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Capacitación y Formación Docente

El impacto del gestionalismo.

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GABRIELA GARCIA
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10. Trabajo nuevo, docentes nuevos Introduccién En este capitulo se examina el impacto del gestionalismo sobre un gru- po concreto de trabajadores del sector piiblico, los maestros, Aunque en el capitulo seis, «Mercados, gestionalismo y control en la escuela primaria», se ha argumentado que el funcionamiento del gestionalismo no es hegem6- nico en cuanto a sus procesos y efectos, quiza quede margen para sugerir que, en educacién, su impacto es particularmente fuerte y que el margen para la modificacién y la mediaci6n es particularmente limitado. Es impor- tante recordar los largos procesos de reforma y reestructuracién a los que estuvo sometida la educacion en Inglaterra bajo las administraciones con- servadoras, desde 1979 a 1997 y que han resultado ser un simple ensayo de la modernizacién del «nuevo trabajo». Los intentos conservadores de mo- dernizacién siempre estuvieron plagados de contradicciones y otros han ilustrado las tensiones entre el liberalismo econémico y el proyecto de res- tauracionismo cultural (Jones, 1989). La modernizacién del «nuevo trabajo» en la educaci6n, que utiliza el gestionalismo como vehiculo, parece menos contradictoria. Trata de conse- guir la modernizacién en la educacion para crear una cultura emprendedo: ta del sistema, la institucién y el si mismo. Privilegia el trabajo asalariado como el mejor vehiculo para la inclusién, asi como para la creacién de ri queza (comin e individual) y, de separar el reconocimiento d educacién, porque eso qued Bramas que promueven el guir hacia el empleo, perc al hacerlo asi, trata de eliminar la neresed lel trabajo social y cultural que lleva a cabo la la ahora comprendido dentro de aquellos pre I logro. Tratar de alcanzar el logro es la ruta a se > también es el medio de asegurar una socializacién i6n cultural apropiac ment Mente informativo M0, no s6lo como las. At, pues, que los docentes } resentan un caso particular por lo que se refiere al funcionamiento del gestionalis na consecuencia del alcance de los cambios que se estén 190 los servicios. Los docentes han Participado en desafiar a las jerarquias de dotacin de servicios (y han estado implicados en mantenerlas), con éxito en apoyo de medidas redistributivas ( ganizaci6n de la ensefianza integrada en Inglat 1970), como a favor del reconocimiento de la de las desigualdades de género, raza y clase en desafian a las jerarquias econémicas, cultural las jerarquias de dotacién de servicios. . Tanto si se organizan ‘como, por ejemplo, la reor- rerra en las décadas de 1960 y injusticia cultural (alrededor las décadas de 1960 y 1970), les y sociales mantenidas por Rediseno del sistema antes del «nuevo trabajo» Antes de explorar el funcionamiento del gestionalismo en la politica para los docentes anterior a 1997, quisiera revisar las tendencias principales que se han dado en la reforma de la ensefianza antes del «nuevo trabajo», ya que fueron precisamente esas tendencias las que hicieron posible la rapida implementacién del proyecto de modernizacién. Hubo, naturalmente, am- plios abusos en el trabajo de los profesionales del sector piblico, en general, cn formas que socavaron sus aspiraciones a la capacidad experta y su legiti- midad como asignadores de recursos y de oportunidad, investidos de autori- dad. En el caso de la ensefianza, es importante observar los cambios produci- dos en la formaciém profesional. La reforma de la formacién del profesorado ¢s importante porque produjo nuevas cohortes de maestros que han seth Sializados en la profesién a través de «asociaciones» basadas en la escuela o ditigidas por ésta, lo que puede acentuar la preocupacién del futuro daa ‘e por lo prictico, por la prictica institucional inmediata y aprobada. Tam- bien se ha animado a los nuevos docentes a recibir los paquetes ae de curriculos y valoraci6n y a transmitirlos, con una aguda conciencia a importancia de los resultados fructiferos de los alumnos, medidos y publi Citados a través de las valoraciones nacionales. , Para los docentes en activo, el gestionalismo se instal6 en | a cs educativas con objeto de apoyar la redefinicién del profes snes través de los controles legislativos y de los mecanismos institucional tte nos entre los que destacan los indicadores dle rendimiento y las inspe e Res. La descentralizacién de la gestion financiera, traspasada le eee ‘tensificé mucho la capacidad del