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2 LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS (1979-2000)
ÍNDICE
1. La primera leguslatura constitucional y fin de la transición (El punto 5 del 12.1)
2. Los gobiernos del PSOE (1982-1996)
3. Los gobiernos del PP (1996-2004) I
INTRODUCCIÓN
Con la llegada al Gobierno del Partido Socialista, en 1982, se da por concluida la transición
política, iniciándose un periodo de consolidación de la democracia. Dos partidos, PSOE y PP se irán
alternando en el gobierno. España se consolida como un “estado del bienestar” moderno, propio de
países insdustrializados, aunque no ha dejado de estar amenazado por las crisis ecomómicas, la
“decadencia de las instituciones políticas y financieras”, la corrupción y el aumento de las protestas
sociales.
1. LA PRIMERA LEGISLATURA CONSTITUCIONAL Y FIN DE LA TRANSICIÓN
Se volvieron a convocar elecciones generales el 1 de marzo de 1979. Los resultados fueron
muy similares a los de 1977, Suarez formó gobierno en minoría ya que la UCD, no obtuvo la
mayoría absoluta.
En esta etapa el terrorismo, la crisis económica y el triunfo de las izquierdas en las primeras
elecciones municipales debilitaron la autoridad del partido gubernamental de Adolfo Suárez. La
crisis del partido fue aprovechadas el PSOE para plantear una moción de censura en mayo de 1980.
No prosperó, pero Suárez salió debilitado mientras su oponente socialista, Felipe González, se
reforzaba. Consciente de un escenario desfavorable. Adolfo Suárez dimitió el 29 de enero de 1981.
A principios de febrero la UCD celebraba un congreso para designar al sucesor de Adolfo
Suárez. La elección recayó en Leopoldo Calvo Sotelo.
El 23 de febrero de 1981, mientras se celebraba la investidura del nuevo presidente, un
grupo de guardias civiles al mando del teniente coronel Tejero asaltaron el Congreso de los
Diputados. Al mismo tiempo en Valencia, el capitán General Milans del Bosch declaraba el estado
de guerra. El rey contactó con los mandos militares para asegurarse su fidelidad, y una vez hecho
esto se dirigió a la nación, a través de la televisión, condenando el golpe. La inmensa mayoría de las
fuerzas políticas y sociales apoyaron la legalidad constitucional.
En los meses siguientes el gobierno de Calvo Sotelo hizo todo lo posible por reconducir la
situación política y económica. Intentó el ingreso de España en la OTAN, a lo que se oponía el
PSOE. En política interior hizo un esfuerzo por mejorar la economía y decreto una serie de leyes
como: la Ley Antiterrorista y la Ley del Divorcio. Además firmó con el PSOE la LOAPA para
regular el proceso autonómico.
La desintegración de la UCD culminó entre 1981 y 1982. El propio Suárez formó en agosto
de 1982 el Centro Democrático y Social (CDS). Calvo Sotelo disolvió las Cortes y convocó
elecciones para el 28 de octubre de 1982. El PSOE ganaba las elecciones por mayoría absoluta. La
transición se había completado.
2. LOS GOBIERNOS DEL PSOE (1982-1996)
Felipe González fue presidente del Gobierno españo durante las tres siguientes etapas:
– 1982-1986. Son los años del cambio y del impulso reformista.
– 1986-1993. Periodo de gobiernos de inspiración socio-liberal.
– 1993-1996. Años de crisis y declive.
En la primera etapa, en su discurso de investidura, Felipe González expresaba su
determinación de ir contra todos cuantos actuaran “al margen de la Constitución”. En cuanto a la
política exterior, la primera cuestión era la “plena integración en las Comunidades Europeas” y la
segunda, las relaciones con Estados Unidos y el ingreso de España en la OTAN. Inicialmente el
PSOE había defendido la salida de la OTAN. Convocó referéndum en 1986 en el que apoyó
mantenerse en esta organización por su implicación en la CEE, frente a la abstención de la derecha
y la negativa de la izquierda. Los partidarios del sí fueron el 52,5% de los votantes.
En cuanto a la política interior se llevaron a cabo reformas económicas como la
reconversión industrial, requisito indispensable para conseguir la integración en Europa, y porque el
sistema productivo se había quedado anticuado. Afectó sobre todo al sector energético (carbón), al
naval(astilleros), al siderúrgico y al textil. Hubo una pérdida de puestos de trabajo, que el gobierno
intentó compensar con una política social, basada en el fomento del empleo, pero que se encaminó a
cubrir gastos derivados del desempleo. También hubo un alejamiento de los sindicatos UGT y
Comisiones Obreras.
La integración en la CEE fue un asunto prioritario para el PSOE. Suárez ya la había
solicitado en 1977, iniciándose en 1979 las negociaciones para la adhesión de España y Portugal.
Fueron muy largas, pues se produjeron en un contexto de crisis económica, en la que se paralizó la
construcción europea y se trató de cerrar bien el acuerdo para evitar una revisión, como con Reino
Unido y Grecia. Los dos países ibéricos tenían un grado de desarrollo inferior a la media europea;
Luxemburgo temía una avalancha de inmigrantes ibéricos, Francia e Italia la irrupción de su
producción agrícola e Irlanda la competencia en pesca; el Reino Unido exigía que se abriera la
frontera gibraltareña y Alemania la integración en la OTAN.
