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Tesis Moluscos

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Programa de Estudios de Posgrado

Efecto de la temperatura y alimentación en la


maduración sexual del mejillón Modiolus capax
(Conrad,1837) en condiciones de laboratorio

TESIS
Que para obtener el grado de

Maestro en Ciencias
Uso, Manejo y Preservación de los Recursos Naturales
(Orientación en Acuicultura)

Presenta

Jesús Antonio López Carvallo

La Paz, Baja California Sur, Septiembre del 2015


Conformación de Comité

Comité Tutorial
Dr. José Manuel Mazón Suástegui
Director de tesis
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C

Dr. Pedro Enrique Saucedo Lastra


Co-Tutor
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C

Dr. Ángel Isidro Campa Córdova


Co-Tutor
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C

Comité Revisor de Tesis


Dr. José Manuel Mazón Suástegui
Dr. Pedro Enrique Saucedo Lastra
Dr. Ángel Isidro Campa Córdova

Jurado de Examen de Grado


Dr. José Manuel Mazón Suástegui
Dr. Pedro Enrique Saucedo Lastra
Dr. Ángel Isidro Campa Córdova

Suplente
Dr. Dariel Tovar Ramírez
Resumen

Modiolus capax es un mejillón nativo de Bahía de La Paz, B.C.S, México, con una
amplia distribución geográfica y potencial de cultivo en áreas no aptas para otras
especies de moluscos bivlavos comerciales como Crassostrea gigas y Nodipecten
subnodosus. La recolecta de semilla silvestre no es suficiente para sostener una
producción acuícola a futuro, por lo que es indispensable producirla en laboratorio,
y para ello se requiere conocer su biología reproductiva y su adaptabilidad al
manejo zootécnico bajo condiciones controladas. Desafortunadamente, se sabe
muy poco sobre el manejo de reproductores de M. capax en laboratorio. El
presente estudio ha sido enfocado a generar nuevo conocimiento básico, aplicable
al desarrollo de procedimientos y tecnología para el acondicionamiento gonádico y
maduración sexual de la especie en ambiente controlado. Se evaluaron una dieta
natural y dos dietas artificiales complementarias (1) Micro-100: Mezcla de
microalgas (Tisochrysis lutea antes Isochrysis galbana y Chaetoceros calcitrans),
(2) Micro-Trigo: Dieta Micro-100 complementada Harina de Trigo (Espuma de
Chapala®) y (3) Micro-Maíz: Dieta Micro-100 complementada con Fécula de Maíz
(Maizena®). Estas dietas se suministraron a organismos acondicionados a tres
temperaturas experimentales: 22, 24 y 26°C aplicando un diseño experimental de
nueve tratamientos Dieta/Temperatura. Se observó que los animales
correspondientes a temperaturas de 24°C y 26°C presentaron una alta frecuencia
de desoves parciales, lo que indicó una maduración anticipada al primer muestreo
(60 días). El mayor desarrollo gonádico correspondió a los organismos del
tratamiento Mirco-Maíz/26°C por presentar la mayor frecuencia de organismos
desovados parcialmente y la menor área de cobertura gonádica, mientras que la
menor frecuencia de organismos en desove parcial y la mayor área de cobertura
gonádica se registraron en organismos de los tratamientos Micro-100 y Micro-
Trigo a 22°C. El menor contenido de carbohidratos en tejido somático se observó
en los organismos acondicionados a 26°C y el mayor en organismos
acondicionados a 22°C. Un bajo contenido de carbohidratos en tejido somático se
asoció a un gasto energético en consecuencia a etapas más avanzadas de
madurez. El mayor contenido de lípidos en gónada estuvo presente en los
organismos sometidos al tratamiento Micro-Maíz/26°C y en menor en Micro-
100/24°C. Esto supone una mayor acumulación de lípidos en gónada por efecto
de lipogénesis a partir de una dieta rica en carbohidratos. De acuerdo a estos
resultados se plantea que una dieta natural complementada con una fuente rica en
carbohidratos como lo son las harinas de cereales ayuda a soportar de una
manera eficiente tanto el proceso de gametogénesis como la maduración sexual
total en M. capax. Por otro lado, a una temperatura de 26°C se pueden obtener
organismos maduros en un menor tiempo que a 22°C.
Palabras clave: Modiolus capax, Acondicionamiento, Dietas artificiales,
Temperatura
Abstract

“Effect of temperature and diet on sexual maturation of the mussel Modiolus capax
(Conrad, 1837) under laboratory conditions”.

Modiolus capax is a native mussel from Bahía de La Paz, B.C.S, Mexico with a
wide distribution area and a great potential to be cultured in a non-suitable area for
other commercial species, such as Crassostrea gigas and Nodipecten
subnodosus. Seed harvest from the field cannot support aquaculture production in
the future, so it becomes necessary to start hatchery production of seeds.
Therefore, it is essential to fully understand the reproductive biology and
organism’s adaptability to laboratory management. Unfortunately laboratory
management and conditioning it is not well known in M. capax. The present study
aimed to generate new zootechnical basic knowledge for conditioning and sexual
maturation of the species under controlled laboratory conditions. We assessed one
natural diet and two combined natural/artificial diets (1) Micro-100: microalgae mix
(Tisochrysis lutea before Isochrysis galbana and Chaetoceros calcitrans), (2)
Micro-Trigo: Micro-100 diet complemented with wheat flour (Espuma de Chapala®)
and (3) Micro-Maíz: Micro-100 diet complemented with cornstarch (Maizena®). This
diets where supplied in mussels conditioned at 22°C, 24°C and 26°C employing a
total of nine Diet/Temperature treatments. Results indicate high partial spawning
frequency in mussels at the middle of the experiment (day 60) when using a
temperature 24°C and 26°C, which reflects an early maturation. Higher gonadal
development was observed in mussels from the Micro-Maíz treatment at 26°C, with
the highest prevalence of partial spawning and the less gonadal coverage area. In
contrast, the Micro-100 and Micro-Trigo treatments at 22°C had the least
prevalence of partial spawning mussels and the highest gonadal coverage area.
Lower carbohydrate content in somatic tissue occurred in mussels conditioned at
26°C and the highest content at 22°C. Low carbohydrate content was associated
with increased energy expenditure accordingly to advanced maturity stages.
Higher lipid content in gonad occurred in mussels fed Micro-Maiz at 26°C and the
lowest in Micro-100 at 24°C, which implies a greater accumulation of lipids in
gonad by lipogenesis supported by carbohydrate rich diets. Based on these
results, we suggest that a natural diet supplemented with a rich source of
carbohydrates such as cereal flours can help support efficiently the process of
gametogenesis to achieve full maturation in M. capax. On the other hand, breeders
attain at 26°C full maturation in less time that those conditioned at 22°C.

Keywords: Modiolus capax, Conditioning, Artificial diets, Temperature


Dedicatoria
Esta tesis va dedicada a los grandes eslabones de mi vida,

quienes me ayudaron a emprender mi vida académica, la

cual hoy en día disfruto mucho.

Este logro en mi vida va dedicado a mis padres María

Gisela Carvallo Ruíz y José Antonio López Elías, quienes

siempre se han caracterizado por brindarme un apoyo

incondicional, que vas más allá de lo posible.

Me permito ampliar esta dedicatoria a mi hermana,

abuelos, primos y tíos, quienes son una familia llena de una

alegría contagiosa, la cual me permite visualizar el

camino de la vida de una manera positiva y llena de

oportunidades.
Agradecimientos

Agradezco a CONACYT por la beca otorgada (301921), con la cual pude llevar a
cabo mis estudios de Maestría, permitiéndome crecer académicamente.

Al CIBNOR por apoyar como institución en diversos aspectos en la realización del


presente trabajo.

A mi tutor Dr. José Manuel Mazón Suástegui quien me apoyo en la elaboración de


esta tesis y siempre estuvo dispuesto a mejorar el trabajo y dar horas extras de su
tiempo.

A mis cotutores el Dr. Ángel Isidro Campa Córdova y el Dr. Pedro Enrique
Saucedo Lastra, siempre en la mejor disposición posible y con las puertas abiertas
a resolver cualquier duda.

A Miguel Robles Mungaray (Acuacultura Robles S.P.R. de R.I.) quien facilitó todos
los organismos requeridos para el experimental y realizó las coletas de campo
durante un año.

A la Dra. Carmen Rodríguez Jaramillo y a María Eulalia Meza del Laboratorio de


Histología, quienes me ayudaron, capacitaron y entrenaron en el procesamiento,
manejo e interpretación de las muestras. Siempre dispuestas a ayudar con una
sonrisa en su rostro.

A Roberto Hernández Herrera y Víctor M. Moyrón Ibarra del Laboratorio de


Bioquímica, quienes siempre apoyaron en las diversas actividades del laboratorio
y se encontraron dispuestos a ayudar en cualquier duda.

A María Dolores Rondero Astroga y Sindi Areli Juan Antunes del Laboratorio de
Bromatología, quienes estuvieron dispuestas a apoyar esta investigación,
facilitándonos instalaciones y equipos.
A Julián A. Garzón Favela, Cynthia E. Aldana Avilés, Adriana Greene Yee y
Gabriela Mendoza Carrión del Laboratorio de Microalgas, quienes siempre
proporcionaron alimento para llevar a cabo el experimental, sin importar el día de
la semana durante 4 meses continuos.

A Pablo Ormart Castro y José Delfino Barajas del Laboratorio de Moluscos,


quienes me apoyaron con el manejo de los organismos en laboratorio y en el
montaje de todos los sistemas, estando presentes durante la realización del
experimento.

A Horacio Sandoval Gómez, Lic. Tania Nuñez Valdez, Lic. Claudia E. Olachea,
Lic. Osvelia Ibarra Morales, Leticia González Rubio Rivera, Dra. Norma Yolanda
Hernández Saavedra e integrantes de posgrado quienes hacen una experiencia
grata en la maestría del CIBNOR, estando siempre dispuestos a ayudar a los
alumnos que pasamos por esta institución.

A todos aquellas personas que apoyaron esta investigación de manera directa o


indirecta.

A todos aquellos buenos amigos de la generación, CIBNOR y La Paz, quienes


ayudaron a tener una estancia muy agradable y placentera en la maestría.

A mis padres José Antonio López Elías y María Gisela Carvallo Ruíz por darme un
apoyo excepcional tanto en mi formación académica como en mi formación
personal, siempre impulsándome a ir hacia adelante.

A mi familia, quienes en todo momento están dispuestos a apoyarme y


aconsejarme, siempre con la mejor intención.

A Ana Caroli Ibarra, quien me alienta a seguir haciendo lo que me gusta, trabajar
con aspectos de la reproducción de organismos marinos, un área sorprendente
que ofrece una cantidad inmensa de preguntas por contestar.

Gracias a todos y cada uno de ustedes.


Contenido

1. INTRODUCCIÓN ................................................................................................ 1
2. ANTECEDENTES ............................................................................................... 5
2.1. Taxonomía .................................................................................................... 5
2.2. Distribución geográfica ................................................................................. 5
2.3. Morfología externa (Ochoa-Báez, 1987) ....................................................... 6
2.4. Morfología interna (Ochoa-Báez, 1987) ........................................................ 7
2.5. Biología reproductiva del mejillón M. capax .................................................. 8
2.6. Acondicionamiento gonádico de reproductores .......................................... 10
2.7. Estudios sobre el uso de dietas naturales en moluscos bivalvos durante el
acondicionamiento gonádico en laboratorio ....................................................... 13
2.8. Estudios sobre requerimientos nutricionales de moluscos ......................... 16
2.9. Estudios sobre el uso de cereales como alimento en moluscos bivalvos ... 20
2.10. Estudios sobre el empleo de temperaturas en moluscos bivalvos ............ 22
3. JUSTIFICACIÓN ............................................................................................... 24
4. HIPÓTESIS ....................................................................................................... 25
5. OBJETIVOS ...................................................................................................... 26
5.1. General ....................................................................................................... 26
5.2. Particulares ................................................................................................. 26
6. METODOLOGÍA ............................................................................................... 27
6.1. Obtención y manejo inicial de reproductores ............................................. 27
6.2. Diseño experimental ................................................................................... 28
6.3. Composición proximal de las dietas naturales y artificiales utilizadas ........ 30
6.4. Estimación de la ración alimenticia ............................................................ 31
6.5. Cultivo de microalgas y preparación de dietas artificiales ........................... 31
6.6. Muestreo de organismos en laboratorio y campo ...................................... 32
6.7. Biometría .................................................................................................... 33
6.8. Índice de condición ..................................................................................... 34
6.9. Análisis Histológico ..................................................................................... 34
6.10. Análisis Histoquímico ................................................................................ 38
6.11. Análisis bioquímico proximal ..................................................................... 39
6.11.1. Proteínas ............................................................................................ 40
6.11.2. Lípidos ................................................................................................ 40
6.11.3. Carbohidratos ..................................................................................... 40
6.12. Análisis estadístico ................................................................................... 41
7. RESULTADOS .................................................................................................. 42
7.1. Biometría inicial........................................................................................... 42
7.2. Índice de condición (IC) .............................................................................. 42
7.3. Análisis Histológico ..................................................................................... 43
7.3.1. Estadios de desarrollo .......................................................................... 43
7.3.2. Área de cobertura gonádica (ACG) ...................................................... 49
7.3.3. Diámetro teórico de ovocitos ................................................................ 51
7.4. Análisis histoquímico .................................................................................. 52
7.4.1. Índice lipídico (IL) en tejido gonádico................................................... 52
7.4.2. Índice lipídico en ovocitos (ILo) ............................................................. 53
7.4.3. Índice glucídico (IG) en tejido gonádico ................................................ 54
7.4.4. Índice glucídico en ovocitos (IGo) ......................................................... 55
7.5. Análisis Bioquímico ..................................................................................... 55
7.5.1. Gónada ................................................................................................. 55
7.5.2. Glándula digestiva ................................................................................ 58
7.5.3. Manto.................................................................................................... 60
7.5.4. Músculo ................................................................................................ 62
8. DISCUSIÓN ...................................................................................................... 64
9. CONCLUSIONES ............................................................................................. 82
10. LITERATURA CITADA .................................................................................... 84
11. ANEXOS ....................................................................................................... 101
Lista de Figuras

Figura 1. Distribución geográfica de M. capax (imagen obtenida de Google Earth


Pro, 2015).. ............................................................................................................. 6
Figura 2. Morfología externa (A) y talla máxima (B) del mejillón M. capax. ............ 7
Figura 3. Morfología interna del mejillón M. capax (Izquierda). GD: Glándula
digestiva; G: Gónada; MS: Músculo; M: Manto. Esquema de la morfología interna
de un mejillón (Derecha), donde se señalan principales estructuras (imagen
obtenida de ©asturnatura.com). .............................................................................. 8
Figura 4. Ejemplares de mejillón M. capax, en estado de madurez; hembra
(Izquierda) y macho (Derecha)................................................................................ 9
Figura 5. Unidad experimental termo-regulada de fibra de vidrio, utilizada para el
acondicionamiento gonádico de reproductores de mejillón M. capax en laboratorio.
.............................................................................................................................. 29
Figura 6. Medidas tomadas para realizar biometría inicial del mejillón M. capax
(imágenes obtenida de Google™ image). ............................................................. 33
Figura 7. Variaciones en el índice de condición (IC) promedio de reproductores de
M. capax sometidos en laboratorio a diferentes tratamientos combinados de
temperatura y dieta durante 120 días. Las barras muestran la media ± error
estándar. Las letras distintas muestran diferencias significativas entre tratamientos
(ANOVA P<0.05). .................................................................................................. 43
Figura 8. Estadios de desarrollo gonádico de hembras de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. (A).
Indiferenciado. (B) Previtelogénesis. (C). Vitelogénesis. (D). Postvitelogénesis
(madurez). (E). Desove parcial hembra. (F). Postdesove hembra. OVT. Ovocito
vitelogénico temprano. OVG. Ovogonia. TC. Tejido conjuntivo. GD. Gonoducto.
HM. Hemocitos. OV. Ovocito vitelogénico. A. Acino. n. Núcleo. c. Citoplasma.
OVP. Ovocito postvitelogénico. OVA. Ovocito atrésicos. OVR. Ovocito residual.. 45
Figura 9. Estadios de desarrollo gonádico de machos de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. (A).
Indiferenciado. (B). Espermatogénesis temprana. (C). Espermatogénesis
avanzada. (D). Macho en estadio de Madurez. (E). Desove parcial macho. (F).
Postdesove macho. TC. Tejido conjuntivo. GD. Gonoducto. HM. Hemocitos. OV.
Ovocito vitelogénico. ESPR. Espermátidas. ESP. Espertamozoides. CA. Caudas
de espermatozoides. AT. Acino testicular. ER. Espermatozoides residuales. ...... 46
Figura 10. Variaciones en los estadios de desarrollo gonádico en machos (A) y
hembras (B) de reproductores de M. capax sometidos a diferentes tratamientos
combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Ind: Indiferenciado. Est:
Espermatogénesis temprana. Esa: Espermatogénesis avanzada. Mad: Madurez.
Dp: Desove parcial. Pos: Postdesove Pre: Previtelogénesis. Vit: Vitelogénesis.
Posv: Postvitelogénesis (madurez). ...................................................................... 48
Figura 11. Variaciones en el área de cobertura gonádica (ACG) promedio de
reproductores hembras (A) y machos (B) de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................................... 50
Figura 12. Variaciones en el diámetro teórico de ovocitos en reproductores de M.
capax sometidos a diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta
durante 120 días. Las barras muestran la media ± error estándar. Las letras
distintas muestran diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
.............................................................................................................................. 51
Figura 13. Variaciones en el índice glucídico (IG) (A) y lípidico (IL) promedio (B)
en tejido gonádico de reproductores hembra de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................................... 52
Figura 14. Variaciones en el índice glucídico promedio de ovocitos (IGo) (A) y en
el índice lipídico de ovocitos (ILo) (B) de reproductores hembra de M. capax
sometidos a diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante
120 días. Las barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas
muestran diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).............. 54
Figura 15. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas
(B) y lípidos (C) en gónada de reproductores de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................................... 57
Figura 16. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas
(B) y lípidos (C) en glándula digestiva de reproductores de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las
barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran
diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................ 59
Figura 17. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas
(B) y lípidos (C) en manto de reproductores de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................................... 61
Figura 18. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas
(B) y lípidos (C) en músculo de reproductores de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las
barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran
diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05). ............................ 63

Lista de Tablas

Tabla I. Condiciones experimentales aplicadas para el acondicionamiento


gonádico de reproductores de M. capax bajo diferentes condiciones de
temperatura y alimentación. .................................................................................. 30
Tabla II. Composición bioquímica del alimento proporcionado. ............................ 30
Tabla III. Cantidad de organismos muestreados en relación al análisis llevado a
cabo (Histológico, Bioquímico, IC) en campo y en laboratorio. ............................. 33
Tabla IV. Descripción de estadios empleados para clasificar el desarrollo gonádico
de hembras. .......................................................................................................... 35
Tabla V. Descripción de estadios empleados para clasificar el desarrollo gonádico
de machos............................................................................................................. 36
Tabla VI. Prueba de normalidad y homocedasticidad de las variables longitud,
ancho, grosor y peso húmedo total de reproductores de mejillón M. capax al inicio
del experimento..................................................................................................... 42
1. INTRODUCCIÓN

La acuicultura hoy en día destaca por su gran dinamismo y continuo


crecimiento entre otras actividades productivas del sector agropecuario y
pesquero. Los productos acuícolas de origen marino como algas, peces,
crustáceos y moluscos son una fuente muy valiosa de proteínas, lípidos y
nutrientes esenciales, que contribuyen a lograr una nutrición equilibrada en
diversas poblaciones humanas alrededor del mundo, por aportar el 40.3% de la
producción total de peces y mariscos a nivel mundial (FAO, 2012). Debido a que
las pesquerías han sobrepasado sus niveles máximos de captura en diversas
zonas, la acuicultura brinda una oportunidad de incrementar la producción de
peces y mariscos (FAO, 2012).

