Señor
Juez Municipal de Ibagué (Reparto)
E.S.D
Referencia: Acción de Tutela
Accionante: JORGE IVAN MURCIA GOMEZ
Accionado: SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE SENA
JORGE IVAN MURCIA GOMEZ, mayor de edad y vecino de esta
ciudad, identificada como aparece al píe de mi firma, ciudadano en
ejercicio y haciendo uso de la acción de tutela consagrada en el
artículo 86 de la Constitución Política de Colombia y reglamentado por
el decreto 2591 de 1991, interpongo acción de tutela en contra del
SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE SENA NIT 899999034
REGIONAL TOLIMA con domicilio en la ciudad de Ibagué y formulo
los siguientes:
I. HECHOS RELEVANTES
1. Que para el día 25 de Septiembre del 2017 inicie mi etapa lectiva
como aprendiz del programa TECNOLOGO EN GESTIÓN
LOGISTICA.
2. Que para mí identificación, me correspondió la ficha 1503531
con los horarios de lunes a viernes de las 18:00 a las 22:00
horas y los sábados de las 14:00 a las 18:00 horas.
3. Que el pasado 22 de Marzo del 2019 di por terminada mi etapa
lectiva.
4. Que inicie etapa productiva, con contrato de aprendizaje el día 2
de Mayo del 2019 con la empresa COMPAÑÍA AUTOMOTORA
DEL TOLIMA COLTOLIMA LTDA, representada legalmente por
OSCAR ROMERO ZULUAGA y con NIT 890700179.
5. Que el contrato de aprendizaje anteriormente mencionado tenía
como termino de duración 6 meses, comprendidos entre el día 2
de Mayo del 2019 hasta el día 1 del mes noviembre del año
2019.
6. Que para el día 15 de Agosto del 2019 , es decir 3 meses y 13
días después de iniciar mi etapa productiva y estar ejecutando el
contrato de aprendizaje, con más del 50% del cumplimiento, se
me realizó la primer evaluación de la etapa; dando como
resultado un concepto SATISFACTORIO en todos y cada uno de
los criterios de la evaluación de rendimiento laboral, siendo estos
los más altos, de igual manera se me calificó como “una persona
respetuosa y organizada” por parte de la Instructora SENA
Adriana P. Cuellar y de Julieth Alejandra Caicedo quien funge
como Jefe del Área Contable de la empresa COLTOLIMA LTDA.
7. Que el día Sábado 10 de Agosto me vi involucrado en un mal
entendido con relación a una TABLED marca SAMSUNG, ya que
se me señaló de haberla hurtado de las instalaciones de la
empresa, cuando la realidad correspondió a que el Ingeniero
IVAN NUÑEZ, actuando como JEFE DEL AREA DE SISTEMAS,
en una maniobra reprochable me obsequió dicho dispositivo
electrónico, el cual se encontraba totalmente obsoleto y no
funcional, por lo que este iba ser dado de baja del inventario de
la empresa.
8. Que el día lunes 12 de Agosto, tan pronto me presenté en mi
lugar de trabajo, lleve conmigo la TABLED para devolverla y
entregarla a mi jefe inmediato.
9. Que después de este episodio, que fue todo un mal entendido,
empecé a sentir señalamientos, juicios de valor y acusaciones
infundadas por parte de compañeros de trabajo y de la
instructora SENA Adriana P. Cuellar.
10. Que por los hechos anteriormente descritos, nunca recibí
acompañamiento y asesoría por parte de mis instructores SENA,
por el contrario encontré juicios, reproches y señalamientos por
parte de ellos, donde se me vulneró el derecho fundamental y
constitucional de la presunción de inocencia y las garantías que
debe presumir un servidor del estado con respecto a mi buen
nombre.
11. Que a raíz de estos hechos, y con la anuencia de la
instructora Adriana P. Cuellar, se me aumentó la carga laboral
emanada a través de las directivas de la empresa COLTOLIMA
LTDA, al punto de que me asignaron funciones completamente
contrarias a las del objeto contractual de mi contrato de
aprendizaje.
12. Que el día 7 de Octubre del 2019, transcurridos ya 5 de los
6 meses de mi contrato de aprendizaje, sufrí un dolor fuerte en el
tobillo derecho mientras realizaba los desplazamientos propios
que me exigía el cumplimiento de mis funciones en horario
laboral, lo anterior alrededor de las 11 de la mañana.
13. Que para el mismo día, laboré, con normalidad pero con el
fuerte dolor del pie.
14. Que al momento de salir para disfrutar de mi horario de
almuerzo (dos horas) me vi obligado a desplazarme hacia la
clínica NUESTRA ubicada en la glorieta de la calle 60 con
Mirolindo a causa de insoportable dolor en el tobillo derecho,
avisando por vía whatsapp a mis jefes inmediatos de lo sucedido
y argumentando de manera justificada mi ausencia en la jornada
de la tarde del mismo día.
15. Que luego de una espera prolongada de más de dos horas
para ser atendido en la clínica nuestra, los funcionarios de la
misma proceden a remitirme a las instalaciones de la clínica
asotrauma, argumentando que en mi declaración al momento de
ingresar a la clínica, advertí que el dolor había sido causado por
el desplazamiento en las instalaciones de la empresa donde
laboro, en el cual me veo obligado a subir y bajar escaleras,
muchas veces con cajas de activos obsoletos de considerable
peso, por lo tanto esta era una responsabilidad de la ARL.
16. Que en vista de lo ordenado por parte de la clínica
NUESTRA, y al ver que el dolor era cada vez más insoportable,
me desplacé de manera desesperada y urgente el siguiente día
8 de Octubre del 2019 a las instalaciones de la clínica
ASOTRAUMA para encontrar atención medica que pusiera fin a
mi dolor.
17. Que según documento de admisión N 675139 que hace
parte de mi historial médico de la clínica asotrauma, se puede
evidenciar que “PACIENTE DE 31 AÑOS, CON CUADRO
CLINICO DE ACCIDENTE LABORAL EL DIA DE AYER APROX.
A LAS 11 DE LA MAÑANA CUANDO AL BAJAR ESCALERAS
RESBALA Y SUFRE TRAUMA CONTUNDENTE EN
CALCANEO DERECHO…”
18. Que el médico que me valoró argumento dentro de su
diagnóstico “PACIENTE CON TRAUMA EN PIE DERECHO”.
19. Que debido al diagnóstico anteriormente señalado, se me
ordenó toma de rayos X para descartar lesiones óseas, debido a
la gravedad y al fuerte e insuperable dolor.
20. Que por lo anterior se me ordenó reposo y descanso para
lo cual me formularon en principio 2 días de incapacidad médica,
contando estos a partir del día 8 de Octubre (8 y 9 de Octubre)
junto a la toma de medicamentos como TRAMADOL y
DICLOFENACO.
21. Que pasado el término de la incapacidad médica anterior
mencionada, el dolor persistía, aun así acudía trabajar
cumpliendo con mis horarios, mis funciones y mis deberes con el
dolor en el pie.
22. Que para el día 17 de Octubre del 2019, faltando escasos
15 días para culminar mi contrato de aprendizaje, cumplido en
más del 95%, me vi en la obligación de acudir de nuevo al
médico, pues no soportaba el dolor en mi tobillo derecho, pues
llevaba varios días trabajando en estas condiciones.
23. Que para el mismo día me fue diagnosticado por parte de
la clínica MEDICADIZ 1 día de incapacidad por accidente de
trabajo como lo muestra el soporte con número de incapacidad
32895, viéndome obligado a apartarme de mis funciones por 1
días.
24. Que debido a que el dolor persistió, aun cuando seguí al
pie de la letra las indicaciones por parte del médico, me vi
obligado a volver de nuevo a la clínica MEDICADIZ al día
siguiente, 18 de Octubre del 2019, donde me fue formulado
incapacidad médica por 7 días según consta en el documento
con numero de incapacidad 32976, contados a partir del día
viernes 18 de Octubre hasta el día jueves 24 de octubre del 2019
viéndome obligado a apartarme de mis funciones por 6 días, no
contando el domingo.
25. Que debido a que el dolor persistió, aun cuando seguí al
pie de la letra las indicaciones por parte del médico, me vi
obligado a volver de nuevo a la clínica MEDICADIZ al día
siguiente, Viernes 25 de Octubre del 2019, donde me fue
formulado incapacidad médica por 4 días según consta en el
documento con numero de incapacidad 33222, contados a partir
del día viernes 25 de Octubre hasta el día lunes 28 de octubre
del 2019 viéndome obligado a apartarme de mis funciones por 3
días, no contando el domingo.
