Confesiones de Amores Perdidos
Confesiones de Amores Perdidos
LIBRO PRIMERO
Rubia, no excesivamente alta, de piel clara y vista al perfil, levantaba su cabellera como el último acto de un
cisne, mientras peinaba su rubia y larga cabellera, ante los ojos de nadie, para pintarle una sonrisa al diablo
aproximadamente mil años.
Sus ojos jamás vieron mi mundo, que se los tragó la cola de la ropa que no vestía su
desnudo perfil. Apoyada en mi lavamanos, del que fue nuestro cuarto de baño y tanta la insistencia y el vicio de
ese espejo, que sin tentar la salud de los míos, salió ya vestida como por hechicería y se despidió para no volver
jamás. La siguiente mujer que entró en ese cuarto de baño, venía acompañada y tras mirarse en lo que se
suponía un ahogado espejo, tuvo el detalle de besarse descaradamente en mi salón, para no volver jamás. La
siguiente mujer que entró en mi casa, venía con dos amigas. Se sentaron en mi sofá el tiempo suficiente como
para contar, ante mis ojos un millón de suspiros, para luego bajar las escaleras, mientras se despedían gritando
la primera, ¡No creas ni en tu propia sombra!. La siguiente gritó, ¡Yo si te quiero¡ y la última las acompañaba
gritando, ¿Porque eres así conmigo? Desde ese día no las volví a escuchar, aunque mi casa terminó siendo una
especie de revuelto de algo que se entendería como caos, pues desde hace un tiempo, peleo con las cosas, mi
espejo, mis pensamientos, por el enorme enredo, en el que me quede. Así empiezo la dialéctica, que me
enfrentó al concepto de psicoanalizarme, tras recorrer una larga vida entre recuerdos y mugre en las manos. Y
ese concepto de psicología femenina, que sostiene, eso que no se resignaba a ser comprendido. Como
atormentarse, ante la falacia de la psicología, en haren de los santos mal avenidos a las escaleras sin paredes,
que sujetaban los restos, que lo atormentaron desde siempre. Quizás la columna de la casa que soportaba la
castidad o la ansiedad impuesta, y así terminar, con esas extrañas visitas, que se resisten a sostener eso que yo
rechace. No fue necesario entablar una discusión sobre mis tarifas profesionales, quizás por temor a terminar,
en la cocina del diablo. Soy un joven casi maduro que se perdió en alguna esquina virtual de una oscura calle.
Como único detalle, diré que adolecia, de un trece por ciento de visión en uno de mis ojos. Así que si alguien
como usted, lee esta resumida, involuntaria y obligada confesión, que me dejaron las mujeres que han pasado
por mi casa, podrán compartir conmigo, algo de la ceguera necesaria, en un mundo que se desvanece a medida
que se imprime. Así que trataré de que no falte detalle, de todas esas mujeres, que habitan en ese cuarto de
baño, donde perdimos la idea de dios o el derecho a la vida. Diálogos absolutamente robados como espacios
de las páginas, que robo al tiempo y a todo ser juicioso que no tiene sombra. Así que todo lo que señaló, se
refiere a hechos “reales”, en alguna parte que no paga impuestos nocturnos, sino eso que todos deseamos,
como seria tener derecho de vampiro, a conducir de día o de noche. Solo tengo que dar una pequeña vuelta a
este relato y puedo verlas con los ojos que ahora serán los de Gabriel. Así que como vampiro, ángel o pecado
ajeno, representare la voz de este espejo y empezaré por fundirme con el lector que lo habita, antes de
terminar de nacer o confundirme con el lector de la presente que no sea del séptimo mes. Pues para ser justos
diré que mi primera
amante o exenta de juicios previos, dada su generosidad, venía a mi cama hambrienta. Venía casi todas las
mañanas y se quedaba una hora, que me duraba casi todo el día. Una de esas, sin más compromiso, se despidió
con una nota, escrita en un libro, que compro y dedico, escribiendo, “aunque el mundo se destruya, siempre
seré tuya”. Alegre y risueña, casi infantil, fue quizás la primera mujer, que hizo mi voluntad. No dejó sólo esos
perfumes que buscamos como sustituto y que no quedan más que en el
recuerdo. Tanto mi poder y tanta la seguridad que veía en él, y los pocos deseos de dejarla marcada, que era
pedir y pedir. Casada con un hombre joven y según las palabras de una mujer de estas tierras joven y poca
cosa. Pero honestamente, nunca pensé en su mundo paralelo, pues esa hora que compartimos, María era mía
y no había más cosa pura y viva, que los calambres que padecía cada mañana, en un rito de dolores previos a la
fatiga amorosa. Secretamente, María corría cada mañana ansiosa para verme, ansiosa quizás según dejó
entrever, de poder separarse de su amante y joven marido. Más alta que baja, delgada, pelo largo y piel blanca
con dos pechos hermosos y no demasiado grandes, dejó impreso su perfume en mi buhardilla. En las dos
habitaciones y un salón, que solo poseía una silla. La habitación de paredes lisas con gruesos muros de pintados
con cal blanca y finos marcos de madera que sujetaban delgados vidrios engarzados en unos descascarados
ventanales, que como mudos testigos contenían esta oscura, fría y desangelada habitación y colchones en el
suelo sin mayor pretensión, que las que la propia vivienda contenía. Eso que jamás desencajó cuando, ya
desnudos, se sentaba encima mío, toda desnuda y entre alegre y excitada, la miraba, mientras le sujetaba el
pelo, para ver ese cuerpo terso y bien formado. Quizás deba expresar mejor la sensación que traía María. Ella
risueña y nerviosa, escribía a solas y yo sin saberlo, historias de jóvenes amantes que seducían su mente que
ella plasmaba en ardorosas líneas, que guardaba en secreto. Así fue nuestro encuentro. Como la pluma de un
escritor, de cuentos de amantes. De esos que leemos en el autobús o en los vagones del metro. Y si había un
culpable, ese era yo, pues casi sin
llegar a ser clienta mía, fui seducido por una profunda pasión e inocencia, en la mente de una mujer que ya
sabía lo suficiente, como para tentar al destino. Hasta una temprana mañana, en la oficina concertando citas
frente a
la computadora de una sucursal inmobiliaria, estaba siendo vigilada por una discreta mujer, que no estaba
interesada en comprar una vivienda, sino ceder su derecho para escribir a solas sin yo saberlo, un relato de
amante. Que se inicia poco antes de que ella se enfrente a la puerta como una formal clienta, antes que se
descuelga, de una conversación telefónica como si eso fuese posible. Ella miraba por detrás de una vitrina,
donde se podían ver, las ofertas de inmuebles en venta venta. Pero, ella observaba a Gabriel como una
mañana, cuando él estaba asomado fumando un cigarrillo en esa puerta de entrada, la que que bien podría
haber pasado, por la puerta de cabina telefónica inglesa. El llamativo color rojo y esos pequeños vidrios,
cuadrados, que usaba, como reclamo ante la mirada indiscreta, a su clientela cautiva, como recurso de venta
Por lo que aun sin conocernos, ella se acerco a mi oficina, detuvo su automóvil y se quedó observando unos
minutos en la protección del anonimato, sentada tras su ventana, antes de bajarse con la garganta seca, toda
nerviosa y ansiosa, para entrar y casi abalanzarse sobre mí. Fue solo entrar y ardiente como ninguna. Sin
excesos, empezamos a besarnos y a caminar al único espacio íntimo de la sucursal, dirección
al cuarto de baño. Ahí a solas, recorría mi cuerpo con sus manos, sin dejar de besarme. Casi agresiva pero
dulce, y tan evidente mi preocupación, por no dejar abandonada la sala, que instintivamente, la tuve que
detener para citarnos en casa mía. Así, consentía nuestra fatalidad, con la más dulce sonrisa. En ese mismo
momento, empecé a descubrir a la mujer que firmaría mi epitafio. “Aunque el mundo se destruya,
siempre seré tuya”. Nos citamos a la mañana siguiente en mi apartamento y aún hoy sonrío al recordar su
discreto acento andaluz, su natural y alegre sonrisa, su largo y rubio cabello o su hermoso y blanco desnudo.
¿Me tiraras de los pelos? y reía. Y empezamos, entre las cartas que debía traerme cada día que nos veíamos,
como
condición mía. Breves y sinceros, relatos de cómo se levantaba por las noches y a
escondidas en su “cuarto de baño”, se moría susurrando mi nombre, entre dos amores, que loca la tenían.
Gabriel, Gabriel, releía a la mañana siguiente y si, así empezamos realmente una correspondencia que no
terminaba, más que en los límites de sus ansias y anhelos, casi como rotos, pero que suspiraban desenfrenados
esas mañanas al tratar de complacer a su señoría. Un relato vivo solo para ella, donde no había ni maldad ni
perversión. Nada que olvidar. Incluso una mañana cerca de la oficina, tomando ese café matutino, que deja
amarga la boca, fui atendido por una morena y tanta mi codicia de amores, que a la mañana siguiente, sin
culpas sobre su sombra, mi cómplice y joven amante, tuvo el encargo de seducirla, para que fuésemos tres.
Pues María no sufría de límites, sufría por complacer, el límite de mis deseos, que eran órdenes para ella.
Deseos que compartimos como jóvenes amantes. Ella se cambió de cama, la sedujo y fuimos tres una mañana,
en la misma cama virginal. Virginal, pues éramos cuerpos jóvenes y ansiosos de besos y caricias, más que de
sórdidos placeres. María cantaba descaradamente. Mi limón, limonero, hago siempre lo que quiero y reía.
Hasta una mañana que dejó de venir. La última, donde se animó, a terminar nuestra aventura, pues el paso
siguiente no lo podía dar. El camino del amor era mi carcelera y el amor no tiene sombras, por lo que antes de
descubrirse, lanzó su última frase casi como sentencia, bajando la escalera, desde donde se le escapó a solas ¿Y
ahora que como? Y riéndose, para no mirar algo que la obligaba a olvidar. Desapareció como las anteriores. Yo,
apenas empezaba ser consciente de que todos estos irreverentes nuevos empezaron a
entrar en esta casa como vientos furtivos, que luego se transformaron en las sombras de mis paredes, que
escarbo con atención y humildad, por si se cela algún familiar encamado de alguna necesidad inoficiosa. Así
como el primer día que quedé en libertad,
tras compartir con María mis primeras semanas, en este apartamento abuhardillado.
Una cuarta planta sin ascensor, rodeado de finos cristales, soplados hace mil años, que de forma estoica
soportaban el paso del tiempo. Frente a mi las paredes, que deseaban no ser desnudadas, me obligaron a
tomarme un tiempo, antes de cambiar el color de la
pintura, ya que antes, según me advirtió María, había tenido una amiga que curiosamente vivió en este
departamento, antes de que me hubiese dado cuenta, de cómo vuelan las aves entre este, y el que escribiese o
lee la presente, como que enfrente, además, había Por lo cual, mis paredes hubieron de quedarse como
estaban.
No imaginaba yo, que terminaría viviendo en una dinámica principalmente femenina, con el encargo de relatar
la historia de estas principales, en especial por el futuro encargo
ordenadamente, resumiendo los tiempos y sobre todo mis personales recursos, de los que ajeno aun a ellos, se
dan como tesoros inmaduros, además por ser una exposición englobada en un guión, limitado por el ahorro de
recursos. Y más hablando de amantes, novias, relatando lo que ocurrió, en voces encubiertas en lo referente al
escritor, que quedó postergado a un segundo plano, quizás como aval por ser éste, un término más a séptico,
al relatar el contexto casual de estos mundos, en los que yo mismo me apartaba de esta historia ajena. Cosa
amena por lo demás. Incluso,
permitiéndole esa distancia obligada. Referir solo eso que aparentemente quedó como tarea de la máquina de
escribir, que son los hechos, que son los ojos de ellas, quienes la leerán. El psicoanalista está fijo a la cena, por
lo que se refiere a estas desastrosas y tristes condiciones, en las que empieza el personaje principal, en su casa
transitoria, en una ciudad perdida, en alguna frontera, en este cementerio de extrañas circunstancias, amén de
mi propia realidad, en la que tuve que tomar los acontecimientos, como una obligada espera o desafío
imposible. Por lo que haciendo un esfuerzo temporal y
después de seis meses y un día de noches y sueños, empecé a involucrarme lentamente, sin siquiera pretender,
escarbar en los jardines prohibidos, pues ya había explorado la libertad, en mis años anteriores, que
correspondían a épocas de memorias estudiantiles. Así que reservo un deber con todos los referidos en este
relato, con la más rigurosa de las reservas, no sea que algún sepulturero fenicio, pretenda enmendar alguna
falta con su amo. Pues ahora con la distancia de la realidad de este nicho humano, desempeñó como mero
asistente de vuestros sentidos, en un período
que es relativo y además referente a hechos comunes, a una lista de mujeres que cedieron sus intenciones,
derechos y privilegios de su propiedad, el día que entraron en mi casa. Así que robando por sueño lo que la
noche profita a mi sombra, poseo sus pensamientos, e incluso su sangre con la mayor implicación posible. La
muerte.
Sin olvidar vuestra apetencia de aventuras y deseos, que se relatan además casi fielmente en todos los casos,
sea que no coincida ésta con su señoría, que relata desde su pobreza y soledad la ansiada libertad, que todas
estas zorras, persiguen en cada esquina, como si se tratase de meadas de fieras en celo, sin obligaciones a
entendimiento y que rondan las calles de estos inocentes viajantes.
Mi juventud no se esfumó ante farolas y copas de vino, sino en los ojos de los mismos deseos, y anhelos de mi
familia. Ese espacio que normalmente deberíamos compartir cuando usamos un teléfono, máquina de escribir,
celular o navegamos por el espacio virtual sujetado por diez princesas, que uno conoce como a una esposa a
una distancia moral, donde compartes con las esposas de tus hijos, sea viajando por un continente de diez
naciones en sudamérica, manejando tu mercedes conectado a tus redes sociales o un poco más allá, donde no
fuimos conscientes, que fuimos espectadores de otro tipo de ritos, ante un mar que, reflejaba hermosas playas,
habiendo sido el sol al que mirabamos, pero sin haber perdido el equilibrio a una tienda o toda vida, metidos
en caravanas de mercaderes con siete vendas a las colinas de las hermanas a un mundo y no a que veíamos
entre mundos, sea paseando en carros o en el bolsillo, de las mismas miserias a vivir en entre las edades
medias, como electrodomésticos a cables y no a baterías, que como las puertas, siempre daban problemas,
salvo para los del primer mundo satelital, viviendo detrás de córneas y guerreando la obsolescencia a el
anterior.
Con esta realidad refiero mi acaudalada desdicha que desmadejo antes de dejar la tierra y subir a la internet,
viniendo de las tierras del fuego, donde no había espejos al espacio, como televisores usadas como velas y las
de ahora, que ya no serán, carpas atlantes a sujetarse a las cosas y generar un abismo neardental, que genera
un falso vuelo a la nueva identidad de las cornamentas o isla de mujeres, a mapas o tierras cúbicas, que
ocultaban mi secreto, sujetado a la salud y la ignorancia entre todos, los sin madre o padre, dejados como
carnada, mientras nos atienden con servicios y enfermedades a telepatias televisivas o de cómicos de
cenicientas, llamadas hijas del diablo, que antes de iniciar este viaje a la deriva, mostraron, las penas y
supuestos pecados antediluvianos, de los que estudiantes ahogados en vasos de agua. Podría decir que fui
acaudalado. Acaudalado en amigos, acaudalado en años, acaudalado en lo laboral y en mujeres. De origen
europeo, nacido en tierras lejanas, criado en una isla o burbuja rodeada de aguas, mares, montañas, e
inundado en palabras vivas. Quizás hasta los veintitrés, el día que empecé a perder parte de la vida de forma
violenta, hasta conservar un trece por ciento, que disimulo como si me habitase un demonio, testigo de culpas
ajenas. Nadie conoce mi ceguera. Vivía alejado de toda idea ajena, pues las deudas mías, no fueron por
obligación tributaria. Las mías, se sumaron en miradas y sensaciones de nunca jamás, como lluvia de
hamburguesas invitadas a una cena de fideos con croquetas, como manchas de tomate en blancos manteles y
acabar viviendo entre lavanderas, sin recuerdos o conciencia, que sustituyen, la idea de dios, escondiendo el
cuerpo del delito, que se pierde como la virtud o la salud a las costas de moros o telecomunicaciones, donde no
se percibe el tiempo, salvo partes o multas meteorológicas, donde mueren y renacen las cumbres borrascosas,
tras fumarselo a uno, escondidos en la niebla de lo inhumano, donde ellas, como en una carpa de traficantes
de caspa de melenas de mechas a medio acabar acaban, siendo la costilla de las eva a modo de cama turca y no
la cámara mortuoria del general de carabineros, para impedir, le impriman un traje sin espina de asaditos al
palo o niños envueltos en casas d e abuelas pasapalabras o de hilar y tejer a la contra de la costilla de Adán,
que habita entre la cuarta y la quinta dimensión a eso tenido o estudiado, sujetado por el título de madres
putativas de todo mal nacido, salvo la cadena nacional, la que es, el hueso lanzada a un entierro, donde es
imposible vestir a un muerto, sin piel como muslo de pollo, que se usa de poncho, para que nadie se mire o se
oiga ante eso alejado desde la juventud a eso tenido, a niños y niñas salvajes, obligados a quedarse en casas,
donde se envejecen, esperando heredar la cama, intercambiando la plata o la sal, siendo la vida o la
inmortalidad a un pseudo sueño lucido algo más complejo, que estar preparados, para hacerle la contra a dios
o la empresa inmortal, a modo de israelitas, encadenados y ardiendo a distancias de cumpleaños o carretera,
que se curva y envejece a moños de amigos, a eso imposible de demostrar, y si llegamos a una nueva
distancia, o el mar o la gran cámara con forma de mar o de sol, se queda quieta e inmovil, para poder vernos
subir a la nueva ciudad a eso, que realmente no recordamos, salvo las tetas de la loba, que vive seis años
enterrada para no perder sus finos modales, hasta la fecha señalada, mirando al Edén o paraíso perdido, de eso
que no fue cierto, y sea combustible fósil para hundir el mundo viejo y permita la transformación, a en un
mundo de continentes, sin perder la primera rueca, a chantajear a la tecnología, como adoradores del fuego, si
eso existe. Pues este será el sentimiento, fue la despedida inocente al que fue mi último amor primaveral, pues
la tierra no se mueve como tampoco lo hace internet, sino luz que separa las aguas como velas enterradas, el
hambre, las matanzas, los espejos, la publicidad, la pubertad o adolescencia de la sonrisa mora, donde vivimos
de la sabiduría tipo eva y la medicina, para esconder, eso lanzado como saeta ante la falacia de la psicología en
el harén de los santos, o hermano tenido, si eso fue cierto, que aquí, no es una condición, salvo la paciencia a
los mismos. La infancia o el fin de la maldición.
Por lo tanto he de reconocer que me posee una ceguera, que me guía como cartas esculpidas en el infierno. El
trece. La muerte que precede a la vida. La resurrección de un mal hasta entonces imposible, la ausencia o
imposibilidad de la cata de vinos a enterramiento universal, salvo para que que no tenía espíritu o cuerpo
visible y que al conseguir materializarse como los del cuerpo del delito, que ahora viven en las nubes a eso no
tenido. Corazón ante la naturaleza humana o animal, usada como siete cabezas o sistema digestivo,
imposibilitados de comprar o catar eso no comprado o no vendido, salvo, parecerse, al que, defiende eso que
se transforma en la nueva esposa, que acabara disfrutando de eso robado a las malas y no ser un nombre
prófugo a cosas y actitudes, del que nos reúne a la gran batalla, no habiendo mar al que poder mirar, salvo huir
a sus casas o meterse en tiendas de sodoma y gomorra
Puede que por la ignorancia la soltería impuesta a ser amante, no sepa definir bien eso, que esa entidad, borro
del libro de la vida y nos deja, este relato vivo, donde, aún me atrevería a asegurar que la muerte es muy
galena, mira pero no toca, la tocaran
los ojos de los otros o los escarabajos. Aunque la muerte me vino a despertar, una
mañana de domingo, mientras curioseaba un gran charco de sangre. Tras mirar ese obsceno pero fresco
recuerdo y dispuesto regresar a mis infantiles deseos, esperando en una esquina, alcancé a ver al conductor
uniformado, que cambió el rumbo, al que no le quite la mirada, hasta el último segundo, el que como
hipnotizado por mi mirada, se dirigía desde el centro de una amplia calle directo hacia dos niños preparados
para cruzar la misma, para finalmente arremeter contra una acequia desde la que se pudieron escuchaban
ruidos y escándalo de piezas, que saltaban por los aires. Recuerdo la maniobra, recuerdo haberlo levantado a el
que comparte el nombre en esa esquina, que podemos recorrer, con el golpe del ratón, aunque no veremos el
charco de sangre del día anterior. Así, descubrí estas cosas. En una esquina ensangrentada por un anónimo
charco, más
las vidas de dos hermanos mellizos o gemelos de trece, camino a la casa de nunca jamás. Pues al correr a pedir
auxilio y entrar al dormitorio de los padres de la patria, fue imposible despertarlos. O miremos con los ojos de
la muerte en uno de los dos otra vez, pero con siete. Jugando a la pelota, corre uno a buscarla treinta metros y
al recogerla, no puede dejar de poner sus ojos en un señor que baja de un escarabajo rojo, que lleva su placa
cubierta con un paño color naranja a modo de esconder la misma, pero que también señala el color de los
dragones, cosa que a esas distancias, un joven de de trece o a el tercer a eso que uno que nace a profecía,
hereda. La tierra, de los que no la no perciben, como no perciben, el hoyo, que ella, jamás se ve, salvo, el de los
huecos, por no tener derecho a eso, de tipo normal, como enfermo humanoide, incapaz, de vivir en casas,
salvo a sus pellejuda al derecho a la propiedad de esas imágenes, a la distancia, donde, esas zorras, se
transforman en lobas peligrosas a eso negociado, siendo maleficio a las dos bestias y uno, que vi subir, o que
me quiere, diría ese personaje, del joe black a una polola en el más allá de los detrás del muro a eso picante
por ordinario a ser roca o arena y el, holograma, que engaña a los, que se había imaginado o bala para el turco,
que uno podría observar dentro de una tele oi casa y no a ser el pin y pon de los aletazos a la hermana tenista,
encarcelada, por violencia domotica, a él, que cuando, se mira, se abalanza o acaso no sabe, quién soy o es el a
el y no negociar, la demostración, de la existencia de dios, a cámara de video o caja negra a mi corazón. A ese
error del violador eras tu, a matucana y la casa de tu puerta por si camina, uno delante de él o poder visionar,
el video, de la cámara negra esa a su corazón y oirle a el ritmo cardiaco, de uno, que va a morir, por lo que al
seguir, la escena, con ojos de eso tenido, vería como ese señor, sale por la puerta del copiloto, con su miembro
totalmente erecto y que está como absorto en otro mundo, no diciendo nada, mientras el joven regresa,
pasando delante, donde alcanza a observar, un cuerpo de colegiala aparentemente inconsciente estirada en el
asiento posterior. Sin más que esa foto que guardar y sin daños, pues no alcanzo a ver la otra escena, como
ave, que huye antes del delito y es cegada, su inmortalidad, para, vivir de esos delitos, que marcan un tiempo,
fuera del tiempo natural, donde ya no hay emocionales. Pues, la muerte, se queda quieta e inmovil.
Posiblemente queda impresa en esos inocentes instantes, que son algo más que los ojos de ese pasante
regular, que fue a recoger una pelota en una de las calles más caras. O si viajamos más en vuestros sentidos,
ponemos a esos dos hermanos, con cinco años, donde uno sería como inmortal a el efecto de estar rodeados
de un remolino, en el que uno puede observar, la vida, como si estuviese quieta. Jugando ahí. En un jardín de
una gran casa a orillas del embarcadero. Cuando uno se cae al río, empujado por el otro, donde se hace un
corte en la barbilla y que con los años la ve a otros sucesos familiares o en sueños, donde lo verá ser, sujetado
por mama, entrando a esa primera, casa, que luego, serán todas o que acaba ardiendo y, que podríamos ver
como plaga o esas marcas, hacen nuestras desgracias, a la que unos le ponen límite, para estar encarcelados o
andar en busca y captura, si me entienden, por no invertir en tecnología alegaba un dragón años después, por
no conquistar el mundo, a gobernarlo en las rocas o las arenas. Señalo este detalle, pues casi mil años después,
sentí que me enfrentaría a otra edad media y es una cosa que no se va a dar, según lleva impresa este celular,
mundo, casa o entrada a la no le tengan miedo a mirar en el notebook. Por lo que la vida empezó a devolverme
lo que era mío. El acuerdo entre el que escribe y el que oye las que fueron las aventuras de Gabriel, que
empiezan a tomar forma o conciencia, en la medida que va siendo guiado por tres musas, que son miles. Es ahí
que me veo como un inocente más, leyendo para pasar el tiempo, pues si la vida me condujo, fui yo quien se
resistió. Así se imprimirá esta, como la vida de los otros. Reseña que sale como esculpida de el libro de los
muertos, que me deja muy cerca de creer, que no somos más que eso que llevamos con orgullo, de generación
en generación, el apellido de alguien, que realmente es casi nada, que está siendo conducido, para ser juzgado
por sus actos, de toda una serie de vidas simultáneas, que como un nombre puro y sin edades medias, que
serían, los apellidos o las emociones, de un trompo, que al detenerse, no recordara, nada coherente, hasta,
renacer y volver a hacerlo, una vez, haya, superado, ese valle inexplicable, que por ahora solo se puede
superar, a través de las tecnologías, que no paren noche o velas rosas, que básicamente, resumen el más
preciado de los bienes. No morir nunca, gracias a un
derecho divino, en un plano o tiempo que sirve para conducir o mantener, eso que nos habita. La inmortalidad
ajena. Es ahí cuando relató esta historia de terceras, no como la muerte, sino como trece ciegos, que no están,
pero que habitan en los ojos de
vuestras mercedes, sin dolores, más que los deseos, e incluso relatar, los más ajenos que propios, de tiempos
pasados, para permitir el sueño temprano de la noche. Para iluminar alguna alma de hermosos ojos y bello
cuerpo, para verla dormir y quizás, poder acercarla como amante para casarse con ella y tener un hijo, bajo los
hechizos de mi fugaz sombra al más allá, como diría un santo, ya sin posibilidades o deseos de olvidar eso
compartido, que fue intervenido, para ser familia a las macanudas de la casa de enfrente, incluso no estando
[Link] esas fechas, en las que ya no me encontraba en los calendarios de ningún joven de mediana
educación, trataba de escapar de los años que se suceden en las páginas siguientes, donde ya no tuve tiempo
de nada, más que compartir estas, en este entierro en el infierno, que sepultará mi futuro, pasado, incluido las
monedas, pues me sumí en una realidad, que me tuvo suficientemente limitado, como para casi no encontrar
salida dentro de una realidad plausible. Así que trataré de resumir los acontecimientos de este diario de
Ángeles, que serán datos de lo que era mío o lo que estaba siendo causado por algún exceso mío, que fuese
como consecuencia de algún acto, que se relacione con algún experimento laboral o simplemente causa de la
que debía de ser considerada como un mal menor, en toda esta situación, siendo además extranjero, cosa no
fácil. Pues lograr que mis anhelos se concreten, se hizo insoportable. Así que siendo breve y seco, refiero una
introducción anímica y situacional, antes de envilecerme con todos los personajes, que se adhieren a estas
zorras del infierno, que desean trascender en este relato. Por lo demás, lo inició en una situación de pobreza
límite como voluntario de este infierno, pues los límites habían hecho mella en mi situación física, incluso
habiendo tenido que optar, como realidad social, recurrir a los servicios sociales, que se encargaron por un
período, el allanar, mi integración en la sociedad local, la que además se hizo eterna, pues nunca dejó entrever,
algún atisbo de finalización. Por lo que tuve que armarme de paciencia y comprensión ante una serie de
hechos, que en estas tierras de antigua fe cristiana, que no iba a poner en duda, sino más bien obligarme a
tomar una postura enfermiza, por las absolutamente extrañas, circunstancias compartidas. Por lo que decidí
optar por realizar una cura de alguna enfermedad, contraída en estos límites de tierras africanas. Fiebres que
sufrimos como consecuencia de la ansiedad diaria, que sabía, se daban en situaciones límites. Algo así como
esos síndromes inespecíficos, que solo se relacionan a períodos de guerras o migraciones. Por lo que mi
cotidiana vida se enmarco en caminar hasta ese comedor, siempre con los minutos indispensables de verme
comido, para volver a la cotidianidad de la vida colectiva, que además estaba inserta en un ambiente de
constantes viajeros, que bajaban de grandes buques fantasmas, que atracaban casi todo el año, dando una
curiosa imagen a esta enrarecida ciudad, que secretamente, es conocida por tener además, una tradición de
constantes viajeros, que no tardan en redescubrir, lo que puede ser una primera referencia, de las llanuras que
se extienden, desde la puerta de Europa, hasta el antiguo oriente. Pues con este referente, enfrentaba ya hace
meses retener el motivo de mi permanencia aquí, la que podría haber seguido, como la vida de otro trabajador
especializado, pero que lentamente fue siendo engullido por la historia y las costumbres, como si solo se
tratase de una permanente cena. Cena que preferí alargar, desde que empecé a hacer uso de los mismos
servicios, que mi persona atraía. Mi insólita situación, que era meramente tangencial. Pues no era el prototipo
de inmigrante o transeúnte iniciado ya el siglo veintiuno. Realmente no era más que un mero número en el
calendario, salvo por la sensación de estar rodeado permanentemente de personajes, que se representan con
la fuerza de épocas, en las que la propiedad de nuestras cabezas, podía pasar a manos de cualquiera, en
cualquier momento. Amén de esta monotonía histórica, en la que la pobreza, e inmigración, presentes aquí
mismo, dejaron reflejar nada más que tediosas actividades, que encierran solo banalidades o absurdas ideas de
ser una especie de doncella retenida, por algún sultán, de quien sabe, que desierto occidental. Comparto
habitualmente por estas fechas, con amigos, que parecen no tener tiempo ni historia y que con un latín pos
moderno, mantenemos una comunicación, como si todos fuéramos prisioneros de alguna guerra en Turquía.
Todos estos pensamientos se mezclaban casi imperceptiblemente, cuando decidí salir de casa. Pues debía
entrar en la rutina que sostenía esta dialéctica existencial. Decidí ir a revisar mi correo electrónico, ya que no
eran muy generosos con los ordenadores disponibles, en la biblioteca que frecuentaba y no deseaba esperar
mucho más de lo necesario. Era una mañana primaveral, fresca y de cielos despejados. Junto al vuelo de
Bencejos las que serían mi mejor compañía. Ellas siempre presentes como pequeños milagros, quizás
sabedoras de mi habitual rutina, que por extraño que fuera, eran mi mejor reloj. El entorno que veían mis ojos,
no indicaba nada nuevo, así que una vez terminado mi tiempo y después de responder un mezquino correo,
intente destinar el mínimo de tiempo a la rutina diaria, para centrar mi atención, en corregir un texto a medio
escribir. Un diario, que iba desarrollando, a medida que transcurrían las semanas. Con este pequeño rito de
costumbres mundanas, que se hacen más imprescindibles en tiempos de espera, destiné unas horas en
ordenar la estructura de la heroína, que tenía por derecho, algo así como un exceso de privilegios. Y ya que
como verán ustedes, esta situación casi infernal, que se me escapaba de las manos, no es sólo un sueño. Esta
mi heroína, venida de Europa se cuela desde esta página, que casi se funde, en el final de los tiempos como
condición de su autora, que desea que su familiaridad, sea tratada de forma anónima. Esto me tiene
completamente alejado de mi vida cotidiana, pues desde la propuesta de relatar en casi tercera persona, los
sueños compartidos, que también siento por ella. Por lo que deberé además, mantener el anonimato, por el
tiempo en el que me sumerjo en este largo trance, que no indicará más que en el servidor, la real aventura, que
resulta al dejar este libro abierto y que como después de una breve siesta, parezca lo que abiertamente, fueron
los sueños reales de Julieta. Que se refieren a una noche oscura, quizás en la calle más fea, vestida con las
peores ropas, que fue el espejo, que se rompió en los ojos que mucho tiempo después, fueron los míos.
Tenía menos de veinte, cumplidos los dieciocho y a pesar de su belleza, la luz que la
iluminaba, reflejaba ser como una pequeña lámpara, donde se reflejaban los espejuelos,
que estaban incrustados, en esos celestes y ajustados pantalones. De pelo rubio y ojos
claros, en cuclillas, en una esquina, donde mi ceguera, abrió la puerta número trece de este hotel invisible.
Bajando yo de la compañía elegida, tras semanas de esperas y ahora, entre insensible y confundido, se ensañó
ante nadie, la sombra ajena, pues ya buscaba cenar una hamburguesa con patatas fritas, acompañada de una
coca cola fría y olvidar la hoja mal escrita, que arrastraba como retrato a medio acabar. Sin pensamientos y sin
deseos tras mi visita concertada, tras ser atrapado por una de las
últimas amantes, del teatro que debía carecer de sangre azul o tal vez el último cliente con sangre real en sus
venas, donde en un amplio cuarto rosa y en una gran cama, una morena con prisas, me había dado a entender,
que Eros, no esperaría a saciarme. Que debía terminar, mientras iba siendo devorado por una serpiente, que
apoyada en el cabecero, desnuda, devoraba sus ajenos deseos, de forma cruel e interesada.
Mi poco interés por entablar recursos le dio el motivo para cobrarse y dejarme escapar.
Bajando la escalera, sin arrepentimientos, vacío, camine de regreso a casa, por viejas calles, apenas iluminadas,
e invadidas por putas negras y chulos, salidos de algún rito satánico. Fue al regresar en una de esas esquinas, o
fue donde giré la cabeza inconscientemente, para detectar el engaño de esta noche en una hermosa joven en
cuclillas, que en medio de la calle, con mi cuerpo y esos deseos de alimentarse de mejor forma, cuando sin ser
llamado y sin deseos en la sangre, más que en la mirada oculta, volví sobre mí y me afrente a ese espejismo,
conducido por algo más que mis ojos o mis planes nocturnos. Ella reaccionó como si le hubiera interrumpido
algún pensamiento, mientras intenté no tropezar conmigo. Mirando de reojo y con la mente puesta en mi
desgracia, deje de envanecerse mirando sus reflejos y opte de forma instintiva, retomar de rumbo y volver con
algo en las manos, que no fuese un preservativo usado en mi mente. Me acerque a un Burguer King a comprar
una flor y conservar algo más digno de mí, pues ya la noche era demasiado larga. Así, contemplando la calle
que se desaparecía a mis espaldas, fui a retirar dinero al cajero más cercano, para restringir mi ansiedad. Pero
sin haberlo deseado, ya estaba siendo víctima de mi inocencia o de la deseada ceguera, pues no era consciente
aun, que este acto se transformaría en uno de los detalles, que posteriormente recordaría, como esos, que son
absolutamente inútiles, teniendo realmente tan pocas posibilidades, de sostener los vicios diurnos o nocturnos,
de esas esquinas o de cualquier otra y no tentar mi suerte, con inútiles excusas. Por lo que opte por comprarle
una bolsa de patatas fritas, para no ser un simple cliente más. Cuando regresaba por esa oscura calle, sereno y
con mi secreto como erróneo derecho, a poder seducir la noche, y sacarla a pasear.
Pues refiero los hechos más de esta noche, de esta mi frescura, que no es más que una sutil aventura
histriónica, que rechaza toda comparación, pero que se funde en esta
paralela, que se excava al iniciar la noche, incluso respetando la rutina del escritor, quien
ha de diseccionar las pesadas emociones de estos folios angelicales, mientras realiza un trabajo de terceras,
que saben efectivamente, lo que queda sellado en cada letra del tiempo compartido. Que transcurre en
palabras susurradas en un soplo sin aliento.
Por lo que sin ansiedades al ir desmadejando esta calle de abril, retengo esta imagen.
Con mis dedos y mis labios tocados por la sal prohibida y a la sombra de una farola pérdida, cegado por viejos
edificios y una calle desierta, enfrenté la noche entre lentos coches que la recorrían lujuriosamente, buscando
entre miradas, para dejarse vencer en ese ambiente lúgubre, con la única intención de retener imágenes, como
vampiros buscando sangre fresca. En ese instante, también la abordé ofreciéndole compartir su tiempo, con mi
manoseada bolsa de patatas fritas. Sonriendo irónicamente, como criticando o intuyendo mis deseos y mi
estrategia. Como censurando la previa cata, alargó la mano y probó una. Tras una breve pausa y lo poco
habitual de la situación, intente ganar tiempo con la excusa del dinero, por digamos, su compañía.
El dinero esa noche no era más que un medio para poder alargar el tiempo de aquella noche. Si tú no tienes
dinero, poder volver mañana dijo, Seguro yo estaré aquí.
¿A qué hora puedo venir? Si, venir a las doce, yo estaré aquí. Bien. Mañana nos vemos
a las doce. Mostrando desinterés y suficiencia, quedé confundido entre amistad, atracción mutua, o belleza
exuberante para estas tierras. Pero no podía envanecerse. El tiempo en esa esquina no tenía tiempo. Sin insistir
y sin esperar un segundo más, me retiré entusiasmado ante algo que mareaba. Acompañado con un último
hasta mañana, correspondido por su relajada sonrisa, que se quedó ahí, en cuclillas, en esa esquina de mujeres
de negra piel y poca ropa, en compañía de otra chica, que entre apoyada en una persiana o media dormida,
hacía de compañía.
Ella no había tenido prisa por sacarme el dinero ni arrepentimiento. Tenía la extraña sensación de sentirse
única. Y como esperando a que pase la noche, algo le iluminó la mirada. Quizás el destino le reservaba una
sorpresa mañana a media noche ese despistado transeúnte la sujetase y así poder soportar de mejor forma, la
frialdad de su lejana condena. Julieta estaba fría de esperar y aquella noche solo tenía la compañía de una
calle. La interminable espera que le aguardaba para irse a dormir todo el día. Por lo que después de terminar
de comerse la bolsa de patatas, se quedó pensando en su encuentro, encendiendo un cigarrillo, sin dejar de
sujetar eso, que le permitía no dejar de ser, algo más que otra fantasía de tanto mirón, que buscaba, despojar,
de eso, que ella atesoraba y que la hacía brillar, ante la marea nocturna, que sabía, necesitaba cambiarle el
destino, como a todo mal nacido lo que le daba esa extraña sensación, de saberse que no estaba sola.
Han transcurrido muchos años, desde esa noche y aun cuando estudió los bocetos,
escritos de una anónima relatora, retengo más que un deseo sensual, por lo que relatar esto, es casi
formalidad, tras años ya en una ciudad, que se caía en aburrimiento.
Una ciudad europea, musulmana, que no fue fácil abordar. Una ciudad que escapaba a casi cualquier
estructura moderna. Y como escuchando el viento, en un mundo, o
como en un abrir y cerrar de ojos, que intentan retener una imagen, me dirijo a mi domicilio. Pues esos
tiempos nocturnos destinados a viajeros como marinos, prostitutas, que siempre están disponibles, eran poco
naturales para mí. Por lo que me encontraba subiendo por mis escaleras, cuando me crucé con una vecina, que
miro mi persona como recriminando mentalmente, mis pocas ganas de darle alguna pista, o mi opinión sobre
cualquier aspecto personal, ya que estaba decidido a mantenerme en esa categoría de joven extranjero, de
pocas palabras. Su curiosidad de saber cuáles serían mis sueños, en el inmueble, que ella habitaba también, fue
siempre el último recurso. Consciente ella de que estos extranjeros, disponen habitualmente de recursos
limitados, lo que la hacía parecer, una mujer vieja y amargada. Con ese recibimiento, me entregué a mis
pensamientos, que estaban bastante enfrentados con la dialéctica y la costumbre,
pues no tenía referencia en mi pasado, incluido los años vividos en el extranjero, durante
largos períodos de mi vida. Además en mi mente rondaba el desencuentro amoroso de mi noche anterior. La
página nombrada que deseaba ser escrita. Por lo demás el otro tanto de inquilinos, no tenían costumbre de
entablar dialéctica por el tema de las cercanías. Tema difícil de digerir, pues es habitual, en estas tierras,
gritarse todas las cosas, desde el patio interior, por lo que no terminas más que conociendo los dolores de las
partes. Es en esta realidad que mi personaje, trataba de esconderse, de trascender del calendario y me
transporta otra vez a esta ciudad, donde mis ojos aún se fundían en una cotidianidad conocida, cuando a la
noche siguiente, al dar las campanadas de media noche, me enfilaba a una cita con una mujer, que sabía más
que mi sombra y yo juntos. Solo me preocupaba si estaría esperando, algo bastante poco probable, además
creí que la impresión que le cause no dejó mucho a la imaginación. Un cigarrillo que se me terminaba en la
boca y tratando de no revelar demasiado la intención, que me sostenía, caminé dirección a esa oscura calle,
observando con atención. Pero no tuve que forzar mucho la necesidad, Estaba ahí, en cuclillas, en la misma
esquina, con la luz de la noche anterior, acompañada de una chica alta, rubia y delgada. Al intuir mi cercanía,
cruzamos la mirada y dio unos pasos hacia mí. Una cita concertada en,
en la que ambos sabíamos, no teníamos tiempo para la seducción. Por lo que realmente
deje que mis instintos guiaran mi cita ¿Tienes el dinero? Si. Al tomarlo me pidió que la
acompañase, sin decir nada más. Nos acercamos a un hostal de una estrella. Sin luz en su amplio portal y
esperando que abrieran la puerta, recuerdo una sonrisa de complicidad. Tomo mi mano y guió mis pasos
por una amplia y antigua escalera hasta llegar a la primera planta, donde un hombre en camiseta, mal afeitado
y de pocas palabras, abrió la puerta de una habitación, iluminada por una pequeña lámpara, que refleja casi la
misma luz, que entraba por una hermosa ventana que daba a una oscura calle. El cuarto con dos camas en
paralelo y un lavamanos empotrado en una pared del dormitorio, fueron los testigos. Pues protegidos por esa
tenue y agradable claridad no decíamos nada. Su idioma nativo, estaba demasiado lejos de mi expresión
verbal. Si. Se comportaba de forma natural, mientras yo sin ojos, ni ardientes deseos por ver su hermoso
cuerpo desnudo, centré mi vista en la ventana, estando aún en pie. Casi como ausente por segundos, que al
girar sobre mí, la vi. Desnuda y en ropa interior, mientras doblaba cuidadosamente cada una de sus prendas,
motivada por algo que aun no entendía, Como si fuese la mirada de niños o algún Ángel santo, incapaces de ver
pobreza medida en otra moneda, que no sea una referencia al ver a una sirvienta, a la esclava del amo o nunca
su propia sombra. Solo ante sus pequeños, pero bien formados pechos, su cuerpo desnudo, su mayoría de
edad, el alma que me acompañaba, y conmovido por su belleza, enfrentados los dos en una cama. A los pocos
minutos, fui sobresaltado por unos violentos golpes en la puerta. Reaccionó alertada por pensamientos ajenos.
Y me dice. Si tú quiere mi compañía debe pagar más dinero al hombre o problemas. Si. Claro. Saque un billete y
ella entreabriendo la puerta entrega el dinero. Nos quedan solo diez minutos. El supuesto señor que velaba por
cronometrar el tiempo, quedó en el pasado. Julieta con su alegre y natural sonrisa, o el arte de una joven
cortesana. Y sin saberlo me permitió retener una imagen, Sintiéndome transportado a un mundo exótico, en el
que se tenía derecho a mirar y no disfrutar de los deseos, sino más bien contar segundos, que se perdían en
toda su realidad. Nos levantamos como si todo transcurriese con prisas, acercándose al lavamanos y como una
gata, se sentó apoyando un pie en el suelo y a espaldas al espejo que no había, se orino, como la recuerdo.
Delgada, espigada y fresca, orinando, casi contagiándose las ganas, que retuve al no haber un aseo disponible.
Como la vieron mis ojos, desnuda, rubia y de cuerpo blanco, como un destello, que aún retengo, se bajaba el
telón, implorandome ella para que me vistiese, en este acto no consumado. Tu vestir, tu vestir, por favor tu
rápido, decía con su acento ruso. Ya me veía acosado por el gorila de esta habitación. No tenía más que
seguirla con mis ojos para finalmente recorrer el pasillo y enfrentar la escalera casi a oscuras y salir a esa
esquina nuevamente. Aun en los treinta, tentando mi muerte, pero joven e inocente en mi conocimiento de la
noche, tuve en ese momento, una sensación de ser víctima de sus victimarios o ser víctima de mis aprensiones,
en lo referente a una entrega carnal. Por lo demás, hay calles imposibles de financiar. Regrese a casa a dormir
si cabe. Ella regresó a su rutina, dejando en el pasado el temor por saber quién había sido su extraño visitante.
Otro ser romántico mordido bajo la luna. Para ella las calles ya estaban llenas de clientes que esperaban.
Señores junto a mujeres negras, que reían, mientras regateaban precios, en un extraño lenguaje de gestos y
gritos. Cuando llegó uno de esos coches que siempre dan problemas. Esos caros y llenos de sorpresas. Un
deportivo que se detiene en la esquina casi como predestinado para que Julieta, la que se levantó abordandolo
por asalto. Ya en el semáforo y en compañía, dejó sola una vez más, a su clientela, desapareciendo por la
avenida que daba al puerto, mirando con cierta desconfianza a su conductor. Solo llevaba tres semanas en este
mundo, víctima de algo de su pasado. Algo que conocía ella. Sus lágrimas y dolor de la injusticia de un centro
de rehabilitación a la que sus padres pagaron una estancia segura, de la cual terminó fugándose. Escapar y
entrar en el único camino al que la vendieron en esta ciudad. Con su mente concentrada en su trabajo, ajena a
lo que representaba, no temía ni a la noche más oscura. Mientras su amiga Sasha apoyada en una persiana y
medio oculta tras los automóviles estacionados, escondía su atractivo como mejor sabía, fumando un cigarrillo
tras otro, con esa rara identidad, que rodea la noche o el día de una ciudad anónima, sin tener la posibilidad de
conocerla, y con la nostalgia, tras haber traspasado, las inocentes barreras invisibles, sin considerar que no era
un país para sueños. En mi apartamento ya. Solo con el deseo de reflejar esa noche en mi amplio sueño, como
compromiso con un tiempo ajeno. Ordenar la noche antes de velar la cama ajena, encendiendo unas velas,
para golpear a oscuras mi antigua máquina de escribir. Resumir la sensación de mi capítulo anterior y hacerle
justicia al tiempo, pues ya entre rutina y fantasía, se mezclaban los tiempos, por lo que dedique mi mayor
interés, en dejar impreso un folio para que mis ciegos ojos, reflejaran mi paseo de la mano de algo que definiría
como una de las noches más bellas, quedando impresa así. El mismo destino, como pago del cielo se mostró
esa misma noche, en una foto de otro mundo, en una oscura esquina. Rodeadas de putas negras, sentadas en
la calle más triste, se presentaron ante mí, sin haberse insinuado, la soledad y la pobreza. Tan bien pintadas,
tan grande el misterio, que me lo llevé a casa. Delgadas, delgadas como en pasarelas, blancas y altos tacones.
Dos rubias en cuclillas en esa esquina, vestidas como princesas que se esconden, se mostraban ante mí,
vestidas con sus peores ropas. Era más soportable, que lo que el mundo me mostraba. Dos días después,
compartimos vivienda los tres. Dos habitaciones. Dos camas grandes, un salón común, la cocina y el cuarto de
baño, fueron testigos, de que nunca dormimos juntos. Que permití, seguir su destino como si fuese un
observador, de un mundo que desconocía y que ellas me ocultaban, como cuando se encerraban al cerrar la
puerta, del que fue algo más que un cuarto de baño. Cómplice e inocente, tardé mucho tiempo en conocer el
secreto que se escondía detrás de esa blanca puerta. Trabajando toda la noche, regresaban de mañana,
cansadas pero de buen humor. Durante un rato se sentaban a conversar con nadie, quien las esperaba, para
compartir unos minutos de vida. La vida de mis ojos. Que eran los encargados de volverlas a la realidad. El
encargo, que nunca rechace, pues como cómplice de su tragedia, me transforme en un ser imprescindible.
Mantenerlas vivas. Lo que eché de menos, eran los minutos en que éramos tres en el gran sofá del salón. Pues
a las pocas semanas y tras comprobar que no era lujuria carnal lo que me animaba, empezamos a conversar
algo, en un castellano muy elemental. Por un tiempo eran libres y como si fuese un hermano, competían por
limpiar mi espalda, como si aseasen la sombra mía. Sacha, se sentaba sobre mi espalda en ropa interior y
delicadamente, iba recorriendo con sus hábiles dedos, alguna impureza. Ella a espaldas mías, y con una aguja,
recorría, sin que me diera cuenta, cada rincón, sin que yo notara la diferencia. Incluso, cuando me percate de
su arte con las agujas, me decía. No aguja, tranqui. Y continuaba, escondiendo esa herramienta quirúrgica
como acto de brujería. Julieta, quien nunca dejó de ser menos o eso quiso demostrar. Subida, también a mi
espalda, y carente de cualquier utensilio, más que sus afiladas uñas, me hacía gritar su nombre cada pocos
segundos !Julieeeeeta¡ El arte de dejar sus marcas en la espalda de nunca supe quien. Primero una y luego la
otra, antes de que se entregasen al sueño de todo un día para despertar, ya entrada la noche. Cómo extrañé
ese tiempo en el que estábamos vivos y enteros. Inocentes del final de estas tres condenas, que nunca dejamos
de cumplir. Aun trabajando de director de una sucursal, me centraba en la consecución de mis objetivos
diurnos, hasta que por injusticias laborales, siendo según argumentaron, el mejor pagado, resulte ser el más
ruin de los empleados. Paseando de abogado en abogado, buscando justicia en el harem invisible. Ese que
tenía ya contadas sus monedas. Argumento para ser definitivamente, absorbido por estas sombras de mis
llanuras, donde como decía antes, no se pagan pecados. Debería olvidar. Si. Debería olvidar Pero mi primera
noche, velando a escondidas las noches, donde yo mismo, sobrevole. Julieta, con el pelo suelto, y besando en
la mejilla a un alto joven de color, a las puertas de ese hostal, donde busqué el amor más doloroso. Comprendí
mejor qué era el amor en esas sucias calles. Mientras Sacha conversaba con un cliente, subida en un coche de
placas extranjeras. Y como pago del cielo, ambas me descubren. En ese segundo eterno, los tres nos
desnudamos, como si hubieran descubierto sus secretos. Se hizo un espacio donde el tiempo se detuvo. Como
esperando una respuesta que fuese digerible para todos. Julieta se encaminó hacia mí persona. Sacha casi
como intuyendo mi shock, se apresuró a intervenir. Julieta se enfrentó a mi sombra y frunciendo su ceño, dice
¡Como tú venir aquí¡ Tú nunca debes venir a la calle donde trabajar¡ Conmovido, desolado y sin saber cómo
reaccionar ante la realidad, no dije nada. Julieta, frunciendo el entrecejo, tiró el resto de un cigarrillo que
fumaba y solo atiné a regresar por el mismo camino que había recorrido. Olvidándome incluso de la barra
cubana, donde escondían la obra mayor. Cuando giré mi cabeza instintivamente, vi a Sacha abrazando a Julieta.
Enfermo de dolor. Ese dolor ajeno que invade algunas almas junto con las lágrimas, que rara vez solían
aparecer en mi cara. Camine lento ajeno a las miradas, caminé, con el dolor de la sociedad, el dolor mío, el
dolor de los cristianos, viendo como dos jóvenes, se morían en esa esquina sin testigos y sin remedio. Solo y
asolado por tanto dolor ajeno solo atine en mi estado de shock a caminar como hipnotizado, hasta las puertas
de la catedral, donde llore desconsolado. Sin testigos como el dolor que me invadía. Dejando una marca más,
en esa antigua y hermosa bóveda de dios, de cerradas puertas, sorda de tanto repicar de campanas y ciega de
tantos pecados escondidos. A oscuras y sin testigos, me quedé el tiempo suficiente como para confirmar que
dios estaba impedido y que mi única opción era cuidar los restos del universo que vieron mis ojos y sellaron
esas lágrimas derramadas. Regresando ya y como acto inconsciente, me llevé a casa un gran pino que
adornaba una calle. Un enorme tiesto imposible de levantar, que alce y subí las cuatro plantas, después de
llevarlo varias calles. Siguieron pasando las semanas y los meses y fue una rutina el velar las calles, para que me
vieran y supieran que no andaban solas. Ellas, se encargaron de vestirme como demonio a mis espaldas y me
transforme, en ese chulo, que incluso se escondió unos meses en el dolor que las poseía. La droga más dura
tapaba la droga más cruel. El desamor, la insensibilidad y la condena de las sombras de los ojos que evitan
mirar en las esquinas de las hijas del dios al que estamos entregados. Como negando que todos estamos
conectados por un ombligo común, seguí sus pasos, trabajando incluso, para alimentarlas a escondidas. Pues
jamás tenían dinero y nunca vi a ningún chulo que no fuese yo. Jamás por lo demás les pedí dinero, casi no
probaban bocado, no se compraban ropa, y las duchas estaban casi forzadas. Trabajar toda la noche y dormir
todo el día, solo interrumpido por la rutina, de velar por la espalda de nadie. Escondidas en sabores ajenos, que
no guardaban, sino, atesoraban. Secretamente yo mismo no pude evitar caer en mi propia trampa de amor,
pues el altruismo es imposible y jugamos los tres al gato y al ratón en el gran sofá del salón. De la espalda a las
caricias superficiales. Fue el deseo también algo que permitió esta realidad. Sacha cómplice del secreto amor
que sentía por Julieta, pero con la libertad que imperaba en casa, donde no éramos presa ni de la lujuria ni de
placeres pasajeros, liberaba mis deseos, siempre dentro de sus límites. Me transforme en una especie de
hermano menor, que debía ser atendido también. Una familia con reglas y una moral establecida por las
circunstancias. Pues no habíamos elegido esta situación ninguno de los tres. Solo velábamos por mantener
cierta estabilidad. O la que ellas impusieron o la que yo pude sostener. Sacha Ven. Si. Y Sacha me aseaba como
me gustaba que lo hiciera. Era algo que solía hacer con mejor humor que Julieta, aunque ella lo permitía, no
dejaba que nadie fuera mejor amante que ella. Muchas veces fueron las que fuimos interrumpidos, para ser
devorado por sensaciones irrepetibles. Más que besos, me dejaba marcado y me hacían viajar por un cuerpo
desconocido para mí. Así alejaba los escondidos sentimientos de Sacha, entre imposibles deseos, sostenidos en
mis ocultos sentimientos hacia ella. Cuando pedía mas cual enamorado, incluso deseando comprar su cuerpo a
cualquier precio, desnuda y bajo mi cuerpo, como una piedra, me daba a entender que en este rincón del
mundo ella no entregaba su amor a ningún precio. Por lo que nunca conocí su amor carnal, hasta una tarde de
verano, meses después, cuando intentando alejar mis pensamientos sobre una joven que
conocí de forma casual, ellas sabedoras ya de mi atracción por esa mujer, urdieron un plan. Mi secreto y
cautivo amor pasajero que se dedicaba a los tatuajes o mejor dicho, diseñaba máquinas de tatuaje y creaba
diseños imposibles, como los que me enseñó en el portal del edificio, de nombre Sofía. Ella luchaba por dejar
un antiguo vicio, y lo
contenía rechazando tener que compartir el destino de mis compañeras, viviendo en una
habitación de una prostituta local, donde se escondía de todos sus fantasmas, estando
cerca de su condena, para no olvidar el límite que se había impuesto. No muy alta, de pelo crespo y un gracioso
rostro, la encontraba cada mañana o tarde, tocando una pequeña flauta, en las puertas de una iglesia, que la
llenaba de monedas. Enamorada ella o yo de ella, le dije que me la habría llevado a casa. Una noche sonó a la
una de la mañana un ¡Gabriel¡ ¡Gabriel¡ La excusa de diez euros, que Sofía me había pedido prestados para
comprar eso que no deseaba tener cerca y que sirvieron de motivo, para vernos por última vez. Fue entonces
cuando Sacha sabedora de mi necesidad de amor verdadero y consciente del límite de nuestra amistad, me
preparo el más puro de los venenos o perfumes de amor, para alimentar a nadie. Al día siguiente, después de
regresar de trabajar, me propuso intercambiar dinero por la compañía de Julieta. En apariencia sería inútil pues
conocía los límites de la piedra de ese amor imposible
en esta dimensió[Link] ¿Quieres hacer el amor esta tarde? No. Tú sabes. Me vas a engañar otra vez y no me
apetece. No deseaba ser víctima de ella. Gabriel confía en mí, te haré feliz, de verdad. En ese momento Sacha
como celestina del infierno, me entusiasmó como a un niño con un caramelo y al asomarme a la habitación
donde
estaba recostada Julieta, alegre y más bella que nunca. Entre confundido y desconfiado,
me acerqué, mientras Sacha, cerraba la puerta a mis espaldas, gritándole a Julieta. ¡Puta! Fue en esa
habitación, donde aprendí su amor. La pasión, sus besos, su vientre húmedo y cálido, de ese encuentro no
consumado, en la esquina donde la vi, hace tanto tiempo atrás. Encima suyo y besándonos y gimiendo, se
desnudo para mi, enseñando algo irrepetible de contener, como el calor y el roce de su tesoro más preciado.
Gabriel ¿Esto es lo que tú querías? Si. Semanas después me encontré con Sofía y estaba irreconocible. Muy
arreglada y deshidratada, delgada y como ausente. No pude evitar mirar sus manos, que exhiben unas gruesas
venas que afloraba entre joyas, que desfiguraban su anterior juventud que había impreso en esas escalinatas.
Un misterio que se quedó en el olvido como muchas cosas innombrables.
Siguieron transcurriendo los días y las noches, que solía recorrer a solas por esas abandonadas calles de esta
ciudad enrarecida entre odios y cordialidades obligadas. Tierras que aún resuenan a califatos de otra época,
pero que anclada a orillas del mediterráneo, exhiben una placa, que la señalaba como la puerta de Europa.
Invadida de extranjeros y gentes que deambulan para conseguir escapar a su destino, envaneciéndose o
regresando a sus países, por voluntad propia, o expulsados por
la mano que vigila las calles. De esa manera, una mañana, no regresaron a casa ni Julieta, ni Sacha. Tras
esperarlas y salir a por sus señas en las calles donde paseaban di con el dato, que habían sido internadas y
detenidas en la cárcel destinada a expatriar a los extranjeros. Veinte días que se hicieron interminables. Veinte
visitas para mantenerlas ligadas a lo único que creí sostenía lo que les quedaba de realidad y así no
ser absorbida por el derecho del penal sarraceno. Pero no serían los barrotes, la
condena que borraría las marcas de las dos. Las heridas hechas cada vez que Julieta
regresaba de la calle. Marcas que fueron llenando sus piernas de profundas heridas,
como mudos testigos de la negación a ser eso por la que la deseaban juzgar. Lento ritual, que veían mis ojos, de
cómo rompía serenamente brazos y piernas con dolorosas marcas, antes de pasar al cuarto de baño y peinar
lentamente su rubio y hermoso cabello, para volver a la calle. Reflejo que miré a escondidas, viendo como se
transformaba en la más deseada de las piedras. Reflejo que terminaba en profundas marcas de un universo
que guardó el espejo y su reflejo en mis ojos ciegos.
primero y luego a Sacha también, las que aparecen escoltadas por la policía, cubiertas por delgadas mantas,
que las protegían del frío y la humedad del invierno, donde ventanas o calefacción no habían, que Julieta
arrastraba como capa. Julieta¡ no arrastres la manta! le gritaba un policía, mientras se acercaba a la pequeña
sala, donde las pude visitar. Solo esa vez enseñó su risa de adolescente consciente y ajena también a los
barrotes que nos aprisionaban. Así era ella. Libre e inocente. Sin culpas de
esta curva del destino. Alegres de vernos. Tras esas cortas visitas quedaba solo en mi
casa. Desolado como doliente enamorado, tras los veinte días y al borde del dolor más
cruel, incluida la ausencia o el efecto físico tras la falta de las mismas , hasta que cuando las imaginé viajando
como deportadas, aparecieron en casa, junto a varias amigas más, liberadas, de la misma cárcel, quizás, por
poseer dirección fija.
Tres chicas jóvenes que tenían la opción de viajar a otro país donde no seguir siendo acosadas. Tras compartir
unos días, como espectador de ritos ajenos a mis sentidos, prepararon su equipaje y dejaron España. Nosotros
quedamos otra vez solos ante el destino. Por esas fechas también tenía yo una invitación con los carceleros de
los cumpleaños de la familia de los Gabrieles. Una cita insípida, discreta y mortal, de quienes pretendían
enterrar un secreto, amordazada la serpiente, para rellenarlo y así negociar otra estatua de santos rotos, como
si se negocian Ángeles a medio crecer. Insípidos. Tal vez debería haber estado preparado, pero no era este el
caso, salvo la referencia a ser otro agarrado al mismo canto de la ignorancia medida en genocidio. Tantos los
años de mi condena y tan cara sentencia de los que nunca superan las pasarelas de los
treinta y nueve, que antes de cumplir los cuarenta, hube de también yo, rendir cuentas a mi
pasado. De igual manera que el primer salto del personaje Neo en Matrix, que no sabe no superará ese salto
buscado, pero que servirá de excusa, para ahogarlo y resucitar usando maquinas y seguir viviendo del maná de
sanos, sabedores ellos, de la trampa criminal de los sanos que dejamos atrás, para que no sean atendidos,
salvo dejarlos embetunados para que debamos pagar el rescate criminal del maleficio capital.
Ser arrancado de ese mundo que compartía la espalda con espalda como niños de trece, antes de el efecto o
las secuelas, que tampoco son atendidas, para enterrar santos, traficar, familiares, zorras o incluso tecnología,
para el adobo. En casa al mismo tiempo Julieta y Sacha, tras su detención, dedicaron las veinticuatro horas a
trabajar. Fue la más horrible de las carnicerías. Verlas ser acosadas por hombres jóvenes, viejos, negros,
mujeres. Verlas como dejaban de ser las niñas que conocí, hace más de un año. Ya no había más que esperar. El
final. Y deteniéndose en este punto, para ir a por más velas, para continuar escribiendo y así poder centrarme
en lo que no es de este mundo. Pues esas velas, que me dejaba una mujer, que custodiaba la ermita de
legionarios y de sueños inmortales de la Cofradía del Cristo de la Buena
Muerte, que fueron los que iban a velar en mi caso, la buena muerte que, no se reflejaba en la cotidianidad de
lo que compartía en esta ciudad, por ser un secreto de gitanos viejos y feos, agarrados al peso de tronos, que
se refería a la cruz que había cargado recién cumplido los veintitrés. Invisible y aterradora, el maná de la buena
muerte, me poseyó en la juventud. Me invadió parte de los sentidos y puso precio a mi alma. Una carrera de
minutos, meses, veranos, cumpleaños no cumplidos y de miles de
totalmente a oscuras. Poseído por lo que en este universo, no tenía más solución que asumir la rendición.
Había memorizado una canción hace años. Y no ser otro más de
esos innombrables, que no consiguen ser y estar o si fuese necesario, dormir para
siempre, al otro lado del espejo, ignorante del delito nocturno, del robo de cornamenta, de sus alas blancas,
que no habían escrito jamás una sola letra impura, recuerdos, pecados nocturnos, salvo la ignorancia de las que
andaban ensillando, el caballo blanco, para luego cabalgar, estando medio cojo y así agarrarse a las crines y
galopar el retrato. y eso, de segunda generación, para tenerlo medio cautivo, cosa que nuestro personaje
también desconocía, pero que anoto, para que sus mercedes no debían temer al estar tocando el paño de
nadie, que no sea otro prisionero, que también adeuda la mitad de lo acumulado, para ser liberados del delito
pactado en el suelo nazareno. Por una tarde de domingo, a solas, ordenando unos poemas y no sin cierta
ansiedad, de algo que no deseaba, sin tristezas en exceso, se consiguió un cóctel mortal. Imagínense todos que
al entrar a su casa, se encuentran a su Ángel Santo estirado como un
perro en la alfombra de su salón y que sin aviso previo, salvo el anunciado o nazareno, cae la desgracia, para
refinar azúcar, aunque sea artificial, mientras sea de uno, que no puede ser muerto, preparado a trascender,
para encontrarse con esos sueños y deseos, que había acumulado en todos esos años de inútil espera. Como
trece o como muerte que precede a la vida, no fue testigo de gritos ni llantos, pues simplemente, se fue o
escapó sin pretenderlo, a la vida de los dedos que escriben esta la presente, en este espejo rotos escondidos
ante el perfecto, buscando el delito al que no esta vivo o muerto al palacio de los espejos y verlo a miseria y
hacerse pobres. Como si fuese un libro con respaldo vitalicio o su derecho sálico en la villa de los window home
edition , por si sirve de referencia también. Pues nuestro aspirante a ignorante, o el personaje que sobrevuela
las letras, días antes de cumplir los cuarenta. Con velas consumidas de la mismísima cofradía del Cristo de la
Buena Muerte de los Legionarios, que alumbraron el camino de regreso, al despertar en su tercer día. Ese
miércoles de resurrección sin calendario que daba por muerto al muerto, mientras disimulaban durmiendo y
rezando, cerca de ese secreto , que viajaba en el más allá junto a Julieta y Sacha, las que dormidas una a cada
lado suyo, velaban la muerte de
nadie. Por lo que como acto de brujería, mis ahora dos delincuentes juveniles y un sereno pecador,
despertamos en un plano, donde ya no reconocemos el tiempo. Como mudos testigos o por la suma de
nuestros actos, fueron reinsertados como recitaba antes, en esta segunda, enésima vida, casa cueva o ventana,
para vengarnos o hacer justicia de tanta crueldad pactada en la juventud, de cada prisionero, amén de las
cruces que todos llevamos desde la más temprana edad. Sin recuerdos del sueño, note también el cambio en
él. Algo murió y algo renació en lo más profundo, pero manteniendo lo que lo aferró a su mundo primero.
Inocente del festín de la muerte,
despertó o mejor dicho, empezó a despertar y tardó o tardará en conseguirlo, aunque dejando la huella, para
que le relean en otro plano. Pues llora en los ojos de otros. Lo que no está. La ausencia de todo y la existencia
de todo, en eso que llaman multi universos paralelos, asomando la pluma para devolver eso que causo tanto
dolor a quienes ya no están, Que es el compromiso de la autora, de este relato, de este espacio que
tiene números y colores, donde me censuró también, pues las letras, relatan lo contado o vivido, por los
amores y las penas de miles de horas compartidas con el autor, de la eternidad de quienes se amaron entre
lluvias y el frió, con los huesos cansados, oyendo y viendo, algo que también va con todos, pues aún duermen
los tres.
Quizás debería relatar todos los cambios que padeció Gabriel, cada dolor, calambre,
pesadillas o como hubo de aprender a caminar entre los espejos y saber defenderse
del mal ajeno. Conseguir caminar. Guiándose, por lo que siempre lo guió, la belleza, el amor o la injusticia, cosa
que es imposible aprender, por lo que seguramente, seguirá un tiempo a merced de todos, pero armado con la
sangre que ella derramó, sobre su piel desnuda, para que lo proteja. Pues antes de trascender, a solas y a
escondidas, mezcló su sangre y depositó esa pequeña urna entre las ruinas de la antigua catedral, para
asegurarse de que no solo sería testigo de su dolor, sino que la entregaría en el cielo de los Santos para que no
fuese negociada como hacen los políticos sin reflejo derramando horchata en iglesias a medio acabar cantando
antes muertos que sencillos, en la referencia a no hacer justicia, y seguir chupando la sábana de la dulcinea del
toboso, intentando dormir con ella, sin derecho a cambiarla de ropa, para ser tratada como
otra loca y así fruncir el ceño. Y buscarse otra o cambiar el derecho, no dando salud a los que ya no están y
poder vender vómitos calientes revueltos en ensaladas, cuando eran señoras y señores traficados como
cautivos, para morir juntos, a espaldas de la casera, advertidos todos en el refrán de que dios paga. El rey de las
pajas.
Por un tiempo siguieron viviendo juntos los tres hasta que Sacha volvió a ser detenida y
finalmente fue repatriada. No podría ser justo con Sacha, sin reconocer el amor que sentía por él. Si en casa
hubo límites, los puso ella, tanto así que su responsabilidad
simplemente, asomarme al dormitorio y ver como dormía con una pierna encima, como
custodia de sus sueños. La última vez que la vio a los ojos fue entre candados y tras
Aunque le partió el corazón verla irse así, noto un cambio que ella. Ya no era un animal salvaje. Podría volver a
pasear por su moscú natal sin que la mirasen como a rublo de por medio o que no tenía familia entre los dos
mundos, que ella había conocido, pagando un precio como guerrera y custodio a eso, que se veía obligada a
no poder continuar protegiendo, como cuando cuando la vio por primera vez.
Sola, pero agradecida de no volver a ver lo que sus ojos vieron, cuando caminaba por las calles, como zombi,
marcando el límite del infierno, y aún no cumplía los veintitrés.
Cuando piensa en ella, suele comprar, eso que ella comía a escondidas. Nata montada, bañada en azúcar. Si
recuerdo y extiendo el tiempo y meto la mano donde estoy autorizado. La veo llegar delgada, y enjuta. Meterse
en un colchón provisional en el salón donde aguardaba para meterse sola y al acompañarla como a una
hermana, notar como ella mojaba las sábanas de orina, y verlo quedarse junto a ella, sintiendo el terror de algo
que debía recordar. Y no fue la noche, fueron las mil y una. Como trece ciegos dormidos, que nunca dieron la
hora, que había de ser esculpida en el segundero, del infierno ya gastado. Ella hubo de enfrentarse todos los
días, como guardiana y guerrera de alguien, que no permitiría nunca no dar su propia hora, luchando frente a
frente como dos gigantes, para poner su sello. El límite de la justicia que nunca llegó, en medio de la peor
carnicería que puedan imaginar. Ahora seriamos solo dos.
Ya nunca más reconocí a Julieta. Ni su risa, ni su sueño. Solo pelear y pelear hasta la
extenuación. Dejando espacio sólo para las habituales heridas, que su delgado cuerpo
acumulaba, que ya no dejaban ver su joven y blanca piel. Así la recuerda a ella también. La condena que nunca
buscaron. Si es pertinente señalar, que mientras, sufría
las molestias habituales, las que no le dejaban defender mi nombre o denle más veneno y que haga lo que
pueda, que para eso estaba o las motivaciones y las circunstancias de tanta locura, que una vecina, amiga de
una cuñada de la capital, entrada en maldad y envidia, que vivía en la primera planta, alimentó a una mujer,
para ponerle coto a esa familia extranjera, anunciándose de robo con fuerza, mientras Gabriel, estaba en casa
con Julieta. Pues esa excusa de la capital, abrió las puertas del infierno, que los mantendrán siempre lejos, pues
vinieron a por él, para obligarlo a confesar, autoinculparse, para tenerlo en busca y captura y esconder al reino
o medir la cola de
su modelo reptiliano y el posterior tráfico de equipos, junto a los siete millones de bocas que dan de hablar,
incluido el emitir un documento de identidad ilegal o robarle el nombre virtual desde el extranjero, pasando
por el trasladado a los calabozos de la localidad, para crear jurisprudencia por alevosía, teniendo la “cámara de
vídeo del corazón” apagada, en el proceso de los excesos nacionales, donde fue
detenido y liberado, ocasionando en una de ellas tal estado de alarma familiar, que al
llegar a casa tras ser liberado, encontró a Julieta, cometiendo el último acto que un ser
al cielo como lo había hecho él. La loba que nunca dejó de defender sus cosas, se reveló como un Ángel del
infierno, para dejar claro, que ella no lo iba a permitir.
Tiempo atrás había encontrado una nota de un supuesto novio ruso el que dejó a medio terminar. Roman.
Rusa de origen. Escondida con sus peores ropas como la primera noche que la vi. De familia acaudalada, de
finos modales y caros gustos, dejo eso como epitafio. Acostumbrado a tantos males ajenos, me centre en el
vuelo de la mente, de ese espacio donde Gabriel siguió volando, a diferencia de otros Ángeles caídos o echados
abajo, para tenerlos como reliquias, como si fuesen equipos o trastos viejos, usados para extraerles la sangre, a
modo de espejos necróferos de santos, ataúdes o carcasas de bellas durmientes o dulcineas con antimateria y
ocultar el nuevo gran crimen, que aún no ha sido expuesto, tras la mano medida en esa cocina mortal. Los
necróferos o nazarenos lusitanos. Pasaron años de aislamiento, preparando la reaparición. Años donde sin
familia, amigos, fui responsable y víctima también de sus tiempos, hasta que finalmente, tras miles de horas,
dejo lo que le quedaba de visión, forzando la espalda, para terminar de esculpir ese quinto Ángel, agarrado a
sus dos testigos, que ahora duermen para sumar eso, que jamás se ha transformado en la sombra, de la
alfombra voladora, para custodiar ese vuelo, tan mal tratado y así impedir, que toquen ese suelo
ensangrentado. Para concluir he de incluir, los que fueron sus primeros pasos, tras salir a la luz. Pues ya
totalmente transformado y escondido por el
paso de otros, le vieron, en brazos de una hermosa sonrisa de cincuenta y tres, mientras rompía barreras,
amando y seduciendo la noche, sin ser consciente que lo confunden con otro. Pero así aprendiendo de nuevo,
dicen que se agotaba desnudo y sin dormir, una, dos, diez y más veces, de noche, para escapar como si lo
poseyese, una especie de animal salvaje, que no podía ser retenido. Cual unicornio de un bosque encantado,
que lo secuestraba, pasada la media noche. Luego vino otra joven mujer, que haciendo todo lo posible para
retenerlo, sin besarle y sin entregarse, más que prometiendo lo imposible, lo atrajo a su casa, para escapar al
día siguiente. Finalmente se encontró frente a la tercera mujer en un año, que creyó, sería la definitiva. Pero es
más que eso. Es la maldición de todas las que vengan después o una condena por estar con ella. Esculpida en el
más allá, rubia, delgada, criada en la capital del reino, en la calle más cara y según dice ella, a espaldas suyas,
hace mucho tiempo le esperaba. Mientras Mary, se desnudaba de todos sus hechizos, para dar con el hombre
o el cadáver y poder escapar. Así se dejó seducir y amar, incluso reconocer, la parte de su reflejo, cuando una
tarde gritó, con el mismo acento de Julieta, ¡Gabriel¡ ¡Gabriel. Dice desear tener mucho dinero, ser más bonita
la próxima vez. Pero Gabriel la prefiere como la dueña del mundo, la ofrenda del reino o el mismo demonio
vestida de verde. Quizás sería más específico, transcribiendo una nota suya. La muerte, un ángel, un coche gris
plata en la mañana más abandonada de este invierno. Sentada ella, sentado él. El motor detenido y circulando
por calles grises, con ese reflejo invernal. Ella en silencio conteniendo una
sonrisa, que revelaba el ambiente o misterio que envolvió, ese paseo con la rosa mística, después de haber
dormido con ella. Después de haberla visto volar vestida de piel. Rubia melena y cuerpo blanco, que escondía
una mujer alta y serena, que se entregó dos noches y que ahora reía, entre miradas, entre veneno, entre
sudores, que empañaron los cristales. Un automóvil en movimiento, que ésta mañana, solo circula por los
laberintos, de la cornisa del amor, sembrando este santo instante, para
protegernos de cualquier mal deseo, para que solo haya espacio, para vivir esta mañana. Arrastrados por una
carroza tirada por ciento quince caballos, para morir sostenidos por la mano divina y ser perdonados por el
tiempo, que no era nuestro. Tanta la humedad y tanto el rocío, que lentamente, como empujados por mágicos
caballos, nos desplazamos, por el no querer despertar, recorriendo los últimos metros, esquivando el tráfico,
pasando inadvertidos. Muy despacio e invadidos por miradas, que se cruzan, mientras nos despedimos sin
sombra. La alfombra de la ciudad, deja entrever una rubia y encendida melena y el peor de sus hechizos. Un
cerebro
que arremetía contra todo ser mortal. Fue algo más que mi sentencia color rosa. Pues antes de llegar, mi pálido
rostro y vestido en pesadillas, se percibe, el precio del paseo, o el roció de mi angelical aspiración,
preparándome para no poder evitar contener mi futuro dolor. El precio del amor, la certera muerte del amor
primero, el olvido, la ceguera, despertando en este viaje, donde partí como niño. De este sueño que se aleja
también, de toda mirada, para ver descender, mi estandarte, rosa en mano, gritándome. Gabriel aquí no puedo
besarte. Como último aliento del conjuro de mi compañera, desaparece tras los cristales de la gran pecera. Y
como suspendido por mi dolor, asaltado en el cielo y sufriendo la furia de la separación y a pesar de mis
pesadillas, de verla reír, verla desnuda. La veo caminando por calles, en paradas escondidas, envenenada de su
magia, para poder volver a viajar solos otra vez. Para titulados en pesadillas, en hechizos de brujos, brujas,
hechiceras y magos, que se sumaron en abrazos, se casaron a escondidas, para sellar el camino de la
coronación de una virgen. La atalaya de mi sentencia. El espacio para dormir con ella, espalda con espalda,
como
vapores de esta mañana sombría, donde el galope de docenas de caballos y los azotes, que reciben mis
sentidos, me han hecho escupir y gemir el veneno. Y como Romeo no está. Tampoco Julieta. No la oigo. Ni la
siento, no la veo. Pues no está más que como fiebres del precio por verla y sin saberlo y sin despertar, me
muero por ella, envenenado del único hechizo, que nos protegió, al verla y verme, en un mundo donde sus ojos
no
escuchaban las palabras muertas, como cinco de copas, donde termina el sueño, caminando seguro y entero,
en ese bosque encantado, cargado como demonio justiciero, amarrado a ese palo mayor, que conduce el
último viaje, entre dos ejércitos que no se perdonan, intentando no ser alcanzado. Fue en ese contexto que en
compañía por Italia. En la esquina de las calles Moscú y Estados Unidos, nuestro Gabriel, soltó la última lágrima
por ella. Comprendiendo en ese instante, el límite de lo que debía entenderse como el límite del amor pactado
en los otros. Ese que se contiene como las lágrimas en un cementerio. Tiempo después lo veré renaciendo,
hasta conseguir salir de esa playa transformado, en un personaje de que no sea
una de esas novelas de ciencia ficción, que nos recuerda la complejidad de la realidad, a la que nuestros hijos o
hijas están expuestas y la importancia de la lectura para pasar el rato entre Ángeles y Demonios, cuando
saltamos entre mundo a países y naciones unidos por aeropuertos saboteados, para que no les crezcan las
plumas a ningún Ángel en el retén del infierno y poder parir hijos, aunque sean pálidos como muertos
vivientes, cabalgando la contra de aquel, y seguir agarrados a las garras del que saluda de mala gana.
LIBRO SEGUNDO
Gabriel se sentía entre ausente y atrapado por el monótono ruido de la televisión. Esta destellaba imágenes
tras imágenes intercaladas. Mientras una presentadora las iba editando. No dándole tiempo a los televidentes
mientras eran transportados a una
dimensión hipnótica, donde eran seducidos con tele basura congelada, con el único objetivo de que no
pestañean. Ya no importaba que fuesen o no conscientes de que si se les interrumpió del trance, fuesen a
recordar el mensaje o no. Lo importante era seducirlos. Seres tratados como si fuese un criadero de pollos que
eran alimentados en el mundo de los sueños incumplidos, junto a la ansiedad necesaria, ilusiones
plausibles, y sazonado con una buena dosis de credibilidad global. Ruidos que pasaban inadvertidos mientras
Gabriel sostenía un lapicero sobre unos virginales folios, que
sedientos de palabras y sentimientos imprimían su presente. El televisor encendido también servía para
aplacar las alegres risas que se colaban por la puerta que daba al jardín. Ruidos de los últimos bañistas de esta
tarde de verano. Cuando Gabriel miró buscando inspiración,me vio el azul de la piscina que se fundía con el
azul del cielo,
que envolvía a un grupo de jóvenes nórdicos, de rubias cabelleras y dorados cuerpos, que le hacían vivir aguas
de tiempos pasados. Súbitamente como un enamorado ajeno al tiempo, sintió la crueldad del mismo
sentimiento, al intentar reconstruir una fugaz sensación sentado en la sombra de Clara. O mejor dicho. Sentado
en la misma silla en la que ella se había sentado esa mañana. Se recrea y recuerda como Clara fue rellenando
unos formularios con los datos de su estudio, el que había puesto en venta, dejando abierto todo un mundo de
imágenes que se empeñaban en desvestir su corazón. Una falda blanca ceñida en sus maduras caderas que
seducían todas las miradas. Una discreta blusa. Su rubia y natural melena. Un conjunto de
pendientes y preciosos anillos en sus dedos, que perseguían desviar la atención de miradas, ante su frágil
autoconciencia en una hermosa y deseable mujer, escondiendo su joya más cara. En ese instante Gabriel salió
de su ensueño personal centrando sus sentidos en el televisor. Donde un presentador intentaba alertar los
sentidos
adormecidos de su público una vez más. Pero esta vez, Gabriel se alertó, como si le hablasen a él. Estaba
confundido y sorprendido ante un hecho inaudito en los telediarios u otros medios de difusión salvo en los
libros de historia o las películas de terror.
Gabriel incorpora y pasea como si estuviese dentro de un televisor, a poder oírse a la realidad, más allá, que
solo estar en casa, rodeado de seres serán y los libres a mirar a las paredes decoradas de su estudio, para
centrar sus sentidos ante el sonido que el televisor a modo de radio, más que al de un locutor, que lo alertaba
como antena satelital, donde esos delincuentes, ganaban distancias a ideas al árbol a la total ignorancia de su
modo de operar a sujetar, eso tapado a cueva o rama curvado a ser rocas o arenas movedizas y la que nos
viene mal dada. La muerte. “Como hemos venido contando esta mañana se ha descubierto en el centro
penitenciario de Sevilla, los restos humanos de un recluso extranjero que fue brutalmente asesinado para
luego ser descuartizado
y quemado. Se sospecha además que se llevó a cabo un acto más de canibalismo ritual. Con este nuevo
asesinato ya son diez las personas que han sido víctimas de estos macabros rituales en España durante la
última semana. Rito que se está extendiendo como una plaga en varios países. Se desconocen las causas que
están causando esta ola de asesinatos, los que posteriormente son víctimas de comportamientos caníbales. Se
especula que la cantidad de hechos se incrementa
a través de las redes sociales alimentándose de las dificultades por esta crisis económica. Hechos que
recuerdan algunos sucesos del pasado como los
causados en Sevilla por los juegos de rol de jóvenes desarraigados. También se investigan otras desapariciones
que se cree pueden estar relacionadas desde que se inicie este “relato”.Gabriel bajó el volumen del televisor y
se sentó frente a su computador para buscar unos archivos sobre unos artículos que recuerda
guardo hace un tiempo. El canibalismo piensa. Si creo que tengo un archivo. Sí, aquí está. Y Gabriel lee
mentalmente un texto. Su mente flotaba en un abismo limitado. Sin luz, sin sonidos, sin sensaciones. Sólo un
vacío infinito de silencio e ingravidez.
Se había liberado de su cuerpo. Ya no sentía ataduras. El mundo físico había dejado de existir. El tiempo
también. Se había convertido en conciencia pura. En sustancia presente inmaterial suspendida en el vacío en
un vasto universo. Flotaba en la
No encontró ninguno. Su cuerpo había desaparecido. Esto debe de ser la muerte, se dijo. Este no. Debe ser este
otro. Gabriel leyó nuevamente. El archivo hacía referencia a lo que Gabriel había dedicado bastante tiempo.
Ciertos estudios realizados para determinar si era posible medir o explicar, la existencia de un espíritu o alma.
El archivo era extenso por lo que se centró sólo en la conclusión. Hasta que suavemente exhalo un suspiro.
Efectivamente tras la muerte la lectura de la báscula había disminuido de forma súbita. El hombre se había
vuelto más ligero después de morir. Así que esto apunta a la existencia de una materia invisible que abandona
el cuerpo humano en el momento de la muerte. Su masa es cuantificable pero no la detienen las paredes
físicas.
Posiblemente se mueve a una dimensión que aún no podemos percibir. Al finalizar el texto Gabriel leyó y
quedó pensativo. El dolor, la enfermedad, el hambre, la lucha.
No hay ninguna necesidad, de nada de ello. Es una gran insensatez. ¿Qué tengo que hacer para ser ofrendado?
Y el archivo terminaba. La especialidad de Gabriel se expandía en sus clases en la Facultad de Psicología entre
caras y miradas de incredulidad. Su responsabilidad, era el desvelarse ciertos paradigmas mentales, que son
caldo de cultivo de malos profesionales. Este mundo global parece que solo sostiene barreras comerciales o
muchísimos intereses, dejando de lado a los sujetos, que ajenos a su conciencia social, se mueren de frío, como
pingüinos en un zoo.
Este punto o criterio estructural a la hora de preparar a los futuros psicólogos lo mantenía ocupado en sus
horas como director de la facultad. Cargo que asumió a sus cumplidos cuarenta años. Lo animaba el análisis
psico filosófico. Algo así como integrar una Teoría Unificada de la Psicología. Un proceso que estaba limitado a
nuevos avances. Tal como otras ciencias. El avance de sus hipótesis chocaban con velos
invisibles que sabía se revelarían más temprano que tarde. Es quizás por este motivo que cuando leía o
escuchaba algo anormal lo adjuntaba en su vasta biblioteca personal.
Esa mañana en su ritual Clara había destinado el último minuto para retocar sus cuidadas uñas. Pintadas de
blanco y azul profundo antes de dar una última mirada a su hermoso contorno, que dejaba escondida la joven
que la habitaba antes de salir a la calle para dirigirse, a una prestigiosa Agencia Inmobiliaria donde trabajaba.
Había dejado atrás paso a paso las blancas sábanas de su amplia cama de una calurosa noche.
Como acostumbraba solicitó un servicio de taxi y se dirigió a su oficina para quedar como engarzada, frente a
una pantalla de plasma, que le permitiría entre otras cosas olvidarse, de las calurosas noches de este verano,
que compartía durmiendo sola y
desnuda. Odiaba el verano o quizás odiaba dormir a solas y ser poseída, por el calor sobre su piel sudorosa.
Ahora desaparecía la joven mujer vestida como la más perfecta de todas, actualizando las bases de datos,
contestando solicitudes y preparando su
próxima cita. Su mañana transcurrió según lo planificado. Había captado un precioso estudio junto al mar. Un
pequeño pero encantador departamento que seguramente no tardaría en poder vender a alguno de sus
clientes. Decorado con láminas de países exóticos, alfombras, lámparas y sobre todo unas hermosas cortinas,
que acentuaban una perfecta distribución, que le habían permitido perderse, entre imágenes mientras fue
Por lo demás el dueño de la vivienda había resultado ser un atractivo hombre de unos cuarenta. Moreno y de
ojos en azul profundo, que le conferían una penetrante mirada, que contra su voluntad, pareció retenerla a
condición de sacarle sonrisas antes de
rellenar los formularios. Sintió la necesidad de apurar la visita para no sentirse desnudada, y así evitar cualquier
situación que pudiese develar, otro aspecto que no fuese su función. Todo había ido bien, salvo por la
documentación que quedó pendiente.
Entre acalorada y seducida por una mirada y la sonrisa, de un hombre que la había intentado llevar al límite,
cogió su agenda y se dijo: Este hombre es muy interesante y el estudio es precioso. No dejará mucho dinero de
comisión pero no me vendrá mal.
En ese momento no pudo evitar mirar la portada de un periódico, que había junto a su escritorio, en la que se
veía claramente un cuerpo incinerado junto a grandes titulares.
Su mirada se congeló y notó cómo su piel se enfriaba. El terror la invadió un segundo. Para volver a la vida al
sonar el teléfono, con una llamada que le pasaba la centralita de la agencia.
En una habitación de grandes y confortables sofás de piel blanca, espaciosas paredes, que sostenían grandes
cuadros, dando la sensación de estar en una sala de algún museo modernista, dos hombres con la mirada
perdida en una gran cristalera, que daba a un jardín de viejos abedules, parecían no decir nada.
Suena el teléfono y Gabriel contesta. Diga. ¿Señor Road? Si. Le llamó para decirle, que habrá un cambio en su
presentación. Necesitamos saber si podrá confirmar su asistencia al congreso sobre nuevos conceptos y
avances de la psiquis impartido por el Dr. Sergio Oliveira. ¿A qué cambios se refiere señorita? Sentimos cambiar
el programa pero el Dr. Oliveira
debe anticipar su venida de Brasil para este jueves a las diez de la mañana en el hotel Plaza de Madrid, debido
a las coincidencias de fechas con las elecciones políticas de su país. ¿Qué curioso? Bueno. Si no hay más
remedio confirme mi asistencia. ¿Pero sería usted tan amable de enviarme la solicitud y el cambio de
programas a mi correo electrónico por favor? Si. Por supuesto profesor. Muchas gracias por confirmar su
asistencia y por su comprensión. Tenga usted muy buenos días. Hasta luego.
Que fastidio. Esta semana no quería hacer nada. Pero perderme la visita de mi amigo Sergio no me lo
perdonaría. El compromiso de Gabriel era introducirlo. Por lo que con el poco tiempo que le quedaba, prefirió
terminar de revisar la presentación. Clara y su mágica presencia deberían esperar. La visita casual de Gabriel en
una presentación del
El Dr. Oliveira en la Universidad de Sao Paulo fue milagrosa. Recordaba aún la gran expectación que se había
formado. No todos los médicos psicólogos pueden hablar de espiritismo, conseguir un marco teórico ortodoxo,
y al mismo tiempo, no caer en desgracia. Gabriel se dispone a repasar la presentación de su amigo el Dr.
Oliveira.
Se puso unas gafas y leyó en su computador, sin dejar de sonreír, al efecto, que causará, cuando su máquina
monstruosa, se meta indirectamente, dentro de la mente de los que, luego, me verán, en la cara de mi amigo
Sergio. Consideramos muy importantes e interesantes los conocimientos del Dr. Sergio Oliveira, científico
brasileño, quien se ha especializado en la glándula pineal, física cuántica, y otras ramas de la ciencia. Sus
enseñanzas son la unión de los ancestrales conocimientos con la ciencia y la racionalidad pura. La materia no es
visible, tiene existencia en sí, pero todo lo que vemos es la refracción de la materia. René Descartes mencionó
hace 400 años ya, que el punto donde el alma se pega al cuerpo es la glándula pineal. Los hindúes lo
mencionaron hace miles de años. El Dr. Oliveira trabajo por cuatro años en el Departamento de física y
matemáticas de
la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Tiene profundos estudios en el ADN, genética y diferentes ramas de la
ciencia. Es conferenciante en muchas partes del mundo.
El cerebro en sí no produce pensamientos. Es como un computador que ejecuta los programas hechos por un
programador que los instaló en el cerebro. El ser humano es un ser biológico, psicológico y espiritual. El cuerpo
humano tiene una conciencia que procede exteriormente al cuerpo. La mente está instalada en el cerebro. La
ciencia no es materialista, el materialismo no está demostrado científicamente. La materia es invisible, lo que
vemos es la luz que refleja. La materia está compuesta de átomos, que contienen electrones que se repelen.
Nunca podemos tocar la materia. Sólo se siente una reacción táctil. La espiritualidad es la ciencia verdadera. La
OMS menciona que la calidad de vida
La facultad de medicina de la universidad de Sao Paulo tiene una cátedra de medicina y espiritualidad. Estudiar
los estados de trance desde el punto de vista médico y no médico. La presentación de la glándula pineal. No
hay ninguna pineal igual a otra.
Las estructuras internas están en capullos conteniendo cristales de apatita. Los cristales de apatita forman una
estructura como si fuera una caja de resonancia. Los cristales de apatita contienen muchos electrones en
su superficie que aleja los campos magnéticos. Cuando ocurre un campo magnético éste rebota en toda la
pineal. El pincel actúa como un buzón de los teléfonos celulares. Traduce las emociones de los pensamientos o
fuerzas espirituales o telepáticas. La pineal y los ojos tienen el mismo origen. Establece los ritmos del
funcionamiento [Link] embarazo dura nueve meses, que es un año lunar. La pineal capta la energía de la
luna. Las hormonas sexuales son regidas por la luna. La pineal convierte las ondas electromagnéticas en
estímulos neuroquímicos. En la etapa pre-menstrual la mujer está en estado medí único.
Los cristales de apatita presentan láminas concéntricas como si fuera una cebolla.
La radiografía de un cristal de apatita revela capas como si fueran capas de la edad de la corteza de un árbol.
Estas capas indican la edad de la persona. Las personas que tienen pocos cristales de apatita en la pineal
ingresan más fácilmente en los viajes astrales y perciben sensaciones de otras personas. Tenemos por lo menos
21 tipos de órganos del sentido, 16 más que los comúnmente conocidos. Los que tienen pocos cristales tienen
muchos más, pero consumen más energía pudiendo agotarse produciendo depresión y ansiedad. Es
importante este concepto, por ejemplo en las depresiones y en la entrada en la menopausia y su efecto en la
higiene mental, social o familiar.
El ectoplasma es energía. El desdoblamiento ha sido estudiado desde hace muchos años. El aire transporta el
sonido, el ectoplasma transporta el pensamiento. La energía ectoplásmica, como malos pensamientos, puede
producir quistes, tumores,
sangrados, obesidad, sino es bien canalizada. Permite explicaciones sobre los trastornos bipolares también. Se
debe cimentar la identidad de las personas
antes de que ocurran los fenómenos paranormales. Existen riesgos de padecer de bipolaridad o epilepsia. La
mediumnidad es orgánica. Hemos nacido con la estructura para poder conectarnos con la espiritualidad
externa u origen, pero no sabemos aún utilizarlo.
El oxígeno descubierto por Lavoisier da la energía que necesitamos y va directo a las mitocondrias La apatita
nos recuerda la noche cósmica, una noche de estrellas, como lo son todas las conciencias despiertas. Su luz y su
brillo se expanden al propio espíritu para encontrar el camino común. Como bien he explicado, el tercer ojo
representa un
centro energético cuando se trata de desarrollar la clarividencia. Pues produce la entrada y la salida de dicha
energía para poder activarlo y así poder desarrollar la capacidad de clarividencia es necesario un cambio en la
personalidad. Construir el Antakarana (un puente que permite el paso de la energía), dirigir todas las energías
hacia los tres chakras superiores, reconstruir el aura; comprometerse con un desarrollo espiritual y una vez
logrado esto, el tercer ojo comenzará a desarrollarse gradualmente, hasta que podamos controlar
completamente esta nueva conciencia. Pues se puede creer, que un alumno podría acabar siendo causa de
depresión, del sistema educacional, si el periodo de formación de un aula, se transforma en una prisión mental,
donde la educación ortodoxa a estas técnica, permitirían una vez aprendidas, tener, una sociedad madura y no
una piramidal, sea, la estructura, que esta tenga. pues, la pineal o las señales, acabarían por colapsar, como
pasear distancias entre gente empobrecida a tiendas o supermercados, transgrediendo la propiedad de
nuestra salud, a generar, propiedad monetaria y sanitaria a las cosas, que luego usamos o consumimos,
olvidándonos de respirar o abriendo neveras o estanterías, hasta dejarlas vacías, sin oír, el reclamo del billete,
con marcar holográficas, que es el dueño, de ese error y que alegría, el abuso como ratas en un trigal o cables
de servicios a electrodomésticos, sin sistemas de electricidad autónomo, como las baterías de los automóviles
o la ausencia de sistemas de auto manejo negociando con la salud a otras nuevas, en una guerra global contra
los mismos y la importancia de la formación, estas ramas de las ciencias biológicas estructurales y evitar,
enfermedades sociales, atrapando, eso, que los sistemas atrapan, como las vacunas a los virus o las gasolineras
a los conductores y eso cultural, que acaba con mundos, hasta, que el mundo se detenga y no tengamos,
derecho a la propiedad privada a cosas, sin intermediar, una segunda moneda o mirada a otra posterior, que
sería generar, eso común en la juventud, cuando, esta muta a adolescencia financiera. O edad media. Es así
que respondemos la pregunta de "Cómo desarrollar la clarividencia" de manera rápida y
concisa. Les presento una pineal que buscarán encontrar y la tendrán delante suyo, pues, ya en la edad media,
se trataban estos estudios de anatomía, como leonardo Da vinci, que la pintó en el Hombre de Vitruvio, donde
el maestro, buscaba, educarnos en la magia de la perfección, de la pineal, a modo de señal, que se expande y
que al mismo tiempo recibe su masa o información, desde el exterior, de tal manera, que pudiésemos,
observar, una imagen holográfica, de su mente, más allá de su diferenciación, fitobiologica, tal como si
mirásemos a través, de los ojos de un caballo, que fotografiamos en el exterior, permitiéndole al caballo, que
girase, su cabeza, para verlo mirar con los ojos de él observador y generar un feedback, inteligente con el, más
que pretender, cabalgar. Luego, si mirásemos, una foto nuestra o una imagen residual a través de un mundo o
muro holográfico, no veríamos al caballo, seriamos la bestia. Para esto, el rigor y no caer en errores académicos
o procesos de búsquedas de la mirada a el otro, sin poder evitar compartir una reunión, sin mediar, distancias,
mientras disfrutamos de una hamburguesa para cada uno de los presentes, sino evitar, el intercambio de
interferogramas o adn virtual, con la otra realidad, si alguna vez, como diría el autor, consiguieras sobrevolar el
gran ave. Con ustedes el Dr. Oliveira.
La armonía de los dos hombres embelesados en una aparente paz y tranquilidad que provenía del jardín fue
interrumpida por un secretario que se dirigió a uno de ellos.
Señor Martínez la visita que estaba esperando acaba de llegar. Muy bien. Dígale que le estoy esperando y
acompáñalo hasta esta sala. Alberto. Espero que no nos estemos precipitando. Aún no hemos confirmado los
datos que tenemos. No quisiera que parezca que estamos solos en esta crisis. Señor Canillas. Es un placer
saludarle personalmente.
Espero no haberle hecho esperar. Todo lo contrario, agradezco su atención. Sé que es un hombre muy
ocupado. Le presento al señor Gutiérrez. Es el actual vicepresidente del grupo Satélite. Como sabrá, es la
principal compañía de seguros de España y una de las mayores aseguradoras de Europa. Quizás no le conoce
usted, pero él a usted si.
Me imagino, nuestros periódicos, radios, revistas y diarios digitales, me preceden. Efectivamente. Bueno.
Entrando en materia, le expondré, cuál es el motivo de su visita. Pero antes déjeme ofrecerle una copa de
coñac y un buen puro. Una botella de
napoleón y una caja de puros Cohibas, fueron dejados sobre la mesa, junto a tres vasos gruesos y una cubitera
de cristal. Señor Canillas. Como es evidente estará usted al tanto de los últimos sucesos, de esta euforia de
asesinatos y comportamientos caníbales.
Por supuesto. Y la verdad es que estamos consternados, pues no hay causa que lo justifique. Seguramente esto
tendrá un origen en algún juego de rol y confío que pronto quede atrás. Lo entiendo. Pero amigo. No tiene
usted información personal, algo que explique esta bacanal de sangre. ¿Algo que no haya salido en prensa o
que se
desconozco qué me serviría de referencia. ¿A dónde desea llegar? Quizás el señor Gutiérrez le clarifique
nuestra inquietud. Señor Canillas. Desde que empezaron estas olas de asesinatos, todos los medios de prensa
han dedicado extensos espacios para
cubrir esta lamentable crisis social. Ya habíamos tenido suficiente con los actos que se
desencadenaron últimamente en Francia, como consecuencia de la crisis económica. En concreto las olas de
vandalismos y el asumir las primas de los seguros. Pero estos asesinatos van más allá de lo que usted pueda
imaginar. Nosotros como aseguradora estamos pendientes de cómo se comportan estos sucesos, pues
tenemos
primas que se basan en estadísticas, en las que no se contemplan las oleadas de canibalismo. Y son estadísticas
que son aplicadas en todas las compañías de seguros.
No creo que estas docenas de muertes puedan incidir en sus coberturas señor Gutiérrez. No lo crea usted.
Veamos. Podría usted asegurarme que esto no se transformara en una caza de brujas. Son muchísimos los
intereses que tenemos comprometidos. Personalmente no creo que haya motivos para alarmarse señor
Gutiérrez. Tal como le decía yo al señor Gutiérrez. Esto no puede durar mucho más. Así es. Ya verán ustedes,
como esto queda como una trágica situación, de esta crisis global y comportamientos de pequeños grupos
satánicos o juegos de rol. Señor Canillas. No le quitamos más tiempo. Agradezco su atención y que nos haya
destinado estos minutos. De todas formas agradeceríamos cualquier información sobre este caso si lo cree
usted conveniente. Por último, permita que mi asistente le acompañe a su coche. No se preocupe. Estaremos
en contacto. Hasta luego. Hasta luego señor Gutiérrez. Hasta luego. Como te dije Alberto. Esta crisis quedará en
esta dimensión. Por lo que no seas alarmista. Lo que tú digas. Pero yo no me fío. Mientras tanto en el colegio
cardenalicio de Roma preparaban el viaje de su santidad el Santo Padre, quien realizaría una corta visita a
Madrid dentro de unas semanas. El secretario personal, estaba totalmente absorbido, para que todo estuviera
dispuesto. El nuncio apostólico el Obispo Bacilo, ostentaba la función de coordinar los actos y protocolos con la
curia, que acompañaría al Santo padre. El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede padre Carlos Burattini,
había señalado esta mañana en Madrid; que el papa está muy contento por su próximo viaje a España. Pero el
padre Carlos tenía otras preocupaciones más importantes. Toda la campaña para mejorar la imagen de
sacerdotes inculpados en actos de pederastia, estaba a punto de sucumbir ante la peor de las crisis de la iglesia
y de la historia.
Gabriel tuvo que reordenar su agenda. El descansar, tomar el sol, leer. En definitiva. Se vio obligado a apurar
sus vacaciones y dejarlo todo pospuesto para el fin de semana. Se dirigió a su coche y se enfiló a la facultad
para aprovechar el tiempo corrigiendo unos
exámenes. En su amplio despacho invadido de libros y archivos se colaban varios títulos colgados en la pared,
junto a curiosos objetos que daban la impresión de ser más el despacho de un antropólogo, que el de un
psicólogo. Finalizada la rutina de revisar
tres docenas de exámenes, se encontró con la grata sorpresa de que todos sus alumnos, estaban sobre el
suficiente. Estos chicos ya están encaminados se dijo
y se sintió confortado. El tercer año es el más delicado. Le pareció que le sobraba el tiempo y se dejó llevar por
su natural instinto y entró en la red para buscar en Wikipedia, la palabra canibalismo. A veces el camino más
evidente es el más afortunado.
Busco en Google y tras encontrar la búsqueda leyó. El canibalismo es el acto o la práctica de alimentarse de
miembros de la propia especie. El término se aplica a
cualquier animal, aunque se suele emplear el término caníbal para referirse al ser humano que se alimenta o
come a otro ser humano (antropofagia). El término
proviene de la deformación de una palabra caribeña. Cristóbal Colón, encontró en la isla de La Española en su
primer viaje gentes, que practicaban la antropofagia. Se trata de una práctica socialmente rechazada y
legalmente sancionada, los casos particulares en
Francia, Alemania o en los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, en España, mediante el estudio de las
marcas en los huesos encontrados en la cueva de la Gran Dolina, que demuestran que se practicó un
canibalismo que, con toda seguridad, no
fue producto de una hambruna y carecía de cualquier intención ritual, sino que se efectuó por lo que se ha
denominado como canibalismo gastronómico ancestral. Recientes estudios aportan pistas para creer que los
seres humanos actuales tienen genes neandertales y el cruce entre especies podría haber ocurrido, además de
aportar el rasgo cultural o hábito del canibalismo, que es algo probado en diferentes yacimientos neandertales.
Según los relatos de los conquistadores, entre los pueblos indios aliados y adversarios de Hernán Cortés, la
práctica del canibalismo era habitual, en actos
religiosos y tras las escaramuzas, llevándose incluso sal a las batallas, para salvar a los enemigos muertos y que
les durase más tiempo su carne, y así volver con ella a sus poblados y repartirla entre los familiares. El
canibalismo como forma habitual de
sostén alimenticio, no ha sido probado y los casos de los que se suele hablar, se basan en fuentes que
podríamos calificar de parciales; conquistadores, enemigos, exploradores, etc. Parece probada la existencia del
canibalismo ritual como ofrenda a los
dioses o como manera de obtener la fuerza y el valor del guerrero enemigo. El principio básico que sustentaba
la antropofagia guaraní era, que la persona acumula energía a lo largo de su existencia, y que esa energía
puede ser utilizada por otra persona para expandir la conciencia. El objetivo vital de los guaraníes era
trascender los límites de la
existencia cotidiana accediendo a lo que llamaban «La Tierra Sin Mal»; un estado vital en donde una persona
escapaba al daño, e incluso a la muerte (como supresión del nivel físico de la existencia). En este contexto,
consumir la personalidad de una persona
primero y su cuerpo físico, después daba al practicante un incremento de energía, imposible de conseguir por
otros medios. De allí que los guaraníes no comieran a
cualquiera, sino solo a los mejores. El canibalismo era parte del Camino de la Perfección. En casos aislados se
ha acusado de caníbales a las poblaciones enemigas
como medio de propaganda con el que desproveer las de toda civilización o humanidad. De esta forma la
conquista, represión o cualquier tipo de trato inhumano y vejatorio podía ser más fácilmente justificados moral
y legalmente. Otro ejemplo clásico de esta tendencia sería la acusación de canibalismo hacia los cristianos en
época romana que facilitó su criminalización y posterior represión. Por extensión, se emplea también para
referirse a la reparación de máquinas o vehículos mediante la reutilización de piezas de
otras máquinas similares. Se trata de una práctica vinculada a situaciones donde se pone en juego la propia
existencia, por lo que tiene su causa inmediata en la desesperación y la necesidad radical de sustento.
Actualmente, ha decrecido su práctica y en las civilizaciones actuales es socialmente rechazada y legalmente
sancionada; la extensión y aceptación social en el pasado es un tema debatido
en la antropología y se enmarca en el relativismo cultural. En el Antiguo Egipto, a fines del tercer milenio A.d.C.
debido a una muy larga sequía (al parecer un evento global llamado «Súper Niño»), el hambre llevó a la gente a
la insurrección y al canibalismo (única ocasión conocida de Egipto), época registrada en la historia egipcia como
"los
años de los chacales". En la Biblia está escrito que los antiguos israelitas en caso de desobediencia a Dios serían
castigados con grandes calamidades incluyendo el comer carne de sus propios hijos e hijas (levítico 26:27-29).
Más allá de circunstancias históricas de este tipo, se conocen también casos de canibalismo vinculados a
hechos dramáticos concretos, como fue el caso de los supervivientes del accidente aéreo producido en los
Andes en 1972, que hubieron de alimentarse de sus
compañeros muertos para sobrevivir. Quienes han probado la carne humana, afirman que ésta tiene un sabor
similar a la de cerdo. En las selvas de Nueva Guinea existen muchas comunidades nativas aisladas, muchas de
ellas aguerridas, algunas de las cuales han practicado el canibalismo, principalmente atacando a sus vecinos,
otras veces por ritual rendido a sus recién difuntos (es lo que les provocaba la enfermedad
conocida como Kuru). En guerras o épocas de hambre surgen a menudo relatos de este tipo de canibalismo. En
la mitología griega, al dios Crono se le profetizó que uno de sus hijos le destronará, por lo que cada vez que
nacían sus hijos, los devoraba; pero su esposa Rea, harta de esa costumbre, cuando iban a nacer su quinto y
sexto hijos, Rea parió en secreto y una vez nacido Zeus, le dio una piedra en lugar de su hijo; lo mismo ocurrió
con Poseidón, que comió un potro, en lugar del hijo. Una vez crecido Zeus, obligó a su padre a vomitar a sus
hermanos. Provocó la generación de noticias, libros y películas. Gabriel frunció el entrecejo. Nada que se
sostenga más que en leyendas y mitos. Lo dicho antes. Estos crímenes, esconden un secreto, que aun no
alcanzo
a ver claramente. No se come a un compañero de celda o a otro semejante en Europa, por hambre o locura. Un
caso en millones sería mucho. Algo no concuerda.
En un yate anclado en los amarres del puerto deportivo Marina di cala del Sol. Se preparaba para comer Don
Mario. Un hermoso y moderno puerto en una ciudad
ubicada en la costa sur de Sicilia, conocido por su importante puerto, que junto con su exitosa pesca, convirtió
a Licata en uno de los centros portuarios más importantes y modernos de Europa. En el oeste de la ciudad se
encuentran unas playas muy
pequeñas, separadas por barreras de hasta cuarenta metros de altura. Orígenes, que se remontan al año 282
A. C. Don Mario se apoyaba sobre un plato de espaguetis
a la marinera, mientras conversaba con su socio José María, quien estaba asomado en la terraza de un chalet,
ubicado en la urbanización Los Monteros, de Marbella.
Efectivamente Don Mario. Estos sinvergüenzas se conforman con pasar dos años a la sombra y cuando salen
por buena conducta, regresan a casa y a vivir, la vida que son dos días. Esto no está bien. La familia no puede
seguir manteniendo a tanto muerto de hambre. Esto es un caos. La familia italiana tiene una larga tradición y
tal como están las cosas deberemos ser muy drásticos. No se si me entiende. José María Yo soy un hombre
sencillo. No necesito vivir en Marbella. Me basta mi vieja isla. Pero es muy posible que como se están dando las
cosas a espaldas de los periódicos, seamos víctimas de cierta necesidad sistémica. ¿No se si me entiendes? En
pocas semanas seguro seremos la cabeza de turco de los titulares de la prensa. Esto es muy grave.
José María, el precio que hemos pagado por los últimos ajustes, nos ha costado más de diez mil millones de
Euros en activos. El siete por ciento. Y parece poco. Esto no lo soporta nadie y si además, las ratas se nos suben
a la cabeza y abren la boca, contando una sarta de mentiras, terminamos vendiendo helados en el parque y en
calzones. José maría. ¿Cuando nos podemos reunir? Don Mario. Cuando usted ordene. Entonces te mandaré
mi jet privado a buscarte inmediatamente. esto no puede esperar más. España es poco segura en estos
momentos. Como usted diga. Se empieza a poner el sol y suena el móvil de Gabriel. Diga. Gabriel. ¿Cómo estás
de ocupado? Pues creí que no lo estaría. Pero me adelantaron una conferencia para este jueves. Mañana debo
pasar por una agencia inmobiliaria. Dejar una documentación y poco más. ¿Por qué? Podríamos juntarnos esta
noche. Tomar unas cervezas y así nos ponemos al día. me parece perfecto. Pues paso por tu casa sobre las
nueve. Aquí te espero colega. Giorgio sería la mejor visita que podría esperar se dijo y se preparó para regresar
a casa. Cerró las carpetas de su Computador y miró por última vez la foto de su Hijo Andrés, la que era la única
foto. que se sostenía sobre su
escritorio. Disfrutaba imaginándome tal como lo dejó la última vez que lo vio. Pero Gabriel no tenía mucho
tiempo, así que volvió a la realidad y se enfiló al aparcamiento universitario. Se subió en su BMW y con la
música puesta, dejó el campus a sus espaldas.
Pasadas las nueve, suena el interfono y aparece Giorgio con una bolsa con Sushi para cuatro. Por si se dejan
caer alguna pareja de ninfas, he traído un par de raciones extras. Riéndose los dos Creándose
automáticamente un ambiente de camaradería.
Giorgio se había especializado en la clínica de la psicología, pero era un enamorado de las diversas
dimensiones, que podían desarrollarse, a la hora de aliviar la mente humana. Ambos coincidían que la psiquis,
no era un sitio estanco. La filosofía para
ambos era algo así como una teoría general abstracta que existe en el saber humano, extraordinariamente
compleja ya que pretende abordar, desde un punto de vista racional cualquier problema de índole humano.
Partiendo de estas bases la filosofía supera
a la ciencia, aunque debe de estudiar los problemas utilizando el método científico y aplicar diversas ciencias
para resolver los problemas. Oye. ¿Qué congreso te cambiaron de fecha? La del Doctor Oliveira. Ya le conoces.
Si por supuesto el gurú de como activar la piedra filosofal o glándula pineal, más conocida como el tercer ojo.
Además está muy de moda. La primera vez que escuché hablar del tercer ojo, fue cuando era adolescente. Leí
Long San Rampa y luego escuché que había sido un timo de un charlatán. Recuerdo haber hecho muchos
intentos de desdoblarme. Tantos años después y resulta que es mucho más que un tema de tertulia de salón
de té. Si. ¿Te imaginas si la gente supiese o la sociedad fuese consciente de que la glándula pineal viene a ser
como un receptor que se conecta a todo ser humano de manera on line, todo el tiempo? Como si llevásemos
todo nuestro universo en un chip en el cerebro y que a cada hora y media, se va actualizando cuánticamente,
en relación a toda la realidad !Cuánticamente¡ Alucinante!. Realmente no está demostrado pero es algo que
da mucho juego. Correcto. Oliveira ha hecho un buen trabajo al respecto. Distinguir que es una posesión o un
delirio. Tiene arte. Tu estarás contento de volver a verle. Si. La verdad es que mi trabajo ha dado un salto
gracias a su investigación y al haberlo integrado dentro del plan de estudio de la facultad de medicina. Te
comprendo. Oye antes de que te lances, ponme una cerveza, que ya siento que esta noche se alarga. Así que
vayamos por parte y que no falte. Gabriel sonríe y se dirige a la nevera y saca dos cervezas muy frías. Como se
que eres un hombre de buen paladar te traigo una cerveza, fabricada con hielos australes. Vaya. Pero esto
esconde algo o es
el protocolo habitual en esta casa. Te desconozco. Entre bromas regresaron a la conversación. Escucha esto.
Ahora alucinarás tú. Dicen las malas lenguas, que el don de las mujeres es adelantarse al futuro, sintetizar las
frecuencias para poder rescatar el pasado y modificar el presente. Usando el tercer ojo. Interviniendo las otras
pineales o sus universos. Algo así como unas brújulas que nos orientaría o conduciría desde los
tiempos antiguos. O los poderes, que se les supone a los dioses o a las brujas. Esto por supuesto es un secreto,
pues lo hacen de forma natural e inconsciente. O al menos así se supone. Es más. Se relata que ciertas mujeres
en la historia han engendrado hijos capaces de alterar la vida a su alrededor, emitiendo alguna clase de
radiación
ectoplasmática, que podía llegar a matar. Una fuerza invisible que a la vez era capaz de
convertirlos en energía pura, e incluso permitirles la descorporeización. ¿De dónde has sacado esta teoría tan
curiosa? ¿Mujeres pariendo dioses? ¿Estás reforzando tu
soltería o es que no te quieres hacer millonario? Con tu planteamiento. ¿Se entendería que las mujeres son las
catalizadoras del estado moderno? Efectivamente. Sino compara la diferencia entre países como Estados
Unidos, o Afganistán. Ambos se miran. Esto ha sido quizás la causa de todos los males de la sociedad y de la
violencia de géneros y el desconocimiento de estas capacidades. Sabrás que el metal que representa a la mujer
es el cobre. Nosotros el hierro. Tú eres el filósofo y yo soy el psicólogo colega. Me asombras. Pero habría que
incluir también un detalle
¿El desconocido cerebro reptiliano supongo? Efectivamente. Sabes, que el cerebro humano, posee tres
cerebros, cada uno, desarrollado según el período en que
vivió. Reptil Chimpancé o Sapiens. Si claro. ¿Por qué? En lo que la gente conoce como locura o psicosis, hay una
nueva línea, que cree que lo que conocemos como ceguera psicológica, sería una mutación genética, o según el
defensor de esta línea, un cambio evolutivo, en el que este primer cerebro, sería el que se queda ciego y posee
al sujeto en un desequilibrio bioquímico, que incluyen incluso delirios, pero que cuando es tratado, gracias a la
farmacología y a un tratamiento psicoterapéutico, este cerebro cegado se comunicaría con el sujeto y su
entorno, de la misma manera, tal como tu me lo has expuesto. Usando esa radiación químico cuántico, que
además obedece al nuevo sujeto, al margen de los convencionalismos que aún se perpetúan. En concreto,
causando incluso la misma [Link] decir, los poderes de un gran chamán o un brujo.
¿Te imaginas si esto fuese real? Echaría por la borda toda la teoría psiquiátrica actual y cualquier otra. Si. Y lo
curioso es que a su vez es totalmente rigurosa o al menos como estrategia psicoterapéutica, sería perfecta. Los
resultados así lo demuestran.
¡Imagínatelo! Con esto tenemos material para unas cuantas tesis doctorales creo. Ambos se miraron y
sonrieron nuevamente. Por cierto. ¿Has seguido los periódicos y esos titulares de actos de canibalismo ritual o
de juegos de rol? Si. Y como te conozco, estarás confundido. Si. La verdad es que estoy confundido. Ando con
esta idea desde hace varios días. Nada ocurre por nada y creo que aquí se está filtrando algo oscuro y turbio.
Bueno amigo, creo que con la iglesia hemos topado. ¿La iglesia? Tú eres un buen profesional, pero la sociedad,
no está interesada en saber quien la manipula o deja de hacerlo. ¿A qué te refieres? A la muerte. ¿La muerte?
No seas inocente amigo mío. La muerte es un misterio. La aspiración o la gran mentirosa. Bien sabrás que
desde la antigüedad, los alquimistas se han esforzado en encontrar la manera para conseguir
la inmortalidad. ¿Y bien Colega? ¿Te imaginas que la muerte no sea realmente un misterio? ¿A qué te refieres?
Veamos. Se supone que la muerte abre una
puerta o dimensión desconocida, que siempre ha sido codiciada, pero que en el transcurso de los siglos ha
dejado un montón de huesos o hermosas lápidas. O si quieres que sea más directo. ¿Qué pasaría con todos los
laboratorios farmacéuticos, las universidades, los servicios, los profesionales, compañías de seguros, la Nasa, la
seguridad social, la planificación, las cosas, las pensiones, todo comportamiento social o toda actividad
financiera, si supiéramos el secreto de la muerte?
Que fuese algo así como desprendernos del cuerpo y seguir vivos pero con el conocimiento certero de lo que
ocurre. Evidentemente todo control social sería insuficiente. Efectivamente. Nadie controlaría la muerte.
Seguramente se evidenciaría que hemos sido parte de algún plan maligno de alguna élite o simplemente
esclavos. Ya no importaría que alguien muera. Sabríamos que siempre hemos estado a salvo
del mal te mueres o no, sea por las buenas o las malas. Me asustas. Inmediatamente se me ocurre que a lo que
la ciencia podría estar aspirando a inmortalizarnos, para conseguir nuestra mayor aspiración. No moriré nunca.
Y esto sin ser conscientes de que seríamos realmente esclavos, en un territorio salvaje, en el que básicamente
nos perpetuaría a base de pagar impuestos. Que mente tienes colega. Tu planteamiento sería muy probable.
Lamentablemente. En lugar de aprovechar la ocasión
de construir un edén, seguramente caeremos en manos de una crisis sin precedentes. El canibalismo. Sabes.
Personalmente siempre he sido una persona positiva. Así que ¿Qué te parece si le metemos mano a ese Sushi?
Estoy de acuerdo. Además mañana tendré un día largo. Ambos cenaron entre bromas y conversaciones de
rutina.
Tenían la costumbre como en las buenas mesas, el no hablar de trabajo mientras comían. Esa noche, Gabriel
agradeció la visita de su amigo y al acostarse, se programó hasta el despertar. Todo seguiría su curso.
Aparentemente.
Temprano por la mañana, Gabriel se despertó con una agradable sensación. Se dirigió a la cocina y puso la
cafetera. Disfrutaba del aroma del café recién hecho. Luego se enfiló al cuarto de baño y se dejó seducir por
una larga ducha de agua fría. El verano era la única época en la que se daban esos lujos. Tras la ducha volvió
siguiendo el embriagador aroma a café fresco. La verdad se dijo para sí. Tengo todo preparado. Pero debería
comprar un presente de bienvenida a Oliveira. Tal vez lo podría comprar cuando me
deje caer por la inmobiliaria. Si. Será lo mejor. Así no termino comprando en el Duty Free del aeropuerto. Sería
de muy mal gusto, habiendo cosas tan típicas aquí en España.
Aparcó cerca del Puerto Deportivo y se dirigió hacia una Agencia Inmobiliaria.
Pero en el momento que empujaba una puerta de cristal, se enfrentó cara a cara con Clara, la que salía a
desayunar. Desayunar en España, es un protocolo generalmente
aceptado. Prácticamente no hay entrelazamiento cuántico por así decirlo, sino que los teléfonos dejan de sonar
a las diez de la mañana. A esa hora los funcionarios y personal en general, pueden hacer una parada de treinta
minutos
para tomar café, que suelen acompañar con algunos de los diversos tipos de bocadillo. Es muy típico de los
españoles. Perdóneme Clara por no haberle avisado por
teléfono mi visita. Me surgió un contratiempo y se me fue el llamarle. ¿Espero que no sea un problema? No.
Ningún problema. Todo lo contrario, pero me pilla saliendo a desayunar. No se preocupe. He de comprarle un
regalo a un amigo, que veré mañana en Madrid. Puedo ir a comprarle algo y regresar, aunque aquí solo hay
tiendas de souvenir turísticos. Podría intentarlo en el nuevo centro comercial. ¿Nuevo?. Si le parece lo
encaminó. Voy en esa dirección. Será un placer acompañarla. Me tocó vivir en Madrid hace unos años. Es una
ciudad maravillosa. Como dicen los madrileños. Solo le falta el mar. Sonrieron al unísono. Permítame que le
pregunte Clara. ¿Usted no es español correcto? Nací en Alemania. Pero llevo muchos años en la Costa del Sol.
El sol en España es una maravilla, sobre todo a orillas del mediterráneo. Eso me tiene seducida.
¿Usted llevará también tiempo aquí supongo? Si. Y pensaba establecerse, pero estoy a punto de levantar
anclas. ¿No se nota? Volvieron a sonreír. Me seduce un trabajo que no sea muy estable o al menos que no sea
una lápida laboral. Como profesor de psicología noto que el tiempo pasa demasiado lento. Creo que con los
años me he hecho más valiente. Si se puede decir así. Bueno. Supongo que se lo podrá permitir, o ¿Tal vez esté
usted casado? No. Tengo una vida bajo control ¿Y usted? Como usted. Tampoco deseo ser víctima de nadie. De
ninguna broma moderna. Y Menos de nadie que se acomode
a que le metan caña por las mañanas, antes de ir a trabajar. Veo que tiene usted muy buen humor. Le cuento
que venía meditando en las costumbres locales. Me costó mucho aceptar la vida relajada. En concreto la hora
del desayuno. Pero como dice el refrán. Donde fueres haz lo que vieres. Y ya que estamos. ¿Me permitirá que
me atreva a acompañarla a desayunar? ¿O tiene algún compromiso previo? Me parece perfecto. Aquí es, dijo
Clara y entraron para tomar asiento dentro de una atestada cafetería,
que hervía sirviendo bandejas de cafés, bocadillos y pastas varias. Esto es todo un rito afirmó Gabriel. Los
echaré de menos en mi próximo destino.
En esos instantes tomaba tierra un Jet privado, propiedad de Don Mario. Él esperaba dentro de las
instalaciones del pequeño aeródromo. Mordía un puro habano, mientras ojeaba una revista de caballos de
pura sangre. José María se preparaba para dar cuentas y más que eso, tener una delicada reunión con su jefe.
Estaba acostumbrado a las dificultades, pero a partir de hoy estaba seguro de que las cosas no serían como
antes. Y más cuando iban a tratar sobre el patrimonio de la familia y su futuro destino. El cambio iba a provocar
graves conflictos. José María tenía muchos rivales que desearían verlo muerto. Cuando atravesó la portezuela
del avión, bajó las escalinatas con seguridad y soltura. Siguió los pasos de su acompañante y se dejó guiar por el
aeródromo. Se sentía seguro y animado. El viaje no había hecho mella en su ánimo. Don Mario. Hijo.
