones han de ser consideradas privadas, en el sentido de que, una vez
permitidas legalmente, la iniciativa de su creación o constitución corresponde, por
principio, a los particulares.
Por tanto, la exigencia de que las personas jurídico-privadas sean “de interés
público” no puede ser interpretada en el sentido de que las fundaciones o
asociaciones deban tener por objeto la satisfacción de fines públicos o la atención
de servicios públicos, como ocurre con las corporaciones, sino sólo como
presupuesto de la admisibilidad de aquéllas. El ordenamiento jurídico no puede
consagrar la existencia de personas jurídicas cuyos objetivos sean contrarios a los
intereses generales de la comunidad.
Asociaciones y sociedades: el interés particular
Una vez enunciado en el primer párrafo del artículo 35 del Código Civil el requisito
del interés público de las asociaciones, reconoce como personas jurídicas, en su
párrafo segundo, las asociaciones de interés particular.
En realidad, tales asociaciones de interés particular constituyen un subtipo de la
figura de la asociación propiamente dicha: las sociedades que (sean civiles,
mercantiles o industriales) tiene por objeto conseguir un lucro o ganancia
repartible entre los socios. La idea de lucro es extraña a las asociaciones y
precisamente por contraposición, las sociedades pueden ser calificadas como “de
interés particular”.
Sin embargo, ha de considerarse que dicho interés particular no es antagónico al
denominado interés público: las sociedades, en cuanto tipo concreto de
asociación, no pueden tampoco considerarse desprovistas de interés público o
atención a los intereses generales. Si así fuera, el Ordenamiento jurídico no las
debería reconocer como tales personas jurídicas.
Nacionalidad. Concepto de las personas en cuanto a su nacionalidad.
La nacionalidad es la unión jurídica de un individuo con un Estado en el que ha
nacido o ha sido naturalizado e integrado. Este vínculo es un derecho
fundamental, y constituye el estatuto jurídico de las personas. El concepto incluye
nociones vinculadas a factores sociales, espaciales, culturales y políticos.
La nacionalidad lleva aparejada una serie de derechos que puede exigir a la
organización estatal a la que pertenece, y también se puede imponer el
cumplimiento de una serie de obligaciones. Ejemplos de derechos adquiridos por
la nacionalidad son la educación gratuita, recibir ayudas del gobierno, o el derecho
de protección por parte del Estado. Esto no solo engloba asistencia jurídica
gratuita, sino que también ofrece protección y asesoramiento de un individuo en el
extranjero.
Por otra parte, ejemplos de obligaciones frente al Estado pueden ser el
cumplimiento de sus normas o la realización de la declaración de impuestos
correspondientes a su situación fiscal.
Cada país se rige por sus propias normas sobre nacionalidad, por ello, cada
nación tiene derecho a decidir quién merece su nacionalidad y en qué casos se
puede perder. En nuestro país la nacionalidad se adquiere, se conserva y se
pierde, de acuerdo con lo establecido en el Código Civil.
Aun así, existen leyes internacionales sobre aspectos generales de la
nacionalidad, como puede ser la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Por último, hay que aclarar que, el concepto de nacionalidad no es el mismo que
el de ciudadanía, ya que esta última está relacionada con los derechos políticos y
sociales de una persona en un país determinado, como puede ser el derecho a
voto, sin embargo, contar con dicha ciudadanía no implica tener la nacionalidad.
Análisis de los artículos 24, 25,26, 32, 33, 34, 35 y 36 de la C.R.B.V.
Artículo 24. Ninguna disposición legislativa tendrá efecto retroactivo, excepto
cuando imponga menor pena. Las leyes de procedimiento se aplicarán desde el
momento mismo de entrar en vigencia, aun en los procesos que se hallaren en
curso; pero en los procesos penales, las pruebas ya evacuadas se estimarán en
cuanto beneficien al reo o rea, conforme a la ley vigente para la fecha en que se
promovieron. Cuando haya dudas se aplicará la norma que beneficie al reo o a la
rea.
Análisis.
Este articulo garantiza a los reos y reas el buen trato hacia su persona, y que las
leyes que entren en vigencia sean aplicadas inmediatamente a un que el proceso
se encuentre en curso, en los procesos penales, las pruebas evacuadas serán
tomadas en cuenta para beneficio del reo o rea, conforme a la ley vigente para la
fecha que se promovieron.
Artículo 25. Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o
menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la ley es nulo, y los
funcionarios públicos y funcionarias públicas que lo ordenen o ejecuten incurren
en responsabilidad penal, civil y administrativa, según los casos, sin que les sirvan
de excusa órdenes superiores.
Análisis.
Los funcionarios públicos serán sancionados penal, civilmente y administrativa
según sea el caso, si violan o irrespetan los derechos garantizados por la
constitución y la ley estos mismos actos serán nulos y no servirá el amparo de
sus supervisores.