26. Que debido a que el dolor persistió, aun cuando seguí al
pie de la letra las indicaciones por parte del médico, me vi
obligado a volver de nuevo a la clínica MEDICADIZ al día
siguiente, Viernes 1 de Noviembre del 2019, donde me fue
formulado incapacidad médica por 5 días según consta en el
documento con numero de incapacidad 33550, contados a partir
del día viernes 1 de Noviembre hasta el día Martes 5 de
Noviembre del 2019 viéndome obligado a apartarme de mis
funciones por 3 días, ya que de estos, no contando el domingo 2
de noviembre y el lunes 4 de noviembre fue festivo.
27. Que debido a que el dolor persistió, aun cuando seguí al
pie de la letra las indicaciones por parte del médico, me vi
obligado a volver de nuevo a la clínica MEDICADIZ al día
siguiente, Viernes 8 de Noviembre del 2019, donde me fue
formulado incapacidad médica por 2 días según consta en el
documento con numero de incapacidad 33764, contados a partir
del día viernes 8 de Noviembre hasta el día Sábado 9 de
Noviembre del 2019 viéndome obligado a apartarme de mis
funciones por 2 días.
28. Que tuve un total de 19 días calendario incapacitado, lo
que correspondía a 15 días laborales (17, 18,19, 21, 22, 23, 24,
25, 26 y 28 de Octubre; 1, 2, 5, 8 y 9 de Noviembre), 3
dominicales (20, 27 de Octubre y 3 de Noviembre) 1 festivo (4
de Noviembre).
29. Que para la fecha del Hecho 27, anteriormente
mencionado, el contrato de aprendizaje ya había fenecido, por
cuanto este estaba con fecha de terminación para el día 1 de
Noviembre del 2019. Entendí entonces que había cumplido con
el término establecido y pactado en el contrato y que debía
entonces proceder a entregar mí puesto de trabajo.
30. Que para la fecha, acudí a la dirección de talento humano
de la empresa COLTOLIMA LTDA, encargada por la Sra. Milena
Vargas, para realizar la respectiva entrega del puesto de trabajo,
por cuanto este se realizó sin inconveniente alguno y en el cual
terminó con mi retirada del sistema DMS, dándome de baja
como funcionario de la empresa.
31. Que para el día siguiente, al haber hecho la entrega oficial
e institucional de mi puesto, recibí una llamada por parte de la
Sra Milena Vargas, encargada de Talento Humano de la
empresa COLTOLIMA LTDA, quien me informa que “debe
presentarse a la empresa para firmar un acta de recuperación de
tiempo por los días que estuvo incapacitado”, a lo cual me
pareció irregular, pues ya había cumplido el tiempo total
establecido en el contrato de aprendizaje y estaba en
recuperación por medio de terapias con especialista en
ortopedia.
32. Que para el día siguiente a la llamada de la Sra Milena
Vargas, me presenté en las instalaciones de la empresa
COLTOLMA LTDA, donde me hicieron firmar un acta “acta de
suspensión”, la cual no constó fecha de la misma, pues era de
conocimiento de todas las partes que el contrato ya había
fenecido y que una adición a dicho contrato no era posible, por
cuanto los términos del contrato original ya se habían cumplido.
33. Que de igual manera, dicha acta, además de ser
completamente irregular, por lo anteriormente mencionado, tenía
una relación de días calendario (incluyendo domingo) que me
contabilizaron en su totalidad para reponerlos, teniendo en
cuenta que me vi forzado a renunciar a mis días de descanso,
pues tuvieron en cuenta los dominicales que estuve incapacitado
y los contabilizaron para que los recuperara laboralmente, todo
esto a pesar de encontrarme disminuido con respecto a mi
capacidad laboral por cuanto padecía aun el dolor del pie.
34. Que dicha acta tuvieron en cuenta los días dominicales
anteriormente mencionados en los numerales 29 y 34 ( 3 días
dominicales) los cuales los relacionaron y me forzaron a
cumplirlos laboralmente en la empresa dentro de una jornada
laboral normal, como lo evidencia dicha “acta de suspensión”
35. Que los directivos de la empresa COLTOLIMA LTDA,
siendo conscientes que mi situación con respecto al sistema
DMS (sistema contable interno de la empresa) ya no existía, por
cuanto me habían dado de baja cuando se cumplió el termino del
contrato, para justificar mi asistencia sin estar reportado en dicho
sistema, me asignaron unas funciones de GESTIÓN DE
ARCHIVO que no se ajustaban ni a mi formación ni menos a mi
contrato de aprendizaje, por lo que se me dificultó realizar dichas
actividades.
36. Que debido a mi perfil, mis conocimientos no se ajustaban
a las tareas y funciones asignadas en archivo, por cuanto estas
eran acorde a la ley 594 del 2000 y yo no tuve formación en esta
área ni tampoco fui contratado para estas funciones, tuve
entonces un desempeño regular, por cuanto también asistí a
trabajar aun con el dolor que padecía en mi tobillo derecho, que
se puede evidenciar con respecto a mi historial clínico.
37. Que dentro de las funciones que me asignaban, me rehusé
a tener que hacer esfuerzos físicos por cuanto el dolor era aún
más intenso al momento de levantar y sostener cajas con peso
considerable de los archivos de la empresa. Por esto, también
recibí observaciones y un constante acoso por parte de mis
superiores en la misma.
38. Que recibí comentarios despectivos como “no quiere
trabajar” o “se hace el que tiene dolor del pie para no trabajar” o
“es un débil y flojo para trabajar” sin entender que, a pesar de
que siempre demostré con mis incapacidades y formulas
médicas, que me encontraba disminuido en mi capacidad laboral
para el desempeño de unas funciones, que a pesar de no
encontrarse en mi contrato y de no tener la formación objetiva e
idónea, aun así las cumplía, teniendo en cuenta que incluso, las
hacía por fuera de los términos de mi contrato de aprendizaje
pues, eran las funciones que me asignaron para “recuperar el
tiempo” de mi ausencia por mi incapacidad laboral.
39. Que para el transcurso de esos días, sentí el acoso laboral
por parte de mis compañeros, en especial del aprendiz
Katherine, quien se desempeñaba como pasante SENA en el
departamento de Archivo y Carolina quien hacía funciones de
Jefe de Archivo, ambas de la empresa COLTOLIMA LTDA.
40. Que el día 20 de Noviembre del 2020 se realizó resonancia
magnética bajo el número de procedimiento 883522 de Tobillo
Derecho, donde se evidenció “tendinopatía inframaleolar del
peroneo corto…” como también se “hay tendinopatía del
segmento inframaleolar del flexor de los dedos con
engrosamiento de sus fibras sin desgarros” de igual forma
“aumento del líquido intra articular en el receso tibio-talar
anterior” entre otras, las cuales eran la razón de mi dolor.
41. Que el día 23 de Noviembre, en horas de la mañana,
acudió a las instalaciones de la empresa COLTOLIMA LTDA la
instructora Adriana P. Cuellar, quien se reunió con la Sra Milena
Vargas para concertar la situación de mi proceso de la etapa
productiva, sugiriendo a esta última realizar la terminación
unilateral del contrato, a sabiendas que este ya había fenecido y
solo estaba realizando una labor extra para recuperar los días
que estuve ausente con justa causa debido a mi incapacidad
médica.
42. Que para el mismo día, 23 de Noviembre, después de
llevar 12 días laborados, por fuera de mi contrato de aprendizaje,
obligado por la acta de suspensión que me impusieron firmar, y
faltando solo 3 días para terminar dicha “acta de suspensión”, la
Sra. Milena Vargas, jefe de talento humano de la empresa
COLTOLIMA LTDA, con la anuencia y recomendación de la
instructora Adriana P Cuellar, me notifica que la empresa ha
tomado la decisión de cancelar unilateralmente mi contrato de
aprendizaje. Teniendo en cuenta que este ya había fenecido
como lo advertí en el punto 31 y que aun así me vi forzado a
firmar acta de suspensión, la cual ya habían transcurrido 12 días
de los 15 que debía de recuperar.
43. Que nunca estuve de acuerdo con dicha decisión, porque
como advertí anteriormente, yo argumente que primero, el
contrato ya lo había cumplido y segundo, me vi forzado, so pena
de no lograr la culminación de mi etapa productiva a firmar dicha
acta de suspensión.
44. Que de igual manera no estuve de acuerdo con la decisión
injusta, pues además de cumplir con el término de mi contrato,
aun en estado de incapacidad laboral, seguí acudiendo a la
empresa para cumplir con los días que me impusieron de
recuperar de mis incapacidades.
45. Que dentro de los argumentos que utilizó la empresa para
tomar la decisión de cancelación unilateral del contrato,
advertían que no tenía la actitud acorde para desempeñar mis
funciones, a lo cual nunca estuve de acuerdo, pues eran
funciones impuestas sin cumplir el criterio de objetividad por
cuanto nunca estudie GESTION DOCUMENTAL y este no fue el
objeto del contrato ni mis funciones contratadas.