El 12 de junio de 1985 el Gobierno español firmó en Madrid el Tratado y Acto de Adhesión
a las Comunidades Europeas, que entró en vigor el 1 de enero de 1986. En un perido de 7 años,
España debería realizar los ajustes necesarios. El IVA se implantó desde un principio. Canarias,
Ceuta y Melilla quedaron excluidas de la unión aduanera comunitaria, del IVA y de la política
agraria y pesquera. En 1991 la PAC se hizo extensiva a Canarias.
Uno de los principales objetivos del PSOE fue consolidar el Estado de Bienestar. Para ello
aumentó la persión fiscal. En sanidad, el derecho a la asistencia sanitaria fue para toda la población.
En educación, se hizo la Ley de la Reforma Universitaria (LRU), en 1983, o la Ley Orgánica
Reguladora del Derecho a la Educación (LODE), en 1984. Ésta última estableció las subvenciones a
la enseñanza privada a cambio de que los criterios de admisión del alumnado fuesen semejantes a
los de la pública. Fue una ley que provocó conflictos con la Iglesia. También actuaron en el ámbito
de la prevensión social, con las pensiones, jubilaciones y las coberturas del desempleo. En el
ejército, se colocó a un civil frente al ministerio de Defensa y se redujo el número de oficiales. En
cuanto al estado de las Autonomías, se acometieron los traspasos de las competencias. El grave
problema del terrorismo de ETA continuaba.
Durante la segunda etapa los socialistas ganaron dos elecciones, las de 1986 y las de 1989,
también con mayoría absoluta. El partido comunista concurrió junto a otros grupos como Izquierda
Unida, y Manuel Fraga cede su liderazgo en Alianza Popular a José María Aznar, cambiando la
agrupación al nombre de Partido Popular.
Aumentaron los beneficios empresariales, y el gobierno era partidario de la moderación salarial. Las
distancias entregobierno y sindicatos se hicieron cada vez más grandes, lo que provocó una huelga
general el 14 de diciembre de 1988. A partir de ese momento aumentó el gasto social y se pactó con
los sindicatos. En 1990 se aprobó la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE).
La tercera etapa se inicia con las elecciones de junio de 1993. Los socialistas perdieron la
mayoría absoluta. Felipe González buscó apoyo en los nacionalistas, especialmente en
Convergencia i Unió, de Jordi Pujol. Hubo problemas internos y surgieron dos corrientes en el
partido. Tomaron importancia los casos de corrupción del periodo anterior, y hubo las denuncias por
la participación de las fuerzas del orden en las actuaciones de los GAL (Grupo Antiterrorista de
Liberación), acusados de mantener una guerra sucia con ETA.
Esto, unido a la falta de apoyo para la aprobación de los presupuestos para el año 1986,
condujeron a Felipe González a convocar elecciones generales para el mes de marzo, mucho antes
del final de la legislatura.
3. LOS GOBIERNOS DEL PP (1982-1996)
En 1996 la derecha de José Mª Aznar tendría que gobernar conlos apoyos de los
nacionalistas vascos y catalanes. En política exterior hubo una continuidad de la etapa anterior. Con
la Comunidad Europea se hicieron los esfuerzos necesarios para formar parte del grupo de paise que
adoptaron el euro como moneda común (2002). La política económica se desarrolló en un marco de
expansión y se basó en la búsqueda de estabilidad, en la creación de empleo, el apoyo a la
internacionalización de las empresas españolas y en la política de privatizaciones(Telefónica,
Repsol, Endesa, Tabacalera)
Se abolió el servicio militar obligatorio en el año 2002. En 1998, el Congreso de los
Diputados aprobaba con los votos del PP y nacionalistas la profesionalización de las Fuerzas
Armadas. La victoria electoral conseguida por mayoría absoluta en el 2000 hizo que no tuvieran que
pactar con los nacionalistas y empezaron los problemas autonómicos.
Aznar heredó el problema del terrorismo etarra. En 1997 ETA protagonizó el secuestro del
funcionario de prisiones Ortega Lara y el asesinato del concejal del PP de Ermua, Miguel Ángel
Blanco, que provocó una auténtica movilización popular en toda España y generó el llamado
espíritu de Ermua. La organización etarra declaró una tregua unilateral en septiembre de 1998 para
reorganizarse. Los nacionalistas vascos habían sellado el Pacto de Estella con ETA para buscar la
soberanía a cambio de poner fin al terrorismo. ETA rompió la tregua, pero las fuerzas de seguridad
estrecharon el cerco sobre la banda, que se vio acosada y debilitada.
Muy fluidas fueron las relaciones con Estados Unidos. Fruto de la amistad entre Aznar y
Bush fue el apoyo que el presidente español prestó al estadounidense en la invasión de Irak en 2003
(Cumbre de Azores). El apoyo de la guerra a Irak fue uno de los principales factores de desgaste
electoral del Partido Popular.
El final de la segunda legislatura se vio marcado por el acto terrorista más grave de la
historia de España, los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, protagonizados por el
terrorismo islamista. Murieron casi doscientas personas y más de mil resultaron heridas. Aznar
había convocado elecciones para el 14 de marzo de 2004 con las encuestas favorables al PP. Pero
los atentados del 11 de marzo en Madrid cambiaron las cosas.
El gobierno atribuyó la autoría a ETA incluso cuando ya había evidencias de que los autores
eran terroristas islámicos. La gestión poco transparente de esta crisis fue decisiva para que el día 14
el electorado se volcase a favor del PSOE. José Luis Rodríguez Zapatero obtenía la victoria con el
42,6% de los votos, formando, por primera vez en nuestra Historia, un gobierno paritario.