EXPERTO UNIVERSITARIO EN METODOLOGÍA DIDÁCTICA PARA LA ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA EN EDUCACIÓN PRIMARIA
“El lamentable tipo de educación que
reciben los niños en el ámbito escolar
con demasiado énfasis en los conceptos
abstractos y la memorización rutinaria
(…) estanca el desarrollo del substrato
numérico instintivo y con ello se
derrumba el soporte intuitivo para la
adquisición de los nuevos conceptos. A
partir de aquí el fracaso en el
aprendizaje de las matemáticas está
asegurado.” Dehaene, S. (1997): The
Number Sense: How the Mind Creates
Mathematics (Oxford University Press)
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FUNDAMENTOS DE LA MATEMÁTICA Y
CIRCUNSTANCIAS DE SU EDUCACIÓN1
FUNDAMENTOS DE LA EDUCACIÓN MATEMÁTICA
1.1. Características de la Matemática
La Matemática es una actividad mental. El pensamiento matemático es uno, y no
varios. Su instrumento no es el cálculo sino el razonamiento. El ejercicio de la
Matemática consiste principalmente en el descubrimiento y aplicación de
estructuras.
- Si la Matemática es una actividad del pensamiento, entonces no podremos
encontrarla en objeto alguno o colecciones de objetos. Sin embargo, es en el camino
de la experimentación donde necesariamente se registran ideas que, pertenecen al
pensamiento matemático cuando se establecen como actividad mental separándose
del objeto o conjunto de objetos que las ha generado. Más tarde, serán esas ideas
intelectualizadas punto de partida para generar otras nuevas que aporten al
conocimiento matemático amplitud intelectual. La comprensión de los conceptos y
relaciones en las etapas iniciales del aprendizaje goza de exagerada importancia.
- El saber matemático no puede medirse por la cantidad de ejercicios que hacen los
niños, y nosotros presentamos en pesadas carpetas ligeras de “saber”, sino por la
actividad mental realizada para: interpretar, resolver, formular, calcular y aplicar
correctamente.
- No existe un cálculo mental y un cálculo escrito. El único cálculo que existe es el
mental; la mente no piensa de una forma con bolígrafo y, de otra distinta, sin él.
- En la Matemática no existen temas, sino estructuras. La composición-
descomposición del número de una cifra, se podrá aplicar a otros números de otras
cifras: Si, 5 = 3 + 2; 50 = 30 + 20; y, 505, por ejemplo, será igual a 300 + 200 + 3 +
2. Por eso es necesario huir de los vagos y superficiales temas que presentan los
gobernadores libros de texto –tan agresivos para el conocimiento por su fidelidad al
contenido-, y buscar las estructuras básicas que nos permiten saber matemáticas.
- Son pilares fundamentales para el desarrollo del pensamiento matemático: la
observación, la intuición, la creatividad, el razonamiento y la emoción.
Es consistente y, lo que afirma o niega, posee verdad o falsedad universal
demostrable.
- Consistente significa que, sobre el mismo sistema de axiomas no puede deducirse
la “verdad” de una proposición y, simultáneamente la “verdad” de su contraria.
Cuando a los niños les decimos “algo” y, más adelante, ponemos un “pero” sobre
ese “algo” que contradice lo hablado estamos derivando la explicación de un
sistema didáctico inconsistente. (Restar es quitar, decimos. Pero si me quitan tres
euros por la mañana y dos por la tarde me han quitado 5; y, sin embargo, sumo)
- Lo que se afirma o niega es verdad o falso para todos. Expresiones como “esta
cuerda es larga” o “32 es un número grande”, no pertenecen al campo de la
Matemática.
1 Extracto del artículo: FERNÁNDEZ BRAVO, J. A. (2006) “Fundamentos de la Matemática y circunstancias de su
educación” Revista TESELA. Dirección General de Ordenación Académica de la Comunidad de Madrid Núm. 5, 8-11
CAP Madrid Centro. ISSN: 1697-4654
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- La demostración es la actividad más importante ligada al pensamiento matemático.
Si lo tenemos en cuenta adaptaremos procedimientos que preparen para la futura
actividad; poner en todo momento a disposición del alumno mecanismos válidos de
autocorrección: que comprueben, que verifiquen, para que, más tarde, puedan
demostrar. La autocorrección es imposible sin la clara comprensión de los
conceptos, relaciones y propiedades. Se hace entonces necesario basar la
educación en la experiencia, el descubrimiento y la investigación, -permitiendo que
el alumno conquiste el concepto-, sin corregir con Bien o Mal -o expresiones
parecidas- la actividad que el niño realiza en el proceso de aprendizaje. “No
queremos una escuela de respuestas, sino de preguntas”, decía Freire. Será la
pregunta, guiada mediante ejemplos y contraejemplos, la que reine de modo de
supremo en el pensamiento y la acción de la enseñanza. De este modo, el alumno
participará para buscar el conocimiento y no para adivinar en situación de violenta
impronta la respuesta que el profesor espera.