En la producción acuícola mundial 2010 de aguas marinas, destacan en


primer lugar los moluscos con el mayor porcentaje (75.5%), seguidos por los
peces de escama (18.7%), crustáceos marinos (3.8%) y otros animales acuáticos
(2.1%) (FAO, 2012). El cultivo de moluscos es una actividad que no utiliza dietas
balanceadas que ocupen una serie de materias primas para su elaboración, ya
que son organismos que se alimentan mediante filtración. Esto le confiere a dicha
actividad una gran ventaja al no requerir de insumos que aumenten el costo de
sus productos, así como independencia de productos provenientes de la
pesquería. Esto no sucede, con el cultivo de peces y crustáceos, por lo que, los
moluscos presentan un gran potencial para la acuicultura.

En América Latina, México ocupa el cuarto lugar en la producción de


moluscos, después de Chile, Brasil y Perú. En México la producción acuícola de
moluscos bivalvos es una actividad casi exclusiva de las costas del Pacífico de
Baja California y el Golfo de California, destacando la producción del ostión
Japonés o del Pacífico (Crassostrea gigas) y, en menor grado, el ostión de Placer
2

(Crassostrea corteziensis), el mejillón (Mytilus galloprovinvialis), la almeja catarina


(Argopecten ventricosus) y la ostra perlera (Pteria sterna). Aunque también existe
una actividad denominada pesquería acuacultural, la cual se lleva a cabo en el
Golfo de México con el ostión Crassostrea virginica (Maeda-Martínez, 2008).

En cuanto a la producción de mejillón en México, la Carta Nacional Pesquera


menciona que se explotan dos especies: Mytilus californianus que se extrae del
medio silvestre (pesquería) en la costa occidental de Baja California, y Mytilus
galloprovincialis el cual es cultivado en la Bahía de Todos Santos Baja California,
por la empresa Acuacultura Oceánica, S. de R.L., mediante el sistema de líneas
largas sumergidas (Carta Nacional de Pesca, Diario Oficial de la Federación,
2012).

Las estadísticas de producción de mejillón en México, por medio de


acuicultura, inician en 1994 con 18 toneladas aproximadamente, produciendo por
más de 100 toneladas en 2010. La extracción del recurso aporta el 62.1 % de la
producción nacional mientras que al cultivo le corresponde un 37.9% (Carta
Nacional de Pesca, Diario Oficial de la Federación, 2012).

Debido al potencial que presenta la acuicultura de los mejillones como fuente


de proteína animal, existe interés en asegurar la disponibilidad de larvas y
juveniles (“semillas”) mediante el desarrollo, adaptación e innovación de
tecnologías. Las alternativas posibles son la recolecta de semilla silvestre en
campo o su producción en condiciones de laboratorio. Tanto el estudio del ciclo
reproductivo natural de estos organismos, como el desarrollo de métodos para el
acondicionamiento gonádico (maduración sexual controlada) son aspectos muy
importantes para la acuicultura. El acondicionamiento de los reproductores es
fundamental si se quiere contar con larvas para producir semillas y promover el
cultivo a talla comercial para mercados establecidos (Helm et al., 2006).
3

El acondicionamiento gonádico es un procedimiento a través del cual, los


laboratorios productores de semilla de moluscos pueden ampliar su ciclo
reproductivo sin tener que depender del período, relativamente corto, durante el
cual los adultos de la especie de interés se encuentran maduros en el mar
(Mazón-Suástegui, 1988; 2005). Acosta et al. (2011) plantea que la reproducción
es uno de los aspectos principales que deben manejarse en la acuicultura ya que
es determinante en la rentabilidad del cultivo del mejillón. Igualmente, menciona
que el éxito se basa en la reproducción de especies por medio de un mejor
conocimiento biológico, empleando innovaciones tecnológicas y desarrollando
productos alimenticios de alta calidad.

Para desarrollar una metodología para el acondicionamiento gonádico de


bivalvos reproductores es necesario conocer los factores que estimulan el
desarrollo gonádico. La maduración sexual en los bivalvos es producto de una
compleja interacción de factores exógenos (temperatura, salinidad, luz, alimento) y
de factores endógenos (neuronal, hormonal) que es necesario controlar (Mackie,
1984; Román et al., 2001; Barber & Blake, 2006).

Los factores exógenos son manipulables en condiciones de laboratorio y son


los responsables de desencadenar procesos netamente biológicos relacionados
con los factores endógenos, que promueven la maduración en moluscos bivalvos.
El control de factores exógenos permite el acondicionamiento de moluscos
bivalvos, siendo la temperatura y la disponibilidad del alimento los factores
principales que rigen la maduración sexual en estos organismos (Saucedo et al.,
2001; Román et al., 2001; Fernández-Reiriz et al., 2003; Chávez-Villalba et al.,
2007; Acosta et al., 2011).

La temperatura del agua es de suma importancia en el acondicionamiento de


moluscos bivalvos ya que actúa como un disparador o regulador de eventos
4

reproductivos, además de que es capaz de influenciar la velocidad en la que se


lleva a cabo la gametogénesis (Fearman & Moltschaniwskyj, 2010). Sin embargo,
aun cuando el aumento de temperatura detona y promueve el proceso de
gametogénesis, es necesario contar con un alimento que cubra los requerimientos
nutricionales de un reproductor para que alcance la madurez sexual en el
laboratorio (Ahn et al., 2003). La calidad y la cantidad de alimento disponible para
los reproductores tiene una marcada influencia en la calidad de los ovocitos
(Wilson et al., 1996; Cannuel & Beninger, 2005), y puede reflejarse en la cantidad
y calidad del vitelo, así como en la calidad ovocitaria y larvaria (Gómez-Robles et
al., 2013); por ello es un factor determinante en la producción de juveniles
(Semilla) en laboratorio.

La dieta por excelencia empleada en el acondicionamiento de moluscos


bivalvos a nivel mundial son las microalgas, por encontrarse relacionadas con la
fecundidad (Pronker et al., 2008) y dar buenos resultados en la maduración de los
organismos, especialmente cuando se emplea más de una sola especie de
microalga como alimento (Wilson et al., 1996; Berntsson et al., 1997; Gonzáles-
Araya et al., 2012). Por otra parte, la producción de microalgas es costosa y
requiere infraestructura especializada, por lo que se ha buscado sustituirlas
parcialmente empleado dietas artificiales. Las dietas artificiales han demostrado
contribuir con los requerimientos nutricionales de moluscos bivalvos, sin embargo,
no logran remplazar en un su totalidad a las microalgas. Entre los diversos tipos
de dietas artificiales, podemos mencionar: nutrientes disueltos en agua,
microalgas secas pulverizadas, levaduras, bacterias, emulsiones lipídicas,
microencapsulados y alimentos micropartículados, como las harinas de cereal
(Knauer & Southgate, 1999). Debido a que las dietas artificiales y en particular las
harinas de cereales son fáciles de preparar y presentan un bajo costo, se optó por
emplearlos a manera de complementos en la presente investigación. Las harinas
de cereales ricas en carbohidratos han demostrado cubrir en buena medida los
requerimientos nutricionales de moluscos bivalvos en juveniles (Pérez-Camacho et
5

al., 1998; Fernández-Reiriz et al., 1999; Knauer & Southgate, 1999; Albentosa et
al., 2002; Parres-Haro, 2008; Mazón-Suástegui et al., 2009) y pueden apoyar el
proceso de maduración en adultos reproductores (Mazón-Suástegui, 1988; 2005).
Debido a que se sabe muy poco sobre los efectos de dietas y temperaturas en la
biología reproductiva del mejillón M. capax en condiciones de laboratorio, el
presente estudio pretende generar antecedentes en el aprovechamiento de dietas
ricas en carbohidratos en el acondicionamiento de reproductores del mejillón M.
capax, así como el efecto que tiene la temperatura sobre el proceso de
gametogénesis, cuando se suministran distintas dietas de distinta composición
bioquímica a diferentes temperaturas.

2. ANTECEDENTES

2.1. Taxonomía

Reino: Animalia

Filo: Mollusca
Clase: Bivalvia
Orden: Mytiloida
Familia: Mytilidae
Género: Modiolus
Especie: Modiolus capax (Conrad, 1837)

2.2. Distribución geográfica

La distribución latitudinal de M. capax es amplia a lo largo de las costas del


Océano Pacífico, abarcando desde Santa Cruz CA, Estados Unidos hasta Paita,
Perú, incluyendo las islas Galápagos y el Golfo de California donde es
6

especialmente abundante (García-Cubas & Reguero,1987; Farfán et al., 2007)


(Figura 1).

La especie presenta un comportamiento gregario, habita en altas densidades


y su distribución batimétrica abarca entre la zona intermareal y submareal (Farfán
et al., 2007). En La Paz, Baja California Sur, M. capax forma bancos silvestres por
medio de filamentos bísales en aguas con abundante materia orgánica en
suspensión. Se encuentran distribuidos entre los 2 a 6 metros de profundidad. Es
considerado un organismo bentónico en su etapa adulta y habita fondos
pedregosos con abundante limo, pero pueden encontrarse comunidades sobre
muelles o estructuras hundidas (Ochoa-Báez, 1987).

Figura 1. Distribución geográfica de M. capax (imagen obtenida de Google Earth


Pro, 2015).

2.3. Morfología externa (Ochoa-Báez, 1987)

M. capax presenta una concha color café violáceo oscuro con


prolongaciones coriáceas del periostraco dispuestos a manera de pelos, cubriendo
desde la parte baja del umbo hasta el borde de la concha, que presenta una forma
globosa alargada y un ensanchamiento cerca del umbo. La longitud máxima
7

reportada para esta especie es de 13.2 cm (Ochoa-Báez, 1987), (Figura 2),


aunque se han obtenido ejemplares de hasta 15.5 cm de pescadores que
mencionan que proceden de la Bahía de La Paz.

Figura 2. Morfología externa (A) y talla máxima (B) del mejillón M. capax.

2.4. Morfología interna (Ochoa-Báez, 1987)

El cuerpo de M. capax presenta una simetría bilateral y en su región dorsal


se localizan los órganos del sistema circulatorio. Posee dos músculos aductores
desiguales, uno ubicado en la región anterior y otro en la región posterior. En la
región antero-ventral se localiza la boca rodeada por los palpos labiales y la
gónada (Figura 3), y hacia la región posterior (cerca del nefridioporo) se encuentra
localizado el ano.

El tubo digestivo se inicia por la boca, la cual se encuentra rodeada por los
palpos labiales, que le permiten al organismo la selección de partículas al
momento de filtrar. Los palpos labiales forman una estructura a manera de
8

embudo, que pasa por la boca y forma un esófago corto que a su vez desemboca
en el estómago, donde se lleva a cabo la digestión del alimento ingerido.

El alimento disponible en el agua llega al estómago por medio de


movimientos ciliares producidos por las branquias, los cuales generan un flujo de
materia en dirección a los palpos labiales. Las branquias, además de esta
actividad nutricional, también cumplen la función de respiración, indispensable
para el organismo. La región del estómago se encuentra rodeada en su totalidad
por la glándula digestiva y el tejido gonádico. El intestino forma un asa que se
dirige en posición dorsal, pasa por encima del músculo aductor y desemboca por
el ano a la cavidad paleal posterior (Ochoa-Báez, 1987).

Figura 3. Morfología interna del mejillón M. capax (Izquierda). GD: Glándula


digestiva; G: Gónada; MS: Músculo; M: Manto. Esquema de la morfología interna
de un mejillón (Derecha), donde se señalan principales estructuras (imagen
obtenida de ©asturnatura.com).

2.5. Biología reproductiva del mejillón M. capax

M. capax es un organismo gonocórico, protándrico, que no presenta


dimorfismo sexual. A diferencia de la mayoría de los mitílidos M. capax no
presentan desarrollo de gametos en manto. La mayor parte de la gónada llena el
espacio entre el músculo aductor posterior, los músculos retractores del pie, el
9

biso y la glándula del biso (Figura 3). En la región ventral se forma un lóbulo entre
el músculo aductor posterior y la glándula del biso, el cual puede llegar a ser muy
voluminoso y prominente en organismos completamente maduros, o muy delgado
y flácido en individuos con escaso desarrollo gonádico (Bückle-Ramírez & Garza-
Aguirre, 1989) (Figura 4).

Figura 4. Ejemplares de mejillón M. capax, en estado de madurez; hembra


(Izquierda) y macho (Derecha).

En Bahía de los Ángeles, M. capax presenta una reproducción continua y


libera gametos durante todo el año, siendo el desove más intenso en los meses de
Julio y Agosto, (Bückle-Ramírez & Garza-Aguirre, 1989), seguidos por una fase de
reabsorción y reposo cuya duración es de tres a cuatro meses, abarcando el
periodo de Octubre a Diciembre (Farfán et al., 1998). Un comportamiento
reproductivo similar fue reportado para la especie por Ochoa-Báez (1987) en la
Bahía de la Paz B.C.S., reportando un pico máximo de desove durante Julio y
Agosto (90% de organismos maduros) y un segundo pico de desove menos
pronunciado durante los meses de Febrero y Marzo (20% de organismos
maduros).

Con respecto a la talla mínima de reproducción de M. capax, se reporta que


los organismos con tallas inferiores a los 40 mm aun no alcanzan la madurez
sexual (Bückle-Ramírez & Garza-Aguirre, 1989; Ochoa-Báez, 1987). Esto debe
tenerse en cuenta para definir una talla mínima de potenciales reproductores,
10

cuando se requiere realizar investigación sobre el acondicionamiento gonádico de


la especie en laboratorio.

Farfán et al. (1998) reportaron cinco estadios de desarrollo gonádico (cinco


etapas y cuatro sub-etapas), las cuales comprenden reposo, crecimiento,
madurez, liberación de gametos (inicial media y final) y post-liberación (inicial y
media). Lo anterior concuerda en gran medida con la clasificación de Ochoa-Báez
(1987) quien menciona siete estadios de desarrollo: indiferenciado (0),
gametogénesis inicial (I), gametogénesis intermedia (II), gametogénesis avanzada
(III), madurez y desove (IV), recuperación y postdesove (V) y postdesove y
reabsorción (VI). Por último, existe una clasificación de estadios de desarrollo
gonádico descrita por Bückle-Ramírez & Garza-Aguirre (1989), la cual presenta un
mayor número de estadios, ya que incluyen estadios combinados. La clasificación
de estos autores es la siguiente: reposo, cinco etapas de crecimiento, cuatro
etapas en la liberación de gametos y cuatro etapas combinadas.

La variación entre las diversas clasificaciones de desarrollo gonádico de M.


capax se debe principalmente a que algunos autores seccionan estadios y hacen
una descripción más a fondo. Sin embargo, todos los autores concuerdan en que
hay etapas de reposo, de crecimiento o desarrollo, de madurez, de desove y de
postdesove.

2.6. Acondicionamiento gonádico de reproductores de moluscos bivalvos

El acondicionamiento gonádico es una zootecnia que permite acelerar,


mantener o retrasar el proceso de maduración sexual en reproductores de
moluscos en condiciones de laboratorio, mediante la manipulación y control de los
factores exógenos, principalmente alimento y temperatura, ya que presentan
mayor relevancia como moduladores del proceso de gametogénesis (Fabioux et
11

al., 2005; Mazón-Suástegui, 2005). Mediante el acondicionamiento gonádico se ha


observado que la cantidad de ovocitos, producidos por reproductores del ostión
Japonés C. gigas, depende de la cantidad y de la calidad del alimento
proporcionado (Chávez-Villalba et al., 2003). Por ello es de suma importancia
acondicionar a los reproductores antes de ser desovados, ofreciéndoles una dieta
de alta calidad nutricional para asegurar una mejor progenie. Rodríguez-Jaramillo
(2004) hace énfasis en que el coeficiente de heterogeneidad en reproductores de
Atrina maura demuestra que el índice lipídico es mucho más variable en la gónada
de hembras provenientes del medio natural, que en hembras que han sido
acondicionadas y maduradas en el laboratorio. Este resultado es importante
cuando se seleccionan los reproductores para la obtención de larvas, ya que es
posible que se obtengan malos resultados cuando se utilizan organismos sin
haberse madurado en laboratorio. Bajo condiciones controladas de dieta y
temperatura se puede sincronizar los estadios de madurez ovocitaria y mejorar la
calidad de los gametos. Al igual que en la ostra plana Ostrea edulis, se ha
observado una correlación positiva entre el diámetro del huevo y el contenido de
lípidos, proteínas y carbohidratos. Las hembras que desarrollaron un mayor
diámetro en sus ovocitos presentaron a su vez una mejor calidad de progenie
(Wilson et al., 1996). Por otro lado, los juveniles que provienen de hembras en
inanición presentan menores tasas de crecimiento y supervivencia en
comparación a las hembras que son alimentadas. Estos autores infieren que las
reservas almacenadas, por si solas, son inadecuadas para asegurar la producción
de gametos viables, por lo que es necesario alimentar a los reproductores durante
el proceso de acondicionamiento gonádico para asegurar una fuente
complementaria de energía disponible que permita obtener finalmente, una mejor
calidad ovocitaria en los ostiones acondicionados.

Una vez que se obtiene una dieta de calidad, capaz de madurar sexualmente
a los organismos, se hace indispensable la incorporación del manejo térmico, ya
que este permite la producción continua de semilla mediante la manipulación de la
12

velocidad en la que se lleva el proceso de gametogénesis (Farfán et al., 1998;


Utting & Millican, 1998; Fabioux et al., 2005; Mazón-Suástegui 2005; Ojea et al.,
2008; Domínguez et al., 2010; Kamermans et al., 2013). En el acondicionamiento
gonádico de especies como Pecten maximus se ha registrado un avance en su
madurez cuando se incrementa la temperatura de 12.6 a 13.5°C (0.2°C/día) y el
fotoperiodo de 14 a 16 horas de luz al día (2 min/día). Sin embargo, la gónada
tiene un menor desarrollo cuando se reduce la temperatura de 12.6 a 8 °C
(0.2°C/día) y el fotoperiodo de 8.27 a 8 horas (Saout et al., 1999). En cuanto a
Pinctada mazatlanica, se sugiere a la temperatura como una de las variables más
importantes durante acondicionamiento gonádico ya que se reporta gran actividad
reproductiva a las temperaturas de 24 y 28°C con respecto a 20°C (Saucedo et
al., 2001). Lo anterior enfatiza la importancia del manejo térmico, ya que permite
modular la detonación del proceso de gametogénesis y el tiempo en que se
pueden obtener organismos sexualmente maduros. El hecho de que un
incremento en la temperatura del agua tiene un impacto significativo en la
aceleración del proceso de maduración de los reproductores y sus eventos de
desove, se encuentra ampliamente relacionado con diversos procesos de la
gametogénesis, tales como como su activación y aceleración, maduración de
células germinales, regulación en el proceso de mitosis gonial, crecimiento y
producción de ovocitos (Saout et al., 1999; Chávez-Villalba et al., 2002; Fabioux et
al., 2005; Ojea et al., 2008; Lagos et al., 2012; Castillo-Durán et al., 2013; Rathan-
Sreedevi et al., 2014).

Cabe mencionar que al control térmico pueden añadirse otras variables


como el fotoperiodo (Fabioux et al., 2005), el cual se ha relacionado con la tasa de
crecimiento de los ovocitos (Paulet & Boucher, 1991) y puede contribuir a la
remaduración temprana de la gónada (Duinker et al., 1999).
13

2.7. Estudios sobre el uso de dietas naturales en moluscos bivalvos durante


el acondicionamiento gonádico en laboratorio

Los moluscos bivalvos son organismos filtradores herbívoros, y por ello


durante su acondicionamiento gonádico suelen emplearse como principal alimento
diversas especies de microalgas marinas cultivadas. Sin embargo, su sistema de
filtración no selectivo hacia las microalgas, ya que también se alimentan de
materia orgánica partículada en suspensión, por lo que se han empleado fuentes
alternativas en la alimentación, como el fitoplancton natural que prolifera de forma
extensiva en tanques o estanques en el exterior y la biomasa microalgal cultivada,
procesada en forma de pastas que desde hace tiempo se encuentran disponibles
en el mercado (Helm et al., 2006).

Las microalgas producidas en acuicultura, son por mucho, la dieta viva


natural más utilizada para moluscos. La mayor cantidad de microalgas cultivadas a
nivel mundial es destinada al cultivo de moluscos y las especies más comúnmente
utilizadas para su alimentación en cautiverio son I. galbana (T. lutea según Bendif
et al., 2013), Skeletonema costatum, Pavlova lutheri y C. calcitrans. (Muller–
Feuga, 2000).

