LA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA: PRINCIPIOS PSICOPEDAGÓGICOS.
1.- INTRODUCCIÓN
2.- LA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA
2.1.- CONCEPTO DE PROGRAMACIÓN
2.2.-VINCULACIÓN DE LA PROGRAMACIÓN CON EL PROYECTO CURRICULAR
2.3.- CARACTERÍSTICAS DE LA PROGRAMACIÓN
2.4.- FUNCIONES DE LA PROGRAMACIÓN
2.5.-PRINCIPIOS PSICOPEDAGÓGICOS Y DIDÁCTICOS DE LA PROGRAMACIÓN
2.6.- DECISIONES GENERALES DE LA PROGRAMACIÓN
2.7.- LA PROGRAMACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS MUSICALES: FACTORES QUE LA
DETERMINAN Y CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS
2.8.- ASPECTOS QUE INCLUYE LA PROGRAMACIÓN EN LAS ENSEÑANZAS
MUSICALES
3.- CONCLUSIONES
4.- BIBLIOGRAFÍA
1.- INTRODUCCIÓN
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La planificación de la intervención educativa con el fin de dar la respuesta que mejor se
ajuste a las características, intereses y motivaciones de cada alumno, debería ser un objetivo
inmanente en cualquier modelo pedagógico. Es decir, sea cual fuere el contexto educativo se
hará siempre necesaria la “programación” de las actividades que se vayan a desarrollar en
cada aula, durante un periodo concreto.
La organización anticipada de la acción educativa contribuye, sin duda alguna, a mejorar
la calidad de la enseñanza. Como señala Víctor Pliego, la programación presenta unas
ventajas:
1. Refuerza la conciencia de los fines y objetivos educativos
2. Promueve la participación y colaboración del profesorado
3. Facilita la adaptación a distintos contextos académicos
4. Rentabiliza esfuerzos, tiempo y recursos.
Como analizaremos más adelante, la programación supone el tercer nivel de concreción
curricular pues es la fase en la que el profesorado adapta y concreta las intenciones
educativas, expresadas en los diferentes elementos del currículo, hasta transformarlas en
una propuesta coherente de actividades de aula.
Por tanto, la programación debe ser el reflejo de un modelo curricular que es abierto y
flexible, y que responde a la autonomía pedagógica de cada centro. Este último aspecto es
muy significativo ya que permitirá elaborar las programaciones en función de las
características del centro en que se trabaje, de la trayectoria de los equipos educativos y de
la experiencia previa de trabajo en equipo. Esto supone un paso adelante en la implicación
del profesorado en lo que debe ser la planificación y organización de las actividades
educativas. Asumir o no esta responsabilidad dependerá de la voluntad de cada profesor. No
hay que olvidar que hoy en día todavía existe un amplio sector del profesorado que ve en la
programación una carga burocrática y que preferirían seguir como antes, limitándose a
ejecutar los planes dictados por la administración o por las editoriales.
En este tema intentaremos -a partir de la apuesta que supone el modelo educativo
dinámico y transformador que propugnaron la LOGSE y la LOE- responder a todas las dudas
que ofrece la elaboración de la programación, los principios psicopedagógicos y didácticos
en que se basa y su estructuración en unidades didácticas. También será interesante
estudiar las características específicas que pueda presentar una programación estrictamente
musical.
2.- LA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA
2.1.- CONCEPTO DE PROGRAMACIÓN
La programación es el conjunto de acciones mediante las cuales se transforman las
intenciones educativas en propuestas didácticas que posibiliten la consecución de los
objetivos previstos.
Programar es, como ya se ha apuntado anteriormente, organizar por anticipado la
acción educativa, siempre atendiendo a un contexto pedagógico y a un tiempo
determinados, como veremos más adelante.
2.2.- VINCULACIÓN DE LA PROGRAMACIÓN CON EL PROYECTO CURRICULAR.
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Como diría Pliego, el currículo es una propuesta abierta que requiere de cada centro,
cada materia y cada profesor para completarlo y adaptarlo a su ámbito de acción. “Este
proceso –según el citado autor- que desciende de las propuestas generales a las
particularidades de cada aula y de cada alumno, se denomina proceso de concreción o
desarrollo curricular”. Se desenvuelve en tres niveles que van de lo más general a lo más
concreto. El tercer nivel corresponde a la programación( 1).
