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Sobre El Prepucio

Este documento proporciona información sobre la circuncisión masculina y el desarrollo normal del prepucio en los niños. Explica que la circuncisión, que elimina el prepucio, rara vez es médicamente necesaria y puede ser dañina. También busca combatir mitos sobre la higiene y las enfermedades, y educar sobre el desarrollo saludable del prepucio en la niñez para evitar circuncisiones innecesarias. El documento incluye enlaces a estudios médicos y organizaciones que brindan

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Sobre El Prepucio

Este documento proporciona información sobre la circuncisión masculina y el desarrollo normal del prepucio en los niños. Explica que la circuncisión, que elimina el prepucio, rara vez es médicamente necesaria y puede ser dañina. También busca combatir mitos sobre la higiene y las enfermedades, y educar sobre el desarrollo saludable del prepucio en la niñez para evitar circuncisiones innecesarias. El documento incluye enlaces a estudios médicos y organizaciones que brindan

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1

La Circuncisión y el Desarrollo del Prepucio en


el Niño: Información y Consideraciones.
Estimada mamá, estimado papá, doctor o doctora:
Presentamos este paquete informativo porque queremos que sepas
que la circuncisión masculina (que lamentablemente, sigue siendo una
práctica común) es totalmente innecesaria en la gran mayoría de los
casos, e incluso puede ser dañina.
¿Qué es la circuncisión?... Es una operación, realizada comúnmente
a bebés o niños pequeños – pero que puede hacérsele a hombres de
cualquier edad –, en la cual un doctor corta el prepucio, la piel que
cubre el glande o “cabeza” del pene. La circuncisión elimina el prepucio,
dejando el glande expuesto permanentemente. Muchos padres siguen
aceptando la circuncisión para sus hijos; porque no saben que el
prepucio es una parte útil, funcional y sensible del pene.
El prepucio protege al glande, además de tener funciones sexuales
importantes, enriqueciendo el placer sexual tanto del hombre como de
su compañera; y a muchísimos hombres no les gusta que se les haya
cortado sin su consentimiento.
El prepucio no es "piel extra", es una parte integral del pene; no es
un “resto” ni una parte “inservible”, sino que por el contrario es piel
altamente especializada, que tiene roles sensoriales y de protección. No
debe ser eliminado a la ligera del cuerpo de un niño, sin razones de
verdadera necesidad médica urgente; ni por mitos "médicos" o "de
higiene", ni tampoco por razones sociales, culturales o religiosas.
El prepucio está diseñado para permanecer ahí... ¡por eso todos los
hombres nacen con él!
También, lamentablemente, muchos médicos desconocen cómo es el
desarrollo normal del prepucio (pues durante muchas décadas
simplemente lo cortaban, y lo único que aprendían en sus textos y
Facultades de Medicina era cómo cortarlo); y es común que
diagnostiquen "problemas", que en realidad son condiciones
perfectamente normales del crecimiento del niño.
2

¿Qué tal si te dijéramos que…


 La circuncisión casi nunca es necesaria.
 Su práctica “de rutina” no da ningún beneficio concreto a
la salud y al contrario, puede hacer daño…
 Y además, ¡el cuidado e higiene del pene de un niño
intacto es sumamente fácil!
En nuestros países latinos, muchos doctores están acostumbrados a
hacer circuncisión ante la primera señal de un problema o anomalía
en el prepucio, por muy leve que sea; cuando en realidad existen otros
tratamientos más benignos y menos radicales que podrían usarse.

Se incluyen aquí muchos enlaces a otras páginas y archivos; no sólo


sobre la circuncisión, sino también sobre el desarrollo normal del
prepucio. Encontrarás folletos informativos, artículos escritos por
doctores, estudios médicos que puedes leer, enlaces a videos... todo lo
cual puedes compartir con tus conocidos. ¡Ayúdanos a difundirlo!
¡Reenvía, comparte o regala impreso este documento a más mamás,
papás, futuros padres, doctores, enfermeras o parteras!... Al final del
documento, podrás encontrar también nuestras fuentes, referencias y
mucha más bibliografía para consulta.
(Para cuidar de la Tierra, no recomendamos imprimir este texto, pero quizá una
sola copia impresa les puede servir a varias personas sin acceso a Internet).
3

Índice – Haz click para ir a la sección de tu interés:


… ¡O continúa hacia abajo para seguir leyendo el documento completo!
Nota: Si ves este documento en línea, los links del Índice no funcionarán.
DESCÁRGALO a tu computadora, celular o tablet para que funcionen.

1. ¿Quiénes somos? …………………………………………………………….. pág. 5


2. ¿Qué es la circuncisión? ............................................................... 6
a. ¿Por qué se hace? ................................................................ 8
b. ¿Cómo se hace? …………………………………………………………….. 11
3. ¿Qué es el prepucio? ……………………………………………………………… 19
4. ¿Por qué la circuncisión se volvió una costumbre médica?......... 24
5. ¿Por qué decimos que es dañina la circuncisión? …………………… 30
6. ¿Es cierto que la circuncisión “previene enfermedades de
transmisión sexual”? ………………………………………………………………. 31
a. La Circuncisión y el SIDA ………………………………………………… 35
7. Circuncisión e Higiene: ¿es necesaria la circuncisión para tener
una buena higiene? ………………………………………………………………… 37
8. El desarrollo normal del prepucio, y la confusión sobre la fimosis.
Qué es “fimosis” y por qué tu hijo NO tiene ningún problema … 38
a. ¡NUNCA se debe forzar el prepucio del niño, NO retraerlo
por la fuerza! …………………………………………………………………. 43
9. ¿Qué hago si a mi hijo ya le forzaron el prepucio? ………………….. 48
10. ¿Cómo limpio los genitales de mi bebé? ………………………… 49
11. ¿Por qué hay una “grasita blanca” o “bolitas blancas” en el
pene de mi hijo? …………………………………………………………………….. 51
12. El prepucio de mi hijo se “infla” como un globito cuando
orina, ¿es normal? ¿Tiene un problema? ……………………………….. 53
13. Mi hijo ya logró retraer y dice que le duele, ¿es normal?... 54
14. ¿Cuándo existe una verdadera “fimosis”, y qué se puede
hacer al respecto?/Soy adulto y no logro retraer mi prepucio…. 56
a. ¿Cómo puedo saber si mi hijo irá a tener una verdadera
“fimosis” al crecer? ………………………………………………………… 60
4

b. ¿Qué es la “parafimosis”, y se necesita circuncisión para


tratarla? …………………………………………………………………. pág. 61
15. Mi hijo tiene el frenillo corto y eso impide retraer su
prepucio. ¿Qué se puede hacer? ………………………………………….... 62
16. ¿Cuándo es en verdad necesaria una circuncisión? ………… 65
17. ¿La circuncisión previene o cura infecciones urinarias? ….. 67
18. ¿La circuncisión previene el cáncer de pene? …………………. 70
19. ¿Qué ventajas tiene la circuncisión? ………………………….……. 71
20. ¿Qué dicen las Asociaciones Pediátricas del mundo sobre la
circuncisión de rutina? ……………………………………………………………. 72
21. ¿Qué riesgos tiene la circuncisión? …………………………………. 77
22. ¿Es dolorosa la circuncisión? …………………………………………… 79
23. Vida sexual: ¿puede la circuncisión afectarla? ………………… 82
24. Circuncisión neonatal y lactancia materna ……………………… 91
25. Circuncisión y crianza con apego (o crianza respetuosa)….. 92
26. Integridad corporal. Respetar y proteger todo el cuerpo: de
todos y de todas .......................................................................... 94
27. ¿Es aceptable hacerle a un niño una operación genital "por
estética"? ………………………………………………………………………………… 98
28. ... ¿Y si fueran niñas? ¿Les haríamos algo parecido? ………. 99
29. Religión: somos padres cristianos o católicos. ¿Es necesaria
la circuncisión en nuestra religión? ……………………………………….. 105
30. Somos padres judíos. ¿Qué hay de nuestra religión?.........106
31. Somos padres musulmanes. ¿Qué hay de nuestra religión?108
32. Soy un hombre circuncidado, y quiero que mi hijo se parezca
a mí. ………………………………………………………………………………………. 110
33. Soy doctor(a), pediatra, enfermero(a), ginecólogo(a),
neonatólogo(a), doula o educador(a) prenatal.......................... 112
34. Ya tengo un hijo más grande al que le hicimos circuncisión.
¿Qué hago con mi nuevo bebé? ……………………………………………. 113
35. ¡Comparte esta información! ………………………………………… 114
5

1. ¿Quiénes somos? (visítanos en Facebook)


Nos dedicamos a difundir información médica, actualizada y verificada.
Creemos en la integridad corporal como un derecho humano de todos,
tanto hombres como mujeres, niños y niñas.
Representamos en México a la organización NOCIRC (National
Organization of Circumcision Information and Resource Centers –
haz click), con el nombre de “México Intacto”.

Los padres de hoy están


diciendo “No” a la circuncisión.
Visita: [Link]

Nuestro tema es la ética médica; y buscamos combatir la práctica de la


circuncisión infantil, especialmente la que se hace "de rutina", y sin
ninguna supuesta necesidad médica.
También proporcionamos información acerca del desarrollo normal del
prepucio. Pues lamentablemente, existen muchos malentendidos sobre
este tema, no sólo entre mamás y papás sino incluso entre doctores
que poseen información obsoleta.
En Latinoamérica ya no es muy común que los padres elijan circuncidar
a sus bebés como rutina, pues las asociaciones médicas ya no lo
recomiendan. Pero lo que sí sigue siendo muy
común, es la desinformación y los mitos acerca de
cómo se desarrolla el prepucio de un niño – y esta
desinformación, muchas veces, se termina
traduciendo en circuncisiones innecesarias.
(Volver al Índice)
6

2. ¿Qué es la circuncisión?
Como se dijo antes, la circuncisión es una cirugía que consiste en la
ablación o extirpación del prepucio. Esto quiere decir que un
doctor corta y elimina el prepucio del pene del varón.
Hacemos énfasis en que la circuncisión “corta y elimina” el prepucio,
porque nos hemos encontrado casos en que madres y padres poco
informados aceptaron hacerle la circuncisión a su hijo sin saber bien
qué era lo que iba a ocurrir, o cómo se hace el procedimiento; o bien
el doctor nunca les explicó cómo se iba a ver el resultado, o no usó las
palabras correctas para describirlo.
Ha habido madres que malentendieron lo de “cortar el prepucio”,
pensando que a su hijo simplemente le iban a “hacer un cortecito
lateral” con el fin de echar el prepucio hacia atrás o “arremangarlo”… y
al ver el resultado, les sorprendió ver que el prepucio ya no estaba ahí.
Hay quienes describen a la circuncisión diciendo cosas como “es un
cortecito muy pequeño, del pellejito que está en la puntita de su pene”;
usando diminutivos sólo porque el bebé y todo su cuerpo son
pequeños, pero sin explicar que la circuncisión elimina una buena
parte del sistema de piel externa del pene.
7

Si esa piel, en su tamaño adulto, se extendiera completa sobre una


superficie, sería casi del tamaño de una tarjeta postal (ya que el
prepucio posee dos “caras”, una interna y otra externa).
Por supuesto que el prepucio de un bebé “es muy pequeño”, igual que
el resto de su pene, y sus deditos y sus pies son pequeños, pero eso no
significa que la circuncisión sea insignificante. Es como decir que no
importaría cortarle un dedo al bebé, sólo porque el dedito es bien
pequeño.

Aclarando nuevamente: en un pene circuncidado,


el prepucio no está simplemente “recorrido hacia
atrás”, sino que se cortó quirúrgicamente, se
eliminó mediante cirugía.

(Volver al Índice)
8

2.a. ¿Por qué se hace la circuncisión?


La circuncisión es una costumbre que ha ido declinando, pero todavía
se les hace a muchos niños y adultos, en nuestro país y en el mundo.
(No hablaremos aquí de las circuncisiones religiosas, que otros grupos
hacen por otros motivos. Por ahora hablaremos sólo de la circuncisión
como práctica médica; en México, Latinoamérica y Estados Unidos).
En algún tiempo la circuncisión fue muy común en Estados Unidos. Allá,
casi el 90% de todos los varones nacidos entre los años de 1950 hasta
1990 eran circuncidados de rutina, y fue una costumbre que copiaron
las academias médicas mexicanas y latinoamericanas.
Sin embargo, hoy en día la tasa de circuncisiones en Estados Unidos ya
ha ido bajando mucho; desde ese 90% de hace algunas décadas, hasta
cerca del 50%, o un poco menos, de los niños nacidos ahora. Gracias al
Internet, tenemos más información para tomar mejores decisiones.
Aunque en México y Latinoamérica la circuncisión nunca llegó a ser tan
popular como en Estados Unidos, también en nuestra parte del mundo
se circuncidaba de rutina a muchos varones, hasta hace relativamente
poco. Fue más o menos en la década de 1990, cuando en México dejó
de recomendarse que se practicara la circuncisión rutinaria al nacer.
En México, la práctica siempre ha sido rara en poblaciones pequeñas;
pero sigue siendo más común en las ciudades grandes como Ciudad de
México, Guadalajara y Monterrey, y con mayor frecuencia entre las
clases sociales más acomodadas. Sucede algo parecido en el resto de
países latinos. Para algunas personas, tener
circuncisión era algo así como “una marca de
la clase alta”; algo que la gente con recursos
le hacía a sus bebés porque creían que era
más higiénico y saludable (cosa que hoy
sabemos que es falsa), pero sobre todo
porque podían pagarlo.
Lamentablemente, ¡los recursos altos no
siempre significan mejores prácticas de
salud!
9

Hoy en día, en México y


Latinoamérica, ya no es común que
la circuncisión se practique como
rutina a los bebés. Sin embargo,
aún persisten mitos y
desinformación – incluso entre los
propios doctores –, que hacen que
muchos médicos la recomienden
ante casos de “problemas” que, o bien son parte normal del
crecimiento del niño, o bien podrían resolverse con tratamientos más
benignos.
Una ocurrencia muy común en nuestros países latinos es que muchas
madres y padres no querían inicialmente hacerle la circuncisión a su
hijo, pero debido a un diagnóstico mal realizado, o a la desinformación
acerca de cómo se desarrolla normalmente el prepucio infantil,
terminan pensado que el niño “tiene un problema y es necesario
operarlo”… haciéndole una circuncisión que, muy probablemente, el
pequeño no necesitaba en realidad.
Así pues, en nuestro contexto cultural de México y Latinoamérica, la
circuncisión se hace principalmente por dos razones:
 La primera es que mucha gente (padres, madres y doctores)
piensan que el prepucio "no sirve", que “causa problemas”, o que
es sólo “piel extra", y eligen cortarlo de forma “preventiva”. Cuando
decimos que una circuncisión es hecha “de rutina”, nos referimos a
eso: las que se hacen sin que exista ningún supuesto “problema”.
 Y la segunda razón – hoy en día mucho más común que la primera –
son los malos diagnósticos, de supuestos “problemas” con el
prepucio (fimosis, etc., que explicaremos más adelante).
Incluso mucha gente que elige no circuncidar a sus hijos, aun así piensa
que el prepucio es “tejido inútil”. Esto es falso, pues el prepucio tiene
sus propias funciones, que explicaremos más adelante. El hecho de
que un varón pueda vivir, tener relaciones sexuales, eyacular y
reproducirse sin prepucio, no significa que el prepucio “sea inservible”.
10

Ha quedado pendiente la educación acerca de por qué el prepucio es


una parte útil, natural, funcional y sana del pene. No basta con saber
que la circuncisión es casi siempre innecesaria: también deberíamos
educarnos acerca de cuáles son las funciones del prepucio, y para qué
sirve ese tejido que antes elegíamos cortar.
Nuestro “default” debería ser conservar el prepucio, y no eliminarlo a
la primera señal de un “problema”. La inmensa mayoría de las veces,
ese supuesto “problema” en realidad es parte del desarrollo normal
del varón. E incluso cuando sí existe una situación problemática, casi
siempre puede resolverse sin cortar nada.
Otros aún piensan que el prepucio de un hombre es “sucio” o “feo”.
Respecto a “sucio”, nosotros respondemos que el prepucio es igual de
“sucio” o de “limpio” que los genitales femeninos: puede lavarse con
agua y jabón, y será tan sucio o tan limpio como lo mantenga el dueño
del cuerpo. Nadie sugiere cortarles partes a las mujeres “por higiene”.
Y acerca de si el prepucio está “feo” o no, esa es una opinión estética
que es totalmente subjetiva, y también es cultural: hay culturas donde
se cree que los genitales femeninos son feos o problemáticos, y que por
ello se les deben cortar partes. Mientras que en otras culturas (como
los antiguos griegos) el prepucio masculino era considerado hermoso.
Pero sobre todo, nosotros proponemos que el dueño del cuerpo debe
ser quien decida si quiere hacerse una operación estética en sus
genitales. Hacer circuncisión “por estética” a un menor de edad, es un
absurdo moral.
Dos excelentes
documentales en
video sobre la
circuncisión:
“An Elephant in the
Hospital” (subtítulos
posibles en español)
“Public Service
Announcement on
Circumcision”
(Volver al Índice)
11

2.b. ¿Cómo se hace la circuncisión?


Hay diferentes métodos, los tres más comunes son: usando la pinza
Gomco, usando la pinza Mogen, o usando un artefacto llamado
Plastibell (también conocido como “campana plástica”). Sin embargo,
en los tres casos el procedimiento es parecido, e inicia colocando al
bebé sobre una plancha para inmovilizarlo:

La plancha donde se sujeta al bebé para ser circuncidado, llamada en inglés


“circumstraint”.

Sin embargo, para poder cortar el prepucio de un bebé, primero debe


llevarse a cabo el proceso de “despegarlo”. Cuando nace el bebé varón,
el prepucio se encuentra siempre pegado y muy cerrado sobre el
glande. De hecho, es normal que siga así durante los años de la
infancia. Y dado que el prepucio se encuentra fuertemente pegado en
los bebés y niños pequeños; para cortarlo el doctor debe primero
separarlo del glande con una pinza (esto es como si se arrancara la uña
del dedo, separándola con una pinza metálica), e insertando entre
ambos una varilla metálica para romper todas las adhesiones. Un
proceso que por supuesto, puede ser sumamente doloroso.
Después, el doctor debe aplastar el prepucio con abrazaderas médicas
(“pinzas” o “clamps”) que crean un torniquete para que no sangre
tanto, ya que el prepucio es una parte altamente vascularizada (es
decir, atravesado por muchas venas), que sangraría muchísimo si se
cortara directamente y sin “comprimirlo” primero.
Finalmente, se corta el prepucio con bisturí o tijeras médicas.
12

Describiremos cada método a continuación:

(Volver al Índice)

 La circuncisión con pinza Gomco:


Para utilizar la pinza Gomco, el doctor deberá primero hacer un corte
lateral (llamado “dorsal slit” en la imagen siguiente), para poder
insertar la campana metálica Gomco entre el prepucio y el glande:

Así se ve la pinza Gomco:


13

Y se utiliza siguiendo éstos pasos:


A. Se corta dorsalmente el
prepucio, se despega y se retrae
del glande.

B. Se aplica la campana metálica


sobre el glande.

C. Se rodea la campana con el


prepucio.

D. Se inserta la campana,
envuelta con el prepucio, por el
agujero en la base de la pinza, se
amarra la punta, y se aprieta la
tuerca para aplicar presión
mecánica.

E. Se corta el prepucio con


bisturí, alrededor de la campana.

(Volver al Índice)

 La circuncisión con pinza Mogen:

La pinza Mogen se ve así:

Pinza Mogen abierta. El prepucio pasa entre la


abertura central, y luego se cierra.
14

Y el procedimiento es ligeramente distinto:

La imagen “A” ilustra las adhesiones normales entre el glande y el prepucio.


El paso “B” muestra cómo se rompen las adhesiones con una varilla metálica,
para poder separar el glande del prepucio.
En el paso “C”, el prepucio se ubicó dentro de la pinza y ésta se cerró a presión. El
bisturí está cortando.

Con respecto a la pinza Mogen, es nuestro deber informar que, encima


de los riesgos normales de una circuncisión, han sucedido una gran
cantidad de accidentes por utilizar esta pinza; e incluso un fabricante
de pinzas Mogen quebró hace poco debido a las demandas judiciales
tras varios accidentes. Y es que ésta herramienta conlleva un riesgo de
lesión muy particular. A diferencia de la pinza Gomco o la Plastibell, la
pinza Mogen no utiliza ningún tipo de “campana” para proteger el
glande. Esto quiere decir que el operador corta sin visualizar qué está
cortando exactamente, lo que ha resultado en accidentes donde el
bisturí corta parte o la totalidad del glande. La siguiente imagen ilustra
cómo puede ocurrir tal accidente:
15

El glande del bebé puede ser tan pequeño, que una parte de él podría “pasar”
entre las dos hojas de la pinza, y ser accidentalmente cortado por el bisturí.

Aunque en principio la pinza “no debería” permitir el paso del glande,


es posible que pinzas más viejas hayan cedido un poco y se abran más
de la cuenta, o también algunos bebés tienen diferencias anatómicas,
por ejemplo bebés con penes más pequeños o prepucios más gruesos,
donde parte del glande logra pasar entre las dos hojas de la pinza antes
de que ésta se cierre.
Así que, no solamente la circuncisión es innecesaria y dañina en la gran
mayoría de los casos, sino que además, sin duda la pinza Mogen es la
peor opción posible para realizarla. Su fabricación debió haberse
prohibido tras los primeros accidentes, pues los fallos en su diseño son
imperdonables. Incluso en una circuncisión que sea legítimamente
necesaria, el uso profesional de la pinza Mogen no debería justificarse
jamás.

(Volver al Índice)
16

 La circuncisión con Plastibell (“campana plástica”)


El otro método más utilizado es la campana plástica (“Plastibell”),
método que algunos doctores engañosamente presentan como más
"natural" y como un método para "hacer circuncisión sin cortar" – lo
cual es falso. No es posible hacer una circuncisión “sin cortar”.
El concepto de la Plastibell es introducir una campana plástica entre el
glande y el prepucio (en lugar de la campana metálica de la Gomco).
Una cuerda se amarra alrededor de la campana para cortar la
circulación al prepucio y causarle necrosis, con lo cual el tejido muere,
se reseca y finalmente se cae a los pocos días – dejando en su lugar la
cicatriz característica.
17

Para introducir la campana plástica es necesario seguir los mismos


pasos de la Gomco: inyectar la anestesia si es que se utiliza, introducir
un instrumento para romper la sinequia (la membrana que conecta al
prepucio con el glande), y hacer un corte dorsal para poder abrir el
prepucio e insertar la campana.
Cuando la campana está en su sitio, se amarra la cuerda fuertemente y
se corta el exceso para evitar que se enrede o se suelte. La mayoría de
los doctores corta el prepucio con un bisturí o tijera. Otros lo dejan en
su lugar, que se reseque y finalmente se caiga. La campana y su cuerda
permanecen en su lugar por una semana a diez días, cuando se debe
desprender por sí sola.
Los padres a menudo se van con la idea de que la campana es “para
proteger al glande”. La verdad es que el propósito de la campana es
evitar la hemorragia (por la presión aplicada al tejido entre la cuerda y
la campana) y evitar las adhesiones entre el glande y el prepucio.
La Plastibell, al dejar un instrumento quirúrgico en el sitio de la cirugía,
brinda unos cuantos riesgos adicionales, especialmente si el tamaño
de la campana se estima inadecuadamente. Por ejemplo la campana se
puede desplazar, causando presión al pene y dificultando la orina, o el
pene se puede inflamar. En caso de retención de orina, es necesario
asistir de inmediato a urgencias para reubicar la campana o removerla
si es necesario. El método Plastibell, por lo tanto, también es riesgoso,
y también se han dado casos de accidentes graves al utilizarlo.
Si la campana se mueve, puede llevar a que la piel sane fuera de lugar,
haciendo que el tronco del pene pierda parte de la piel que lo debería
cubrir.

