CÓMO SE EDIFICA LA CASA DEL INNOMINADO
-YO SOY EL SIN NOMBRE Y EL SIN FIN-
¡Oíd toda Simiente y Nación de hombres de la Tierra! ESTA ES
INAL.
Esto es cuanto el Eterno Es, y que en esta hora de agonía al
final de los tiempos, los Justos tienen que reconocer para
construir cada quien, sus 6 Alas de la Gran Ave; porque la
Profecía de Benjamín Solari Parravicini se cumple como señal
de lo que se debe contener ante el mundo que termina,
porque los demonios que lo gobiernan han llegado para
quemarlo y destruirlo: “Fuego - hambre - pestes - muerte –
repite -Juan- la Campana Justiciera que se acerca al mundo,
más aún el mundo no escucha, ni ve. Viene la Tiniebla del
dragón -chino- que pareció dormido. Viene el terror del oso -
ruso- que fingió amor y hermandad. Viene el demócrata
humilde -norteamericano- que no lo fue nunca y viene con él
la pobreza, el sin albergue, y con ellos Todas las explosiones
de la disgregación. Viene la oscuridad y luego, ¡la luz del Sud! ¡La Cruz!”.
Por esto: Hijos de la Creación Sin Fin; escuchad como EL SIN FIN HABLA de lo Creado
en nosotros: “de una sangre hice todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda
la faz de la Tierra; y les he prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
para que me encuentren Sin Nombre y Sin Fin si en alguna manera, palpando, puedan
hallarme, aunque ciertamente no estoy lejos de cada uno de vosotros, porque he dicho:
“Estoy en tus corazones aunque, por culpa del dios que se subió en la mente de los hombres
en la montaña del testimonio, no me sintáis”; por esto me ignoran los terrestres, ya que
sirven al dios de las matanzas y pactos como les ha dicho para arrebatar a los
ignorantes, : “si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi
especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra”.
¡Oíd y sentid esta Verdad del Sin Nombre y Sin Fin! porque ¿Qué nombre le daríais a
UN DIOS SUPREMO que no es terrestre y si Universal?
¿Cuál, a quien ha Creado Todo lo Innombrable y Eterno?
¿Será que un mortal puede definir el que es inmedible por lo Eterno?
¿Habrá calificativo para el Creador de lo Insondable?
¿Puede Él mismo darse un nombre que cubra el Todo?
Sí: solamente el de Innominado, Sin Nombre y Sin Fin, que no se condiciona a los
límites de un planeta, porque cubre la Inmensidad de lo Infinito, que es innombrable.
Y por esto se os advirtió con los 12 Apóstoles: “El Dios que hizo el mundo y todas las
cosas que en él hay, SIENDO SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA, no habita en
templos hechos por manos humanas, ni es honrado por hombres, como si necesitase de algo;
pues él es quien da a todos Vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo
el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la Tierra; y les ha prefijado
el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna
manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de
vosotros”.
El Nombre es de Innominado, la única Designación con la cual las Potestades Eternas
definen lo Insondable de lo Eterno, porque antes de cualquier Creación, EL SIN FIN,
EXISTIA. De ÉL en el Vástago Eterno o Cristo salieron todas las cosas como lo asegura:
“Porque en Mi todos viven, y se mueven, y son; como algunos de vuestros propios poetas
han dicho: Porque Linaje Mío Son. Siendo, pues, linaje Mío, no deben pensar que la
Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de
hombres. Porque Yo he pasado por alto los tiempos de esa ignorancia, y ahora dictamino a
todos los hombres en todo lugar, que obtengan mi Conocimiento; por cuanto establecí este
día en el cual juzgo al mundo con Justicia, por el de Días quien dio fe de Mí, de haberle
levantado de los muertos”: porque EL PADRE INNOMBRABLE ES dentro y en el Principio
del Verbo que no se puede conceptuar, ni tiene calificativo, porque es Innominado.
Esto dictó el Padre Sin Nombre y Sin Fin a mi corazón, para prodigarlo a vosotros
por toda la Tierra, antes de que el hijo de perdición venga sobre los hombres para
hacer lo mismo que hizo con el Faraón hasta destruirlo: “Y yo endureceré el corazón
del Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán
los egipcios que yo soy Jehová”. Porque no tuvo misericordia con el Faraón a fin de
quitarle sus tierras y dárselas a sus hijos de rebelión, como les dijo: “Yo soy Jehová, el
Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti
y a tu descendencia”. Por esto: “Oíd hombres de toda simiente y nación.
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Yo, el Innominado: no he hablado para una sola casta de hombres.
No he hablado ni he dado bendiciones a un sólo pueblo.
No he desenfundado flechas de mis aljabas para lanzarlas a supuestos enemigos, y no
hundo en la desesperación a ningún pueblo”.