Bienvenido a casa. ¿Todo bien? Si. Por supuesto. Clara observaba como su acompañante parecía encantado
con el bullicio de la cafetería. Para finalmente centrarse en ella. Gabriel sabía que tenía solo una oportunidad
para poder conocer a Clara. No deseaba darle una idea que no pudiese controlar. La frase, el arte de la
seducción cruzó por su mente. Ella lo miró y sosteniendo el tiempo, tomando su taza de café le preguntó, no
sin cierto temor, sobre su profesión. ¿Siempre se ha dedicado a la docencia? Si. Aunque como estrategia para
poder perfeccionarme o adquirir un buen nivel. Cuando terminé mi carrera, creía que todas las personas eran
iguales. Que los dolores se curaban con los manuales de texto. Pero me di cuenta que era todo lo contrario.
Algo así como que más sabe el diablo por viejo que por diablo. El poder de los psicólogos es más bien un mito.
La mente es como la cámara acorazada que hay debajo de la Cibeles. No se puede acceder a ella, salvo que el
otro lo desee. Su rubia cabellera está a salvo de mi persona. Clara sonrió. Dejó su taza sobre la mesa y
continuaron con una formal pero amena charla. Gabriel si le parece me acompaña a la agencia y me entrega la
documentación. ¿Cuál es el motivo de su visita? Si. Por supuesto. Pero si le parece se la entrego ahora.
¿Supongo que no tengo que firmar ningún documento más? Me parece bien. Gabriel le entregó la
documentación pendiente y solicitó la cuenta. Gabriel, Ahora que le veo, ¿Me permite una pregunta? Por
supuesto. Las noticias de los últimos crímenes nos tienen a todas las compañeras muy asustadas. Las visitas nos
causan mucho estrés. ¿Se trata de locos o simples delincuentes? No se preocupe. No están locos. Más bien se
trata de un juego de rol. No debiera preocuparse, más allá de lo habitual. Simplemente sea más cautelosa que
de costumbre. Le prometo que si me entero de algo que deba preocuparme, me pondré en contacto con usted.
Estoy algo asustada. Todos somos Clara. Bueno. Quiero agradecer la gestión profesional y que me haya
permitido acompañarla este rato. Cualquier noticia ya sabe donde me tiene. Y lo dicho. Si me entero de algo
que usted deba saber, me comprometo a mantenerla informada. Muy bien. Se lo agradezco. Salieron a la calle
nuevamente y se despidieron con un formal saludo de manos. Espero que encuentre un detalle para su amigo.
Hasta la vista. Hasta luego Clara. Gabriel se sintió entusiasmado. No había metido la pata y no evidenció que
sentía una gran atracción desde la primera vez que la vio. Clara regresó a la agencia y al tomar asiento en su
escritorio, fue interrogada por una compañera, que Gabriel no advirtió en la cafetería. ¿Qué tal tu cita? Lo
tengo en mi terreno. No creo que se me resista mucho. Es un bombón. Eres una inocente cariño. Bien sabes
que no. Lo que tú digas. El Doctor Oliveira se encontraba ya en el hotel Plaza. Había colgado su ropa en el
armario de su habitación. Tras una ducha y cambiarse de ropa, cogió su teléfono celular y llamó a su amigo
Gabriel. ¿Gabriel? ¿Sergio? ¿Cómo estás amigo? Entusiasmado de poder verte y poder colaborar en tu
presentación. No sabía en quién confiar. No deseaba hacer el ridículo. Oye ¿Si te parece te envío una copia
dentro de una hora? Así le das un vistazo antes de que llegue. Me parece perfecto amigo. Sabrás lo agradecido
que estoy de que seas tu quien me introduzca. Es un placer. Cuando regrese a casa te lo envío. Por lo demás a
las siete cojo el avión. Cuando llegues me llamas al hotel. Dalo por hecho. Hasta mañana pues. Ya sabes que
duermo muy poco. No te preocupes. Un abrazo. Hasta luego Dr. Esa tarde Gabriel terminó de preparar una
maleta y temprano por la mañana se dirigió al aeropuerto. Había dejado todo ordenado y se sentía
entusiasmado de cambiar de aires. Viajar siempre le animaba mucho. Madrid era una capital europea y
seguramente saldría a recorrer algún garito en compañía de un bohemio como él. Lo que le garantiza unas
horas de aventuras.
En el vaticano el Nuncio Basilio coge el teléfono y escucha una voz agitada. ¿Me puede recibir ahora padre?
Tengo noticias urgentes para usted. Colgó el auricular de su teléfono y se levantó para recibir a al padre
Burattini, quien a los pocos minutos
ingreso en su despacho. Qué noticias me traes amigo. Las peores. Acabo de llegar de Madrid. Como era
previsible, los resultados del experimento llevado a cabo en la Organización Europea para la Investigación
Nuclear, han demostrado que son
capaces de desmaterializar una estructura biológica. Mi informador asegura que pudieron captar en imágenes,
la descorporeización de esta. Pero lo grave es que al mismo tiempo se produjo una filtración no prevista. Mi
informador me confirmó
que la fuga estaría además, a punto de hacerse pública por esa Web americana, que es famosa por desclasificar
archivos como los del pentágono y sus actos de espionaje. ¿Wikileaks? Exacto. Han pirateado los archivos
clasificados del CERN y los tendrían en su poder. Y nadie sabe qué tipo de experimentos son en realidad.
Estamos sobre un
volcán padre. Es terrible. Como nuncio prepararé inmediatamente una declaración sobre la manipulación de la
vida, incluida la molecular como un acto antinatural. Pediré que lo redacten en este contexto. La manipulación
del proceso natural de la vida, la anti
concepción, manipulación genética y el deseo de controlar la muerte u otros aspectos que no dependen de las
fuerzas divinas, es algo que manifiesta un anhelo natural del ser humano. Pero manipular la vida, es entrar en
las dimensiones, que están veladas a los
hombres. Algo que choca profundamente con los propósitos cristianos o con los deseables avances científicos.
Lo firmará el secretario de prensa y se lo mandaré para que lo tenga a mano. Y no se preocupe en exceso. Las
crisis son nuestro alimento diario. Haré lo que usted ordene. Y dele prioridad a la coordinación de los
preparativos de la visita de su santidad a España. No podemos ser nosotros los detonantes de algo que
no está en nuestras manos. Estemos preparados y centrémonos en lo previsible. Regrese a Madrid tranquilo y
confiado. Ya no está en nuestras manos. Que tenga un buen viaje. Lo mantendré al tanto de cualquier noticia.
Hasta la vista del padre. Que dios le bendiga. Y no se olvide. “Por la fe entendemos haber sido constituidos en
el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”
Kristinn. ¿Qué haremos con toda esta mierda? Mira Paúl. Esto es más grave que el puto eslabón perdido o que
los malditos expedientes X. Estoy aterrorizada y espantada. Ahora entiendo que Daniel hubiese renunciado. !
Imagínate¡ ¿Como se habría puesto? Además esto nos compete a todos. No quiero pasar por una histérica,
pero somos en estos momentos el centro de atención de todas las miradas y no de las señoras de la buena
esperanza, sino que del pentágono. Deberíamos cerrarlo todo y escondernos en una cueva en el desierto del
Sinaí. Y no pongas esa cara. Disculpa. Pero te veo demasiado nerviosa. En estos momentos nos hemos
transformado en la cabeza del turco de todos los malos. Hemos desviado la atención hacia los buenos. Pero
mañana. Si publicamos esto en la red. Vendrán a por nosotros. Aún no te entiendo. Yo soy solo la portavoz.
Deberíamos reunirnos inmediatamente con Julián. Tras el almuerzo, Don Mario y José María se sentaron en
una terraza invadida por una gran piscina, en la que tres jóvenes mujeres disfrutaban creando un ambiente
relajado y festivo, totalmente ajenas a la seriedad de la reunión a sus espaldas.
En el Hotel Plaza, terminaba su presentación el Dr. Oliveira. Un ejemplo estructural nos vendrá muy bien para
comprender la función “genérica” de la glándula pineal. Un tipo de pez Tetra mexicano, que carece de ojos y
que vive en las cuevas, nos iluminara esta mañana. Este pez Tetra sin ojos desarrolla un primordio óptico, que
es el precursor del ojo cuando es un embrión, pero este es cubierto por un crecimiento excesivo de la piel
durante la etapa larval. Mientras que los ojos del pez no cumplen su función. Los investigadores encontraron
que los peces pueden detectar la luz con su glándula pineal, una glándula endocrina en forma de piña ubicada
cerca del centro del cerebro. Ahora como ciudadanos de a pie que sois, también extrapolar este concepto de
piña o glándula pineal, dentro del contexto de nuestra vida moderna y que habitualmente no
vemos. Más allá de que la glándula pineal, se encuentra físicamente justo en el centro de nuestro cerebro. Esta
tiene forma de un fruto del árbol de pino, por eso se llama Pineal, según estudios científicos esta glándula
cumple la función de generar una
hormona muy importante para el ser humano que es la Melatonina, que se genera cada vez que hay oscuridad
para dormir. Por eso es muy importante dormir bastante y bien y estar atento a lo que soñamos. Si
relacionamos los mensajes puede que estén ahí. Ya que puede ser un mensaje de nuestra conciencia
más profunda. Para los espiritualistas, y diferentes religiones como el Budismo, Hinduismo, e incluso el
catolicismo, (digo el catolicismo porque en su sede del Vaticano, hay un gigantesco monumento del coco de
pino, en una de sus plazas), que es el lugar donde se encuentra nuestra espiritualidad y conciencia. En el Yoga o
Reiki es el sexto chakra. En las religiones el Tercer Ojo es por ejemplo, el peinado de Buda. Es un peinado en
forma de coco de pino o en otras muchas imágenes, como el Krishna, que tienen un punto rojo entre las cejas,
o el de las mujeres hindúes que también tienen este [Link] egipcios se servían de él para anticiparse al
futuro. Los hindúes lo consideraban la llave de la
iluminación, los aztecas intentaban despertarlo, para obtener una visión directa de lo invisible. Lo cierto es que
el tercer ojo fue considerado el "órgano del alma" en numerosas civilizaciones ya extinguidas, las que
coincidieron en ubicarlo en el entrecejo, sobre la frente. La glándula pineal se activa en la oscuridad y se atrofia
al recibir demasiada luz. Esto fue comprobado ampliamente por los neurobiológicos que enunciaron las teorías
VELO y VEO, vinculadas con este fenómeno. VELO es el nombre que se le aplica a la activación de la glándula
pineal, mediante sesiones de oscuridad prolongada, hasta lograr ver los objetos a pesar de la falta de luz. "Un
sujeto tras un entrenamiento de varias sesiones relató a unos amigos, que le colocaron ante sus ojos un objeto
que no llegó a reconocer. Que antes de quedar sumergido completamente en las sombras, distinguía solo una
luminosidad grisácea, pero que tras un momento notó claramente que se trataba de un ramo de orquídeas. Lo
más interesante es que llegó un punto en que pudo ver sus colores y todos sus detalles, gracias a una especie
de luz pulsante que irradiaba de la planta". Otra forma de entrenar la glándula pineal es
mediante la práctica VEO, que consiste en permanecer con los ojos vendados en un sitio luminoso, tratando de
concentrar la energía en el entrecejo, hasta percibir las imágenes. Este ejercicio es más complicado que la otra
técnica. En ese instante se encendieron las luces y al percibir el público que el Doctor Oliveira se ponía en pie se
detonó una gran ovación. Como era costumbre en él, se mostró feliz y animado.
Levantó una mano, bajó los peldaños laterales del escenario, con la natural intención de conversar con el
público, pero se puso a aplaudir al mismo ritmo, lo que fue una gracia general, que causó gran entusiasmo.
Julián. ¿Por qué has tardado tanto? Imagínate lo peor. ¿Qué? Me acaba de llamar el mismísimo Tim Berners del
CERN. Debes tranquilizarte Kristinn. Todos sabíamos desde el principio, que esto podía pasar. No. Esto no podía
pasar. No es previsible. ¿Entiendes de lo que hablo no? Tranquilízate. Luego hablaré contigo. Primero déjame
que os cuente mi conversación con Tim. Tim Berners, sabréis que fue el que desarrolló el lenguaje que describe
la estructura de los documentos, HTML (HyperText Markup
Language) y también el protocolo de comunicación entre el navegador y el servidor Web, HTTP (HyperText
Transfer Protocol). El navegador, para buscar nuestra Web, puede ser Netscape, Internet Explorer u otros, y los
servidores de los que obtienen información pueden ser Apache, Netscape Enterprise Server, o Microsoft. ¿Me
seguís? Lo intentamos. Todos utilizan HTTP como protocolo de comunicación y proporcionan la información en
el formato HTML. Es decir, una imagen holográfica como los billetes virtuales que sujetamos y la que no te da
acceso sin acceso a la riqueza, sin eso que nadie puede hacer, tras años de una dura realidad ante los que
podrían imprimirse a dinero indetectable fuera o dentro de la web o andamos en busca y captura, por pasear
una página o una plancha de billetes falsos, pues es el banco o modo de generar las distancias a la realidad, de
el motor del Buscador de eso perfecto a las mentiras al Internet. Como hacer manzanas o robarlas, o que te
crezca una en la mano y no seas Adan y te empiece a conversar como un pájaro, que te picotea y del que no
puedas impedir te guarde los ojos por tener solo un ala a dios no lo quiera, por lo que quedas encadenado a la
misma maldición de tutankamon, si estas cerca de esa basura y los que la controlan, si algo controla esto y
nosotros, soltando mentiras política, igual, que pendejos, que se entretienen creando vórtices o entrada a un
agujero de gusano o web a la deep web, sin estar indexados a la potencia del World Wide Web. O sin derecho a
los Updates, que ni el sistema debe de tener, salvo, el nuestras vidas, y así ganarle la carrera a su máquina
monstruosa, cabalgandonos a nosotros para acceder a la información, a golpe de ratón sin que lo percibas,
para jugar con la inmortalidad de, Don quijote de la mancha y, despertar un sueño, troyano o un terminator,
que te impedirá leer una vida, que no sea la suya y volver a un estado anterior, sin control al dónde o bajo qué
circunstancias a la Información del que, que impone el valor a la vida eterna. La gratuidad a las distancias no
podrá ser puesta en tela de juicio, como mafiosos de las bicicletas, por conversar con la información, o no usar
los enlaces que tienen incorporados los documentos, o los nuestros y no los de ella, que nos permite navegar,
por el espacio virtual, de documentos Web. Así si alguien nos intenta buscar en la red y no sabe por dónde
empezar, puede recurrir a un buscador. El buscador a una petición de información, le construirá una página
Web a medida, con la información solicitada. ¿Y ahora? Sigue. Bueno. El buscador no sólo es un servidor Web,
sino que además es normalmente una poderosa base de datos financiera virtual, pero no una impresora de
ignorantes, que jamás, podría competir, con una cantidad ingente de información, que se moviliza a nuestra
voluntad. Parte de la revolución actual de la Web es, que utiliza los ordenadores para ofrecer información
cambiante, con contenidos dinámicos, que incorporan, además de texto, imágenes estáticas (fotos o gráficos),
imágenes dinámicas (vídeo), sonido, realidad virtual, etc.
Una dimensión aparentemente insondable e inabarcable. Pues hasta ahora disfrutamos con nuestro aparente
trabajo. Los súper héroes de la información clasificada. Resulta que acaban de decirme que toda la
información que hemos estado entregando a la red es una información “sucia”, que debía limpiarse en algún
sitio y no detonar en la casa del dueño o simplemente servir para que sea detonada sin control por una cadena
de televisión como la CNN. ¿Estas diciendo que nuestras fuentes y todo esto no es más que una estrategia de
los sucios sótanos de nuestro aparato gubernamental para lavar ropa sucia? Nos hemos metido en algo que no
podremos demostrar. Yo siempre imaginé que esto podía acabar mal. ¿Y como sabemos que esta última
filtración, no es otra centrifugada de la lavadora? Porque ahora nos acaban de amenazar con detenernos,
comunicarnos y cosas peores si ponemos esta información en red. Estamos jodidos. Pues desde ahora, el CERN
activará la clonación estándar en su propio Internet global, con el suficiente desfase de tiempo como
para saber si salimos a la red y eliminar cualquier noticia. ¿Se imaginan contra quienes estamos peleando? Nos
clonaran y nos cerraran la empresa y pasaremos mucho tiempo a la sombra. Si eso es lo menos grave. Válgame
dios. Lo que te dije Paúl.
¿Y qué haremos? Estamos bien jodidos. José María. Esto es confidencial. Espero seas consciente del riesgo de
este documento. ¿De qué se trata? Léelo y no me digas nada. Deberás conservar el contenido de esta carta en
absoluta privacidad. Es algo que no olvidarás y espero conserves su contenido, el tiempo que tu decidas.
Déjeme ver ese documento Don Mario.
Gabriel se mantuvo en un plano secundario a la presentación tras la introducción. No iba a oscurecer una
presentación magistral ni antes ni después. Pero su amigo se anticipó.
El señor Road gritó desde el anfiteatro. Permítanos una pregunta. Dando unos pasos, Gabriel quedó dentro del
círculo, que giraba en torno a Oliveira. Profesor. El Doctor nos asegura, que usted es un brujo. Uno auténtico.
¿Sabe usted a que se refiere el profesor Road? Muy gentil por su parte Dr. dijo irónicamente Gabriel. Bueno.
Nuestro amigo se refiere a una circunstancia de una condición mía. Una ceguera importante. Y al igual que el
pez mexicano, mi glándula Pineal, está ejercitada desde hace muchos años, lo que me conferirá por así decirlo
los poderes de los brujos. Al menos de los mexicanos. Todos sonrieron. Que modestia amigo mío. El profesor,
es capaz de entrar en sus mentes y pasar desapercibido, mientras ustedes escriben una carta a su enamorada.
Eso es imposible Doctor. No lo es tanto. El control de la glándula pineal, es tan efectivo que permite ver al otro
o ver en el otro después de mucha práctica. ¿No es así profesor? Efectivamente. Pero en eso no hay ya ninguna
novedad. ¿Ninguna novedad? Eso sería magnífico profesor. No estén tan seguros amigos. Imagínese que
permaneciera un
período tan largo observando, en los ojos de otro influyendo biológicamente de tal manera, que cuando
desease desconectarse no pudiesen. Ese es un vicio muy viejo y muy común en algunas mujeres que luego,
fueron catalogadas como brujas y
Quemadas por intervenir son excusas, que aún hoy serían sancionadas. Bueno bueno. Esto se está calentando y
no veo las copas que me imagine. No creo que sea necesario
tanto sufrimiento caballeros. Nos retiramos. Me llevo a mi amigo, el profesor Road. Que dios les guarde
señores. Hasta luego y buen regreso. Se oyeron unas risotadas, mientras ambos salían atravesando las puertas
del hotel.
José María leyó el documento y al terminarlo miró a la cara a su jefe y no supo qué decir. ¿Y qué podemos
hacer con esto Don Mario? ¿Desaparecer? Deberás olvidar que la has leído como primer paso. Como segundo
paso tenemos que invertir. Invertir mucho dinero en reforzar todos nuestros lazos y en especial, los que
tenemos con los jefes de policía. Empezando en Italia, Rusia y Estados Unidos. Deberás viajar personalmente a
Moscú, Chicago, Milán y por supuesto Madrid. Te reuniras con todos los clanes y sus jefes. Debemos mantener
el secreto de esta operación. Es hora de volver a
trabajar la calle nos guste o no. Para esto introduciremos droga en grandes cantidades. Como si fueran
caramelos. Pagaremos los servicios de los políticos con nuestras propiedades y volveremos a contar monedas.
Mañana sólo valdrá el dinero. Pasado mañana no está escrito. Deberemos pagar muy bien y vender a bajos
costes, pues no podemos estar fuera de ésta, “la última cena”. Que sepan quienes somos. No importa cuantos
caigan en rejas. Será lo que mañana negociaremos. Como hacíamos antes.
Se impondrá el terror en cada rincón de la tierra. Lo comprendo y se me hiela la sangre solo imaginarlo. Pues
divirtámonos que aún hay tiempo. Pasemos a la piscina a remojarse un poco ya que luego ya no tendremos
ocasión de disfrutar esta tranquilidad.
¡Chicas¡ hagan espacio a estos dos Jóvenes, que llegó la hora de divertirse!
José María. Ve primero. Yo te sigo enseguida. Don Mario entró en la gran casa y se dirigió a la cocina. Buscó un
encendedor de barbacoas, lo encendió y pegó fuego al documento. No deseaba guardar algo así en su casa.
Esperó a que se hubiese
consumido y regreso al jardín donde José María se entregaba al placer disfrutando la compañía disponible.
Gabriel, fue conducido a la calle por su amigo, para realizar la visita obligada al restaurante Casa Lucio. Además
aprovecharán de darse un paseo por el Madrid más castizo. El local era acogedor aunque como siempre está
hasta los topes. El ruidoso ambiente, se mezclaba con tantas conversaciones, pues realmente no era un
lugar para una cena digamos “tranquila” ni mucho menos. Pero Oliveira buscaba eso que la gente no desea. Las
mesas estaban bastante juntas así que era como estar sentados en una sola, en la que podías escuchar
todo lo que se decía.
Le encantó la rapidez con la que nos sirvieron a pesar de estar completamente lleno. Sentados y disfrutando la
especialidad de la casa. Huevos estrellados. Me miró diciéndome que había que divertirse como si fuese el
último día de mi vida, pero que también debía trabajar como si fuese a vivir mil años. Refrán que él encarnaba.
Aunque
también algo le causaba cierta inquietud. Con esas referencias me pregunto. Gabriel, algo me inquieta. ¿Si?
Suéltalo. ¿Sigues soltero no? Así es amigo. ¿Me quieres presentar a alguien? No. Me preguntaba otra cosa. Un
hombre como tú. ¿Qué razón tendrá para no casarse? ¿Me debo sentir psicoanalizado? Hombre. Mi pregunta
va en el sentido de saber cuáles son las razones. ¿No crees en el matrimonio o no crees en las mujeres?
Quizás en ninguna de las dos. El matrimonio es un trampolín a un sueño imposible. Se centra en el amor y un
montón de cosas que al final, no es más que una estrategia de la naturaleza, a través de la cual se inmortaliza el
gen egoísta. Es una dulce cárcel. Y en relación a la droga más cara. Termina siendo algo así como dormir con el
enemigo. O quizás dormir con una máquina, que está programada para generar intereses que han de ser
heredados por los hijos. En ese momento. Unos se dan cuenta y se consuelan otros, se deprimen o se evaden.
Mi problema Sergio es posiblemente mi autoconciencia.
No se puede meter en la misma cama a dos sujetos y pretender que surja algo que sea distinto a lo que se ve
hoy en día. Nadie ha superado esta barrera o ha regresado
para contarlo. Me resisto a caer en esa trampa. Pero no soy misógino, ni mucho menos. Supongo que me
entiendes. ¿Y como lo combates? Aún no he aprendido eso colega. Riéndose ambos, mientras bebían de sus
copas un tinto de la casa. Es posible que sea un irresponsable pues a pesar de todo, me la juego con la que más
me guste. Brindemos por eso entonces. Este vino es muy bueno. Vino de la casa. Vaya casa tienen estos
españoles. Así es.
En ese instante. El editor jefe de la CNN en Madrid, se reunió con el jefe de redacción. ¿Qué le parece así?
Déjame ver. Bien. Lo sacaremos en cabecera en las noticias de las 14:00 horas. Que estén preparados. Iñaki y
Sarai. Es muy posible, que tengamos un programa continuado, hasta las 20:00 de la mañana. Si señor.
Clara llegó a casa pasada las dos. Agradece este horario tan propio de este país. Pues hoy le daría tiempo a dar
una pequeña cabezonada. Puso el televisor para que le hiciera compañía y se fue al cuarto de baño a ponerse
cómoda. Cuando regresó el presentador del noticiero ampliaba una noticia a la que no le presto atención.
Abrió la nevera y sacó una lata de Coca Cola Light y de un armario una pajita, que introdujo en la lata, antes de
llevarse un pequeño sorbo a la boca.
