“2020–Año del General Manuel Belgrano”
CONGRESO NACIONAL
CÁMARA DE SENADORES
SESIONES ORDINARIAS DE 2020
ORDEN DEL DIA Nº 204
9 de septiembre de 2020
SUMARIO
COMISIÓN DE ASUNTOS CONSTITUCIONALES
Dictamen en una cuestión de privilegio planteada por el señor senador
Doñate. Se aconseja aprobar un proyecto de resolución.
(S.- 2039/20)
DICTAMEN DE COMISIÓN
Honorable Senado:
Vuestra Comisión de Asuntos Constitucionales ha considerado
el expediente Nº S- 2039/20 “SENADOR DOÑATE PLANTEA
CUESTIÓN DE PRIVILEGIO”; y
Considerando:
I. Que en la última sesión de la Cámara de Senadores del 3 de
septiembre de 2020, el Señor Senador Doñate presentó una
cuestión de privilegio, registrada bajo expediente S.2039/20. La
misma se funda en el incumplimiento del Procurador General
Interino a lo resuelto por el Cuerpo mediante la aprobación de la
Orden del Día 116 de 2020, por la cual se designara como vocal
titular del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal
de la Nación al Dr. César Antonio GRAU, (D.N.I. N° 21.414.773)
de conformidad con los términos del artículo 77 inc. a) de la Ley
27.148; como vocal suplente del Tribunal de Enjuiciamiento del
Ministerio Público Fiscal de la Nación a la Dra. Heliana Magalí
GUALTIERI, (D.N.I. N° 30.082.816) de conformidad con los
términos del artículo 77 inc. a) de la Ley 27.148. Artículo 5° y se
instara a proceder con el juramento que prescribe el artículo 54 de
la Ley 27.148 en el plazo de dos (2) días hábiles.
II. Que para justificar su moción el Señor Senador Doñate expresó:
“ver afectado al Senado de la nación, como institución de la
democracia, ante lo que considero un gravísimo incumplimiento y
la vulneración del mencionado fiscal (refiriéndose al Dr. Eduardo
Casal) a cargo de la Procuración interinamente… Estamos ante
una conducta, que además de ilegal, es de desprecio y de rebeldía
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de un fiscal para con este Senado, que es de una gravedad
insusitada y que no encuentra un paralelismo en la historia, en el
vínculo entre el Senado de la Nación y ese órgano extrapoder
constitucional”.
III. Que, como antecedentes, vale recordar que en la reunión de la
Comisión de Asuntos Constitucionales de fecha 18 de agosto de
2020 se dio tratamiento y se emitió dictamen en el Proyecto de
Resolución de los/as senadores/as Mayans y Fernández Sagasti
registrado como expediente S.1829/20 y en el expediente
Particulares, P-14/20 “Ricca, Felipe comunica su renuncia al cargo
de vocal suplente en el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio
Público Fiscal”.
IV. Que en la sesión especial del día 27 de agosto 2020 el pleno
aprobó el Orden del Día 116 y se dio conocimiento, mediante
comunicación fehaciente, al Ministerio Público Fiscal de la
resolución del Senado instando a tomar juramento a los
designados en el término de dos días hábiles.
V. Que transcurrido dicho lapso sin cumplimentar la manda de este
Cuerpo, los Senadores Sacnun y Doñate en su calidad de
Presidentes/as de las Comisiones de Asuntos Constitucionales y
de Seguimiento del Ministerio Publico mediante nota de fecha 2 de
septiembre intimaron al Señor Procurador Fiscal Interino a que
proceda conforme lo resuelto por la Cámara.
VI. Que, en una medida de idéntica naturaleza, el 1º de septiembre
pasado la señora Defensora General de la Nación, ha dado estricto
cumplimiento a lo resuelto por el Senado mediante una notificación
similar.