46. Que además dentro de sus argumentos, seguían
señalándome de ser responsable de una conducta que jamás
cometí con respecto al suceso descrito en el ítem 7, violando
además de mis garantías procesales, mi presunción de
inocencia y mi derecho al buen nombre.
47. Que después de culminar el contrato en los términos
pactados, y luego de tener una evaluación “satisfactoria”, usaron
argumentos como “no cumplimiento de labores asignadas” sin
tener en cuenta que fui reubicado a un área que no correspondía
a mi perfil académico y laboral, pues siempre advertí que no
poseía conocimientos dentro del área de gestión documental y
aun así estas fueron las tareas que me asignaron.
48. Que de manera injustificada, argumentaron que “no me
presentaba a laborar a la empresa sin justa causa”, cuando
presenté de manera física todas y cada una de las evidencias y
soportes médicos que justificaron cada una de mis ausencias en
la empresa en horarios laborales.
49. Que la instructora Adriana P Cuellar, quiso constreñirme
para firmar dicha carta de terminación del contrato en las
instalaciones de la empresa COLTOLIMA LTDA, a pesar de que
desde el primer momento en que ella a Milena Vargas me
notificaron de su decisión, me reusé tajantemente en aceptarla y
firmarla por todos los motivos que ya expuse.
50. Que por lo anterior, no estuve de acuerdo en firmar ningún
documento, además advertí que ya había cumplido el contrato y
que solo restaban 3 días para dar por cumplida el acta de
suspensión con respecto recuperar los días que estuve
incapacitado.
51. Que la instructora Adriana P Cuellar al ver mi negativa para
aceptar la terminación irregular, unilateral del contrato de
aprendizaje, me advirtió que no iba a realizar una calificación
aceptable con respecto de a mi segunda evaluación de la etapa
productiva, por el contrario manifestó que me no me iba a
aprobar y que esta evaluación negativa serviría como sustento
para terminación de mi matricula académica.
52. Que el mismo día, 23 de Noviembre, persistía aun el dolor
intenso e insoportable en mi tobillo, por lo tanto, me dispuse,
después de lo sucedido con respecto a la terminación de mi
contrato de aprendizaje en la empresa COLTOLIMA LTDA, a
dirigirme a la clínica NUESTRA en la cual, luego de la atención
recibida, me ordenaron 3 días de incapacidad médica.
53. Que el día lunes 25 de Noviembre, acudí a las
instalaciones del centro de comercio y servicio del SENA
ubicado en la avenida Ferrocarril con Calle 42 de la Ciudad de
Ibagué para buscar ayuda por parte de mis instructores y
directivos del SENA, para poder defenderme de la decisión
tomada por la empresa COLTOLIMA LTDA, por lo que busqué
ayuda en Miguel Ángel Guzmán, secretario de relaciones
corporativas SENA, al Dr. Omar Barragán, coordinador
académico, y a José Gregorio Ramírez, instructor gerente del
proyecto logístico de la ficha 1503531 .
54. Que el mismo día radiqué oficio número 73-1-2019-013305
manifestando mi inconformismo por la labor desarrollada por
parte de la instructora Adriana P. Cuellar, pues nunca recibí
apoyo por parte de ella ante los inconvenientes vividos dentro
del desarrollo de mi etapa productiva en cumplimento a mi
contrato de aprendizaje en la empresa COLTOLIMA LTDA, por
el contrario sentí la presión, el acoso y los juicios que infundados
por parte de ella, los cuales dejé constancia en el oficio con
radicado mencionado en este ítem.
55. Que la recomendación que siempre recibí por parte de
ellos, es que realizara los recursos correspondientes para
demostrar mi buen proceder y mi inocencia de todos los
señalamientos infundados.
56. Que el día 4 de diciembre del 2019 ante el constante dolor
que persistía aun en mi tobillo, asistí a la clínica medicadiz para
recibir asistencia médica y solicitar tratamiento médico y terapias
para disminuir el dolor en el tobillo, sin embargo me lleve la
sorpresa que ya no me atendían por consulta médica general, ni
prioritaria, tampoco podía tener acceso a atención por parte de
especialistas ni acceso a las terapias, por cuanto ya habían
cancelado mi contrato de aprendizaje y con este cancelaron la
cotización al sistema de salud contributivo, dejándome
totalmente desamparado en materia de salud aun incluso , a
sabiendas de mi estado médico, mi soporte de resonancia
magnética con fecha noviembre 2019 y mi incapacidad medica al
momento, perjudicando aún más mi estado médico y mi
recuperación.
57. Que el día 5 de Diciembre del 2019 recibí comunicado con
numero de radicado 73-22019-013512 en el cual me
comunicaban que el día 11 de diciembre del 2019 a las 9:00 am
se iba a realizar el comité de evaluación y seguimiento de mi
etapa productiva en la sala de juntas de la subdirección del
centro de comercio y servicios, de igual manera se expuso en
dicho documento la normativa por la cual se iba a realizar dicho
comité de evaluación, la cual era la contemplada en “capitulo IV
prohibiciones No. 3 incumplir con las actividades de aprendizaje
acordadas y los compromisos adquiridos como aprendiz SENA,
sin justa causa. No 27. Cometer faltas en el desarrollo del
contrato de aprendizaje que originen la finalización del contrato
unilateral por parte de la empresa patrocinadora y agotada el
debido proceso.
58. Que en virtud a no estar de acuerdo con el comunicado 73-
22019-013512, realicé mis descargos a modo de controversias
en el documento con radicado 73-1-2019-013938, en el cual
advertí entre otras cosas “actualmente no he incumplido sin justa
causa dicho capitulo, de lo contrario tengo las 12 bitácoras
aprobadas por el respectivo instructor de seguimiento validando
asi la plataforma sena y en las fechas acordadas logrando así
identificar mis seis meses de mi etapa productiva con reales
funciones en la empresa…”
59. Que de igual manera advertí en el mismo documento “no
poseo ningún memorando firmado por indisciplina o faltas leves
o graves en la compañía…”
60. Junto con todo lo anterior, expuse mi inconformismo y
razones por las cuales, no estuve de acuerdo en aceptar la
decisión tomada por parte de la empresa COLTOLIMA LTDA con
asesoría de la instructora Andriana P Cuellar de dar por
terminada de manera unilateral el contrato de aprendizaje, de
igual manera, solicite apoyo al Dr Álvaro Fredy Bermúdez
Salazar para que me brindaran apoyo y así poder cumplir el
sueño de graduarme.
61. Que el día 11 de diciembre del 2019, se realiza COMITÉ
DE EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO DE ETAPA PRODUCTIVA
en las instalaciones del SENA de la calle 42 con 5ta , en la que
asistieron Omar Barragán Caicedo en calidad de Coordinador
académico, José Gregorio Ramírez Rodríguez en calidad de
Gerente de Proyecto, Martha Lucía Restrepo Sierra Psicóloga
del Grupo de Bienestar, Andrich Fernando Barreto
Representante de los aprendices, de igual manera estuvieron
invitados Miguel Ángel Guzmán del Grupo de Relaciones
Corporativas, Yesenia Valderrama Líder de seguimiento de la
etapa productiva y la instructora Adriana P Cuellar.
62. Que el objetivo del comité era de “Evaluación de
seguimiento de etapa productiva del aprendiz Jorge Iván Murcia
Gómez, identificado con cc 1110477514 del tecnólogo en gestión
logística con numero de ficha 1503531 a quien se le cancelo
unilateralmente el contrato de aprendizaje, por parte de la
empresa COLTOLIMA LTDA en la cuidad de Ibagué, Tolima. (2
Mayo al 23 de Noviembre del 2019)”.
63. Que dentro del desarrollo de dicho comité se cometieron
diversas irregularidades que violaron mis garantías procesales y
mis derechos constitucionales, como el de el buen nombre y la
buena honra, el derecho a un debido proceso, al de la
presunción de inocencia, el derecho a tener una defensa,
además de material, técnica por parte de un abogado, entre
otros, todo esto por lo siguiente:
64. La instructora Andriana P Cuellar advierte en el comité que
tuve “mala actitud y relación con compañeros y familiares de los
mismos” siendo esta afirmación totalmente falsa y carente de
evidencias que puedan evidenciar mi actitud negativa, todo lo
contrario, siempre tuve y mostré la mejor actitud en el desarrollo
de mis funciones.
65. Que de igual manera la instructora Andriana P Cuellar
manifestó que “no se presentaba a trabajar,.. tampoco presentó
soportes médicos de algunas inasistencias” siendo estas
afirmaciones completamente falsas, todas y cada una de mis
inasistencias fueron soportadas por los informes médicos
respectivos como lo demuestra mi bitácora o historia clínica, la
cual será sustento de anexo de este recursos constitucional.
66. Que también manifestó “a veces no acata ni tenía en
cuenta las recomendaciones que se le daban” totalmente falso,
la evaluación dentro de mis primeros tres meses demuestra lo
contrario.
67. También la instructora manifiesta “En una ocasión le
propuso a la jefe de oficina de la av. 19 evadir los protocolos o
políticas de la compañía, para que le permitiera tomar cien mil
pesos (100.000) como préstamo del dinero del programa
CHEVYPLAN justificando que los necesitaba urgente, porque
tenía su esposa enferma, le sugirió que no informara a talento
humano y quedara entre los dos”, parcialmente verdadero. A
pesar de que fui contratado como aprendiz logístico, me
asignaron funciones completamente contrarias y por fuera de mi
objeto contractual, pues fui encargado dentro del área comercial
en el equipo de ventas del programa Chevy plan, en el área de
caja. Nunca tuve ningún reporte negativo o faltante de dinero en
todas y cada una de las auditorias o arqueos que realizaba la
empresa, teniendo en cuenta que se maneja un promedio de
veinticinco (25.000.000) a treinta (30.000.000) millones de
pesos, es importante advertir que las instrucciones por parte del
SENA siempre fueron claras en cuanto nuestras prácticas
académicas no involucraban funciones con responsabilidad en
manejo de dinero, aun así al instructora Andriana P Cuellar
jamás advirtió de estas irregularidades al SENA aun siendo
conocedora de ellas. Efectivamente tenía una situación delicada
en mi hogar, por cuanto mi Esposa se encontraba en delicado
estado de salud, no contaba con seguro médico y aun no
aparecía afiliada al sistema de salud dentro del régimen
contributivo como beneficiaria de mi persona, desconociendo si
había o no, un conducto regular para solicitar a la empresa un
adelanto parcial de mi pago de remuneración por mis prácticas,
acudí a mi jefe inmediata para solicitar que la empresa me
brindara este beneficio a modo de préstamo, siendo yo la
persona más interesada, jamás propuse manejar esto como un
proceder indebido o irregular, y por el contrario estaba
interesado en encontrar una respuesta positiva ante mi
necesidad; aun así, y pese a manifestarlo, no recibí dicha ayuda
y jamás tomé dinero de la caja del programa de Chevy plan.
68. Que la instructora Andriana P Cuellar manifestó en dicho
comité “ el aprendiz sacó una Tablet de la empresa sin
autorización…” esto, dejando en tela de juicio mi buen nombre,
mi dignidad, mi presunción de inocencia, por cuanto utilizaron
este argumento como pretexto para darle fuerza a la decisión
tomada, aun siendo conscientes de que jamás tuve ninguna
observación, anotación , calificación o memorando alguno por
parte de la empresa donde se cuestionara mi bueno nombre y mi
desempeño, menos aún cuestionando mi ética y mi buena labor
con alguna comisión de faltas con la empresa. Lo que en
realidad sucedió, fue todo un mal entendido, que se resolvió
directamente con el Sr Gerente el Doctor Oscar Romero al
momento de dejar en disposición de la empresa, la Tablet en
cuestión
69. Que de igual manera, la Instructora Adriana P Cuellar, con
base en testimonio de Julieth Caicedo, jefe del área contable de
COLTOLIMA LTDA manifiesta también que “en dos ocasiones
ha llegado tarde…” siendo que durante todo mi contrato de
aprendizaje llegue puntual siempre para cumplir mis labores,
salvo dos días que llegue 5 minutos tarde y en los eventos
donde no pude asistir debido a mi incapacidad medica
debidamente justificada en todas y cada una de las
inasistencias.
70. Que en evidencias de visita de seguimiento productivo el
día 27 de septiembre, faltando poco más de 1 mes para finalizar
mi contrato de aprendizaje, se dio concepto de “ no se evidencia
NINGUN INCONVENIENTE CON JORGE IVAN EN TODO SU
PROCESO, no ha llegado tarde y no ha presentado mala
actitud”
71. Que la instructora Adriana P Cuellar, a pesar de no tener
formación profesional como médico, realiza un juicio de valor
dentro de la reunión del comité, donde desmerita y descalifica mi
situación disminuida laboralmente porque a juicio de ella
considera que “no se ve que haya ocurrido un accidente puesto
que no se refleja una caída del aprendiz”, lo anterior lo afirmó en
el comité luego de haber estudiado los videos de la compañía
COLTOLIMA LTDA de los días en los cuales realicé mi labor.
restándole importancia al dolor que padecí por varias semanas
con respecto a mi tobillo y dejando un manto de duda sobre mi
situación de salud, como si esta fuera simulada, a pesar de
siempre presentar evidencia medica por parte de mi EPS, e
incluso presentar RESONANCIA MAGNETICA DE
ARTICULACIONES DEL MIEMRBO INFERIROR, donde a juicio
del médico “se presentó tendinopatia leve inframaleolar de
peroneo corto y fexor de los dedos..”y de igual manera
“Engrosamiento cicatricial de los ligamentos tibiocacaneo y
calcaneonavicular por lesión parcial antigua” esto anterior,
evidenciando y mostrando la gravedad del dolor la lesión que
soportaba.
72. Que de igual manera la Instructora Adriana P Cuellar
manifiesta que el día 7 de Octubre del 2019, realizando visita de
seguimiento al proceso del aprendiz, manifestó que dudaba de
mi ausencia, por cuanto ese día me vi obligado a acudir a
asotrauma para que me brindaran evaluación médica debido a
mi fuerte dolor de tobillo. Sin embargo ella es día decidió revisar
cámaras para desvirtuar un posible accidente laboral. Sin
embargo la instructora Adriana P Cuellar no cuenta con la
formación y la capacitación idónea para determinar e incluso a
través de videos si existió o no lesión en mi tobillo.
73. Que dentro de los documentos de evaluación presentados
dentro del comité, la instructora Adriana P Cuellar da un
concepto “en las visitas realizadas de seguimiento al aprendiz
Jorge Ivan, y las cuales participo siempre se sostuvo que fue
bueno en su trabajo, que tenía alto rendimiento que recibía
halagos de alguno de sus compañeros” sin embargo estos no se
tuvieron en cuenta al momento de realizar la sanción por parte
del comité.
74. Acto seguido, tuve la oportunidad de intervenir para realizar
mis descargos, en lo cual aproveché para advertir que nunca
deje de asistir a trabajar de manera injustificada, incluso se
puede demostrar, a través de las evidencias documentales que
mi inasistencia, cuando la hubo, siempre fue justificada a través
de incapacidades medicas u órdenes medicas por valoración de
médico general de mi EPS, jamás me ausenté de manera
injustificada como lo afirmó en su intervención y de manera
constante la instructora Adriana P Cuellar, de lo contrario es
natural y por sana lógica que tuviera memorando, llamados de
atención o cualquier otro medio que evidenciara dichas
supuestas inasistencias injustificadas.
75. Que mi primer y única evaluación realizada el día 15 de
agosto del 2019 se reconoce el buen rendimiento que tenía
hasta la fecha y que mantuve hasta el último de mis días dentro
de la compañía.
76. Que nunca, dentro del transcurso del comité e incluso
dentro de mi intervención, tuve conocimiento de la existencia de
los documentos que la instructora Adriana P Cuellar tenía como
evidencia o anexo dentro del proceso disciplinario, e incluso
jamás supe de la existencia de documento alguno.
77. Por otro lado, aclaré que jamás tome dinero de la empresa
COLTOLIMA LTDA del programa CHEVY PLAN y que en
defensa mía, jamás tuve un faltante de dinero en todas y cada
una de las auditorias y arqueos de caja que recibí durante mi
transcurso como encargado de la caja de dicho programa.
78. Finalmente advertí no estar de acuerdo ni con la decisión
de dar por terminado mi contrato de aprendizaje por las razones
anteriormente señaladas y tampoco con lo que dentro del
comité se llevaba a cabo por cuanto sabía que este iba a
terminar con la cancelación de la matricula académica.
79. Por otro lado la Psicóloga Martha Lucia Restrepo, afirmó
en dicho comité que ella en el pasado recuerda que me observó
reiteradamente asistiendo a las instalaciones de la enfermería
tan pronto ingresaba a mi formación académica, argumenta la
Sra Restrepo que realizó seguimiento de mi asistencia a la
enfermería donde concluyó que en virtud de mi trabajo ( sector
de la construcción) llegaba directamente a las instalaciones
médicas y no a la aula de clases, lo anterior siendo cierto, sin
embargo advierte de manera innecesaria que yo había
demandado a la empresa donde laboraba anteriormente,
situación absolutamente fuera de contexto e innecesario para el
comité por cuanto esta afirmación solo ayudó a formar un mal
concepto mío, pues la afirmación de la psicóloga solo mostró
una imagen mía como ausente de mi formación, sin embargo no
evaluaron mi situación médica para que tuvieran en cuenta esto.