gestionalismo porque instalé la vis institucio- 193 a profesorado (Initial Teacher ae. Traini de las instituciones de educaci ining, ITT), e sy dinero. te nder mejor el marco regulador ara I lesarrollo profesional como un ele: pee renee | proceso y de la cultura de las Re ncate ne enna al t muy prescrito por la TTA (Teachers Training Rr. me acion del Profesorado), tanto en contenido como en esas coe eee Me ettonleOiNaioral pata cl Tiderargo Taner parte del mismo proceso. En todo esto hay un designio ic oa cluye el fomento de la autonomia, el juicio y la reflexién; en lugar Mess promueve la adhesién al precepto técnico/de gestion de que todo debe 2 cajar en la ensefianza impartida con éxito y en un liderazgo escolar fructife- to. La estandarizacién de la practica queda més explicitamente ilustrada en el rendimiento de las disposiciones de pago, como por ejemplo a través del uso de «estandares nacionales» frente a las valoraciones escolares del rendi- miento del docente, que tienen que set comprobadas por asesores exter- nos. El gestionalismo del «nuevo trabajo» también implica fomentar la en- trada de la empresa en la educaci6n, en una variada gama de iniciativas de Jas que las Zonas de Accién Educativa constituyen el ejemplo mas visible. Alli la inyeccion de recursos en efectivo quizé no sea tan importante como sugiere la ret6rica, pero hay otras muchas clases de apoyo que se estan ofre- ciendo «en especies»; ast, por ejemplo, los directores de escuela estén sien- do tutelados por directores de empresas con intereses en Ja educacion. Hay otro elemento en la telacién entre educacién, trabajo y economia que, en realidad, enmarca todos estos desarrollos y explica la preocupacion del «nuevo trabajo» por la modemizacién de la educaci6n y, en consecuen- cia, su determinacién de utilizar el repertorio de direccién para conseguir precisamente eso. Ese elemento es el cambio a la economia del conocimien- to en la que el conocimiento y la informacion adquieren una importanca fundamental en la determinacion de la produccién y en el fomento de la competencia (Castells, 1998). Segtin sefiala Seddon (1999), el conotimien- to, que es una fuerza generadora en la produccién, no es el conocimiento institucionalizado, que es el que actualmente hallamos en el micleo de a educacién, sino el «conocimiento en la practica», es decir, «una mezcla viva de informacién y conceptos, conjuntada con Ja comprensi6n nec aul aplicarlos en el trabajo cotidiano» (Field y Ford, 1994, pag. 4, citaco © Seddon, 1999, pag. 4). Seddon pasa a sugerir que este cam Jora como conocimiento reduce el estatus y el valor de l ‘Asi, el docente se ve sustituido por «el director como héroe, lid tio» (ibid., pag. 4). 4 de lo que se" bio en a naturalez: yi jocente ja profesion de Jer y vision 196 Las tres R: reclutamiento, retencion y retorica Algunas de las iniciativas mencionadas anteri por consideraciones pragmaticas, asi como. Por un intento d i cién. Ello se debe a que, en Inglaterra, la profesién docente n eae enun estado boyante y saludable. Dicha situaciin vara sears Lent Reino Unido, ya que el reclutamiento ae sel y la retencién no son ee : : robles excepto en Inglaterra, siendo Escocia un exportador neto ie Peis lo- cente. Asi pues, los comentarios que siguen sobre el bajo estatus, la baja moral y posicion entre el puiblico son mas aplicables a Inglaterra que a Be pares. Para algunos, entre los que me incluyo, eso no deja de estar relacio, nado con los procesos de feestructuracién que hemos revisado anterior- mente, y que han sido aplicados, enérgicamente en Inglaterra. Para el «nue- yo trabajo», la explicacion se encuentra més en que no se ha terminado el proceso de modernizacién, con la consiguiente supervivencia de actitudes y disposiciones inapropiadas entre los miembros de la profesién. Las estrate- gias interdependientes de «presién y apoyo» (DEE, 1997) han sido disetia- das para abordar este tema. Los problemas, sin embargo, son bastante sustanciales, Si examinamos eltema de la oferta, por ejemplo, es evidente que el reclutamiento para los cursos de formaci6n inicial del profesorado (Initial Teacher Training, ITT) empieza a ser problematico en algunos aspectos. Hay una escasez de apro- ximadamente el 17 % en el reclutamiento de profesorado de ensefianza se- cundaria y se mantiene la escasez en las asignaturas prioritarias, una lista que, reveladoramente, incluye las siguientes: matematicas, ciencias, educa- cién religiosa, tecnologias de la informacién, lenguas modernas y misica; en el caso de las matematicas, esa escasez llega al 35 % (DfEE, 1997). Re- cientemente ha habido