Los costos de mantenimiento de reproductores durante su


acondicionamiento gonádico con fines de maduración sexual y posterior desove,
son muy altos debido a que consumen grandes cantidades de alimento vivo,
generalmente entre el 3 y 6 % del peso seco del tejido blando del organismo por
día (Utting & Millican, 1997). Debido a la gran demanda de reproductores y
semillas, la producción de microalgas comprende del 15 al 85 % del costo total de
operación en los laboratorios comerciales que producen semilla de bivalvos
(Bolton, 1982; Urban & Langdon, 1984). Por esa razón se hace necesario evitar el
desperdicio de alimento vivo y desarrollar dietas que impliquen un menor costo en
la producción.
14

A pesar que el cultivo de microalgas implica uno de los mayores gastos de


producción, su aplicación en técnicas de acondicionamiento gonádico para
reproductores en el laboratorio ha dado resultados favorables, permitiendo llevar a
cabo desoves programados y obtener gametos viables y larvas saludables. Esto
se relaciona con una mayor calidad y homogeneidad en los productos sexuales
obtenidos en el laboratorio (Rodríguez-Jaramillo, 2004), que finalmente permiten
obtener mayor cantidad y calidad de semillas.

Para la ostra plana O. edulis, y en general para otras especies de bivalvos,


se obtiene un mejor desarrollo larval cuando los reproductores son alimentados
con una mezcla de microalgas flagelado-diatomea, como podría ser la dieta
combinada de I. galbana (T. lutea según Bendif et al., 2013) y Chaetoceros
gracilis, que si se otorgan de manera separada, es decir como dietas
monoespecíficas (Gonzáles-Araya et al., 2012). Lo anterior remarca la importancia
la importancia de tener una dieta microalgal variada. Wilson et al. (1996) reportan
para Ostrea chilensis, que el diámetro de los ovocitos en hembras provenientes de
un ambiente estuarino es mayor al diámetro de los ovocitos producidas por
reproductores alimentados en el laboratorio con monodietas microalgales. Los
mismos autores reportan una mayor calidad de nutrientes en los ovocitos de
mayor diámetro, lo cual puede estar asociado a que en el medio natural los
animales consumen una dieta más diversa que en el laboratorio, por lo que
asumen que las dietas a base de mezclas de microalgas representan una mejor
opción alimentaria durante el proceso de acondicionamiento gonádico. Gonzáles-
Araya et al. (2012), también hacen referencia a que una dieta basada en una
mezcla de microalgas (Rhodomonas salina y Thalassiosira weissflogii) en
reproductores de O. edulis, da como resultado una mayor fecundidad, que cuando
estas mismas microalgas son empleadas por separado. Lo anterior se ve
respaldado por la investigación de Pronker et al. (2008), quienes emplearon 3
tipos de dietas mixtas a base de microalgas, para el acondicionamiento gonádico
15

de reproductores de mejillón azul (Mytilus edulis); en todos los tratamientos se


obtuvieron desoves pero la fecundidad varió según los tratamientos, siendo la
mejor dieta, una combinación del flagelado P. lutherii con las diatomeas C.
calcitrans y S. costatum. Mazón-Suástegui (1987) reporta que los reproductores
del mejillón M. capax pueden alcanzar la madurez total y un 100% de desove
cuando son acondicionados en el laboratorio con una dieta combinada de dos
flagelados desnudos: I. galbana (T. lutea según Bendif et al., 2013) y Tetrasemlis
chui. No obstante, se asume que para el acondicionamiento gonádico de bivalvos
es preferible la combinación de un flagelado y una diatomea (Helm et al., 2006).

Por otra parte otros estudios confirman que más que la diversidad de
especies microalgales, lo más importante es su composición bioquímica. Este
hecho ha sido corroborado por Sühnel et al. (2012), quienes reportaron que una
dieta a base de una microalga rica en ácido docosahexaenoico (22:6n3) o DHA, I.
galbana (T. lutea) complementada con ácido eicosapentaenoico (20:5n3) o EPA,
promueve una mayor supervivencia de larvas y semillas provenientes de
reproductores alimentados con esta dieta y un efecto positivo en la maduración de
reproductores de Nodipecten nodosus. Estos autores llegaron a la conclusión de
que una dieta rica en los ácidos grasos esenciales EPA y DHA, es suma
importancia en la maduración del molusco bivalvo N. nodosus. Con esto se
remarca la importancia de las dietas mixtas que involucran a más de una especie
de microalga, ya que la composición de EPA y DHA es distinta entre las diferentes
especies cultivadas de microalgas empleadas en la acuicultura (Volkman et al.
1989).

En general, la importancia de las microalgas como alimento natural en el


acondicionamiento gonádico de reproductores, reside en el hecho de que con su
empleo se puede asegurar una producción controlada de semilla en laboratorio
fuera de temporada, dando una mayor posibilidad de éxito comercial a los
productores de semilla.
16

2.8. Estudios sobre requerimientos nutricionales de moluscos

La calidad y cantidad del alimento así como la estrategia reproductiva tienen


una gran influencia en la acumulación de reservas en moluscos bivalvos. Chávez-
Villalba et al. (2003) mencionan que según la localidad en la que se encuentren los
reproductores de C. gigas presentarán una estrategia diferente en el
aprovechamiento de nutrientes. Según estos autores, los organismos de Baie des
Veys utilizan carbohidratos como principal fuente de soporte para la
gametogénesis mientras que los de La Tremblade utilizan proteínas,
argumentando que durante el invierno los organismos de La Tremblade pierden
glucógeno debido a la falta de alimento. Con esto se puede apreciar la importancia
del alimento en las estrategias de reserva y empleo de nutrientes para el
desarrollo de gametos. Es importante mencionar que además del alimento
disponible en el medio ambiente, los bivalvos disponen de otra fuente de
nutrientes para la gametogénesis, como es la reabsorción de los gametos
residuales del ciclo reproductivo anterior (Chávez-Villalba et al., 2003). Esto
confirma que es importante el estudio de las dietas y la utilización de reservas
metabólicas en los moluscos bivalvos, para tener mayores elementos e
información básica aplicables al desarrollo de tecnologías de maduración sexual.

En cuanto a la movilización de reservas, se ha reportado que existe un


patrón marcado en el almacenamiento y utilización de energía que varía según la
temporada del año y la correspondiente variación en los parámetros ambientales,
principalmente la temperatura del agua y la disponibilidad de alimento (Gabbott,
1976; Barber & Blake, 2006). Estas variaciones tienen relación directa con el
crecimiento y la reproducción. Como ejemplo podemos citar al mejillón M. edulis,
el cual tiene un periodo de gametogénesis de Marzo a Diciembre, sustentado por
alimento del medio natural y por reservas del tejido germinal y somático,
17

provenientes del alimento ingerido durante primavera y verano, lo que le permite


cubrir (al menos parcialmente) sus requerimientos reproductivos,
independientemente de los nutrientes disponibles en el ambiente (Hawkins et al.,
1985). Lo anterior depende en gran medida de la estrategia reproductiva que
apliquen los organismos. Los moluscos bivalvos presentan principalmente dos
estrategias reproductivas según el ambiente en el que se desarrolla, pudiéndose
clasificar como: 1) oportunistas, cuando la energía obtenida a partir del alimento
se invierte directamente en la reproducción, y 2) conservadores, estrategia que se
adopta cuando el alimento es insuficiente y es necesario recurrir a la movilización
de reservas (Shumway & Newell, 1984; Racotta et al., 2003; Gómez-Robles et al.,
2005; Arellano-Martínez et al., 2011); incluso se puede presentar en una misma
especie una estrategia combinada (conservadora y oportunista) dependiendo de la
variabilidad anual del alimento (Gómez-Robles, 2013). Por lo anterior, se podría
decir que es de suma importancia entender las estrategias reproductivas,
requerimientos nutricionales y cantidad de alimento disponible, ya que esto se
encuentra ampliamente ligado al proceso de maduración sexual, la buena calidad
ovocitaria de las hembras y el empleo de reservas metabólicas como lo son los
carbohidratos, proteínas y lípidos.

Los carbohidratos han sido estudiados ampliamente en los ciclos


reproductivos de moluscos bivalvos y se encuentran relacionados íntimamente al
proceso de gametogénesis. El glucógeno es un carbohidrato considerado una
reserva metabólica de gran importancia para moluscos bivalvos. La acumulación
de glucógeno se encuentra sustentada por la glucogénesis, y los niveles de
glucosa se mantienen a través de la utilización del glucógeno acumulado mediante
la glucogenólisis (Farías-Molina, 2001). Por ser herbívoros y presentar enzimas
digestivas tipo carbohidrasas (Langton 1977; Huvet et al., 2003), se podría asumir
que los bivalvos son más demandantes de carbohidratos que de lípidos durante su
ciclo de vida bentónico (Farías-Molina, 2001). La acumulación de reservas de
glucógeno en manto, y su posterior transferencia y utilización para la maduración
18

sexual, ha sido demostrada en mitílidos, y se sabe que el aumento de la ración


alimenticia se relaciona con un incremento en el contenido de carbohidratos en
gónada (Zwann & Zandee, 1972; Gabbott, 1976). En los mejillones M.
galloprovincialis, Modiolus barbatus y M. edulis se ha observado una marcada
acumulación de glucógeno que coincide con un incremento en el alimento
disponible en el medio ambiente y una marcada reducción por efecto del proceso
de gametogénesis (Zwann & Zandee, 1972; Mladineo et al., 2007; Martínez-Pita et
al., 2012), ya que estos son empleados en rutas catabólicas para obtención de
energía y/o transformados en lípidos por medio del proceso de lipogénesis
(Gabbott, 1976). Lo anterior demuestra la importancia que tienen los carbohidratos
en la demanda energética del proceso de gametogénesis, por lo que deben de
incluirse en toda dieta de reproductores de moluscos bivalvos.

Al igual que el glucógeno, en moluscos bivalvos las proteínas pueden servir


como una fuente de energía que ayuda en el proceso de la gametogénesis.
Estudios realizados en C. gigas demuestran que una dieta para reproductores con
alto contenido de proteína, da como resultado ovocitos con mayor contenido de
lípidos, una mayor tasa de eclosión y una mayor supervivencia larvaria (Uriarte et
al., 2004), demostrando que las proteínas en la dieta de acondicionamiento
presentan un rol importante en la maduración sexual de la especie. En apoyo a lo
anterior en el mejillón Mytilus trossulus se ha reportado un mayor requerimiento de
proteínas durante las primeras etapas de la gametogénesis (Kreeger, 1993), lo
que significa que para esta especie las proteínas juegan un papel importante en el
proceso de la maduración sexual. Sin embargo, el implemento de proteínas
también ha sido relacionado en situaciones de estrés e inanición en moluscos
bivalvos (Widdows, 1978; Shumway & Newell 1984; Navarro, 2001; Dridi-Salwa et
al. 2007; Yan et al. 2010). Por lo tanto, el gasto de proteínas en tejidos de reserva
debe ser analizado a detalle, teniendo en cuenta que, la energía necesaria para
llevar a cabo el proceso de la gametogénesis proviene de las reservas de
glucógeno, pero en algunos casos puede provenir de manera importante de las
19

proteínas almacenadas. Por ello, el empleo de dietas naturales o artificiales con


diferentes niveles de proteína puede propiciar una respuesta diferente y
dependiente de la especie de molusco con la cual se trabaje.

Por otra parte, los lípidos son considerados de gran importancia por ser una
fuente de energía de reserva, proporcionan estructura a los diversos tejidos y ser
precursores de los eicosanoides. En mejillones, los lípidos presentan una función
nutrimental de gran importancia. De acuerdo con Alkanani et al. (2007) el omega
3 en M. edulis representa del 48 al 50% del total de sus ácidos grasos. Estos
autores encuentran que el ácido graso eicosapentaenoico (20:4w6) está asociado
a eventos reproductivos, lo que destaca la importancia de los lípidos contenidos en
las dietas de acondicionamiento gonádico de reproductores de moluscos bivalvos.
Su importancia reside en que los ovocitos presentan una gran cantidad de lípidos
los cuales nutrirán a la progenie durante la etapa embrionaria. Incluso los lipidos
se han encontrado asociados a incrementar la tasa de filtración (Navarro et al.,
2000). Estos autores utilizaron dietas enriquecidas con emulsiones lipídicas en A.
purpuratus y registraron una mayor tasa de filtración, argumentando que los
organismos encontraron más atractivo ese tipo de alimento, observando que los
organismos alimentados a base de dietas complementadas con lípidos, tuvieron
un mejor desarrollo de gónada comparado con aquellos que fueron alimentados
únicamente con microalgas o microalgas enriquecidas con carbohidratos. Cabe
mencionar que los lípidos, en particular HUFAS, son precursores de eicosanoides
los cuales son de gran relevancia ya que intervienen en aspectos fisiológicos en la
biología reproductiva de invertebrados y se han relacionado a eventos de desove,
maduración ovocitaria, sistema nervioso y sistema inmune (Stanley-Samuelson,
1994), por lo que los ácidos grasos altamente poliinsaturados deben estar
presenten en toda dieta de molusco bivalvo.

En resumen, los lípidos no solo son importantes para cubrir un gasto


energético y regular aspectos fisiológicos en reproductores de moluscos bivalvos,
20

sino que también son trasmitidos hacia la progenie por medio de la incorporación
en los ovocitos. Los lípidos contenidos en ovocitos confieren flotabilidad y permiten
cubrir gastos energéticos durante el desarrollo embrionario de los organismos, por
lo que deben de ser incorporados dentro de las dietas de acondicionamiento.

2.9. Estudios sobre el uso de cereales como alimento en moluscos bivalvos

Los productos de bajo costo que permiten reemplazar en gran medida a las
microalgas en la alimentación de reproductores de moluscos bivalvos, sin
repercutir en el balance nutrimental de su dieta, son escasos. Algunos autores
(Pérez-Camacho et al., 1998; Fernández-Reiriz et al., 1999; Knauer & Southgate,
1999; Albentosa et al., 2002; Mazón-Suástegui et al., 2009) reportan que los
cereales como el arroz, trigo, avena y maíz son poco costosos poseen un alto
contenido energético y son fáciles de asimilar, lo que sugiere que pueden ser
utilizados como dietas eficaces que satisfacen o complementan algunos de los
requerimientos nutricionales básicos de los moluscos bivalvos.

Las dietas artificiales a base de cereales se han utilizado para el


acondicionamiento gonádico de reproductores de moluscos bivalvos con
resultados satisfactorios. Reproductores de A. ventricosus, M. capax, P.
mazatlánica y P. sterna han sido acondicionados y desovados en el laboratorio
utilizando como alimento fécula de maíz, harinas de arroz, trigo y sorgo, así como
las macroalgas Codium fragile y Sagassum sinicola como dietas unitarias o
combinadas (Mazón-Suástegui, 1988). Los mejores resultados fueron obtenidos al
utilizar fécula de maíz y harinas de arroz y de trigo. El estudio incluye una serie de
experimentos en los cuales el autor comprobó mediante disección y evaluación al
microscopio, que los reproductores de las especies estudiadas presentaron al
inicio del estudio una madurez parcial. Después de aplicar los tratamientos en
sistema abierto, cerrado o recirculante, se obtuvieron desoves de A. ventricosus
21

en Febrero, de M. capax en Agosto y Noviembre, de P. mazatlanica en Julio,


Agosto, Septiembre, Octubre y Noviembre, y de P. sterna en Abril, Septiembre,
Octubre y Noviembre. De igual manera, durante la preengorda de juveniles
(semilla) de bivalvos se han obtenido buenos resultados en crecimiento mediante
el suministro de dietas artificiales a base de cereales. En especies como el ostión
C. corteziensis se ha reportado que con microalgas y dietas artificiales
complementarias se obtienen buenos resultados en términos de talla, peso,
volumen y composición bioquímica de semilla de esta especie (Mazón-Suástegui
et al., 2008). Aunque puede presentase mayor dispersión de valores en su
contenido bioquímico y energético, las diferencias no son significativas y la ración
diaria de microalgas puede reducirse en un 50%, con la consiguiente disminución
de costos durante la preengorda de semillas (Mazón-Suástegui et al., 2008). Para
la almeja Ruditapes philippinarum se ha logrado el mismo crecimiento en
juveniles, empleando una dieta constituida por un 50% de microalga y un 50% de
harina de trigo, obteniendo una reducción del 50% en los costos de producción del
alimento vivo (Albentosa et al., 2002). Mazón-Suástegui et al. (2009) reporta un
rápido crecimiento y una reducción critica en los costos de producción durante la
preengorda de semillas de N. subnodosus utilizando cereales como alimento,
concluyendo que esta dieta complementaria podría ser aplicada a nivel comercial.
En A. ventricosus la fécula de maíz ha sido utilizada como complemento artificial,
obteniendo una mayor ganancia de carbohidratos, glucógeno y lípidos en
comparación con los individuos alimentados con una dieta 100% a base de
microalga, lo que confirma su potencial como dieta artificial complementaria que
puede sustituir parcialmente a la dieta natural por excelencia que son las
microalgas cultivadas, reduciendo costos de producción (Mazón-Suástegui, 2005).

La eficiencia de las dietas microalgales complementadas con harinas de


cereales podría explicarse en función a que estos son ricos en carbohidratos y
aportan materia prima para la acumulación de reservas de glucógeno. El
glucógeno puede ser empleado para generar otros compuestos químicos que son
22

utilizados durante la gametogénesis y también para cubrir las demandas


energéticas fisiológicas del animal (Berthelin et al., 2001; Barber & Blake, 2006).

2.10. Estudios sobre el empleo de temperaturas en moluscos bivalvos

La temperatura del agua en los océanos es uno de los factores exógenos


más importantes que rigen la actividad gametogénica en las poblaciones naturales
de moluscos bivalvos y es de suma relevancia para el crecimiento. Saucedo et al.
(2009) reportan que la temperatura tiene un efecto mayor que la dieta, en el
crecimiento y condición de juveniles de P. mazatlatica. La temperatura promueve
también el desarrollo gonádico y la maduración de los moluscos bivalvos (Ochoa-
Báez, 1987), particularmente en el mejillón M. capax en la Bahía de La Paz,
México. Para esta especie se observa una relación entre el incremento de la
temperatura del agua (23 a 28°C) y el inicio de la actividad gametogénica.

En las costas de Sonora, México, la maduración sexual de los reproductores


de ostión Japonés C. gigas se inicia en primavera y se acelera durante el verano,
lo cual es atribuido al incremento en la temperatura y a la mayor disponibilidad de
materia orgánica partículada (Chávez-Villalba et al., 2007). Lagos et al. (2012)
reportan que el mejillón Mytilus chilensis presenta ciclos reproductivos diferentes
en diferentes localidades y que éstos varían según la latitud a la que se encuentre
el organismo. Los autores atribuyen esa diferencia a un efecto de la temperatura
del agua, ya que la especie presenta una amplia distribución latitudinal pero una
reducida diferenciación genética debido a su gran potencial de dispersión y
adaptabilidad térmica.

El gran potencial que presenta el manejo controlado de la temperatura en la


maduración de los moluscos bivalvos como promotora del ciclo gametogénico,
genera un gran interés para ser utilizada durante el acondicionamiento de
23

reproductores en condiciones de laboratorio. De acuerdo con Chávez-Villalba et al.


(2002) la tasa de crecimiento de ovocitos en C. gigas es mayor a temperaturas
altas (22°C) que a temperaturas bajas (16°C). Fearman & Moltschaniwskyj (2010)
encuentran que la temperatura influencia la velocidad en la que se lleva a cabo la
gametogénesis en las hembras del mejillón M. galloprovincialis, pero no tiene un
mayor efecto en la calidad de los huevos y en la fecundidad. Martínez et al. (2000)
obtuvieron pobres resultados en el desove de reproductores de A. purpuratus
madurados a 20°C, con una dieta a base de microalgas, en comparación con
organismos acondicionados con la misma dieta, a una temperatura de 16°C. Sin
embargo los aumentos de temperatura en la maduración de moluscos bivalvos
pueden repercutir en la calidad de ovocitos dependiendo de las temperaturas
críticas de las especies a estudiar. Rodríguez-Jaramillo (2004) señala que a pesar
de lograr una aceleración del crecimiento de gametos en reproductores de A.
maura durante su acondicionamiento a temperaturas de 25 y 30°C, hay cambios
desfavorables en el volumen celular. Estos cambios se reflejan en la talla y forma
de los ovocitos, y en su contenido de triglicéridos, pero se presenta además, una
mayor frecuencia de ovocitos atrésicos en reproductores acondicionados a 25 y
30°C que en reproductores acondicionados a 20°C. Lo anterior debe tomarse en
consideración cuando se pretende reducir el tiempo de acondicionamiento de los
organismos mediante el incremento de temperatura.