Artículo 26. Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de
administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los
colectivos o difusos, a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la
decisión correspondiente.
Análisis.
El estado garantizara una justicia gratuita accesible y totalmente transparente sin
atrasos o formalismos inútiles.
Artículo 32. Son venezolanos y venezolanas por nacimiento:
1. Toda persona nacida en el territorio de la República.
2. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por
nacimiento y madre venezolana por nacimiento.
3. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por
nacimiento o madre venezolana por nacimiento, siempre que establezcan su
residencia en el territorio de la República o declaren su voluntad de acogerse a la
nacionalidad venezolana.
4. Toda persona nacida en territorio extranjero de padre venezolano por
naturalización o madre venezolana por naturalización siempre que antes de
cumplir dieciocho años de edad, establezca su residencia en el territorio de la
República y antes de cumplir veinticinco años de edad declare su voluntad de
acogerse a la nacionalidad venezolana.
Análisis.
Es derecho constitucional según el artículo 32 que toda persona nacida en el
territorio de la república de Venezuela es venezolano o venezolana. Si es nacida
en territorio extranjero hijo o hija de padres venezolanos es venezolana.
Artículo 33. Son venezolanos y venezolanas por naturalización:
1. Los extranjeros o extranjeras que obtengan carta de naturaleza. A tal fin
deberán tener domicilio en Venezuela con residencia ininterrumpida de, por lo
menos, diez años, inmediatamente anteriores a la fecha de la respectiva solicitud.
El tiempo de residencia se reducirá a cinco años en el caso de aquellos y aquellas
que tuvieren la nacionalidad originaria de España, Portugal, Italia, países
latinoamericanos y del Caribe.
2. Los extranjeros o extranjeras que contraigan matrimonio con venezolanas o
venezolanos desde que declaren su voluntad de serlo, transcurridos por lo menos
cinco años a partir de la fecha del matrimonio.
3. Los extranjeros o extranjeras menores de edad para la fecha de la
naturalización del padre o de la madre que ejerza sobre ellos la patria potestad,
siempre que declaren su voluntad de ser venezolanos o venezolanas antes de
cumplir los veintiún años de edad y hayan residido en Venezuela,
ininterrumpidamente, durante los cinco años anteriores a dicha declaración.
Análisis.
Son venezolanos o venezolanas por naturalización extranjeros que obtengan carta
por naturaleza y vivan en la república por lo menos 10 años ininterrumpidos
anteriores a la fecha de la respectiva solicitud. En caso de personas con
nacionalidad de España, Portugal, e Italia países latinoamericanos y el caribe su
tiempo de residencia se reducirá a 5 años.
Extranjeros o extranjeras que se casen con venezolanas o venezolanos pasado 5
años a partir de la fecha del matrimonio, siempre y cuando declaren su voluntad
de serlo.
Los extranjeros y extranjeras menores de edad de padres y madres naturalizados
y que tengan sobre ellos la patria potestad deben de declarar su vo0luntad de ser
venezolanos o venezolanas antes de cumplir 21 años de edad y vivan en el
territorio de la republica durante 5 años antes de dicha declaración.
Artículo 34. La nacionalidad venezolana no se pierde al optar o adquirir otra
nacionalidad.
Análisis.
Garantiza que toda persona venezolana pueda optar por otra nacionalidad sin que
se vea afectada su nacionalidad venezolana.
Artículo 35. Los venezolanos y venezolanas por nacimiento no podrán ser
privados o privadas de su nacionalidad. La nacionalidad venezolana por
naturalización sólo podrá ser revocada mediante sentencia judicial, de acuerdo
con la ley.
Análisis.
Este artículo le garantiza a todos los venezolanos por nacimiento, que no sean
privados de su nacionalidad, y establece que la nacionalidad venezolana cuando
es por naturalización, sólo puede ser revocada de acuerdo con la ley, mediante
sentencia judicial.
Artículo 36. Se puede renunciar a la nacionalidad venezolana. Quien renuncie a
la nacionalidad venezolana por nacimiento puede recuperarla si se domicilia en el
territorio de la República por un lapso no menor de dos años y manifiesta su
voluntad de hacerlo. Los venezolanos y venezolanas por naturalización que
renuncien a la nacionalidad venezolana podrán recuperarla cumpliendo
nuevamente los requisitos exigidos en el artículo 33 de esta Constitución.
Análisis.
Este artículo le garantiza a los ciudadanos que renuncien a la nacionalidad
venezolana, que luego puedan recuperarla siempre y cuando cumplan con los
requisitos establecidos; cuando se trata de nacionalidad por nacimiento, puede
recuperarse cuando se domicilie en el territorio nacional, por un lapso no menor de
dos años, y que manifieste su voluntad de hacerlo, y en el caso de los
venezolanos por naturalización, cuando cumplan nuevamente los requisitos
exigidos en el artículo 33 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela.