Eidy
La Ventana 10/40 es una sección de la tierra que se extiende desde el norte de Africa a través del
Medio Oriente y en Asia central y oriental, entre los paralelos 10 y 40 al norte del ecuador. El área
tiene varios rasgos significativos que los cristianos deben considerar:
Allí es donde vive la mayoría de la población del mundo. Aunque esa área representa sólo un
tercio de la superficie de la tierra, es allí donde reside alrededor de las dos terceras partes de la
población del mundo. Las dos naciones más populosas del globo están dentro de esa área: India y
China, que colectivamente representan casi la mitad de la población del mundo.
Tiby
Allí es donde está la gente que necesita al Señor. Más del 90 por ciento de las personas “menos
evangelizadas” de la tierra viven en la Ventana 10/40.
Allí vive mucha de la gente más receptiva a lo espiritual. La Ventana 10/40 es la cuna de las
principales religiones del mundo: judaísmo, hinduismo, budismo, cristianismo e islamismo. A
excepción del cristianismo, todas las demás religiones florecen vigorosamente en esa área.1
Allí es donde está la gente que sufre y padece necesidad. La mayoría de los pobladores más
pobres del mundo —el 80 por ciento— vive en esa región. Y lo que es aún más importante: más
del 80 por ciento de la gente en el mundo que tiene “el stándard de vida”2 más bajo, vive en esa
zona.
Pero, increíblemente, a pesar de estos hechos, el cristianismo dedica para esa área menos del
10 por ciento de sus fondos y esfuerzos misioneros.
Jose E
¿Qué podemos hacer?
Como cristianos del siglo XXI consagrados a nuestra tarea, ¿qué podemos hacer para enfrentar los
desafíos y necesidades que la Ventana 10/40 nos presenta? Obviamente, no queremos volver
nuestras espaldas a los que sufren, a los pobres y a los que no tienen el gozo de la salvación. He
aquí algunas cosas que podemos hacer.
Considerar el problema seriamente. Alcanzar a los no alcanzados es un asunto serio, urgente.
Jesús así lo dijo. En la parábola del buen pastor, con 99 de sus ovejas seguras en el redil, el pastor
enfrentó los peligros de la noche para buscar a la que estaba perdida. Lo arriesgó todo por sólo el
uno por ciento. ¿Podemos hacer menos, cuando más del 50 por ciento de las ovejas de Cristo ni
siquiera lo conocen? Ellos necesitan de CRISTO. Bienvenidos todos a esta reunión, todos los que
estamos involucrados con esta causa.
Nelson
El mundo entero se abre al Evangelio. … De toda región del mundo, llega el clamor de corazones
heridos por el pecado que ansían conocer al Dios de amor. … A los que hemos recibido este
conocimiento, junto con nuestros hijos a quienes podemos impartirlo, nos toca responder a su
clamor. A toda casa y toda escuela, a todo padre, maestro y niño sobre los cuales ha brillado la luz
del Evangelio, se hace en esta crisis la pregunta hecha a Ester en aquella crisis decisiva de la
historia de Israel: “¿Quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?”2 {HC 440.2}
A veces pensamos que hacer la obra y cumplir la misión es ir a otras latitudes a predicar. Hacer
grandes travesías para llevar las buenas nuevas. Desconocemos a veces que hay muchos que
también necesitan de Jesús en nuestro propio entorno... en nuestro propio continente... en
nuestro propio país.
Me refiero a esas miles de personas que perteneces a las diferentes comunidades indígenas.
Embera, Wayú, kogui, arhuaco, chimila, arzario, zenú, motilón barí, emberá katío y muchas otras
que no conocen de Cristo. Ellos también esperan el mensaje de salvación.