VII. Que el Señor Procurador Interino respondió que por aplicación del
art. 60 de la Resolución PGN 2627/15 corresponde al Procurador
General de la Nación examinar el cumplimiento de los requisitos
legales antes de recibir el juramento a los miembros del Tribunal
de Enjuiciamiento para su incorporación. Justificó el
incumplimiento en presentaciones realizadas ante dicho
organismo pidiendo se abstenga de llevar adelante ese acto, y
pidió intervención a la Asesoría Jurídica del Ministerio Público
Fiscal.
VIII. Que en efecto, el artículo 60 de la Resolución citada expresa que
si con anterioridad al juramento, el Procurador advierte que la
designación de alguno de los miembros no reúne los requisitos
legales, lo hará saber inmediatamente al órgano pertinente, para
una futura designación. Que este supuesto no ha ocurrido, ya que
los candidatos propuestos reúnen acabadamente los requisitos
legales y constitucionales requeridos para el desempeño del cargo,
lo cual ha sido efectivamente evaluado por la Comisión y los
señores/as senadores/as en sesión plenaria.
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IX. Que, los actos de los poderes del Estado se reputan válidos, y no
puede una presentación particular obturar el cumplimiento de una
manda de un órgano constitucional, so pretexto de la existencia de
una eventual irregularidad. Esta conducta es reprochable desde
todo punto de vista, desconoce la presunción de legalidad que
debe primar en los actos de gobierno, el principio de sujeción
positiva a la ley y el elemental principio de división de poderes.
X. Que resta aclarar que la decisión del Senado de la Nación en orden
a designar vocales del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio
Público Fiscal es una atribución exclusiva que la Constitución
Nacional le ha conferido a este Poder del Estado, conforme
establece el artículo 75 inciso 32 y que la ley 27.148 ha puesto en
cabeza de este Cuerpo. Ni el fiscal interinamente a cargo de la
Procuración General de la Nación ni ningún otro poder del Estado
pueden obstruir el correcto funcionamiento de las instituciones
democráticas por no estar de acuerdo con las personas elegidas o
los procedimientos empleados, en tanto los mismos se ciñen a la
letra y el espíritu de las normas existentes. Dicha conducta
obstruccionista se traduce en un acto de rebeldía e incumplimiento
que es penado por nuestro sistema legal. El control de legalidad
no debe recaer en la oportunidad, mérito y/o conveniencia de las
decisiones de índole política, las cuales no son justiciables por
imperio de nuestra Ley Fundamental y por criterio inveterado de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación.
XI. Que, por lo expuesto, la conducta de incumplimiento del
Procurador General Interino estaría descripta en los tipos penales
previstos por los artículos 239, 248 y 249 del Código Penal).
XII. Que la conducta dilatoria, omisa y renuente de quien ocupa
interinamente el cargo de Procurador General de la Nación se
traduce en un conflicto de poderes y en una vulneración al orden
democrático y al sistema republicano. Por lo que dicha conducta
encuadra cabalmente en el concepto de cuestión de privilegio.
Accionar que se da en franca contraposición con el Ministerio
Público de la Defensa que ha cumplido en tiempo y forma con la
toma de juramento de idéntica naturaleza.
XIII. Que el Reglamento del Senado prevé en su artículo 140 que la
cuestión de privilegio es una moción de orden que se deduce por
un término de diez minutos y pudiendo desplazar a cualquier otro
asunto, la Presidencia dispone su pase a la Comisión de Asuntos
Constitucionales.
XIV. Que en la doctrina constitucional argentina, autores como Bidart
Campos se refieren a estos privilegios como un punto neurálgico
del derecho parlamentario, sosteniendo que “...han sido
establecidos en interés del Parlamento o Congreso como órgano,
y se alega que tienen como finalidad asegurar la independencia, el
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funcionamiento y la jerarquía del mismo. Por eso se los llama
también inmunidades, en cuanto preservan al órgano”.
XV. Que la jurisprudencia señala que ese poder implícito de las
Cámaras se encuentra circunscrito a los actos que de un modo
inmediato traduzcan una obstrucción o impedimento, serio y
consistente, respecto de la existencia de dichos órganos o del
ejercicio de sus funciones propias.
