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Caminar

Este documento resume los beneficios del caminar y cómo puede ser una forma de contemplar el mundo. Caminar activa más de 200 músculos, quema calorías, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. No es necesariamente un deporte, sino una manera de absorber los paisajes a través de la observación. El caminar permite ordenar ideas y reconectarse con el cuerpo y la mente.

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Este documento resume los beneficios del caminar y cómo puede ser una forma de contemplar el mundo. Caminar activa más de 200 músculos, quema calorías, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. No es necesariamente un deporte, sino una manera de absorber los paisajes a través de la observación. El caminar permite ordenar ideas y reconectarse con el cuerpo y la mente.

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28 | VIAJES TENDENCIAS | LATERCERA | Sábado 11 de julio de 2015

Caminar hace bien


Caminar no es un deporte, vale detenerse para contemplar. Parar para atarse los cordones, para
conversar, para anotar un pensamiento, para cambiar el ritmo. Y seguir, un paso después del otro,
como un mantra.

TEXTO: Carolina Reymúndez

C
uando estoy mal, cuando estoy nada, fluyen los pasos, van solos, soy livia- la del siglo pasado, disfrutar de un roble o
bien, cuando estoy sola y cuan- na. Hace algunas tardes, al volver del ce- ver el graffiti de un dragón rojo abrazando
do estoy acompañada, camino. menterio, me pesaron los pies. Aunque no un edificio. Caminar no es un deporte, vale
Si hace frío, si llueve, hay vien- era mi muerto, la muerte siempre es de to- detenerse para contemplar. Parar para atarse
to o es primavera, camino. dos. Las piernas parecían de palo, rellenas los cordones, para conversar, para anotar un
También con calor, incluso con de miedo. Las diez cuadras se multiplicaron pensamiento, para cambiar el ritmo. Y se-
muchísimo calor. Un pie delante del otro y y tuve el cansancio de varios kilómetros. guir, un paso después del otro, como un
el otro delante del anterior y así sucesiva- Cuando sentí que había perdido todo, ca- mantra.
mente. Como una letanía en acción. miné, y caminé cuando tuve la impresión de Hace unos meses estuve en Hong Kong,
Camino porque es una manera de abarcar haber entendido algo del todo. Camino para donde el espacio es un problema.
lo inabarcable. De entrar en la dimensión de entender y para olvidar; para alejarme y Como no alcanza, se inventa. Hay enormes
las ciudades y de tomar cuenta de la propor- para llegar. Camino para ordenar las ideas y zonas subterráneas y otras que conquistan
ción del hombre frente a la naturaleza in- para buscar ideas. un piso superior al de la calle. Hacia abajo y
mensa. Camino para ver y para pensar. “La libertad cuando se camina es la de no hacia arriba, la ciudad se expande. Mid Le-
“Hago mío lo que veo”, escribió el esta- ser nadie, porque el cuerpo que camina no vel Escalators es un sistema de escaleras y
dounidense Henry David Thoreau, que ca- tiene historia, tan sólo un flujo de vida in- pasillos rodantes de casi dos kilómetros que
minaba entre tres y cinco horas todos los memorial. Así, somos un animal de dos pa- transportan más de sesenta mil personas
días, y elaboró un ensayo –Walden, la vida tas que avanza, una simple fuerza pura en- por día. Parecido a las cintas transportado-
en los bosques– sobre el arte de caminar. No tre grandes árboles, apenas un grito. Y, a ras de los aeropuertos donde uno puede es-
es necesario comprar los paisajes, se pueden menudo, caminando uno grita para expre- tar quieto y a la vez avanzar. O avanzar en
convertir en un tesoro íntimo sólo por tran- sar su presencia animal recobrada”, escribe dos niveles: físico (caminando) y en la cinta
sitarlos. El desierto florido, un lago patagó- el filósofo francés Frédéric Gros en su libro (mecánico). Traté de hacer eso último, pero
nico, el canto de los pájaros entre los euca- Andar, una filosofía (Taurus, 2014). me confundió, entonces me quedé quieta y
liptus: respiro los paisajes, los conquisto con Una vez caminé unas cuadras por el centro dejé que la cinta me llevara mientras miraba
la mirada. de la ciudad con un ciego y descubrí relieves a los peatones que pasaban apurados. Me
Al caminar se activan más de doscientos y matices únicos de ese trayecto. Después quedé quieta en los dientes de acero y, de re-
músculos. Los médicos lo recomiendan volví sola varias veces, pero nunca más tuvo pente, quise que las escaleras terminaran
como rutina para evitar el insomnio, que- el brillo de cuando quise contárselo a al- rápido para volver a caminar por la ciudad
mar calorías, fortalecer los huesos, reducir guien que no lo podía ver. moderna como flâneur del futuro.
el riesgo de enfermedades coronarias, pre- Otra vez caminé ciento veinte kilómetros Camino cuando viajo y cuando no viajo.
venir el estrés, mejorar el ánimo. Caminar por el campo gallego con una mujer que Subí por un sendero hasta la cima de un ce-
da bienestar. después de treinta años de casada se había rro y vagué por las ciudades sin rumbo. Ca-
“Caminar en sí mismo es el acto voluntario enamorado de otro hombre, y caminaba miné con zapatillas y borceguíes y tacos, y
más parecido a los ritmos involuntarios del para tomar una decisión. Y con otra que zapatos que me quedaban chicos y sandalias
cuerpo, a la respiración y al latido del cora- cumplía cuarenta años y quería pasarlo ha- que me quedaban grandes. Caminé con za-
zón. Caminar supone un sutil equilibrio en- ciendo lo que le gusta: caminar. patos rotos y descalza por la playa. Camino
tre trabajo y ocio, entre ser y hacer”, escribe La receta es simple: ponga un pie delante para mirar el cielo durazno de esta tarde y
la ensayista californiana Rebecca Solnit en del otro y repítalo hasta cansarse. Entonces, para entrar en la noche urbana de luces y
su libro Wanderlust. Una historia del cami- deténgase. Sí, una de las ventajas de salir a persianas bajas.
nar (Capitán Swing, Madrid, 2015). caminar es que se puede parar donde uno Camino para hacer planes y porque es un
En un día de corazón soleado no cuesta quiera. Para alzar la mirada hacia una cúpu- buen plan.T

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