“PAULO FREIRE MÁS QUE NUNCA, UNA BIOGRAFÍA FILOSÓFICA”
DE WALTER KOHAN
Luis Gabriel Mateo Mejía1.
Silvia Andreli Díaz Navarro2.
Resumen: En esta revisión de la vida y legado de Paulo Freire, se rescata de forma tácita el inmanente
deseo de superación, formación humana y formulación de un proyecto educativo, acorde a las
necesidades de nuestra civilización actual. Bastante inclinada en la univocidad de la interpretación
histórica en el horizonte de lo postmoderno.
Palabras Clave: Liberación, pedagogía, autonomía, dignidad, opresión, esperanza, igualdad, amor,
errancia e infancia.
Abstract: On this review of life and legacy of Paulo Freire, it´s rescued in the tacit way the immanent
desire of overcoming, human training and wording of educational project, according to the neds of our
civilization. Nowadays, our society it´s leaning to univocality of historical interpretation in horizon of
posmodernism.
Key Words: Libaration, pedagogy, autonomy, dignity, oppression, hope, equality, love, march, and
childhood.
En esta ocasión, Walter Kohan nos brinda la oportunidad de hacer un viaje a través del pensamiento
político-educativo de Freire, a la par de ir mostrando la vigencia del ideario conceptual de este insigne
pedagogo y filosofo brasileño. Walter Kohan ha destacado como filosofo argentino, tuvo la
oportunidad de doctorarse en México y realizar estudios de postdoctorado en Paris. Actualmente
labora como profesor de filosofía en Brasil. Con varios cargos y funciones académicas e
internacionales, cuenta con una amplia cantidad de publicaciones, entre las que destacan como
recientes: “El maestro inventor: Simón Rodríguez”, (2016), y “Viajar para vivir: ensayar”, (2015).
1
Licenciado en Filosofía. Ingeniero en Desarrollo de Software. Maestro en Tecnología para el Aprendizaje. Docente
en línea del Instituto de Filosofía.
2
Licenciada en Pedagogía. Licenciada en Educación Prescolar. Maestra en Tecnología para la Educación.
Coordinación de Tutorías en el Internet Educativo.
1
Esta nueva lectura de la obra de Freire, a poco más de veinte años de su aniversario luctuoso, no hace
otra cosa más que encarnar el legado intelectual y políticamente atinado, que nos heredó Paulo Freire.
Para desarrollar la vigencia, la pertinencia, la filosofía y pedagogía freiriana, el autor desglosa su
contenido en dos presentaciones de su trabajo: una entrevista a Lutgartes Costa Freire, seguida de la
explicación de los cinco principios que son el sentido de la lectura, que se detallan bajo los rubros de la
vida, la igualdad, el amor, la errancia y la infancia. Más una segunda parte en donde se exponen un
conjunto de notas, a manera de epilogo, sobre la política y la educación. Para cerrar con un apéndice
sobre filosofía para niños y una entrevista final con Esther Pillar Grossi.
En una oportunidad entre lo acabado y lo inacabable, se plantea la actualidad y necesidad de leer a
Freire, siempre desde una vida como escuela de viaje, en otras palabras, dedicándose a ensayar. Un
ensayo que se da, tanto en lo intelectual y se plasma en el papel, como en la vida y se experimenta en
las actitudes. Se nos proyecta un Freire, pedagogo y filosofo que llevó su experiencia racional a los
planos del tiempo que transcurre y del tiempo que permanece. Es decir, la visión humanista de una
enseñanza para todos, que como política permite las relaciones iguales entre seres humanos, es una
realidad que se experimenta en el tiempo como un acontecer permanente, (kairós), además de verse
reflejado en un tiempo que transcurre en la vida se los seres humanos, (chronos).
Kohan resalta los cinco principios del pensamiento de Freire en función del sentido de política del
filósofo y pedagogo brasileño. Estos principios son: vida, igualdad, amor, errancia e infancia.
