ENSAYO SOBRE EL AMOR PROPIO
El amor propio es un aspecto fundamental de la personalidad del ser humano en tanto que
condiciona el funcionamiento personal a muchos niveles. Favorecer su construcción y
consolidación supone una labor importante a tener en cuenta a nivel personal e incluso a nivel
social para contribuir a la construcción de personalidades seguras y confiadas con altos niveles de
altruismo y empatía que motivarán interacciones sociales saludables y mucho más solidarias.
Según el Psiquiatra Enrique Rojas, existen 9 claves que determinan un buen nivel de amor propio o
autoestima:
El juicio personal: debe contener los aspectos conseguidos y aquellos por alcanzar y el
resultado de la valoración debe ser positiva.
La aceptación de uno mismo: la persona se acepta con sus virtudes y sus defectos.
El aspecto físico: se aceptan e integran la morfología corporal y las características
fisiológicas.
El patrimonio psicológico: la aceptación positiva de la propia personalidad (pensamientos,
inteligencia, conciencia, lenguaje verbal y no verbal, voluntad, interpretación vital, etc).
Entorno socio-cultural: hace referencia al ámbito social en el que se desarrollan los
propios recursos de relación interpersonal. Relaciones saludables son indicativo de un
nivel positivo de autoestima o amor propio.
El trabajo: es importante que el aspecto laboral sea fuente de satisfacción personal que
nos permita dedicarnos a él con compromiso y, a la vez, retro-alimentarnos positivamente
de esa dedicación. ¿Conoces la Escala general de satisfacción laboral?
Evitar la envidia y la comparación: esta acción puede suponer un menoscabo en la estima
personal y se basa en valoraciones superficiales que no profundizan en aspectos
personales realmente importantes. Para contrarrestarlo, es importante forjar un proyecto
de vida personal propio que sustente nuestros pasos vitales.
Desarrollar la empatía: es síntoma de madurez personal que nos permite comprender los
hechos mucho más allá de una valoración subjetiva sesgada por percepciones personales.
En el sigueinte artículo puedes ver cómo practicar la empatía.
Altruismo: supone la entrega a los demás desde un respeto por uno mismo. El altruismo es
signo de un alto nivel de madurez personal.
El trabajo personal en la consecución positiva de cada uno de estos aspectos favorecerá la
consolidación de una autoestima alta que beneficiará nuestra salud, y por tanto nuestra
vida, a todos los niveles. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre cómo
mejorar la autoestima.
El amor propio se construye desde la infancia. Cuando las personas reciben una educación muy
autoritaria o muy indiferente, no siempre aprenden a establecer relaciones sanas con ellos
mismos y con los demás y pueden crecer sin valorar quiénes son ni lo que hacen.
Pero esto no significa que quien no haya recibido una buena crianza no puede aprender a amarse
a sí mismo.
Nunca es tarde. De hecho, unas de las tareas importantes de los seres humanos es aprender a
amarse a sí mismo, lo cual resulta más fácil cuando se ha recibido una crianza amorosa y generosa,
durante la cual se ha respetado la manera del ser del niño.
Para empezar a construir el amor propio es vital entender que el valor de los seres humanos no
está dado por factores externos a ellos mismos sino por su esencia. A partir de allí resulta más
sencillo iniciar el camino de conocerse a sí mismo, de saber que se es un ser imperfecto y que así,
tal cual como es, merece ser amado.
Para construir el amor propio –explica Marcela Valle– es bueno aprender a cuidarse física, mental
y emocionalmente; aprender a decir ‘no’ y fijar límites cuando las circunstancias o las personas
atentan contra los valores propios y la manera de ser; perdonarse a sí mismo, darle un sentido y
un propósito a la vida y tomar las decisiones que ayuden a vivir con significado.“Amarnos a
nosotros mismos nos da una vida más plena, nos permite ver todo de manera enriquecida, y así
mismo emanamos ese amor a todo lo que nos rodea”, concluye Skinner.
in embargo, teniendo exactamente las mismas capacidades y personalidad, podríamos tener una
autoestima muy buena en otro entorno social más rico y heterogéneo. La clave es que nuestra
manera de socializar, y los espacios que elegimos para socializar, crean el marco de referencia a
partir del cual empezamos a valorar nuestras propias competencias. Independientemente de si
esto último lo hacemos de un modo racional o no, lo primero es algo que escapa a la razón.
Así pues, antes que nada, valora si tu marco de referencia es adecuado o si crea expectativas que
no son realistas. No se trata de subir o bajar el nivel; se trata también de pararse a pensar si
aquellos rasgos personales en los que las personas de esos entornos sociales se fijan para atribuir
valor son algo que realmente tenga un significado para nosotros. Por ejemplo, en el caso de los
estudiantes de Harvard, las notas obtenidas pueden importar mucho, pero este criterio puede no
valer nada en otro círculo social en el que lo principal sea la creatividad e incluso las habilidades
sociales y el sentido del humor.
En definitiva, el amor propio se ve muy influido por el grupo de referencia y el modo en el que
seríamos valorados según sus criterios, pero nosotros también podemos valorar si ese grupo de
referencia nos satisface o no.