80. También advierte la Psicóloga Martha que “recibió
llamadas tarde en la noche de la esposa del aprendiz, quien le
decía que Iván quería atentar con su vida” siendo esta
afirmación falsa, a tal punto que dichas llamadas nunca
existieron como tampoco existió acompañamiento psicológico o
asesoría como debería ser si esta situación fuera cierta. Sin
embargo esta información también ayudó a empeorar mi
situación e imagen en dicho comité.
81. En intervención de José Gregorio Ramírez, gerente de
proyecto, este indica que “ el aprendiz en su etapa lectiva me
amenazó” siendo esta afirmación motivo para hacer más
gravosa mi situación delante del comité. Sin embargo esta
afirmación es totalmente falso, jamás realicé ninguna afirmación
con fin de atemorizar al instructor José Gregorio Ramírez,
tampoco realicé conducta alguna contemplada en el código
penal, especialmente en la que describe el artículo 347 de la ley
599 del 2000, no realicé por ningún medio intimidación o
amenaza alguna, por el contrario, considero que al hacer estas
afirmaciones tan gravosas sin contar con elementos materiales
probatorios, evidencia física o información legamente obtenida
para sustentar dicho reproche, si se considera delito, pues atenta
contra mi honra y buen nombre conforme a lo que describe el
código penal en sus artículos 220 y 221, violando también todas
mis garantías constitucionales y procedimentales.
82. Finalmente, como consta el acta 1015 del 11 de Diciembre
del 2019, con base en los argumentos anteriormente
mencionados y otros, se tomó la decisión de cancelar la
matrícula de acuerdo al reglamento del aprendiz SENA
argumentando faltas al capítulo 4 prohibiciones, numeral 3 y 27
(sin mencionar a que artículo se referían) de igual manera al
capítulo V artículo 14.
83. Que el día 27 de Diciembre del 2019 fui notificado de la
resolución 73-03164 del 26 de Diciembre del 2019 donde se me
informa que se me había cancelado el registro académico “por
infringir la prohibición contenida en el capítulo 4, articulo 10,
numerales 3 y 27; capitulo 5, articulo 14 parágrafo, del
reglamento del aprendiz SENA y tal como lo dispone el manual
de formación profesional integral, documento actualizado y
adoptado por Resolución 01012 del 16 de septiembre de 1998
emanado de la dirección general”.
84. Que el día 30 de Diciembre del 219 radique ante SENA
regional Tolima recurso de reposición con numero de radicado
73-1-2019-014313 contra la resolución 73-03164 del 26 de
Diciembre del 2019 argumentando que no coincidía con la
decisión allí tomada y solicitaba fuera revisado mi caso para
obtener una decisión favorable.
85. Que el día 22 de Enero del 2020, mediante documento
número 73-2-2020-000117 fui citado para ser notificado dentro
de los 5 días siguientes de la decisión tomada que resolvió mi
recurso de reposición.
86. Que el 24 de Enero del 2020 acudí para notificarme
personalmente ante las instalaciones del SENA REGIONAL
TOLIMA CENTRO DE COMERCIO Y SERVICIOS de la
resolución No 00012 con fecha del 22 de Enero del 2020 “por la
cual se resuelve un recurso de reposición” siendo esta, la
decisión que tomó el SENA de confirmar la resolución 73-03164
del 2019 por medio de la cual se canceló el registro académico
de mi persona, negando mis pretensiones dentro del recurso de
reposición, de igual manera advirtiendo que contra dicha
decisión no procedía recurso alguno.
87. Que el día 12 de Febrero del 2020 me notificaron por parte
de la ARL SURA que fue enviado mi expediente para realizar la
calificación por parte de la Junta Regional de Calificación de
invalidez del Tolima.
88. Que el día 06 de Marzo del 2020 fui notificado de la
resolución 00225 del 24 de Febrero del 2020 “por la cual se
resuelve un recurso de apelación” siendo rechazado el recurso
por improcedente, por cuanto ante la decisión tomada bajo la
resolución 73-03164 del 2019 solo procedía recurso de
reposición, resuelto este mediante la resolución 00012 en el cual
se confirma la decisión tomada en la resolución 73-03164 del
2019.
89. Que en virtud de haber agotado la vía administrativa o
gubernativa, sin obtener respuesta positiva de mis pretensiones,
buscando salvaguardar mis derechos, decidí acudir al
consultorio jurídico de la Universidad de Ibagué para buscar
ayuda y asesoría jurídica, por cuanto sentía que se me habían
vulnerado mis derechos fundamentales.
90. Que con la ayuda del consultorio jurídico, radiqué derecho
de petición para solicitar información y documentos el día 02 de
Marzo del 2020 con número de radicado 73-1-2020-002009,
solicitando 1. Me fuera informado las situaciones fácticas que
conllevaron a cancelar el registro académico, 2. Se me entregara
las pruebas o soportes documentales hicieron valer para tomar
la decisión argumentada en la resolución 03164 del 2019, 3. Que
se reconsidere la decisión toda vez que como se observa la
misma es nula de pleno derecho al no estar soportada bajo
supuestos facticos, 4. Se me notifique en debida forma y se me
dé una respuesta de fondo, pronta clara y oportuna en relación
con mis pretensiones. 5. De no ser favorables mis peticiones se
me den a conocer las razones de hecho y de derecho que
fundamenten esa decisión.
91. Que vencido los términos que la constitución en su artículo
23 y que la ley 1755 del 2015 contempla para dar respuesta
pronta a mi derecho de petición, interpuse vía correo electrónico
el 24 de Marzo del 2020, por cuanto no había atención al usuario
de manera presencial por parte del SENA en virtud de la
pandemia COVID 19, documento que configura el silencio
administrativo positivo con radicado No 7-2020-050292.
92. Que ante el constante silencio del SENA para responder
tanto mi derecho de petición con radicado No 73-1-2020-002009
como aceptar la configuración del silencio administrativo positivo
con radicado No 7-2020-050292, interpuse vía correo electrónico
memorial de impulso el 8 de Abril del 2020.
93. Que el mismo día 8 de abril del 2020 recibí vía correo
electrónico, los documentos solicitados en derecho de petición
radicado el 2 de Marzo con No 73-1-2020-002009.
94. Que con gran sorpresa, logro evidenciar que dentro de los
documentos solicitados, además del acta 1015, se encuentra
documento con radicado 73-2-2020-002192 y las sorpresivas e
irregulares actas que la instructora Adriana P Cuellar realizó para
la evaluación de mi etapa productiva.
95. Que dichas presentan múltiples irregularidades, las cuales
señale en cada una de ellas, como se logra evidenciar en los
documentos del acápite de PRUEBAS y ANEXO No X
96. Que el día 30 de Abril del 2020 radique a través de correo
electrónico, derecho de petición en la empresa COLTOLIMA
LTDA en el cual solicité que se establezca de manera escrita y
taxativa mi inocencia respecto al caso de la Tablet obsoleta de
la cual fui culpado injustamente, mismo hecho que consta al
señor gerente Oscar Romero.
97. Que el día 30 de Mayo del 2020 radiqué en la empresa
COLTOLIMA LTDA memorial de impulso para buscar respuesta
a mi derecho de petición radicado el pasado 30 de Abril.
98. Que el día 1 de Junio del 2020 recibí respuesta del
derecho de petición por parte de la empresa COLTOLIMA LTDA
en el que en palabras establece que “nunca ha puesto en duda
su honorabilidad y buen nombre” con respecto al tema de la
Tablet donde injustamente fui culpado.
99. Que desde la fecha, he enviado múltiples correos para
poder recopilar los elementos materiales probatorios, evidencia
física e información legalmente obtenida para sustentar este
mecanismo de protección constitucional de mis derechos
fundamentales.
100. Que soy cabeza de familia, soy la persona de la que
depende económicamente mi esposa, y que esta situación a
causado grave afectación a mi situación económica y ha logrado
afectar psicológicamente mi relación sentimental con mi
compañera y familiares.
II. DERECHOS VULNERADOS
Considero violados los derechos a la educación, al debido proceso, al
debido proceso en actuaciones disciplinarias en instituciones
educativas, al habeas data, a la defensa técnica, a la presunción de
inocencia, al buen nombre y a la honra, a la salud, a la igualdad, al
trabajo, a un trato justo de la constitución política de Colombia de
1991.