Tomando en cuenta lo mencionado con anterioridad se puede decir que los


cambios en la temperatura permiten activar, detener o manter el proceso de
gametogénesis. Durante este proceso, es importante evaluar la calidad de los
gametos, ya que estos pueden ser afectados cuando los organismos son
sometidos a temperaturas cercanas a su límite de tolerancia térmico.
24

3. JUSTIFICACIÓN

Se estima que para el año 2030 en el mundo se requerirán 23 millones de


toneladas adicionales de proteína animal provenientes de pescados y mariscos
(FAO, 2012). Partiendo del hecho de que los moluscos bivalvos marinos (almejas,
berberechos, pectínidos, mejillones y ostras), representan la mayor producción de
productos marinos provenientes de la acuicultura a nivel mundial (FAO, 2012), se
puede adelantar que la demanda de estos organismos aumentará en el futuro, por
lo que el cultivo y el desarrollo de nuevas biotecnias para reproducir nuevas
especies de moluscos bivalvos es de suma importancia para lograr la
autosuficiencia alimentaria.

En México, el mejillón nativo M. capax es un candidato para expandir la zona


de cultivo de mitílidos y aparece dentro de las especies de moluscos de interés
alimenticio de la zona costera del Golfo de California. En el proyecto de Norma
Mexicana PROY-NMX-FF-056-SCFI-2009 está registrado como producto de
pesca-Moluscos-especies comestibles de importancia comercial (Castillo-
Rodríguez, 2009). Por lo anterior M. capax es un organismo potencial para la
acuicultura y puede contribuir al abastecimiento futuro de proteína animal de
origen marino.

Sin embargo, para generar una industria que permita la explotación


acuícola de este mejillón, se requiere de una producción estable de semilla. Uno
de los métodos empleados a nivel mundial para obtener semilla de bivalvos es su
recolecta del medio natural. Sin embargo, estudios previos con M. capax reportan
pobres resultados en la captación de semilla silvestre (Aguirre-Hinojosa & Bückle-
Ramirez, 1992), demostrando la incapacidad de tener una fuente natural y
suficiente y consistente de semillas para dar soporte a proyectos comerciales de
cultivo. Esto sugiere que es necesario generar conocimientos y tecnología para
25

asegurar una producción estable de semilla en laboratorio mediante el manejo y


acondicionamiento de reproductores, como una primera etapa en dicho proceso
productivo. Esto debido a que la producción de semilla en laboratorio proporciona
una mayor certidumbre con respecto a la cantidad de larvas que pueden ser
obtenidas, y esto ha sido reportado para otras especies con anterioridad.

Desafortunadamente, se sabe muy poco sobre el manejo de M. capax en


condiciones controladas de laboratorio que permita asegurar la disponibilidad de
reproductores sexualmente maduros con fines de desove, cultivo larvario, fijación,
preengorda y obtención de semillas. El presente estudio generará nuevo
conocimiento sobre la biología reproductiva de esta especie en condiciones
controladas de laboratorio, con el fin de desarrollar las zootecnias de manejo
indispensables para obtener reproductores aptos para el desove, que es el primer
paso para asegurar una producción estable de semilla. Se ha propuesto por lo
tanto, una investigación sobre el efecto de la temperatura y la alimentación
durante el acondicionamiento gonádico de reproductores, utilizando dietas
naturales y artificiales.

4. HIPÓTESIS

El acondicionamiento gonádico de reproductores de mejillón Modiolus capax,


con dietas artificiales ricas en carbohidratos (fécula de maíz y harina de trigo),
utilizadas como complemento de una dieta natural a base de microalgas
cultivadas, así como el manejo térmico, pueden reducir el tiempo mínimo
requerido para alcanzar su madurez sexual y desove.
26

5. OBJETIVOS

5.1. General
Evaluar experimentalmente el efecto de tres dietas y tres temperaturas de
acondicionamiento gonádico, en la maduración sexual de reproductores de M.
capax bajo condiciones controladas de laboratorio.

5.2. Particulares

 Determinar las variaciones en el índice de condición en reproductores de M.


capax sometidos a un proceso de acondicionamiento gonádico para su
maduración sexual en el laboratorio con diferentes dietas y temperaturas

 Determinar las variaciones en los estadios de desarrollo gonádico, área de


cobertura gonádica y diámetro teórico de los ovocitos de M. capax
sometidos a un proceso de acondicionamiento gonádico para su
maduración sexual en el laboratorio con diferentes dietas y temperaturas.

 Determinar las variaciones en el índice lipídico e índice glucídico en gónada


y ovocitos de hembras de M. capax sometidos a un proceso de
acondicionamiento gonádico para su maduración sexual en el laboratorio
con diferentes dietas y temperaturas.

 Determinar las variaciones en la composición de lípidos, proteínas y


carbohidratos de la gónada, glándula digestiva, manto y músculo aductor de
M. capax sometidos a un proceso de acondicionamiento gonádico para su
maduración sexual en el laboratorio con diferentes dietas y temperaturas.
27

6. METODOLOGÍA

6.1. Obtención y manejo inicial de reproductores

Se recolectaron 1,080 reproductores del mejillón nativo (M. capax) de bancos


naturales ubicados en Bahía de La Paz, Baja California Sur frente a las
instalaciones Acuicultura Robles (24°13´38.92´´N, 110°18´44.91´´O), mediante
buceo libre. Se seleccionaron organismos con una talla de 6 a 7 cm de longitud de
la concha con el fin de obtener organismos reproductivamente activos y con mayor
potencial reproductivo.

La recolección de los organismos se llevó a cabo durante el mes de Febrero,


es decir, al inicio del ciclo de desarrollo gonádico de la especie en Bahía de La
Paz (Ochoa-Báez, 1987), con el objeto de asegurar la mayor uniformidad inicial
posible en el grado de madurez de todos los organismos.

Los organismos se transportaron al Laboratorio de Moluscos del Centro de


Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) en hieleras a temperatura
ambiente, procurando conservar la humedad para evitar la muerte por desecación
durante el transporte. Al llegar al laboratorio, se llevó a cabo una limpieza exterior
de los organismos eliminando suciedad y epibiontes, utilizando agua a presión,
espátulas y jergas, lo que evito la presencia de otros organismos que pudieran
alterar el desarrollo del trabajo experimental.

Durante este proceso, los organismos se colocaron en un tanque de fibra de


vidrio con capacidad de 1,000 L, con agua de mar tratada con filtros rápidos de
arena sílica, filtros de bolsa de una micra, carbón activado y esterilización por
medio de luz ultravioleta, a una temperatura similar a la de campo (19°C) para
evitar un estrés por shock térmico. Una vez limpios, los organismos se colocaron
28

en 18 taras plásticas de 50 L cada una (60 organismos por tara), sobre una malla
plástica en la que los organismos se fijaron por medio del biso, facilitando la
limpieza del fondo por medio de sifoneo durante el trabajo experimental en los
dispositivos correspondientes.

6.2. Diseño experimental

Se llevó a cabo el acondicionamiento gonádico de reproductores del mejillón


M. capax en condiciones controladas de laboratorio, durante un periodo de 4
meses (120 días), dando seguimiento simultáneo a la población de campo donde
fueron recolectados los organismos, para tener un punto de referencia. Durante la
investigación se llevaron a cabo en total tres muestreos: inicial (día 0), intermedio
(día 60) y final (día 120), llevando a cabo las biometrías y muestreos necesarios
para los análisis requeridos en las variables de respuesta establecidas.

El experimento de acondicionamiento se llevó a cabo en cilindros de fibra de


vidrio con tapa, de 80 L de capacidad, dispuestos por paquetes de seis en
unidades rectangulares selladas, del mismo material, termo-reguladas mediante
un sistema de baño María con flujo re-circulante de agua potable. En cada uno de
los 18 cilindros se colocaron 60 mejillones adultos con una talla media de 6.9±0.5
cm y un peso seco de carne promedio de 2.2±0.4 g., que fueron previamente
fijados en una malla plástica tipo Vexar® para facilitar su manejo en grupo (Figura
5).

Durante el proceso de acondicionamiento gonádico, los reproductores se


mantuvieron recibiendo flujo abierto de agua de mar filtrada a 1µm y esterilizada
con luz ultravioleta, salinidad de 37 a 38 UPS, aireación constante y flujo continuo
de agua y alimento. El suministro de agua y alimento en cada cilindro se reguló
por medio de válvulas de paso, asegurando un flujo abierto de al menos 0.5 L/min
29

(Mazón-Suástegui, 1987) y un recambio total del agua en un tiempo no menor a


90 min, para asegurar el consumo de 60 a 80 % del alimento proporcionado (Helm
et al., 2006). Diariamente se drenaron las heces de los reproductores acumuladas
en el fondo de los cilindros experimentales, mediante un sifón hecho con
manguera flexible, procurando no reducir el nivel del agua más del 60% para evitar
cambios bruscos en la temperatura y posibles desoves al reiniciar el flujo de agua
y alimento (Mazón-Suástegui, 2005).

Figura 5. Unidad experimental termo-regulada de fibra de vidrio, utilizada para el


acondicionamiento gonádico de reproductores de mejillón M. capax en laboratorio.

Se sometió a los organismos a tres tratamientos combinados de


dieta/temperatura, cada uno con dos réplicas y cada réplica con 60 reproductores.
Se evaluaron tres tipos de alimento, uno, constituido 100% por las microalgas
cultivadas I. galbana (T. lutea según Bendif et al., 2013) y C. calcitrans en
proporción 1:1 y dos complementos artificiales constituidos por cereales con alto
contenido de carbohidratos (harina de trigo, Espuma de Chapala® y fécula de
maíz, Maizena®). La dieta 100% microalgal se denominó Micro-100 y sus
combinaciones con Harina de Trigo y Fécula de Maíz se denominaron
respectivamente Micro-Trigo y Micro-Maíz. Estas tres dietas (Micro-100, Micro-
Trigo y Micro-Maíz) se combinaron cada una con tres temperaturas diferentes de
30

acondicionamiento: 22°C, 24°C y 26°C para obtener en total nueve tratamientos


Dieta/Temperatura (Tabla I) más un referente que fueron los organismos de
campo.

Tabla I. Condiciones experimentales aplicadas para el acondicionamiento


gonádico de reproductores de M. capax bajo diferentes condiciones de
temperatura y alimentación.
Tratamiento Dieta Temperatura Ración diaria de Alimento Organismos
(Natural/Artificial) (°C) (en % de peso seco) (N)
Micro-100 22°C Microalgas 100% 22 4 120

Micro-Maíz 22°C Microalgas/Maizena 22 4/3.5 120

Micro-Trigo 22°C Microalgas/H. Trigo 22 4/3.5 120

Micro-100 24°C Microalgas 100% 24 4 120

Micro-Maíz 24°C Microalgas/Maizena 24 4/3.5 120

Micro-Trigo 24°C Microalgas/H. Trigo 24 4/3.5 120

Micro-100 26°C Microalgas 100% 26 4 120

Micro-Maíz 26°C Microalgas/Maizena 26 4/3.5 120

Micro-Trigo 26°C Microalgas/H. Trigo 26 4/3.5 120

6.3. Composición proximal de las dietas naturales y artificiales utilizadas

La composición proximal de ambos tipos de alimento utilizados en la


presente investigación se presenta en la tabla II.

Tabla II. Composición bioquímica del alimento proporcionado.


% Carbohidratos %Proteínas %Lípidos Referencia
I. galbana (T. lutea) 12.3 32.1 22.6 Mazón-Suástegui
et al. (2008)
C. calcitrans 6.9 25.6 34.3 Mazón-Suástegui
et al. (2008)
®
Maizena 94 0 0 Etiqueta del
Producto
®
Espuma de Chapala 65-70 8-13 .8-1.5 Etiqueta del
Producto
31

6.4. Estimación de la ración alimenticia

Para determinar la ración alimenticia de los reproductores, se estimó el peso


seco promedio de carne, a partir del análisis de dieciocho de ellos escogidos de
manera aleatoria. La masa visceral de cada mejillón fue extraída mediante
desconche y disección, y secada en una mufla a 75°C durante 48 h, y a partir de
estos datos individuales se calculó el peso seco promedio. La ración de alimento
natural (T. lutea y C. calcitrans), correspondió al 4% del peso seco
promedio/organismo/día, de acuerdo con Mazón-Suástegui (1987).

La ración alimenticia diaria se determinó empleando la siguiente formula:

% 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑖𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑎 𝑠𝑢𝑚𝑖𝑛𝑖𝑠𝑡𝑟𝑎𝑟∗𝑝𝑒𝑠𝑜 𝑠𝑒𝑐𝑜 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑟𝑛𝑒 (𝑔𝑟.)


𝑅𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑖𝑎𝑟𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑖𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 = 100
….(1)

La ración diaria de alimento para las dietas artificiales complementarias


Fécula de maíz Maizena® y Harina de trigo Espuma de Chapala®, fue calculada
de la misma manera que para la dieta natural (microalgas), pero en este caso se
suministró a razón del 3.5% del peso seco/organismo/día. Esta cantidad resultó
equivalente al 0.13% del peso total en vivo/organismo/día. Se optó por suministrar
esta cantidad de alimento, ya que la literatura sugiere el 0.12% del peso vivo para
maduración del mejillón M. capax (Mazón-Suástegui, 1988) y para A. ventricosus
(Mazón-Suástegui, 2005).

6.5. Cultivo de microalgas y preparación de dietas artificiales

Para el cultivo de microlagas se contó con el apoyo del Laboratorio en


Producción de Alimento Vivo del CIBNOR. Se utilizaron en promedio 650 L diarios
32

del flagelado T. lutea (2,273,904 cel/ml) y 650 L diarios de la diatomea C.


calcitrans (1,431,047 cel/ml).

Las dietas complementarias artificiales fueron preparadas siguiendo el


método empleado por Mazón-Suástegui (2005). Brevemente, el material fue
disuelto en agua potable fría y agregado en agua dulce a temperatura de
ebullición, dejando cocinar durante 5 min y agitando para evitar sedimentación.
Una vez terminado el paso anterior, la suspensión resultante se diluyó en agua de
mar fría, en un tanque de fibra de vidrio con capacidad de 1500 L interconectado
a un tanque de la misma capacidad, con una mezcla de microalgas y agua de mar
filtrada.

6.6. Muestreo de organismos en laboratorio y campo

Se realizaron tres muestreos: inicial (día 0), intermedio (día 60) y final (día
120). Al inicio del muestreo se determinó la longitud y el peso de los organismos
para asegurar una homogeneidad entre tratamientos. Se realizó una única
evaluación inicial de tallas y peso húmedo total de los organismos, con el fin de
homogenizar el tamaño y peso de los organismos contenidos en los diferentes
tratamientos aplicados. En cada muestreo se evaluó el índice de condición (IC) de
15 organismos, se fijaron 28 organismos con solución Davidson para los análisis
de histología y se ultracongelaron (– 80°C) 14 organismos para los análisis
bioquímicos. En el caso de campo se midió el IC de 15 organismos, se
recolectaron 30 organismos para análisis histológicos y 15 organismos para
análisis bioquímicos (Tabla III).

El IC se determinó para evaluar la condición general de los organismos. Por


medio del análisis histológico de las muestras de gónada se evaluó el área de
cobertura gonádica, diámetro teórico de los ovocitos y estadio de desarrollo
prevaleciente (ver sección 6.9). Mediante análisis histoquímico de gónada se
33

evaluó el índice lípidico y glucídico de tejido gonádico y de ovocitos. Para llevar a


cabo el análisis bioquímico se extrajo tejido de manto, glándula digestiva, gónada
y músculo, para realizar una determinación bioquímica general de carbohidratos,
lípidos y proteínas.

Tabla III. Cantidad de organismos muestreados en relación al análisis llevado a


cabo (Histológico, Bioquímico, IC) en campo y en laboratorio.
Campo Laboratorio (Muestras
por tratamiento)
Muestreo Histología Bioquímica IC Histología Bioquímica IC
(Org.) (Org.) (Org.) (Org.)
Inicial 30 15 15 28 14 15
Intermedio 30 15 15 28 14 15
Final 30 15 15 28 14 15

6.7. Biometría

Se realizó una biometría inicial de los organismos, evaluando peso húmedo


total, longitud, ancho y grosor, con el fin de homogenizar tallas y pesos de los
organismos en los diferentes tratamientos dieta-temperatura aplicados en la
presente investigación (Figura 6).

Figura 6. Medidas tomadas para realizar biometría inicial del mejillón M. capax
(imágenes obtenidas de Google™ image).
34

6.8. Índice de condición

Se evaluó el IC por ser considerado un parámetro clave y fácil de emplear,


para evaluar el proceso reproductivo de los moluscos bivalvos (Matias et al., 2009;
Fonseca-Rodríguez et al., 2011). El primer paso que se llevó a cabo fue la
disección de los organismos y se extrajo el tejido en su totalidad. El tejido y la
concha se pesaron por separado y se obtuvo el IC por medio de la fórmula
empleada por Gabbott & Walker (1971):

𝑝𝑒𝑠𝑜 ℎú𝑚𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑠𝑎 𝑣𝑖𝑐𝑒𝑟𝑎𝑙 (𝑔)


𝐼𝐶 % = (𝑝𝑒𝑠𝑜 ℎú𝑚𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑠𝑎 𝑣𝑖𝑐𝑒𝑟𝑎𝑙(𝑔)+𝑝𝑒𝑠𝑜 ℎú𝑚𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑐ℎ𝑎 (𝑔)) ∗ 100………(2)

6.9. Análisis Histológico

Estos trabajos se realizaron en el Laboratorio de Histología e Histoquímica


del CIBNOR tanto en organismos de campo como en laboratorio. Se realizó una
disección para separar la gónada del resto del cuerpo blando de cada uno de los
organismos muestreados y se fijó en solución Davidson, al igual que otros tejidos
de interés. Cada sección se colocó en casetes de plástico, para posteriormente
deshidratar el tejido, pasando por una serie de alcoholes de menor a mayor
concentración. Se empleó xileno para aclarar las secciones de gónada y por último
se realizó una inclusión en parafina.

Una vez que se obtuvieron los tejidos en parafina, se realizaron cortes en


secciones de 4 μm de espesor con ayuda de un micrótomo (Leica RM2155). Los
cortes de parafina se pasaron a laminillas y se tiñeron con hematoxilina-eosina,
siguiendo el principio del método descrito por Humanson (1962). Para el análisis
de laminillas teñidas, se empleó un microscopio óptico compuesto (Olympus-BX-
35

50) y se digitalizaron secciones de la gónada a diferentes aumentos (4X, 10X y


20X según lo requirió el método), por medio de una cámara digital empotrada en el
microscopio, para su posterior análisis en computadora con ayuda del programa
Image Pro Plus 6.0 (Media Cibernetics, E.U.A.). Se llevó a cabo el análisis e
interpretación de imágenes de la gónada tomando como referencia la información
de características citológicas que se presenta en las tablas IV y V. Con base a
ello, se determinó el grado de desarrollo gonádico en cada organismo muestreado.

Tabla IV. Descripción de estadios empleados para clasificar el desarrollo gonádico


de hembras.
Estadio de desarrollo Tinción Hematoxilina-Eosina 10X-20X Referencias
Estadio 0 Sin presencia de folículos o estos apenas Equivalente al estadio 0
Indiferenciado comienzan a formarse. En este estadio no es (Rodríguez-Jaramillo et al.,
posible distinguir entre hembras y machos. 2008); Etapa 0 (Bückle-
Ramírez & Garza-Aguirre,
1989).