- El desafío, el reto, la formulación y resolución de problemas son procedimientos del
hacer matemático; más que decir cómo se piensa, hay que provocar al
pensamiento para cultivar el esfuerzo intelectual que exige el entendimiento de
ideas razonables.
Estudia conceptos y propiedades, establece relaciones y genera modelos a través de
campos: Numéricos, algebraicos, espaciales, probabilísticos,.... Posee un lenguaje
propio con el que identifica esos conceptos, propiedades y relaciones.
- La comprensión de conceptos es la materia prima para establecer relaciones. El
lenguaje propio de la Matemática es más que necesario, pero si ha de ser fructífero
y no perturbador, éste será el punto de llegada y no el punto de partida.
- Existen numerosas formas de llegar al resultado, y no una sola. Expresiones de la
forma: “Así se suma”, “así se resta”, “así se calcula…” no ayudan a la
interiorización de los procesos ni a la intelectualización de las ideas.
- Hay que distinguir símbolo de concepto. El concepto hace referencia al significado
y, el símbolo, a su representación. Actualmente, los libros de texto confunden una
y otra cosa, y hacen una didáctica del símbolo que consigue una indebida e
imprecisa apropiación del concepto: “El cero es un donuts”; “El 6 es el número que
no quiso ser cero”;…
Se construye mediante procesos lógicos de secuenciación.
- La adquisición de conocimientos posee un estado de grados de comprensión y las
actividades propuestas tendrán que contemplarlos. El proceso, por ejemplo:
“estimación, aproximación, precisión” es un estado ligado y no un conjunto de
ejercicios aislados y desprovistos de significado.
Las ideas matemáticas son precisas y rigurosas, distinguiendo perfectamente lo
esencial, de lo accidental.
- Precisión implica expresarse con el mínimo discurso a partir del cual se puedan
establecer las necesarias relaciones que, mediante el razonamiento, completen el
conocimiento deseado. La expresión “a menos b es igual a c” (a – b = c) no tiene
más explicación que la siguiente: a – b = c porque c + b = a. Esta explicación es
suficiente para todo número a, b y c conocido por el alumno si, y sólo si, el alumno
sabe sumar.
- Se suele confundir rigor con formalización; rigor es, ante todo, claridad mental.
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1.2. Las características de la Matemática en los procesos de enseñanza aprendizaje
De lo leído anteriormente, se pueden suceder las siguientes ideas para aplicar en el proceso de
enseñanza –aprendizaje:
La enseñanza de la Matemática tiene entre otras tareas, una fundamental: Conseguir en el
que aprende “Claridad de conceptos, razonamiento correcto y capacidad para establecer
relaciones”.
El que enseña debe preocuparse de DOMINAR SU MATERIA y ESCUCHAR al niño,
dirigiendo todos sus esfuerzos a que el alumno: sepa bien, quiera saber, se sienta bien
sabiendo y aplique correctamente lo que sabe.
Que las respuestas que obtenemos no coincidan con las que esperamos implica,
simplemente, discrepancia entre la enseñanza y el aprendizaje y no significa, en modo
alguno, que el niño no razone.
El avance educativo supone:
- No sólo saber decir, sino SABER HACER lo que se sabe decir; qué cansado estoy de
las palabras: globalización, constructivismo, significativo, funcional, investigación,
descubrimiento,…
- Obtener un mayor rendimiento con un menor esfuerzo. Hoy se da mucho contenido
y se produce poco conocimiento.
Si el abuso de contenido incomprensible perjudica la acción formativa del individuo, la
disminución de contenido que pueda comprenderse perjudica al desarrollo. Tanto error se
comete cuando se intenta que un niño aprenda algo que supera su comprensión, como
cuando se intenta disminuir la cantidad de conocimiento y facilitar el esfuerzo intelectual
que un niño puede conseguir.
Que el profesor enseñe y los alumnos aprendan lo que el profesor enseña, sólo tiene
aprobación y vigencia cuando lo aprendido desarrolla el pensamiento matemático. La
pregunta fundamental no es ¿qué hay que enseñar?, sino ¿qué obtenemos con lo que
enseñamos?
La fiabilidad de lo que un profesor enseña, se mide por la validez de lo que sus alumnos
son capaces de hacer sin él.
Actualizarse no consiste en imitar procedimientos que están de moda, sino en conseguir,
en tiempo real y con los niños actuales, los objetivos marcados.
No todos los niños tienen la misma capacidad para aprender matemáticas, pero sí todos
tienen la misma necesidad de aprenderlas. La tarea escolar consiste en cubrir las
necesidades, y no en clasificar capacidades.
Los materiales que podremos utilizar para la enseñanza de la Matemática son muchos,
pero no apoyarán éstos su eficacia en las propiedades que poseen, sino en su posibilidad
para interactuar con la mente del sujeto y que éste pueda: formular, y suponer, y
descubrir, y comprender e interpretar correctamente. Entre otros, seguro estoy de dos
importantes materiales para la enseñanza de la Matemática: la realidad y la evidencia.