III. FUNDAMENTOS DE DERECHO
Derecho a la educación:
Con respecto a este, es importante remitirnos a la constitución política
de Colombia que reza en su artículo 67. “. La educación es un
derecho de la persona y un servicio público que tiene una función
social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la
técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura. La educación
formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la
paz y a la democracia; y en la práctica del trabajo y la recreación,
para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la
protección del ambiente. El Estado, la sociedad y la familia son
responsables de la educación, que será obligatoria entre los cinco y
los quince años de edad y que comprenderá como mínimo, un año de
preescolar y nueve de educación básica. La educación será gratuita
en las instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de derechos
académicos a quienes puedan sufragarlos. Corresponde al Estado
regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia de la
educación con el fin de velar por su calidad, por el cumplimiento
de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de
los educandos; garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y
asegurar a los menores las condiciones necesarias para su acceso y
permanencia en el sistema educativo. La Nación y las entidades
territoriales participarán en la dirección, financiación y administración
de los servicios educativos estatales, en los términos que señalen la
Constitución y la ley” Es entonces su señoría, que podemos entender
que la educación en nuestro país, es un derecho de rango
constitucional, que se presta a través de un servicio público, que de
igual manera es el Estado es uno de los actores llamado a garantizar a
sus ciudadanos el derecho a la Educación, de igual manera es el
Estado Colombiano el garante de regular y ejercer suprema inspección
y vigilancia con el fin de velar por el complimiento de sus fines.
Derecho a la educación: “El derecho a la educación implica un
proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se
cimienta en una concepción integral de la persona humana, de su
dignidad, de sus derechos y de sus deberes. Ésta se encuentra
regulada por la Carta Constitucional en los artículos 67, 68 y 69, como
un derecho de carácter fundamental y de servicio público, que
contiene una función social” Sentencia T 700/17
Derecho a la educación superior: Este derecho es fundamental y
goza de un carácter progresivo. En efecto, su fundamentalidad está
dada por su estrecha relación con la dignidad humana, en su
connotación de autonomía individual, ya que su práctica conlleva a
la elección de un proyecto de vida y la materialización de otros
principios y valores propios del ser humano; y su progresividad la
determina: i) la obligación del Estado de adoptar medidas, en un plazo
razonable, para lograr una mayor realización del derecho, de manera
que la simple actitud pasiva de éste se opone al principio en mención
(aquí encontramos la obligación del Estado de procurar el acceso
progresivo de las personas a las Universidades, mediante la adopción
de ciertas estrategias, dentro de las cuales encontramos facilitar
mecanismos financieros que hagan posible el acceso de las personas
a la educación superior, así como la garantía de que progresivamente
el nivel de cupos disponibles para el acceso al servicio se vayan
ampliando); (ii) la obligación de no imponer barreras injustificadas
sobre determinados grupos vulnerables y (iii) la prohibición de adoptar
medidas regresivas para la eficacia del derecho concernido. Sentencia
T0-068 del 2012 Su señoría, es importante advertir que una afectación
al legítimo derecho a la educación superior, se traduce entonces como
una afectación directa a los proyectos de vida del ciudadano que se le
vulnera su derecho, deteriorar entonces el derecho a la educación
superior de todo ciudadano es atentar contra el desarrollo y su
proyecto de vida, impactando entonces en su dignidad humana y en
su calidad de vida, como es en mi caso particular, pues al afectarme
mi derecho a la educación, fui privado de manera injusta, luego de
completar de manera objetiva todos y cada uno de los requisitos de la
etapa lectiva como la etapa productiva, de la culminación de mi
proceso para obtener mi título de tecnólogo profesional, esto a su vez
ha generado un detrimento en mi calidad de vida por cuanto he tenido
que renunciar a ofertas de trabajo que exigen como requisito el título
de tecnólogo profesional y con ello, se ha generado un impacto
negativo a la economía de mi hogar lo que se traduce entonces en una
calidad de vida precaria y un menor estándar dentro de mi dignidad
humana.
Debido Proceso:
Con respecto a la violación al debido proceso, es de recordar Señor
Juez, que la Corte Constitucional ha sido enfática en advertir que los
procesos disciplinarios dentro de las instituciones de educación
pública, no escapan de la órbita a los estándares que contempla el
artículo 29 de nuestra carta política, como lo demuestra la sentencia T-
700 del 2017 “Derecho al debido proceso Esta Corporación en
reiteradas oportunidades ha señalado que el derecho fundamental al
debido proceso, que se desprende del artículo 29 Superior, debe ser
garantizado en los procesos disciplinarios adelantados por las
instituciones educativas tanto de naturaleza pública o privada sobre
los estudiantes. Lo anterior por cuanto este derecho irradia sobre todo
en el derecho sancionador, por ello, es indispensable que las
decisiones adoptadas en el ámbito disciplinario de las instituciones
educativas sean producto del ejercicio del derecho a la defensa, de la
posibilidad de presentar pruebas y controvertir las que se alleguen y
de la consagración del non bis in ídem, entre otros”. Es por eso su
señoría, que incluso los procesos disciplinarios en instituciones de
educación pública, deben de garantizar entonces, el debido proceso
tanto formal como material, la presunción de inocencia, el derecho a
que se sea juzgado conforme a las leyes prexistentes, que además
que que le permita la defensa materia, si es el caso poder asistir
respaldado por su defensa técnica, que se le permita presentar
pruebas y controvertir las que se le alleguen en su contra, a no ser
juzgado dos veces por el mismo hecho.
En el caso particular su señoría, mi derecho al debido proceso, fue
vulnerado desde el momento en que se me obligó a realizar la
reposición de los días que dejé de trabajar por cuanto a mis
incapacidades, y es que, tal y como lo advertí antes, durante la
ejecución del contrato nunca se me informó ni por parte del SENA y
mucho menos por parte de la empresa COLTOLIMA LTDA la voluntad
de esta ultima de realizar una suspensión de mi contrato de
aprendizaje por mis incapacidades. Si bien es cierto, que el acuerdo
015 del 11 de Diciembre del 2003, expedido por el Consejo Directivo
Nacional del SENA establece en su artículo 5° “Articulo 5. Causales de
suspensión del contrato de aprendizaje. La relación de aprendizaje se
podrá interrumpir temporalmente en los siguientes casos:
1. Licencia de maternidad.
2. Incapacidades debidamente certificadas.
3. …”
También es cierto que dicha norma no es un DEBER sino una opción
o facultad que puede tener la empresa patrocinadora, por ende, si
miramos con mayor detenimiento, la norma advierte “se podrá
interrumpir temporalmente…” sino esta una opción que puede ejecutar
o no la empresa empleadora; de igual manera con respecto a la
suspensión, el SENA mediante concepto 153073 del 2013 advirtió que
la suspensión debía hacerse dentro del término de la incapacidad
medica del aprendiz al decir que “Es decir que durante la vigencia de
la incapacidad y si esta lo amerita, puede suspenderse el contrato de
aprendizaje, no obstante, subsiste la obligación del patrocinador de
efectuar los aportes a la EPS…” Es entonces su señoría, una
irregularidad el proceder tanto de la empresa COLTOLIMA LTDA como
del SENA, por cuanto 1. Durante la vigencia del contrato, no se me
informó sobre la suspensión de dicho contrato. 2. Durante la vigencia
de mis incapacidades nunca se me informó de la voluntad de sus
pender el contrato de aprendizaje. 3. Se cumplió el término del
contrato de aprendizaje y este feneció sin que ninguna de las partes
me manifestara suspensión o prorroga alguna de dicho contrato. 4.
Que de manera extemporánea al contrato y ya por fuera de la vigencia
de mis incapacidades, la empresa COLTOLIMA LTDA me informó que
debía asistir a sus instalaciones para firmar un acta de suspensión,
estando esta por fuera del término, la cual me vi obligado a firmar,
encontrándome en una posición desfavorable, aprovechándose la
empresa COLTOLIMA LTDA y el SENA de su posición dominante para
coaccionarme de firmarla, so pena de no poderme graduar. 5. Que
dicha acta para reponer los días, en ningún momento advierte la fecha
de la firma del documento, por lo anteriormente mencionado, pues
resulta irregular hacer una suspensión del mismo cuando este ya
había fenecido, como constancia de esto, se puede leer en la misma
acta de suspensión que dice “suspender el periodo de practica o etapa
productiva del APRENDIZ hasta el día 09 de Noviembre de 2019. ,
(sic) fecha en la cual finalizará su incapacidad” si se observa su
señoría, dicha “acta de suspensión” no se observa fecha desde
cuándo empieza la suspensión y menos se observa la fecha en la que
fue firmado el documento, por cuanto era evidente que si se colocaba
la fecha real del documento, era confesión manifiesta que dicha acta
se firmó de manera posterior a la terminación del contrato de
aprendizaje (01 de Noviembre del 2019).