El tejido conectivo es abundante y rodea los Equivalente a estadio I


Estadio I acinos. Los acinos presentan oogonias y (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Previtelogénesis presencia de ovocitos previtelogénicos. Cuando 2008); Etapa C1 y D1/C
se trata de una recuperación pueden existir (Bückle-Ramírez & Garza-
ovocitos residuales. Aguirre, 1989).
Los acinos aumentan su tamaño y Equivalente a estadio II
Estadio II presentan ovocitos vitelogénicos pedonculados (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Vitelogénesis que se encuentran conectados a las paredes del 2008); Etapa C2, C3
acino. Pueden observarse ovocitos (Bückle-Ramírez & Garza-
previtelogénicos y postvitelogénicos. Aguirre, 1989).

Los ovocitos presentan una mayor cantidad Equivalente a estadio III


Estadio III de ovocitos postvitelogénicos y no se encuentran (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Postvitelogénesis pegados a las paredes del acino. Se pueden 2008); Etapa C4 y C5
observar algunos ovocitos vitelogénicos y (Bückle-Ramírez & Garza-
previtélogenicos pegados a la pared del acino. Aguirre, 1989).
Existe una reducción considerable del tejido
conectivo.

Se observan espacios vacíos dentro de los Equivalente a estadio IV


Estadio IV acinos dejados por los ovocitos desovados. Se (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Desove parcial pueden observar Ovocitos previtelogenico y 2008); Etapa D2, D3, D4,
vitelogenicos pegados a las paredes del acino. Se C4/D y C3/D (Bückle-
pueden observar cilios en el epitelio de los Ramírez & Garza-Aguirre,
gonoductos y ovocitos residuales. 1989).

Acinos vacios con presencia de escasos Equivalente a Etapa D1


Estadio V ovocitos residuales. Hemocitos abundantes. (Bückle-Ramírez & Garza-
Postdesove Proceso citolítico de ovocitos. Aguirre, 1989).
36

Tabla V. Descripción de estadios empleados para clasificar el desarrollo gonádico


de machos.
Estadio de desarrollo Tinción Hematoxilina-Eosina 10X-20X Referencias
Estadio 0 Sin presencia de folículos o estos apenas Equivalente al estadio 0
Indiferenciado comienzan a formarse. En este estadio no es (Rodríguez-Jaramillo et al.,
posible distinguir entre hembras y machos. 2008); Etapa 0 (Bückle-
Ramírez & Garza-Aguirre,
1989).

Espermatogonias unidas a las paredes del Equivalente a estadio I


Estadio I folículo. Tejido conectivo abundante. Presencia (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Espermatogénesis de espermatocitos. 2008); Etapa C1 (Bückle-
temprana Ramírez & Garza-Aguirre,
1989).

Folículos se encuentran llenos con células Equivalente a estadio II


Estadio II sexuales, incluyendo espermatozoos. El tejido (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Espermatogénesis vesicular se reduce. 2008); Etapa C2, C3
avanzada (Bückle-Ramírez & Garza-
Aguirre, 1989).

Los folículos son grandes y se encuentran Equivalente a estadio III


Estadio III llenos de espermatozoos con las caudas (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Madurez orientadas hacia el lumen. Se pueden observar 2008); Etapa C4 y C5
espermatocitos. Se observa escaso tejido (Bückle-Ramírez & Garza-
conectivo entre folículos. Aguirre, 1989).

Los folículos llenos de espermatozoos Equivalente a estadio IV


Estadio IV presentan liberación de esperma hacia el (Rodríguez-Jaramillo et al.,
Desove parcial gonoducto. Se pueden observar espermatozoos 2008); Etapa D2, D3, D4,
residuales en folículos vacíos. Se pierde arreglo C4/D y C3/D (Bückle-
radial de los espermatozoos. Ramírez & Garza-Aguirre,
1989).
Acinos vacíos con presencia de escasos Equivalente a Etapa D1
Estadio V espermatozoos residuales. Hemocitos (Bückle-Ramírez & Garza-
Postdesove abundantes. Proceso citolítico de gametos Aguirre, 1989).
formando matrices de color amarillo o café.
37

Además de la interpretación basada en imagenología, se determinó el área


de cobertura gonádica y el diámetro teórico de los ovocitos.

Para la medición del área de cobertura de la gónada, tanto en hembras como


en machos, se empleó el procedimiento descrito por Rodríguez-Jaramillo (2008),
analizando tres imágenes fotográficas a 4X con el mismo programa Image Pro,
seleccionando con el cursor el área ocupada por el tejido gonádico, y calculando el
área de cobertura gonádica (ACG) por medio de la siguiente formula:

á𝑟𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑐𝑢𝑝𝑎 𝑙𝑎 𝑔ó𝑛𝑎𝑑𝑎


𝐴𝐶𝐺 % = ∗ 100…………(3)
á𝑟𝑒𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙

Para la medición del diámetro teórico del ovocito se utilizaron tres imágenes
fotográficas a 20X por muestra. De cada imagen se seleccionaron 30 ovocitos con
nucleoplasma bien definido y con el cursor se delimitó el perímetro de cada uno de
ellos. El software Image Pro Plus 6.0 calculó automáticamente el área de cada
ovocito y se determinó el diámetro teórico (DT) de acuerdo con la siguiente
fórmula propuesta por Saout et al. (1999):

DT (µm)= √4A/𝜋………(4)

donde:

A= área, 𝜋 = 3.1416.
38

6.10. Análisis Histoquímico

Para llevara a cabo el análisis histoquímico de los organismos en campo y


laboratorio, se empleó la misma metodología que se siguió para obtener las
laminillas en el análisis histológico, modificando en este caso las técnicas de
tinción de tejidos: Sudan para determinar lípidos y Azul Alciano PAS para la
determinación de carbohidratos. El sistema de análisis de imágenes se llevó a
cabo con el mismo programa anteriormente mencionado.

Con la información obtenida de este análisis, los índices lipídico (IL) e índices
glucídicos (IG) fueron determinados en tejido gonádico de hembras
exclusivamente. Para ello se empleó la metodología de Rodríguez-Jaramillo
(2004), analizando tres imágenes digitales a 20X, por tinción. Mediante el
programa Image Pro se seleccionó en cada imagen, el área ocupada por
tonalidades negro y azul oscuro, correspondientes a lípidos (triglicéridos),
calculando el índice lipídico (IL) del tejido gonádico de hembras mediante la
siguiente formula:

á𝑟𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑐𝑢𝑝𝑎𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑙í𝑝𝑖𝑑𝑜𝑠


𝐼𝐿 % = ∗ 100…..(5)
á𝑟𝑒𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙

Para el cálculo del IG en tejido gonádico de hembras, se seleccionó el área


ocupada por pixeles de un tono magenta, correspondiente a carbohidratos de
reserva, y se aplicó la siguiente formula:

á𝑟𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑐𝑢𝑝𝑎𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑟𝑏𝑜ℎ𝑖𝑑𝑟𝑎𝑡𝑜𝑠


𝐼𝐺 % = ∗ 100……(6)
á𝑟𝑒𝑎 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙
39

Para la obtención del índice lipídico de los ovocitos (IL o) se empleó la


metodología de Rodríguez-Jaramillo (2004), analizando tres imágenes digitales a
20X, previamente teñidas con Sudan. De cada imagen se seleccionaron 30
ovocitos con nucleoplasma bien definido y se determinó el porcentaje de área que
los carbohidratos abarcaban en el ovocito empleando la siguiente formula:

á𝑟𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑐𝑢𝑝𝑎𝑛 𝑙í𝑝𝑖𝑑𝑜𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑣𝑜𝑐𝑖𝑡𝑜


𝐼𝐿𝑜 % = ∗ 100……(7)
á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑜𝑣𝑜𝑐𝑖𝑡𝑜

Para la obtención del índice glucídico de los ovocitos (IG o) se empleó la siguiente
formula:

á𝑟𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑐𝑢𝑝𝑎𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑟𝑏𝑜ℎ𝑖𝑑𝑟𝑎𝑡𝑜𝑠 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑣𝑜𝑐𝑖𝑡𝑜


𝐼𝐺𝑜 % = ∗ 100…..(8)
á𝑟𝑒𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑜𝑣𝑜𝑐𝑖𝑡𝑜

6.11. Análisis bioquímico proximal

Para el análisis bioquímico se tomaron muestras de glándula digestiva,


manto, músculo y gónada en organismos de campo y laboratorio, con el fin de
evaluar la composición de lípidos, carbohidratos y proteínas. Estos tejidos fueron
almacenados en ultra congelación (–80°C) para posteriormente ser pesados,
liofilizados, rehidratados y homogenizados en agua destilada, para la obtención de
extractos que fueron analizados mediante metodologías específicas en el
laboratorio de Bioquímica Fisiológica del CIBNOR.
40

6.11.1. Proteínas
Para el análisis de proteínas totales se utilizó el protocolo establecido del
ácido biciconíco (BCA) establecido por el labratorio de Bioquímica Fisiológica del
CIBNOR siguiendo el método de Smith et al. (1985). Se tomó una muestra de 10
µl del homogenizado y se le añadió 500 µl de hidróxido de sodio para llevar a cabo
la digestión de proteínas, dejando reposar durante 2 horas. Enseguida, las
muestras se sembraron en micro placa y se les agrego 200 µL del reactivo BCA,
dejando incubar durante 15 minutos a 60°C para lograr una tinción de un color
morado y proceder a su lectura en un espectrofotómetro (Thermo Scientific,
Multiskan Spectrum) a 562 nanómetros. Como curva de calibración se utilizó un
estándar de albumina de bovino.

6.11.2. Lípidos
Para determinar la cantidad de lípidos totales se utilizó el método de sulfo-
fosfo vainillina, siguiendo el método de Barnes & Blackstock (1973). Se tomaron
25 µL del homogenizado, se agregaron 250µL de ácido sulfúrico concentrado,
dejando reposar por 10 minutos en baño maría a 90°C. Enseguida se procedió a
enfriar en baño de hielo para sembrar 20µL de la alícuota en una microplaca y se
adicionaron 200µL de vanillina. Las muestras fueron incubadas durante 40
minutos y se procedió a leer a una absorbancia de 540 nanómetros.

6.11.3. Carbohidratos
Para determinar la concentración de carbohidratos presente en los tejidos se
empleó el método basado de Roe et al. (1961).

Se tomó una alícuota de 100 µL del homogenizado de la muestra,


adicionando 100 µL de ácido tricloroacético para después centrifugar (Eppendor
5810 R, NY-USA) a 3600 rpm durante 10 minutos a 5°C. Enseguida se tomó una
41

alícuota de 25 µL del sobrenadante para la determinación carbohidratos. Al


sobrenadante se adicionaron 250 µL de antrona diluida en ácido sulfúrico al 96%
calentando a 85°C durante 10 minutos y las muestras tomaron un color azul.
Posteriormente las muestras se pasaron a un baño de hielo para ser enfriados y
se recuperaron 200 µL en una microplaca para ser leída a una absorbancia de
630 nanómetros.

6.12. Análisis estadístico

Se realizó la prueba de normalidad y homocedasticidad para los datos de


longitud, ancho, grosor y peso húmedo al inicio del experimento para comprobar
normalidad (Kolmogorov-Smirnoff) y homogeneidad de varianzas (Levene). Los
datos fueron analizados estadísticamente mediante análisis de varianza ANOVA
de dos vías para comprobar la existencia de diferencias significativas en valores
del IC, índices histológicos, índices histoquímicos y composición bioquímica de los
tejidos en función de los diversos tratamientos de dieta y temperatura. Los
tratamientos se compararon entre sí en cada tiempo del muestreo, mitad (día 60) y
final (día 120). Si los datos presentaron diferencias significativas entre sí, se
realizó una prueba a posteriori de Tukey con el fin de jerarquizar los grupos de
medias entre tratamientos. El análisis estadístico fue realizado con el software
STATISTICA 10 (StatSoft, E.U.A). El nivel de significancia de todas las pruebas se
fijó a una P≤0.05.
42

7. RESULTADOS

7.1. Biometría inicial

Se realizó una biometría inicial de los reproductores para comprobar


normalidad y homocedasticidad en los datos. En base a esto se tomó la decisión
del método estadístico a emplear en el análisis de los datos obtenidos durante el
experimento. Los resultados se muestran en la tabla VI.

Tabla VI. Prueba de normalidad y homocedasticidad de las variables longitud,


ancho, grosor y peso húmedo total de reproductores de mejillón M. capax al inicio
del experimento.
Variable Media K-S Levene
Longitud (cm) 6.97 p>.20 p>.20
Ancho (cm) 3.60 p>.20 p>.20
Grosor (cm) 2.85 p>.20 p>.20
Peso húmedo (g) 41.18 p>.20 p>.20

7.2. Índice de condición (IC)

El índice de condición (IC) correspondiente a la población inicialmente


recolectada en campo correspondió al 42%. Durante la primera mitad del
experimento (60 días) el IC fue significativamente mayor (P< 0.05) en el
tratamiento Micro-Trigo 24°C (41%) y Micro-100 24°C (40%) comparado con
Micro-Maíz 24°C (35.1 %). Al final del experimento (120 días) el IC fue
significativamente mayor (P<0.05) con Micro-Trigo 22°C (46.2%), que con Micro-
Maíz 26°C y 24°C (35.2 y 35.9%, respectivamente). En Campo, el IC se
incrementó significativamente (P<0.05) de 42% a 56% durante la primera mitad
del experimento (60 días) y al 65% al finalizar el experimento (120 días) (Figura 7).
43

70

65

60

55
IC (%)

50
d
45 d bcd cd
bcd cd
bcd
40 abc abcd abcd
abcd ab abc bcd
ab a a
a
35

30 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 7. Variaciones en el índice de condición (IC) promedio de reproductores de


M. capax sometidos en laboratorio a diferentes tratamientos combinados de
temperatura y dieta durante 120 días. Las barras muestran la media ± error
estándar. Las letras distintas muestran diferencias significativas entre tratamientos
(ANOVA P<0.05).

7.3. Análisis Histológico

7.3.1. Estadios de desarrollo

Los estadios de desarrollo gonádico representativos para cada grupo fueron


asignados conforme al estadio dominante. En algunos tratamientos se observó
que una mayor frecuencia de organismos en estadio indiferenciado se acompañó
con la presencia de organismos con indicios de un re-inicio en el proceso de
gametogénesis y presencia de organismos en postdesove. En otros tratamientos
el estadio dominante correspondió a vitelogénesis o espermatogénesis avanzada
(hembras y machos, respectivamente) con remanentes de desove parcial (Figuras
8 y 9).

Al inicio del experimento el desarrollo gonádico en hembras fue escaso para


todos los tratamientos, con una gran cantidad de organismos indiferenciados
44

(50%), en postdesove (16%) y en previtelogénesis (16%) (Figura 10). A mitad del


experimento se observó la presencia de organismos indiferenciados en los
tratamientos Micro-100 y Micro-Maíz a 26°C (19% y 7%), Micro-Trigo y Micro-100
a 24°C (8% y 6%) y Micro-Maíz y Micro-100 a 22°C (9% y 6%) (Figura 10). El
estadio de desove parcial fue dominante en los tratamientos Micro-Maíz (73%) y
Micro-Trigo a 26°C (75%) seguido por Micro-Maíz y Micro-Trigo a 24°C (50%,
50%). Independientemente de la temperatura, la mayor proporción de hembras
maduras se registró para Micro-100 22°C, 24°C y 26°C (47%, 59%, 31%), seguida
por Micro-Trigo 22°C y 24°C (47% y 42%). La menor proporción de hembras
maduras se registró con Micro-Maíz a 26°C, 24°C y 22°C (13%, 13%, 9%). El
mayor número de organismos en postdesove correspondió a Micro-Maíz 24°C
(25%), Micro-100 (13%) y Micro-Maíz 26°C y 22°C (7%, 9%). Con la dieta Micro-
Trigo no se detectaron organismos en postdesove, independientemente de la
temperatura (Figura 10).
45

A (10X) B (10X)
TC
OVT
TC

HM OVG
GD
100µm 100µm

CC (10X)
(10X) D
D (10X)
(10X)

c A
OV
OV

100µm n OVP

E (10X) F (10X)

OVR
OVA GD

HM
A
100µm

Figura 8. Estadios de desarrollo gonádico de hembras de M. capax sometidos a


diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. (A).
Indiferenciado. (B) Previtelogénesis. (C). Vitelogénesis. (D). Postvitelogénesis
(madurez). (E). Desove parcial hembra. (F). Postdesove hembra. OVT. Ovocito
vitelogénico temprano. OVG. Ovogonia. TC. Tejido conjuntivo. GD. Gonoducto.
HM. Hemocitos. OV. Ovocito vitelogénico. A. Acino. n. Núcleo. c. Citoplasma.
OVP. Ovocito postvitelogénico. OVA. Ovocito atrésicos. OVR. Ovocito residual.
46

A (10X) BG(10X)
(10X)

TC
TC

HM
ESPR
100µm 100µm

CH(10X)
(10X) I (4X)
D (4X)

ESP
ESPR ESP AT

CAU
100µm
200µm

J (10X)
E (10X) GD FK(10X)
(10X)

ER
HM
ESP

100µm 100µm

Figura 9. Estadios de desarrollo gonádico de machos de M. capax sometidos a


diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. (A).
Indiferenciado. (B). Espermatogénesis temprana. (C). Espermatogénesis
avanzada. (D). Macho en estadio de Madurez. (E). Desove parcial macho. (F).
Postdesove macho. TC. Tejido conjuntivo. GD. Gonoducto. HM. Hemocitos. OV.
Ovocito vitelogénico. ESPR. Espermátidas. ESP. Espertamozoides. CA. Caudas
de espermatozoides. AT. Acino testicular. ER. Espermatozoides residuales.
47

Al final del experimento (120 días), se observaron organismos


indiferenciados para los tratamientos Micro-Maíz 26°C y 24°C (8%, 14%). La
mayor proporción de hembras maduras correspondió a Micro-100 24°C (80%),
Micro-Maíz, Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (42%, 57% y 53%). Las hembras
parcialmente desovadas predominaron en los tratamientos Micro-100, Micro-Trigo
y Micro-Maíz a 26°C (78%, 47%, 46%), seguida por Micro-Maíz y Micro-Trigo a
24°C (29%, 31%). En ningún tratamiento se encontraron organismos con reinicio
de gametogénesis. Sin embargo la mayor cantidad de organismos en postdesove
correspondió a los tratamientos Micro-Maíz 26°C, 24°C y 22°C (31%, 21%, 17).

En machos, al inicio del experimento, se encontró una mayor cantidad de


estadios de desarrollo en comparación a las hembras, con un 40% de organismos
indiferenciados y la presencia de los estadios de espermatogénesis avanzada,
desove parcial y postdesove (20%).

A mitad del experimento (60 días) se observó una alta frecuencia de


organismos desovados en los tratamientos Micro-Maíz y Micro-Trigo a 26°C
(86%), a comparasción de los tratamientos Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (9%,
33%). El mayor número de machos maduros correspondió a Micro-100 26°C, 24°C
y 22°C (20%, 42%, 25%) y a Micro-Trigo 22°C (27%). No se registraron
organismos maduros para Micro-Maíz a 26°C y 22°C. La mayor cantidad de
organismos en estadios de espermatogénesis avanzada se registró en Micro-
Maíz, Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (53%, 64%, 33%) y fueron los únicos
tratamientos que no presentaron organismos en postdesove.
48

100%
A 90%
80%
70%
Frecuencia (%)
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

Micro-100

Campo

Micro-100

Campo
Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
Tiempo (Días)
Ind Est Esa Mad Dp Pos

B 100%
90%
80%
70%
Frecuencia (%)

60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Campo
Micro-maíz

Micro-Trigo

Campo
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz
Micro-Trigo
Micro-100

Micro-maíz

Micro-100
26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
Tiempo (Días)
Ind Pre Vit Posv Dp Pos

Figura 10. Variaciones en los estadios de desarrollo gonádico en machos (A) y


hembras (B) de reproductores de M. capax sometidos a diferentes tratamientos
combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Ind: Indiferenciado. Est:
Espermatogénesis temprana. Esa: Espermatogénesis avanzada. Mad: Madurez.
Dp: Desove parcial. Pos: Postdesove Pre: Previtelogénesis. Vit: Vitelogénesis.
Posv: Postvitelogénesis (madurez).