Oliveira se sentía muy complacido por la compañía de su buen amigo. Gabriel se había esforzado en seguir el
ritmo del invitado. Pero ambos notaron que algo ocurría a su alrededor. Las mesas se habían silenciado junto a
la barra del restaurante. ¿Has notado algo? ¿Qué habrá ocurrido? Quizás alguien se ha puesto malo. Le
preguntaremos al camarero cuando venga. ¿Qué programa tienes mañana? A las
seis tomó un avión a París. Me tienen preparado una presentación en la universidad Le Sorbonne. Al día
siguiente me tomaré la tarde libre y me escaparé para visitar unos amigos y recorrer la ciudad mujer. Entonces
permíteme que te invite y te acompañe al
hotel. Gabriel levantó la mano e hizo señas a un aturdido camarero. Este se acercó inmediatamente. ¿Desean
algo más los señores? Si. La cuenta por [Link] cosa más. ¿Podría decirnos qué ha ocurrido? Son las noticias
señor. ¿Algo grave? Unos
Tres, dos uno, en el aire. Como venimos repitiendo. Se decía que el gigantesco acelerador de partículas LHC
construido por el CERN podría encontrar dentro de poco tiempo evidencias de la existencia de “universos
paralelos”. A pesar de que este tema a todos nos sonó a ciencia ficción, parece que los experimentos de física
de
alta energía que se realizaron en ese lugar podrían efectivamente probar la validez de estas teorías. Mientras
conectamos con el CERN, les resumimos los datos en los que se decía, que las experiencias habían empezado a
revelar, "señales de fenómenos
potencialmente nuevos e interesantes". Se trata más específicamente del hecho de que “algunas partículas
están íntimamente ligadas de una forma, que todavía no se había observado en las colisiones anteriores”. Hoy
podemos afirmar que este acelerador es como un gran microscopio que puede verlo todo. Ver las partículas y
relacionarlas a las
tiempo, pues viaja al pasado y al futuro y nos retorna información cuántica, que ahora empezamos a visualizar,
gracias a los últimos experimentos. Tal como se comportaría un ojo negro. En anteriores noticias ya les hemos
contado que las partículas que chocan parecen crear una “materia densa y caliente'' y que podría ser la clave
para entender cómo se han creado los líquidos, gases y sólidos. “Estamos todos muy emocionados pero
también somos prudentes”. Dijo un científico del CMS. Es decir. Se comportaría de una manera, en la que
podremos captar las imágenes fantasmas temporales del
espacio tiempo y visualizarlas. Podemos encontrar esa materia y retrotraerla. Buscar a sus antepasados y verlos
como se divirtieron o como se divierten ahora. Quizás podamos ser transportados en un futuro a estos
espacios paralelos afirmó de forma anónima un científico o algo mucho más interesante. Traer información de
avances desde el futuro para aplicarlos en esta época. ¿Se lo imaginan? Mirad las noticias. ¿Pero que
pretenden? Creo que lo peor. ¿A qué te refieres? ¿Habéis estado alguna vez en una cárcel? ¿A qué tipo de
cárcel te refieres? Si Julián. ¿A cuál? La información que están soltando está muy bien empaquetada. El público
creerá que estamos cerca de hacer realidad los sueños de viajar en el tiempo y cosas similares. Esta negación
plausible dejará un espacio en el que el mayor negocio de los próximos siglos, será hacer creer a los ciudadanos
que aspirar el cielo será cosa de poco tiempo. En definitiva. Nos mantendrán controlados. Algo así como
esclavos de un mundo caótico, del que no se puede escapar. Mientras unos pocos conocerán el secreto de la
muerte. Finalmente verificaremos esta macabra realidad y todos los intereses económicos de todos los grupos
e industria o servicios de este mundo global, serán el mayor negocio de la historia. Parecemos los personajes
de una película como Matrix. Una guerra entre dos mundos. Creo que hemos caído en una trampa muy bien
diseñada. ¿Nosotros o todos? Debemos pensar en nosotros. Exacto. Julián creo que lo mejor que podemos
hacer es desmontar el chiringuito. Dar una rueda de prensa y eliminar nuestro servidor y borrar todos los
archivos. Podemos alegar que no deseamos que haya conflictos de intereses en lo relativo a la seguridad
ciudadana. Si. Y podemos agregar algo así como que esto no significa que abandonemos nuestro trabajo, sino
que sólo pretendíamos sensibilizar a la opinión pública. No afectar nuestra seguridad nacional. Dejar abierta la
posibilidad de que nuestro trabajo cumplió un propósito. Evidenciarse que los ciudadanos, que deben
involucrarse. Participar y no ser solo espectadores. Si. Creo que serviría. Paúl. Redacta una declaración.
Kristinn, tú te encargas de llamar a los medios. Además creo que tú serás la más adecuada para leerla. Pero que
sea lo antes posible. Hoy sería perfecto. No es bueno que parezca que hay una coincidencia, aunque no creo
que esto ocurra. De todas formas, si la hay, parecemos asustados y eso nos vendría bien en un futuro. Será
nuestra garantía. Me siguen. Si. Me parece muy sutil. Creo que es muy inteligente. Pues a trabajar.
Sergio. Aún tenemos tiempo de tomar una copa en el hotel. Pero las pago yo. Por supuesto. La barra está
abierta entonces. Ambos caminaron hacia el hotel sintiendo el
bullicio de una ciudad europea que guardaba algo que otras ya habían perdido.
Dirección al Hotel Plaza. Gabriel le hablaba sobre su experiencia en España como extranjero. Se dice que
ciertos excesos a lo largo de los años en este país, conservan sus virtudes y defectos. La España burocrática,
casamentera, nacionalista y con una devoción por el fútbol por encima de lo normal. Y cómo no, también los
medios de comunicación. Como decía Sting en ’English man in New York’. A veces el venir de fuera hace
sentirse un poco ’Alien’. Los osados, se refieren a España con una expresión media Británica, eso de “Vaya-
país". También descubrí en parte un país en el que, los prejuicios y tópicos británicos sobre España eran
absolutamente falsos. En lo relativo a su costumbre y realidad como, los hoteles a medio construir, camareros
lascivos y
ladrones, atracos violentos en las carreteras, coroneles grotescos organizando golpes de estado, agua no
potable, tapas con salmonelosis, aeropuertos peligrosos, ladrones ingleses huidos de la justicia, gibraltareños
asediados o que la crueldad con los animales estaban a la orden del día. España sigue y seguirá siendo España,
pero esa visión está pasada de moda o al menos no es tan evidente. Es un país de españoles, turistas y
servicios, e incluso un país muy moderno. España es diferente amigo. Así es.
Gabriel, ya he bebido bastante. Este licor es demasiado para el límite que me he impuesto. Y para mi dijo
sonriendo. Además es bastante tarde. De todas formas, creo que vamos bien de tiempo aun. Tuve la
precaución de hacer coincidir mi regreso, con la misma hora de tu vuelo, según un correo que me envió tu
secretaria a solicitud mía.
Podremos ir juntos al aeropuerto. No te librarás tan fácilmente de tu amigo. Me haces sentir culpable Gabriel.
Nada de eso. Es mi deseo. Disfruto de tu compañía. Me parece perfecto. Has escuchado las noticias claras. Si.
Están como locos con ese experimento. Los hombres son como niños. Dímelo a mí. Yo creo que tu profesor es
del mismo tipo. Seguro debe estar como un niño pensando en viajar al mundo de los sueños. Eres una bruja. Y
tu cariño. Y se giró para seguir con algo que le diese tiempo
a dejar de lado esos comentarios sobre Gabriel. De todas maneras a mi no me molestaría que me trajeran a un
hombre del futuro. Pero antes tendrían que mandarme a mi dulce adolescencia. Eso sí me gustaría. Lo dicho.
Eres muy mala. Sonrieron ambas mujeres de sus estúpidos comentarios. ¿Oye clara y cuando regresa tu
profesor? No lo se. No se lo pregunte. Hasta que venda su estudio, no creo que vea sus ojos azules. Pobre.
¿Además vas a sufrir por un desconocido, que seguro, está casado? ¿Celosa?
Terminadas las copas de coñac. Gabriel acompañó a su amigo al ascensor y se quedó esperándolo en la
recepción. Cuando el Dr. Oliveira bajó, pidieron un taxi y se dirigieron a Barajas. ¿A dónde les llevo señores?
dijo el taxista. Al aeropuerto por favor.
Déjenos en la terminal T4. Programó el taxímetro y se dirigieron cruzando calles y avenidas, hasta entrar a la
M-30, luego por la M-14, para llegar al
aeropuerto. Madrid está muy bien conectado con la periferia tras la gestión del último alcalde, comentó el
conductor. Así veo. Creí que nos estaba
secuestrando. A los pocos minutos el taxista los dejó en barajas. Son veinte cuatro con veintiseis Euros señores.
Ambos bajaron y tras descargar un par de maletas
del coche entraron al aeropuerto, para chequear sus respectivos vuelos tras lo cual ingresaron a la sala VIP del
aeropuerto. Cómodos sofás azules y una gran barra con bebidas, cafetera junto a pastas y sándwiches,
permitían una espera menos
desagradable, a ejecutivos o clientes preferentes. El gran televisor de plasma estaba conectado a la CNN de
manera que ambos giraron sus cabezas y centraron sus sentidos en la presentadora, la que aparentaba dar una
noticia de gran trascendencia.
Tras escuchar cinco minutos ambos se sintieron algo estúpidos. Habían estado comiendo alegremente y habían
pasado por alto esta gran noticia y ahora compartían cierta autocensura. Quizás fue solo vanidad. Pero ambos
se quedaron un rato más en silencio.
En el aeropuerto de Barajas aparecen en pantalla los vuelos de salidas y llegadas. Entre todos ellos. Estaban los
del Doctor Oliveira, el de Gabriel, pero también el vuelo de Alitalia, en el que regresaba a Madrid, el padre
Burattini proveniente de Roma.
Además y aunque no aparecía en pantalla. Estaba registrado en las llegadas el Jet privado que traía a José
María, proveniente de Sicilia.
¿Por favor me podría comunicar con el señor Gutiérrez? Dígale que le llama el señor Martínez. Un momento
por favor. Diga. ¿Has visto las noticias? Las estoy viendo aun. Como te dije. Se acaba de abrir la caja de los
deseos. Todas esas cosas que
acaban de meter en el subconsciente del personal, son los sueños de los que deberemos ser los primeros en
beneficiarnos. Podrás llamar a tu consejo administrativo y pedir una ampliación de capital. Se volverán locos de
avaricia. No se enteran de nada. Ya verás que estos primos serán nuestro caballo de Troya. Y nosotros seremos
los primeros en asegurar estos nuevos productos o servicios. No te olvides. El futuro son los sueños. Y que más
seguro que los sueños del CERN. ¡Nos vamos a poner las botas¡ Amigo! Este mundo nuestro está a punto de
transformarse en un circo barato. Te imaginas viajando por el espacio tiempo a una tropa de monos para ir en
busca de cosas extrañas, para seguir comercializando, vestidos de seda en las selvas
del mundo global. Estos idiotas nos van a enterrar en una pesadilla, de la que nunca podremos despertar.
Quizás tengas razón. Pero estos monos son más
peligrosos aun. Pues traerán cosas para que duren dos días. Esto es hambre cósmico. El hambre es como la
avaricia, no se sacia nunca. Estamos destinados a ser canibalizados como medio de conseguir nuestros sueños.
¡Los pasajeros del vuelo JK 666 deben pasar por la puerta de embarque número 13. Dr. Tu vuelo está por salir.
Si. Destino el infierno. Mordió un puro apagado que sacó de su chaqueta y tras coger su bolso de viaje, miró a
su amigo y colega por unos instantes. Gabriel. En la Grecia antigua
decían que estamos aquí para aprender a morir. Cuando vi la película El Último Emperador, el aun aprendiz de
emperador, le pregunta a su preceptor. ¿Cómo matan a los emperadores en su país? A veces la ceguera es la
mejor compañera. La ceguera
necesaria diría amigo. Me alegro haber compartido estas horas contigo. Que tengas un buen vuelo y cuando
menos lo esperes, estaré dando clases en la Universidad de Sao Paulo. Así lo espero Colega. Tras un fuerte
apretón de mano, desapareció tras las
puertas de cristal. Gabriel espero su vuelo acompañándose con una copa de Whisky mezclada con Coca Cola
con la compañía de las noticias de la CNN. Se imaginó sentado en un cómodo sofá mirando el mundo como si
estuviese en una sala de cine. Pero no quiso imaginarse nada. Prefirió seguir sus instintos y dejarse llevar por
sus impulsos. Era consciente que el instinto en los humanos es la mejor guía. No iba a deprimirse. Si sintió
deseos de regresar y poner en marcha su último plan.
Cuando Gabriel llegó a su destino no sintió el cansancio que habitualmente habría debido de haber tenido tras
un largo día. Se sintió entusiasmado por una idea que rondaba por su cabeza. Sí. ¿Por qué no? Mientras subía a
un un taxi y al dar una dirección
opto por ir al puerto. Al puerto por favor. Quizás encuentre abierto un restaurante. Se centró en el tráfico. Que
aun a estas horas invadía la carretera que conducía a la Costa del Sol. Pensó en Clara. Pero eso se lo dejaría al
destino. Quizás en compañía
de una mujer como ella o tal vez no. De todas formas, no tardaría en averiguarlo. En este momento sentí un
irrefrenable deseo de probar un buen menú de Sushi
El Portavoz de WikiLeaks; Kristinn. Ha declarado este jueves que han denunciado constantemente los intentos
de acabar con esta Web que ha revelado miles de documentos secretos. Ha hablado en una conferencia de
prensa rodeado de fuertes medidas de seguridad entre guardaespaldas y policías. "Estados Unidos cree corre
un gran peligro de perder su credibilidad, su larga tradición, porque en este caso ve que sus propias leyes, que
defienden los derechos humanos, no están siendo aplicadas".
"Estados Unidos no ha abierto ni una sola investigación, sobre los casos denunciados, a
A diferencia de otros países, como Reino Unido y Dinamarca, que han anunciado investigaciones de algunos
casos que les afectan. "En cambio, nuestra organización, recibió constantemente amenazas públicas, y
finalmente la petición, que hemos
aceptado, de que destruyamos todos los documentos que tenemos. A lo largo de este año, WikiLeaks ha
revelado, sobre la actuación de EEUU en la guerra de Afganistán,
sobre la guerra de Iraq. Su portavoz, Kristinn ha anunciado que su organización, no tiene la intención de revelar
nuevos documentos secretos que afectan "no sólo a EEUU, sino a cualquier otros país", "No vamos a publicar
ninguno de los documentos que tenemos. Serán destruidos lo más rápidamente que podamos. Empezaremos
por los más prioritarios. Hemos sacado unos 500.000 documentos relacionados con EEUU que son de
extraordinaria importancia histórica", ha recalcado. Sobre la actual administración del presidente de Estados
Unidos, dijo que algunos de los casos documentados ya
pertenecen a la presidencia demócrata. "La responsabilidad no es sólo del pasado'', ha subrayado. Acerca de
las amenazas e intentos de destruir la Web, ha narrado que "hace sólo ocho horas hemos tenido conocimiento
de que una persona relacionada
de manera muy indirecta con nosotros ha sido detenida. Ni siquiera se le ha comunicado cuál es la acusación
por la que ha sido detenido". De alguna manera. La competencia y la eliminación tienen que producirse ya que
de otro modo la raza iniciaría su decadencia.
Por encima de todo lo demás. Incluso por encima de nuestras propias vidas y ambiciones. La búsqueda de la
verdad y el alcanzar la cuadratura del círculo. Para extraer de la naturaleza el oro en sí. El anhelo de la
transformación del hombre en la piedra filosofal viva.
LIBRO TERCERO
Un vampiro espera en la sala VIP de la Terminal T4 del aeropuerto de Barajas en Madrid. ¡Señores pasajeros su
atención por favor¡ Último llamado para el vuelo destino Río de Janeiro. Hagan el favor de pasar por la puerta
de embarque número veinticinco.
En esos mismos instantes en la sede central de inteligencia de la TÍA en Madrid, un ordenador da la alerta que
estaban esperando. Señor. Creemos que nuestro pasajero está a punto de comprar un pasaje en el Aeropuerto
de Barajas. Que nuestro contacto no le pierda de vista, pero que sea discreto. Esta vez no quiero errores. Si
señor. No se preocupe. No me repliqué. Le he dicho que no quiero errores. Ni que fuera dios.
¿Qué ha dicho joven? Nada señor. Son inútiles. Me temo lo peor. En la sala VIP de la Terminal, un conocido
psicólogo lee un artículo, que formó parte de su última novela.
Gabriel lee. La Piedra Filosofal o Piedra de la locura representa un anhelo que se remonta a los tiempos
antiguos. Sea a través de caminos de sacrificio como los
recorridos por Buda u otras técnicas como ayunos y sacrificios místicos. Superar la porquería en manos de la
filosofía y trascender a la carne. Diría que una imagen de aspiración de esas que no se aplican hoy en día, la
reflejan las películas de
vampiros. Se perpetúan y reflejan el anhelo por controlar el espacio vital. Pero que viven rodeados de mitos y
estigmas que esconden una alquimia muy antigua. Curiosamente sufren una privación sensorial a la luz. La que
aparentemente les quema. Pero que realmente representa, el corte de su glándula pineal o la desconexión de
la energía
vital, a la que todos estamos conectados para satisfacer nuestras necesidades básicas.
La necesidad de sangre o lo que popularmente se conoce como chupar sangre de sus víctimas, se refiere a la
necesidad de cariño emocional o el precio de una especie de muerte psicológica, que sufre un organismo.
Siendo víctimas de las molestias conscientes de tener, que sufrir las sensaciones, de habitar un cuerpo animal y
no poder
olvidar, ser conscientes de que viven dentro de un cuerpo, el que antes los dejaba sentir la vida, ajenos a esa
carga [Link] falta de esas defensas naturales causan terror
emocional, psicológico o el habitual aislamiento que implica deterioros similares a lo que le pasaría a un
cuerpo, que lo dejamos sin alma y abandonado a la buena de dios.
Se morirán de frío y terror. Esto se evidencia en autismos o privaciones con o sin delirios. Tales como ciertas
epilepsias, algunas psicosis o genéricamente cegueras psíquicas. Pues la desconexión emocional es tal que no
rescatan el calor o el cariño necesario, para conseguir sentir o madurar emocionalmente y transformarse en
esa aspiración perdida. La transmutación de la piedra filosofal. Esto es similar a un cordero que nace ciego y no
logra alimentarse. Se transformara en un ser victima de sus
congéneres. Alimentándose de las sobras o transformándose en un ser despreciable, al ser una especie de
caníbal emocional. El falso vampiro. Quizás el dilema se mantiene así, pues una piedra rehabilitada no estaría
sujeta a ninguna necesidad
humana. No necesitaría nada y eso la sociedad nunca lo ha permitido. Los santos y sus negros ojos han sido
siempre carne de las religiones o de oscuros intereses. La inmortalidad como necesidad sistémica, de aquellos
que no están benditos, no permite aún la inmortalidad, de unos pocos en esta realidad. Escapar del infierno, es
el precio que han pagado miles de seres privilegiados, a los que solo se les enseñó el espejo de la muerte y un
montón de necesidades ajenas, con el único sentido de sostener un cielo de otros, intentando escapar de una
muerte segura. Las cegueras han sido siempre materia de estudio y experimentos divinos. La inmortalidad, es
aún algo terrible pues es antieconómica. Es decir escapar y tener la oportunidad de realizar el largo, doloroso y
complejo camino de la inmortalidad psicológica o aspirar a la transmutación, tras la sutil muerte, que causan
estas cegueras, es una ilusión como, es una ilusión aún animar a un clon. Es y debería ser una aspiración, no el
camino para manipular seres temerosos son excusas perversas. Entablar un discurso sobre la verdad del
espíritu que nos habita, es el discurso social pendiente aún hoy en día. La aspiración debería ser no morir
nunca.
¿Pero qué está esperando? Ese tipo me saca de quicio. ¡Maldito sea ese conde Drácula¡ ¿Conde drácula?
¡Si¡ No puede ser como todo el mundo. ¡Porque está aún en la sala de espera¡
Una cámara sobre la zona externa del aeropuerto está fija sobre la parada de taxis.
Un joven de aspecto informal de no más de treinta años espera fumando un cigarro junto a un taxi a las
puertas de la Terminal. Pasa desapercibido mientras hace tiempo a que se le suba un cliente. En la sala de
control dos personas, vestidas con traje de seguridad, observan varios monitores, que velan por la seguridad de
los pasajeros, pero sobre todo no dejan de observar a Gabriel, quien sigue pasando las páginas de su libro. ¿Y
ahora qué hacemos jefe? No se. Dejemos que mueva primero nuestro hombre. No debe saber que también lo
vigilamos. Este también es nuestro territorio y nuestro caso.
Señores pasajeros. Su atención por favor. Último aviso para los pasajeros destino el Cairo vía Alitalia. Se ruega
pasen por la puerta de embarque numero veintinueve.
Señores pasajeros. Su atención por favor. Último llamado para los pasajeros destino la
Habana. Se ruega pasen por la salida de embarque número diez. ¿Dónde está ahora? No lo veo. ¿Cómo que no
lo ves? Pero. ¡Joder¡ ¡Me cago en¡ Señor hemos perdido el contacto visual. ¡Te dije que no quería problemas!
¡ Pero señor! Estaba ahí hace unos segundos. ¿Habrá ido al aseo? ¡No seas idiota¡
Buenas tardes señorita. ¿Quedan plazas disponibles? En el mostrador de embarque de la compañía Alitalia ,una
joven vestida con una blusa y un coqueto pañuelo a rayas verdes, se dirige a Gabriel. Si señor. Ha tenido suerte.
El vuelo está a punto de cerrarse.
La hermosa morena de negros ojos, lo mira como embobada y entre sonrojada y acostumbrada a evitar
pasajeros, logró bajar la mirada para verificar la documentación, el equipaje de mano y conseguir entregarle la
tarjeta de embarque, sin poder evitar
sentirse seducida frente a esos profundos ojos azules. Señor su tarjeta de embarque.
Gabriel se gira y se dirige a la sala de embarque, no sin regalarle una larga mirada antes de desaparecer entre
docenas de pasajeros que ocupaban segundos, antes de embarcar mirando sobre sus espaldas como si
dejasen algo importante.
Nadie evidenció que se había cambiado de ropa. Su maniobra de alargar la espera era elemental pero muy
efectiva si el cambio es radical. Era plenamente consciente de que lo estaban acosando ciertos intereses
ajenos. Ahora habían desaparecido sus mocasines marrones y la chaqueta de lana gris, los que fueron
sustituidos
por un largo abrigo negro, que hacían juego con unas botas tejanas de largas puntas, en color negro con
diseños de llamas en tonos naranjas y unas gafas tintadas que le daban un aire misterioso. Arrastrando una
valija negra con dos pequeñas ruedas, tuvo la sensación de que nadie se percató de su persona. El cambio fue
radical y consiguió su objetivo. Se sintió aliviado y caminó con paso firme hacia el túnel de embarque.
Su atención por favor. Último aviso para el señor Road. Preséntese en la puerta de embarque número diez.
¿Qué hacemos ahora? Si salimos en su persecución se darán cuenta que también lo estamos siguiendo. En ese
instante dos agentes de la TÍA, vestidos de oscuro y gafas a juego entran en el espacio VIP, para cerciorarse
personalmente que el señor Road no está escondido dentro de los servicios. Señor.
El vampiro ha escapado. ¡Me cago en¡ ¡Se los advertí atajo de inútiles¡ La comunicación que los mantenía
conectados se cortó un instante y se abrió un diálogo privado.
Si señor. Lo que usted diga. De pronto una voz les alertó nuevamente dándole la siguiente instrucción. ¡Suban
al vuelo de Alitalia inmediatamente¡ Detendremos el vuelo lo suficiente para que puedan subir sin ser
descubiertos. De pie en el pasillo del avión destino el Cairo, Gabriel intentaba poner su equipaje de mano en el
compartimiento, que había sobre su amplia butaca de primera clase. Señor ¿Necesita que le guardemos el
abrigo? Sería imperdonable que se le arrugara un abrigo tan bonito. Por favor señorita.
Una joven pelirroja tomó el abrigo con mucha delicadeza y desapareció ágilmente, dándole tiempo a Gabriel
para acomodarse en su butaca, mientras observaba por la ventanilla, el traqueteo de los carros portamaletas
que ya se alejaban, lo que le causó una sensación de alivio. Minutos después se abre la portezuela del avión y
entran dos agitados pasajeros. Uno vestido con una chillona camisa con estampados grises y anchos pantalones
color beige, sosteniendo un enorme bolso azul a rayas blancas, haciendo malabares para no golpear a los otros
pasajeros con el bolso de mano.
Parecía agitado y sudoroso. Como si hubiese corrido un kilómetro. Lo que se reflejaba en las marcas de sus
mojadas axilas. Su acompañante no está menos excitado. Vestía una
camiseta negra con un estampado rojo en forma de triangulo, a juego con unos pantalones de tela negra y
unas gafas sin monturas de color naranja. A pesar de dar la impresión de estar agitados. Su entrada pasó
inadvertida ante el pasaje. La misma pelirroja les condujo a la parte trasera del avión. En la que la clase turista
ya estaba acomodada y preparada para despegar. Estos son sus asientos señores. Gracias señorita. Por los
altavoces el capitán del avión Boeing 747, se dirigió al pasaje dándoles la bienvenida. Señores pasajeros habla
con ustedes el capitán del vuelo AKI 333, destino el Cairo con escala en Roma. Les confirmo para su
tranquilidad que las condiciones atmosféricas nos permitirán tener un agradable vuelo hasta Roma. La
duración del vuelo está estimada en tres horas y media. El capitán continuó hablando en italiano. Para luego
repetirlo en inglés. Seguido a la presentación del capitán, las auxiliares de vuelo se dirigieron al pasaje
repitiendo, las habituales normas de evacuación.
En Roma en la Vía Apia una joven caminaba en sentido a la conocida fontana.
Lleva dos grandes bolsas que evidenciaban que había estado de compras en alguna de las prestigiosas
boutiques de la zona. Se sentía feliz y alegre. Tenía una agradable sensación de ser libre por primera vez en
mucho tiempo. Quizás como un personaje de una película de esas que aún no se han filmado. Ya no sentía
miedo ni tristeza. Clara había decidido salir de compras para no sentir la ansiedad ante la cita que tenía
concertada esa noche con alguien, que había sido algo más que un amante.