Fundamentos que dan figura y cohesión al concepto de política3. Entendida esta última, como la
actividad social y cultural que tenemos los individuos al acceder, ejercer y propiciar la educación. La
presentación en castellano de este estudio, viene a corroborar la coherencia y vigencia del pensar
freiriano, a la luz de la nueva evaluación que tiene nuestra realidad actual, aun marcada por un cierto
horizonte de las esferas expresivas de lo postmoderno. Por esta razón, este estudio no se limita a notas
biográficas sobre la actividad política de derecha o de izquierda, sino que profundiza en la parte más
prístina que tiene el sentir y el actuar de la vida de todo ser humano. Este sentir, inclinado a encarnar el
cuerpo axiológico y no solo moral de Freire, es lo que constituye el hecho de considerar sus hechos y
3
Cfr. Freire coincidiera elementos políticos las distintas expresiones de la vida pública e incluso privada,
especialmente las relaciones que tenemos en la vida de una ciudad, que tanto nos educa como es educanda. Freire,
Paulo. Política y educación. Siglo XXI Editores. México. 1995, pp. 26-27.
2
su historia, como un proyecto sumamente sustentable para el ejercicio y la praxis de todo modelo
educativo. Razón por la cual se denomina ‘Freire: más que nunca’.
De hecho, el principio o inicio de la lectura de la vida de Freire, es una nota sobre la errancia del
pedagogo brasileño. Quien en su caminar por el mundo, -buscando defender sus ideales y principios-,
se vio obligado a solicitar el asilo en varios países. Lo que le facilitó continuar con su obra filosófica y
social, pero al mismo tiempo, vivenciándola desde lo más profundo de su existencia. Se puede
observar que la crítica a una ‘educación bancaria’, es en perspectiva, una educación que refleja la
misión por la cual debemos estar y ser educados. Dicha critica viene sintonizar con el verdadero
desarrollo social que reclaman los países latinoamericanos. La claridad con la que se revelan los ejes
de la ideología partidista, de las distintas pedagogías que conciben al ser humano como libre,
autónomo, indagador y esperanzador hacia el futuro, proyectan la distancia entre el verdadero
intelectualismo de Freire y el uso manipulado de sus ideas en el servicio de algunos pocos intereses
particulares4.
Los resultados de la entrevista que hace Kohan a Lutgardes Costa Freire, enfatizan a un más el hecho
del sentido autónomo y libertador que tuvo Freire hacia sus conciudadanos5. No es una casualidad que
el hijo de Freire recuerde a su padre como el maestro que lo impulso a desarrollarse movido por el
amor. Puesto que este último valor, inclusive como principio pedagógico, no hace sino visualizar la
integridad de los seres humanos ante la presencia de cualquier otra persona.
Respecto al principio de la ‘Vida’, Kohan enfatiza que el pensamiento freiriano está comprometido con
todo lo que está implica: su vitalismo, su biología y su existencia. La emancipación, la liberación y la
transformación a la que alude la “Pedagogía del oprimido”6, promueve el desarrollo humano en
equilibrio y en responsabilidad de su entorno, tanto familiar como social. El personalismo y el
existencialismo son ejes para la formación del sujeto ‘autónomo’. Como filosofo de la educación,
4
Cfr. En ningún momento Freire pretende desarrollar el conflicto por el simple interés de generar violencia, sino por
el contrario, pretende tener un proyecto y una utopía, capaz de detonar una transformación de la realidad. Pero una
realidad situada, una que requiere enfrentar la condición humana a sus verdaderos alcances y sus límites. Freire,
Paulo. Pedagogía de la indignación. Siglo XXI Editores. Argentina. 2012, pp. 65-66.
5
Cfr. Educar para la libertad en una metrópoli contemporánea implica retomar el reto de inspirar al proyecto
educativo, aún en las distintas geografías o distancias que puedan implicarse. Freire, Paulo. La educación en la
ciudad. Siglo XXI Editores. México. 1995, pp. 15-16.
6
Cfr. El puesto en el cosmos que tenemos los seres humanos, retoma la búsqueda de aceptación y reconocimiento
de la dignidad en todas las dimensiones de la vida y la conducta. No puede quedarse alguna persona, fuera de la
formación que vivencia la experiencia de este ideal. De lo contrario, nos adentramos en un proceso nocivo de
opresores y oprimidos. Freire, Paulo. Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. México. 2005, pp. 39-41.
3
Freire hace una relectura del marxismo, con la intencionalidad de propiciar una transformación y un
cambio de la realidad y no una mera interpretación contemplativa.