XVI. Que ante el incumplimiento de lo resuelto por el este Cuerpo y lo
que se considera una conducta dilatoria y reñida con la buena fe,
corresponde hacer lugar a la cuestión de privilegio planteada por
el señor Senador Doñate en la sesión Especial del día 3 de
septiembre de 2020, por encontrarse indudablemente afectados
los privilegios colectivos de esta Cámara e impidiéndose la efectiva
puesta en ejecución de sus decisiones.
XVII. Que, en otro orden resulta imperioso que se proceda al
cumplimiento de obligación que le compele, tal como lo ha
establecido la tardía Resolución PGN 71/20 de fecha 8 de
septiembre.
En base a lo expresado y a las razones que dará el miembro
informante, se aconseja la aprobación del siguiente
PROYECTO DE RESOLUCIÓN
El Senado de la Nación
RESUELVE:
Artículo 1°. Hacer lugar a la cuestión de privilegio planteada por el señor
Senador Martín Doñate en relación al incumplimiento del Ministerio
Público Fiscal para completar la designación de los representantes del
Senado de la Nación ante el Jurado de Enjuiciamiento del Ministerio
Público Fiscal.
Artículo 2°. Manifestar su grave preocupación por la indiferencia y
dilación injustificada exhibida por el Procurador General Interino ante
las solicitudes de este cuerpo para que dé cumplimiento a la toma de
juramento de los representantes del Senado ante el Tribunal de
Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal en los plazos establecidos.
Artículo 3°. Instar al Dr. Eduardo Casal, interinamente a cargo de la
Procuración General de la Nación a que proceda a dar cumplimiento
efectivo e inmediato a lo solicitado por este Cuerpo de manera urgente.
Artículo 4°. Instar formal denuncia ante la justicia penal competente para
que se investigue la posible comisión de los delitos de abuso de
autoridad y violación de los deberes de los funcionarios públicos
(artículos 248, 249 Código Penal) y/o resistencia contra la autoridad
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(artículo 239 Código Penal) por parte del Señor Procurador General
Interino.
Artículo 5°. Comuníquese al Ministerio Público Fiscal de manera
urgente.
De acuerdo a lo establecido por el artículo 110 del Reglamento
del Honorable Senado, este Dictamen pasa directamente al Orden del
Día.
Sala de la comisión, 9 de septiembre de 2020.
María de los Ángeles Sacnun – Claudio M. Doñate – Carlos M. Espínola
– Nancy S. González – Sergio N. Leavy – Daniel A. Lovera – Dalmacio
E. Mera – Gerardo A. Montenegro – José E. Neder – Silvia Sapag. –
Cuestión de privilegio planteada por el señor senador Doñate
(S.- 2.039/20.) Sra. Presidenta (Fernández de Kirchner).-
Tiene la palabra, para una cuestión de privilegio, el senador Doñate.
Sr. Doñate.- Muchas gracias, señora presidenta.
Voy a plantear una cuestión de privilegio contra el procurador interino
irregular, cabeza del Ministerio Público Fiscal de la Nación, el doctor
Eduardo Casal, por verme afectado, en mi calidad de representante en
el Senado por la provincia de Río Negro, y también ver afectado al
Senado de la Nación, como institución de la democracia, ante lo que
considero es un gravísimo incumplimiento y la vulneración de parte del
mencionado fiscal, a cargo de la Procuración interinamente, en lo
resuelto en la pasada sesión celebrada el jueves 27 de agosto último.
Voy a contextualizar. Usted sabe, señora presidenta, que en la pasada
sesión votamos por mayoría, de acuerdo con el cumplimiento del
artículo 77 de la ley 27.148, a los representantes de este Senado ante
el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público de la Defensa y del
Ministerio Público Fiscal. Cumplimos con la ley.
En esa misma resolución, que aprobamos por mayoría, en uno de sus
artículos –el artículo 5°, concretamente– se dispuso que las autoridades
de ambos ministerios, tanto de la Defensa como de la Procuración, le
tomen juramento a los designados en un plazo de dos días hábiles.