alguna mejora gracias a la introduccién de incenti- vos en algunos Ambitos (como el pago de 5.000 libras), pero todavia no esta claro que esos incentivos contribuyan a que la gente dela profesién se man- tenga en ésta incluso después de pagar los préstamos para estudios. El teclutamiento en la ensefianza ptimaria siempre ha sido més boyante que en la secundaria, pero la tendencia esta descendiendo y hay preocups ciones sobre el impacto que puedan tener los honoratios de ensefian7s S brelas rutas subgraduadas de cuatro afos. Las dificultades de fea oson interesantes porque estimulan el anilisis de las causas suby ‘ac aie ensefianza parece mas vulnerable que ninguna otra ocupacion al se a mercado laboral de los graduados y 1a mejora economica ha pete lejamiento de la ensefanza por parte de aquellos graduados eet ido notas valoradas en el mercado, Las explicaciones acer en ara, ;neno difieren, pero mi opini6n es que el caracter rutin’ he rok ©xcesiva carga de trabajo y la homogeneizaci6n de los cont Snmente son impulsadas un acerca ario de 197 campaiia de publici- ito de la nacién reconociers ente estigma que ac 6 tendrd su correspor” cer bien su trabajo. eles de calidad y !* na seal de! com es estandarizadas de problemas), produce iniciativas locumento de consulta de la Oficina Escocesa titulado «To- ¢ a como objetivo: la modernizacion de las escuelas de Es- que se lee como una traduccin un fanto incémoda del maximo ‘dela escuela, determinado por el DfEE, pero en el contexto esco- = emplo, en relacién con los docentes, la seccién «Tomar la excelen- ‘cia como objetivo en la ensefianza» contiene fuertes ecos de las preocupa- 1es inglesas por el liderazgo y con una direccién local como «soluciones» a» de cambiar la cultura organizativa en la educacién. Propo- ‘ne ceder a la escuela una mayor responsabilidad por la direccion de sus docentes y, evidentemente, no se siente a gusto con el enfoque corporati- vista de las disposiciones actuales tomadas por el Comité Negociador Conjunto de Escocia para el Personal Docente en la Educacién Escolar (SJNC), que retine a representantes de los patronos (las autoridades edu- cativas) y de los sindicatos de ensefantes, para solucionar temas salariales y de condiciones laborales. El documento afirma que «el gobierno cree que se necesitan cambios en el salario, las estructuras de ascenso y los tér- minos y condiciones de trabajo pata que los docentes, el recurso mas caro e importante de la educacién, sigan aportando plenamente su contribu- cién profesional» (ibid., pag. 64). Ese es, indudablemente, el punto de vista del gobierno del Reino Unido, pero quizé no sea el dela ‘Asamblea. El andlisis final sobre Jos docentes exa- mina «el maestro del futuro» y hace malabarismos para tratar de justificar el cambio, en un grupo con poco reclutamiento y con problemas de reten- cién de su personal docente, para alcanzar un estatus bastante elevado y con altos niveles de apoyo por parte de los padres, que funciona con unt considerable autonomia y que cuenta con un establecido e influyente Con- sejo General de la Ensefianza. Este es el parrafo resultante: nte siglo, e En la Escocia del siglo xx1, como a lo largo de todo el prese Jad. Los docente seré una figura fundamental para la salud de nuestra socie? ee deli de Fol pare lon nifica y los adolescentes en todas las fs es de gu desarrollo y en todos los Ambitos de 1a vida. La posicién y estttt® del docente escocés deberia ser mejorada ¢ intensificada; deberian format parte, como en el pasado, de la comunidad local, cuyos valores, actitus puntos de vista son bu , desarrollo de conoc scados y respetados. Su papel central seguir sien niento, habilidades y valores entre los nifos Y Jos ado lescentes, La js La profesién se tiene que modernizar, sin perder por ello los v Bee’ es la de una profesién docente fundamentada sobre las fon" zas del pasado y del presente y adaptada para satisfacer los desafios cel !