Campanas Plastibell y el
cordón que se usa para
amarrar el prepucio.
18

Sea cual sea el método utilizado, todo este


proceso es con frecuencia dolorosísimo para
el infante, sobre todo porque hay muchos
médicos que no utilizan anestesia para
realizarlo, en especial si se trata de recién
nacidos. Duele tanto, que por eso existe ésa
plancha especial donde se sujeta al bebé para
que no se mueva mientras dura la operación.
Esto es algo que nunca le haríamos por la fuerza a un adulto, en
especial si no existe una necesidad urgente. ¿Por qué a un bebé sí?
La circuncisión, cuando se practicaba “de rutina” hace algunos años, se
hacía generalmente sin anestesia. Muchos doctores así se la siguen
haciendo a los recién nacidos, en Estados Unidos y en México, y en
cualquier país donde se haga. Algunos sólo utilizan anestesia en el caso
de niños más grandes. Algunos profesionales incluso promueven con
orgullo la circuncisión hecha así, porque sin el costo de la anestesia
"sale más barato", y sin tener que esperar a que la anestesia haga
efecto, "es más rápido"...
También, otros doctores se negaban a usar anestesia por los riesgos
altos o los posibles efectos secundarios que la anestesia puede tener en
los bebés, lo cual es cierto. La
anestesia general sobre todo (la
que consiste en “dormir” al
paciente), es riesgosísima en un
recién nacido.
Folleto de NOCIRC, en español:
“Respuesta a sus preguntas
sobre la circuncisión de bebés”
(haz click)

(Volver al Índice)
19

3. ¿Qué es el prepucio?
El prepucio es la porción de piel que cubre al glande o “cabeza” del
pene. Está conectado con el resto del pene mediante el frenillo, una
parte altamente sensible y erógena. En nuestros países latinos, muchos
llaman al prepucio con otros nombres como el “pellejo” o “pellejito”,
“cuerito”, “capuchita”, la “pielecita” o “telita” del pene, o el “forro” o
“forrito” del pene. Pero su nombre correcto es “prepucio”.
El prepucio es una porción de piel de “doble cara”, que tiene movilidad:
en el hombre adulto, éste puede retraerse hacia atrás, exponiendo el
glande. A esta retracción también se le han dado nombres coloquiales:
hay quienes lo llaman “recorrer”, “correr”, “arremangar” o “echar para
atrás” el prepucio; “descapullar” el pene, o “sacar” el glande. Otros
dicen que a su niño el prepucio “le baja”, o “le sube”. Pero la palabra
correcta es “retraer” el prepucio.
El hombre puede hacer esta retracción manualmente, pero también
sucede cuando él tiene una erección: el pene crece, y el prepucio se
recorre hacia atrás, exponiendo o “sacando” el glande.

En esta imagen, puede


apreciarse cómo es
totalmente normal que en
un bebé el prepucio esté
muy “cerrado”, y que la
abertura sea muy pequeña.
Esa abertura irá creciendo
solita, con los años, con las
hormonas masculinas y con
la exploración normal que el
niño hace de su cuerpo.
20

De hecho, cuando hay una erección, a veces se ven muy parecidos un


pene intacto y uno circuncidado: en ambos casos el glande está
expuesto y, según la anatomía de cada hombre, no siempre es fácil
distinguir a simple vista si el prepucio está “recorrido” o si no hay
prepucio (ya que algunos hombres tienen prepucios más cortos que
otros). En realidad, la diferencia visual entre un pene intacto y uno
circuncidado, sólo es notoria cuando el pene se encuentra flácido.
Como se explicó antes, el prepucio no es “una piel extra que cubre al
pene”: el prepucio es parte del pene. Decir que se trata de “piel extra”,
o referirse a él como si fuera una cosa aparte y ajena al resto del
miembro, es parte del lenguaje engañoso por el cual el prepucio ha
sufrido un gran descrédito, y parte de los motivos por los que su corte
se ha normalizado.
Las palabras que elegimos usar, cambian nuestra percepción de las
cosas. Y el lenguaje con que la gente a veces se refiere al prepucio
masculino, y al acto de cortarlo, llega a ser sorprendentemente
irrespetuoso, buscando banalizarlo. Si escuchamos a un doctor describir
a la circuncisión así: “Nada más se le hace al bebé un cortecito muy
pequeño, para quitarle un pellejito que le cubre la puntita de su pene, y
se hace para mejorar la higiene”; todas estas palabras y diminutivos
dan a entender que el prepucio es insignificante y que extirparlo es un
acto muy normal. Lo hace sonar tan banal como si fuera a cortar las
uñas. Cuando en realidad, el prepucio es parte del pene, y se trata de
una parte útil, protectora, sensible y erógena.
Por eso nosotros tampoco nos referimos a los
bebés, niños u hombres intactos como
“no circuncidados”. Usar esas palabras daría a
entender que la circuncisión es el estándar, o el
“estado natural” de un hombre, o que todo pene
en algún momento de la vida terminará siendo
circuncidado, cuando no es así. Sería como decir
que una mujer que tiene sus senos completos es
una mujer “no mastectomizada”. Tener prepucio
es el estándar, igual que tener senos en la mujer.
21

De hecho, todos los mamíferos – machos y hembras – nacen con un


prepucio. En las mujeres, este es el capuchón del clítoris. El prepucio
masculino cubre la cabeza del pene y se une al resto del miembro
mediante el frenillo, una parte altamente sensible para la sexualidad…
y que la circuncisión casi siempre elimina por completo. La mayoría de
los hombres que tienen su pene intacto, reportan que el frenillo es la
parte más sensible de todo su miembro (y no el glande, como mucha
gente cree). Dependiendo de la técnica utilizada, con la circuncisión el
frenillo casi siempre se pierde.
Cuando nace el bebé varón, el prepucio se encuentra pegado y muy
cerrado sobre el glande. Esto es normal; ya que el prepucio se va
“despegando” solito con los años, y con la manipulación y exploración
natural que el niño hace de su cuerpo, en un proceso que nunca debe
ser forzado ni acelerado por los adultos.
El prepucio tiene funciones muy bien definidas. Primeramente, protege
al glande (la "cabeza" del pene). Un prepucio limpio y bien cuidado,
lejos de causar problemas, de hecho protege al pene de la suciedad,
bacterias, heces (¡especialmente durante los años de pañales!) y otros
agentes patógenos, impidiendo que entren por la uretra.
El prepucio también protege al glande de otra manera importante:
manteniendo su sensibilidad sexual. El prepucio mantiene al glande
húmedo, suave y sensible. Si el prepucio se retira, con los años el
glande se va volviendo más reseco y agrietado, por estar
permanentemente expuesto, frotándose contra la ropa, perdiendo
progresivamente su sensibilidad. Esto es parecido a cómo los ojos se
mantienen húmedos y protegidos gracias a los párpados. Sin párpados,
nuestros ojos se irían secando y dañando poco a poco.
El prepucio no es "extra", ni es "sólo piel": tiene miles
de terminaciones nerviosas que enriquecen el placer
sexual. También es la única parte del miembro masculino
que tiene movilidad, lo cual evita la fricción dolorosa
durante la relación sexual – para él y para ella. En otras
palabras, el prepucio puede hacer que la relación sexual
sea más cómoda y placentera para ambos.
22

En nuestras sociedades aún es tabú hablar de sexo, sobre todo en su


aspecto de placer erógeno, y mucha gente – inclusive en programas de
televisión o de radio – no se atreve a ser demasiado descriptiva o
explícita, al hablar de sexo. Por ello, no se tienen suficientes
conversaciones acerca del rol importante que juega el prepucio en el
placer sexual. De ello hablaremos más adelante.
Nos parece lamentable que ésta parte del cuerpo masculino sea tan
malentendida y tan vilificada. Mucha gente elige cortar el prepucio a
sus hijos porque creen que “no sirve para nada”, o porque les parece
“sucio” o “feo”, o porque creen que estorba o hace daño, o que es
“propenso a infecciones o difícil de limpiar”... Estudio tras estudio, y la
experiencia de países enteros, han demostrado que esto no es verdad.
Como dijimos antes, el prepucio no es “un pedacito de piel”. Se ve muy
pequeño en el bebé (igual que los dedos de su mano se ven pequeños),
pero es una porción de piel “de doble cara”. En su tamaño adulto; si lo
extendiéramos sobre una superficie plana, sería del tamaño de una
tarjeta postal.

tronco del pene


23

El prepucio no es un defecto, ni es "extra". Es parte del pene. Es


natural, es sano, y la naturaleza prevé que se quede en su lugar. Así
como existen personas con diferentes tamaños y apariencia de manos,
ojos, nariz, etc., así mismo existen prepucios cortos, medianos y largos;
y varían en apariencia. Hay que darnos cuenta de que la Naturaleza es
sabia, y no diseñaría una parte del cuerpo que estuviera ahí para causar
un mal. El cuerpo humano no está defectuoso "por default". No hay
ninguna parte en el cuerpo humano, ni masculino ni femenino, que sea
tan defectuosa que haya que cortársela a más del 5% de la población:
¡incluso ése porcentaje sería altísimo!...
En otras palabras: no hay ninguna parte del cuerpo que tenga sentido
cortar "por prevención". No lo hacemos ni con el apéndice o las
amígdalas, que a mucha gente le causan problemas.
Basta recordar que la gran mayoría de los varones de todo el
mundo (alrededor del 70%), viven toda su vida con su prepucio
intacto.

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24

4. ¿Por qué la circuncisión se volvió una


costumbre médica? ¿Cuál es su historia?
Podríamos preguntarnos: si la circuncisión es innecesaria, ¿cómo fue
que comenzó la costumbre de hacerla? ¿De dónde vino esa
costumbre? ¿Cómo es posible que en la profesión médica, donde ha
habido avances y progresos
verdaderamente asombrosos, persista
este rincón de ignorancia y
desactualización?...
A lo largo de la Historia, a través de
diferentes culturas, diferentes pueblos y
diferentes tiempos; han existido muchos
tipos de cortes genitales, masculinos y
femeninos, y muy diversas razones para hacerlos. Ha habido razones
tribales, para “marcar” a los miembros de un clan o grupo o casta,
también como ritual o sacrificio religioso, o como rito de iniciación,
para marcar el paso a la edad adulta. En diferentes sitios se ha hecho
por diferentes razones. Judíos y musulmanes han practicado la
circuncisión masculina desde tiempos inmemoriales, desde sus inicios
como religiones.
Algunos grupos musulmanes y también de otras religiones; en partes de
África, Oriente Medio y Asia, también practican diferentes tipos de
“circuncisión” en las mujeres.
A todas estas razones de tipo religioso y tribal, se les han ido
agregando argumentos pseudo-médicos, mitos disfrazados de ciencia,
consideraciones estéticas, o la simple costumbre de “hacer lo que el
grupo siempre ha hecho”.
Si visitaste anteriormente la sección de “¿Cómo se hace la
circuncisión?”, habrás notado que se requieren muchos instrumentos –
pinzas, “campanas”, protecciones – para llevar a cabo esta cirugía. Uno
se pregunta: ¿cómo es que los antiguos, por ejemplo los judíos y
musulmanes de hace cientos o miles de años, realizaban la misma
operación sin esos instrumentos?...
25

Puede ser que ellos simplemente usaran versiones rudimentarias de los


mismos instrumentos (los judíos desde hace mucho tiempo utilizan una
pinza parecida a la Mogen); pero algunos estudiosos proponen otra
posible respuesta: que la circuncisión hecha en la antigüedad, en los
tiempos bíblicos, quizá era diferente y una versión más “leve” que la
circuncisión que se practica hoy. Algunos de ellos creen que los
antiguos judíos sólo cortaban literalmente “la punta” del prepucio (sólo
lo que sobrepasaba más allá del glande), y no el prepucio entero. Creen
que esto último es una costumbre más reciente, una circuncisión
“radical” popularizada más tarde, cuando ya existían instrumentos
como los que mostramos antes. Pero esto no se sabe con certeza, y hay
opiniones contradictorias.
Pero la circuncisión “médica” tal como la conocemos hoy; es decir, la
que no es realizada por motivos religiosos, tiene una historia aparte. Se
empezó a volver costumbre en Inglaterra y Estados Unidos durante la
era Victoriana: más o menos entre los años de 1840 y 1900. (Se le
llama así por haber sido la época de la reina Victoria). En esta época, la
gente era muy conservadora, y sumamente puritana en cuanto a sus
ideas sobre el sexo. Había una estricta moral sexual, normas de vestido
muy modestas, una cierta obsesión con la higiene sexual, y se creía que
la masturbación era muy mala y causaba todo tipo de enfermedades.
En esa época victoriana, un puñado de doctores – tan puritanos como
el resto de la población –, entre ellos el famoso Dr. Harvey Kellogg,
empezaron a proponer la circuncisión como “remedio” para todo tipo
de enfermedades, incluso algunas que hoy nos parecerían absurdas (la
epilepsia, por ejemplo). También proponía que, tras la circuncisión, un
niño o joven ya no podría masturbarse (evidentemente, el “remedio”
no funcionaba, pero la operación al menos lo hacía más difícil).
Por cierto, esto responde en parte a la pregunta de si la
circuncisión quita o no sensibilidad sexual. Es evidente
que sí. De hecho, analizando esta historia victoriana, nos
damos cuenta de que ése era precisamente el objetivo,
era justamente lo que esos doctores querían lograr.
26

Las razones de “higiene” y de “salud” también las tenían en mente;


pero la idea principal de los doctores victorianos, era hacer la
circuncisión precisamente porque reducía la sensibilidad sexual. Si
viajáramos al pasado y le preguntáramos a esos doctores si la
circuncisión quita sensibilidad o placer, nos contestarían con orgullo
que claro que sí: porque para ellos eso era bueno, y ésa era la meta.
Ellos incluso recomendaban que no se utilizara ninguna anestesia, para
que el niño asociara a la operación – y por ende, a sus propios genitales
– con el dolor y el castigo.
La obsesión con la higiene y con la modestia sexual, ayudaron a
popularizar la práctica. Para las niñas, el Dr. Kellogg recomendaba
aplicar ácido en el clítoris, para "calmar la excitación anormal". Otros
proponían que también a las niñas se les cortaran partes (aunque eso
nunca se volvió tan popular como la circuncisión de los varones).
Antes de eso, únicamente los judíos y musulmanes circuncidaban a sus
varones, por motivos religiosos. Pero a partir de entonces, la
circuncisión se empezó a popularizar, hasta volverse una práctica de
rutina en Estados Unidos, sobre la década de 1950. Curiosamente,
Inglaterra abandonó la práctica tras un breve tiempo, en especial
cuando el seguro público de salud dejó de cubrirla. Pero en Estados
Unidos, la costumbre persistió.
Muy pronto, los doctores empezaron a decir que la circuncisión
prevenía o curaba tal o cual enfermedad. Hace 200 años, decían que la
circuncisión “curaba la epilepsia”. Ahora dicen que “previene el VIH”.
Las dos afirmaciones son muy cuestionables… y muy poco éticas. Y
ambas tienen muy poco fundamento en la realidad.
Y hoy en día, aun cuando ya no existan estos motivos puritanos como el
de “evitar la masturbación”, gran parte
de las circuncisiones se siguen haciendo
sin anestesia, o con una cantidad de
anestesia insuficiente, ¡considerando
que se corta una de las partes más
sensibles del cuerpo!...
27

¿Qué sucedió después de la era Victoriana?... En la primera mitad del


siglo XX (aproximadamente, entre los años de 1900 a 1960), en un
esfuerzo por reducir la cantidad de mujeres que se morían en el parto y
de bebés que se morían al nacer, en Estados Unidos se empezó a
popularizar el nacimiento en hospital. Antes de eso, las mujeres
tradicionalmente daban a luz en sus casas, con ayuda de parteras.
Al proponer que todos los bebés nacieran en hospitales, se lograron
grandes avances, y se salvaba la vida de muchas madres y sus bebés,
pero también hubo algunos errores y retrocesos. Por ejemplo, se
patologizó el nacimiento, viéndolo a veces como una enfermedad y no
como un proceso natural, y se disparó el número de cesáreas y
episiotomías innecesarias.
Por increíble que nos parezca ahora, incluso había doctores que
desaconsejaban amamantar, pensando que amamantar podría ser
"poco higiénico" y que la leche de fórmula era “mejor” para el bebé. En
este ambiente de nacimientos hospitalizados y mecanizados, donde se
volvían comunes muchas intervenciones que a veces eran innecesarias,
la circuncisión se convirtió en “una de tantas” cosas que se les hacían a
los bebés (varones), sin cuestionarlo, ¡y a veces sin siquiera avisar o
preguntar a los padres!... Era simplemente una tarea más en la lista.
¿Y qué sucedió en México y Latinoamérica?
La respuesta es sencilla: en México, y varias partes de Latinoamérica, la
circuncisión se volvió costumbre simplemente por imitación de lo que
sucedía en Estados Unidos, y por difusión de la literatura médica
norteamericana. Como en
tantas otras áreas, se copiaba
todo lo que viniera de Estados
Unidos; tanto los éxitos y
avances, como a veces los
errores o malas prácticas.
28

Durante un tiempo breve, la circuncisión


también se volvió rutina en muchos
hospitales de México, aunque nunca llegó
a ser tan común como lo fue en Estados
Unidos. Los doctores mexicanos y latinos
leían libros norteamericanos, analizaban
artículos norteamericanos, estudiaban en la Facultad con textos
norteamericanos, algunos hacían prácticas o especialidades en Estados
Unidos, y asistían a congresos junto con doctores norteamericanos. Y
así empezaron a ver la circuncisión como algo normal y deseable.
Finalmente, una generación entera de doctores, nacidos entre 1950 y
1980, y que estaban ellos mismos circuncidados, no sabían
prácticamente nada acerca del prepucio, excepto cómo quitarlo del
cuerpo del bebé. ¡Algunos doctores de esta época jamás vieron a un
niño con su prepucio intacto!...
Incluso cuando, más adelante, se revisaron las recomendaciones
médicas, y se dejó de recomendar la circuncisión de rutina (alrededor
de 1990), ya existía toda una generación de doctores que desconocían
casi por completo el desarrollo normal del prepucio infantil. Además,
ellos casi siempre partían de la premisa de que “el prepucio en realidad
no sirve para nada”. Los conocimientos acerca del prepucio, su
desarrollo en el niño pequeño, y sus funciones, se perdieron durante
décadas en nuestros países. Recién ahora los estamos recuperando.
Cuando esos doctores empezaban a atender a bebés y niños intactos,
también partían de la idea de que “el prepucio debía poder retraerse
para limpiar el glande”. Pero dado que ellos no aprendían casi nada
sobre el prepucio excepto cómo cortarlo, ellos creían que desde el
nacimiento, o desde los primeros años de vida del niño, el prepucio ya
debía poder retraerse, y esto es falso. Es normal que el prepucio dure
muchos años sin poder retraerse. Entonces esos doctores intentaban
forzar el prepucio de los niños hacia atrás, y al no lograrlo, concluían
que el niño “tenía un problema”, recomendando casi siempre
circuncisión.
29

Hasta hoy, sucede mucho en nuestros países latinos que los padres
tenían la idea de dejar a su hijo intacto, pero a la primera pequeñísima
señal de un "problema" con el prepucio del niño (problema que pudo
haber sido real o no), un doctor recomendó circuncisión, y los padres se
van con la idea de que el niño "requirió la operación". Pero la mayoría
de esas cirugías, en realidad eran innecesarias. No dudamos que la
enorme mayoría de los doctores creen, con la mayor honestidad y las
mejores intenciones, que al circuncidar están beneficiando al niño.
Pero hay que darnos cuenta de que esto ha sido un prejuicio cultural,
más que una realidad científica.
En Europa por ejemplo, la experiencia ha sido muy distinta. Europa
nunca tuvo una tradición de circuncisión de rutina: allá sólo la
practican los judíos y musulmanes, por motivos religiosos. Y es
asombrosa la diferencia en ideas y propuestas de los médicos
europeos. Allá los médicos parten de la premisa de que el prepucio es
útil y saludable, y de mantenerlo en su lugar como la parte útil y
saludable que es. Cuando existen verdaderos problemas con el
prepucio de un niño o joven, primero intentan tratamientos más
benignos como antibióticos u otros medicamentos, cremas corticoides,
o cirugías mucho más leves – menos radicales – que la circuncisión,
cortando lo menos posible y sólo en casos estrictamente necesarios.
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30

5. ¿Por qué decimos que es dañina la


circuncisión?
Lo más importante es entender esto: la circuncisión infantil (o neonatal)
practicada “de rutina” es innecesaria, y de hecho puede ser dañina.
¿Por qué?
Estamos cortando una parte del cuerpo que está sana y funcional; es
decir, la estamos cortando sin ningún motivo inmediato. Expondríamos
a nuestros hijos a los riesgos inmediatos de una cirugía totalmente
innecesaria.
Y aún si con la operación “sale todo bien”; hay quienes consideran que
el simple hecho de cortar una parte del cuerpo que no está
presentando un daño o un problema inmediato y urgente – algo que
sólo pueda resolverse cortando –, ya es en sí mismo un daño.

Folleto de Intact America, en español: “La circuncisión infantil –


algunas consideraciones” (haz click)

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31

6. ¿Es cierto que la circuncisión “previene


enfermedades de transmisión sexual”?
Muchos mitos “médicos” o “de higiene” contribuyen a que la gente
crea que debe elegir la circuncisión para sus hijos. Algunos doctores
estadounidenses, a veces con intereses monetarios de por medio
(después de todo, para ellos la circuncisión sigue siendo un enorme
negocio); recientemente han empezado a decir que circuncidar es más
higiénico, que evita enfermedades, que evita el Papiloma Humano, que
evita el VIH/SIDA... Esto es falso, y además, afirmar que la circuncisión
“previene enfermedades” es peligroso y poco ético.
La circuncisión no otorga protección suficiente ni significativa contra
ninguna enfermedad de transmisión sexual.
Dichas afirmaciones por lo general se han basado en estudios
sumamente sesgados, o ya de plano, mal hechos, que a toda costa
quieren “demostrar” que la circuncisión supuestamente “protege”
contra enfermedades. Sin embargo, todos los estudios que afirman tal
cosa han sido cuestionados y puestos en duda; no solamente por los
métodos utilizados, sino también por sus implicaciones éticas y lógicas
(¿Si un estudio encontrara que la circuncisión femenina protege contra
enfermedades de transmisión sexual, acaso correríamos a cortarles
partes del cuerpo a nuestras hijas?).
Algunos de esos estudios se basan en la premisa – simplista y torcida –
de que cortar el prepucio es benéfico porque así “hay menos superficie
expuesta a los virus”; pero eso es otra forma de decir que entre menos
piel tenga el pene, menos piel puede infectarse. ¿Entonces estaría bien
cortar cualquier otra parte del cuerpo que pudiera llegar a
infectarse?... Y peor aún: ¿cortársela a un niño?
Otros han sido estudios mal hechos porque no consideran las
diferencias culturales entre una población y otra. Por ejemplo, afirmar
que ciertos grupos de judíos o de musulmanes “tienen mejor salud
sexual debido a la circuncisión”; cuando en realidad, si es que tal cosa
es cierta, es más probable que se deba a las reglas sumamente estrictas
de comportamiento sexual que hay en dichos grupos, donde una gran
32

parte de los individuos se casan vírgenes y son monógamos… la


circuncisión tiene poco o nada qué ver. Entre muchos grupos de judíos
y de musulmanes hay reglas de moralidad sexual sumamente estrictas,
con fuertes castigos para el adulterio o la prostitución. En un grupo
donde casi todos se casan vírgenes y son fieles a su única pareja, es
natural que haya menos enfermedades. Pero no tiene nada qué ver la
circuncisión.
La consecuencia más peligrosa de todo esto es que cualquier hombre
que ande por ahí sintiéndose “protegido” porque está circuncidado,
tenderá a usar menos condones (porque “se confía”) y correrá un
enorme peligro. No está siendo responsable, ni muy listo, si de verdad
cree que por haberse cortado una parte de los genitales tiene alguna
ventaja.
Con o sin circuncisión, un hombre tiene que seguir lavándose,
cuidándose y usando condones; así que, ¿para qué sirvió exactamente
cortarse una parte del pene?... La circuncisión como "medida
preventiva" simplemente no vale la pena, pues un hombre
circuncidado tiene que seguir haciendo exactamente las mismas cosas
que si estuviera intacto.
Si por estar circuncidado deja de usar condones (lo cual es probable,
pues se sentirá "protegido"), entonces el supuesto "beneficio" se anula
por completo, y de hecho se vuelve peor. A esto se le llama
"compensación del riesgo", y es un comportamiento humano muy
natural: cuando uno se siente protegido, tiende a tomar más riesgos
(por ejemplo, conducir más rápido cuando se lleva cinturón de
seguridad). Sencillamente, no es cierto que la circuncisión prevenga
ninguna enfermedad. Las enfermedades de transmisión sexual se
previenen con educación, sexo seguro y condones; no con corte
genital. Los supuestos "beneficios"
de la circuncisión sólo existen en la
teoría de que cortarse partes del
cuerpo significa menos infección;
no existen en la realidad práctica
de la vida diaria de un hombre.
33

Un hombre circuncidado no debe dejar de usar condones; así que el


beneficio neto de la circuncisión, en relación a su costo, es igual a
CERO. Y dado que es igual a cero, no tiene sentido circuncidar a un niño
o bebé, que ni siquiera es sexualmente activo todavía. Que él mismo
decida, al crecer, si quiere perder una parte sana y sensible de su pene,
a cambio de supuestos "beneficios" que son sumamente controvertidos
en la comunidad médica (algunos médicos dicen que hay beneficios,
otros dicen que no).
Además, en Europa, donde la gente tiene altos niveles de educación
sexual y la circuncisión es prácticamente nula (sólo practicada por
judíos y musulmanes, que son minorías en toda Europa Occidental); las
tasas de enfermedades sexuales, incluyendo el VIH/SIDA, son menores
que en Estados Unidos, donde la circuncisión es muy común. Así que
ese experimento ya se hizo, y fracasó. ¡Estados Unidos tiene la segunda
tasa más alta de SIDA entre países desarrollados!...
La mayoría de los hombres del mundo son intactos durante toda su
vida, y no les dan enfermedades sexuales sólo por eso, ni están
infectados sólo por tener su cuerpo intacto. En países como Japón,
Noruega, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Alemania, Finlandia, España,
Italia, Suiza y Suecia, la circuncisión NO se practica, y aquéllos países
tienen mucho mejor salud sexual que Estados Unidos o México. La
gente en esos países es más sana, más longeva y con menos
enfermedades sexuales, y casi todos los hombres son intactos.
Educación, responsabilidad y sexo seguro, son lo que previene
enfermedades.
¿Qué tan
común es la
circuncisión en
el mundo?... En
los lugares en
azul es rara, en
amarillo es más
común, y en
naranja es casi
del 100%.
34

En cuanto al VPH (Virus del Papiloma Humano), ya existe una vacuna,


y en el futuro podría ser el mismo caso para el SIDA. Además, para el
VPH, un factor de riesgo muy grande es el uso de tabaco. Así que un
hombre o mujer que fuma, y que no se cuida en su vida sexual, tiene
mucho más riesgo de contraer y transmitir el VPH; y en el caso de las
mujeres, desarrollar cáncer cervicouterino. La circuncisión propia o de
la pareja no tiene nada qué ver. Y nuevamente, en muchos países
europeos donde casi todos los hombres son intactos, las tasas de VPH
son más bajas que en Estados Unidos. ¿Por qué entonces nos venden la
idea de que la circuncisión "previene el VPH"? ¡Es simplemente falso!
Lee este reporte escrito por treinta y ocho doctores europeos,
publicado en la revista médica “Pediatrics”, donde denuncian a los
doctores estadounidenses que apoyan y practican la circuncisión
infantil de rutina, haciéndoles notar que la circuncisión es una práctica
que se hace por costumbre cultural más que médica.