Si bien, la aceptación y la comprensión del mundo son elementos que vinculan el amor a la vida, Freire
no rehúsa el problema filosófico que se encuentra inherente a la condición de vivir y existir, en este
sentido, la vida y su historia es un problema que requiere ser solucionado en la búsqueda de sentido y
significado. Conjuntando con ello, la propuesta de transformación de la misma realidad social, en
función de un beneficio común para todos los seres humanos. Se observa una inclinación natural del
mismo Freire hacia la paideía griega y hacia el pensamiento aristotélico-platónico, sin embargo, se
aleja de lo univoco del significado educativo que se hereda en algunas concepciones de la historia de la
educación, para centrarse en una encarnación y apropiación axiológica de los valores vitales en le
“Pedagogía de la esperanza”7 y del futuro.
El principio de igualdad, vincula nuevamente el sentir freiriano con la necesidad de cambio y
transformación, especialmente en aquellos sectores sociales que viven la desigualdad y la asimetría,
tanto en la posesión de bienes como en la comunicación indirecta en la representación política. Si la
educación no puede dejar de ser una práctica de la libertad8, es porque la igualdad de la vida se afirma
dentro y fuera de la escuela. Los participantes de la relación de enseñanza y aprendizaje9, tanto
docentes, como padres de familia y alumnos, deben concientizarse en la utopía y el humanismo
emancipador, capaz de fomentar la igualdad a través de los procesos educativos.
El principio de igualdad para Freire, va de la mano con el amor y el aprecio a la vida. Puesto que son
elementos que se expresan de manera plena entre iguales. Considerando la educación como una
actividad social y no solamente una expresión cultural. Dicha práctica social encierra un dinamismo
propio de la convivencialidad, razón por la cual, el fomento apropiado a esta actividad social es una
actividad política. Tanto los docentes con su preparación y su libertad de enseñanza, como los alumnos
7
Dentro de un humanismo tanto circunstancial como trascendental, Freire señala: “No entiendo la existencia
humana y la necesaria lucha por mejorarla sin la esperanza y sin el sueño”. Freire, Paulo. Pedagogía de la
esperanza, un reencuentro con la pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. México. 1999, p. 24.
8
Cfr. Los procesos democráticos, cada vez más generales y complejos en un mundo global y productivo, requiere
que la sociedad no sea solo un proceso de masificación, sino un proceso que impida la proliferación de la
ignorancia. Freire, Paulo. La educación como práctica de la liberad. Siglo XXI Editores. México. 1997, p. 98.
9
"Es importante que vivamos la experiencia equilibrada y armoniosa entre hablarle al educando y hablar con él".
Freire, Paulo. Cartas a quien pretende enseñar. Siglo XXI Editores. Argentina. 2002, p. 107.
4
con su responsabilidad de aprendizaje, forman una relación político educativa que prevalece en toda
sociedad contemporánea. Educar es entonces tanto un acto político como un acto amoroso.
El amor como principio pedagógico en Freire, se hace presente en ethos pedagógico. El deseo y el
sentimiento propios de un acto filial entre educadores y educandos, no dista de la relación que hay en
el núcleo familiar y por tanto, en el reflejo de las relaciones sociales libres o emancipadas. El pensar
freiriano se proyecta en toda su riqueza al considerar la dialéctica que se inserta en la historia de la
vida hacia las paradojas y las contradicciones de la propia naturaleza humana. En este sentido, Kohan
considera a Freire como un dialectico abierto al diálogo y a las contradicciones que suscitan la
cotidianeidad del diario vivir. Debido a que Freire busca proporcionalidad y equilibrio en su pensar, se
ve reflejado este ámbito en el carácter y disciplina que implican los procesos formativos y educativos.
Continuamente se encuentra en el eros pedagógico de Freire, una aproximación a los ideales socráticos
y platónicos, resaltando el hecho fenoménico de la educación, como el desarrollo de valores. Un
esquema axiológico freiriano consta de un sólido núcleo de elementos, dentro de los que destacan: la
autonomía, la humildad, la autoconfianza, la esperanza, la fe, y el coraje, el cual, promueve la
formación del carácter para defender y luchar por el amor a la vida10.
La escuela del amor no se aleja del mismo amor al saber, por lo que en el pensar freiriano se asienta la
‘philo-sophia’, como una escuela que acrecienta la salud mental, emocional y la inteligencia. Los
saberes para Freire, implican tanto los conocimientos de las ciencias sociales, como de las ciencias
exactas. Dicha conexión de conocimientos, tanto en su teorización como en su pragmatismo, pueden y
deben garantizar un verdadero amor político en cualquier dimensión de la vida.