¥'" 10 (ibid., pag. 68), 202 | que predominan la innovacién, el cambio y el consumo icaciOn es una institucin social que ofrece un cierto cont os ntacién posmodernizadora de la vida social, alimentada port a rt itaci cial» (Seddon, 1997), - ‘ Institucié; i puede servir al capitalismo informacional. Pero la educacién chee fa -Tugar en el que la gente desarrolla capacidades esenciales para la ieee? ci6n social y para Ja practica politica, Es un lugar en el que la gente oe a involucrarse en la vida social y a probar y construir identidades, Asi, la educacién contribuye de una forma fundamental a crear infraestructura a cial. El hecho de que funcione a menudo para reproducir relaciones politicas y sociales conservadoras no hace sino ilustrar su importancia para la estabili- dad, Eso, sin embargo, no quiere decir que la educacién sea inherentemente consetvadora. De hecho, parte de mi argumentacién ha sido que es inhe- rentemente controvertida. Connell (1995) ha llamado la atencién sobre el trabajo que realizan los docentes en la formacién de ciudadanos activos, no s6lo como una consecuencia de incorporar la autoridad formal, sino tam- bién a través del desarrollo de relaciones de poder basadas en la negocia- cién, el dilogo y la cooperacién. Be cepa lo oe arcompledadalel tecboajo ql at cabo la educacién para la sociedad y sobre su considerable potencial pro- gtesista, tienen la intencion de destacar la vaciedad de las actuales directri- ces politicas y la inadecuacion de sus soluciones a problemas que, en si mis- mos, estén definidos de modo incorrecto. El gestionalismo y la visi6n para la que trabaja, estan limitados. Silo que queremos es restaurar la moral y el estatus, la profesién necesita recuperar el derecho a ofrecer servicio para dl bien ptiblico y demostrarlo en formas que vayan més alla de la estrecha ver- sion economicista que actualmente se les ofrece. A los docentes se les tiene que reconocer el trabajo educativo que realizan y que ayuda a los estudian- tes a aprender a aprender, un trabajo que se halla incrustado en las relacio- hes interpersonales, que esté lleno de contenido y de habilidad, en lugar de estar vacio, ser burocratico y utilitario (Seddon, 1996). 204 No se trata, sim, i Sees Se de mecanismos formales, como la i ié , sino que abarcan todo un repertorio de ee ee la nes que cambian la naturaleza de la en: pertorio de suposiciones y relacio- SaaS eas eicll sito ood cha sefianza. Estos nuevos procesos y es- zados en la década de 1980 en las e1 Poe pees ie de los cambios reali- desde la década de 1980 ha ae en la industria. Por ejemplo, Teairidadeiardenoras eC serie de cambios asociados con la Crinie eee hai herd competitividad, y los recursos humanos, la gestion total del eae oe ena Esos cambios se han introducido también = ' ze Zi o eee propésitos y efectos. La flexibilidad ha Ren Ha a empleo, mediante la eliminacién de las lineas de a ere pare Ja inclusion de tareas adicionales al trabaj ata pee ett aie ? trabajo a realizar. Una mayor flexibili- iad en la ensefianza y a través de las ocupaciones exige la fragmentaci6 del mercado laboral interno y crea distinciones entre los Las ae mental, secundario y otros de la fuerza laboral, segtin las tr ie dicadas anteriormente. ia ee ae Algunos ejemplos de lexbildad estén contenidos en los cambios intro- ducidos en la formacién inicial del profesorado desde la década de 1980 y que parece van a continuar, Jo que permite una mayor variacion en el acceso ala profesin, asi como cambiar el proceso de socializacién una vez en ella, através de la especificaci6n de contenidos y de la formacion basada en la es- cuela, Los docentes son estratificados atin mas, de acuerdo con su acceso a Ja formaci6n en practicas, particularmente en el ambito de la direccién. Es- tas iniciativas, junto con la descentralizacién de la gestion financiera, en los salarios y en la formaci6n, se combinan para promover la flexibilidad. Es por tanto razonable anticipar una creciente segmentacion de la fuerza labo- ral, Es importante tener en cuenta que estos cambios globales en el trabajo y en su organizacion tienen un impacto particular sobre el trabajo profesional, donde'el control sobre el proceso y el ritmo hha estado relacionado con la ca- pacidad experta y el conocimiento y donde las relaciones sociales en el lugar de trabajo ofrecfan un considerable margen para el juicio aut6nomo. ‘Trabajo profesional y flexibilidad acionales profesionales del sector Pe ia : ae La comparacién de grupos ocUP i fe waa Bet 1999) Baie ia adm éaicassyia policienechaiPo™ mplo, por Bo er 199 ) revela pruebas de los efectos de la ructuracion y estrechas similitue = Tos de los docentes. El estudio de Bottery identi- q 4 nN su funcionamiento con ed la grupos ocup politicas ¢ ficé los siguientes apartados en los a4 bre la autonomia profesional en los tres 211 eon en el rendimiento econémico alcanzada ono fuera sostenida, podriamos asistir mayor presién sobre /Presupuestos del sector pablico, En tal caso ental ‘una ampliacion 212 las Zonas de Accién Educativa, ayudarén a dar la impresién de que el gobier- no esta siendo activo, mientras que los docentes se muestran insensibles, No obstante y durante un futuro mas 0 menos previsible, la redefinicion de profesionalismo sigue siendo uno de los