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35

6.a Circuncisión y SIDA


Si bien es cierto que la Organización Mundial de la
Salud recomienda la circuncisión voluntaria
en hombres adultos del África subsahariana,
como parte de las posibles medidas de prevención
del VIH; es muy importante entender que esa
medida sólo es aplicable al contexto africano, y
no sirve de nada en nuestros países de
América. ¿Por qué?
Porque en África, las condiciones epidemiológicas del VIH son distintas
que las de aquí: en aquéllos países, el principal modo de transmisión
son las relaciones heterosexuales desprotegidas (entre hombre y
mujer). Allá, muchos no tienen dinero para comprar condones, mucho
menos comprarlos de forma regular, y los gobiernos no tienen dinero
para repartirlos. Eso no tiene nada qué ver con Estados Unidos, México
o Latinoamérica, donde el SIDA se propaga sobre todo por jeringas
sucias, sangre contaminada o relaciones homosexuales (entre dos
hombres). Y en ninguno de esos casos sirve para nada la circuncisión.
Además, es importante saber que varios doctores han denunciado la
posibilidad de que los estudios en que se basó esa recomendación
sobre África tengan serios errores metodológicos, y han hecho notar
que en varios países africanos, los hombres circuncidados tienen tasas
más altas de VIH. También han advertido que darles a los africanos una
falsa sensación de seguridad con la circuncisión, es una pésima idea que
puede resultar muy contraproducente; gracias a la "compensación del
riesgo" que acabamos de explicar. Ya está sucediendo que algunos
hombres en África dejan de usar condones porque creen que la
circuncisión los protege por completo. Esto sólo empeorará la
epidemia. Es peligroso para el mundo creer que la circuncisión es la
respuesta contra el SIDA, porque los hombres circuncidados también se
contagian de SIDA y mueren de SIDA.
36

En seis países africanos, los hombres circuncidados tienen tasas MÁS


ALTAS de VIH: Ruanda, Camerún, Tanzania, Malawi, Zimbabwe y
Lesotho. Lo mismo sucede en Haití. Datos de USAID.

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37

7. ¿Qué hay de la higiene? ¿Es necesaria la


circuncisión para tener una buena higiene?
En cuanto a la higiene, hoy en día la mayoría de las personas tienen
acceso a agua corriente y jabón: lavarse los genitales con agua y jabón
es suficiente para mantenerlos limpios, y el prepucio no es la
excepción. Esto es igual para hombres y para mujeres. A un hombre le
toma cinco segundos lavar su prepucio en la ducha.
Es preferible usar jabón neutro, que no irrita la piel delicada de los
genitales.
¿Qué otra parte del cuerpo nos extirpamos o amputamos para
mantenerla limpia? ¿Nos lavamos los dientes o nos los sacamos? ¿Nos
limpiamos las orejas o nos las cortamos?... La verdad es que los
genitales de las niñas son más difíciles de limpiar que los de los niños.
De hecho, ellas también tienen un prepucio: el capuchón del clítoris, es
la misma estructura. A ellas les dan más infecciones urinarias que a los
varones, y tienen más pliegues difíciles de limpiar... pero jamás se nos
ocurriría cortarles partes. Hoy en día tenemos agua y jabón, y eso es
suficiente.
Cuando un hombre tiene mala higiene y mal olor en sus genitales, ése
mal olor muchas veces viene también de los testículos. ¿Qué va a hacer
entonces? ¿Cortarse los
testículos?
Cortarles partes a las
niñas "por higiene" nos
parecería absurdo y un
crimen, porque lo es.
¿Por qué es aceptable
con los varones?...

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38

8. El desarrollo normal del prepucio, y la


confusión sobre la fimosis. Qué es la “fimosis” y
por qué tu hijo no tiene ningún problema.
Cuando el niño nace, el prepucio se encuentra firmemente adherido al
glande. Está totalmente pegado, y es normal que no se pueda mover
nada, ni mucho menos descubrir el glande o “cabeza” de su pene. La
abertura del prepucio, es decir el “agujerito” por donde orina, es muy
pequeño y muy estrecho. Los padres nunca deben esperar que el
prepucio de un recién nacido sea elástico o retráctil, porque no lo es.
Con los años, el prepucio del niño irá volviéndose más elástico, y
despegándose poco a poco del glande. La abertura o “agujerito” se irá
ensanchando, hasta que un día el niño descubrirá que puede retraer su
prepucio: recorrerlo hacia atrás para dejar expuesto su glande, y luego
volver a cubrirlo con el prepucio. Este proceso ocurre solito, por sí
mismo, y no necesita forzarse.
Si bien a algunos niños se les vuelve retráctil el prepucio desde muy
pequeños, lo más común es que esto suceda cuando el niño ya no es
un bebé, sino en los años de la escuela primaria o incluso en la
pubertad, y normalmente deberá ser el propio niño quien retraiga su
prepucio por primera vez. O bien, si para entonces su prepucio está
todavía un poco estrecho, él mismo irá “estirándolo” poco a poco,
hasta que logre la retracción.
Muchas circuncisiones se hacen, innecesariamente, debido a la
confusión acerca de la fimosis.
¿Qué es la fimosis?: es la condición en donde el prepucio está muy
estrecho, y no se puede retraer para descubrir el glande. Y todos los
niños del mundo nacen con esta fimosis fisiológica, que es
completamente normal. La única fimosis que causa problemas es la
fimosis patológica, que es la que aún prevalece en la edad adulta,
cuando el adolescente o adulto no es capaz de retraer su
prepucio.
39

Todo niño nace con fimosis, pero esto sólo se convertirá en un


problema si los padres y madres nos ponemos a querer forzar su
prepucio.
Hace varias décadas (alrededor de 1940), hubo estudios médicos mal
realizados, que dejaron a muchos doctores con la idea de que "el
prepucio debe poder retraerse a más tardar a los tres años de edad".
Esto es completamente falso, y estudios posteriores (de 1960 en
adelante) han demostrado que a muchos niños se les retrae
naturalmente su prepucio incluso después de los diez años de edad.
De hecho, diez años es la edad promedio de retracción natural del
prepucio – y como es un “promedio”, esto quiere decir que a algunos
niños se les retrae antes, y a otros, después. El proceso puede tardar
años, incluso más allá de la adolescencia, y nunca debe ser forzado ni
acelerado. De hecho, forzar el prepucio es justamente lo que puede
ocasionar problemas, o una verdadera “fimosis” patológica, causada
por cicatrización.
Esquema del desarrollo normal del prepucio:

Aquí podemos observar la sinequia: la membrana que une al prepucio con el


glande durante los primeros años del niño, y que se va disolviendo con el tiempo.
40

Estudios recientes hechos en Dinamarca, Japón y España demostraron


que la separación del prepucio es progresiva con los años, que puede
tardar muchos años y no necesita forzarse, y que para cuando tengan
diecisiete años, la inmensa mayoría de los varones podrá retraer su
prepucio sin problemas. No hay de qué preocuparse. Esos nuevos
estudios los podrás encontrar en los siguientes links:
- Estudio realizado en Dinamarca: “Destino Posterior del Prepucio:
Incidencia de las adherencias prepuciales, fimosis y esmegma
entre niños daneses de edad escolar”, Jakob Oster, 1968.
Resumen de las conclusiones: “La cirugía rara vez está indicada.
Los intentos de retracción forzada pueden causar fimosis
secundaria, que luego puede requerir operación. La no-
separación prepucial ("adhesión") ocurre frecuentemente, pero
la separación del epitelio sucede gradualmente, como un
proceso biológico normal durante los años escolares del niño, y
normalmente concluirá para cuando el chico tenga 17 años”.
- Estudio realizado en Japón: “Análisis de la forma y retractabilidad
del prepucio en 603 niños japoneses", Hiroyuki Kayaba et al, 1996.
Resumen de las conclusiones: "La separación incompleta del
prepucio es común y normal en neonatos y bebés, y la
separación prepucial va progresando hasta la adolescencia. El
conocimiento de esta información ayudará a eliminar la
circuncisión innecesaria de niños".
- Estudio realizado en España/Cuba (realizado por doctores
cubanos, publicado en España): “¿Debe realizarse circuncisión en
la infancia?”, Morales C., et al. 2002. Resumen de las
conclusiones: “La separación incompleta del prepucio y el glande
es normal y común en recién nacidos, progresando la separación
espontánea entre estas estructuras hasta la adolescencia. La
circuncisión tiene muy poca indicación en la infancia, al igual que
la dilatación forzada del prepucio. Se puede concluir que hasta
los 16 años la fimosis es fisiológica, y la actitud correcta es no
hacer casi nada”.
41

Pero muchos doctores aún


operan bajo la idea errónea de
aquéllos primeros estudios mal
hechos: aquél estudio que les dijo
que, supuestamente, a los tres
años de edad el prepucio ya
debería ser siempre elástico y
retráctil. A veces esos doctores
intentan forzar el prepucio de niños muy chicos, y luego dicen a los
padres que a su hijo no se le puede retraer el prepucio, que "tiene
fimosis", y que por lo tanto, hay que operarlo. ¡Pero todos los niños del
mundo nacen con fimosis fisiológica!... Es decir: todos los niños
nacen con el prepucio pegado y cerrado; y con el tiempo, la
piel por sí misma se va despegando, y la abertura (orificio)
prepucial se va haciendo más ancha, permitiendo "recorrerlo"
hacia atrás del glande. Este proceso puede tardar incluso
hasta la pubertad o adolescencia, ¡es normal!...
Antes de eso, no hace falta tratar de retraer la piel a la fuerza, porque
está sellada, igual que las uñas están selladas a los dedos, y si
retraemos por la fuerza se puede lastimar mucho al niño. Mamá, papá,
piensa esto: ¡no es normal que tengas que lastimar a tu niño para
limpiarlo, ni es normal que la limpieza le duela!...
Así como las niñas no necesitan que se les limpie por dentro de la
vagina, los niños no necesitan que se les retraiga el prepucio a la fuerza
cuando todavía no es posible; y no requieren ese tipo de limpieza antes
de tiempo. No hace falta forzar el prepucio del niño, ni con
“ejercicios”, ni “suavecito”, ni a tirones, ni rápido ni lento, ni “poco a
poco después del baño”, ni NADA. En su debido momento, cuando el
prepucio comience a despegarse solito, se le enseñará a retraer y
limpiar. Nadie más que el propio niño debe manipular así su prepucio.
En un niño pequeño, la única función que el pene debe cumplir es la de
orinar. Mientras el niño pueda orinar bien, su pene no tiene que estar
“logrando” ninguna otra cosa, ni retracción ni nada.
42

Todos los niños del mundo nacen con fimosis fisiológica: es decir, una
fimosis normal y que generalmente no les causa ningún problema, y
que se va resolviendo solita con los años. Pero los tirones y “ejercicios”
innecesarios, que algunos doctores todavía recomiendan hacer para
forzar el prepucio, son los que pueden provocar una fimosis patológica:
es decir, una que sí les cause problemas porque al forzar el prepucio
lo estamos lastimando, y el cuerpo reacciona tratando de cicatrizar
con más fuerza.
El prepucio infantil es como un capullo de flor, que pasará algún tiempo
siendo pequeño y cerrado. Nadie abre a la fuerza un capullo para
hacerlo florecer; ni nadie pensaría que se puede hacer florecer una
rosa a tirones. Del mismo modo, ¡nadie debería forzar el prepucio del
niño a abrirse antes de tiempo!...
Muchísimas madres y padres, cuyo niño no tiene en realidad ningún
problema, nos escriben verdaderamente alarmados, preguntándonos
"qué hacer" con su niño (Nuestra respuesta: ¡Nada!... A menos que
tenga dolor o problemas para orinar), o "qué crema pueden ponerle"
para que su prepucio le baje ya (Nuestra respuesta: ¡Ninguna!... A
menos que tenga dolor o problemas para orinar).
Esta obsesión por que el prepucio de un niño pequeño deba poder
retraerse, es una obsesión reciente, que en otros tiempos nos hubiera
parecido extraña. Mamá, papá, doctor: ¿cuál es la prisa? ¿Cuál es la
urgencia?... Si el niño está bien y orina sin problemas, y no tiene
molestias, honestamente preguntamos: ¿cuál es la prisa y la urgencia
de que el prepucio "baje"?... Bajará a su tiempo, con las hormonas
naturales de su crecimiento. Las hormonas de la pubertad se encargan
de ello maravillosamente. La obsesión con los prepucios retraíbles es
como insistir que el pene de un niño pre-
escolar ya "debería" tener su tamaño
adolescente, o de adulto joven.
Folleto de NOCIRC, en español: “Respuesta a
sus preguntas sobre el pene intacto de su hijo
pequeño”. (Volver al Índice)
43

8.a ¡NUNCA se debe forzar el prepucio del niño;


NO retraerlo por la fuerza!
Nunca hay que retraer el prepucio a la fuerza; ¡a algunos hombres se
les retrae por completo hasta los dieciséis o diecisiete años!... y es
perfectamente normal. ¡No permitas que un doctor lo intente
retraer!... Algunos pediatras y enfermeras intentan hacerlo por la
fuerza, dando un "tirón", o usando pinzas e instrumentos. Los padres
deben estar muy alerta y no permitirlo: mientras el niño pueda orinar
bien, no necesita que se le manipule nada. Es tu hijo, y es tu derecho
exigirle a un doctor que no manipule de esa forma su prepucio. Quizá
tengas que decírselo de antemano, desde antes de iniciar la consulta.
Y es obligación del doctor hacerte caso, especialmente si el niño no
tiene problema alguno para orinar.
Muchos doctores latinoamericanos todavía recomiendan los famosos
“ejercicios”, “masajes” o jaloneos suaves en el prepucio del bebé.
Mamá, papá: esos "ejercicios" no son necesarios; y de hecho son
dañinos y anti-higiénicos. Si nos la pasamos tocando los genitales de un
niño, irritamos su piel y le pegamos bacterias, pudiendo causarle
molestias o una infección. Y no sólo eso, sino que además, si estamos
todo el tiempo manipulando el prepucio, rompemos la sinequia, la
membrana que conecta el prepucio con el glande en un niño pequeño,
lastimando constantemente el tejido… y ese tejido reaccionará
tratando de cicatrizar con más fuerza. Y entonces sí, le estaremos
causando al niño una verdadera fimosis patológica.
La sinequia se debe ir disolviendo solita, con el tiempo. No deberíamos
ser nosotros quienes constantemente la reventemos con “ejercicios”.
El prepucio sólo debe lavarse por fuera mientras el niño sea pequeño,
y mientras la piel de su prepucio aún se encuentre naturalmente
“pegada” y estrecha. Durante sus primeros años, basta lavarlo como si
fuera un dedito: sólo por fuera. El propio
niño, al crecer, irá aprendiendo cómo
recorrer hacia atrás su prepucio, conforme
vaya pudiendo, y cómo limpiarlo bien.
44

Si se intenta forzar el prepucio, se pueden crear


desgarros y heridas que después se inflamen o
se infecten, y quizá el pediatra dirá que ahora
sí necesita la circuncisión… Muchos padres
creen que la circuncisión de su bebé “fue
necesaria, porque tenía una infección”. Pero
tristemente, es probable que ésa infección se la
haya causado el propio doctor mal informado al
desgarrarle la piel por la fuerza, o los propios
padres al estar insistiendo en hacerle
“ejercicios”, y nunca hubiera existido si se le hubiera dejado solito.
Lo más irónico es que si tratamos de forzar el prepucio, le podemos
causar más adelante al niño una fimosis verdadera (patológica), pues
se creará tejido cicatricial que más tarde se vuelva duro y difícil de
retraer. Después de todo, si queremos hacer que la piel se vuelva más
elástica, lastimarla y llenarla de cicatrices duras es lo peor que
podemos hacer. Revisa por favor éstas recomendaciones (en español)
de la Academia Norteamericana de Pediatría para cuidados del pene
intacto, donde claramente indican que el prepucio nunca debe forzarse
de ninguna manera (haz click).
Conforme el niño crece y su cuerpo produce más hormonas ya
acercándose a la pubertad, las adherencias van desapareciendo, la
sinequia se disuelve, y el prepucio se va soltando y despegando del
glande. Y la abertura se va haciendo más ancha, por sí misma, hasta
que poco a poco sea posible “recorrerlo” hacia atrás del glande. En los
años de pubertad, las erecciones ayudan, si es que el prepucio aún no
se despega por completo. El propio niño ayuda al proceso cuando toca
y explora su cuerpo.
Estos procesos nunca deben ser acelerados, suceden poco a poco, a su
propio ritmo. Así como no le abriríamos los ojos a la fuerza a un gatito
recién nacido, ningún niño necesita jaloneos en su pene cuando el
prepucio aún está pegado y cerrado. A algunos niños se les despega el
prepucio a los dos años, a otros a los cinco años, u ocho, diez o catorce
años... o incluso más. ¡Cada quien crece a su propio ritmo!
45

Se ha observado que muchos niños, al jugar con su cuerpo desde


pequeñitos, acostumbran jalar su prepucio hacia ADELANTE, y no hacia
ATRÁS. Es decir, ellos naturalmente tiran del prepucio hacia afuera de
su cuerpo, y no hacia su espalda. Está bien permitirles que lo hagan.
Ellos naturalmente empiezan haciendo lo contrario a la retracción: más
bien empiezan “estirando” el prepucio hacia afuera de su cuerpo. Eso
es bueno, pues le ayuda al prepucio a ganar más elasticidad, para que
más adelante sí pueda retraerse “hacia atrás”. Si otra persona trata de
jalar su prepucio hacia atrás, le puede hacer mucho daño, pero el
propio niño es el que conoce sus límites y no se lastimará.
Sobre los famosos “ejercicios”, recordemos otra cosa: nuestras
bisabuelas y tatarabuelas criaron, a veces sin ayuda, a muchos niños,
mientras atendían a sus familias y hogares, y en ocasiones, trabajaban
también. ¿Acaso iban a tener tiempo de estarle haciendo a todos sus
niños “ejercicios” en el prepucio, o de estar revisando qué tanto se les
podía retraer?... Esa es una manía moderna, y es probable que a ellas
les pareciera muy extraña. La gran mayoría de los niños que ellas
criaron, crecieron sin problemas y no requirieron nunca una operación.
Cada vez más doctores, afortunadamente, están bien informados sobre
el desarrollo normal del prepucio, y recomiendan a los padres lo
correcto: NUNCA forzarlo hacia atrás, ni tampoco hacer “ejercicios”.
Pero si tu doctor es de los que aún recomiendan forzar el prepucio,
muéstrale este documento, ¡o indícanos su teléfono o dirección de e-
mail!... Y nosotros con mucha amabilidad y tacto podemos enviarle esta
información; sin mencionarte a ti, si así lo deseas.
Tal como mencionamos en la sección de “Historia” de la circuncisión,
esta urgencia por bajar el prepucio se originó a
consecuencia de las décadas en que la circuncisión
era rutina, los años en que era el estándar médico
como parte de los "cuidados" del recién nacido; y se
recomendaba la circuncisión casi como la única
solución para todo y cualquier y cada problema del
prepucio, por muy pequeño que fuese dicho
problema.
46

Y durante esos años, en verdad se perdió el conocimiento sobre cómo


se desarrolla, o cómo debe verse, el prepucio de un niño chico.
Muchos doctores – ellos mismos circuncidados, o con parejas
circuncidadas – nunca vieron durante sus estudios un prepucio intacto,
solamente aprendieron cómo cortarlo. Luego, al comenzar a ver niños
intactos, asumían que el prepucio de un niño pequeño debía poder
retraerse, y al no lograrlo, pensaban que el chico tenía un problema y
que necesitaba circuncisión, siempre circuncisión. Hay una frase muy
sabia que dice que: “quien sólo tiene como herramienta un martillo, a
todos los problemas les ve cara de clavo”.
En países donde no existe esta manía por circuncidar o por retraer, es
común que se usen cirugías menores, más benignas o "pequeñas" que
la circuncisión, cuando realmente existen problemas con el prepucio.
Por supuesto, no es el caso de que ésos doctores que recomiendan
circuncisión, o ejercicios, o retracción forzada quieran hacer un daño: la
inmensa mayoría de ellos tienen las mejores y más honestas
intenciones profesionales; pero están mal informados, desactualizados,
o poseen información obsoleta. A pesar de ello, sí existen algunos
doctores que, lamentablemente, hacen circuncisiones simplemente
porque es una manera fácil de ganar dinero. ¿Quién crees que gana
más dinero: un doctor que opera ante cualquier supuesto "problema",
o uno que te dice que ni siquiera existe un problema?...
47

Si tu niño no tiene ningún problema urgente, y a pesar de ello un


médico te insiste en que tu hijo necesita la circuncisión, es tu derecho
buscar una segunda opinión. No tiene nada de malo que lo hagas;
buscar otra opinión no es una descortesía ni una falta de respeto, ¡es
tu derecho!... Y el derecho de tu hijo a tener los mejores cuidados
médicos. Recuerda que el médico es siempre un prestador de servicios;
tiene la obligación profesional y ética de actualizarse y de prestar un
servicio de calidad. Siempre es tu derecho buscar una segunda opinión,
si un médico te insiste en que la cirugía es necesaria.
Hace mucho tiempo, antes de que estas nuevas obsesiones con la
circuncisión y con la retracción forzada se colaran en la práctica médica,
y llenaran de miedo a tantas madres, lo más común era que una madre
o padre nunca viera el glande de su hijo intacto. Como ya
mencionamos, es común que a muchos niños el prepucio les "baje",
hasta la pubertad o adolescencia, cuando ya sus madres no los ven
desnudos y cuando ellos mismos ya se ocupan de su higiene y de
retraer su prepucio, incluso estirándolo un poco ellos mismos, si aún
está estrecho. Por ello, muchas madres de antes no vieron jamás el
glande de su hijo. Y en realidad, no tenían por qué.
Otra recomendación importante: si dejarás a tu hijito al cuidado
de otra persona, sea quien sea: abuelitas o abuelitos, tías o tíos, primas
o primos, hermanos, niñeras o cuidadores, personal de guardería, o
cualquier persona que algún día vaya a cambiar su pañal, indícales
que nunca deberán forzar el prepucio hacia atrás.
En cualquier lugar puede haber un cuidador bien
intencionado pero mal informado, que hace “lo que
le dijeron por ahí”, y que podría lastimar al niño. Y
ellos deben hacerte caso, siempre. No permitas que
insistan en hacerle “ejercicios”.
Un excelente artículo en español, muy informativo
para este tema de la fimosis: “Cuidado con el falso
diagnóstico de fimosis” (haz click).
(Volver al Índice) "Integridad genital"
48

9. ¿Qué hago si a mi hijo ya le forzaron el


prepucio?
Muchos padres y madres nos
escriben muy angustiados, diciendo
que un pediatra o enfermera ya le
forzó el prepucio a su hijo. Ellos a
veces se dan cuenta de que esto no
puede ser benéfico, pues su niño
gritó, lloró, sangró y sintió mucho
dolor. Si le pasó a tu bebé, ¡no te
angusties!... pues lo más probable es que se alivie sin problemas. Sin
embargo, es sumamente importante que te asegures de que nunca,
NUNCA le vuelva a pasar. No permitas que ese doctor o enfermera lo
vuelva a retraer, ni que te recomiende que “lo hagas tú mismo(a)”.
El prepucio retraído por la fuerza deberá dejarse sanar solito. Es muy
probable que se vuelva a "pegar" – esto es normal, pues el prepucio
está haciendo lo que fue diseñado para hacer: permanecer "pegado"
durante los primeros años de vida del niño. Conforme el niño vaya
creciendo, el prepucio se despegará por sí mismo.
En algunos casos, lamentablemente, la retracción forzada puede crear
tejido cicatricial duro, y entonces sí, causarle al niño una fimosis
verdadera (patológica) que necesite tratamiento cuando sea
adolescente o adulto. Pero eso no sucede en todos los casos, sólo en
algunos.
Y como explicaremos más adelante, esta fimosis verdadera puede
tratarse sin necesidad de circuncisión. Hay otras soluciones, como
cremas corticoides que ayudan a adelgazar la piel, ejercicios de
estimulación manual (que el adolescente o adulto deberá practicarse
él mismo), u operaciones que son menos extremas que la circuncisión
(prepucioplastia, que sólo se recomienda en casos necesarios). Pero
esto sólo podrá diagnosticarse después de la infancia, cuando el niño
sea adolescente o adulto. Mientras sea pequeño, que nadie fuerce su
prepucio de ninguna forma. (Volver al Índice)
49

10. ¿Cómo limpio los genitales de mi bebé?


