Reseumen capitulo 5
PARAFRASIS CAPITULO V
El alcalde y vecinos notables habían sido reunidos por el subprefecto para
comunicarles del circular mandado por el Gobierno para informar sobre la
prohibición de la corrida de toros. Y si se realiza se tendrá que contratara un
torero de Lima
Mientras que el subprefecto y los más notables apoyaba este mandato, Don
Pancho estaba en desacuerdo ya que esta corrida tenia apuestas dentro de ellas
entre Pichk’achuri y K’ayau, por lo cual trata de pedirle compresión de esta
situación que iba a traer problemas con el pueblo puquiano. El subprefecto
dispuso que esto tendría que ser visto por el Consejo Provincial y que ya no era
su problema.
Al rechazar el Subprefecto la invitación de Don Pancho a tomar cervezas, fue
con el Alcalde y Demetrio a tomar “champaña” , estos se fueron opinando sobre
el nuevo circular mandado por el Gobierno y que era importante que se hiciera
caso este mandamiento para que estos indios perdieran el salvajismo que
llevaban dentro de ellos.
A fuera los puquianos comentaban si habría o no la dichosa corrida de toros,
Pancho Jimenes se dirigió a ellos y le dijo que no habrá apuesto, no hay misitu y
no hay toros; todo esto puso a los indios aún peor por lo cual empezaron a hacer
bulla, esta llego a oídos del Subprefecto que salió a ver porque razón había tanto
alboroto. Don Pancho le comento de que estaba notificando al pueblo puquiano
sobre la nueva disposición, el Subprefecto se molesto y lo mando a encarcelar ya
que él no tenía ninguna autoridad para estar notificando.
El Consejo Provincial se reunió con el Alcalde y el Subprefecto en el salón
municipal ya que se había convocado a un cabildo para que todos se
comprometieran a cumplir con el circular. Cáceres, un vecino notable pedía que
se le mandara una carta de agradecimiento al Gobierno por tan notable
mandato para que se acabe el Puquio el salvajismo.
Mientras tanto el Vicario decía que aunque estimaba mucho a los indios el
también estaba de acuerdo con la disposición del Gobierno en no destrozar a
más cristiano en esas dichosas corridas.
Los ayllus insistían que habría corrida para “28”