En segunda instancia su señoría, además de ser la actuación
anteriormente mencionada IRREGULAR A TODA LUZ, es importante
también advertir que, pese a ello, acudí a las instalaciones de
COLTOLIMA LTDA durante once (11) de más, entre el 9 y el 23 de
Noviembre, y tan solo faltando 4 días para completar el total de 15
días que me vi obligado a reponer, habiendo ya tenido configurado la
confianza legítima, mis derechos adquiridos y la expectativa legitima,
se tomó la arbitraria decisión de cancelar el contrato de aprendizaje,
decisión desproporcionada a toda luz pues 1. Como dije
anteriormente, este contrato original ya había fenecido el pasado 1 de
Noviembre del 2019 y 2. Porque el “acta de suspensión” se firmó de
manera irregular tiempo después de cumplirse el termino del contrato
e incluso tiempo después de la suspensión del 9 de Noviembre del
2019. Y 3. Aun, asumiendo este hecho como un hecho superado, se
vulneró la confianza legítima y la presunción de buena fe que deposité
al momento de firmar dicho documento, pues a tan solo 4 días de
terminar dicha suspensión, fui retirado de etapa productiva y con esta
decisión, se me cancelaría posteriormente mi matricula, despojándome
de todo mi proceso de más de 2 años de aprendizaje y aportas de
obtener mi título de tecnólogo profesional.
De igual manera su señoría, y no conforme con el mal proceder con
respecto a los hechos anteriormente narrados, debo advertir que al
momento en que se adelantó el comité de evaluación el día 11 de
Diciembre del 2019, se cometió diversas irregularidades, que violaron
mis garantías procesales dentro del comité. Para empezar, debo decir
que ni antes, ni durante e incluso después de realizar el comité, se me
dio a conocer documento alguno donde reposara queja por parte del
personal administrativo de la empresa COLTOLIMA LTDA, ni las
evidencias de los supuestos reportes negativos realizados por la
instructora Adriana P Cuellar, y mucho menos memorando alguno por
parte de la empresa en la que realizaba mi etapa productiva, donde se
advirtiera llamado de atención alguno por la comisión de cualquier tipo
de falta dentro del desempeño de mis funciones. Los documentos que
se utilizaron por parte de la instructora Adriana P Cuellar como lo son
las constancias de evaluación, no las conocía, no tenía conocimiento
de ellas e incluso me atrevería a afirmar su señoría que estas, solo
fueron desarrolladas después de mi salida de la empresa COLTOLIMA
LTDA, pues como lo advertí, jamás tuve conocimiento de ellas durante
mi etapa productiva, ni siquiera al momento de la realización del
comité, por lo mismo no tuve la oportunidad de controvertir cada una
de las situaciones y defenderme en debida forma durante el comité,
cuando se me dio el uso de la palabra de manera precaria, tal como lo
advierte el artículo 29 de la constitución, pues no tuve oportunidad de
controvertir las pruebas utilizadas en mi contra.
También su señoría, es de recordar que aquí en este comité se
expuso a la palestra pública múltiples situaciones que nada tienen que
ver con mi relación académica como aprendiz SENA, que incluso
atienden a mi orbita personal, y que jamás se pidió autorización a mi
persona por parte de ningún funcionario, que nunca di consentimiento
previo para que se tratara esta información y menos aún, se expusiera
para que fuera considerada un agravante, como se realizó en el
comité de evaluación, cuando sin explicación alguna, se dio a conocer
que había tenido episodios de depresión y que en palabras de la
Psicóloga “había intentado quitarme la vida”, por esto su señoría,
considero que en dicho comité se me vulneró de manera
desproporcionada, además de mis garantías procesales, mi derecho al
HABEAS DATA, la cual se configura al momento de exponer dicha
situación ante los miembros del comité que trataban las supuestas
“faltas disciplinarias” cometidas durante mi etapa productiva, siendo
entonces esta situación completamente ajena a las que de manera
objetiva se debían de analizar dentro de dicho comité de evaluación,
sin embargo, al haber estado expuesto este tema dentro de la reunión,
claramente deja ver, que la Psicóloga además de exponer de manera
equivocada asuntos de la órbita personal, logra hacer de esta
situación un elemento de juicio que deteriora en detrimento mío el
proceso disciplinario, de lo contrario, no tendría sentido haberlo
expuesto, pues aquí en este comité buscaron la mayor cantidad de
elementos negativos para sustentar la decisión que más tarde se
tomaría. Considero su señoría, que además de la extralimitación a la
libertad de la administración de datos e información por parte de esta
profesional en Psicología, esta misma generó una incidencia en la
vulneración al debido proceso y a otros derechos fundamentales como
lo es la educación y el buen nombre. Es importante mencionar su
señoría, que la Corte en sentencia C-1011 de 2008, consideró que los
principios contenidos en la ley estatutaria de habeas data financiero
eran constitucionales y que, además, su aplicación era extensiva a
todas las bases de datos personales sin importar que la
regulación estudiada tenía un marcado carácter sectorial. Por lo
tanto su señoría, el manejo de información y la violación a dicha ley,
no solo compete en asuntos financieros, sino también, los principios
que pregona la ley de habeas data, permea toda clase de datos e
información de índole personal de los ciudadanos e individuos, de
manera que, la información que de manera irregular se expuso en
dicho comité, jamás contó con mi aprobación para ser expuesta de
esta manera, peor aún, cuando dicha información solo tenía el
propósito de argumentar, como si fuera una falta más, las supuestas
conductas irregulares por las que los directivos del SENA que
presidieron el comité, utilizaron para darle fuerza y sustentar la
decisión por la cual fue sancionado disciplinariamente. No siendo esto
suficiente, también se atrevió a decir en el comité que yo había
demandado a una empresa donde había laborado anteriormente,
generando aún más un pésimo concepto dentro del comité de mi
parte; dicho comentario que también se había replicado con
anterioridad en la empresa COLTOLIMA LTDA generando en sus
directivos desconfianza en mí, pues por mi situación de gravidez,
siempre se tuvo temor de que yo realizara acciones jurídicas contra la
empresa.
Incluso su señoría, tan irregular fue el comité que en esta reunión se
llegó a inculparme de una conducta tipificada dentro del código penal
sin ningún tipo de credibilidad o elemento material probatorio que lo
sustentara, cuando al advertir por parte del instructor José Gregorio
Ramírez, se dijo que yo lo había “amenazado” cuando jamás he
realizado dicha conducta, menos aún, he sido ni procesado ni
condenado por dicha conducta reprochable.
También es importante advertir su señoría, que en el comité también
se comentó lo sucedido el pasado mes de Junio del 2019 con respecto
a la TABLET, aduciendo alguna clase de responsabilidad por estos
hechos, aun sabiendo que la misma empresa COLTOLIMA LTDA
jamás realizó ninguna clase de anotación negativa o memorando en
mi hoja de vida por estos hechos, donde injustamente fui señalado de
hurto por parte de las directivas del SENA.
De igual manera, es irregular a toda luz, la manera como la instructora
Adriana P Cuellar, desmeritó sin ninguna clase de argumento válido,
mi convalecencia, haciendo ver de mis incapacidades, como si fueran
simuladas, cuando esta ni siquiera tiene formación profesional médica
para realizar dictámenes periciales médicos.
Todo lo anterior su señoría, y demás observaciones que usted puede
ver en el documento ACTA 1015 con fecha del 11 de diciembre 2019,
solo son elementos de valor que atentan contra mi buen nombre, mi
presunción de inocencia y que en su mayoría son de mi orbita
personal, más no, son elementos objetivos de juicio con respecto a
mis funciones como aprendiz SENA, cabe resaltar que en ningún
momento se me informó que esta clase de información iba a ser
tratada en dicho comité de evaluación, ni antes ni durante, tampoco se
me suministro copia de los documentos que ese día se tuvieron en
cuenta como fueron los informes de la instructora Adriana P Cuellar,
siendo esta situación a mi juicio irregular por cuanto no tuve la
oportunidad de refutar absolutamente ningún elemento material
probatorio de los que allí se utilizó, violando entonces mi derecho a la
defensa, si bien es cierto tuve la oportunidad de participar (por un
tiempo muy corto y breve) también es cierto que mi defensa solo pude
decir lo que creía que se estaba hablando allí, que eran situaciones
netamente propias a mi desempeño como aprendiz SENA en mi etapa
productiva más no a lo que se refiere a mi orbita personal; siendo esta
situación violatoria a mi defensa técnica, a mi buen nombre, a mi
presunción de inocencia.
Finalmente su señoria, “La Corte ha revisado casos en los que se ha
vulnerado el principio de buena fe y confianza legítima en materia de
educación superior. En éstos, prima la particularidad de que una vez
se genere la confianza legítima en los particulares, ésta no puede ser
defraudada, so pena de vulnerar el principio de la buena fe que debe
guiar las actuaciones de todas las personas” Sentencia T068- del 2012
Por tanto, le queda vedada a la Administración cambiar “situaciones
jurídicas originadas en actuaciones precedentes que generan
expectativas justificadas (y en ese sentido legítimas) en los
ciudadanos, con base en la seriedad que -se presume- informa las
actuaciones de las autoridades públicas, en virtud del principio de
buena fe y de la inadmisibilidad de conductas arbitrarias, que
caracteriza al estado constitucional de derecho” Sentencia T068- del
2012
En materia de educación, el principio de la confianza legítima se ha
aplicado cuando al administrado se le ha generado una
expectativa seria y fundada de que las actuaciones posteriores de la
administración, y en casos excepcionales de los particulares, serán
consecuentes con sus actos precedentes, lo cual generan una
convicción de estabilidad en sus acciones
Al momento de presentar mi último día, como lo estableció el contrato
original, sin que se me hubiese avisado de prorroga o modificación
alguna, entendí que este jamás sufrió modificación alguna y es
entonces donde mi sentir indicó que había cumplido con todos y cada
uno de los requisitos dentro de mi formación académica para optar por
el título, creo que si bien es cierto que mis derechos adquiridos se
configuraron mucho antes de ese día, considero que ese día se
materializaron pues culminaba el último día del contrato y con el último
día de mi formación tanto lectiva como productiva.