Para la higiene del bebé y del niño intacto, ¡es
sumamente fácil!... Basta limpiar sus testículos y su
pene por fuera, con agua tibia, limpiando sólo “lo que
se ve”, como si el pene fuera un dedito. Eso es todo. No
retraer el prepucio si aún está naturalmente pegado. Es
preferible limpiar con jabones neutros, que no irritan
su piel.
Mientras el niño esté pudiendo orinar con normalidad y no
tenga dolor, entonces su pene está haciendo TODO lo que
debe hacer por ahora, y no necesita ninguna manipulación del
prepucio ni ninguna cirugía.
(Si de pronto notas que no puede orinar, llévalo de inmediato con un
médico, pues en ese caso sí puede existir un problema serio y urgente.
Si el niño puede orinar pero parece tener dolor, puede tratarse de una
infección urinaria: ve la sección sobre infecciones urinarias más
adelante).
Cuando el niño crezca y su prepucio se “despegue” naturalmente, y se
le vuelva retráctil; entonces se le enseñará a recorrer el prepucio hacia
atrás, lavar su glande y el resto de su pene con agua y jabón neutro, y
finalmente devolver el prepucio a su lugar, cubriendo el glande. Este
es un proceso sencillísimo, que toma segundos, y que todo niño puede
aprender. Es sólo “retraer, masajear, cubrir”. ¡Lavarse los dientes es
más complicado!
Pero eso sólo es necesario cuando el prepucio ya se "despegó" y se
pudo retraer de forma natural. Antes de eso, no hace falta forzarlo. Es
innecesario; es como querer lavar dentro de la vagina de una niña.
En general, no es recomendable usar jabón directamente sobre el
glande, a ninguna edad: puede irritar la piel y causar un poco de
inflamación. Si se usa jabón, que éste sea neutro. El glande
normalmente es un órgano interno, como el interior de la vagina, está
protegido constantemente por el prepucio – que para eso está –, y el
uso de jabones perfumados lo puede irritar y alterar su pH normal.
50

En el caso de muchos niños a quienes se les diagnostican infecciones


urinarias frecuentes; muy probablemente dichas infecciones son
causadas – o agravadas – por una combinación de retracción forzada
del prepucio, junto con el uso de jabones fuertes o perfumados en su
glande. Esto les causa dolor e irritación. A veces por la irritación se
rascan, lo cual irrita la piel todavía más. Tristemente, a muchos se les
termina circuncidando debido a estos “problemas”, que en realidad
fueron causados por dicha manipulación excesiva de los genitales: no
se debe retraer forzadamente el prepucio, ni tampoco aplicar jabones
perfumados sobre el glande.

No se debe introducir hisopos o "cotonetes", ni ningún otro


instrumento, por la abertura del prepucio. No es necesario y puede ser
dañino, causándole al niño irritación, dolor e incluso una posible
infección, si una fibra de algodón se queda atrapada dentro de su
prepucio, irritando la sinequia (la membrana entre el prepucio y
glande).

Limpiar sólo por fuera,


si el prepucio aún no
puede retraerse. Y cuando se
logre retraer: descubrir el
glande, y limpiar con
agua y jabón
neutro.

(Volver al Índice)
51

11. ¿Por qué hay una “grasita blanca” o “bolitas


blancas” en el pene de mi hijo?
A veces se acumula bajo el prepucio del niño un poco de esmegma:
secreciones sebáceas, que se ven como "bolitas" blancas o una especie
de “grasa” o “sebo” blanco. Esto es normal, el esmegma es
simplemente una acumulación de células muertas, junto con
emolientes cutáneos (aceites normales de la piel). De acuerdo con la
Academia Americana de Pediatría: "el esmegma es normal, por lo que
no hay de qué preocuparse". Este esmegma con frecuencia se acumula
bajo el prepucio de los niños, a veces formando "bultitos". Estos
bultitos se van eliminando solos, poco a poco.

Esmegma debajo del


prepucio, que irá saliendo por
sí mismo.

Si tu hijo presenta esmegma debajo de su prepucio, y éste aún no se


puede retraer: ¡no te preocupes!... El esmegma irá saliendo solito,
conforme el niño orine. Mientras él pueda orinar, está bien y no tiene
problemas. (Pero como dijimos anteriormente: si deja de orinar, u
orina con demasiada dificultad o con dolor muy intenso, llévalo al
médico, podría tratarse de una infección seria).
En un niño pequeño, el esmegma indica que la separación del
prepucio está ocurriendo poco a poco; pues son sólo células muertas,
que están siendo desplazadas. ¿Sabías que las mujeres y niñas
también producen esmegma?... Y sin embargo, nadie se anda
preocupando de retraerle el capuchón del clítoris a las niñas para
quitarles el esmegma, ni mucho menos se les cortan partes. El
esmegma es normal, se va saliendo por sí mismo, y no es motivo de
preocupación.
52

Así pues, en el niño pequeño que aún no


logra retraer su prepucio, el esmegma
generalmente no causa ningún problema, ni
deberá ser motivo de preocupación. Es una
indicación de que el prepucio comienza a
separarse.
Una vez que la retracción se hace posible
(generalmente durante la pubertad o
adolescencia), es importante que el joven
descubra su glande y lo lave durante la ducha para evitar la
acumulación de esmegma. El adolescente, hombre adulto, o niño
mayor que ya logra retraer, durante su baño diario deberá recorrer
hacia atrás su prepucio para lavar el glande y evitar la acumulación de
esmegma, pues si éste se acumula en gran cantidad puede causarle un
poco de irritación o una balanitis (inflamación del glande).
Esta limpieza es un proceso sencillísimo y toma de 10 a 15 segundos:
retraer, masajear, cubrir. Para mantener la higiene y evitar la
acumulación de esmegma, basta con retraer el prepucio, y lavar
prepucio y glande con agua tibia; evitando de preferencia los jabones
perfumados, pues éstos también pueden causar irritación. Es preferible
el uso de jabones neutros.
Los jabones perfumados, gel de ducha y otros productos pueden
afectar el pH del prepucio (así como afectan el pH de la vagina) y causar
irritación, por lo cual no se recomienda su uso sobre el glande y el
prepucio. El agua tibia es suficiente, y si se usa jabón de preferencia
que sea neutro. En caso de que exista esmegma muy adherida en un
joven o adulto, se puede limpiar con aceite de bebé.
Incluso cuando llega a presentarse una balanitis, ésta puede tratarse sin
necesidad de circuncisión: el médico puede recetar cremas o pomadas
que disminuyan la inflamación. La mayoría de los casos son leves y se
curan solos, no requiriendo ningún tratamiento especial. En un caso
serio, pueden usarse antibióticos.
53

En algún momento se llegó a propagar el mito absurdo de que el


esmegma “era cancerígeno”: esto es totalmente falso, un mito tan
ridículo como decir que el sudor o los fluidos vaginales normales son
cancerígenos. El esmegma es una sustancia tan inocente como el sudor
o la cera de los oídos; que el cuerpo produce para proteger el glande y
balancear su PH, y solito va saliendo hacia afuera cuando el niño orina.
En el caso de los adultos, basta con limpiarse diario y evitar su
acumulación, tal como hacemos con cualquier otro fluido corporal.
(Volver al Índice)

12. El prepucio de mi hijo se “infla” como un globito


cuando orina, ¿es normal? ¿Tiene un problema?
Otra cosa normal es que, a veces, el prepucio de un niño se "infle"
como un globito cuando orina. Madres y padres nos escriben
alarmados, pensando que tiene un problema. En realidad, esto también
es completamente normal, e indica que la separación del prepucio está
ocurriendo con normalidad. En inglés lo llaman “ballooning”, o sea,
literalmente “inflarse como un globo”.
Es común que esto suceda cuando el prepucio del niño ya se despegó
por completo de su glande, pero la abertura aún es muy pequeña
como para permitir que la piel pueda “correrse” hacia atrás. Al orinar el
niño, la orina se acumula por un momento bajo el prepucio,
“inflándolo” como un globito y luego saliendo por la abertura. Este
proceso incluso podría ser benéfico, para ir “estirando” poco a poco la
abertura y el prepucio, logrando que poco a poco se
vuelvan más elásticos. No solamente es normal, sino
que muchos niños lo encuentran muy divertido.
Esta condición, por lo general, no durará mucho: poco a poco la
abertura de su prepucio se irá ensanchando, y el prepucio dejará de
inflarse. En algunos niños el “ballooning” podría durar meses, pero aun
así, no es motivo de alarma. Mientras la orina salga y no le cause
ningún dolor ni problema, las hormonas de su crecimiento y de la
pubertad se irán encargando de agrandar la abertura de su prepucio.
54

Incluso en casos en que el prepucio del niño se infle demasiado y la


orina tenga problemas para salir, no es necesaria la circuncisión: puede
intentarse una cirugía distinta, en donde simplemente se le hacen
unos cortecitos o hendiduras pequeñitas a la abertura prepucial (más
que cortes, son como pequeñas muescas), para permitir que la orina
salga. Este tipo de cirugía es común en Europa, donde la circuncisión no
es común y la gente está mucho más acostumbrada a la idea de
mantener el prepucio en donde la naturaleza lo puso. Que el prepucio
se infle no es, generalmente, una indicación para hacer circuncisión.
(Volver al Índice)

13. Mi hijo logró retraer su prepucio por


primera vez, y se queja de dolor en su pene, o le
duele al tener erecciones… ¿es normal?
Es normal que algunos niños o jovencitos sientan un poco de irritación,
o un leve dolor, la primera vez que logran retraer su prepucio. Al
descubrir su glande por primera vez, podrían asustarse un poco al verlo
enrojecido, o por sentir que está demasiado sensible. Todo esto es
normal. Y no les sucede a todos los niños, sólo a algunos.
Como indicamos antes, de preferencia deberá ser el propio niño quien
retraiga su prepucio por primera vez, y no sus padres. El niño conoce,
mejor que nadie, los límites de su propio cuerpo, y sabe hasta dónde
puede retraer el prepucio sin que le duela nada, estirando en cada
ocasión sólo hasta donde la piel “ceda”.
También te recordamos que este proceso es gradual: sucede
lentamente y poco a poco, va progresando con los años. La mayoría de
los niños no van a lograr retraer súbitamente todo su prepucio, de un
día para otro. Primero irán pudiendo mover el prepucio hacia atrás un
poquito, luego un poco más, conforme la abertura se hace más ancha,
luego lograrán una retracción parcial (descubrirse
parte del glande), hasta que un día lograrán retraer
por completo. Y es normal que, en algunos niños,
ese momento no llegue sino hasta la pubertad.
55

Por lo tanto, la primera vez que el niño logra


descubrir su glande por completo, es normal que
esa piel, recién expuesta por primera vez en su vida,
se sienta tierna y sensible, quizá con un poquito de
irritación. Esto es porque apenas terminó de
disolverse la sinequia, la membrana que mantenía
“pegado” al prepucio sobre el glande. Ese tejido
nuevo bajo el prepucio está sensible, quizá un poco irritado. Es normal,
y la molestia desaparecerá muy rápidamente. Sucede porque el
prepucio y el glande se acaban de diferenciar por completo, y el niño se
está acostumbrando a la nueva sensación de retraer.
Si tu hijo está sintiendo molestias con su primera retracción, es
recomendable que durante algunos días sólo se lave su glande con agua
tibia, sin usar ningún jabón, o de preferencia jabón neutro.
Normalmente, la molestia desaparecerá muy pronto.
En cuanto a las erecciones: para un niño pequeño, las erecciones
muchas veces son una sensación nueva, que puede sorprenderle y que
no sabe bien cómo procesar. A veces puede interpretarlas como dolor o
irritación. Tal como hemos insistido antes, lo más importante es que el
niño esté pudiendo orinar bien. Antes de la adolescencia, la única
función que su pene necesita cumplir es la de orinar; todavía no
requiere tener ninguna función sexual, que es la función que tendrán
las erecciones más adelante. Mientras él pueda orinar bien, está
normal.
La erección podría dolerle un poco porque su prepucio, aún inmaduro,
está en el proceso de crecimiento, estirándose poco a poco, y podría
quedar un poco “apretado” al tener erecciones. Esto es normal, es
parte del proceso de separación del prepucio, y probablemente les ha
sucedido a la mayoría de los niños intactos del mundo. Por supuesto,
en la gran mayoría de los casos se resolverá con el tiempo y con su
crecimiento.
(Volver al Índice)
56

14. ¿Cuándo existe una verdadera “fimosis”, y qué se puede hacer


al respecto? / “Soy un hombre adulto y no logro retraer mi
prepucio, ¿qué hago?”:
La verdadera “fimosis”, la que en verdad sí puede causar
problemas y que no es simplemente esa condición
normal con la que nacen todos los niños, es la fimosis del
adulto: cuando ya en la adolescencia tardía o en la edad
adulta, el hombre no logra retraer su prepucio y eso le
causa molestias o dolor, en especial para tener relaciones
sexuales. Un pequeñísimo porcentaje de hombres no
lograrán jamás retraer su prepucio naturalmente, y quizá necesiten o
quieran ayuda o intervenciones. A otros hombres, la fimosis les fue
provocada debido a los “ejercicios” o tirones del prepucio hechos
durante la infancia; pues al estar forzando el prepucio, éste cicatrizó
con fuerza, y se volvió menos elástico.
Esta "fimosis" patológica que necesita tratamiento sólo puede
diagnosticarse correctamente después de la pubertad, a un
adolescente o adulto; cuando su prepucio aún no se puede retraer
para nada, o está muy estrecho, y le impide tener relaciones
sexuales. Ésa es la fimosis verdadera, o “patológica”, y que necesita
tratamiento. En un menor de edad la fimosis es normal (fisiológica) y
se resolverá con el tiempo. ¡Paciencia!...
En los casos en que el joven o adulto presenta esta verdadera fimosis,
¿qué se puede hacer?... ¡Hay varias opciones, que no implican
circuncisión!
Casi siempre se logra resolver la fimosis con cremas corticoides; como
mometasona o betametasona al 0.05%, pues éstas ayudan a adelgazar
la piel y volverla más elástica.
(Ojo: Cualquiera de estos tratamientos deberá ser recetado por un
médico. ¡Esto es importante!... NO te auto-mediques, ni mediques tú
mismo o tú misma a un niño o joven, utiliza sólo cremas que te haya
recetado un profesional).
57

Estudios clínicos hechos en México y en Brasil, utilizando furoato de


mometasona al 0.01%, y crema de betametasona al 0.05%,
respectivamente; encontraron que dichos tratamientos lograban
resolver completamente la fimosis en la gran mayoría de los casos (un
81% de los casos tratados con furoato de mometasona se resolvieron
con éxito, así como un 94.2% de los casos tratados con betametasona).
Por lo tanto, si un doctor te dice que su primera opción de tratamiento
para la fimosis es meter el bisturí, ¡su información es obsoleta!...
Hay también otras opciones además de las cremas corticoides – o que
pueden usarse en conjunto con ellas –, tales como ejercicios de
estiramiento manual (que el joven o adulto deberá hacerse él mismo),
para que poco a poco el prepucio se vaya estirando.
Es importante recalcar que en caso de necesitar “ejercicios”, el propio
adolescente o adulto deberá practicárselos él mismo, y no sus padres
durante la infancia.
También, existen algunas cirugías alternativas y más conservadoras:
 La sinequiotomía, que sirve para romper las adherencias que
impidan despegar el prepucio, en caso de que aún existan. Este
procedimiento también distiende y estira la piel estrecha,
permitiendo la retracción. A veces se utiliza en
conjunto con las cremas mencionadas, como
paso final del tratamiento. Es un procedimiento
conservador, que mantiene el prepucio íntegro
y en su lugar, y sólo requiere anestesia local.
 O bien, la prepucioplastia, que es una operación
distinta a la circuncisión y más benigna, para
corregir la fimosis. La prepucioplastia conserva
el prepucio en su totalidad, o al menos la mayor parte posible. Se
hace un corte lateral para liberar la piel estrecha, pero sin retirar
nada de piel (parecido a la episiotomía que se le hace a algunas
mujeres durante el parto), o retirando apenas lo suficiente para
corregir el problema.
58

Extirpar todo el prepucio – o sea, circuncidar – ante la primera señal de


problemas, es un tratamiento absurdamente invasivo y extremo, es
como cortar el dedo si se tiene una uña enterrada. (Ver el anexo
llamado: "Cuidado con el Falso Diagnóstico de Fimosis", ¡sumamente
útil para este tema!).

En Europa y muchos países avanzados, cuando un


joven presenta prepucio estrecho, se le hace una
prepucioplastia, no una circuncisión. Y eso es
porque los europeos parten de la idea de que el
prepucio es útil y el hombre querrá conservarlo.
No parten de la idea de que el prepucio es inútil,
ni “extra”, ni de que eliminarlo sea “lo normal”.
Aquí se puede ver un video de una
prepucioplastia en quirófano (naturalmente, advertimos que se ve
sangre y un miembro siendo operado, pero es interesante conocer esta
alternativa a la circuncisión).

Teniendo en cuenta esta información, algunos califican de fraude


médico el diagnosticar con “fimosis” a un niño pequeño o pre-
adolescente. Pues para poder hacer ese diagnóstico, primero que nada
el doctor debió haber intentado forzar el prepucio del niño hacia atrás,
lo cual como ya explicamos, es innecesario y dañino. Y no debe hacerse
a menos que el niño tenga un problema serio: que no pueda orinar o
que presente un dolor severo u otras complicaciones.
Y por otro lado, sabemos que ese diagnóstico viene de la
desinformación sistémica, acerca de cómo se desarrolla el prepucio
humano. Si un doctor abusa de los diagnósticos de “fimosis” en niños,
es probablemente un doctor desactualizado o que posee información
obsoleta, ignorando que la fimosis en niños es normal y se resuelve
solita con el tiempo. Y que a la mayoría de los niños esta fimosis no les
causa ningún problema ni ninguna molestia.
59

O pensemos qué suena más lógico: que tantos niños y jóvenes en


nuestros países tengan su prepucio defectuoso… o más bien, que aquí
exista un problema de desinformación y de diagnósticos equivocados,
por parte de muchos médicos. ¡No es posible que los varones
mexicanos, latinoamericanos y estadounidenses tengan una “epidemia
de problemas en el prepucio”, mientras que en Europa tales
“problemas” son rarísimos!
Como explicamos antes; hay doctores que jamás vieron durante sus
estudios un prepucio infantil, además de que quizá ellos mismos
estaban circuncidados. Hubo una época en que se circuncidaba a todos
los varones al nacer, y por ende, una generación entera de doctores
poco informados que jamás vieron un prepucio, excepto al momento
de cortárselo al recién nacido.
Diagnosticarle "fimosis" a un bebé o niño pequeño, es tan absurdo
como diagnosticarle a una niña "problemas de menopausia". Es decir,
es un problema que no tiene nada qué ver con su edad. Pretender que
un bebé tenga su prepucio retraíble es como pretender que una bebita
de meses tenga senos desarrollados. Y lo que es peor, es como si el
pediatra nos dijera que la bebita sin senos desarrollados "tiene un
problema", y nos sugiriera algún tipo de intervención para eso. ¡Igual
de absurdo es insistir en que un varoncito de pocos meses o pocos
años, ya tenga su prepucio retraíble o "despegado"!...

Si el pene de los niños se deja en paz, la enorme mayoría de los


hombres no tendrán nunca ningún problema con él.

Como ya mencionamos antes: mientras el niño


pueda orinar bien y sin molestias, no
importa que su prepucio, “cuerito” o
“pielecita” aún esté muy “pegada” y
estrecha. El tiempo lo corregirá solito, en la
enorme mayoría de los casos. Todavía en la
adolescencia, es normal que el prepucio
termine de despegarse y de abrirse más.
60

¡Para la enorme mayoría


de los niños intactos en
México y Latinoamérica,
el único gran problema
que ellos tienen con su
prepucio, es que los
adultos a su alrededor
insistan en que existe un
problema!...