Al final del experimento (120 días) solo se observó la presencia de


organismos indiferenciados en Micro-Maíz 26°C y 24°C (6%, 13 %). El estadio de
espermatogénesis avanzada aumentó en todos los tratamientos, siendo mayor en
Micro-Maíz a 26°C y 22°C (75%) y Micro-Trigo (82%) y menor en Micro-100 26°C,
49

24°C y 22°C (56%, 50%, 50%, respectivamente) y Micro-Maíz 24°C (44%), donde
la mayor cantidad de organismos maduros correspondió a Micro-100 a 26°C, 24°C
y 22°C (44%, 33%, 25%). Solo se observaron organismos en estadio de
postdesove en Micro-Trigo 26°C y 22°C (9%,14%) y Micro-Maíz 24°C (6%). Los
únicos tratamientos que presentaron organismos en etapas tempranas de
espermatogénesis fueron Micro-Maíz, Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (6%, 7%,
8%) (Figura 10).

En campo, tanto en el caso de hembras como de machos, se observó una


mayor cantidad de organismos maduros que en laboratorio, alcanzando su
máximo hacia el final del experimento (77% en machos y 82% en hembras).

7.3.2. Área de cobertura gonádica (ACG)

A mitad del experimento, el ACG promedio tendió a aumentar para ambos


sexos en todos los tratamientos, con respecto al dato inicial obtenido de
organismos de Campo (5% para hembras y 13% para machos). En hembras no se
observaron diferencias significativas entre tratamientos (P>0.05) a mitad del
experimento en la ACG, sin embargo el mayor valor promedio para hembras se
observó en Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (38% y 37%).

Al final del experimento, el valor máximo de ACG (44%) se obtuvo con el


tratamiento Micro-100 24°C, siendo significativamente mayor (P<0.05) que en
Micro-Maíz 26°C y 24°C (25%, 28%), Micro-Trigo 26° y 24° (29%, 31%) y Micro-
100 26°C (26%). En campo el ACG de hembras fue mayor (P<0.05) a la mitad
(41%) y al final (43%) del experimento comparado con el inicio (5%).

Para el caso de los machos, a mitad del experimento se registraron


diferencias significativas en el ACG entre tratamientos (P<0.05). Los mayores
50

valores correspondieron a Micro-Trigo 22°C (50%) y los menores en Micro-Maíz


26°C (22%) (Figura 11).

Al final del experimento no se encontraron diferencias significativas entre


tratamientos (P>0.05). Sin embargo, los valores promedio correspondientes a
Micro-100 26°C, 24°C y 22°C (37%, 43%, 40%) fueron mayores a los obtenidos
con Micro-Maíz 26°C, 24°C y 22°C (32%, 33%, 38%). Al igual que en hembras, el
ACG de machos fue menor (P<0.05) a la mitad (49%) y al final (56%) del
experimento en comparación al inicio (13%) (Figura 11).
HEMBRAS
60
A
50
b
a a ab
40 a a
a a ab
a a a a ab
ACG %

a a
30 a a

20

10

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60
MACHOS 120
60 Título del eje

50
B b
b b
b
a a
ab a
ab a a a
40 ab a
ab a a
ACG %

30
a

20

10

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 11. Variaciones en el área de cobertura gonádica (ACG) promedio de


reproductores hembras (A) y machos (B) de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
51

7.3.3. Diámetro teórico de ovocitos

El diámetro teórico de ovocitos (DT) al inicio del experimento (36 µm) fue el
valor promedio más bajo observado durante todo el experimento. A mitad, el DT
presentó una tendencia al incremento, sin presentar diferencias significativas entre
tratamientos (P>0.05). En organismos de campo se observó un diámetro teórico
de 39 µm, menor a los valores promedios registrados en laboratorio (Figura 12).

Al final del experimento el valor mayor en el DT de los ovocitos (P<0.05)


correspondió a los organismos acondicionados en los tratamientos Micro-100 24°C
(55 µm) y Micro-Maíz, Micro-Trigo y Micro-100 a 22°C (55 µm, 56 µm y 56 µm,
respectivamente) y el menor valor a Micro-Trigo y Micro-Maíz a 26°C (52 µm, para
ambos casos).

70

60 a a
a aa a a a a abc abc c c c c
ab b abc
50
DT (µm)

40

30

20

10

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 12. Variaciones en el diámetro teórico de ovocitos en reproductores de M.


capax sometidos a diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta
durante 120 días. Las barras muestran la media ± error estándar. Las letras
distintas muestran diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
52

7.4. Análisis histoquímico

7.4.1. Índice lipídico (IL) en tejido gonádico

Al inicio del experimento el porcentaje de lípidos en el tejido gonádico fue


muy bajo (≈1%). A mitad del experimento (60 días) los organismos de los
tratamientos Micro-Trigo 26°C (16%) y Micro-Maíz 26°C presentaron el IL
significativamente mayor (P<0.05), comparado con Micro-100 22°C (13%).

20
A c
c
19 c
bc
18 abc cb
abc abc
abc cb
17 abc abc
abc abc
16
IG (%)

ab ab
15 a

14 a

13
12
11
10 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
20
18 B b ab b ab a
a a
16 a a a a a
ab ab a
a ab ab
14
12
IL (%)

10
8
6
4
2
0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 13. Variaciones en el índice glucídico (IG) (A) y lípidico (IL) promedio (B)
en tejido gonádico de reproductores hembra de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
53

Por otra parte en campo se registró un porcentaje promedio del 18 %. Al


final del experimento (120 días) los valores promedio se mantuvieron iguales al
tiempo medio (13 al 15 %) y no se encontraron diferencias significativas entre
tratamientos de laboratorio (P>0.05). El valor observado en campo al final del
experimento correspondió al 17 % (Figura 13).

7.4.2. Índice lipídico en ovocitos (ILo)

El contenido significativamente mayor de lípidos (P<0.05) en los ovocitos


(ILo) a la mitad y al final del experimento correspondió a Micro-Maíz 26°C ( 22,
19%) y el menor a Micro-Maíz 22°C, Micro-Trigo-22°C y Micro-100 22°C ( 20-
16,17-15 y 17-17%, respectivamente) (Figura 14).

En campo, los valores del ILo a la mitad (31%) y al final (26%) del
experimento fueron mayores (P<0.05) al inicial (45%) (Figura 13).
54

50
b
45

40
A b ab

35
ab ab
30 ab a ab a
ab a
IGo (%)

ab ab ab a
a a a
25

20

15

10

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
50

45 B
40

35

30
ILo (%)

25 c
ab b ab a b
20 a a a a ab ab ab
aa a a a
15

10

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 14. Variaciones en el índice glucídico promedio de ovocitos (IG o) (A) y en


el índice lipídico de ovocitos (ILo) (B) de reproductores hembra de M. capax
sometidos a diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante
120 días. Las barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas
muestran diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).

7.4.3. Índice glucídico (IG) en tejido gonádico

Al inicio del experimento, se registró un valor promedio del 17% en el IG en


gónada de hembras. A mitad del experimento se observaron valores por arriba y
por abajo del IG inicial. El IG significativamente mayor (P>0.05) correspondió a
55

Micro-Trigo 26°C (18%) y el menor a Micro-Maíz 24°C y a Micro-100 26°C (14%).


Al final del experimento, el IG promedio significativamente mayor (P<0.05)
correspondió a Micro-100 24°C y el menor a Micro-Maíz y Micro-Trigo 26°C (13%).
En campo, se registraron valores de IG del 11% y 14%, a la mitad y al final del
experimento respectivamente (Figura 13).

7.4.4. Índice glucídico en ovocitos (IGo)

Con respecto al IG en ovocitos (IGo), a mitad del experimento se registró un


contenido mayor de carbohidratos (P<0.05) en el tratamiento Micro-Maíz 26°C
(33%) con respecto a Micro-Maíz 24°C (23%) y a Micro-Trigo 22°C (24%). Al final
del experimento el IGo fue significativamente mayor (P<0.05) en Micro-Trigo 24°C
(38%) con respecto a Micro-Maíz 26°C, 24°C y 22°C (25,26 y 27%), Micro-Trigo
26°C (24%) y Micro-100 22°C (27%) (Figura 14).

En campo, el IGo a la mitad del experimento (15%) fue menor (P<0.05) al


inicial (22%). Al final del experimento el IGo (18 %) no presento diferencias
significativas a los valores obtenidos al inicio y a la mitad (45%) (Figura 14).

7.5. Análisis Bioquímico

7.5.1. Gónada

A mitad del experimento (día 60), se observó una tendencia a disminuir la


concentración inicial de carbohidratos en gónada (222 mg g-1) en todos los
tratamientos. La concentración significativamente mayor de carbohidratos
(P<0.05) se observó en los tratamientos Micro-Maíz 24°C y 22°C (128 mg g-1, 105
mg g-1) y las menores en Micro-100 24°C y 26°C (47 mg g-1, 54 mg g-1). Al final del
experimento (día 120) nuevamente se registró la mayor concentración (181 mg g-
56

1
) en Micro-Maíz 22°C (P<0.05) y las menores (50 mg g-1 y 68 mg g-1,
respectivamente) en Micro-100 24°C y 26°C (Figura 15). En campo también se
observó un menor contenido de carbohidratos (P<0.05) a mitad (114 mg g-1) y final
(121 mg g-1) del experimento en comparación a la concentración inicial de
carbohidratos (222 mg g-1).

Para el caso de las proteínas, a mitad del experimento se observó una


tendencia a incrementar el contenido inicial de proteínas en gónada (329 mg g-1)
en los tratamientos Micro-Maíz 24°C y 26°C (425 mg g-1, 353 mg g-1) los cuales
presentaron las concentraciones significativamente más altas (P<0.05) respecto a
Micro-Maíz 22°C (211 mg g-1). En campo se registró una concentración de 275
mg g-1 de proteína. Al final del experimento no se observaron diferencias
significativas entre los tratamientos de laboratorio (P>0.05) y en campo se observó
una concentración de 393 mg g-1 (Figura 15).

Por otra parte, la concentración inicial de lípidos en gónada (52 mg g-1)


presentó una tendencia a incrementar a mitad del experimento. La concentración
significativamente mayor (P<0.05) se obtuvo con Micro-Maíz 26°C (130 mg g-1) y
la menor con Micro-100 24°C (72 mg g-1). Al final del experimento no se
observaron diferencias significativas (P>0.05) entre tratamientos (Figura 15). En
campo la concentración de lípidos fue mayor a la mitad (99 mg g -1) y al final (82
mg g-1) del experimento en comparación al inicio (52 mg g-1).
57

350

Carbohidratos (mg/g) 300 A


250
c
200

150 c bc
bc abc ab ab
abc abc
100 ab ab ab
ab ab ab ab
a a
50

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


700 0 60 120

600
B
500 c
Proteínas (mg/g)

a a
a a
400 bc a a
ab ab ab a a a
ab
ab ab
300
a
200

100

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
180

160
C b
140 ab a
ab ab
120 ab a
Lípidos (mg/g)

ab a a
100 ab a a a
a ab a a
80

60

40

20

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 15. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas


(B) y lípidos (C) en gónada de reproductores de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
58

7.5.2. Glándula digestiva

La concentración inicial de carbohidratos en glándula digestiva (129 mg g-1)


se encontró por encima de los valores observados a mitad del experimento (34 mg
g-1 a 57 mg g-1). A la mitad se observó la mayor concentración de carbohidratos en
el tratamiento Micro-Maíz 22°C (57 mg g-1), que fue significativamente mayor
(P<0.05) a Micro-Maíz 26°C (34 mg g-1). En campo la concentración de
-1
carbohidratos fue de 112 mg g a mitad del experimento. Al final la concentración
significativamente mayor (P<0.05) de carbohidratos correspondió a Micro-Maíz
22°C (126 mg g-1) y la menor a Micro-Maíz 26°C (68 mg g-1), encontrado una
concentración intermedia de 118 mg g-1 en campo (Figura 16).

La concentración inicial de proteínas en glándula digestiva (295 mg g -1)


mostró una tendencia general al incremento para la mitad del experimento. La
concentración en los tratamientos Micro-Trigo 26°C (363 mg g-1) y Micro-100 26°C
y 22°C (356 mg g-1, 350 mg g-1) fue significativamente mayor (P<0.05) que la
correspondiente a Micro-Maíz 26°C (259 mg g-1). Al final del experimento se
obtuvieron las concentraciones significativamente mayores (P<0.05), con las
dietas Micro-Trigo y Micro-Maíz a 22°C (468 mg g-1, 464 mg g-1), y las menores
con Micro-Trigo 26°C y 24°C (391 mg g-1, 380 mg g-1) (Figura 16).

Al final del experimento, los organismos de campo presentaron una


concentración de 432 mg g-1, que fue significativamente mayor (P<0.05) a la
concentración registrada al inicio (295 mg g-1) y mitad (233 mg g-1) del
experimento.
59

350

Carbohidratos (mg/g) 300


A
250

200

150 b
b b
b b
100 ab ab ab
a
bc abc c
abc
50 a ab ab ab ab

0
26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
700 0 60 120

600
B
500 b b
ab ab ab ab
Proteínas (mg/g)

ab
a a
400 b b b
ab ab ab
ab ab
300 a

200

100

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
180

160 C
140

120
Lípidos (mg/g)

100

80

60 bc abc c
abc abc abc abc d
ab cd cd cd
40 a
ab bc bc
bd
20 a

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 16. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas


(B) y lípidos (C) en glándula digestiva de reproductores de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las
barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran
diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
60

La concentración inicial de lípidos en glándula digestiva (38 mg g-1) presento


una tendencia a incrementar a mitad del experimento en los tratamientos Micro-
Trigo 22°C y 24°C (56 mg g-1, 50 mg g-1), los cuales presentaron una mayor
concentración (P<0.05) de lípidos en comparación a Micro-Maíz 24°C (31 mg g-1).
Al final del experimento Micro-Trigo, Micro-Maíz y Micro-100 a 22°C (47 mg g-1,
35 mg g-1, 38 mg g-1) presentaron la mayor concentración de lípidos en
comparación con Micro-Maíz 26°C y 24°C (12 mg g-1, 16 mg g-1) (Figura 16).
Como contraparte, en campo la concentración de lípidos aumento
significativamente (P<0.05) a través del tiempo alcanzando una concentración
mayor al final del experimento (95 mg g-1) en comparación a la mitad (58 mg g-1) y
al inicio (38 mg g-1) del experimento.

7.5.3. Manto

El contenido inicial de carbohidratos en manto (57 mg g-1) muestra una


tendencia general a la reducción a la mitad del experimento. La mayor
concentración de carbohidratos a mitad del experimento (P<0.05) se registró en
Micro-Trigo 24°C (50 mg g-1) y la menor en Micro-Trigo 22°C (30 mg g-1). Al final
Micro-Maíz 22°C (109 mg g-1) tuvo la concentración significativamente mayor
(P<0.05) comparado con Micro-100 22°C (46 mg g-1) y Micro-Maíz 24°C y 26°C
(49 mg g-1) (Figura 17). En campo la concentración de carbohidratos aumento
significativamente (P<0.05) de 137 mg g-1 a la mitad del experimento a 300 mg g-1
para el final.

Por otra parte la concentración promedio de proteínas en manto al inicio del


experimento (377 mg g-1) fue mayor a la concentración promedio de proteínas de
todos los tratamientos observada a la mitad del experimento. Sin embargo no se
observaron diferencias significativas (P>0.05) entre tratamientos a la mitad y al
final del experimento (Figura 17). En campo no se observaron diferencias
significativas entre la concentración de proteínas durante todo el experimento.
61

350

300 A
250
Carbohidratos (mg/g)

200

150
b
ab
100 a
a a a a
b ab ab a a
50 ab ab
ab ab ab a

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
700 a
a
a
600
B a a a a a a

500
Proteínas (mg/g)

400

300 a a a
a a a a a
a
200

100

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
180

160
C
140

120
Lípidos (mg/g)

100
a
a a a a
80 a
a
a a
60 c abc
bc bc bcabc bc
40 ab a
20

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 17. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas


(B) y lípidos (C) en manto de reproductores de M. capax sometidos a diferentes
tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las barras
muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran diferencias
significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
62

La concentración inicial promedio de lípidos en manto (54 mg g-1) fue menor


a las concentraciones promedio registradas en la mitad del experimento (60 días)
en todos los tratamientos. La concentración significativamente más alta (P<0.05)
correspondió a Micro-Maíz 26°C (47 mg g-1) y la menor a Micro-100 22°C (26 mg
g-1) y Micro-Trigo 22°C (29 mg g-1). Para el final del experimento no se
encontraron diferencias significativas (P>0.05) entre tratamientos del laboratorio
(Figura 17). En campo la concentración de lípidos al final del experimento (159 mg
g-1) fue mayor (P<0.05) a la concentración que se observó al inicio (54 mg g -1) y a
la mitad (99 mg g-1) del experimento.

7.5.4. Músculo

En músculo la concentración inicial de carbohidratos fue de 20 mg g-1. La


mayor concentración de carbohidratos en músculo (P<0.05) tanto para la mitad
como el final del experimento se observó en Micro-Maíz 22°C (52 mg g-1, 113 mg
g-1). La menor concentración de carbohidratos (P<0.05) a mitad del experimento
correspondió a Micro-100 22°C y 26°C (12 mg g-1, 16 mg g-1), mientras que al final
la menor concentración correspondió a Micro-Maíz 26°C y 24°C (27 mg g-1, 31 mg
g-1) (Figura 18). En campo la concentración de carbohidratos a la mitad (97 mg g -
1
) y final (100 mg g-1) del experimento no presento diferencias significativas
(P>0.05) entre sí.
63

350

300 A
250
Carbohidratos (mg/g)

200

150
b
100 b

d a
50 bc c cd a a a
a a a
abc ab
a a a
0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
700
c
600 B bc
ab abc
abc bc
bc

ab
500 a
Proteínas (mg/g)

c
bc
400 abc abc
abc abc
abc
300 a ab

200

100

0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C


0 60 120
180

160 C
140

120
Lípidos (mg/g)

100

80

60

40
ab b ab abab ab
b ab a ab
20 b ab ab ab ab b ab
a
0 26°C 24°C 22°C 26°C 24°C 22°C
0 60 120
Tiempo (Dias)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Campo

Figura 18. Variaciones en el contenido promedio de carbohidratos (A), proteínas


(B) y lípidos (C) en músculo de reproductores de M. capax sometidos a
diferentes tratamientos combinados de temperatura y dieta durante 120 días. Las
barras muestran la media ± error estándar. Las letras distintas muestran
diferencias significativas entre tratamientos (ANOVA P<0.05).
64

En cuanto a la concentración de proteínas en músculo, se reportó un valor


inicial de 372 mg g-1. Para la mitad del experimento la mayor concentración de
proteínas en músculo (P<0.05) se observó en Micro-Maíz y Micro-Trigo a 22°C
(387 mg g-1, 409 mg g-1) y la menor en Micro-Trigo 26°C (256 mg g-1). Al final del
experimento la concentración de proteínas en Micro-Maíz 22°C (613 mg g-1) fue
significativamente mayor (P<0.05) a Micro-Maíz 26°C (459 mg g-1) y Micro-100
24°C y 26°C (509 mg g-1, 523 mg g-1) (Figura 18). En campo la concentración final
de proteínas (537 mg g-1) fue mayor (P<0.05) que a la mitad del experimento (248
mg g-1).

Por otra parte, la concentración promedio inicial de lípidos en músculo (23


mg g-1) tendió a incrementar en todos los tratamientos a la mitad del experimento.
Los tratamientos que presentaron la concentración mayor (P<0.05) de lípidos
fueron Micro-Maíz 24°C, 26°C y 22°C (15 mg g-1, 14 mg g-1, 13 mg g-1) y Micro-
Trigo 22°C (12 mg g-1) comparado con Micro-100 22°C (6 mg g-1). Para el final del
experimento Micro-100 26°C (28 mg g-1) presentó la concentración
significativamente mayor (P<0.05) y la menor correspondió a Micro-Trigo 22°C (19
mg g-1) (Figura 18). Para campo se observó una concentración final de lípidos (21
mg g-1) menor (P<0.05) a la mitad (51 mg g-1) del experimento.