grandes temas pendientes para el gobierno y no tiene un efecto incidental, sino que es un objetivo politico de alta ptioridad. Por ello podemos asumit que habra una implacable presién hacia el cambio, Lo que tenemos que examinar ahora son los problemas que se pueden plantear con esta direccién politica y qué podemos decir acerca de la posible respuesta a partir de las pruebas de que disponemos hasta la fecha, Problemas Qué sabemos sobre el estado actual de la profesion docente que pueda oftecernos indicadores acerca de su futuro? Contestar esta pregunta no re- sulta tan facil como podrfa parecer en un principio; disponemos de infor- macién sobre temas tales como oferta de docentes y nivel moral del profe- sorado, pero no hay acuerdo acerca de cémo interpretar los datos. - Por ejemplo, si nos fijamos en el tema de la oferta, es alan. oe clutamiento para los cursos de formacién inicial del profesorado i se ha vuelto recientemente problematico en algunos aspectos. En iB fons ci6n inicial del profesorado para la ensefianza secundaria oa lujo una caida del 16,2 % por debajo del objetivo fijado para 1996-1997, a a do eso Tepresent6 un aumento en el reclutamiento con Se alas ci : de 1995-1996 (DfEE, 1997). Las asignaturas pa epee Ciencias, educacién religiosa, tecnologia de la informacién, lenguas mode nas y, desde 1997, musica) siguen: de ITT, ya que ignaturas, excep: en matemiticas, fo para el reclutamiento para los cui miento superior al 10 % en todas la Presentando un d existe un subreclu | esc to en educacién religiosa, Jetectindose la mayor es con un 35 % (DfEE, 1997, pag. 13) 213 cultura del «nuevo - ociabilidad» del equipo de trabajo, r de la aparente cereania y apy? POF sociales de trabajo se han vuelto artificial -competencia y manipulaci6n, asi como vigil” Ja educacién son reorganizados y recodificados por organismos en o; tencias y estandares libres de contenido. Que eso sea un error y que 2 blemente esté condenado al fracaso depende de dos argumentos, i ae dos brevemente al principio del capitulo, poste El primero de los argumentos es que el conformismo «gestionado» no produce compromiso participativo con el trabajo, sino una variedad de for. mas de alienacién y ambivalencia, en las que lo tinico que importa son las apatiencias (véase Casey, més arriba). El segundo argumento se relaciona con el primero y se refiere a Jas dimensiones sociales y politicas que faltan en la politica aplicada a la que nos hemos referido antes.* Se trata, en defi- nitiva, del fracaso en reconocer la importancia de la educacién como «una region significativa de la practica social» (Seddon, 1997), un lugar donde la gente aprende a estar y a trabajar. Esta no es una perspectiva romantica y nostdlgica que contraponer al «mundo real» de la competitividad econémica, sino mas bien un reconoci- miento de las formas en que la educacién media entre fuerzas contradicto- rias y desestabilizadoras, ofreciendo estabilidad en momentos de flujo y presién para el cambio, como la 6poca transformadora que vivimos alede: dor del nuevo milenio. En un mundo en el que predominan la innovaci6n, el cambio y el consumo constante, Ja educacién es una institucién social que ofrece un cierto contrapeso «a la fragmentacion posmodernizadora de 1 vida social alimentada por el individualismo radical y por la erosién del capital social» (Seddon, 1997). La politica actual comprende la educacién como una institucién social que puede ser dedicada a la produccién de la capacidad para trabajar, preferiblemente de forma cinteligente» Pero la educacién también es un lugar de produccion de capacidad para Ia interaeci6n social y para la préctica politica, Es un lugar en el que la ge te aprende a involucrarse en Ja vida social y a probar y construir identida- des, Es un espacio social en el que la gente aprende sobre contextos deni de los cuales puede actuar y sobre las consecuencias de la interaccién co? Jos demés. La educacin es una parte esencial de la infraestructa® dela vida social, que tiene que ver con la capacitacion, la or anizacion y la coot dinacion de las relaciones sociales. El hecho de que funcione a menudo par reproducir relaciones politicas y sociales conservadoras no hace sino jlustrat su importancia para la estabilidad. Eso, sin embargo, no quiere decir que # educacién sea sélo una fuerza conservadora, De hecho, seg" argument Terti * Los argumentos de esta seccién del capitulo se basan en cl t1Ab9)0 1 es Seddon, que ha explorado la reprofesionaliz australianos y ha des za de la educaci én de la agenda pars los Je la nat rrollado argumentos muy convincentes aceres ¢ n como institucién social, Le estoy muy agradecida por S sidad al haber compartido conmigo sus ideas de desarrollo. 