(Volver al Índice)

14.a ¿Cómo puedo saber si mi hijo irá a tener una


verdadera “fimosis” al crecer?
No hay nada en la niñez que nos ayude a saber si un varón va a
desarrollar una verdadera fimosis ya en su adolescencia o edad adulta.
Durante la infancia no existe ningún indicador fiable de verdadera
fimosis. Antes de la adolescencia, mientras el niño pueda orinar, y no
existan infecciones severas ni recurrentes, ni presente ningún dolor, lo
que se necesita es paciencia. Si llegara a presentar fimosis más
adelante, ya él mismo podrá irse "estirando" poco a poco su prepucio, o
decidir si necesita o desea intervención médica. (Volver al Índice)
61

14.b ¿Qué es la “parafimosis”, y se necesita circuncisión


para tratarla?
La “parafimosis” es distinta de la “fimosis”. Parafimosis
es cuando un hombre que tiene el prepucio estrecho,
lo fuerza hacia atrás del glande, y entonces el prepucio
retraído queda “atrapado” detrás del glande y ya no
puede ser devuelto a su posición normal. Si la condición persiste
durante varias horas puede ser peligrosa, pues se “ahorca” al glande,
cortando su flujo de sangre. Fimosis y parafimosis son dos cosas
distintas; aunque una fimosis puede causar parafimosis si el prepucio
es forzado hacia atrás.
Sin embargo, en la mayoría de los casos la solución a la parafimosis es
muy sencilla: con la propia mano se puede “apretar” el glande,
comprimiéndolo lo más posible hasta que logremos devolver el
prepucio a su lugar. Si el propio hombre no logra hacerlo, un médico
puede ayudarle. La gran mayoría de las veces, con esta sencilla técnica
manual se logra resolver el problema. Pero es muy importante que el
prepucio no permanezca muchas horas “ahorcando” al glande, pues
esto podría producir gangrena.
Si con manipulación manual no estamos logrando devolver el prepucio
a su lugar, un médico puede operar de emergencia haciendo un
pequeño corte dorsal, o bien con cirugía de prepucioplastia, la cual
describimos anteriormente. No es necesario que se haga circuncisión:
la mayoría de médicos concuerdan que la circuncisión debería ser el
último recurso, y no el primero.
Para corregir la fimosis o estrechez del prepucio, el propio hombre
puede poco a poco ir haciéndose “ejercicios” manuales de
estiramiento, para así lograr “extender” el prepucio, volverlo más
elástico, y evitar que se repita una parafimosis. Si los ejercicios por sí
solos no están ayudando, ya habíamos mencionado que una crema
corticoide de mometasona o betametasona al 0.05%, recetada por un
médico, puede ser de mucha utilidad para adelgazar y estirar más la
piel del prepucio.
(Volver al Índice)
62

15. Mi hijo tiene el frenillo corto y eso impide


retraer su prepucio. ¿Qué se puede hacer?
Una condición que también es relativamente común en algunos
niños y jóvenes es el frenillo corto (frenulum breve). Esto no es
lo mismo que la fimosis, pero muchas veces se le confunde con
fimosis porque el síntoma principal es el mismo: un prepucio
que no puede retraerse.
Pero son dos cosas distintas: en la fimosis, el prepucio no puede
retraerse ya sea porque aún se encuentra pegado al glande (lo cual es
normal en niños pequeños y se corrige al crecer), o bien porque la
abertura es demasiado pequeña como para recorrerlo hacia atrás del
glande (lo cual también es normal en niños, y se corrige al crecer).
En cambio cuando hay frenillo corto, el prepucio no puede retraerse
porque, como el nombre lo indica, el frenillo (la banda de tejido que
conecta al prepucio con el glande) es pequeño y no permite recorrerlo
completamente hacia atrás del glande. Si intentamos forzarlo, se puede
lastimar mucho al niño.
Muchos hombres que presentan una verdadera fimosis, también
presentan cierto grado de frenillo corto.
¿Cómo se puede saber si un niño presenta frenillo corto, o si
lo presentará al volverse adulto?...
Al igual que con la “fimosis”; en un niño pequeño generalmente no es
posible saber si existe un frenillo corto, que realmente vaya a
presentar problemas después. Primeramente porque, como ya hemos
explicado, ningún padre ni madre, ni doctor ni enfermera, debe estar
tratando de forzar hacia atrás el prepucio. Solamente el propio niño
debe hacerlo al crecer.
Dado que un niño pequeño sólo requiere usar su pene para orinar, y
generalmente no logrará retraer su prepucio sino hasta cerca de la
pubertad, la mayoría no requerirá ninguna intervención ni operación en
su frenillo del pene. Sólo al crecer él podrá descubrir si en verdad
presenta este problema.
63

Por lo tanto, los primeros años de infancia son aún muy pronto para
decir si existe o existirá un “frenillo corto”.
Incluso si un niño ya puede retraer su prepucio desde pequeño (o si
logra una retracción parcial del prepucio, es decir, si logra retraerlo sólo
un poco, aún no totalmente hacia atrás), podría estar presentando
“frenillo corto” sólo de manera temporal, ya que su cuerpo aún está
creciendo, su pene aún está creciendo, y el frenillo podría crecer junto
con él. Por lo tanto; si el niño puede orinar bien, y no presenta
infecciones, ni dolor, ni ningún otro problema, no recomendamos
hacer nada durante la infancia.
Si están apareciendo infecciones o dolor, y el médico descubre que esto
se debe a un frenillo corto, hay una operación muy pequeña y sencilla
que se puede hacer, con el fin de “extender” el frenillo. Se llama
frenectomía o frenulectomía: consiste en realizar un pequeño corte al
frenillo, cosiéndolo después con unas pocas puntadas. Esta es una
cirugía muy conservadora, que mantiene el prepucio íntegro y en su
lugar, y también mantiene el frenillo íntegro y en su lugar, pero
resuelve el problema del frenillo corto.
Es importante recordar que el frenillo del pene no es el único frenillo
del cuerpo. Existen otros que todos tenemos en la boca: todos tenemos
un frenillo bajo la lengua, que la mantiene
en su lugar y la conecta con la mandíbula;
así como en los labios, conectando los
labios con el resto de nuestra cara. Es
muy fácil verlos en un espejo.
Y de hecho, algunos bebés nacen con los
frenillos de su boca demasiado cortos o
Este también es un frenillo.
demasiado largos, que a veces les causan
problemas para mamar o para aprender a hablar. En ésos casos, se
hace una frenectomía igual a la que acabamos de describir: un cortecito
en el frenillo problemático, que luego con un par de puntadas queda
listo para funcionar bien. ¡Es lo mismo con el frenillo del pene!... Este
problema puede corregirse con una cirugía pequeñísima que no tiene
nada qué ver con la circuncisión.
64

Hacer una circuncisión por frenillo corto, es tan extremo y absurdo


como si nos dijeran que a un niño o niña se le tiene que cortar la
lengua por tener problemas con el frenillo bajo la lengua. Nos
parecería ridículo, porque todos sabemos y aceptamos que la lengua es
una parte útil y funcional de nuestro cuerpo. ¡Pero el prepucio también
lo es para los hombres!...
En Europa y muchos países avanzados, cuando un joven presenta
frenillo corto, se le hace una frenectomía, no una circuncisión. Cuando
un joven presenta prepucio estrecho, se le hace una prepucioplastia, no
una circuncisión. Y eso es porque los europeos parten de la premisa de
que el prepucio es útil y el hombre querrá conservarlo. No parten de la
premisa de que el prepucio es inútil, ni “extra”, ni de que eliminarlo sea
“lo normal”.
Si llegada la pubertad o adolescencia, el joven descubre que su frenillo
es corto y le causa problemas, puede intentar primero hacerse él
mismo “ejercicios” de estiramiento, que poco a poco vayan alargando
su frenillo. O bien, puede elegir la frenectomía.
Por ahí se escuchan anécdotas de hombres que descubrieron que
tenían el frenillo corto, cuando éste se les “reventó” al momento de
tener relaciones sexuales. Esto suena aterrador y uno podría pensar
que es un problema grave, pero en realidad no es tan peligroso como
podría sonar. Sí suele haber sangrado, pero generalmente un médico lo
corrige con una o dos puntadas, sin necesidad de operar ni mucho
menos de hacer circuncisión.
Un accidente de éste tipo (que el frenillo “se reviente”) es raro en
general. Y cuando sucede, suele ser porque el hombre fue muy brusco
al momento de tener relaciones sexuales; o bien porque su pareja
manipuló el prepucio con demasiada fuerza, jalándolo muy
bruscamente hacia atrás. El hombre deberá recordar que mucha gente
no sabe cómo manipular un pene intacto: quizá sea el
primero que han visto. Él deberá enseñar a su pareja cómo
manipular gentilmente el prepucio; recordándole que es
una estructura versátil y placentera, pero que hay que
saber manipularlo sin brusquedad. (Volver al Índice)
65

16. Entonces, ¿cuándo es en verdad necesaria


una circuncisión?
La mayoría de las circuncisiones en países latinos, cuando no son
hechas “de rutina”, se hacen por diagnósticos de fimosis. Pero al darnos
cuenta de que existen por lo menos otras tres opciones de tratamiento
para la fimosis; deberíamos notar que, en realidad, casi ningún niño
necesita jamás una circuncisión. Es extraordinariamente raro que un
niño pre-púber en verdad la necesite.
Ahora bien, ¿en qué casos sí se necesita, verdaderamente, la
circuncisión?...
Son poquísimos los hombres que en verdad necesitan una
circuncisión por causas médicas reales. En el caso del prepucio, tal
como sería con cualquier otro órgano del cuerpo, sólo hay unos cuantos
casos en donde no queda más remedio que la amputación o ablación:
 Una infección muy potente y agresiva, como la BXO (Balanitis
Xerotica Obliterans), que causa una fimosis patológica severa y
recurrente. Esta condición es bastante rara; y no se trata de
“cualquier” infección, “cualquier” balanitis o “cualquier” fimosis
patológica. Una balanitis leve (inflamación del glande) puede
tratarse sin circuncisión, pero la BXO es un caso especial, pues es
mucho más grave. La mayoría de doctores concuerdan que en el
caso de que se presente BXO, está indicada la circuncisión.
 En niños que por causas genéticas presenten un alto riesgo de
infección renal, en combinación con infecciones urinarias
frecuentes, reflujo renal, dificultad para orinar y balanopostitis
frecuentes, está indicada la circuncisión. Pero es rarísimo que un
niño presente cualquiera de estos problemas, y es
extraordinariamente raro que presente varios o todos ellos en
conjunto. Sería una ocurrencia de uno entre decenas o cientos de
miles, y quizá una combinación de mala suerte genética junto con
pésima higiene o malas prácticas como la retracción forzosa.
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 Gangrena, una infección peligrosa en donde el tejido se muere, con


un proceso de putrefacción, y corre el riesgo de infectar el resto del
cuerpo. Si hay gangrena en el prepucio, está indicada la circuncisión.
 Congelamiento, si el tejido del prepucio se expone al frío extremo y
se congela, el tejido muere y puede causar muchos problemas. Si
hay congelamiento, está indicada la circuncisión.
 Cáncer avanzado en el prepucio, mismo que es rarísimo pero, si
existe, está indicada la circuncisión.
 Un traumatismo o herida muy grave, que deje el prepucio
completamente inservible o próximo a infectarse. Si eso ocurre, está
indicada la circuncisión.
Si comparamos el trato que les damos a otras partes del cuerpo en
comparación con el prepucio, nos daremos cuenta de que casi siempre
estamos dispuestos a cortar radicalmente el prepucio, en casos en que
se podría fácilmente usar un tratamiento más conservador o benigno, y
menos radical. ¿Por qué con el resto de las partes del cuerpo, sí las
respetamos, y reservamos la amputación para casos muy graves…
excepto el prepucio? ¿Por qué le hemos dado un trato tan distinto?

(Volver al Índice)
67

17. ¿La circuncisión previene o cura


infecciones urinarias?
Una de las razones más comunes con las que se ha
querido promover la circuncisión, es la supuesta
“prevención de infecciones urinarias”. Pero la realidad es
que las infecciones urinarias son fáciles de prevenir y
fáciles de tratar, y la mayoría de los varones nunca
presentará una durante la infancia. ¡Son más comunes estas
infecciones en las niñas!
Es cierto que algunos estudios, hechos hace algunas décadas,
mostraron una ligerísima reducción en la frecuencia de infecciones
urinarias en niños circuncidados. Pero examinando bien los datos, nos
daremos cuenta de que no vale la pena hacer una cirugía (misma que
conlleva sus propios riesgos de infección y de complicaciones), para
prevenir infecciones urinarias. Estas infecciones son raras en los
varones (estén intactos o circuncidados), y cuando llegan a presentarse
casi nunca causan complicaciones severas, y se suelen curar
perfectamente bien con antibióticos, recetados por un médico.
Si hablamos de costo-beneficio, es muchísimo más barato prevenir una
infección urinaria con buena higiene, buena alimentación y bebiendo
muchos líquidos, o comprando un antibiótico en caso de infección. La
cirugía, en cambio, es costosa y tampoco protege al 100% – a los niños
y hombres circuncidados también les llegan a dar infecciones urinarias.
Incluso los doctores que promueven la circuncisión de rutina “para
prevenir infecciones urinarias en el bebé”, admiten que este tipo de
infecciones son raras en los varones, para empezar. Sólo el 1% de los
niños intactos menores de seis años llegará a presentar una infección
urinaria, ¡mientras que en las niñas el porcentaje es de 5% o más!... ¿y
acaso tendría sentido operarlas a ellas?
Y si se cuida bien el prepucio del niño, nunca forzándolo hacia atrás,
estas infecciones son aún más raras. En cambio, las mujeres y niñas
tienen infecciones urinarias con mucha más frecuencia que los
varones, y sin embargo nadie sugiere cirugía genital para ellas.
68

Otra forma excelente de proteger al bebé de infecciones urinarias es


amamantando, pues la lactancia materna le da anticuerpos que
combaten infecciones; urinarias y de todo tipo. E irónicamente, como
explicaremos más adelante, hacerle circuncisión a un recién nacido
puede dificultar el inicio de la lactancia.
En este tema, existen desacuerdos entre distintos grupos de médicos.
Algunos opinan que la circuncisión protege contra infecciones urinarias,
aunque como dijimos antes, admiten que dichas infecciones son poco
frecuentes entre los varones en general, y que algunos niños las
presentan a pesar de estar circuncidados. Otros opinan que la
circuncisión sólo previene infecciones en algunos niños, sólo aquéllos
que ya han presentado varias, repetidamente… pero que los
antibióticos son casi igual de efectivos.
Otros médicos opinan que la circuncisión no otorga ninguna protección,
que tener o no tener prepucio da lo mismo; y que más bien ha sido la
retracción forzada del prepucio en bebés y niños, por ignorancia
médica o paterna, la que ha causado dichas infecciones, y no la
presencia del prepucio en sí.
Y algunos otros opinan que un prepucio limpio y bien cuidado, lejos de
causar problemas, de hecho ayuda a evitar infecciones, pues protege al
glande y a la uretra del contacto con bacterias, suciedad, heces (¡en
especial durante los años de pañales!) y otros agentes patógenos,
impidiendo que entren por la abertura.
Y en general, ¿cómo se previenen las infecciones urinarias?...
La mejor forma de prevenirlas es beber
muchos líquidos (de preferencia
líquidos no azucarados, pues algunas
bacterias se alimentan del azúcar),
mantener buena higiene genital (¡sin
forzar jamás el prepucio del niño, pues
eso causa irritación y heridas!), limpiar
sólo con jabón neutro (que no irrita la
piel), y la buena alimentación, que
estimula las defensas del cuerpo.
69

Si se presenta una infección, se cura haciendo casi las mismas


cosas: beber mucha agua, realizar una buena higiene con jabones
neutros (o con sólo agua). También se le puede permitir al niño que
orine dentro de un recipiente con agua tibia (para que le duela
menos), y dándole tiempo al cuerpo para que se alivie. Si hay
irritación, dejarlo que ande un rato sin pañal o sin calzoncito, puede
ayudar también a que la tela no le irrite más su piel. Y en un caso más
serio: antibióticos, recetados siempre por un médico. Y sobre todo,
paciencia y esperar a que el cuerpo haga su trabajo.
Tal y como mencionamos en secciones anteriores: una circuncisión es
un tratamiento extremo, que debería ser la última opción después de
muchas otras.
Si de pronto notas que el niño no puede orinar, que orina con
demasiada dificultad o con dolor muy severo, o que hay
sangre en su orina, llévalo de inmediato con un médico, pues en
ese caso sí puede existir un problema más serio y urgente. Si orina
bien, pero presenta un poco de dolor, sólo un poco y no un dolor severo,
un analgésico puede ayudarle.
(Volver al Índice)
70

18. ¿La circuncisión previene el cáncer de


pene?
Otro motivo con el que se ha querido promover la circuncisión, es la
supuesta “prevención del cáncer de pene”. Este tipo de cáncer es
rarísimo, de hecho, es más común el cáncer mamario en hombres, que
el cáncer de pene. Cortar el prepucio de un bebé, en el supuesto de
que eso ayudará a prevenir un tipo de cáncer extremadamente raro, es
un absurdo. Tendría más sentido quitarle la próstata (ese cáncer sí es
mucho más común), o extirpar las glándulas mamarias de las niñas
desde que nacen. Si nuestra estrategia para prevenir el cáncer va a ser
cortarnos todo aquello que pueda tener cáncer, tendríamos que
cortarnos prácticamente todo.
Es tan absurdo, fraudulento y falaz ese argumento de que la
circuncisión “ayuda a prevenir el cáncer de pene”, que hasta la
Sociedad Norteamericana del Cáncer ha publicado comunicados
aclarando que dicho tipo de cáncer es rarísimo, que la buena higiene y
el no fumar tienen el mismo efecto preventivo, y que se tendrían que
realizar más de 900 circuncisiones innecesarias para prevenir un solo
caso de cáncer.
En una carta a la Academia Americana de Pediatría, despedazaron aún
más el argumento, indicando que “La Sociedad Americana del Cáncer
no considera a la circuncisión de rutina como una medida válida o
efectiva para prevenir tales cánceres, tanto el de pene como el
cervical. Las investigaciones que intentan sugerir una relación entre el
prepucio de los hombres y el cáncer de cuello uterino en las mujeres
son metodológicamente defectuosas, anticuadas y no han sido
tomadas en serio en la comunidad médica durante décadas.
Asimismo, las investigaciones que afirman una relación
entre la circuncisión y el cáncer de pene no son
concluyentes”.
(Volver al Índice)
71

19. ¿Qué ventajas tiene la circuncisión?


Se nos ha pedido anteriormente dar un punto de vista “más neutral”
acerca de la circuncisión, mencionando también sus posibles ventajas.
Algunas potenciales ventajas de la circuncisión son:
 El joven o adulto se ahorrará diez segundos de limpieza diaria en
su pene: lo que tarda en recorrer y lavar su prepucio (recordemos
que en los niños, el prepucio generalmente no es retráctil, y
mientras no lo sea, no requieren ese tipo de limpieza).
 Puede prevenirse la infección por BXO, Balanitis Xerotica
Obliterante, que es grave pero rarísima.
 Puede prevenirse una fimosis patológica, que también es rarísima
mientras se cuide adecuadamente el prepucio del niño, no
forzándolo nunca durante la infancia.
Hablando en términos médicos (y no “estéticos” ni “culturales”), esas
son las únicas potenciales ventajas. Mismas que a nosotros, así como a
muchos médicos por todo el mundo, no nos parecen suficientes como
para decidir cortar, irreversiblemente, una parte del cuerpo de un
menor de edad, quien no puede dar su consentimiento para tal cosa.
Pedirnos que “mencionemos ventajas de la circuncisión”, nos pone a
reflexionar si entonces también sería justo pedirles a quienes se
dedican a luchar contra el corte genital femenino en África, que
mencionen por lo menos algunas “ventajas” del corte genital femenino.
Y es probable que las tenga, pero eso no hace que sea ético imponerle
cortes y alteraciones irreversibles al cuerpo de un menor de edad, sea
niño o niña.
Si las ventajas mencionadas arriba le parecen suficientes a un hombre
adulto como para decidir que quiere hacerse la circuncisión; él es
totalmente libre para decidir qué hacerle a su propio cuerpo, por la
razón que a él se le antoje. Pero a un menor de edad, salvo que se trate
de una emergencia médica y no exista otra opción de tratamiento, no
se le deberían cortar a la ligera las partes naturales y útiles de su
cuerpo. (Volver al Índice)
72

20. ¿Qué dicen las Asociaciones Pediátricas del


mundo sobre la circuncisión de rutina?
Es importante notar que ninguna asociación pediátrica en el mundo
recomienda abiertamente la circuncisión de rutina. Ni siquiera las de
Israel o Estados Unidos, países donde se practica mucho por
costumbre. La AAP (por sus siglas en inglés: Academia Americana de
Pediatría), desde hace muchos años dice al respecto que “los posibles
beneficios no son suficientes como para recomendar que todos los
niños varones sean circuncidados”.
En México, la Secretaría de Salud (colaborando con muchas otras
instituciones), actualizó en 2016 su Norma Oficial Mexicana NOM-007-
SSA2-2016 (previa versión de 1993), sobre cuidados del embarazo,
parto y recién nacido. En esta nueva Norma afirmaron que se debe
"Evitar como práctica rutinaria la circuncisión, toda vez que no existe
evidencia científica que compruebe un beneficio directo a la persona
recién nacida".
También está la Guía de Práctica Clínica sobre circuncisión, publicada
por la Secretaría de Salud en México (junto con las principales
instituciones de salud como el IMSS e ISSSTE), e indica en sus
lineamientos que: “la circuncisión en niños tiene una morbilidad
apreciable (es decir, un índice importante de posibles complicaciones
derivadas de ella), y no debe ser realizada sin una razón médica”.
Aun así, vale la pena analizar las diferentes actitudes que hay por el
mundo respecto a la circuncisión, y escarbar más a fondo en ésas
supuestas “razones médicas”, que llevan a tantos doctores en nuestros
países latinos a recomendar tantas circuncisiones.
73

Por los relatos de la gente en México, Latinoamérica y Estados Unidos,


y por tantas circuncisiones que se practican aquí por supuesta
“necesidad médica”; uno pensaría que tenemos una enorme epidemia
de niños y hombres presentando serios problemas con sus prepucios.
Sorprende darnos cuenta de que ésta no es la experiencia de los países
más avanzados, con la medicina más moderna y los mejores sistemas
de salud en el mundo. Concretamente, lugares como Canadá,
Australia, Nueva Zelanda, Japón, y toda la Europa del Norte y Centro.
Doctores de dichos países comentan que en décadas y décadas de
práctica médica con niños, adolescentes y adultos; jamás han tenido
que mandar a alguien a circuncisión, ni han visto problemas del
prepucio que ameriten cortarlo. Visita esta página y revisa lo que dice la
doctora islandesa Jórunn Vidar: “En mi país, la circuncisión ni se
menciona, y nunca se hace. En veinte años de trabajo como médica
familiar, jamás he tenido que mandar a circuncidar a un niño u
hombre”. ¡En México, algunos pediatras y urólogos parecen mandar
casi a diario a alguien a circuncisión!
Y no sólo en Islandia, sino también en los demás países nórdicos
(Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia), las asociaciones médicas, los
doctores y los Ombudsman son fuertemente críticos de la circuncisión
de niños. No se muestran tímidos para expresarse en contra,
sugiriendo que debería prohibirse su práctica innecesaria en menores.
La asociación de médicos daneses publicó un comunicado a nombre de
sus casi treinta mil miembros, donde fuertemente condena la práctica
de la circuncisión rutinaria: “La circuncisión de los niños sin indicación
médica es éticamente inaceptable cuando el procedimiento se lleva a
cabo sin el consentimiento informado de la
persona sometida a la cirugía. Por lo tanto,
la circuncisión no debe realizarse antes de
que el niño tenga 18 años y sea capaz de
decidir si se trata de una operación que él
desea”. Lo mismo dijeron los doctores
suecos.
74

Las asociaciones pediátricas de Holanda y Australia también hablan en


contra. En Noruega, Alemania e Islandia, los Parlamentos ya han
discutido varias veces la posibilidad de volver ilegal la práctica de la
circuncisión infantil rutinaria, pues es un acto que "modifica en forma
dañina el cuerpo de un menor, y viola su integridad".
Doctores canadienses concluyeron que: “Solamente el 1% de los
varones llegará a necesitar una circuncisión. (…) Los casos de
verdadera fimosis patológica son del 1%, y casi todos se curan tras un
breve tratamiento con cremas esteroides. Ocasionalmente, algunos
niños intactos presentan episodios de balanitis, y requieren un
antibiótico. Estos casos suman el 1% o 2% de todos los varones, y no
justifican el uso de circuncisión profiláctica ni terapéutica. Sería
equivalente a hacerle cirugía a todos los niños que tengan una otitis”.
Aquí desmienten los supuestos “beneficios”, uno por uno.
Por toda Europa, así como otros países avanzados como Japón, Nueva
Zelanda y Australia, las actitudes son parecidas: rechazan la
circuncisión… Porque para ellos, permanecer intacto es totalmente
normal y deseable. Entre más nos movemos hacia los países más
desarrollados, sanos y longevos del planeta, más nos encontramos con
que ahí los hombres son intactos, así quieren seguir, y cuando existe un
problema médico con el prepucio, los doctores procuran que se queden
intactos – lo mismo que harían con el cuerpo de cualquier mujer.
Aquí puedes ver el documento oficial de la Real Asociación Médica
Holandesa (KNMG) acerca de “la circuncisión no terapéutica en niños”
(haciendo click se descargará un archivo PDF, en idioma inglés).
Revisándolo nos damos cuenta de que los médicos holandeses también
son críticos de la circuncisión, mencionando que el derecho del niño a
su integridad corporal, es más importante que las ideas o prejuicios
culturales de sus padres. ¡Sorprende mucho ver lo diferentes que son
las actitudes europeas y las norteamericanas respecto a este tema!...
Mientras que los norteamericanos dan más importancia al “derecho
que tienen los padres de elegir la circuncisión para sus
hijos, si así lo desean”, para los holandeses la prioridad
es el derecho del niño a su integridad corporal.
75

La costumbre estadounidense de circuncidar –


tristemente heredada a nuestros países latinos – es la
excepción en el mundo desarrollado, y no la regla. Los
norteamericanos, en sus textos médicos, se expresan de
la circuncisión en forma generalmente positiva, dando a
entender que es una operación benéfica en general – o por lo menos,
que no es dañina – y asumiendo que operar es el estándar, “lo normal”
que la mayoría de los padres eligen para sus hijos.
¡Algunos libros norteamericanos de Anatomía ni siquiera muestran el
prepucio, como si no existiera!... A pesar de ello, ni siquiera ellos
mismos recomiendan que todos los bebés varones deban ser
circuncidados, pero el tono en general es positivo.
En cambio para los europeos, el cuerpo intacto es el estándar, y ellos
parten de la premisa de que el prepucio es una parte del cuerpo
valiosa y saludable. En Europa, permanecer intacto es la cosa más
normal y común del mundo; los doctores ven a los niños intactos como
el “default”, y lo excepcional es estar circuncidado (allá los hombres
circuncisos son casi exclusivamente los judíos y los musulmanes). Si
existen problemas con el prepucio, los doctores recetan pomadas,
animan al chico a que él mismo se haga ejercicios, y si eso falla utilizan
operaciones más benignas donde no se extirpa el prepucio (como la
frenulectomía o la prepucioplastia).
En cambio en Estados Unidos y Latinoamérica, la circuncisión es casi el
tratamiento “por default” para cualquier problema, porque partimos de
la premisa de que el prepucio no es importante.
Estas diferencias de actitudes – por ejemplo entre el texto holandés y
los textos norteamericanos – nos llevan a darnos cuenta de que,
muchas veces, la práctica médica y los textos médicos son un reflejo
de actitudes sociales y culturales, más que de rigor científico.
Tristemente, en nuestra parte del mundo la verdadera “epidemia” que
afecta al prepucio es más bien una epidemia de ignorancia,
desinformación y práctica médica obsoleta, empezando
por muchos de los propios doctores.
76

Esta página, y esta otra, resumen brevemente las posiciones de muchas


asociaciones pediátricas, de diversos países, respecto a la circuncisión.
La circuncisión sólo nos parece "normal" porque ya estamos
acostumbrados a la idea; acostumbrados a que algunos grupos
humanos la practiquen desde tiempos inmemoriales. Pero el que una
idea sea vieja, no significa que es buena. Si la circuncisión no existiera
como costumbre médica, y alguien la propusiera hoy como un “nuevo”
tratamiento para la fimosis, el frenillo corto o lo que sea, pensaríamos
que esa persona está loca, le preguntaríamos por qué no está
intentando primero una opción menos radical. Y si se la hiciera a un
bebé sin motivo, probablemente lo denunciaríamos.