El Ministerio Público de la Defensa, ante el imperativo de la resolución
de este Senado, cumplió acabadamente con lo que estableció este
Senado y le tomó juramento, el martes pasado, a quien votamos en este
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recinto. Pero en el caso del Ministerio Público Fiscal, el procurador
interino irregular Eduardo Casal ha decidido vulnerar, no hacer caso,
ignorar lo que dispuso este Senado, este poder del Estado. Y quiero
decirlo con todas las letras y subrayarlo con absoluta claridad: estamos
frente a una conducta que, además de ilegal, es de desprecio y de
rebeldía de un fiscal para con este Senado, que es de una gravedad
inusitada y que no encuentra un paralelismo en la historia, en el vínculo
entre el Senado de la Nación y ese órgano extrapoder constitucional. Y
que, evidentemente, señora presidenta, no podemos tolerar.
A mí me parece que es momento de llamar a las cosas por su nombre.
Lo que hace el fiscal Eduardo Casal es alzarse contra la autoridad de
este Senado de la Nación. Es una omisión deliberada, dolosa, artera,
de ese fiscal a cargo interinamente de la Procuración, de poner en
funciones a quienes decidió este Senado sean sus representantes en el
Tribunal de Enjuiciamiento. No es potestad de ese fiscal, desde ningún
punto de vista, someter a una especie de test de validación la decisión
de este Senado, ni formular directa o indirectamente, ni explícita ni
implícitamente, ningún tipo de objeción, de censura, de cuestionamiento
a lo que ha sancionado por voto de la mayoría este Senado de la
Nación.
Hemos llegado, en estas últimas horas, al extremo, junto con la
presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, de intimarlo por
nota, de consultar y preguntar qué estaba pasando con el
incumplimiento. Y hemos recibido, hace minutos, una contestación del
fiscal Casal diciéndonos, a grandes rasgos, que no puede cumplir con
el resolutorio porque tiene que revisar la validez de la decisión tomada
por el Senado. Es decir, se arroga una especie de revisión tardía e
incompetente de las decisiones de este Congreso.
Esto es un escándalo, señora presidenta. Palabras más, palabras
menos, nos dice que hará jurar a los que elegimos en este Senado
cuando a él se le ocurra. Es decir, una especie de autoridad
supralegislativa con facultades de controlar una decisión y los plazos
adoptados por este Congreso.
Pensaba también que estamos entrando, y peligrosamente, en una
etapa muy particular de la historia institucional argentina cuando recibía
esta respuesta del procurador Casal; una especie –yo diría– de Senado
precautelado, porque hay fiscales, jueces, que aceptan acciones
precautelares y ponen en signo de interrogación el funcionamiento de
este Congreso. Falta que le pidamos permiso a alguien para sancionar
una ley, como está pasando lamentablemente en la Cámara de
Diputados, con aquellos que se arrogan la facultad, ayer mismo, de
condicionar el funcionamiento del órgano deliberativo bajo argumentos
absolutamente falaces, que evidentemente tuercen lo que la
democracia manda a estos órganos constitucionales del Estado
nacional.
Y en esto también va la responsabilidad que tiene –hablo del Ministerio
Público Fiscal– la representación máxima de los fiscales asociados, la
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Asociación de Fiscales, en la figura del fiscal Rívolo, que en las últimas
horas también ha incurrido en conductas que no están a la altura de un
fiscal de Nación, adhiriendo a una cautelar –que, según me acabo de
enterar, se acaba de caer; era “de cajón”– contra este Senado,
apoyando y dándole musculatura institucional a una fundación que se
hace llamar “Que sea Justicia”. Una persona jurídica que evidentemente
es inexistente, que no está inscripta legalmente en la Inspección de
Personas Jurídicas, como corresponde, que es trucha, básicamente,
que tiene impugnado su objeto, que no cumple con los requisitos de
artículo 193 del Código Civil y Comercial. Que no existe, básicamente.
No existe como fundación.