8. DISCUSIÓN

En el acondicionamiento gonádico, las dietas naturales (fitoplancton natural y


microalgas cultivadas), son ampliamente utilizadas en los laboratorios de
moluscos bivalvos (Muller-Feuga, 2000; Volkman & Brown, 2005; Helm et al.,
2006; Liu et al., 2008; Fearman et al., 2009; Argüello-Guevara et al., 2013) y han
demostrado su efectividad en la maduración de reproductores y preengorda de
semilla de algunas especies. Sin embargo, existen también referencias
importantes sobre el uso de algunas dietas artificiales que permiten reducir costos
y obtener buenos resultados en la nutrición y reproducción de moluscos de
65

bivalvos (Pérez-Camacho et al., 1998; Fernández-Reiriz et al., 1999; Knauer &


Southgate, 1999; Albentosa et al., 2002; Mazón-Suástegui, 2005; 2008; 2009).

Así pues, además de la alimentación, el control y manejo de la temperatura


permite la manipulación del ciclo gametogénico de los reproductores
particularmente fuera de temporada reproductiva (Farfán et al., 1998; Utting &
Millican, 1998; Fabioux et al., 2005; Mazón-Suástegui, 2005; Ojea et al., 2008;
Domínguez et al., 2010; Kamermans et al., 2013). Es importante remarcar que el
resultado obtenido en el acondicionamiento gonádico de moluscos bivalvos
también dependerá en gran medida de una serie de variables dependientes de la
especie a trabajar como: (1) El estadio inicial en que se encuentran los
reproductores (Lannan et al., 1980; Gallager & Mann 1986; Matias et al., 2009;
Sühnel et al., 2014). (2) La cantidad y calidad del alimento proporcionado (Laing &
López-Alvarado et al., 1994; Utting & Millican, 1997). (3) La temperatura de
acondicionamiento (Utting & Millican, 1998; Muranaka & Lannan, 1984), y (4) el
lugar de procedencia de los reproductores (Chávez-Villalba et al., 2002; 2003;
Angel-Dapa et al., 2015).

Los resultados de la presente investigación demuestran que los


reproductores de M. capax pueden ser acondicionados en el laboratorio con dietas
naturales y artificiales, alcanzar su madurez sexual y desovar en periodos
menores a dos meses. Trabajos previos reportan haber logrado la madurez total
de M. capax en un periodo de acondicionamiento de 50 días, habiendo iniciado
con reproductores en etapa intermedia de maduración y logrando el desove del
100% de los organismos acondicionados (Mazón-Suástegui, 1987). Este autor
utilizó una temperatura de 23.5 °C, una dieta a base de dos microalgas (I. galbana
y T. chui) y una ración diaria de alimento igual a la utilizada en el presente estudio
(2 × 109 células/organismo/día equivalente a una ración alimenticia del 4% del
peso seco/organismo/día). Con ese antecedente, y por haber iniciado el presente
estudio con una alta frecuencia de organismos indiferenciados y en postdesove,
66

se esperaba no tener mejillones maduros en un período menor a dos meses de


acondicionamiento, ya que organismos en etapas avanzadas en el proceso de
gametognesis tardan menos tiempo en alcanzar la madurez en comparación a
organismos en estados incipientes. Esto se ve respaldado por el estudio de
Gallager & Mann (1986), quienes observaron que el tiempo de acondicionamiento
para las especies Mercenaria mercenaria y Crassostrea virginica es dependiente
de la condición inicial de los organismos; aquellos en etapas de reposo tardan más
en alcanzar la madurez en comparación a organismos que se encuentran en
etapas avanzadas de desarrollo gonádico. Sin embargo, en el presente estudio los
organismos alcanzaron la madurez antes de lo esperado, con altas frecuencias de
organismos parcialmente desovados, así como maduros en las temperaturas de
26 y 24 oC. La diferencia encontrada con lo reportado por Mazón-Suástegui (1987)
puede atribuirse al efecto combinado dieta/temperatura. En la presente
investigación se trabajó en un rango térmico mayor (3°C, 5°C y 7°C), se incluyó en
la dieta una diatomea (C. calcitrans) que sustituyó al flagelado T. chuii y además
se proporcionaron dietas artificiales complementarias con alto contenido de
carbohidratos (fécula de maíz y harina de trigo), lo que permitió obtener
organismos maduros en un tiempo relativamente corto, si se considera el estadio
inicial de los organismos.

Los mejillones acondicionados a las mayores temperaturas (26°C y 24°C)


presentaron un mayor desarrollo gonádico cuando recibieron una dieta natural
complementada con una dieta artificial en comparación a cuando se suministró
una dieta natural (solo a base de microalgas). Ambas dietas (naturales y
artificiales) fueron capaces de promover una remaduración gonádica al final del
experimento (120 días), lo que demuestra que las harinas de cereales pueden
contribuir a cubrir requerimientos nutricionales durante el proceso de maduración
en esta especie. Al respecto se tiene evidencia de que los cereales empleados,
con alto contenido de carbohidratos, y particularmente la fécula de maíz, pueden
ayudar a cubrir el gasto energético que demanda el proceso de gametogénesis en
67

moluscos bivalvos promoviendo su maduración sexual (Mazón-Suástegui, 1987;


1988; 2005). Cabe mencionar que aunque los cereales han demostrado tener un
buen impacto en el índice de condición de algunas especies, no son una buena
fuente de ácidos grasos esenciales para moluscos marinos (Pirini et al., 2007), por
lo que se recomienda utilizarlos como sustitutos parciales o como complementos
para enriquecer una dieta natural (microalgas). El éxito que se ha tenido en la
nutrición de moluscos bivalvos mediante la sustitución parcial de las microalgas
con dietas artificiales elaboradas a base de cereales (Pérez-Camacho et al.,
1998; Fernández-Reiriz et al., 1998; 1999; Albentosa et al., 2002; Pirini et al.,
2007; Mazón-Suástegui et al., 2008; 2009) puede deberse a que contribuyen a
incrementar las reservas de glucógeno en diversos tejidos. Estas reservas son
empleadas en rutas catabólicas para proveer una fuente rápida e instantánea de
energía en moluscos bivalvos, además que el glucógeno es una fuente de energía
utilizable en los procesos de gametogénesis (Gabbott, 1976; Taylor & Venn, 1979;
Barber & Blake 1981; Racotta et al., 2003; Pogoda et al., 2013). Lo anterior
concuerda con lo observado en este estudio, debido a que los organismos
alimentados con la dieta Micro-Maíz presentaron un mayor grado de desarrollo de
la gónada.

Por otra parte la combinación flagelado-diatomea en la dieta natural utilizada


en este estudio, promueve un mayor contenido de ácido eicosapentanoico (EPA)
(Volkman et al. 1989; Zhukova & Aizdaicher, 1995; Velasco, 2007) que la
combinación flagelado-flagelado empleada por Mazón-Suástegui (1987). En
moluscos bivalvos el EPA se ha relacionado al incremento de la tasa de
crecimiento (Alkanani et al., 2007), la regulación de la fluidez de membranas
celulares (Knauer et al., 1999; Hall et al., 2002), al incremento en la sobrevivencia
(Sühnel et al., 2012), la estimulación en la producción de hemocitos (Delaporte et
al., 2003) y la maduración sexual de reproductores (Sühnel et al., 2012). Un déficit
de EPA puede dificultar la maduración sexual en moluscos bivalvos, por ser un
ácido graso esencial (Farías-Molina, 2001), que se ha encontrado ligado al
68

desempeño reproductivo (Utting & Millican, 1998; Wacker & Elert, 2003). Algunos
autores han sugerido que el EPA puede ser empleado como fuente de energía
durante el proceso de gametogénesis de machos y hembras y/o ser incorporado
en los ovocitos para el caso de hembras (Palacios et al., 2005; Martínez-Pita et al.,
2012).

En cuanto al efecto de la temperatura, se sugiere que un aumento de 5 y 7°C


con respecto a la temperatura inicial del agua en campo (19oC), podría estar
relacionado con una reducción del tiempo requerido para obtener organismos
maduros en el laboratorio. Lo anterior concuerda con lo observado en otras
especies como la almeja rey P. maximus, especie que lleva a cabo el proceso de
vitelogénesis solo cuando existe un incremento en el umbral de temperatura entre
9 a 16°C, siempre y cuando el organismo disponga de las reservas necesarias
para llevar a cabo el proceso (Utting & Millican, 1998). Chávez-Villalba et al.
(2002) mencionan que el crecimiento de los ovocitos en el ostión C. gigas se
incrementa significativamente cuando se aumenta la temperatura de 16°C a 22°C;
sin embargo, ese crecimiento disminuye cuando se alcanzan temperaturas de
25°C. Kamermans et al. (2013) reportan que los mejillones M. edulis y M.
galloprovincialis pueden ser madurados sexualmente en el laboratorio,
incrementando la temperatura del agua durante la estación invierno-primavera.
Mediante este manejo zootécnico, los reproductores acondicionados en laboratorio
pueden adelantar su proceso de maduración en comparación con organismos en
campo que se encuentran a temperaturas más bajas. Esto confirma la importancia
de la temperatura en el proceso de maduración sexual de M. capax.

Por otra parte, la menor ACG que se determinó para hembras y machos se
relacionó al acondicionamiento a 26°C y una alimentación con Micro-Maíz, debido
posiblemente a un efecto sinérgetico dieta/temperatura (anexo 1). Bajos valores
en el ACG se asociaron a grupos experimentales que maduraron y desovaron
antes del primer muestreo realizado a los 60 días, debido a una maduración
69

anticipada. Como contraparte, los grupos que presentaron valores más elevados
de ACG fueron los acondicionados a 22°C (Anexo 1), y de manera relevante el
tratamiento Micro-100 a 22oC, dejando claro que la temperatura de 26°C fue capaz
de acelerar el desarrollo gametogénico.

El índice de condición (IC) siguió un patrón muy similar al ACG, tanto a mitad
del experimento como al final del mismo. Los valores más altos del IC se
obtuvieron a mitad del experimento con las dietas complementadas con harinas de
cereales a la temperatura más baja (22°C). Esto sugiere un retraso en la
maduración de esos grupos debido a que presentaron una mayor cantidad de
individuos en gametogénesis avanzada, presencia de gametos (masculinos y
femeninos) maduros que aún no habían sido expulsados y un mayor contenido de
reservas, a diferencia de los organismos que ya habían madurado y desovado
gametos, reduciendo el contenido de reservas en sus tejidos, así como el IC. Esto
ha sido observado en otros moluscos bivalvos en los que se han registrado
valores bajos en el IC cuando existen eventos de indiferenciación, desove o post-
desove (Peharda et al., 2006; Abdel-Razek et al., 2014; Bhaby et al., 2014). En
campo los mejillones siempre presentaron un IC mayor en comparación a los
cultivados en el laboratorio, lo que sugiere que el evento reproductivo fue más
lento en campo, al parecer por efecto de la temperatura (Febrero a Julio, 22.5°C) y
de la alimentación. Al respecto, se reportaron afloramientos de fitoplancton
durante los meses de muestreo y se presume que los organismos tuvieron
suficiente disponibilidad de alimento natural (García-Corona, 2014). Las bajas
temperaturas disminuyen la velocidad con la que se lleva a cabo el proceso de
gametogénesis, dando como resultado un aumento lento en el IC. Se ha reportado
una maduración lenta de M. capax en bahía de los Ángeles, con aumento
progresivo en el IC conforme se incrementa la temperatura de 14.8°C en Febrero
a 25°C en Junio (Bückle-Ramírez & Garza-Aguirre, 1989). Estos mismos autores
reportan un proceso de re-maduración rápida a temperatura de 29.3°C en Agosto
y de 26.5°C en Septiembre, lo cual da soporte al resultado obtenido en la presente
70

investigación, en lo que respecta a la capacidad de re-maduración de M. capax,


principalmente en los tratamientos de 26 oC, con suministro de dietas artificiales
complementarias.

El diámetro teórico de los ovocitos es, además del IC, un importante


indicador para evaluar el estadio de desarrollo gonádico en el que se encuentran
los organismos (Lango-Reynoso et al., 2000). Sin embargo, a mitad del
experimento no se obtuvieron diferencias significativas entre tratamientos con
respecto a este indicador, debido posiblemente a la gran variabilidad observada,
incluso en los ovocitos de un mismo individuo, así como la alta frecuencia de
organismos en desove parcial y re-maduración. Resultados similares se reportan
para la almeja Tapes philippinarum, los cuales sugieren que no existe una relación
directa entre el DT y el estadio de madurez de los organismos (Meneghetii et al.,
2004). Al final del experimento (120 días), las diferencias en el DT entre
tratamientos si fueron significativas y se observó que el menor DT de los ovocitos
correspondió a las hembras acondicionadas en los tratamientos complementados
con dietas artificiales (fécula de maíz y harina de trigo) a la mayor temperatura
(26°C). Esto se podría asociar a una alta frecuencia de organismos en desove
parcial y postdesove con reinicio de maduración, por lo que se supone una
reducción en el DT promedio por presencia de ovocitos tempranos y evacuación
previa al muestreo de ovocitos maduros de mayor tamaño. En contraste, el mayor
DT de los ovocitos observado a 22°C se asoció a una mayor frecuencia de
organismos maduros, ya que aún no desovaban los ovocitos maduros.

En general, la talla promedio de los ovocitos fue menor en campo en


comparación a laboratorio, lo que demuestra que el manejo dieta/temperatura fue
favorable para todos los tratamientos y tiene potencial para ser aplicado en el
desarrollo de tecnología en la reproducción controlada para la producción de
semilla de M. capax. A pesar de ello, el DT tiene que ser valorado con detalle, ya
que un diámetro mayor se puede encontrar en ovocitos “sobre-madurados” que se
71

encuentran en proceso de reabsorción, como se ha reportado en el caso de la


almeja dura Chione fluctifraga (Castillo-Durán et al., 2013), el pectínido A.
ventricosus (Mazón-Suasteguí, 2005), el hacha China A. maura (Angel-Dapa et
al., 2010) y la ostra perlera P. sterna (Gómez-Robles et al., 2013). Existe también
la posibilidad de que una disminución en el DT puede deberse a bajas
concentraciones de alimento en el ambiente (Martínez-Pita et al., 2011), lo cual no
es posible afirmar que sucedió en campo, porque no se llevó a cabo un registro
preciso de este parámetro y pudiese haber otro u otros factores implicados. Al
respecto, García-Corona (2014) reporta para M. capax en bahía de La Paz, un alto
contenido de atresias en gónada femenina, y argumenta que eso podría ser
debido posiblemente a contaminación ambiental u alguna causa desfavorable para
los organismos, asociada al sitio donde se localiza el banco natural.

Por otro lado, el índice lipídico (IL) en gónada de hembras, se evaluó por ser
un índice que reflejar el contenido de lípidos neutros presentes en los ovocitos a
manera de reservas (Rodríguez-Jaramillo, 2004). Estas reservas son utilizadas
para ayudar al proceso del desarrollo de la progenie (Whyte et al., 1990; 1991;
Ben-Kheder et al., 2010; Gonzales-Araya et al., 2012). Aunque el IL no presentó
un patrón claro entre la magnitud del IL y la dieta suministrada a M. capax en el
laboratorio, si se observó una tendencia en la acumulación de lípidos por efecto de
la temperatura. A mayor temperatura (26°C) se obtuvo un mayor contenido de
lípidos, el cual estuvo acompañado de una alta frecuencia de organismos
parcialmente desovados. Lo anterior no concuerda con lo mencionado con otros
moluscos bivalvos (Gabbott, 1976; Barber & Blake, 2006) y lo reportado por Bhaby
et al. (2014), quienes observaron una disminución de lípidos en el mejillón M.
galloprovincialis por efecto del desove. Esto lleva a suponer que un mayor IL en
gónada puede estar reflejando un elevado ILo y el contenido de ovocitos
remanentes elevan el promedio del IL. En el presente estudio, los mayores valores
del ILo correspondieron a los tratamientos que presentaron una temperatura
72

elevada (26°C). Debido a que los organismos a la temperatura de 26°C fueron los
primeros en madurar, es posible que el alto contenido de lípidos en IL o se deba a
ovocitos maduros que no alcanzaron a ser desovados.

En campo el IL promedio fue mayor al registrado en laboratorio, lo que puede


atribuirse a una alta frecuencia de organismos maduros y a una muy baja
frecuencia de organismos con desove parcial con presencia de ovocitos con un
mayor ILo que en laboratorio. Aunque se sabe que los lípidos contenidos en los
ovocitos son utilizados para ayudar al proceso del desarrollo de la progenie
(Whyte et al., 1990; 1991; Ben-Kheder et al., 2010; Gonzales-Araya et al., 2012),
no implica que un elevado contenido de lípidos totales en ovocitos promuevan un
buen desarrollo larvario (Gallager & Mann, 1986). A demás, en campo se registró
una alta frecuencia de ovocitos atrésicos, lo cual podría indicar que un alto
contenido de lípidos en campo no necesariamente se encuentre reflejando una
mayor calidad ovocitaria.
Respecto al IG se presume que los individuos en reposo o en estadios
tempranos de desarrollo pueden haber contribuido a un aumento en el IG
promedio del tratamiento respectivo, ya que un alto contenido de carbohidratos en
tejidos de reserva hace referencia a un menor gasto energético en procesos de
gametogénesis, coincidiendo con un menor desarrollo gonádico (Taylor & Venn,
1979; Zandee et al., 1980; Dridi et al., 2007; Rodríguez-Astudillo et al., 2007;
Fearman et al., 2009; Martínez-Pita et al., 2012). Mientras que una menor
acumulación de reservas a temperaturas elevadas se asoció a organismos en
etapas avanzadas de madurez, los cuales posiblemente ya han empleado estas
reserva metabólica, contribuyendo en el gasto energético (Chávez-Villalba et al.,
2003) y en la síntesis de lípidos (Gabbott & Peek, 1991; Zandee et al., 1980;
Barber & Blake, 2006; Berthelin et al., 2000; De la Parra et al., 2005; Pogoda et al.,
2013). Rodríguez-Jaramillo et al. (2008) reportan una disminución del IG en
gónada conforme maduran los reproductores de C. corteziensis, posiblemente
empleados en el proceso de lipogénesis. En base a lo anterior podría asumirse
73

que los organismos que presentaron un menor IG tuvieron una reducción en el


tiempo de acondicionamiento, en comparación a los organismos que presentaron
un mayor IG. Como contraparte, se asume que hubo una mayor acumulación de
reservas en temperaturas bajas, en particular para el caso de los organismos
alimentados con dietas ricas en carbohidratos, por una posible disminución en el
metabolismo y en el gasto energético de los organismos. Lo anterior concuerda
con lo observado en el ostión japonés C. gigas el cual presenta una disminución
en la velocidad a la que se lleva a cabo el desarrollo gonádico cuando disminuye
la temperatura del agua (Fabioux et al., 2005), así como un incremento en las
reservas metabólicas (Ojea et al., 2008). En cuanto al IGo, se presume un alto de
contenido de carbohidratos contenidos en ovocitos de hembras acondicionadas
con el tratamiento Micro-Maíz 26°C debido al alto contenido de carbohidratos en la
dieta. Sin embargo, no se logró distinguir una tendencia clara por efecto de la
temperatura o el alimento tanto a la mitad como al final del experimento.

La concentración de carbohidratos en tejido gonádico de M. capax evaluado


por el método bioquímico, siguió un patrón diferente al observado mediante
análisis histoquímico. Estas diferencias pueden atribuirse a la diferencias
bioquímicas entre machos y hembras (Yan et al., 2010; Martínez-Pita, 2012), ya
que para el análisis bioquímico se evaluaron mezclas de hembras y machos de M.
capax, y para histoquímica solo se analizaron cortes histológicos de hembras. Por
otra parte esta diferencia también puede ser atribuida al método empleado, ya que
para el análisis bioquímico se considera todo el tejido procesado que puede incluir
además de gónada otros tejidos como mucopolisacáridos, fibras de tejido
muscular, células auxiliares, células adipogranulares y células vesiculares de
tejido conectivo.