218 12. Gestionalismo y performatividad: la vision del nuevo laborismo sobre el futuro Inglaterra, gun caso extremo? En este ultimo capitulo del libro examinamos algunos de los principales desarrollos en la regulacién de la profesién docente, que han surgido en In- glaterra durante el periodo de modernizacién més reciente, bajo los gobier- nos del nuevo laborismo, desde 1997. La mayor parte del material de este libro fue escrito acerca de los profesores y la tarea que desarrollaron bajo los gobiernos conservadores; ahora, consideramos la medida en que el nue- vo laborismo ha continuado trabajando con principios neoliberales en la organizacién de la educacién. No obstante, este andlisis también intenta destacar las caracteristicas principales de la agenda del nuevo laborismo e ilustra, en particular, la preocupacion por Ja modernizacin de la educacion para satisfacer los desaffos de la globalizacion. ’ Es posible argumentar que el nuevo laborismo se muestra particular- 1 Ja educacién poniéndola al servicio de la mente preocupado por redirigi c sioso acerca de las consecuencias que economia y que esta especialmente an: C s ; tendtia el fracaso a la hora de cambiar para satisfacer las presiones competi- tivas. El impulso por modernizar los servicios publicos bd el repertorio de las tecnologias politicas (Ball, 2000), desde la con iza- cién neoliberal hasta la fuerte dependencia del gestionalismo ( a 2000) y la performatividad, que parece invadirlo todo. eee i. peas 4 nacién de estas tecnologias y su forma altamente desarro! : nt i ae nos permite plantear temas que tienen a tra y del Reino Unido. Vale i pena sae Swe que debemos establecer la distincion y mor 6 esorado adquiere su la modernizacién de la ¢ olarizacion ¥ del stated ane jlernizaci a 6a E eet forma mas extremada en Inglaterra, mientras que Escocia, Gales ¢ Irlanc ‘orma més ex! 221 interés més alla del aunque solo sea brevemente, del Norte son menos receptivas a la reforma neoliberal. Ademas de exami- nar el repertorio de la modernizacién en Inglaterra, también regresamos un tema clave del libro: la medida en que la desregulacién de la pio docente, realizada a través de estas tecnologias, limita la capacidad de los docentes para la accién auténoma, reduciendo asi su agencia. ¢Hasta qué punto estas tecnnologias del gestionalismo y la performatividad arrastran a los docentes hacia la consecucién del éxito para si mismos y para sus alum- nos, y hasta dénde se puede llegar en el reacondicionamiento de la ense- flanza? Los capitulos presentados hasta el momento en este libro han identifica- do y analizado las formas en que los profesores trabajan y cémo su gestién y organizacion se han alterado durante los veinte tltimos afios. A lo largo de ese periodo, aunque es posible que no se alterase mucho la planta educativa en forma de edificios escolares, la escolarizaci6n terminé siendo dominada por una nueva concepcién del docente. Eso, en si mismo, no es nada sor- prendente, ya que las tendencias globales, las limitaciones de la politica na- cional y los propios contextos discursivos han reconfigurado la naturaleza de la enseftanza y de la escolarizacion. Durante ese periodo, por ejemplo, Inglaterra ha pasado de una economia de propiedad pitblica o regulada péi- blicamente a ser un lugar global del multinacionalismo, fuertemente impreg- nado por el capital extranjero. Las demandas planteadas a la escolarizacién no hicieron sino reflejar ese cambio de situacién, de modo que aquella acabé por ser reconceptualizada y reorganizada. Los nuevos propésitos y misio- nes sociales acabaron por sustituir a las versiones més viejas. En esta situa- cién, siguen manteniéndose algunos aspectos de nuestro andlisis anterior, mientras que otros necesitan ser reelaborados y reconsiderados a la luz de este nuevo contexto politico. Tenemos que reconocer, en particular, la me- dida en que el nuevo laborismo se siente impulsado a promover el cambio y Ja modernizacién pata responder asi a las presiones de la globalizacién. La ‘educacién se ha convertido en una arena politica muy importante, a traves dela cual la nacion y sus ciudadanos pueden ser transformados para afron- tar y superar asi los desafios de la competencia global. Otros comentaristas han analizado la medida en que la globalizacién ha producido una ag nda politica global o una epidemia politica (Levin, 1998) que diluye o disuelve Jas fronteras nacionales y las suposiciones tradicionales sobre el papel que juega la educacién en el mantenimiento de la identidad y de la cultura na- cionales, Continian los debates acerca de hasta qué punto la globalizacio® en la educacion se entiende mejor como la transmisién de | de las grandes organizaciones transnacionales, o bien si debemos v Iitica como incrustada en los contextos nacionales que reconfiguran las pte ida (Ale: siones globales de formas determinadas dida ( xiadou y Jones, 2000; Lingard, 2000). 