Cada comunidad escolar a partir del Proyecto Educativo de Centro y el profesorado en
base al uso que hagan del Proyecto Curricular de Centro y de las programaciones
contribuirán a determinar los propósitos educativos a través de un proceso de concreción
continuo de los diferentes elementos del currículo.
Por lo que se refiere al PEC (Proyecto Educativo de Centro), una reflexión sobre sus
características particulares, ayudará a cada centro a formar los acuerdos que considere
más convenientes para ajustar las grandes finalidades de la educación a las peculiaridades
de su entorno y de su alumnado. Así, de este modo, se irán perfilando las “señas de
identidad” que definirán la organización y el funcionamiento del centro.
De igual manera, el claustro de profesores –a partir de su ámbito de decisión que es el
PCC (Proyecto Curricular de Centro)- elegirá los procesos de enseñanza y aprendizaje que
considere más idóneos para cada etapa educativa.
Por último, la programación representa el último eslabón en la cadena del proceso de
concreción curricular. Es un instrumento de planificación, como el PEC y el PCC, pero lo
que en este nivel se planifica es la actividad de aula.
Es importante señalar que todo el proceso de concreción o desarrollo curricular ha de
mantener la coherencia y, en ningún caso, se podrá contradecir lo establecido por un
nivel superior.
Resumiendo, podríamos dar otra definición de programación y añadirla a las
anteriores. La programación vendría a ser el resultado de un proceso que se inicia a partir
del currículo oficial que marca la ley, se concreta a través del proyecto educativo y
curricular de cada centro y culmina con la programación de una unidades didácticas para
cada ciclo determinado.
2.3.- CARACTERÍSTICAS DE LA PROGRAMACIÓN
Las características principales, según los autores Jerónimo de Nicolás y Alfonso Gómez,
que ha de tener una buena programación son:
1. Adecuación. La programación debe adecuarse a un contexto que está
determinado por las características sociales, económicas y culturales del
entorno en que se sitúa el centro y por las características específicas de cada
alumno o grupo de alumnos. En el caso concreto de los conservatorios es más
importante este segundo factor ya que existe una gran variedad en la
tipificación social, cultural y económica de los alumnos.
2. Concreción. Para que resulte eficaz, la programación debe concretar los
aspectos didácticos más importantes: la secuenciación de objetivos,
contenidos, recursos y actividades en un tiempo y un espacio determinados.
3. Flexibilidad. La programación debe de hacerse de forma que pueda adaptarse a
cada situación concreta, modificando sobre la marcha aquellos aspectos que
requiera cada caso.
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Recordar el apartado del tema II dedicado a la “función de la especialidad en el Proyecto de Centro”, donde ya se
explicó el proceso de concreción curricular.
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4. Viabilidad. Para que resulte útil y factible, una programación debe de contar
con los medios (espacios, tiempos y recursos) previstos.
2.4.- FUNCIONES DE LA PROGRAMACIÓN
Las podríamos resumir en las siguientes:
a) Planificar el proceso de enseñanza y aprendizaje que se desarrolla en el aula.
b) Asegurar la coherencia entre las intenciones educativas de un centro y la práctica
docente.
c) Proporcionar elementos para el análisis, revisión y evaluación del PEC (Proyecto
Educativo de Centro) y el PCC (Proyecto Curricular de Centro).
d) Facilitar la reflexión sobre la propia práctica docente.
e) Facilitar la progresiva implicación de los alumnos en su propio proceso de
aprendizaje.
2.5.- PRINCIPIOS PSCOPEDAGÓGICOS Y DIDÁCTICOS DE LA PROGRAMACIÓN.
Víctor Pliego señala tres principios psicopedagógicos que ha de contemplar la
programación:
1.- “Todo ser humano tiene capacidad musical”, como así lo dicen autores de la talla de
Kodály y Suzuki. Por tanto, con una educación musical adecuada se puede
desarrollar esa capacidad.
2.- “Hay que diferenciar la capacidad potencial del grado de desarrollo”. Distinguir
entre habilidades adquiridas y aptitudes potenciales es difícil pero debe intentarse.
Eso permitirá hacer una mejor discriminación de los alumnos y adaptar la
programación al ritmo de cada uno de ellos.
3.- “La música se enseña con música, haciendo música como actividad directa e
inmediata”, afirmación que se apoya en las tesis de pedagogos / músicos como
Willems, Dalcroze, Orff o Kodály. Hay que formar músicos –como dice Pliego- antes
que instrumentistas.
