EUCARISTÍA ENCUENTRO DE ASESORES 2019
“EXPERIENCIA TIERRA”
1. Monición de entrada:
Querida Familia Concepcionista:
Hoy es un día especial donde nos reunimos para celebrar la vida como asesores
del Movimiento Misionero Concepcionista y dar gracias a Dios por estos días en la que
hemos ido viviendo la Experiencia Tierra queriendo buscar la verdad en la propia vida,
de encontrarnos con nuestra tierra tal y como es y dejándonos guiar por Dios en este
proceso de maduración.
En este día queremos recordar a Jesús, quien es nuestro guía y le pedimos que
nos bendiga y nos conceda su gracia para seguir siendo semillas de amor, de servicio, de
esperanza y de solidaridad con los niños que Él ha confiado en nuestras manos para
mantenernos como buenos Misioneros.
Hoy recibiremos la entrega de crucifijo para renovar nuestros compromisos, la
oración, el sacrificio y la ayuda, para esto contamos con el ejemplo de nuestra Madre la
Virgen María y de santa Carmen Sallés quienes son pilares fundamentales en nuestras
vidas.
Que el Señor, por medio de esta celebración, disponga nuestro corazón y nos
infunda su Espíritu para seguir luchando por el país que necesitamos desde nuestro rol
como misioneros. Con estos sentimientos nos disponemos a recibir al celebrante
cantando.
2. LITÚRGIA DE LA PALABRA:
1º LECTURA: Lectura del libro del Eclesiástico (35,12-14.16-18):
EL Señor es juez, y para él no cuenta el prestigio de las personas. Para él no hay acepción de
personas en perjuicio del pobre, sino que escucha la oración del oprimido. No desdeña la súplica
del huérfano, ni a la viuda cuando se desahoga en su lamento. Quien sirve de buena gana, es
bien aceptado, y su plegaria sube hasta las nubes. La oración del humilde atraviesa las nubes, y
no se detiene hasta que alcanza su destino. No desiste hasta que el Altísimo lo atiende, juzga a
los justos y les hace justicia. El Señor no tardará.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL: 33,2-3.17-18.19.23
R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren R/.
R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó
El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.
R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó
El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.
R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (4,6-8.16-18):
Querido hermano:
Yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente. He
combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe.
Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en
aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su
manifestación.
En mi primera defensa, nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron. ¡No les sea
tenido en cuenta!
Mas el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, a través de mí, se proclamara
plenamente el mensaje y lo oyeran todas las naciones. Y fui librado de la boca del león.
El Señor me librará de toda obra mala y me salvará llevándome a su reino celestial.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios
EVANGELIO:
Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,9-14):
En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por
considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo,
erguido, oraba así en su interior:
“¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos,
adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo
de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo,
sino que se golpeaba el pecho diciendo:
“Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece
será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor
Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,38-44):
En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: « ¡Cuidado con los escribas! Les
encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos
de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las
viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando
dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las
ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa
necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»
Palabra del Señor
3. ORACIÓN DE LOS FIELES:
Por la santa Iglesia de Dios: para que en su interior y en las relaciones con el mundo dé
la imagen de una verdadera familia que sabe amar, perdonar y valorar a cada persona.
R. Renueva nuestras familias, Señor.
Por todas las naciones del mundo, para que aumenten los lazos de fraternidad universal.
R. Renueva nuestras familias, Señor.
Por todos los hogares cristianos: para que sean imágenes vivas de la Sagrada Familia de
Nazaret, testigos del abrazo de Dios a los hombres y portadoras de esperanza y germen
de vocaciones religiosas y sacerdotales. Renueva nuestras familias, Señor.
Por los padres, para que movidos por el Espíritu Santo guíen a sus hijos en el camino
del amor y de la santidad. Renueva nuestras familias, Señor.
Por las relaciones entre padres e hijos, para que estén penetradas por la comprensión, la
generosidad y el respeto mutuo. Renueva nuestras familias, Señor.