222 a politica viajert cer la po- yen tal caso, en qué mec Frente a este teld rente lon de fondo, queremos detenernos en lai We Abcane s en la importancia del ren las siguientes preguntas: « ¢En qué medi ibi cinq - da se pueden describir los sistemas educati nacionales, y qué significa eso en un; ea : 5 ‘a era de globalizacié ° ¢Hasta oe Bee hay pruebas de la existencia de ee eek global compartido para la ensefi: i io, ésta si oe P senanza o si, por el contrario, ésta sigue siendo © ¢Qué es ensefianza/educacién global y qué es local? ¢Qué nos ensefia el caso inglés acerca de la influenci i global y de lo local en la educacién? eg No vamos a intentar ofrecer aqui una definicién de globalizacién; nos li- mitamos mas bien a sintetizar las pruebas acerca de sus impactos, tal y como se ponen de manifiesto en actividades econdémicas fundamentales (donde las multinacionales operan a través de los continentes y los capitales fluyen a través de los Estados-nacién), asi como en los medios de comunicacion y en las comunicaciones electrénicas (que hacen posible los flujos de capital). Los politicos estan preocupados por su funcionamiento a través de: Mercados financieros. Internacionalizacién de estrategias y direccién corporativas. El intercambio de tecnologias y conocimientos. La difusién por todo el mundo de unas mismas pautas de consumo. Internacionalizacion de los Estados-nacion (regulada por organiza- ciones comerciales mundiales, etc.). , ea © La posibilidad de una disminucién del poder del gobierno nacion: Muchos comentaristas afirman que los Estados-nacién Be Eee iS rreno debido a la globalizaci6n (Novoa, 2000). Parece haber Sa a controlar la vida econémica, politica y soca capacidad estionar ie a ere eras eis Como consecuencia de ellos ct politica nacional en educacion tiende a dirigirse hacia Gea 8 con una agenda comtin disefiada para in la comp a rat el rendimiento y, de ese modo, atraer interior, La agenda compa siguiente modo: tensificar | ; al capital movil hacia la i ar del jdn se e sintetiz rtida del cambio en educacién se puede si at les de ¢ zacién del curriculum, con esta- nogr acionales de -standarizacién del curticu Programas ni ce lecimiento de obj s de valor blecimi le objetivos y pruebas d ae lizada y devuelta a * Gestién escolar descentra jas escuelas. 223 la cee Jaboral docente- ional en materia educativa, edido s mas abiertas y meri- enazmente asociado con jadas a reducir esa uir a intensificar las presio- den tener efectos de exclusién sobre n conscientes de esos procesos y se ‘tiempo, no encuentran reconoci- tro de la mas amplia estructura politica. | podido determinar que, a lo largo y ancho de los cambios politicos asociados con la globaliza- justificados por ésta) como cambios que tenian sus ela escuela y que también parecian hallarse situados mas ¢ los sistemas y gobiernos nacionales. Esos cambios han desplazamiento en la oferta de los servicios de bienestat la gobernacién y sustituye la dotacién de los servicios del Estado del bienestar por nuevas formas de oferta de eden una mayor responsabilidad al usuario, para que éste 226 un claro impulsor éste sigue su pro- \pafiado por afirma- in pensar; asi, el cambio se conocimiento o a una socie- Ite no posee una verdadera punto de referencia es que smo se utiliza como una forma de de impotencia que Jo acompani e fuerza para el cambio. mente, se ha cambio producido extern! gerva que el cambio, en simism? s sha intensificado, Se hacen const? Cambios en la gobernacién Se suponia que la descentralizacién debfa aumentar la comunidad y del ciudadano en la gobernacién de la centes sienten que las comunidades marginadas estén marginadas. Los padres que participan en los nuevos Contextos de practicg teoricamente democratizada, como sucede por ejemplo en Espaiia, sélo se muestran interesados por el rendimiento académico, Del mismo modo, aparecen tensiones entre la mejora del rendimiento y la introduccién a procedimientos de control de la valoracién y del rendimiento y con los in- tentos de democratizacién, Las dos légicas Parecen contrapuestas entre si, Los docentes también creen que la descentralizaci6n est4 produciendo una mayor burocracia a través de las actividades de