A estos principios meramente psicopedagógicos habría que añadir otros que además
de esta condición reúnen la de ser didácticos. A partir de este criterio, Jerónimo de
Andrés y Alfonso Gómez destacan los siguientes principios:
1.- Asegurar la relación de las actividades de enseñanza y aprendizaje con la vida real
del alumno partiendo, siempre que sea posible, de las experiencias que posee.
2.- Facilitar la construcción de aprendizajes significativos diseñando actividades de
enseñanza y aprendizaje que permitan a los alumnos establecer relaciones
sustantivas entre los conocimientos y experiencias previas y los nuevos
aprendizajes.
3.- La interacción alumno-profesor y alumno-alumno es esencial para que se produzca
la construcción de aprendizajes significativos y la adquisición de contenidos de claro
componente cultural y social.
4.- Potenciar el interés espontáneo de los alumnos en el conocimiento de los códigos
convencionales e instrumentos de cultura, sabiendo que las dificultades que estos
aprendizajes comportan pueden desmotivarles y que, por tanto, es necesario
prever y graduar las actividades para llevar a cabo dichos aprendizajes.
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5.- Tener en cuenta las peculiaridades de cada grupo y los ritmos de aprendizaje de
cada alumno para adaptar los métodos y los recursos a las diferentes situaciones, e
ir comprobando en qué medida se van incorporando los aprendizajes realizados y
aplicándolos a las nuevas propuestas de trabajo y a situaciones de la vida cotidiana.
6.- Proporcionar continuamente información al alumno sobre el momento del proceso
de aprendizaje en que se encuentra, clarificando los objetivos por conseguir,
haciéndole tomar conciencia de sus posibilidades y de las dificultades por superar, y
propiciando la construcción de estrategias de aprendizaje motivadoras.
7.- Impulsar las relaciones entre iguales proporcionando pautas que permitan la
confrontación y modificación de puntos de vista, la coordinación de intereses, la
toma de decisiones colectivas, la ayuda mutua y la superación de conflictos
mediante el diálogo y la cooperación.
8.- Diseñar actividades en el ámbito de la etapa para conseguir la plena adquisición y
consolidación de contenidos teniendo en cuenta que muchos de ellos no se
adquieren únicamente a través de las actividades desarrolladas en el contexto del
aula.
2.6.- DECISIONES GENERALES DE LA PROGRAMACIÓN
Las decisiones generales referidas a la programación las podemos agrupar en tres
bloques:
1. La organización y secuenciación de los contenidos. Se trata de decidir cómo se
van a ordenar los contenidos, atendiendo a los criterios que consideremos más
oportunos y secuenciarlos para su trabajo en el aula en las sesiones que se
considere oportuno.
2. Organización del aula. En este caso decidiremos todo lo referente al espacio
disponible del aula, a la distribución temporal, a los materiales o recursos con
que se cuenta para realizar cada actividad, a la adaptación de las actividades a
los casos de diversidad.
3. La evaluación. En este tercer bloque de decisión se optará entre los
instrumentos de evaluación que se utilizarán y cuáles serán los tipos de
evaluación más convenientes para mejorar el rendimiento del proceso de
enseñanza y aprendizaje.
2.7.- LA PROGRAMACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS MUSICALES: FACTORES QUE LA
DETERMINAN Y CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS.
Según la profesora de Didáctica de la Expresión Musical, Maravillas Corbalán, tres
factores que determinan la programación en el contexto de la enseñanza musical
española:
1. La especificidad del aprendizaje musical, que afecta a la organización de la
materia.
2. El tipo de asignatura o asignaturas sobre las que realizaremos la programación.
3. El análisis del currículo previsto por la administración educativa.
De estos tres factores el que le otorga un tratamiento diferente a la programación
musical respecto a otras es el primero. Existen, por tanto, unas características específicas
del aprendizaje musical que condicionan la programación. Estas son:
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- Es una enseñanza en buena parte individual lo que determina una relación especial
entre profesor-alumno.
- Los ritmos de aprendizaje, en asignaturas como el instrumento, son bastante
diferentes entre sí e imprevisibles en cada alumno ya que implican en él aspectos
técnicos, estéticos, afectivos e intelectuales.
- Por tratarse de una enseñanza artística requiere que se favorezca en el alumno el
uso de estrategias de aprendizaje que lo lleven poco a poco a encontrar sus propias
soluciones a problemas técnicos e interpretativos.
