EL AGENTE TOPO
Directora: Maite Alberdi
2020
Palabras Clave: Documental/ Vejez/ Detective/ Premios Oscar.
Una mujer decide contratar los servicios de un detective privado (Rómulo Aitken) con el
fin de investigar si maltratan o no a su madre en el geriátrico donde la tiene internada. De
esta forma, el detective decide reclutar y entrenar una persona de la tercera edad para que se
infiltre en este lugar durante 3 meses. Es así, como logra dar con Sergio Chamy, un hombre
jubilado de 87 años, el cual comienza una nueva aventura en su vida, observando e
informando todo lo que ocurre en el lugar de reposo.
En primer lugar, cabe resaltar el trabajo de la directora de cine Maite Alberdi. Nunca había
visto su trabajo, y tengo entendido que ha estado detrás de otras producciones de formato
documental, así que en El Agente Topo se nota su experiencia, por los riesgos que decide
tomar a la hora de abordar el tema, teniendo en cuenta que el trabajo está hecho con actores
naturales y por los elementos que componen este largometraje, que en todo momento se
sale del clásico formato documental, de lo cual iremos hablando más adelante.
Vamos a empezar hablando del trabajo que realiza Alberdi con los actores naturales. En lo
personal, me gusta resaltar todas las producciones donde se trabaja de la mano de personas
que no han estudiado actuación, pero que tienen roles protagónicos o al menos cualquier
tipo de participación relevante. Si bien se pueden presentar resultados que no serían lo
mismo con actores profesionales, está claro que no es un recurso que cualquier cineasta
sabe o le gustaría emplear, por la rigurosidad, la paciencia y todas las dificultades que
conlleva. En un principio tenía mis dudas con respecto al protagonista: Sergio Chamy,
quien, a mi parecer, es la persona encargada de llevar los hilos de todas las situaciones que
se presentan dentro del largometraje, un trabajo bastante profesional, sobre todo para ser la
primera experiencia en la actuación.
Por otro lado, en el momento en el cual se hace esta reseña, la película está nominada a los
premios Oscar, en la categoría de Mejor Documental. A decir verdad, Alberdi juega con los
elementos que, en teoría, componen un documental, para mí, se trata más bien de un falso
documental o un documental al borde de la ficción, ya que presenta elementos
cinematográficos propios de una película cualquiera, pero con tintes informativos y con
material recogido de la realidad. Las escenas donde se muestran a los camarógrafos, los
técnicos e incluso, a la misma directora, rompe con los esquemas tradicionales de las
producciones cinematográficas, ya que son personas que no suelen mostrarse, con el fin de
que la cinta le dé al público la sensación de que lo que están viendo es real. A raíz de estos
elementos mostrados por Alberdi, se han generado debates sobre lo que significa un
documental, de qué se compone, y aún cuando es una apuesta arriesgada por parte de la
directora, el producto final es muy bueno y merece la pena replantearse la forma en la cual
se construye un documental, sobre todo para llamar la atención del público, que en muchos
casos le huye a este género, debido a los temas tan densos y la cadencia un poco estática
que suele estar detrás del mito sobre el documental.
En un mundo que va cada vez más rápido, que está cada vez más prefabricado, donde los
seres humanos ya no compiten solamente contra otros seres humanos, sino con máquinas,
donde la productividad es más exigente y el tiempo de utilidad es más corto, es admirable
que se apueste por construir un largometraje donde las personas de la tercera edad sean las
protagonistas. Estos seres extraños, olvidados y frágiles, demuestran que pueden tener una
segunda oportunidad en la vida, que siguen siendo seres humanos como cualquier otro y sin
importar las habilidades limitadas que pueden tener debido al imperdonable paso del
tiempo, son capaces de cualquier cosa, lo único que debemos hacer es motivarlos,
acompañarlos y nunca relegarlos a la marginalización social. Esa es la esencia de la
película, lo demuestran todos los personajes que aparecen en el documental, y el ejemplo
más claro es el señor Chamy, quien pasó de ser un jubilado social y económicamente
hablando, a convertirse en un agente en cubierto, quien buscará llevarse uno de los premios
más importantes dentro de la industria cinematográfica. En conclusión, sin importar lo que
pase, el señor Sergio Chamy y Maite Alberdi ya hicieron historia y nos han regalado una
maravillosa reflexión.