(Volver al Índice)
77

21. ¿Qué riesgos tiene la circuncisión?


La circuncisión es una cirugía, y como toda cirugía, tiene riesgos.
Aunque el riesgo de la operación es bajo, ¡existe!... y puede haber
peligros. El cuerpo de un bebé es muy pequeñito. Basta con que pierda
un poco más de sangre que lo calculado, para estar en grave peligro. La
circuncisión lo expone a un posible sangrado fuerte: en Estados Unidos
mueren cada año alrededor de cien bebés por complicaciones
derivadas de la circuncisión. Podríamos pensar que “son pocos”, pero,
¡un solo bebé es demasiado!... Un bebé no tiene por qué sangrar, su
cuerpo no está preparado para perder mucha sangre en una cirugía. Su
bienvenida al mundo debería ser tan tranquila y serena como sea
posible. Además, puesto que la circuncisión es casi siempre
innecesaria, cualquier riesgo derivado de ella es un riesgo innecesario.
Algunos riesgos comunes son: infección (pues la circuncisión implica
tener una herida abierta dentro de un pañal, expuesta a heces
fecales), sangrado excesivo (accidentalmente se le puede cortar una
arteria del pene), resultados cosméticos “malos” (o diferentes a lo
deseado), cortar "demasiado" o "muy poco" (pues es muy difícil
calcular cuánta piel cortarle al pene tan pequeño de un bebé), o que
el niño entre en shock, sobre todo si nació delicado del corazón.
Otra complicación común derivada de la circuncisión es la estenosis del
meato urinario, que es cuando se crea cicatriz en la uretra – el
conducto por donde se orina – que luego le causa problemas al niño
para orinar. ¿Por qué sucede esto?... Es porque, como te informamos
antes, en un bebé o niño pequeño el prepucio se encuentra adherido al
glande. Por lo tanto, al desgarrar y cortar el prepucio, todo el glande
del bebé se queda en carne viva por algunos días – todo su glande será
una herida abierta durante al menos una semana, mientras que
cicatriza. Y al cicatrizar tan cerca de la uretra, a veces ésta se vuelve
más estrecha (digamos que “se cierra más” debido a la cicatriz), y le
causa problemas para orinar.
Este problema puede llegar a ser muy serio, y requerir cirugía
nuevamente. La gran mayoría de los hombres que sufren estenosis del
meato, la sufren como consecuencia de la circuncisión.
78

También, dependiendo de la habilidad del cirujano y de la técnica


utilizada, existe el riesgo de la amputación parcial o total del glande o
del pene, producto del error humano o de la reacción en el cuerpo del
bebé que puede producir necrosis o gangrena. (En la sección “¿Cómo se
hace la circuncisión?” ya habíamos explicado sobre este riesgo, en
particular cuando se usan instrumentos como la pinza Mogen).
La Guía de Práctica Clínica sobre circuncisión, publicada por la
Secretaría de Salud en México (junto con las principales instituciones de
salud como IMSS e ISSSTE), indica en sus lineamientos que: “la
circuncisión en niños tiene una morbilidad apreciable (es decir, un
índice importante de posibles complicaciones derivadas de ella), y no
debe ser realizada sin una razón médica”.
En Estados Unidos, la propia AAP ha llegado a admitir que el porcentaje
real de complicaciones y daños derivados de la circuncisión no se
conoce con certeza. Esto es en parte porque algunos daños sólo serán
evidentes mucho tiempo (incluso décadas) después de la operación… y
en parte depende de qué definición usemos para “daño”. Muchos
doctores coinciden en que el simple hecho de cortar una parte del
cuerpo que no nos está presentando un problema inmediato, ya es,
por definición, un daño.
Cirujanos pediatras están constantemente teniendo que “corregir”
circuncisiones. Lee el testimonio del urólogo pediatra David Gibbons,
donde explica cómo se la pasa constantemente teniendo que revisar y
corregir complicaciones de niños circuncidados: “En un período de dos
años, me refirieron a más de 275 recién nacidos y niños pequeños con
complicaciones de la circuncisión neonatal. Un 45% requirió cirugía
correctiva”.
Así que, si desde un inicio no existe
ningún problema, la circuncisión de
hecho puede causar problemas... ¡lo
mejor es no alterar los genitales en su
estado normal!... O como reza un dicho
popular, “no arreglar lo que no está
roto”. (Volver al Índice)
"Di NO a la circuncisión infantil" - Intact America
79

22. ¿Es dolorosa la circuncisión?


La circuncisión es sumamente dolorosa para un bebé, y para
cualquiera. Como ya habíamos mencionado, en el pasado era muy
común circuncidar rutinariamente a los bebés sin anestesia – era
prácticamente la norma. Había quienes afirmaban que “no está
comprobado que un bebé sienta dolor”, lo cual es patentemente falso.
Otros médicos admitían que el bebé sí sentía dolor, pero se escudaban
en la excusa de que “no lo recordará”. Muchos bebés todavía son
circuncidados así.
Cualquiera que pretenda sembrar dudas acerca de si un bebé siente
dolor o no, se engaña a sí mismo o quiere engañar a otros. Un recién
nacido ya tiene todos sus nervios perfectamente desarrollados, y si se
le hace una circuncisión sin anestesia, su dolor casi siempre saltará a la
vista. La mayoría gritan con una intensidad con que rara vez se oye a un
bebé gritar.
Algunos bebés no gritan, debido a que entran en shock, o vomitan.
Pareciera como si estuvieran tranquilos porque “no les duele”… ¡pero
en realidad están en shock!... Otros suenan como si se estuviesen
ahogando en su saliva; otros gritan tanto que el esfuerzo y el dolor
dañan sus cuerdas vocales o sus órganos internos. El nivel de cortisol (la
“hormona del estrés”) les aumenta muchísimo, y estudios de escaneo
cerebral han demostrado que puede permanecer alto incluso después
de seis meses. Algunos cuantos llegan a presentar síntomas parecidos
al estrés postraumático.
Muchos médicos hoy en día sí utilizan anestesia, pero eso rara vez
garantiza que el bebé “no sienta nada”. La experiencia de dolor puede
variar entre algunos bebés y otros, pero por regla general se trata de un
procedimiento altamente doloroso.
Es más, es posible que una circuncisión sea incluso más dolorosa para
un bebé que para un adulto, ya que un bebé tiene todos sus nervios
“nuevos” y sensibles. Todas las sensaciones, tanto dolorosas como
placenteras, son nuevas y por lo tanto “fuertes” para el bebé.
80

Nosotros te damos la opción de que veas un video del procedimiento,


que viene en éste enlace:
[Link]
DvjVQa1PpcFOR1lCbOpZ_3Oh2JBsuLjxbkflYx5NQ-SM=
... pero debemos advertirte que es algo bastante duro de ver y
escuchar.
Nota que al bebé del video en ningún momento le ponen anestesia. El
líquido que le untan es antiséptico, no anestesia. Además, ¿recuerdas
cuando dijimos que en un niño pequeño, el prepucio está siempre
pegado?... Despegarlo es ya de por sí bastante doloroso, es como
arrancar la uña del dedo. Muchos doctores sí usan anestesia, pero ésta
casi nunca es suficiente como para bloquear el dolor por completo. (La
anestesia general es sumamente riesgosa en un bebé, así que en los
casos en que los doctores sí usan anestesia, ésta debe ser local, que es
menos efectiva). Y el niño también sentirá dolor durante los días
siguientes, mientras la herida sana y cicatriza.
Esto a nosotros nos parece que es una operación cruel y abusiva,
tomando en cuenta que casi nunca es necesaria. ¿Por qué creemos
que los niños “no lo recordarán”? ¿Nos hemos puesto a pensar en las
consecuencias para su subconsciente, el hecho de que su primera
experiencia genital será un fuerte dolor? ¿Usaríamos esta lógica para
golpear a nuestros bebés?... Al fin y al cabo, “no lo recordarán”.
81

Muchas mamás nos han dicho que no quieren ver el video porque no
desean ni enterarse de lo que les pasa a los bebés durante la
operación. Nosotros nos preguntamos entonces; si la circuncisión es
una cosa tan fea como para que la vean las mamás, ¿entonces por qué
está bien que los niños la aguanten?... Una cirugía innecesaria no
parece la manera más pacífica de darle la bienvenida al mundo a un
bebé.
Como puedes ver, la circuncisión duele muchísimo. Pero incluso si no
doliera nada, incluso si se pudiera usar una anestesia 100% efectiva y
garantizar que no haya ningún dolor al cicatrizar; aun así es una
operación irreversible, que elimina para siempre una parte sensible,
natural y funcional de los genitales. Nadie más que el dueño del
cuerpo debería tomar esa decisión.
Si un adulto quiere circuncidarse, él puede decidirlo de forma
consciente, puede tomar analgésicos mientras la herida sana, y sobre
todo, puede entender lo que le está pasando, sin consecuencias para
su subconsciente. El bebé no tiene ese privilegio.
Hay quienes nos dicen: ¡pero es más fácil y sencillo hacerlo ahora que
es un bebé, que esperar a que crezca! ¡Ahorita cicatriza más rápido!... Si
eso fuera cierto, ¿por qué no hacerle de una vez otras operaciones,
como por ejemplo quitarle el apéndice?... El hecho de que una
operación parezca más sencilla por tratarse de un bebé, no significa
que es “recomendable” hacerla, y menos en ausencia de una
emergencia médica. Y el hecho de que un bebé no pueda ponerle
palabras al dolor que siente, no significa que ese dolor sea
insignificante. Es como si nos
dijeran que cortarle un dedito
o una oreja es más fácil
ahorita porque es sólo un
bebé, o que cicatrizará súper
rápido. ¿Y acaso eso significa
que esté indicado, o que el
niño lo necesite?
(Volver al Índice).
82

23. Vida sexual: ¿Puede la circuncisión afectarla?


La circuncisión puede afectar negativamente la vida sexual. Esta es otra
realidad que muchos prefieren no oír. Aunque debemos recordar que
la sexualidad es una experiencia muy personal y muy subjetiva, y su
disfrute también depende de factores psicológicos y emocionales.
Sobre todo, depende de la calidad de la relación de pareja.
Pero en términos muy generales, la circuncisión sí quita sensibilidad
y sí puede afectar la relación sexual; tanto para el hombre como para
su compañera. Esto se debe simplemente a que el prepucio está ahí
por una razón, y tiene funciones que enriquecen el placer sexual.
Para empezar, quitar el prepucio es quitar sensibilidad por definición,
ya que el prepucio tiene su propia sensibilidad (en especial su cara
interna: suave y diseñada para “resbalar” sobre el glande). También
mencionamos que la circuncisión casi siempre elimina el frenillo, la
parte más sensible de todo el miembro. La zona más altamente sensible
del pene no es el glande, como mucha gente cree, sino el frenillo.
Además, el prepucio enriquece la sensibilidad para él y la estimulación
para ella; por lo tanto, es lógico que si se elimina, las cosas pueden
cambiar para mal. El glande del hombre está diseñado para ser un
órgano interno, protegido constantemente por el prepucio. Y no hay
manera de que uno externalice un órgano que está diseñado para ser
interno – como el glande – y que éste NO pierda sensibilidad. Si lo
dejamos siempre expuesto, con los años se irá frotando contra la ropa
y, lógicamente, volviéndose menos sensible. Y esto no solamente afecta
la sensibilidad de él, sino también la sensación para su pareja.
Esta imagen muestra lo diferente que
se ve la textura del glande en un pene
intacto y en uno circuncidado. El
glande intacto, a la izquierda, se ve
suave y húmedo: fue diseñado para
estar así. En un pene circuncidado, el
glande se ve más seco, levemente
agrietado. Ver esta imagen debería
bastar para responder a la pregunta
de “si acaso la circuncisión quita
sensibilidad o no”…
83

El prepucio está ahí por algo. ¿Qué funciones sexuales cumple?:


 Mantiene la sensibilidad del glande. Si observamos cómo se ve el
glande de un hombre intacto y lo comparamos con el de un hombre
circuncidado, notaremos que el glande del pene intacto está más
húmedo y suave, mientras que el del pene circuncidado suele verse
seco y un poco agrietado. Cuando el glande está protegido por el
prepucio, se mantiene sensible, evitando que él tenga que ser tan
brusco durante el sexo. Algunos hombres circuncidados tienen que
ser más bruscos, porque dicen que “si no, no sienten nada”.
 Ayuda a producir y a mantener la humedad (lubricación natural) del
glande. La piel del glande fue diseñada para estar siempre un poco
húmeda, como el interior de la vagina. Y al igual que en la mujer, esta
lubricación natural aumenta especialmente cuando hay estimulación
sexual. En el pene intacto, la piel naturalmente húmeda del glande
mantiene una alta capacidad para lubricar, disminuyendo así la
necesidad de lubricante artificial. Si eliminamos el prepucio, la piel
del glande se vuelve seca (como la piel de nuestros brazos), con lo
que puede volverse necesario el uso de lubricantes artificiales.
 El prepucio es piel móvil, lo cual permite una erección más cómoda.
La piel supuestamente "extra" del prepucio, en realidad es piel que el
miembro necesita para "crecer" a su máximo tamaño durante la
erección. A algunos hombres circuncidados les quitaron tanta piel del
prepucio, que tienen erecciones un poco dolorosas.
 El prepucio estimula mejor al glande, cuando resbala suavemente
sobre él, hacia arriba y hacia abajo, durante el sexo.
 Este movimiento no sólo lo estimula a él, sino también a ella,
haciendo la relación sexual más cómoda y placentera para ambos. El
prepucio reduce la fricción dolorosa para la mujer, y estimula mejor
las paredes vaginales (como lo hacen los condones "texturizados"). Si
al hombre se le quita su prepucio, la "corona" o surco del glande a
veces raspa o irrita las paredes vaginales; esta fricción a muchas
mujeres les puede resultar dolorosa durante o después del acto
sexual. El prepucio normalmente está ahí para "acolchonar" ese
surco, y hacer la relación sexual más cómoda para ambos.
84

 El prepucio además “atrapa” la lubricación dentro de la vagina,


impidiendo que se salga. Pensémoslo así: un pene intacto, con su
prepucio, funciona como un pistón bien lubricado, pues el glande
entra y sale levemente del propio prepucio (aunque éste se
encuentre “recorrido hacia atrás”, ya que aun así se mueve un poco),
facilitando un movimiento más suave y cómodo, pues la lubricación
queda atrapada dentro de la vagina. Cuando el hombre es circunciso,
no tiene ese mecanismo, y la corona del glande se parece más a una
punta de flecha. La cual, si el hombre se mueve bruscamente, va
sacando la lubricación vaginal hacia afuera con cada movimiento,
causando a veces resequedad e incomodidad en ella.
 Un hombre intacto puede estimularse a sí mismo con más facilidad,
haciendo que su prepucio resbale suavemente sobre su glande. Los
hombres circuncidados sólo pueden hacerlo manipulando la poca
parte que les queda de su prepucio – que en ocasiones es muy poca,
dependiendo de qué tanto les hayan cortado –, requieren presionar
con más fuerza su glande, y frecuentemente necesitan utilizar
cremas, lubricantes, lociones u otras sustancias cuando se
masturban. Esto, por sí mismo, debería dejarnos claro que con la
circuncisión existe una pérdida de sensibilidad importante.

Claro está que no todos los hombres circuncidados presentan


problemas sexuales (y algunos incluso prefirieron circuncidarse de
adultos), pero muchos sí pueden presentarlos.
85

Las mujeres que son parejas de hombres circuncisos pueden presentar


más frecuentemente dolor, irritación y falta de lubricación en la
relación sexual; y casi nunca se dan cuenta de que esto puede deberse,
al menos en parte, a la modificación que se le hizo al miembro
masculino. Está claro que la mujer también puede presentar sus
propios problemas sexuales, o de falta de lubricación; pero casi nunca
se nos ocurre pensar que una parte del problema puede ser del
hombre, y que a veces esto puede ser debido a la circuncisión. Puede
disminuir el placer tanto en la masturbación como en las relaciones
sexuales. Así lo demostraron Frisch y Lindholm en Dinamarca, en un
estudio reciente. Otros investigadores obtuvieron resultados parecidos
en Corea. Y otros más en Bélgica.
El famoso estudio sobre sensibilidad de Sorrells, ya había demostrado
desde hace tiempo que “la circuncisión elimina las zonas más sensibles
del pene”. También está el estudio súper completo y detallado que
realizaron O’Hara y O’Hara acerca de esta mecánica sexual, y de las diez
distintas razones por las que la circuncisión puede a veces empeorar la
vida sexual, tanto para él como para ella. Está expuesto en esta página
Web, que es sumamente explícita (ver con discreción, pues contiene
fotos y vídeos reales, revisar pestañas 1 a la 10).
Para una mujer – o pareja sexual – que sepa apreciarlo; manipular y
estimular el prepucio de su compañero puede ser muy gratificante y
divertido… y placentero para él, por supuesto. Se trata verdaderamente
de una parte única del cuerpo masculino; por su movilidad, su tejido
complejo y especializado (podemos notar que las dos “caras” del
prepucio poseen una textura distinta), y la forma en que enriquece el
placer sexual para ambos, él y ella.
Asimismo, ya empiezan a surgir estudios que relacionan a la
circuncisión con una mayor probabilidad de disfunción eréctil,
especialmente después de los 40 años de edad. Hay muchas parejas
que con el tiempo empiezan a necesitar medicamentos (como Viagra),
lubricantes artificiales, etc.; y casi nunca se dan cuenta de que esto
puede ser, en parte, una consecuencia de la operación que se le hizo
al hombre. Y es una consecuencia que empieza a notarse después de
86

varias décadas de constante des-sensibilización del glande, por la


exposición al ambiente y el frotamiento con la ropa... ¡Es impresionante
que algunas de las consecuencias a nivel sexual, no empiezan a notarse
sino hasta casi medio siglo después de que se operó al hombre!...
Nuevamente, repetimos que no todos presentan problemas; pero
deberíamos reflexionar muy cuidadosamente antes de circuncidar a
un niño, pues algunos de ellos pueden verse afectados en su
sexualidad para el resto de sus vidas.
Hay en línea testimonios de muchos hombres que se arrepienten de
haberse hecho la circuncisión en la edad adulta. Reportan que antes de
operarse tenían sensaciones muy placenteras durante todo el tiempo
que duraba el acto sexual (o masturbación). Después de
operarse, en cambio, necesitan estimulación más brusca
para sentir lo mismo; y algunos reportan que sólo tienen
una sensación placentera al llegar al orgasmo, pero no
durante todo el proceso previo, que se vuelve casi un
acto mecánico y con poca sensibilidad placentera.
Hoy en día muchos hombres buscan técnicas, sin cirugía,
para restaurar o "reconstruir" su prepucio – busca en
Internet “foreskin restoration” para más información.

Existen muchos mitos acerca de la circuncisión y sus efectos en el sexo.


Lo que ya mencionamos ayudará a desmentirlos, sin embargo hay otros
dos que debemos mencionar:
 MITO 1: “La circuncisión hace que el pene crezca más, pues
lo ‘libera’ del prepucio”.
Es falso que la circuncisión haga “crecer” al pene. El tamaño del pene
está determinado casi al 100% por la genética, y hay muy poco que el
hombre pueda hacer para cambiarlo. (Lo mismo va para su forma,
coloración, etc., que dependen casi totalmente de los genes). Por lo
mismo, no es recomendable andar experimentando con cremas,
sustancias, aparatos o procedimientos que prometan “alargar” el pene,
pues no sirven y pueden dañar al miembro, sus venas o tejidos.
87

El prepucio, como ya hemos mencionado, es parte del pene, y crece


junto con él, durante la infancia y adolescencia. Es una parte natural,
protectora y erógena. No es un “extra”, ni mucho menos un
impedimento que limite su crecimiento: ¡eso es como decir que “los
párpados limitan el crecimiento de los ojos”!...
Lo que a veces sucede es un efecto puramente visual; pues al eliminar
parte de la piel que rodea al tronco, y cerca de la corona del glande,
daría la impresión de que el glande creció. Pero esto es un mero efecto
de contraste visual: la cabeza del pene pareciera más grande,
simplemente porque se eliminó algo de piel alrededor de ella. Pero en
realidad, el tamaño del glande no cambia por eliminar el prepucio.
Como mencionamos antes, el prepucio, lejos de estorbar o de ser un
“extra”, contiene la piel suficiente para que el pene crezca libremente
durante la erección; la piel suficiente para que el pene se “acomode” a
su tamaño erecto. Existen hombres a quienes les hicieron una
circuncisión tan radical, cortándoles tanta piel, que tienen erecciones
incómodas o dolorosas; pues les dejaron la piel del tronco muy “justa”
o “apretada”… y entonces, lejos de que su pene “crezca” con la
circuncisión, puede suceder lo contrario: la piel está tan apretada que la
erección es incómoda y con la piel más “compactada”.
Lo que a veces está sucediendo con algunos
hombres intactos (y que quizá agrega a esta
confusión), es que tienen un frenillo muy corto,
mismo que “jala” el glande hacia abajo y les ocasiona
erecciones incómodas. Hay quienes proponen la
circuncisión como el remedio, dando a entender que
así el glande “crecerá”. Pero este problema (frenillo
corto, del que hablamos antes) puede resolverse con
una frenectomía – una operación mucho más leve,
que con un cortecito ayuda a liberar el frenillo, sin
eliminar ni el frenillo ni mucho menos todo el prepucio – y sin
necesidad de hacer circuncisión. En estos casos, la frenectomía ayudará
a que el glande se “enderece”, y a que el hombre tenga erecciones
cómodas, ¡pero no significa que el glande “creció”!
88

Si sientes que tu pene no tiene el tamaño que a ti te gustaría; recuerda


que lo importante no es el tamaño, sino saberlo utilizar. Por el
contrario, un pene demasiado grande (así sea intacto o circuncidado)
puede llegar a lastimar a la pareja durante el sexo. Sin embargo, lo que
sí es seguro es que la circuncisión no va a ayudar a que el pene crezca.

