Hora Santa A solas con el Señor
CANTO PARA LA EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO (BENDITO, BENDITO)
ORACIÓN:
Señor Jesús, queremos estar junto a ti. Quizá no se nos ocurran muchas
cosas, pero queremos estar, queremos sentir tu amor, como cuando nos
acercamos a una hoguera, queremos amarte, queremos aprender de ti a
amar. Lo importante es estar abiertos a tu presencia. Y agradecer, alabar,
suplicar. Y callar, escuchar, no decir nada, simplemente estar.
Acógenos como discípulos que quieren escuchar tus palabras, aprender de ti,
seguirte siempre. Acógenos como amigos. Y haz de nosotros también tus
testigos, testigos del amor.
Señor Jesús, toca nuestro corazón, danos tu gracia, sálvanos, llénanos de la
vida que sólo tú puedes dar.
CANTO: Renuévame, Señor Jesús (instrumental)
EL MANDAMIENTO DEL AMOR
AMAR COMO JESÚS NOS AMA
«Éste es mi mandamiento: amaos unos a otros como yo os he amado. Nadie
tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis
amigos si hacéis lo que os mando. Ya no os llamo siervos, pues el siervo no
sabe qué hace su Señor; yo os he llamado amigos porque os he dado a
conocer todas las cosas que he oído a mi Padre. No me elegisteis vosotros a
mí, sino yo a vosotros; y os designé para que vayáis y deis fruto y vuestro
fruto permanezca, a fin de que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo
conceda. Esto os mando: amaos unos a otros». Juan 15, 10-16
Momento de silencio
CANTO: Como el Padre me amó
CON UN AMOR QUE SIRVE
"Estando de nuevo a la mesa les dijo: «¿Entendéis lo que os he hecho?
Vosotros me llamáis el maestro y el señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si
yo, el señor y el maestro, os he lavado los pies, también vosotros os los
debéis lavar unos a otros. Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros lo
mismo que he hecho yo. Juan 13,13-17
Oración en silencio
Canto: Amando hasta el extremo
"Haced esto en memoria mía"
“Luego tomó pan, dio gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: «Esto es mi
cuerpo, que es entregado por vosotros; haced esto en memoria mía». Y de la
misma manera el cáliz, después de la cena, diciendo: «Este cáliz es la nueva
alianza sellada con mi sangre, que es derramada por vosotros”. Lucas
22,14-20
Música de fondo: Hoy te quiero contar Jesús amigo
Meditación:
Un día, el Amor llegó tan lejos que se entregó a sí mismo hasta morir
derramando su sangre en un madero. Cada día, el Amor llega tan lejos que se
entrega a sí mismo para saciar nuestra hambre de amor en el pan compartido
en una Cena.
Sacramento de un Dios encarnado que no ha venido más que a amar y a
servir; memorial de un Dios que se dejó despojar para abrir en el fondo de
nuestro atolladero una brecha nueva, pero tan estrecha que sólo el pobre
puede pasar por ella, y sólo el amor descentrado de sí puede atravesar.
Sacramento de una muerte única que recapitula todo don de sí liberador;
memorial de un sacrificio único en el que muere la muerte de un mundo
pecador.
Sacramento del triunfo definitivo del amor, en el que el hombre se salva
entregándose; memorial del triunfo definitivo de la vida, en el que el hombre
se hace inmortal amando.
Canto: El amor
ORACIÓN Y MEDITACIÓN:
Lo más importante no es que yo te busque, sino que tú me buscas en todos
los caminos;
Lo más importante no es que yo te llame por tu nombre, sino que tú tienes el
mío tatuado en la palma de tus manos;
Lo más importante no es que yo te grite cuando no tengo ni palabra, sino que
tú gimes en mí con tu grito;
Lo más importante no es que yo tenga proyectos para ti, sino que tú me
invitas a caminar contigo hacia el futuro;
Lo más importante no es que yo te comprenda, sino que tú me comprendes
en mi último secreto.
Lo más importante no es que yo hable de ti con sabiduría, sino que tú vives
en mí y te expresas a tu manera;
Lo más importante no es que yo te guarde en mi caja de seguridad, sino que
yo soy una esponja en el fondo de tu océano;
Lo más importante no es que yo te ame con todo mi corazón y todas mis
fuerzas, sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas;
Lo más importante no es que yo trate de animarme, de planificar, sino que tu
fuego arda dentro de mis huesos;
Porque ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte... Si tú no me buscas,
llamas y amas primero?
El silencio agradecido es mi última palabra y mi mejor manera de encontrarte
Momento de silencio
Acción de gracias
Después de cada frase vamos a contestar: Gracias, Señor.
R/. Gracias Señor.
-Por tu muerte y resurrección que nos salva. R/.
-Por haber instituido la Eucaristía que nos alimenta. R/.
-Por este tiempo que nos has concedido para adorarte y venerarte. R/.
-Por todos los beneficios que nos concedes.
-Por esta hora de comunión contigo
-Por tus palabras que reconfortan y sanan
-Por tu cruz que tanto enseña
-Por tu sangre que a tantos salva
-Por tu amor sin tregua y sin fronteras
-Por la Madre que al pie del madero nos dejas
-Por olvidar nuestras traiciones e incoherencias
-Por perdonar el sueño que nos aleja del estar en vela
-Por ese pan partido en la mesa de la última cena
-Porque aun siendo Dios, te arrodillas y a servir nos enseñas
-Por tu sacerdocio que es generosidad, ofrenda y entrega
-Por tu amor sin límites y en la cruz hecho locura
Padre Nuestro
Bendición con el Santísimo
Canto Final: Mi Jesús sacramentado