Reina Valera 1960
1
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del
abismo, y una gran cadena en la mano.
2
Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y
Satanás, y lo ató por mil años;
3
y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él,
para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen
cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado
por un poco de tiempo.
4
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron
facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por
causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los
que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no
recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y
vivieron y reinaron con Cristo mil años.
5
Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se
cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.
6
Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera
resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre
éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y
reinarán con él mil años.
7
Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su
prisión,
8
y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro
ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos
para la batalla; el número de los cuales es como la arena
del mar.
9
Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el
campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios
descendió fuego del cielo, y los consumió.
10
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de
fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y
serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
11
Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de
delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar
se encontró para ellos.
12
Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios;
y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual
es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las
cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
13
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte
y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y
fueron juzgados cada uno según sus obras.
14
Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.
Esta es la muerte segunda.
15
Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue
lanzado al lago de fuego.