 MITO 2: “La circuncisión hace que el hombre dure más”.


Existe el mito de que un hombre circuncidado, al haber perdido
sensibilidad, “dura más en la cama”. Basándose en esa idea, inclusive
hay quienes proponen circuncidar como “remedio” para la eyaculación
precoz. Pero esto es falso en la mayoría de los casos, y explicaremos
más a detalle por qué – pues vale la pena analizar la idea.
Antes que nada, observemos que quienes dicen tal cosa están
admitiendo que existe una pérdida notable de sensibilidad con la
circuncisión. Y es curioso, pues a veces encontramos que la misma
persona que dice “la circuncisión no quita nada de sensibilidad”, cinco
minutos después afirma “el hombre dura más con la circuncisión” – y es
común encontrarse estas ideas contradictorias.
Al eliminar el prepucio, se eliminan entre 16,000 y 20,000
terminaciones nerviosas. Pero aun así, no es verdad que los hombres
circuncidados “duren más” en general. Explicaremos por
qué, en los tres siguientes puntos:
 Para la mayoría de los hombres, la circuncisión no tendrá
ningún efecto en el tiempo que pueden sostener una
relación sexual. Eso han concluido la mayoría de los
estudios, como los que citamos antes (Frisch y Lindholm):
encuentran que la circuncisión puede afectar negativamente el placer
durante el acto sexual, pero no necesariamente su duración. Y ello se
debe a que la duración del acto sexual también depende de factores
psicológicos y emocionales. Cualquier hombre, sea circuncidado o
intacto, puede “entrenarse” poco a poco, física y psicológicamente,
para durar más, si eso es lo que desea. La mayoría de los hombres
intactos no presentan ningún problema para durar en la cama todo
el tiempo que quieren – sin necesidad de cortarse partes.
89

 Para algunos hombres, sí puede ser verdad que duren más debido a
que perdieron sensibilidad con la circuncisión. Lo incierto aquí, es si
acaso algunos de ellos también podrían haberse entrenado para durar
más, sin necesidad de recurrir a la cirugía.
 Pero para otros, aunque parezca contradictorio, la pérdida de miles
de terminaciones nerviosas del prepucio se traduce en una menor
capacidad para “medir” sus sensaciones,
perdiendo la capacidad de “calibrar”, por así
decirlo, qué tan cerca están del orgasmo. Y
esto termina significando que algunos
hombres, pensando que con la circuncisión
iban a durar más, terminan durando menos,
eyaculando antes de lo deseado porque ya no
tienen los nervios que les ayudaban a
distinguir mejor sus sensaciones.
Nuestros cuerpos son todos muy diferentes, y cada individuo puede
reaccionar a una cirugía sexual de manera distinta. Es por ello que
entre los estudios hechos por expertos en sexualidad, siempre vamos a
encontrar algunos que digan que los hombres circuncidados duran más,
otros reportarán que duran menos, y otros más afirmarán que no hay
diferencia o que depende de cada hombre. La realidad es que en todos
esos estudios vamos a encontrar a diferentes hombres reportando
diferentes cosas, sólo que en porcentajes distintos – dependiendo
también del sesgo de algunos estudios, que a fuerzas quieren
“demostrar” alguna idea o prejuicio pre-existente.
Nosotros pensamos que, incluso si fuera cierto y seguro que un
hombre circuncidado siempre dura más; no vale la pena perder miles
de terminaciones nerviosas – y perder placer tanto para él como para
ella –, a cambio de que el acto sexual sea más largo. No creemos que
valga la pena tener una relación sexual que dure horas, si a cambio será
menos placentera, con más resequedad y necesitando lubricante
artificial, y con posible irritación vaginal para la mujer, debido a la
ausencia del prepucio. También recordemos que la pérdida de
sensibilidad suele ser progresiva: aumentando con la edad del hombre.
90

Pero todo esto, naturalmente, va a variar en opiniones y gustos, y habrá


hombres que decidan circuncidarse de adultos y que estén muy felices
con ello, así como sus parejas. Cada preferencia es respetable.
Nosotros buscamos advertir de los posibles riesgos y posibles daños de
la circuncisión; sobre todo a gente que quizá está siendo presionada
por su pareja u otras personas para operarse, tomando una decisión
que podría afectar su sexualidad. También deseamos visibilizar al
prepucio, y a sus funciones sexuales: mismas que a mucha gente quizá
no se le habían ocurrido siquiera. Ya cada quien decidirá si dichas
funciones le placen o no, y qué desea hacer con su propio cuerpo.
Lo que a nosotros definitivamente nos parece inaceptable es
que una razón de gusto sexual, o de preferencia personal
relativa al sexo, sea utilizada como excusa para hacer
circuncisión a un menor. ¡Que el niño crezca y decida qué
cosas quiere hacer o no hacer con su pene!

(Volver al Índice)
91

24. Circuncisión neonatal y lactancia materna.


Si estás pensando amamantar a tu hijo, debemos informarte que la
circuncisión puede dificultar, o echar a perder por completo, una
lactancia exitosa. ¿Por qué?... El inicio de la lactancia es un proceso en
donde ambos, la madre y el bebé, van aprendiendo y adaptándose
poco a poco. Este período tras el nacimiento es delicado; es normal que
muchas mujeres requieran apoyo y paciencia para establecer una
relación de lactancia exitosa. (¡La compañía de una “doula”, una
partera bien preparada, o una experta en lactancia, puede hacer una
maravillosa diferencia para madres que requieren apoyo!)
Como muchas madres lo saben bien, este proceso puede ser tardado y
frustrante, tanto para la mamá como para el bebito, que debe aprender
cómo “prenderse” correctamente del pezón y qué movimientos hacer
con su boca. El estrés de nacer ya es bastante agobiante para el bebé –
las luces, los ruidos, las voces nuevas, las temperaturas, y el simple
hecho de estar fuera del cuerpo de su madre, lo estresan y abruman.
¡Agregar justo aquí una cirugía, no ayudará en nada las cosas!...
El dolor del corte genital no ayuda a que el bebé esté relajado, la
herida en carne viva de su pene le dolerá al presionarse contra el
cuerpo de su madre (es decir, será difícil acomodarlo en posición de
lactancia durante varios días); y además, la energía que el pequeño
requiere poner en el movimiento de succionar y comer – que para un
bebé es mucha – se le va en llorar de dolor cada vez que orina.
Hay un grupo en Facebook, con miles
de seguidores, que desde hace muchos
años le pide a La Liga de la Leche (LLL)
que informe bien a las madres: Que la
circuncisión daña la lactancia materna.

"Lactancia para todos, circuncisión para


nadie"
(Volver al Índice)
92

25. Circuncisión y crianza con apego.


Hoy en día, a muchas madres y padres les atraen
diversas ideas relacionadas a la crianza con apego,
también llamada crianza consciente o crianza
respetuosa. Este tipo de crianza se enfoca en el
desarrollo emocional saludable del niño o niña;
construyendo desde el nacimiento un apego amoroso y
respetuoso entre el pequeño y sus padres. Se le da
énfasis a crear una relación de confianza entre el
pequeño y sus progenitores.
Se basa fuertemente en el respeto y aceptación de los sentimientos y
emociones del niño: y por supuesto, respetando también su cuerpo,
enseñándole que su cuerpo le pertenece solamente a él o ella.
Educándolo con amor y paciencia, respetando su integridad física y
emocional, y enseñándole a manejar adecuadamente sus emociones
desde pequeño.
Mucha gente hoy en día está interesada en adoptar un estilo de vida
familiar sin violencia, sin gritos, sin disciplina agresiva; favoreciendo el
desarrollo de la independencia del niño según su edad, su sano
crecimiento emocional, y una relación de plena confianza entre el niño
y los padres.
Hace tiempo, la gente no daba ninguna importancia – o incluso
despreciaba como insignificantes – esos primeros momentos y
primeros años de vida del bebé. Se creía que, ya que esos años no los
recordamos conscientemente, las cosas que el niño pequeño viviera –
así fueran situaciones de violencia o de abuso – no lo marcarían ni le
dejarían huella.
Hoy en día, psicólogos y terapeutas expertos en crianza nos han
enseñado que nuestras experiencias de la infancia temprana, son
cruciales en el desarrollo de nuestra personalidad. Ésas primeras
experiencias de confianza o desconfianza, de apego o de violencia, de
aceptación o de rechazo, de amor o de desamparo, van construyendo
todo nuestro “cableado emocional” desde que nacemos.
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Creemos que cortar parte de los genitales de un niño inmediatamente


después de su llegada al mundo (o a cualquier edad), no es algo que
favorece un apego emocional, ni una confianza saludable, ni mucho
menos una sensación de serenidad tras el nacimiento. Es un acto que
rompe y lastima la confianza que el niño nace teniendo en la
protección de su madre. No va a favor de un vínculo afectivo de paz,
armonía y confianza... ni tampoco promueve la aceptación de nuestro
cuerpo tal como es.
¿Cómo vamos a darle al niño el mensaje de que “su cuerpo le
pertenece”, cuando lo primero que sucedió tras su nacimiento fue que
otros decidieron cortarle parte de su pene?
Muchos piensan que si al bebé se le hace la circuncisión, “no recordará
el dolor”, y se quedan contentos con esa idea. ¿Por qué seguimos
aceptando una excusa tan mediocre y absurda?... No lo recordará
conscientemente. Pero la huella subconsciente queda, y nadie se está
preguntando qué efectos podría tener. Un bebé tampoco recordaría
golpes, pero esa no es una buena razón para lastimarlo
innecesariamente.
Muchas madres hablan y cantan a sus bebés desde el útero, y buscan
maneras de estimularles desde antes de nacer – pues saben que todas
las experiencias sensoriales les afectan para bien o para mal. ¿Y de
pronto resulta que ser amarrado a una plancha para que le corten una
parte de su pene, no tiene "ningún efecto"? ¿De verdad?

¿Por qué darle la


bienvenida al
mundo con una
herida
innecesaria?

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26. Integridad corporal. Respetar y proteger


todo el cuerpo: de todos y de todas.
Con el resto de las partes de nuestros cuerpos, masculino y
femenino, ya estamos acostumbrados a la idea de respetar y proteger;
ya aceptamos que cortarnos partes debería ser un recurso extremo,
sólo cuando es necesario y para evitar un mayor problema futuro. Tan
sólo nos falta extenderle la misma protección al prepucio masculino.
Es cierto que la prevención suele ser mejor que la corrección… pero
ninguna otra cirugía en el mundo se usa de manera “preventiva”. Si se
trata de medidas preventivas, son mucho más eficaces (¡y mucho
menos costosos!): la higiene adecuada, el beber mucha agua y
alimentarse bien, el usar condones (que los hombres deben usar, estén
o no estén circuncidados) y la responsabilidad en la vida sexual.
No tiene sentido creer que “es mejor circuncidar al bebé ahorita, en
caso de que lo necesite después”. Con esta lógica, también sería bueno
quitarles el apéndice a todos los niños apenas nazcan, no vaya a ser que
necesiten operación después. ¿O por qué no extirparles las glándulas
mamarias a nuestras niñas, para evitar el terrible cáncer mamario? ¿O
rebanarles la punta del dedo para que no tengan uñas, que son sucias y
transmisoras de bacterias? ¡La solución radical!... Claro que cortar una
parte del cuerpo nos evita tener problemas con esa parte; igual que
amputarnos los pies nos evitaría para siempre una fractura de pie. Pero
esa es una lógica torcida y anti-ética. El cuerpo debe respetarse y
protegerse. Es lo que ya hacemos con todo nuestro cuerpo, excepto el
prepucio de los varones.
La lógica de cortar una parte del cuerpo, y después averiguar para qué
sirve cortarla (el remedio en busca de enfermedad); es una lógica
torcida trátese de varón o mujer. Debería ser al revés: “demuéstrame
que éste problema sólo y sólo puede corregirse cortando”. Es extraño
que nosotros debamos, a veces, “convencer” a la gente de que no
corte una parte del cuerpo de su hijo. ¡Debería ser al revés!... Quienes
proponen que sí se le corte tal parte, son quienes deberían convencer.
Y por lo general, no hay buenas razones para circuncidar a un menor.
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También es insultante a la inteligencia de nuestros hijos el creer que no


serán capaces de limpiarse bien; e insultante creer que serán tan
irresponsables que nunca usarán condones. Nuestros hijos son
inteligentes: no hace falta cortarles en donde se van a poder limpiar y
cuidar.
La circuncisión no respeta el derecho del niño a decidir sobre su
cuerpo. Esta no es una decisión que nosotros “tomamos”, sino una que
les quitamos a nuestros hijos.
Debemos dejar de creer que tenemos el “derecho” de “decidir” extirpar
una parte de los genitales de nuestros hijos; a cambio de supuestos
"beneficios" que en realidad no valen la pena, o por "preferencias
personales" que son nuestras, pero no del niño. Si un hombre mayor se
quiere operar, ésa es su decisión; pero el niño no está teniendo la
misma oportunidad de decidir. Si tu hijo elige la operación para sí
mismo, regálale la posibilidad de decidirlo él cuando sea mayor de
edad. Nuestros niños se volverán hombres un día, y es probable que
sus opiniones no sean iguales a las nuestras. Las partes privadas son
eso: “privadas”.
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“Un niño nace perfecto”: Con la excepción de los bebés que nacen
enfermos o con malformaciones, la mayoría de los bebés – varones y
niñas – nacen perfectos, en completo bienestar, y con cada parte de su
cuerpo en el lugar donde pertenece y funcionando justo como debe. El
prepucio no es una enfermedad, ni un defecto de nacimiento, ni una
malformación congénita. Todo niño nace con él. La inmensa mayoría
de los bebés no requieren al nacer ninguna cirugía ni procedimiento
invasivo, mucho menos uno innecesario en sus genitales.
Aún si tú sigues opinando que estás a favor de la circuncisión, está bien;
pero el cuerpo de tu hijo es de él, y tal vez él opine distinto. No olvides
que la circuncisión es irreversible. Siempre puede hacerse más
adelante, si el hombre lo desea, pero nunca puede “deshacerse”.
Por lo tanto, un sencillísimo análisis ético y lógico nos indica que, en
ausencia de emergencias médicas, lo más correcto es no cortarle nada
al cuerpo. Si el niño crece intacto y de grande quiere circuncidarse,
tiene esa opción. Pero si crece circuncidado y hubiera preferido ser
intacto, ya no tiene opciones.
Algunos hombres circuncidados buscan restaurar su prepucio, pero
lamentablemente no será igual que el natural, ni se podrá recuperar el
frenillo: la membrana altamente sensible que une al prepucio con el
tronco del pene, debajo del glande, y que la circuncisión casi siempre
destruye por completo. "Su cuerpo, Su derecho".
"Yo no puedo entender el acto
de recibir a un nuevo bebé en
este mundo, con violencia
quirúrgica, quitándole una parte
de su cuerpo sin necesidad
médica urgente. Es como
decirle a la Naturaleza, o a
Dios, o al Universo, o a quien
sea que creó a este niño, a
este varoncito; que lo hizo
imperfecto. Que lo hizo mal. Y
hacerlo no por enfermedad o
emergencia médica, sino tan
sólo porque es varón, me
parece un acto triste de
soberbia humana".
97

Hay quienes nos preguntan: ¿Pero acaso los padres no


debemos tomar decisiones por el bien del niño, y hacer cosas
que quizá ellos no quieren, o que son dolorosas, como por
ejemplo la decisión de vacunarlos? ¿Acaso las vacunas no
violan también el derecho de un niño sobre su propio cuerpo?
Dejemos muy claro que no hay comparación posible entre la
circuncisión y las vacunas.
Las vacunas son demostradamente benéficas para la salud – y además,
no eliminan para siempre una parte del cuerpo. Y por eso en todos los
países desarrollados se vacuna a los niños contra enfermedades
graves. Pero al contrario, casi nadie en Europa, ni Japón, ni China (un
país con tradición médica milenaria), ni en los países más desarrollados
y sanos del mundo, realiza la circuncisión, y mucho menos como rutina
al nacer.
Como vimos antes, ninguna organización pediátrica del mundo
desarrollado recomienda la circuncisión de rutina.
Todas las organizaciones pediátricas del mundo desarrollado
recomiendan vacunar a los niños contra enfermedades graves.
Ninguna vacuna elimina para siempre una parte sana, sensible y
funcional del cuerpo.
Todas las circuncisiones eliminan una parte sana, sensible y funcional
del cuerpo.
Las vacunas han salvado muchas vidas. La circuncisión sólo ha “salvado”
un viejo negocio lucrativo, basado en mitos médicos.

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98

27. ¿Es aceptable hacerle a un niño una


operación genital "por estética"?
Las opiniones acerca de lo “estético” que pueda resultar un pene con o
sin prepucio, son personales y respetables, pero no deberían hacernos
sentir con derecho de alterar el cuerpo de un menor de edad. Una
razón “estética” es de las menos aceptables, moral y éticamente, para
decidir operar a un menor.
Resulta insultante hacia nuestros cuerpos, el decir que un pene natural
es “poco estético”, o que "es feo" por tener prepucio. ¿Así que les
hacemos a nuestros bebés cirugías cosméticas, para cortarles partes
que creemos que se ven "feas"? ¿Acaso es ético eso, operar a un menor
para que su cuerpo se ajuste a los gustos sexuales de los adultos? ¿Y
qué hay de las niñas, sería aceptable cortarles partes también para que
queden "más limpias y más bonitas"? ¿Qué mensaje les damos a
nuestros hijos si los operamos en sus partes más íntimas por razones
sociales?... Les damos el mensaje de que su cuerpo ni les pertenece, ni
lo aceptamos tampoco así como nació.
Los genitales de las mujeres tampoco son necesariamente lo más
estético del mundo, pero los aceptamos así como vengan. Los labios
vaginales pueden ser muy grandes, llenos de pequeños pliegues y
arrugas… y así los aceptamos, y los celebramos como bellos. Cualquier
mujer se sentiría ofendida si un hombre le dijera que debe operarse
sus genitales porque son sucios o feos, o porque ella no aprenderá a
lavárselos bien. Bueno, pues un hombre también puede sentirse igual.
Los genitales son órganos reproductivos y sensoriales cuya finalidad no
es la estética; y además, estas ideas varían de cultura a cultura, y de
persona a persona. Es decir, son subjetivas. En algunos lugares del
mundo, a la gente le parecen más hermosas las mujeres llenitas que las
delgadas. A los antiguos griegos y romanos, el prepucio les parecía muy
hermoso. Y en muchos países del Medio Oriente y África, hasta el día
de hoy opinan que los genitales femeninos son feísimos y sucios, y que
se les deben cortar partes. ¿Nos parecería aceptable esto? ¿Por qué
con los varones sí? ¿Las niñas merecen que se respete la integridad de
su cuerpo, pero los niños no?...
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Su cuerpo, su derecho. Los gustos, opiniones y preferencias de un


adulto son sus gustos, opiniones y preferencias respetables; pero no
deberían ser esculpidos con un cuchillo en los genitales de menores de
edad. Si la vagina no tiene por qué ser objeto de escultura según le
parezca más bonita a cierta sociedad, el pene no tiene por qué serlo
tampoco. Son órganos reproductivos y sensoriales cuya finalidad no es
la estética, merecen que se les deje en paz como la propiedad privada
que son.

“Di ¡NO! a la circuncisión – SU cuerpo, SU derecho”


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28. ... ¿Y si fueran niñas? ¿Les haríamos algo


parecido?
Debemos admitir que nunca les haríamos esto mismo a las niñas; aun
cuando alguien nos dijera que cortar sus genitales reduce el riesgo de
SIDA, aun cuando nos quisieran presentar los estudios más serios del
mundo.
Si comparamos cómo sería hacerle lo mismo a una niña, nos damos
cuenta de que es un gran absurdo hacer circuncisión “por estética” (y
por cualquier otra razón también, pero sobre todo “por estética”).
Pensemos cómo sonaría un papá que dijera: "ahora que ya operamos a
la nena, ¡su vagina se ve tan linda!... Una niña circuncidada está más
limpiecita y más bonita"... ¿No nos parecería perturbador?
Dejemos de pensar entonces que con los varones esto es aceptable,
cortarles partes del cuerpo, sólo porque son varones.
¡Su cuerpo, su derecho de decidir y de que se le deje en paz!
100

Existe el debate en foros globales, acerca de si debe o no ser aceptable


la circuncisión masculina, al mismo tiempo que condenamos la
circuncisión femenina. El tema se ha expuesto ante organismos de la
ONU; cuestionándole por qué el corte genital femenino es considerado
como un crimen, mientras que el masculino, que se hace por las
mismas razones socioculturales y pseudomédicas (y los gritos suenan
igual), no es condenado de la misma forma.
Y es que ambas cosas, la circuncisión masculina y la femenina, en
realidad no son tan distintas como a veces se nos quieren presentar.
Hay en el mundo sociedades y culturas en donde se les hacen cortes
genitales a las mujeres. Muchos de ellos son pueblos musulmanes;
pero también lo hacen algunos grupos cristianos y nativos de África y
de Asia. En realidad esta práctica no es exclusiva de ninguna religión; la
hacen diversos grupos religiosos; y es importante señalar que muchos
musulmanes y cristianos de las mismas áreas no la practican.
101

Al igual que la circuncisión masculina, es una práctica milenaria, que


muchos pueblos defienden como “su tradición”, “su religión”, “su
cultura”, y “algo que debe hacerse a las niñas por limpieza y salud”.
A la mayoría de las personas en nuestros países occidentales, les
horroriza enterarse de que existe una “circuncisión femenina”, y de lo
dañina que ésta práctica puede llegar a ser para la salud y sexualidad de
las mujeres. Se preguntan cómo es que esos pueblos pueden hacerle tal
cosa a sus niñas, y no lo ven como justificable ni siquiera “por
religión”. Lo vemos como una violación grave a los derechos humanos.
¿Por qué no sucede lo mismo con el corte genital masculino?...
A muchos, al principio les resulta chocante que nosotros “pretendamos
comparar a la circuncisión masculina con la femenina, ya que la
masculina es ‘benéfica’ y no daña a los hombres, mientras que el corte
genital femenino es un crimen sexual aberrante”.