Se presume que la gónada de M. capax podría estar actuando como un


tejido de reserva, ya que los máximos valores de carbohidratos se registraron al
inicio del experimento, cuando se registró la mayor frecuencia de organismos en
74

estadio de indiferenciación. Las concentraciones más bajas de carbohidratos en


gónada de M. capax coincidieron con una alta frecuencia de organismos en
estadio de desove parcial. Las concentraciones más altas se registraron al inicio
del experimento, con una alta frecuencia de organismos en reposo. Lo anterior ha
sido observado en otras especies de moluscos bivalvos como M. barabtus, O.
edulis y C. gigas, las cuales presentan una acumulación de carbohidratos en los
primeros estadios de gametogénesis y una posterior reducción conforme avanza
el proceso de maduración gonádica (Mladineo et al., 2007; Pogoda et al., 2013).
Esto remarca la importancia de las reservas de carbohidratos localizadas en
gónada, debido a que pueden ser empleadas directamente en el proceso de
maduración sexual y el proceso de lipogénesis para formación de lípidos de
reserva (Zandee et al., 1980; Barber & Blake, 2006; Berthelin et al., 2000; De la
Parra et al., 2005; Pogoda et al., 2013).

El contenido de carbohidratos en tejido gonádico y en tejidos somáticos


presento un comportamiento muy similar, por lo que se les manejo como tejidos de
reserva. La composición bioquímica de los tejidos de reserva en moluscos
bivalvos, se han relacionado con la composición bioquímica de la dieta y ración
alimenticia, tal es el caso del pectínido A. purpuratus, el cual presenta un
incremento en la concentración de carbohidratos en tejidos de reserva atribuido a
la ración alimenticia proporcionada (Martínez et al., 2000). En base a lo anterior,
se asume que una temperatura baja (22°C) puede promover la acumulación de
reservas de carbohidratos en M. capax después de haber cubierto todas sus
necesidades energéticas (mantenimiento, reproducción). En ese contexto, parece
lógico que los organismos del tratamiento Micro-Maíz 22°C hayan tenido la mayor
concentración de carbohidratos al final del experimento, ya que la fécula de maíz
tiene un alto contenido de carbohidratos (94% según etiqueta del producto
Maizena®), mayor que la harina de trigo (65-70% etiqueta Espuma de Chapala®) y
que las microalgas (12.3% I. galbana, T. lutea según Bendif et al., 2013 y 6.9%
C. calcitrans según Mazón-Suástegui et al., 2008). Una baja temperatura puede
75

favorecer el almacenamiento de carbohidratos en tejidos somáticos. Lo anterior es


respaldado por Delgado & Pérez-Camacho (2007) quienes observaron en la
almeja R. philippinarum una acumulación de reservas cuando se acondiciona a
bajas temperaturas.

Por otra parte, cuando se suministraron las dietas a la mayor temperatura


(26°C), se observó una cantidad muy baja de reservas de carbohidratos en tejidos
de reserva, incluyendo los organismos acondicionados con dietas ricas en
carbohidratos. Los bajos contenidos de carbohidratos en una dieta rica en
carbohidratos (Micro-Maíz) a una temperatura de 26°C se atribuyó a que un mayor
gasto energético, que puede ser producto de un aumento del metabolismo
(Muranaka & Lannan, 1984), el cual pudo estar subsidiado por el complemento a
base de fécula de maíz (Maizena®). Un incremento en la temperatura del agua
genera un aumento en el metabolismo de los organismos (Muranaka & Lannan,
1984), por lo que las reservas de carbohidratos a menores temperaturas podrían
no estar siendo ocupadas con la misma demanda que a mayores temperaturas.
Delgado & Pérez-Camacho (2007) reportaron para reproductores de la almeja R.
philippinarum, un peso seco similar entre organismos acondicionados a una
temperatura de 14°C con baja ración alimenticia y organismos acondicionados a
22°C con alta ración alimenticia. Esto sugiere que los organismos acondicionados
a la mayor temperatura debieron consumir más alimento para cubrir una alta
demanda energética. Cuando ocurre un incremento en la temperatura del agua el
proceso de gametogénesis es acelerado y al mismo tiempo la capacidad de
aclimatación de los organismos se ve limitada (Bayne et al., 1976). Esto sugiere
que el incremento en la temperatura ayuda acelerar la velocidad en la que
maduran los organismos a expensas de un mayor gasto energético y una
depleción de las reservas metabólicas.

En campo se observó un mayor contenido de carbohidratos en tejidos


somáticos (glándula digestiva, manto y músculo) durante todo el experimento, lo
76

que se atribuyó a un menor gasto energético y un proceso de madurez retardado


en comparación al laboratorio. En campo (Bahía de La Paz), M. capax aplica una
estrategia reproductiva conservadora (García-Corona, 2014), lo que puede
retardar el proceso de gametogénesis.

Cabe mencionar que los Mitílidos en general, almacenan el glucógeno


principalmente en el tejido del manto (Zwann & Zandee, 1972), el cual es utilizado
para cubrir gastos energéticos del proceso de gametogénesis (Hawkins et al.,
1985; Acosta et al., 2010; Martínez-Pita, 2012). En M. capax se observó un mayor
contenido de carbohidratos en este tejido, en comparación con glándula digestiva
y músculo. Lo anterior fue particularmente sobresaliente en campo, donde se
asume que hubo una menor disponibilidad de alimento que en el laboratorio y
confirma que M. capax aplica una estrategia conservadora en campo. Lo anterior
remarca la importancia del manto como tejido de reserva en el proceso de
maduración en las poblaciones naturales de mejillón.

El contenido de lípidos en gónada, fue mayor en dietas ricas en


carbohidratos (Micro-Maíz) y temperaturas elevadas (26°), soportando la idea, de
que una dieta rica en carbohidratos ayuda a cubrir eficientemente procesos como
la lipogénesis, mediante el cual se sintetizan lípidos neutros a partir de
carbohidratos (Gabbott, 1976; Zandee et al., 1980; Barber & Blake, 2006; Berthelin
et al., 2000; De la Parra et al., 2005; Pogoda et al., 2013), los cuales se
encontraron gastados en todos los tejidos de reserva.

Algo importante a destacar, es que la concentración mayor de lípidos en


gónada asociada a una alta frecuencia de organismos en desove parcial y la
menor concentración de lípidos se encontró asociada a una alta frecuencia de
organismos maduros. Esto contrasta con lo reportado por Rodríguez-Jaramillo et
al. (2008), quienes mencionan una reducción de lípidos en gónada posterior al
desove en hembras de C. corteziensis y con lo reportado por Angel-Dapa et al.
77

(2010), quienes observaron un aumento en el contenido de lípidos en gónada en


el bivalvo A. maura cuando los organismos se encontraban en estadio de
madurez. Una posible explicación para nuestro caso es que las mayores
concentraciones de lípidos pudieron estar asociadas a gametos no expulsados, o
una mayor cantidad de lípidos en tejido gonádico. Esto último requiere de un
análisis más detallado sobre el tejido conjuntivo localizado en gónada, ya que con
la información obtenida en el presente trabajo no se puede afirmar que el mejillón
M. capax presente un tejido adipogranular en gónada, capaz de almacenar un alto
contenido de lípidos.

No se pudo determinar un patrón definido en el comportamiento de la


concentración de lípidos en glándula digestiva. Sin embargo, al final del
experimento se observó un mayor consumo de las reservas de lípidos en todos los
tratamientos Micro-Maíz, los cuales presentaron organismos en etapas más
avanzadas en la madurez. Se presume que los lípidos en glándula digestiva
fueron movilizados o empleados para llevar a cabo procesos de gametogénesis.
Esto sucede en diversos bivalvos, incluida la almeja Laternula elliptica, la cual
presenta un gasto en sus reservas de lípidos almacenados en glándula digestiva
durante el periodo de maduración y desove (Ahn et al., 2003).

En cuanto al resto de los tejidos somáticos (manto y músculo) se observó


una mayor concentración de lípidos en los tratamientos alimentados con una dieta
complementada con fécula de maíz. Esto puede deberse al elevado contenido de
carbohidratos de la fécula de maíz, y a que ésta es materia prima para el proceso
de lipogénesis, el cual se encuentra ligado a la síntesis de lípidos. Lo anterior se
ha observado en otras especies de moluscos bivalvos como la almeja catarina A.
ventricosus, la cual presenta una mayor ganancia en lípidos cuando se emplea
fécula de maíz como como complemento artificial en comparación a una dieta
basada 100% en microalgas (Mazón-Suástegui, 2005). Incluso en juveniles de la
almeja R. philippinarum se acumula una mayor cantidad de lípidos al utilizar como
78

alimento una mezcla de microalgas y harina de trigo al 50%; observando una alta
tasa de crecimiento, en comparación a una dieta del 100% de microalgas
(Albentosa et al., 2002). Lo anterior apoya lo resultados obtenidos en el presente
estudio, ya que las dietas ricas en carbohidratos pueden favorecer la síntesis y
acumulación de lípidos.

En laboratorio la acumulación de lípidos en tejidos somáticos fue menor que


en campo, debido posiblemente a que fueron transferidos a los ovocitos y éstos
fueron liberados en más de una ocasión, mediante desoves naturales no-
inducidos, mientras que en campo el proceso de maduración fue más lento y se
registró una menor proporción de organismos desovados con anticipación al pico
reproductivo natural, lo que normalmente sucede en Bahía de La Paz entre los
meses de Abril y Agosto (García-Corona, 2014).

Con relación al contenido de proteínas en gónada, se observó un mayor


contenido en los organismos acondicionados con dietas ricas en carbohidratos
(Micro-Maíz) a temperaturas elevadas (26°C y 24°C). Incrementos en el contenido
de proteínas en gónada de moluscos bivalvos como A. irradians se han observado
conforme maduran los organismos (Barber & Blake, 1981). De igual modo la
almeja Ensis arcuatus presenta altos contenidos de proteína en gónada cuando
los organismos se encuentran maduros, atribuyendo esto a la presencia de
proteínas estructurales en gametos en ambos sexos y a la presencia de proteínas
contenidas en los ovocitos (Darriba et al., 2005). Lo anterior se ve respaldado por
Gómez-Robles et al. (2005) quienes mencionan que las proteínas son empleadas
para el crecimiento de los ovocitos. Esto podría sugerir que un mayor contenido de
proteínas en gónada pudiera estar relacionado con el grado de madurez en
reproductores de M. capax, ya que en los tratamientos en etapas más avanzadas
de madurez se registraron un mayor contenido de proteínas. Sin embargo
Fernández et al. (2015) mencionan una pérdida de proteínas por efecto de
desove, lo que contrasta con nuestros resultados, ya que los organismos en
79

etapas más avanzadas de madurez y con un mayor contenido de proteínas en


gónada, se encontraban parcialmente desovados. Cabe mencionar que
presentaron un alto contenido de ovocitos residuales. Lo anterior sugiere la
necesidad de un examen más a detalle del contenido de proteínas en gónada y
su relación con el proceso de maduración sexual de los organismos en
investigaciones futuras.

Para el caso particular de glándula digestiva, a mitad del experimento se


observó una concentración mayor de proteínas en organismos acondicionados
con las dietas Micro-Trigo y Micro-100. Una posible explicación podría ser que los
organismos acondicionados con la dieta Micro-Maíz presentaron organismos en
etapas más avanzadas de madurez y con ello se pudo haber tenido una depleción
de reservas como es el caso del molusco bivalvo A. irradians, en el cual, el
contenido de proteínas se asocia con el mantenimiento de la demanda energética
que implica el proceso de gametogénesis (Barber & Blake, 1981; Utting & Millican,
1998). Por otra parte el contenido de proteínas posiblemente se encontró asociado
a la composición de la dieta, ya que Micro-Trigo y Micro-100 presentaron un
mayor contenido de proteínas.

En manto no se observaron diferencias significativas entre tratamientos con


respecto al contenido de proteínas. Pero si una disminución general a mitad del
experimento y un aumento al final del mismo, que fue mayor que en campo. La
disminución en el contenido de proteínas en campo a mitad del experimento, se
relacionó con un incremento en el contenido de carbohidratos. Los bivalvos
Actinonaias ligamentina y Amblema plicata presentan bajos contenidos de
proteínas en manto, en coincidencia con altos valores de carbohidratos, lo cual
está ligado a su proceso de desarrollo gonádico (Baker & Hornbach, 2001). Un
comportamiento similar ha sido reportado en musculo abductor para A. purpuratus
(Martínez et al., 2000), lo que supone un desplazamiento de proteínas por parte de
los carbohidratos, cuando estos son almacenados en un mismo órgano. Lo
80

anterior puede explicar por qué en el caso del mejillón M. capax, el contenido de
proteínas es más bajo en campo y los carbohidratos más altos, a diferencia de los
tratamientos de laboratorio.

El alto contenido de proteínas en manto para el final del experimento, podría


indicar que las dietas suministradas satisfacen directa o indirectamente las
necesidades respectivas de los reproductores de M. capax. Lo anterior se sustenta
en lo observado por Shumway & Newell (1984), quienes mencionan que un bajo
contenido de proteínas en la almeja Mulinia lateralis se asocia a un déficit de
energía consumida y a periodos de inanición. Por otra parte Yan et al. (2010)
mencionan una disminución en la concentración de proteínas en el manto de la
almeja Cyclina sinensis cuando las reservas de carbohidratos se encuentran
agotadas. Otros autores reportan por igual la utilización de proteínas cuando las
reservas metabólicas de carbohidratos y lípidos han sido gastadas o disminuidas
por eventos de desove y/o inanición (Widdows, 1978; Barber & Blake, 1985) o
incluso por situaciones de estrés (Widdows, 1978; Navarro, 2001). Sin embargo,
en el caso de M. capax, se requiere de un análisis bioquímico más detallado del
ciclo reproductivo completo de la especie, así como nuevos experimentos
reduciendo el tiempo de acondicionamiento, para poder entender el reacomodo de
las reservas y el momento preciso en el que son utilizadas en procesos de
gametogénesis.

Por otra parte, las proteínas en músculo presentaron un aumento gradual


conforme al paso del tiempo; no se detectaron tendencias asociadas a
temperatura o dieta y se observó en lo general un comportamiento muy similar en
campo y en laboratorio. Lo anterior se ha observado en otras especies de
moluscos bivalvos como Hyotissa hyotis, la cual no presenta una relación entre la
acumulación de proteínas en músculo y ciclo reproductivo (Rodríguez-Astudillo et
al., 2007). De igual modo las especies O. edulis y C. gigas, no muestran un
comportamiento significativo entre el contenido de proteínas y el ciclo reproductivo
81

anual (Pogoda et al., 2013), por lo que posiblemente tienen una función
estructural. En el caso de las proteínas en músculo de M. capax, es posible que
también estén siendo utilizadas con funciones estructurales, más que como
sustrato energético para la gametogénesis.

En base a todo lo anterior podemos decir que el proceso de gametogénesis a


temperaturas elevadas implica una alta demanda energética que es soportada con
reservas metabólicas y alimento disponible. Se podría asumir que el mayor grado
de madurez alcanzado por M. capax en los tratamientos complementados con
dietas artificiales ricas en carbohidratos, puede ser debido al efecto de una alta
temperatura y a la composición bioquímica del alimento y/o a la cantidad de
alimento proporcionado que puede ser aprovechado por los organismos.

En moluscos bivalvos de campo, la fuente principal de glucosa son los


carbohidratos contenidos en el fitoplancton natural disponible (Chu et al., 1982;
Brown, 1991). Sin embargo, este azúcar (glucosa) también puede ser obtenido a
partir de la hidrolisis del almidón contenido en los cereales (Timberlake, 2011). A
parte los moluscos bivalvos presentan actividad enzimática de amilasa (Langton,
1977; Huvet et al., 2003), por lo que se puede asumir que son capaces de asimilar
almidón, que puede ser degradado a unidades de glucosa (Timberlake, 2011). La
glucosa es una fuente de energía fácil de movilizar (Melo-Ruiz & Cuamatzi, 2006)
y puede ser incorporada en forma de reservas metabólicas por los moluscos
bivalvos, o ser utilizada de para cubrir demandas energéticas y contribuir a la
maduración sexual de los organismos, lo que explica el éxito obtenido en el
implemento de cereales en el acondicionamiento de M. capax.

Los cereales evaluados constituyen una fuente alternativa y económica de


alimento artificial de fácil elaboración y suministro, y pueden contribuir o cubrir, de
manera directa o indirecta, los requerimientos nutricionales básicos para una
adecuada maduración sexual de reproductores de mejillón M. capax.
82

9. CONCLUSIONES

 Los reproductores de mejillón M. capax pueden ser acondicionados en el


laboratorio con una dieta natural a base de microalgas cultivadas, madurar
sexualmente y desovar en periodos menores a dos meses a temperatura de
26°C y 24°C.

 Independientemente de la dieta, a una temperatura de acondicionamiento


de 26°C se acelera el proceso de gametogénesis y a 22°C se retrasa.

 Si la dieta natural (microalgas) se complementa con dietas artificiales con


alto contenido de carbohidratos (fécula de maíz y harina de trigo), los
reproductores maduran sexualmente, desovan, e inician de nuevo un
proceso de maduración sexual a las temperaturas de 26°C y 24°C en un
tiempo menor a 60 días.

 La dieta artificial complementaria a base de Maizena ® promueve una mayor


grado de madurez en reproductores de M. capax, a temperaturas de 26°C y
24°C.

 Los organismos acondicionados a temperatura de 22°C y alimentados con


dietas artificiales complementarias (fécula de maíz y harina de trigo)
presentaron un IC alto, debido a un menor desgaste de reservas
metabólicas y baja frecuencia de organismos desovados parcialmente.

 Los organismos acondicionados a temperatura de 26°C y alimentados con


dietas artificiales (fécula de maíz y harina de trigo) presentaron una ACG
menor, asociada a organismos que han sobrepasado la madurez y han
desovado con anterioridad, mientras que organismos con un ACG mayor se
asociaron a organismos sexualmente maduros.
83

 Un DT menor demostró estar relacionado con organismos desovados


parcialmente.

 El contenido de lípidos en gónada es mayor en reproductores


acondicionados con una dieta mixta natural/artificial, principalmente a
temperatura de 26°C.

 Las dietas artificiales (fécula de maíz y harina de trigo) evaluadas,


favorecen la acumulación de carbohidratos en tejidos de reserva cuando los
reproductores son acondicionados a temperatura de 22°C.

 Las dietas artificiales evaluadas ricas en carbohidratos complementan la


dieta microalgal y proporcionan energía adicional, sin comprometer costos
operativos durante el acondicionamiento gonádico de reproductores de M.
capax, y los mejores resultados se obtienen con fécula de maíz, versus la
harina de trigo.

Para efectos de producción de semillas, evitar desoves no programados y


entender mejor la movilización y uso de reservas metabólicas, se recomienda
reducir el tiempo de acondicionamiento gonádico a 4-6 semanas, en función de la
temperatura y de la dieta natural/artificial suministrada.
84

10. LITERATURA CITADA

Abdel-Razek, F.A., S.E. Abdel-Gaid, M.M. Abu-Zais. 2014. Aspects on the


reproduction of eared horse mussel, Modiolus auriculatus (Krauss, 1848) in Red
Sea, Egypt. Egypt. J. Aquat. Res. 40:191-198.

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11. ANEXOS

50 40
b b b b
45 A 35
C ab
ab a a
40 a
a
a a 30
35
ACG Hembras (%)
ACG Machos (%)

25
30

25 20

20 15
15
10
10
5
5

0 0
0 60 120 0 60 120
Tiempo (Días) Tiempo (Días)
Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100 Micro-Maíz Micro-Trigo Micro-100

60 40
B b b b
35
D ab
50 b a
b a 30 a
a
40
ACG Machos (%)

a
ACG Hembras (%)

a 25

30 20

20 15

10
10
5

0 0
0 60 120 0 60 120
Tiempo (Días) Tiempo (Días)
26 C 24 C 22 C 26 C 24 C 22 C

Anexo.1. Variaciones en el área de cobertura gonádica (ACG) promedio de


reproductores machos por efecto de alimento (A) y temperatura (B) y hembras por
efecto de alimento (C) y temperatura (D) de M. capax. Las barras muestran la
media ± error estándar. Las letras muestran diferencias significativas entre
tratamientos (ANOVA P<0.05).
102

Anexo 2. Reproductor hembra del mejillón M. capax en estadio de postdesove con


presencia de escuelas de ovogonias. OVT. Ovocito vitelogénico temprano. OVG.
Ovogonia. TC. Tejido conjuntivo. GD. Gonoducto.

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