¡Oíd! Quienes son del DIOS que os presento en este final de los tiempos, el que
siempre ha estado porque nunca renunció a Ser, porque si deja de serlo, no es Sin fin;
porque lo sin fin es lo que no tiene comienzo ni fin, porque siempre estuvo, y siempre
estará y es desde el Principio. Entonces: debéis saber hombres de la Tierra; que hay
un límite en los Límites de la Creación; ¡EL TIEMPO!, que es la fracción de muchas
infinitas porciones de y en ninguna de estas medidas, está el Sin Fin;
porque Él en Sí Mismo, es antes de la Eternidad y de los tiempos, que son a su vez,
fracciones numeradas de lo Sin Fin. Porque lo Sin Fin no se mide por mensuras,
cálculos u otras condiciones de distancias o caudales de números, sólo se comprende
por inmensidad no contable, siendo una referencia a lo que está más allá de la
imaginación y de la idea; ESE ES EL SIN FIN, porque en él está DIOS como medida.
Por esto los dioses de la Tierra y del mundo, no tienen ninguna comparación con esta
medida Sin Fin, porque todos son limitados a la Tierra, y la Tierra como planeta es
apenas un gránulo de arena en el Sin Fin Inmutable de los Universos: así, EL DIOS SIN
FIN va más allá de la medida de cualquier mundo conocido o recóndito.
EL PADRE DIOS SIN FIN del que en esta hora les hablo, contiene EL SIN FIN dentro de
sí mismo, y por esto es más grande e inmedible que el mismo tiempo y las Eternidades
de los Universos y las Creaciones; pues éstos y éstas, son apenas pequeñas partículas
del ESPÍRITU DEL DIOS O ESPÍRITU SIN NOMBRE.
EL DIOS SIN FIN O PADRE INNOMINADO, EL ETERNO EN SÍ, no emplea este Nombre
o definición para referirse a ningún número que puede contabilizar la materia; LO
UTILIZA, PORQUE SU NOMBRE SE NOMINA EN EL ESPÍRITU que amplía a mayor
cuenta el valor de las distancias o referencias materiales; porque LO SIN FIN se inicia
antes del Espíritu, antes de la Luz, antes de la Consciencia Universal que lo puede
contener, y estas distancias o medidas ya se escapan a la comprensión humana, QUE
AUN NO ENTIENDE EL FUTURO, que es la misma distancia del principio sin terminar
jamás; porque cuando comienzan siempre están EN EL SIGUIENTE FUTURO.
Por esto, el Padre Sin Fin se mide a sí mismo en lo indescifrable, en lo
inconmensurable que las humanidades no pueden entender, porque les faltan las
medidas del Espíritu y de la Luz.
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¿QUÉ ES ENTONCES EL PADRE SIN FIN?
¿Una medida o muchas?
¿Una Eternidad o todas?
¿Un tiempo o ellos?
¿Los Universos y lo aún no Creado?
¿El Todo del Todo?
Es más que esto, que la mente humana puede medir; pues lo Sin Fin del Padre no es
medible sino por los Tiempos Inconmensurables de los Dioses Eternos de la Luz, en el
Día de la Luz; porque estos Dioses por los Señores de la Luz de los Días, son después
de lo Sin Fin y apenas alcanzan a vivir las Eternidades, que les son dispuestas por EL
PADRE INNOMINADO, SÓLO Y CUANDO LOS DIAS CREADORES; DUERMEN EN LA LUZ,
Y ESTOS DÍAS SON INCONTABLES EN LO SIN FIN.
Allí es donde los hombres que comprendan la Medida del DIOS SIN FIN, se conducen
para serlo: si, al momento que puedan comprender en mis pocas palabras AL PADRE
INNOMINADO SIN NOMBRE Y SIN FIN; se hacen Dioses Eternos con ÉL: este es en
vosotros, EL DIOS VERDADERO de todas las Humanidades Sin Fin.
Caminan entonces a ÉL, porque Satanás en su Tercer Templo y ahora que se ha dado
la orden para reconstrucción de Jerusalén como capital de Israel; Satanás viene a
quitaros del DIOS INNOMINADO Y SIN FIN, porque las Setenta semanas de Daniel 9
“están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la
prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la Justicia
Perdurable, y Sellar la Visión y la Profecía, y ungir al Santo de los Santos”… y ya el
demonio Trump dio la orden sobre ellas; y entonces se le acabó el tiempo a la
humanidad terrestre, para reconocer y llegar al Sin Nombre y Sin Fin.
Esta es mi Tercera de las S7ete Verdades del Sin Nombre y Sin Fin.
Yo Soy el Séptimo Tronar que conduce a la Casa del Dios Innominado.
Casa de Juan, S.O.S a la humanidad, 11 de diciembre del 2017
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