Por los niños que no tienen padres, para que no les falten personas que les ayuden y
amen. Renueva nuestras familias, Señor.
Por los ancianos: para que en los últimos años de su vida no les falte el cariño familiar,
y por los miembros difuntos de nuestras familias: para que el Señor les conceda el
descanso eterno. Renueva nuestras familias, Señor.
Por toda la familia concepcionista, para que siguiendo el ejemplo de María Inmaculada
y Santa Carmen Sallés, viva en fidelidad a los designios de Dios. Renueva nuestras
familias, Señor.
OFERTORIO:
Niños con valores: Te presentamos Señor estos niños que llevan carteles con diversos
valores, ellos quieren ser signo de los todos los valores humanos y cristianos que
aprendemos en nuestras familias. Acompáñanos siempre para que podamos irradiar con
nuestras vidas la puesta en práctica de estas actitudes tan importantes que aprendemos en
nuestras familias. Te lo presentamos Señor…
Biblia: Señor te ofrecemos la Biblia, nuestro alimento espiritual en el que nos apoyamos
para creer y vivir con esperanza. Te presentamos, el libro de Tu Palabra en ella contenida
cada rostro de todas las familias concepcionistas aquí presente para que nos apoyemos en
Ella signo de fe, esperanza, amor y unidad, valores que deben estar presentes en nuestros
hogares. Te lo presentamos Señor…
Familia: Te presentamos Señor esta familia que representa a cada familia venezolana… te
pedimos por cada una de ellas, por sus necesidades particulares, en especial las que hacen
vida en nuestra institución…y te ofrecemos nuestro deseo de seguir formando e inculcando
los valores que tú mismo nos propones. Te lo presentamos Señor…
Familia Concepcionista: Te presentamos Señor a los integrantes de la familia
concepcionistas: religiosas, laicos, profesores, estudiantes, niños y jóvenes… te ofrecemos
sus vidas para que vivan en tu presencia siendo testimonio de tu amor. Te lo presentamos
Señor…
Luz: Te presentamos Señor esta luz… en ella queremos ofrecerte a nuestro país, Venezuela,
para que seas tú quien nos guie e ilumine en el camino en que andamos… te presentamos la
realidad venezolana confiando en que lleves nuestros pasos hacia un futuro mejor. Te lo
presentamos Señor…
Cesta: Te presentamos Señor esta cesta en ella contenida nuestra identidad como familia
cristiana para que nos ayude a vivir desde los valores evangélicos sostenida por el amor. Te
lo presentamos Señor…
Pan y Vino: Te presentamos, Señor, el pan y el vino, dones gratuitos que nos das y que
diariamente nos recuerdan tu entrega callada a toda la humanidad. Tómalos Tú y
transfórmalos en tu cuerpo y sangre para que tengamos fuerza, fe e ilusión al servir a los
demás. Que sean para nosotros y para todas las familias del mundo, pan de vida y vino de
salvación. Te lo presentamos Señor…
4. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, Padre, que eres Amor y
Vida, haz que en cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo,
Jesucristo, "nacido de Mujer", y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero
santuario de la vida y del amor para las generaciones porque siempre se renuevan.
Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus
familias y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y
su crecimiento en la verdad y en el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre más
fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia
en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por
medio de la familia. Tú, que eres la Vida, la Verdad y El Amor, en la unidad del Hijo y del
Espíritu santo. Amén.
Nota: En familia buscarán y elegirán uno de los siguientes textos bíblicos, lo expresarán
en la Palabra a través de una imagen que represente a su familia.
Texto:
1. Mt. 19, 3-1
2. Mc.10, 1-2 1
3. Corintios 12, 12-26
4. Mt 5,31
5. Jn 13,34-35)
6. 1 Jn 4, 7-21
7. Mt 25,31-45
8. Colosenses 3, 12-15
9. Lc 6, 27-38
10. Lc. 10, 30-37
11. Lc 15, 1-7
12. Lc 15, 8- 10
13. Lc 15, 11- 32)