Vemos el pensar de Freire viene a pertenecer a nuestra realidad actual. Puesto que de forma análoga a
como empujó el ideal educativo a Freire, así también sigue empujando a muchos humanos a la
errancia. El viajar como principio pedagógico en Freire, constituye uno de los axiomas que retomó la
misma historia vivida por Freire y toda su familia. Ellos, conocedores del exilio, no podían sino
expresar de una manera clara, la relación que guarda la errancia con la vida, la igualdad, y el amor. El
amor y el sentido a la existencia, también puede ser encontrado en el exilio. Los viajes son conectivos,
puesto que contribuyen al aprendizaje, a descubrir nuevos conocimientos, pero sobre todo, a dar
10
Cfr. Para este pedagogo y filosofo brasileño, la educación y la docencia no es una simple transferencia de
conocimientos, pues implica la disidencia. Freire, Paulo. Pedagogía de la autonomía. Siglo XXI Editores. México.
1997, p. 42.
5
apertura a la formación de nuevas relaciones humanas. Relaciones capaces de expresar la libertad e
igualdad entre los individuos, así como a transformar los aspectos que subyugan la dignidad,
generando así un movimiento liberador y al mismo tiempo emancipador.
Por otra parte, la marcha como símbolo de la utopía, hace salir al individuo de sí mismo hacia afuera,
hacia el exterior de sí mismo, encontrando así lo otro, lo distinto, lo alterno. Es este viaje que conduce
al amor en Freire. Pero en cuanto más se ama, más se pude amar, por lo que la misma marcha empuja a
evitar lo equivoco y continuar el movimiento dinámico de la expresión de las potencialidades
humanas. Así pues, el sujeto hace su destino en la errancia, pues solo lo antiestático lo conduce a la
infinitud. Freire plantea la construcción del devenir, tanto individual como histórico social, en función
de una conjunción de contradicciones, que una a una, van dando paso a la forma del sujeto libre,
independiente y educado.
Freire fue un andariego, puesto que sus exilios y sus viajes, lo obligaron a mantener la marcha como
una entidad activa y presente en su vida. Marchar para expresar la dignidad, para expresar el derecho.
Marchar para continuar abriendo un sentido a la existencia. Su carácter andariego se observa en su
integración por la lucha contra la ignorancia que se suscitó en muchos países de Latinoamérica por los
años sesenta.
La ética, la estética y la política en Freire, se consolidan en una expresión: ‘El mundo puede ser de otra
manera’. Éticamente ante la búsqueda de un sujeto responsable y coherente, uno que mantiene el deseo
vehemente de la igualdad y la fraternidad. Estéticamente ante la utopía de un humanismo inclusivo, no
autoritario, pero si con carácter ante la dificultad de lo desconocido. Y finalmente, desde la trinchera
de la política educativa, promoviendo una pedagogía de la pregunta, es decir, de la búsqueda abierta al
conocimiento y al diálogo con todo lo distinto y diferente que somos los seres humanos.
En cuanto al último principio, la infancia, es también una invitación a revisar la niñez, el pasado y la
fundamentación de una educación en valores, que deberá ser una tarea circunstancial para todos los
infantes de las nuevas generaciones. De hecho, Kohan refiere de forma insistente a un texto clásico de
Freire: “A la sombra de un árbol”11, en donde se observa la relevancia de enseñar a través de la
reflexión sobre la historia de la vida y no solamente a través de los discursos científicos. La infancia,
para Freire, deberá estar relacionada mediante una forma conectiva y una forma conjuntiva. La primera
11
Cfr. Cada sujeto es un ser en el mundo y uno con él, su primer arraigo es su hogar y sus padres, quienes generan el
soporte Freire, Paulo. A la sombra de un árbol. El Roure, Editorial. Barcelona. 1997, p. 27.
6
haciendo referencia al tiempo cronológico de la vida, en donde se suman las relaciones y las vivencias,
es decir, siendo participe de todo lo que pasa a su alrededor. La segunda, viviendo apasionadamente las
relaciones humanas, es decir, siendo conscientes de las ventajas propias y de otros, así como de las
necesidades propias y ajenas. Es así como una infancia en plenitud, abarca y se apropia de la realidad
que le da situación, interés y motivo para vivir y amar lo que le rodea. Una infancia plenamente
afirmativa implica “La pedagogía de la pregunta”12. Es una infancia radicalmente investigativa, busca
transformar la realidad desde la misma interiorización de lo subjetivo en busca de lo auténtico de la
vida.