- Se diferencia de la enseñanza general, junto a la que está legislada, en el carácter
fundamentalmente procedimental de sus contenidos, aunque estos lleven también
a la formación de conceptos t actitudes.
Maravillas Corbalán, a partir de la interrelación disciplinar del currículo de las
Enseñanzas Elementales y Profesionales de música, propone un modelo de programación
que sea una síntesis de los conocimientos (objetivos + contenidos) comunes a todas las
asignaturas. De esta forma, la programación resultaría mucho más coherente y eficaz, y
cumpliría la función de coordinar las distintas materias entre sí.
2.8.- ASPECTOS QUE INCLUYE LA PROGRAMACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS MUSICALES.
Los aspectos que deberá incluir la programación didáctica de un conservatorio, como
mínimo, son:
a) Los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de cada curso.
b) Las decisiones de carácter general sobre metodología, incluyendo relación de
obras, repertorio, bibliografía y recursos didácticos que se vayan a utilizar.
c) En el caso de departamentos de especialidades o asignaturas instrumentales, las
audiciones o recitales que el Departamento estime necesario que los alumnos
realicen durante el curso. En cuanto a asignaturas teóricas y teórico-prácticas, los
trabajos y otras actividades que el Departamento estime oportuno que el alumno
realice durante el curso.
d) Las actividades complementarias que se pretenden realizar en cada departamento
y las propuestas para realizar actividades coordinadas con otros departamentos.
e) Las propuestas para pruebas de ingreso a Enseñanzas Elementales y las posibles
modificaciones que hayan de figurar en el Proyecto Curricular.
f) El contenido de los ejercicios correspondientes a las pruebas de ingreso a un curso
distinto de primero de Enseñanzas Profesionales.
g) En las especialidades instrumentales, se hará constar las obras que requieran
trabajo con acompañamiento de piano.
En resumen, podríamos decir que la Programación Didáctica ha de incluir los objetivos
y contenidos, la metodología a emplear, los recursos de que se dispone, las actividades a
realizar y los criterios para evaluar todo el proceso.
3.- CONCLUSIONES
Como decíamos al principio, programar significa anticipar la acción educativa para prever
los posibles errores y garantizar, en la medida de lo posible, el éxito pedagógico de nuestro
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proyecto. Por tanto, resulta obvio, aunque no estéril, redundar en la necesidad de convertir
la programación didáctica en una fase imprescindible de nuestro trabajo docente.
Hay que tomar decisiones y hacer de la programación “un lugar para la reflexión sobre la
didáctica de nuestra materia y no para la burocratización del conocimiento” como dice
Maravillas Corbalán. “Los currículos prescritos por la administración –continúa esta autora-
deben cumplir una función orientativa y servir sólo de punto de partida, sin condicionar
nuestro proyecto más de lo meramente necesario. Lo que hace eficaz una programación es
su coherencia interna y su permanente evaluación a través del contraste con la realidad del
aula, lo que debe llevarnos a modificar constantemente sin ningún prejuicio todo lo que sea
necesario para mejorarla”.
Tenemos, pues, la iniciativa. Es nuestra responsabilidad.
4.- BIBLIOGRAFÍA
- DEL CARMEN, L. (1991): “Guía para la elaboración y valoración de proyectos
curriculares”. CIDE. MEC. Madrid.
- COLL, C. (1992): “Los contenidos en la reforma, Enseñanza y aprendizaje de
conceptos, procedimientos y actitudes”. Ed. Santillana. Aula XXI. Madrid.
- CORBALÁN ABELLÁN, Maravillas: “La programación interdisciplinar en la enseñanza
musical no superior” en “Música y Educación”, nº 38, junio de 1.999.
- NICOLÁS DE, J. y GÓMEZ, A. (1998): apuntes sobre “Aspectos curriculares,
psicopedagógicos y didácticos de las enseñanzas profesionales de música”.
- LÁZARO, A. (1991): “Fundamentos sobre diseño curricular: bases para su
elaboración”. Ed. ITE.
- PLIEGO DE ANDRÉS, V. (1998): “Temas pedagógicos para la oposición de
conservatorios” Ed. Musicalis, Madrid.
- ROTGER AMENGUAL, B. (1985): “El proceso programador en la escuela”. Ed.
Escuela Española. Madrid.