La conducta por parte de la institución educativa y la empresa
patrocinadora, generó la fundada expectativa de terminar el contrato
de aprendizaje, en efecto, por fuera del término. Al momento de
realizar la “suspensión” por fuera del término del contrato, pues este
ya había fenecido al momento de sugerir la “reposición” de los días
dejados de laborar por cuanto a las incapacidades médicas, se
configuró una confianza legítima que genera las expectativas válidas
para este caso. En este sentido la corte constitucional ha reiterado en
multiples sentencias, como en la T-365 del 2015 “no le es dado a las
autoridades desconocer abruptamente la confianza que su acción
u omisión había generado en los particulares, máxime cuando
ello compromete el ejercicio de sus derechos fundamentales” Así
las cosas, en el entendido que el contrato de aprendizaje ya había
fenecido, que jamás la empresa COLTILIMA LTDA adelantó
procedimiento administrativo alguno para suspender el contrato de
aprendizaje, y que solo esperó, ya por fuera del termino del contrato, a
solicitar la “reposición” de los días, se entiende entonces SR juez que
mi contrato ya había sido culminado y mi proceso de retiro de la
empresa se realizó con todos los procedimientos en sistema, solo me
dispuse “coaccionado” a reponer los días dejados de trabajar para
simplemente culminar este último requisito para obtener mi título de
TECNOLOGO EN GESTION LOGISTICA.
La misma sentencia anteriormente mencionada, nos da un poco más
de claridad al advertir que “el juez [tiene que] determinar el alcance
que debe dársele al error de la universidad, para lo cual ha dicho
la Corte que debe tomarse en consideración dos principios
adicionales: la buena fe y la primacía de lo sustancial sobre lo
formal. El principio de buena fe, que fue consagrado en el artículo
83 de la Constitución y de acuerdo con el que, “las autoridades y
los particulares deben ser coherentes en sus actuaciones y
respetar los compromisos adquiridos en sus acuerdos y
convenios”[24], de suerte que sus “comportamientos se ajusten a
una conducta honesta y leal”
En este caso su señoría, se debió tener en cuenta el principio de la
buena fe valorando el respeto por el compromiso adquirido por ambas
partes para “reponer” los días en la incapacidad y que esto no
generara tal resultado tan perjudicial y negativo para mi proceso de
formación académico.
IV. PETICIONES
PRIMERA: Que se amparen mis derechos fundamentales a la
a la educación, al debido proceso, al debido proceso en
actuaciones disciplinarias en instituciones educativas, al
habeas data, a la defensa técnica, a la presunción de
inocencia, al buen nombre y a la honra, a la salud, a la
igualdad, al trabajo, a un trato justo de la constitución política
de Colombia de 1991.
SEGUNDA: Que se revoque los actos administrativos,
resolución N° 73-03164 del 2019, 73-00012 del 2020 y 73-
00225 del 2020 por medio del cual fue impuesta y confirmada
la sanción disciplinaria de cancelación de matrícula.
SEGUNDA: Como consecuencia al amparo anterior, se
ordene al SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE SENA-
REGIONAL TOLIMA, que se me reintegre al programa de
formación “tecnólogo en operaciones logísticas” de inmediato
y se me restablezca mi matricula académica.
TERCERA: Que se declare finalizado el contrato de
aprendizaje y cumplimiento al día de todas y cada una de las
obligaciones del objeto del mismo para con la empresa
COLTOLIMA LTDA.
CUARTO: Que como consecuencia del amparo anterior, se
declare el cumplimiento de mi etapa productiva.
QUINTO: Que como consecuencia del amparo anterior, se
ordene al SERVCIO NACIONAL DE APRENDIZAJE SENA
REGIONAL TOLIMA, permitir la terminación de mi programa
de formación “tecnólogo en operaciones logísticas” y se me
permita presentar mis requisitos y continuar con el proceso
para optar el título de mi formación académica.
V. PRUEBAS.
1. Copia del carnet aprendiz SENA
2. Copia del Contrato de Aprendizaje entre Jorge Iván Murcia
Gómez y COLTOLIMA LTDA de fecha del 2 de mayo al 1 de
noviembre del 2019.
3. Copia carnet como aprendiz “practicante” de etapa productiva de
COLTOLIMA LTDA.
4. Copia del formato de planeación, seguimiento y evaluación etapa
productiva, primer trimestre, con fecha del 15 de Agosto del
2019.
5. Copia del historial médico donde adjunto todas y cada una de
mis incapacidades.
6. Copia del “acta de suspensión” donde se me obliga a reponer
los días que estuve incapacitado.
7. Copia de documento de cancelación de contrato de aprendizaje
con fecha del 23 de Noviembre del 2019, la cual no estuve de
acuerdo en firmar.
8. Copia del documento con radicado 73-1-2019-013305 en el cual
advierto al SENA no estar de acuerdo con la evaluación irregular
que realizó Adriana P Cuellar.
9. Copia del documento con radicado 73-1-2019-013938 en el cual
expresé mis controversias por las cuales había sido citado al
comité de evaluación.
10. Copia del acta 1015 del 11 de Diciembre del 2019, en la
cual se realiza el COMITÉ DE EVALUACION Y SEGUIMIENTO
DE ETAPA PRODUCTIVA.
11. Copia de la resolución 73-03164 de Diciembre del 2019
donde se me CANCELA EL REGISTRO ACADEMICO.
12. Copia de mi recurso de apelación contra la resolución 73-
03164 de Diciembre del 2019, el cual tiene número de radicado
73-1-2019-014313 del 30 de Diciembre del 2019.
13. Copia de la resolución No 73-00012 del 2020 en la cual
confirman la decisión tomada en la resolución 73-03164 del
2019.
14. Copia de la resolución No 73-00225 del 2020 en la cual se
rechaza recurso de reposición contra la resolución 73-03164.
15. Copia del derecho de petición con radicado N°73-1-2020-
002009 con fecha del 02/03/2020.
16. Copia del documento de SILENCIO ADMINISTRATIVO
POSITIVO del radicado 73-1-2020-002009.
17. Copia memorial de impulso con fecha de abril del 2020.
18. Copia del correo electrónico por medio del cual fue
respondida mi solicitud.
19. Copia de las actas de seguimiento aprendiz SENA etapa
productiva, con observaciones realizadas por mi persona, con
respecto a las irregularidades que presentan las mismas.
20. Copia del derecho de petición radicado en la empresa
COLTOLIMA LTDA con fecha del 30 de Abril del 2020.
21. Copia del memorial de impulso contra COLTOLIMA LTDA
por la no respuesta a mi derecho de petición, con fecha de
radicado el día 30 de Mayo del 2020
22. Respuesta al Derecho de Petición por parte de
COLTOLIMA LTDA, con fecha del 1 de Junio del 2020.
23. Copia de la Constancia laboral expedida por la empresa
COLTOLIMA LTDA con fecha del 23 de Noviembre del 2019.
24. Copia de la Junta Regional de Calificación Medica
Regional donde se confirma que estoy ad portas de ser valorado
por la misma para determinar el grado de afectación con
respecto a lo sufrido en mi pie, con fecha del 14 de Agosto del
2020.
VI. ANEXOS
1. Copia de la cedula de identidad.
2. Los documentos relacionados en el acápite de pruebas.
VII. DECLARACION JURAMENTADA
De conformidad al artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, por medio del
presente manifiesto, bajo la gravedad de juramento que no he
promovido otra acción de tutela con base en los hechos aquí narrados.
VIII. NOTIFICACIONES
Las mías, las podrán realizar de manera física a la Cra 10ª # 44-46
Piso 2 Barrio Calarcá de la ciudad de Ibagué, o de manera virtual por
correo electrónico jimurcia41@[Link]
ivanmurciagomez22@[Link]
Al SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE SENA REGIONAL
TOLIMA a la Cra 1 # 42-144 de Ibagué Tolima o de manera virtual a
los correos servicioalciudadano@[Link]
subdireccioncomercio@[Link] lverar@[Link]
Cordialmente
JORGE IVAN MURCIA GOMÉZ
CC. [Link] Ibagué
Cel 3222938948