Pero lo primero que es importante saber es que existen varios tipos de


“circuncisión femenina”, que varían en gravedad y que son
diferentísimos unos de otros. Hay desde formas muy leves, que
consisten “solamente” en cortar una parte del capuchón del clítoris (el
prepucio femenino, justamente), y que puestas en escala comparativa
resultan mucho más leves que la circuncisión masculina. En Indonesia,
Singapur y Malasia les cortan a muchas niñas el capuchón del clítoris,
sin tocar el propio clítoris, y a veces sólo una parte del capuchón.
Otros pueblos cortan el clítoris y/o los labios menores, parcialmente o
en su totalidad. La forma más severa de “circuncisión femenina” sólo
es practicada en dos o tres países africanos como Somalia y Mali; y
consiste en cortar los labios menores y mayores, así como el clítoris,
cosiendo la vagina y dejando solamente un orificio para que la mujer
orine, menstrúe, tenga relaciones sexuales y dé a luz. Este último tipo,
naturalmente, puede causarle a la mujer problemas gravísimos y
mortales, y cientos de niñas se mueren por sangrado e infecciones. Sin
embargo, este tipo extremo de “circuncisión femenina” es también el
menos practicado (y gracias a los esfuerzos de muchos activistas,
algunos pueblos ya están dejando de hacerlo).
102

A quienes les enoja la comparación con la circuncisión


masculina, generalmente es porque están pensando en el
tipo más grave de circuncisión femenina, que obviamente
causa un daño muchísimo más grande que extirparle el
prepucio a un hombre. Pero la mayoría de los pueblos que
practican algún tipo de “circuncisión femenina”, no hacen más
que cortar el capuchón del clítoris, y a veces ni siquiera completo, sino
sólo una parte. A veces, el corte apenas se alcanza a ver.
Tampoco hay que quedarnos con la idea de que la circuncisión
femenina solamente es practicada “entre arbustos y con navajas sucias
o pedazos de vidrio”; sino que hoy en día esos pueblos también la
realizan con doctores, en hospitales, con instrumentos limpios y
modernos, a veces hasta con anestesia... Entonces, empieza a tener
más sentido la comparación con la circuncisión masculina.
Todos los pueblos que realizan cortes genitales a mujeres, hacen
también la circuncisión a los hombres. Todos. No existe ningún grupo
en el mundo que corte sólo a las mujeres. Siempre es alguna de éstas
opciones, por todo el planeta: 1) Ninguno, 2) Ambos, 3) Sólo a los
hombres. Por lo tanto, en cualquier pueblo o tribu donde queramos
meternos a recomendar que dejen de cortar a sus mujeres,
forzosamente estaremos ignorando a los niños y hombres del mismo
pueblo, que fueron circuncidados también.
Se ha dicho que la circuncisión femenina es “mucho más grave” porque
supuestamente destruye el placer sexual de la mujer. Pero por un lado,
eso no es totalmente cierto: muchos grupos musulmanes y africanos
practican ésas versiones “leves” de circuncisión femenina, en donde a
las niñas “sólo” se les cortan los labios menores, o “sólo” se les corta el
capuchón del clítoris. A muchas les hacen un corte que en realidad es
menos severo que el masculino, y ellas siguen teniendo placer sexual,
aunque reducido. Por el otro lado, se mencionó anteriormente que la
circuncisión masculina también comenzó como un medio de limitación
de la sexualidad; y que de hecho se propagó en Inglaterra y Estados
Unidos durante la era Victoriana para dificultar la masturbación.
103

Y, ¡sorpresa!: también en Oriente Medio y África se han hecho


“respetables estudios” que muestran que el corte femenino “mejora la
higiene y evita enfermedades”… Y hay muchas mujeres que defienden
esa práctica, diciendo que ellas sí pueden sentir placer sexual, que no
necesitaban para nada esos “pedacitos de piel inútiles y sucios”, que
con su circuncisión ellas están más limpias y sanas, que así sus genitales
se ven más bonitos, huelen mejor y no guardan esmegma (¿nos suena
conocido todo esto?) y que no tiene nada de malo hacerle lo mismo a
sus hijas… igualito que acá hay quienes defienden la circuncisión
masculina, alegando que es insignificante y beneficiosa.
¿Acaso todo esto no suena más a prejuicio cultural, que a realidad
científica? ¿Por qué va a ser tan diferente con la circuncisión masculina,
cuando ya vimos que es un mito que ésta sea más higiénica o evite
enfermedades? ¿En realidad son tan distintas ambas prácticas, el corte
genital masculino y el femenino; o simplemente una nos parece
aberrante por ser prácticamente desconocida en nuestra América,
mientras que la otra nos parece normal porque son nuestros doctores
hispanos quienes la practican?
¿Por qué a muchos les resulta tan chocante la comparación?... También
es en parte porque el corte genital femenino, en nuestra cultura
occidental, resulta ajeno, culturalmente alejado. Y es muy fácil criticar
lo que hacen otros pueblos a sus hijas del otro lado de la Tierra; pero
muy difícil preguntarnos si nosotros le estamos haciendo lo mismo a
nuestros varones. Los gritos suenan igual, el dolor es el mismo.
A fin de cuentas, corte genital es corte genital, no debería llevarse a
cabo en menores de edad
independientemente de su
sexo, y no se puede
promover una mientras se
habla en contra de la otra.
El cuerpo debe respetarse y
protegerse, el de todos y
todas.
Imagen: ¿Una no es aceptable, pero la otra sí?
104

Los pueblos que practican circuncisión femenina también están


convencidos de que eso es lo más limpio, saludable y estético. Poco a
poco, más y más voces se levantan en foros internacionales para
condenar esta práctica... Y para hacer notar la hipocresía de condenar
el corte genital femenino, mientras se promueve el masculino.
El punto más importante es que no se trata de ver “cuál es peor”, ni de
competir a ver quién lo pasa más mal, o a quién le duele más o le
afecta más. No se trata de medir quién pierde más piel o más
terminaciones nerviosas. Creemos que tanto niños como niñas
merecen integridad corporal: mantener su cuerpo completo. Perpetuar
violencia contra los varones, no es una forma adecuada de buscar la
igualdad de género.
El experto en ética Brian D. Earp escribió un interesante artículo,
proponiendo que el corte genital masculino y femenino son
moralmente equivalentes. (Aquí hay una versión en español, aunque la
traducción contiene algunos errores).

“La circuncisión es innecesaria y dañina”

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105

29. Religión: somos padres cristianos o católicos.


¿Es necesaria la circuncisión en nuestra religión?
Para los cristianos o católicos, la circuncisión
nunca ha sido un requisito religioso. Al
contrario, el Nuevo Testamento desaconseja la
circuncisión, como parte de las cosas que ya no
son necesarias tras el sacrificio de Jesús, que
creó una alianza nueva. Pero a menudo
escuchamos (sobre todo en Estados Unidos)
que la circuncisión “es bíblica”, y que supuestamente es necesaria para
los cristianos porque Jesús fue circuncidado... Muchos cristianos en
Estados Unidos creen que la circuncisión forma parte de su religión.
Este es un aspecto que no se debe desestimar, y es interesante
conocerlo a fondo.
En el Antiguo Testamento, la circuncisión era un mandato para los hijos
varones de las familias judías, y Jesús nació en la tradición judía. ¿Y para
los cristianos?... En el Nuevo Testamento, Jesucristo reemplaza a la
Antigua Alianza (simbolizada por la circuncisión). Jesús es la Nueva
Alianza, y por tanto la circuncisión no es un mandamiento para los
cristianos, ni para los católicos.
Varios libros del Nuevo Testamento rechazan la circuncisión. Por
ejemplo, 1 Corintios 7: 17-20, Filipenses 3: 2-3, o Gálatas 5: 6.
En la tradición cristiana, no importa si uno tiene la circuncisión o no, lo
que importa es la fe que trabaja por medio del amor. De hecho, las
primeras iglesias cristianas debatieron si se debía exigir la circuncisión o
no a los conversos al cristianismo. La mayor crítica que se hizo es que la
circuncisión era una fijación en los asuntos de la carne, y la nueva
iglesia quería fijarse esencialmente en el espíritu. Por eso también con
frecuencia se habla de la "verdadera circuncisión" o "circuncisión del
corazón", que consiste en abrir el corazón a Jesús cortando la barrera
de insensibilidad y odio, y que nada tiene qué ver con los genitales.
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106

30. Somos padres judíos. ¿Qué hay de nuestra


religión?
Al interior del judaísmo ha existido constantemente la
discusión sobre el valor ritual de la circuncisión. Muchos no lo
saben, pero entre los pensadores judíos, el cuestionamiento a
la circuncisión es casi tan viejo como la circuncisión misma. El
movimiento de oposición a la circuncisión infantil tiene mucha fuerza
entre los judíos reformistas y progresistas, y así ha sido por siglos, como
se puede ver en el libro "Marked in Your Flesh", del médico judío y
opositor de la circuncisión infantil Leonard Glick. Contrario a lo que se
cree, la circuncisión no es universal entre los judíos del mundo. Rusia,
por ejemplo, tiene una importante población de judíos no
circuncidados.
Ya existen grupos en la comunidad judía que cuestionan la práctica de
la circuncisión (el Bris Milah); y que deciden hacer una ceremonia
nueva llamada Bris Shalom (alianza de paz), que no lastima al bebé
porque es sin corte genital. En un Bris Shalom, la circuncisión se hace
sólo de forma simbólica o simulada. Incluso en Israel, hay cada vez más
padres judíos que deciden dejar intactos a sus pequeños.
Algunos han adoptado el Bris Shalom buscando también una idea de
igualdad de género: para que sea una ceremonia donde se celebre,
indistintamente, el nacimiento de un varón o de una niña. El judaísmo
cuenta con una larga lista de grandes mujeres ilustres, y hoy muchos
piensan que no hay razón para que la alianza sagrada sólo sea
celebrada por los varones.
Muchos expertos en la tradición judía aceptan la idea de que un varón
será judío mientras sea hijo de madre judía, y que el estar circuncidado
o intacto no afecta ese estatus.
Existen numerosos grupos de judíos y musulmanes que ya rechazan
ésta práctica, y cada vez son más. Las religiones también van
cambiando, y algunos de ellos han decidido rechazar la circuncisión,
igual que se ha rechazado la esclavitud o el sacrificio animal, que
también aparecen en los textos sagrados.
107

Hay un grupo llamado específicamente “Jews Against Circumcision”,


rabinos y mohels que practican el Bris Shalom, e importantes doctores
judíos que hablan en contra de la circuncisión, como Dean Edell, Ronald
Goldman y Paul Fleiss (Aquí te anexamos un excelente artículo
del Dr. Fleiss – en español, haz click).
Todo esto lo decimos desde una posición de respeto a tu fe y a tu
identidad religiosa; sin embargo, también te invitamos a informarte y
cuestionar. No des por hecho que este tema será por siempre un
dogma incuestionable: recuerda que todas las grandes religiones nos
han dado grandes pensadores, que en su tiempo cuestionaron los
dogmas y las costumbres. Tampoco des por hecho que "todos los
demás" en tu comunidad están circuncidando a sus hijos: es probable
que encuentres otros de tu misma fe que cuestionaron esta práctica,
aunque no lo digan públicamente. Si nos damos cuenta, casi todos
practicamos religiones que con el tiempo se han ido modernizando,
adaptando y evolucionando según los tiempos y las nuevas
costumbres.
La identidad judía, con su gran riqueza cultural, va mucho más allá de
la circuncisión; y no depende de ella para sobrevivir. La misma
identidad y la misma riqueza pueden seguir existiendo, sin necesidad
de realizar un corte corporal a los niños. En dado caso, incluso se podría
esperar a la edad adulta, cuando el hombre puede decidir por su propia
cuenta si quiere realizarse la circuncisión como parte de sus propias
decisiones religiosas. Muchos defienden a la circuncisión infantil
diciendo que “es la libertad religiosa de los padres”. Pero, ¿qué hay de
la libertad religiosa del propio niño?...

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108

31. Somos padres musulmanes. ¿Qué hay de


nuestra religión?
Entre los musulmanes, la circuncisión se ha practicado
por costumbre desde la antigüedad, pero el Corán de
hecho no menciona ni la circuncisión masculina ni
tampoco la femenina. Y lo que es más, muchos versos
del Corán insisten en que la creación de Dios (Allah) "es
perfecta y no debe ser modificada".
La circuncisión no forma parte de los cinco “pilares” del Islam, o sea, los
requisitos fundamentales que debe seguir un musulmán practicante
(profesión de fe, peregrinación a la Meca, oración, caridad y ayuno en
el mes de Ramadán). A diferencia de lo que ocurre en el judaísmo, en el
Islam la circuncisión no representaba tradicionalmente un pacto ni una
alianza divina. El Corán, texto fundamental del Islam, no la menciona
en ninguna parte.
Las menciones a la circuncisión, tanto masculina como femenina,
aparecen en otros textos (Sunnah), como parte de recomendaciones
generales de higiene. Y es importante recordar que diferentes
corrientes del Islam aceptan diferentes Sunnah como válidas, y
constantemente hay desacuerdos respecto a su interpretación.
Así como algunos clérigos islámicos afirman que es obligación para los
hombres dejarse crecer la barba, y otros lo dan por opcional; así mismo
existen diferentes interpretaciones con respecto a la circuncisión. Entre
distintos clérigos y expertos en interpretación de los textos, hay
desacuerdos acerca de si la circuncisión masculina (y también la
femenina, por añadidura) es una obligación, o si solamente está
recomendada, o si su práctica no tiene importancia siempre y cuando
se mantenga una excelente higiene.
La mayoría de los musulmanes la practican porque en su comunidad “es
lo que siempre se ha hecho”. Para ciertos grupos se trata más bien de
un rito de iniciación en donde el niño “se convierte en hombre”; pero
tal cosa tiene más qué ver con costumbres antiguas, que con los
propios textos islámicos.
109

Otros afirman que el profeta Mahoma nació sin prepucio; pero


entonces existe el desacuerdo acerca de si lo más correcto es
circuncidar a los varones para que se parezcan a él, o si es mejor no
alterar el cuerpo de un niño porque Mahoma nunca alteró así su propio
cuerpo – él simplemente nació sin prepucio, según se cuenta.
Algunos clérigos piensan que esta práctica tenía sentido en la
antigüedad, cuando no había agua corriente, pero que hoy en día basta
con lavarse bien, y ya no es necesario circuncidar a los varones.
Además, muchos musulmanes hoy en día ya no aceptan la idea de la
circuncisión femenina. ¿Por qué aferrarse entonces a la masculina?...
Existen comunidades de musulmanes en distintos países que ya
rechazan ésta práctica, y cada vez son más. Las religiones también van
cambiando, y algunos de ellos han decidido rechazar la circuncisión; al
igual que se ha rechazado la esclavitud u otras prácticas que también
aparecen en los textos sagrados, pero que hoy en día consideramos
como inaceptables, anticuadas, o contrarias a nuestra idea actual de los
derechos humanos.
Todo esto lo decimos desde una posición de respeto a tu fe y a tu
identidad religiosa; sin embargo, también te invitamos a informarte y
cuestionar. No des por hecho que este tema será por siempre un
dogma incuestionable: recuerda que todas las grandes religiones nos
han dado grandes pensadores, que en su tiempo cuestionaron los
dogmas y las costumbres. Tampoco des por hecho que "todos los
demás" en tu comunidad están circuncidando a sus hijos: es probable
que encuentres otros de tu misma fe que cuestionaron esta práctica,
aunque no lo digan públicamente. Si nos
damos cuenta, casi todos practicamos
religiones que con el tiempo se han ido
modernizando, adaptando y
evolucionando según los tiempos y las
nuevas costumbres.
110

La identidad musulmana o islámica, con su gran riqueza cultural, va


mucho más allá de la circuncisión; y no depende de ella para
sobrevivir. La misma identidad y la misma riqueza pueden seguir
existiendo, sin necesidad de realizar un corte corporal a los niños. En
dado caso, incluso se podría esperar a la edad adulta, cuando el
hombre puede decidir por su propia cuenta si quiere realizarse la
circuncisión como parte de sus propias decisiones religiosas. Muchos
defienden a la circuncisión infantil diciendo que “es la libertad religiosa
de los padres”. Pero, ¿qué hay de la libertad religiosa del propio niño?...
(Volver al Índice)

32. Soy un hombre circuncidado, y quiero que


mi hijo se parezca a mí.
Si tú eres un hombre que fue circuncidado de pequeño, tal vez sientas
deseos de rechazar ésta información porque te incomodaría que tu hijo
fuera diferente a ti en este aspecto. Sólo podemos decirte que así como
eres, eres un hombre que tiene un cuerpo enormemente valioso y que
sin duda siempre ha funcionado sin problemas. A muchos hombres no
les molesta para nada ser circuncidados, y están perfectamente
contentos con su cuerpo. Nosotros no pretendemos hacer que
cambien esa opinión, y nos da gusto que se sientan así; pero hay otros
hombres a quienes les gustaría que la decisión hubiera sido suya.
Si crees que "jamás has conocido a un hombre que se queje de ser
circuncidado", déjanos decirte que decenas de ellos nos escriben e-
mails anónimos, o con nombres falsos por miedo a las burlas de que
podrían ser objeto. Nuestra sociedad
desprecia, ridiculiza y no toma en
serio a un hombre que se sienta
agraviado por esta práctica médica
innecesaria y chapucera. ¡Si fueran
mujeres, les prestaríamos toda la
atención!...
111

Muchos nos expresan gran frustración, tristeza y enojo, y creemos que


tienen todo el derecho de sentirse así. Creemos que ultimadamente,
circuncidarse debe ser una decisión del dueño del cuerpo, es decir: de
quien tiene que vivir con las consecuencias, y de nadie más.
Se requiere valor y coraje para desafiar costumbres médicas dañinas y
poder ofrecerle a tu hijo algo mejor. Muchos hombres circuncisos
eligen que sus hijos y nietos puedan permanecer intactos, y saben que
han tomado una decisión valiente. Imagina si en un accidente hubieras
perdido alguna otra parte de tu cuerpo. ¿Querrías que también se la
cortaran a tu hijo, para que “esté como tú”?...
Y es que otras personas nos han dicho que su niño "debe ser
circuncidado, para que esté como el papá"... Este argumento nos
parece extraño. Es muy poco probable que a tu hijo le moleste o
incomode ser diferente a ti en este aspecto. Y de todos modos,
¿piensan pasar mucho tiempo comparando sus genitales?... Te
aseguramos que conforme tu niño crezca, van a encontrar mil maneras
de pasar tiempo de calidad, y de construir un vínculo afectivo fuerte
entre padre e hijo. Y podemos apostar a que las diferencias y
similitudes entre sus genitales no van a ser parte importante de ese
vínculo.
(Volver al Índice)
112

33. Soy doctor(a), pediatra, enfermero(a), ginecólogo(a),


neonatólogo(a), doula o educador(a) prenatal.
Sabemos que tu interés es ayudar a las personas; y no hacer daño a los
niños por deseo o interés de los padres, ni por interés económico
propio. A tus pacientes les dará mucha confianza saber que llevas a
cabo tu trabajo de una manera íntegra y ética; y reconocerte como un
profesional que ha rechazado absolutamente practicar o recomendar
circuncisiones innecesarias en niños pequeños, tan sólo porque sus
padres lo quieren así. Recuerda que tu paciente en éste caso es el niño,
¡no sus padres!... Y él tiene derecho a que se respete su integridad.
Cortarle una parte del cuerpo que está perfectamente sana y funcional,
va en contra de los principios médicos fundamentales de no hacer daño
y de actuar siempre en el mejor interés del paciente (el Juramento
Hipocrático). Hay grupos y redes de doctores que discuten este tema, y
que se han aliado para combatir malas prácticas.
Si eres una doula, partera o educador prenatal, tu ayuda puede ser
valiosísima para difundir información. ¡Que todos tus clientes conozcan
esta información!... Y que sepan que, así como la futura mamá te buscó
a ti para tener un parto sereno y fácil, también el bebé merece un inicio
sereno y fácil. (Volver al Índice)
113

34. Ya tengo un hijo más grande al que le


hicimos circuncisión… ¿Qué hago con mi nuevo
bebé?
Si ya tienes un hijo más grande, al que operaron antes de informarse
mejor; y ahora no quieren hacerlo con los hijos siguientes, tal vez te
preocupa el pensar, “¿Pero ahora qué le digo a mi hijo mayor? ¡Tal vez
un día quiera saber por qué él y su hermano están diferentes!”
Creemos que la mejor solución es la sinceridad cariñosa. Tu hijo te
comprenderá si le dices honestamente: “Cuando tú naciste, la gente
creía que era bueno operar a los niños. El doctor nos lo recomendó, y lo
hicimos con la mejor intención de beneficiarte, pero ahora aprendimos
cosas diferentes. Y decidimos no operar a tu hermanito”.
Nuestros hijos son listos y entienden la verdad: es mejor decirles la
verdad, que repetir un daño por segunda ocasión. La mayoría de los
niños lo entienden muy bien, no le dan tanta importancia, y están
contentos con la idea de proteger a su hermanito. La enorme mayoría
de los niños son, por naturaleza, nobles y comprensivos. En especial si
nos acercamos a ellos explicándoles las cosas con cariño y sinceridad.

(Volver al Índice)
114

35. ¡Comparte esta información!


Si ésta información te ha resultado útil, ¡reenvíala por favor a más
mamás, papás, futuras mamás, doctores, parteras, educadoras
prenatales o enfermeras!... Puedes imprimir copias de este
documento, y regalarlo y repartirlo en donde sientas que hace falta.
Si deseas saber más, aquí te compartimos muchos links en donde hay
un universo de información, muchas de estas páginas tienen secciones
en español. Por el bienestar de tus hijos, aconsejamos que les des una
breve visita:
Búscanos en Facebook como “México Intacto – NO a la circuncisión
infantil”: [Link] Tenemos también
nuestro Blog, aunque hoy en día ya no estamos muy activos ahí:
[Link]
NOCIRC: [Link] - La página principal de la Organización,
puedes ver en forma gratuita documentos y documentales en
video que vienen justo ahí en la página inicial (al hacer click en el enlace
llamado “NOCIRC 20-minute educational DVD”).
Doctors Opposing Circumcision:
[Link] - doctores que se
oponen a la circuncisión.
Your Whole Baby: [Link] - Con
excelentes secciones en español, en ese link y en este otro también:
[Link]
115

Intact America: [Link] - la organización


aliada Intact America.
[Link] - página de Danelle Frisbie, doctora en
psicología y sexualidad. Su página, “Peaceful Parenting”, es muy
completa y trata muchos otros temas: lactancia, parto, cesárea,
cuidados del bebé, bebés prematuros, alimentación infantil, etc.
Saving Our Sons: [Link] - otra página que se
dedica a difundir mucha información en inglés.
Los animadores Penn & Teller tienen un documental muy cómico
acerca del tema, ¡recomendable!... Parte 1, Parte 2.
NORM, National Association of Restoring Men:
[Link] - En los últimos años ha habido muchos
hombres que buscan técnicas, sin cirugía, para reconstruir lo que les
fue quitado. La restauración del prepucio y las funciones del prepucio
son temas cada vez más buscados en Internet, y existen métodos no
quirúrgicos para lograr restaurarlo.
Si esto te ha informado y te ha resultado útil, te pedimos un enorme
favor: ayúdanos a detener este océano de desinformación. Comparte
éste mensaje, o reparte los folletos y documentos, a tus familiares y
conocidos que vayan a ser padres pronto, o que ya tengan un niño
pequeño (en México y Latinoamérica es común hacer circuncisiones a
niños de seis meses, un año, dos años o más: no siempre es en recién
nacidos); los únicos que realmente ganan son los niños. También
puedes pasar esta información a adultos y jóvenes (hombres y mujeres)
que muchas veces son mal aconsejados por amigos o doctores, a tomar
una decisión que puede afectar su vida sexual.
Nosotros somos una institución no lucrativa, nunca hemos ganado un
solo centavo por hacer lo que hacemos. Una manera aún mejor de
ayudar es comunicándote con nosotros, si deseas que le mandemos
este documento a otra futura mamá o futuro papá, doctor o doctora.
Podemos hacerlo de manera anónima, sin mencionarte a ti. Por favor
pídenos los documentos que quieras mandar a:
[Link]@[Link]
116

Nuestra causa es distinta a muchas otras: no pedimos dinero, no lo


necesitamos. No necesitamos apoyos del gobierno porque nuestra
mejor arma es la información. Lo único que podemos hacer es procurar
que la gente se entere. Muchas aseguradoras no nos ayudan, pues dan
cobertura amplia para la circuncisión, a veces sin necesidad de
indicación médica. Pero si se detiene la demanda, ya no va a existir la
oferta, así de sencillo.

Te enviamos un saludo y para cualquier pregunta, no dudes en


contactarnos a nosotros o a los cientos de personas que saben más que
nosotros sobre esto, como los demás representantes de NOCIRC o de
Intact America. Tenemos una infinidad de documentos, panfletos,
videos, artículos, documentos científicos y académicos, estudios de
todo tipo… mucho más de lo que podemos enlazar aquí; si te interesa
pídenos algunos. ¡Porque siempre es mejor saber!

México Intacto – NOCIRC México.


[Link]

[Link]

(Volver al Índice)
117

Fuentes, Referencias y más Información:


Academia Americana de Pediatría. “Cuidado del Pene no Circuncidado”.
[Link]
care/paginas/[Link]
American Cancer Society. “Can Penile Cancer Be Prevented?”.
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Avert Organization. “Global HIV and AIDS statistics”. [Link]
and-aids-statistics
Bebés y Más, Revista. “Un aviso: no dejéis que pediatras ni enfermeras bajen la piel del
pene al bebé para curar su fimosis”. [Link]
aviso-a-todas-las-madres-no-dejeis-que-el-pediatra-le-baje-la-piel-del-pene-al-
bebe-para-curar-su-fimosis
Bronselaer, G. A., Schober, J. M., Meyer-Bahlburg, H. F.L., T'Sjoen, G., Vlietinck, R. and
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