control y de informacion a todas las partes implicadas, asi como mediante una mayor responsabilidad por lo que se refiere a las finanzas y la administracién. Eso no hace sino aumentar la sensacién de sobrecarga laboral, lo que tiene un impacto im- portante sobre la identidad de los docentes y de los directores de colegio que da un mayor énfasis a la gestion y a la responsabilidad ante los padres, En sintesis, hay pruebas de que los docentes han experimentado los cambios asociados con las nuevas formas de gobernacién educativa como un aumento de las exigencias que se les imponen, al tiempo que disminuye su sentido de la direccién, de la autonomfa y de su capacidad como agentes. Los docentes se ven a si mismos como personas que intentan aplicar practi- cas y procesos de inclusién, en un contexto de gobernacién que muestra tendencias de exclusién, asi como en un contexto social, politico y econé- mico inestable, exigente y diverso. Eso tiene, en particular, consecuencias para el sentido de identidad de los docentes, asi como para su capacidad como agentes en la cultura de la performatividad, Mas adelante ampliamos este andlisis. De regreso al contexto de Inglaterra como un caso politico extremado, es evidente que, desde 1997, los docentes se han convertido cada vez mis en centro de atencién para el cambio. El nuevo laborismo los ha definido como el problema y ha considerado que la tinica solucién consiste en re- hacerlos. En el pasado hemos argumentado que tal redefinicisn de la en sefianza se produjo de dos formas: o bien como una regulacién indir a través de la ideologia profesional, o bien como una regulacién ¢! través de la formacién laboral (formacion, curriculum y valoraci gunos de los elementos de estos enfoques siguen vigentes. Un recic cretario de Estado para la Educacién y las Habilidades en Inglater* cribi6 Ia necesidad del cambio y de la reforma, En primer lv sleridad y ut los docentes tienen que rehacerse profesionalmente, con celerida gencia: la Patticipacion de escuela, pero los do- siendo cada ver mig -a des: eclar6, 230 Con demasiada frecuencia, laensef; cu i aoe ee tanza ha querido progresar a su propi ae ae i [AS mas amplios cambios sons en el m » Aunque no hubiéramos tomado la sarc a va 2001). Social Market Foundation, noviembre de a nate profesional Constante, a menudo a través de una varie- Procesos controlados mediante titulaciones, se ha convertido ah en una exigencia laboral, La necesidad de gestion y de programas de lide. razgo aumenta exponencialmente, a medida que los docentes tienen que volver a formarse, con guia, valoracién y revision gestionada por los ee especialistas en educacién. Esta creciente diferenciacién de la profesién docente ocurre de forma descendente, asi como ascendente. El nuevo modelo del futuro docente se halla en el centro de relaciones laborales vinculadas y gestionadas en las que los docentes son apoyados por una serie de otros adultos, empleados en la escuela como ayudantes de ensefiatiza y aprendizafe, ayudantes admi- nistrativos, apoyo técnico, instructores y tutores de ensefanza. Esto viene promovido como una reprofesionalizacién por parte del gobierno: Nuestros mejores docentes tienen un estatus y un rol que los hacen mas como médicos asesores, antes que como médicos jévenes 0 enfermeras, res- ponsables de las més dificile tareas dela docencia,y también della organiza- Gién de otros docentes y ayudantes de la ensefianza (Morris, discurso pro- nunciado ante la Social Marker Foundation en noviembre de 2001) ‘odo ello, un gran grupo de nuevos trabajadores, isar las clases, a realizar tra- JAmenes, pro- Como consecuencia de t ayudantes de docencia, ha empezado a superv : bajos establecidos por el profesor, a vigilar la realizacion de examen porcionar a los alumnos apoyo pastoral/individual, gestionar y dirigir gru- pos, cubriendo asi la ausencia del profesor. 4 : A continuaci6n se incluye un extracto de la politica propuesta: as tareas fundamentales de la preparacién ;n del trabajo de Tos alumnos, median- aboral, para conseguir Los docentes se concentraran en | dela leccién, de la ensefianza y valor : feumna remodelacion de su tan agobiado temp? odo que yudantes de docencia, de m de pee se haga cargo d parte del personal, au profesores. © Un despliegue mas efectivo de obtengan un mayor apoyo Por ora por los algunas tare‘ alizadas hasta ahora por los F 231 ico que el Esta- no podemos di- 998). sus propios aile- F loras de interés, im- aalel dades del trabajo que -Ja regulacion y las ideas ene que crear la i lenti- le significado.

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