En el apartado: ¿Para qué política hay lugar en el tiempo para la educación?, surge una crítica
interesante a la visión filosófica y pedagógica del pensador de Pernambuco. Se trata de considerar un
posible espacio político, como contexto para la aplicación de las ideas de Freire. De hecho, los intentos
de colaboradores y amistades cercanas a Freire, se enfrentaron en su momento al reto de este ideal,
demostrando la aplicabilidad de las aspiraciones de la liberación en la alfabetización de las personas, a
través de la generación de una conciencia libre y autónoma. Es decir, en todo momento y en todo
contexto sociopolítico, cabe insertar el empuje de una pedagogía como esta, pensada en afrontar el reto
del cambio permanente.
De igual manera, en el apartado sobre la filosofía para niños, se hace un marcado énfasis en la
aplicabilidad que tiene el principio de la ‘infancia’, en el aprendizaje real y situado, que los niños
debieran tener en función de un desarrollo humano apropiado con la expresión de la liberad y el
derecho. En este principio, la pregunta, desde una mente que busca la claridad y la consistencia, viene
a refrendar la postura de una existencia, vivida para la indagación, la confrontación con la realidad, la
coherencia intelectual e inclusive, moral, con la que se racionaliza el futuro de la educación de la
niñez. Principalmente lo piensa Freire para Latinoamérica.
Desde un balance o resultado de la reflexión de este estudio, se refrenda la constitución de la
pedagogía y la didáctica del desarrollo humano, situando al sujeto en una relación axiológica con su
entorno-realidad y no meramente como una revisión fenomenológica de aquello que da pauta a la
dignidad y al personalismo de todo ser humano. El carácter enriquecedor de este texto, no es la mera
12
Cfr. La indagación, el descubrimiento y la curiosidad, son elementos clave en la formación del sujeto,
introyectando la presencia y la dignidad del ‘otro’ y del ‘sí mismo’. Freire, Paulo. Faundez, Antonio. Por una
pedagogía de la pregunta. Siglo XXI Editores. Argentina. 2013, p. 69.
7
revisión de la coherencia y concordancia del ideario freiriano, puesto que, yendo más allá de ello,
contribuye a encarnar y apropiar el pensar libertador. Filosofía de la educación para incursionar allende
la vida ordinaria de cada sujeto que retoma dichos principios.
Desde la lectura minuciosa que hace Kohen al proceso histórico y biográfico de Freire, es fácilmente
reconocible su entereza, existencialismo y personalismo, que no podrían encasillarse o posicionarse en
tal o cual bancada política. Por el contrario, este apasionante pensador y educador brasileño, nos hace
mantener vivos los más profundos anhelos de una formación científica y humana, acorde a la
necesidad de integridad, sustentabilidad, empatía y colaboración que demandan nuestra sociedad
actual.
Fuentes citadas:
Freire, Paulo. A la sombra de un árbol. El Roure, Editorial. Barcelona. 1997.
Freire, Paulo. Cartas a quien pretende enseñar. Siglo XXI Editores. Argentina. 2002.
Freire, Paulo. La educación como práctica de la liberad. Siglo XXI Editores. México. 1997.
Freire, Paulo. La educación en la ciudad. Siglo XXI Editores. México. 1995.
Freire, Paulo. Pedagogía de la autonomía. Siglo XXI Editores. México. 1997.
Freire, Paulo. Pedagogía de la esperanza, un reencuentro con la pedagogía del oprimido. Siglo XXI
Editores. México. 1999.
Freire, Paulo. Pedagogía de la indignación. Siglo XXI Editores. Argentina. 2012.
Freire, Paulo. Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. México. 2005.
Freire, Paulo. Política y educación. Siglo XXI Editores. México. 1995.
Freire, Paulo. Faundez, Antonio. Por una pedagogía de la pregunta. Siglo XXI Editores. Argentina.
2013.
Bibliografía de la reseña:
KOHAN, Walter; Paulo Freire más que nunca, Una biografía filosófica, Editorial CLACSO, Buenos
Aires, Argentina, 2020.