Esa fundación, acompañada por el fiscal Rívolo, en representación de
los fiscales de la Nación, cometió una estafa procesal al presentarse
ante un juez, invocando una personería que no tenía. Además,
intentando frenar las atribuciones que constitucionalmente tiene este
Senado. Y la AFFUN adhiere a la acción. Se convierte en cómplice de
esa estafa procesal en contra del Senado. Además, saben que es
improcedente, porque incumplen con lo que manda taxativamente el
artículo 77 de la ley 27.148, que, además, debe reconocer y respetar
como fiscal, como representante máximo de los fiscales asociados.
Asimismo, esta fundación no acompañó siquiera la documentación que
acredita su inscripción, porque no existe, es trucha, es impresentable.
El juez la rechazó de plano. El presidente de la AFFUN, en
representación de los fiscales de la Nación, acompañó a esa fundación.
Señora presidenta: estos son los fiscales que investigan el delito
organizado en la Argentina, que no tienen capacidad para averiguar si
una fundación está inscripta legalmente o no. Es el mismo que salió en
apoyo al doctor Laporta, que fue puesto por decreto de manera ilegal a
través de un comunicado oficial. Yo llamaría a la reflexión a los fiscales
que están representados por un presidente de una Asociación que
comete este tipo de atropello.
Señora presidenta: en definitiva, de lo que se trata es de ejercer
plenamente nuestra competencia constitucional, de representatividad,
sin interferencia ni obstáculo alguno, como manda la Constitución. Y
Casal no tiene un arranque imprevisible en esta situación. Es una
conexión de actos que, evidentemente, tienen una coherencia con la
falta de probidad, de legalidad, de decoro constitucional.
Cómo puede ser que la defensora haya podido cumplir –y pudo hacerlo
sin objeciones– con lo que mandó el Senado, no como este fiscal, que
nadie eligió, que jamás pasó por un concurso, que llegó a ser fiscal por
una resolución del Poder Ejecutivo en el año 92, que hizo elástica su
permanencia en el cargo –que no le corresponde según la nueva ley del
Ministerio Público–, que lo estuvo protegiendo a Stornelli durante casi
trescientos días –a Stornelli, que evadió a la Justicia; entonces,
evaluaban, veían y analizaban si estaba bien o estaba mal que no se
presentara siete veces a una indagatoria, una cuestión que es de puro
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derecho– pero que le inició un expediente inmediatamente a la fiscal
Boquín, una fiscal intachable que dictaminó en contra de los intereses
de la familia Macri. Ese es el fiscal que hoy se nos ríe en la cara en este
Senado y nos dice que va a hacer “lo que se le cante”, con medidas
dilatorias, obstructivas, distractivas, que merecen ser analizadas
penalmente.
Señora presidenta: resulta inédito que presenciemos esta resistencia de
un funcionario a este Senado de la Nación, al acatamiento de una
disposición de este cuerpo. Entiendo que este Senado debe reaccionar
enérgicamente contra la inconducta y la indolencia de un fiscal que pone
en jaque, además –quiero decirlo– , la autoridad del Senado. Porque
dejar pasar esto habilitaría en lo sucesivo que cualquier persona,
cualquier órgano, cualquier asociación –algunas inscriptas, otras
truchas– desafíen las instituciones de la democracia y de la República,
algo que nos ha costado mucho en la historia argentina, señora
presidenta. No solo se interrumpe o se afecta la institucionalidad con
las armas. Tenemos historia en este país. También hay vías blandas.
Hay vías solapadas que tienen una gravedad muy pero muy profunda
también, con alzamientos como los de este fiscal o como este
procurador Casal –interino e irregular– a la autoridad legal de esta
Cámara de Senadores. Hay otras vías más sutiles y menos visibles,
como esta, pero de gravedad, que realmente tenemos que tomar en
cuenta, de alto impacto, como la que estamos viviendo en estas horas.
Pido que analicemos esta situación.
Muchas gracias, señora presidenta.
Sra. Presidenta (Fernández de Kirchner).- Muy bien, señor senador.
Pasa la cuestión de privilegio que ha formulado, a la Comisión de
Asuntos Constitucionales