¿Seguiría sintiendo por él lo que ella creía? Cuando se enfrentó a la fontana tuvo el fugaz
impulso de tirar una moneda, como lo hacían un grupo de turistas. Pero prefirió no sufrir el peso de una
moneda que no deseaba comprar y desapareció, sostenida por los altos tacones de sus finos zapatos.
Caminando por esas calles milenarias.
Tenemos tres aviones en esa hora jefe. El de la Habana, el de El Cairo y el de Río de Janeiro. El de la habana
está cerrado. Por lo que nuestro vampiro regresó a su casa. Se subió al vuelo destino el Cairo o a Río de Janeiro.
¡Mierda¡ ¡Lo hemos perdido otra vez¡ ¿Y la lista de pasajeros? Ya lo sabe señor. Esa información es privada. No
somos la TIA. Gabriel toma su teléfono móvil y realiza una llamada a un amigo, antes de despegar. ¿Giorgio? Si.
¿Estás cerca de tu computador? Sí. Revisa el correo que te acabo de enviar. ¿Qué ocurre? Siento el deber de
obrar del mismo modo en que lo hizo el creador todopoderoso. Ahora he de dejarte. Estoy a punto de
despegar desde Barajas.
leer una de las habituales y extensas cartas de Gabriel. Ya sabes que es público, que existe un plan deliberado y
sistemático, para reducirnos a la esclavitud. Y todo esto sucederá a menos que nosotros como los habitantes
libres de lo que queda del mundo,
participemos para defender nuestros ideales. La amenaza real de un gobierno invisible es como un pulpo
gigante. Qué está extendiendo sus tentáculos para transformarse en nuestro mayor obstáculo. No caeré en la
ignorancia o en la ilusión del conocimiento en el que vivimos. La democracia representativa actual se basa en
gobiernos elegidos que pueden derrocarse en cualquier momento. Orquestando crisis junto al tercer poder.
Ya no luchamos contra profesionales o empresas locales. Debemos enfrentarnos de manera sutil contra este
tercer poder. Que representa el sistema bancario central y otros como las reservas federales, bancos centrales,
medios de comunicación o la misma comunidad europea. Las operaciones psicopolíticas, son campañas de
propaganda diseñadas para crear tensiones, perpetuar y manipular grupos hasta que acepten el clima de
opinión concreto. La opinión pública puede, ser ya una propaganda
cuidadosamente prefabricada y programada, para obtener la respuesta deseada en la conducta pública. Acabar
con la fuerza psicológica del individuo y dejarlo indefenso para impedir que se oponga a la dictadura del orden
mundial. Incluido nuestros intereses.
Alguien está poniendo una lápida y va contra el tiempo según mi observación. Es decir.
Para concretar mi estrategia y permitir definitivamente una opción psicológica. Que no sea un camino al
exterminio sistemático, de la creatividad divina y/o el camino para impedir explorar, la fuente suprema de la
iluminación, debe actuar en pos de la sanación global. Este tercer poder está aplicando la misma estrategia del
poder que siempre ha estado oculta por miedo. Tal como lo usaron los hechiceros, magos o las fraternidades.
Debemos pintar un cielo y sembrar una idea que crezca a pesar de cualquier interés mezquino. Hacerlo con las
mismas técnicas que ellos aplican. Imagínate qué la gente focalizará en su mente un nuevo pensamiento.
Nuestra estrategia es como una pantalla ilusoria en un barco pirata. Sabes que todas las manifestaciones de los
pensamientos pueden fundirse en una sola idea. Y que la masa acumulativa de ese pensamiento
luego se volvería tangible. Estos ejercerán una fuerza que podría tener un efecto cuantificable en nuestro
mundo físico. Podríamos sembrar el camino a las estrellas y
evitar ser víctimas de una cárcel del conocimiento como esta. En la que ya somos candidatos virtuales. Y en
poco tiempo más. Nuevamente esclavos de ideas ajenas.
únicamente de su intención al observarlas. Tal como escribí en mi anterior novela “Por la fe entendemos haber
sido constituidos en el universo por la palabra de dios. De modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se
veía” En cierto modo el deseo de ver una partícula, hace que esa partícula se manifieste. “La conciencia viva es
de algún modo la influencia que convierte la posibilidad de algo en algo real” Giorgio. Amigo mío.
El ingrediente esencial a la hora de crear nuestro universo es la conciencia que la observa. Esto era un hábito
adquirido. Al igual que la meditación, es hoy un monopolio.
Saber aprovechar el auténtico poder de nuestros pensamientos, requieren de un último capítulo. Deberemos
perseguir el extremo o aspiración suprema del hombre. La transmutación, la apoteosis. Transformar al hombre
en dios. Del griego APO (convertirse) y THEOS (dios). Y no es teología mía. Soy un experto en la alquimia más
antigua. Educar para liberar de la porquería ajena a esas piedras naturales, que se ponen oscuras de mirarse en
inútiles espejos que no reflejan nada. Debemos defendernos nosotros también del conocimiento de la
“Apoteosis” que nos están enseñando. Ahora somos pastos de la apoteosis global. Alimentada por el dinero,
que luego nos quitan a base de ambiciones plausibles. Como ya te anticipé. Estoy a punto de despegar. Pero
me gustaría que medites en esto. Pues debo dejar aseguradas las conformistas mentes de mis lectores y
navegantes, para conseguir un espacio,
para nuestra psicoalquimia. Tal como en su día lo hizo Jodorowsky con su psicomagia.
Si trabajamos este concepto y lo hacemos bien. Por pequeño que sea nuestro implante virtual. Haremos que
eso que se conoce como pensamientos o entidades mensurables con masa cuantificable. Sean nuestro maná.
Ese maná que es materia divina y que bien
manipulada permitirá el inicio del fin de ese mal al que estoy dedicado y no morir en el intento. Todo esto
deberá pasar por un verdadero marketing divino. Sabes que en todo esto hay demasiados intereses y muchos
santos que así lo atestiguan. ¿Supongo te das cuenta de las implicaciones? Mis pensamientos tienen ya tanta
masa que ejercerán
tal gravedad que podré atraer cosas que escaparan al tercer poder y a esa triste lista de brujos a sueldo. Así
que me veo obligado a estructurar una estrategia global que tenga un efecto no agresivo para el entorno. Pero
que a su vez sea lo suficientemente
efectiva, como para pasar desapercibida ante los que han invertido en el plan del control global actual. Lo
primero amigo es alejarme de los intereses ajenos o llamados cazadores de diamantes. Es por eso que te
escribo esto, mientras preparo mi viaje.
Quizás deba estar ausente una temporada, hasta dejar todo en marcha y esperar que el todopoderoso pueda
alimentarse sin exponer el cuello. Un abrazo. Al terminar de leer la carta a Giorgio le cruzaron varias ideas,
pero sobre todo sintió terror por las palabras de su amigo ¡Alice lee esta carta¡ Alise la pareja de Giorgio leyó el
escrito y
Gabriel contactará con nosotros antes de lo que puedas pensar. Es nuestra única opción.¿Pero qué significa
este correo? Tranquilízate Alise. Creo que todo se ha ido de madre. Miró a su mujer tratando de tranquilizarla
con un abrazo y sutiles caricias.
Pero Alice sabía que pronto se verían al descubierto y expuestos a algo terrible.
El terror. Pero se dejó llevar por la aparente seguridad que le estaba proporcionando su pareja.
En Barajas un taxi se aleja del aeropuerto por la M-30 dirección desconocida. El joven que lo conducía coge su
teléfono móvil y marca un número. Al otro lado responde una voz. Hola. Dime. Nuestro hombre ha despistado
a los secretas y cree haberse escabullido en un avión de Alitalia. Destino el Roma y sin dejar rastro. La buena
noticia es que Rocío lo vio escabullirse y alcanzó a subirse al avión. Muy bien. Si.
Entonces esperaremos sus noticias y así podremos estar preparados para la siguiente jugada. ¿Dónde estás
ahora? Voy a comer algo y luego a descansar un rato. Bien.
Pero llámame cuando despiertes. Descuida. Al terminar la llamada Mario se dirigió a una gran habitación que
había en su casa. Cerró la puerta y se dirigió hacia un altar que había junto a la pared del fondo. Una imagen
negra de un demonio, que espantaba a
cualquiera quien no la conociese, se alzó frente a él. La figura estaba aposentada sobre una esfera dorada,
bañada en simbología babilónica. Era evidente que esa criatura no estaba sujeta a las leyes humanas. La
serpiente que simboliza el poder sobre nuestro
ADN. La llama sobre su cabeza. Que simboliza el poder sobre las otras criaturas o el control de las otras
glándulas pineales. Las alas de la invisibilidad. Los cuernos el poder del macho en el tiempo y la estrella de
David que finalmente representaría el control del conocimiento del tiempo. Una representación de una gárgola
medieval que debió ser un Dios de los dueños del mundo antiguo. Un desnudo cuerpo mitad hombre mitad
monstruo.
Jefe tenemos un serio problema. Este sujeto. ¿El vampiro? ¡Si¡ Se ha escabullido.
¡Ese vampiro no puede desaparecer así como así! El sabe que no dejaremos de perseguirlo. El precio de
su inmortalidad, no andará de vacaciones ni un solo día.
Si cree que los perros del estado no darán con él, se ha equivocado. Lo único que nos queda es atacar.
Allanamos su casa con la excusa que sea. Él no está para declarar. Luego le ponemos una orden de búsqueda
y captura y así lo tendremos pinchado. Nos reuniremos ahí en treinta minutos. ¡Una gran idea jefe¡
Gabriel se había colocado los audífonos de su iPod y escuchaba una antigua canción del grupo Earth Wind and
Fire. September. El viaje duraría lo suficiente como para relajarse un poco y olvidar el estrés que tenía
acumulado. Rocío sentada a la cola del avión no pretendía pasar desapercibida todo el trayecto hasta Roma.
En esos instantes una puerta de madera salta por los aires y tres hombres de civil irrumpieron de forma
violenta. Vosotros dos revisáis el interior. Yo buscaré un ordenador.
Los tres hombres recorren un amplio departamento ubicado en la Calle Serrano de Madrid. De pronto se oye
un grito. ¡Miren esto¡ ¿Qué demonios es ese trasto? Pero si parece...
Esto no puede ser.¿Qué ocurre? Es un aparato para contactar con los espíritus. ¿Espíritus? ¡Atajo de
ignorantes¡ Se trata de un equipo que funciona con electro
imanes y una cámara de vacío. Que al conectarse a la alta tensión permite ver otras dimensiones. Eso no es
muy riguroso jefe. ¿Es que no ves nunca televisión? La habitación estaba rodeada de cuatro transformadores
que se conectaban a cuatro
electro imanes, que se erguían sobre una bola de cristal transparente de un metro de diámetro. En la pared se
podían ver una serie de dibujos que colgaban sobre unos marcos de metal, sujetados por pinzas metálicas. Esto
me da muy mala espina. ¡No seas miedica¡ Este chisme es de una tecnología bastante antigua. Muy poca gente
sabe jugar con esto. Se usó para estudiar el más allá. Es una especie de máquina similar a la ouija. Si un sujeto
sabe cómo manejarla, podría intervenir su entorno y moverse con cierto tiempo de ventaja, frente a su
realidad natural. ¿Es posible eso jefe? Calle hombre. ¿Pero cuál será en juego de nuestro vampiro? Tomen esas
placas y rotéjanlas de la luz. Ahora síganme. Busquemos su computador. Parece que nuestro hombre cada vez
se parece más al Doctor Van Helsing. Y eso me preocupa mucho más que un chupa sangre.
Señorita. ¿En qué puedo ayudarla? Me acabo de dar cuenta que hay un amigo en la
clase preferente y me gustaría darle una sorpresa. El no se ha dado cuenta que estamos viajando en el mismo
vuelo y me gustaría sorprenderlo. ¿Le podría llevar una botella de Champaña? ¿Quizás Moet? Sería perfecto. Si
me consigue una tarjeta para ponerla junto a las copas. Se lo agradecería. La sorprendida auxiliar regresó a los
pocos minutos con una tarjeta de visita en blanco dentro de un sobre. Tome usted. Luego la pelirroja se dirigió
a la escalera. Subió a la zona del bar y pidió una botella de champaña y dos copas. ¿Quién es la afortunada? Le
preguntó una compañera. Afortunado. Creo que una admiradora lo está tratando de ligar. Ambas sonrieron y
cruzaron una mirada de complicidad. Por lo que veo esa buscona no quiere correr ningún riesgo. Tomó la
bandeja y se dirigió a la butaca del señor Road.
Los dos hombres que viajaban en la segunda fila, justo detrás de la cortina de la primera clase se entretenían
con la película que estaban exhibiendo y que visualizaban en los monitores insertados en los respaldos de las
butacas anteriores. El planeta de los simios era un clásico. Pero nunca pasa de moda. El paraíso perdido donde
los monos evolucionaron del hombre. Tras un gran cataclismo. Pero la evolución humana no era lo que les
preocupaba a esos sujetos. No decían nada. Eran mecánicos a sueldo del estado invisible y estaban
acostumbrados a soportar el tiempo de espera. Y más cuando la presa estaba a escasos metros.
Señor Road una pasajera que dice conocerle le envía esta botella de champaña.
Vaya. Con la tarjeta en las manos Gabriel miró a la azafata con cara de aparente incredulidad. ¿Algún mensaje?
Gracias pero creo que no será necesario. La joven azafata se alejó cortésmente. En la tarjeta junto al nombre
de Rocío, venía lo que creyó, era la indicación del asiento de la desconocida. Pues me ha puesto en una
situación incómoda. ¿Quién será y cómo sabe que estoy en este vuelo? Gabriel se levanta y se dirige a la parte
posterior del avión, para agradecer la invitación y averiguar quién era la mujer fatal. ¿Señorita Rocío?
Gabriel. Si. Pero. ¿De que nos conocemos?
Soy una ferviente admiradora de usted. De hecho he leído todos sus libros.
Sobre todo el último. Puliendo la Piedra filosofal. Creo que es un trabajo muy original.
tu devoción. Ambos sonrieron dando por entendido que había caído en las redes de una delgada morena de
penetrante mirada que no aceptaría un no. Cuando Gabriel se sentó junto a la joven. No percibió que todos sus
movimientos eran celosamente vigilados.
Descorchó la botella de Moet y sirvió las dos copas. Brindemos por tu osadía y buen gusto. Por qué esa mirada
cautivadora me liberó después de terminar la botella.
¿Y esa quien es? No tengo ni idea. Será una admiradora. Por si no sabes este sujeto no deja pie a las
improvisaciones. Lo vengo estudiando desde hace un tiempo y es un cabrón escurridizo. ¿Por eso lo de
vampiro? Eso se lo pusieron cuando publicó la Zona Mortal. Que parece utilizó para elevarse a la categoría de
inmortal o algo así.
No te entiendo. Mira yo no soy un cura. Pero es como si fuese un brujo o algo así pero civilizado. Aunque eso
nos ha hecho creer el. Yo en lo personal no me fío de nadie y menos de alguien que es conocido como chupa
sangre. Dentro de cinco minutos levántate y ve al servicio y échales un vistazo. Y como si no hubiese pasado
nada. Ambos volvieron a poner sus sentidos en la película.
¿Cuánto tiempo deberé seguir esperando? Las claves están encriptadas jefe.
Llevo más de una hora en este piso y ya me estoy hartando. ¿Has visto la biblioteca jefe? Mire este libro.
Escuchen. Se dice que los ángeles se mezclaron con las hijas de los hombres y dieron a luz criaturas híbridas.
Niños mitad humanos. Mitad divinos.
Desde entonces, de tanto en tanto, ciertas familias han engendrado criaturas con poderes cercanos a los
ángeles, que a sus madres biológicas. Poseyendo una energía capaz de alterar la vida a su alrededor emitiendo
alguna clase de radiación, que podía llegar incluso a matar. Una fuerza invisible que a su vez era capaz de
convertirlos en energía pura y hacerlos sufrir experiencias como la bilocación o colarse en la psiquis ajenas y
otras comunes a seres como los Santos o los temidos vampiros,que imitan el comportamiento como aprender
a escribir no mirando el teclado al escribir a máquina y seguir haciéndolo ante un computador, o delante de un
paseante regular, a mirarle directamente las partes íntimas o a la altura del pecho, disparándole dos cartuchos
al alma del cristóbal colón, que señala bajando la mirada, más allá del vidrio protector, a modo de desgraciada,
que no está en casa, mientras otros deben hacerles la comida gratis, por si regresan a clases, hasta que no haya
justicia, a las Ip virtuales de las adsl, del sistema, a las cosas gratis y las caras tipo hombre, ante un espejo
perfecto, como cuando neo en matrix, toca la Internet. de la pirámide de mercurio del emperador chino. O
entiéndase la Internet, que nos engaña, para encadenar a esos mahometanos, que seguramente, viven de esta
tecnología, tras diluirla, entre los amigos de la edad media y el que no la quiere, pues sería dejar que los
jóvenes, anden con las alas partidas, en un rodeo, imitando la pérdida y gobernarse a él mismo, creyendo que
se puede engañar a la cámara web, con más miseria, desprendiéndose de eso, que le faltara, a la milla de oro.
Saber respirar sin aire. O el drama de esa maldición de jóvenes desarraigados a el único sin su yo digital,
metidos en esas deep web marginales, y el problema de inventario o que sabes hacer, que como las puertas,
siempre han dado problemas, si no les hacemos gente primero a, un amigo un tesoro, cuando se nace entre
personas o se asume que, se nace entre el huevo y la gallina y no a parto de cachetes de consomé de gallina, o
tráfico de familiares, hasta que la muerte los separe y se hagan libres sin dentadura a la señora, que no está en
casa. No se ustedes pero esta casa me está dando escalofríos. Qué es eso de la bifocadildion. Bilocación
borrego. Es la capacidad de salirse del cuerpo y estar en dos sitios al mismo tiempo. Ahora si que me cago de
miedo. Escuchen esto. Esperen. Ya conseguí entrar al computador.
En el avión Rocío y Gabriel charlaban amenamente mientras la película terminaba con un Charles Heston
gritando ¡Maniáticos lo habéis destruido¡ ¡Lo habéis destruido todo¡ ¡Os maldigo a todos¡ ¡Os
maldigo¡ Charlton Heston un viajero del tiempo que al
regresar del futuro. Grita desgarrado en la playa. Al encontrar los restos de su cultura, tras regresar de un viaje
en el tiempo. Ahora iré yo al servicio a ver como esta nuestro Bicho.
La verdad es que tengo tres libros a medio terminar. Uno sobre las conspiraciones de moda. Una visión
superficial quizás. Pero que abarca las diez principales conspiraciones de las supuestas fuerzas que nos
gobiernan. El otro es una continuación de El Cielo de los Santos. ¿Una continuación? Bueno es...
No se si debería anticiparse algo más. Igual lo publicas en tu Face Vip. Te juro por Snoopy que no abriré mi
boca. El personaje de la primera novela, más allá de su profesión. Se enfrenta al dilema de conducir su vida.
Pues toma conciencia, de que se puede transformar en un ser codiciado, dadas sus capacidades psíquicas. El
tercero se refiere a una profundización a mis aportaciones a la desconocida Glándula Pineal. Esta novela se
sostiene en saberes antiguos. Para estos la Pineal era nuestra antena, nuestro dispositivo natural para conectar
con otras dimensiones. También era conocido como el Tercer Ojo. Aquel que ve más allá de todo lo evidente.
Incluso el futuro. La llamada clarividencia. Para otros era la energía Pránica o de la vida. La piedra filosofal.
Lo interesante y lo que aún tengo pendiente. Son los estudios que se están llevando a cabo en Perú, sobre el
efecto de ciertas drogas alucinógenas y las sanaciones en casos graves, usando drogas como la ayahuasca, las
que inducen visiones profundas o
viajes místicos. De hecho tengo pendiente leer a Castañeta y el uso del peyote en México. Para estudiar ambos
procesos, y comparar las dos técnicas, que los indígenas, usan para blindarse del reflejo, del diablo. Lo cierto es
que este químico, se encuentra de manera natural en el [Link] concreto en la Pineal. Ésta se produce en
circunstancias extáticas. En lo concerniente a mi trabajo. Es fundamental. Pues si se pudiese controlar este
químico y administrarlo a un sujeto con ceguera psíquica,
podríamos avanzar mucho en la rehabilitación de estos autismos. Pues las privaciones psicológicas, incluyen la
rehabilitación onírica. Ese espacio al que nadie puede acceder, más que el sujeto en cuestión. Si se consigue
poder exponerles a esas visiones
místicas, se lograría exponer el espíritu del paciente a la nueva realidad del sujeto y permitir su rehabilitación,
por exposición en unas condiciones privilegiadas.
También deseo incluir aspectos como la alimentación. Esto Rocío quizás no lo sabías.
Pero los alimentos más ricos en DMT, son el pan, la harina, azúcares y grasas. Y algo que debería preocuparnos
a todos. El riesgo que sufrimos ante las radiaciones, por
ondas vibracionales externas, sean manipuladas o artificiales, son la causa de que nosotros no nos podamos
relacionar de forma adecuada con nuestro espacio tiempo.
Como las molestias en sordos y autistas. Se cree que el ruido afecta la estabilidad de estos autismos al sufrir
radiaciones de las que no son conscientes e incapaces de controlar. Ciegos. Esto he de transformarlo en una
novela y conseguir que mis lectores, queden satisfechos y no como mis alumnos. Aburridos. Tras una larga
charla se escucha por los parlantes:¡Señores pasajeros estamos próximos a aterrizar en Roma¡
Regresen a sus asientos y abróchense los cinturones de sus asientos por favor.
Creo que terminó nuestro viaje. Gabriel. Estoy muy agradecida de que hayas aceptado mi invitación. Creo que
era imposible negarse. Ambos sonrieron nuevamente.
Rocío. Me retiro a mi asiento. Creo que estamos prontos a aterrizar. Si. ¿Quizás nos podríamos ver en Roma o
va usted hasta El Cairo? Pensaba quedarme en Roma. Pero no creo que pueda. Seguramente en la
presentación de mi siguiente libro. Quizás pueda compensarte el no haberte entregado un ejemplar firmado.
Espero ansiosa.
Que tengas una linda estancia en Roma. Hasta luego y gracias nuevamente. Gabriel se sintió liberado y regresó
a su asiento satisfecho y tranquilo. Esta invitación afortunadamente fue solo una coincidencia. Gabriel tenía en
mente a Clara y aunque a él le gustaban todas. Sabía que ella se sentía segura de su preciosa sonrisa y el
envidiable envoltorio.
En la habitación iluminada con el altar ardía una pequeña hoguera. Mario se preparaba para terminar un largo
ritual. Erguido frente al altar de Ahura Mazda, empezó a repetir en voz alta una especie de mantra. Angra
Mainyu. Dios del mal. Líder de las malas conductas.
Espíritu destructivo. Tu que creaste a los demonios y lanzaste el ataque contra Ahura Mazda. Tu gemelo y
enemigo, que te expulsó a la oscuridad, diciendo que tu mi dios, no eras justo ni en pensamientos, ni en
enseñanzas, ni en planes, ni creencias, ni en palabras, ni en tu alma con el. Tu que te viste obligado a atravesar
los cielos, en
forma de fuego abrasador de hambre y enfermedad. Dios que vives en la oscuridad. Que fuiste atrapado por
Ahura Mazda, el que vive bajo la luz. El que puso límite al tiempo donde quedaste atrapado en esta creación.
Tu victoria será perfecta. Has ensuciado el mundo con inmundicia y oscuridad y lo has hecho tu fortaleza.
Ahora que velas por la luz y la oscuridad, deja que te muestre con mis sentidos el camino que has de seguir.
Que la palabra sea tu camino. Mis ojos renacen. En ese momento Mario sacó una serie de fotografías, las que
exhibió con los ojos cerrados, para posteriormente ser quemadas en el fuego. Finalmente antes de terminar la
ceremonia bebió una copa de vino y tomó una hostia de pan consagrado. Para luego postrarse frente a la
imagen como muestra de entrega y sumisión. Corroborando una vez más que era más que un instrumento de
si mismo.
Una vez que el avión posó tierra. Los pasajeros que seguí a Egipto se dirigieron a la sala de espera. Para luego
embarcar destino el Cairo. El resto de los pasajeros se encaminaron hacia la salida. Gabriel se dirigió a la sala de
espera y se situó en
la zona de fumadores que había en la Terminal de Tránsito. Rocío se dirigió a la cinta transportadora de
equipajes con la buena fortuna de que su maleta salió en la primera andanada. Esto fue una suerte pues debía
hacer tiempo hasta asegurarse de que Gabriel, abandonaba el aeropuerto o continuaba destino al Cairo. Los
dos sujetos que aparentaban ser dos turistas norteamericanos se separaron. Uno se dirigió a la
entrega de equipajes y el otro a la sala de espera, la que estaba invadida por varias docenas de viajeros, que
esperaban embarcar en los diversos vuelos programados.
Gabriel permaneció durante el tiempo suficiente como para tener la tranquilidad de que nada extraño a sus
sentidos se manifestara y así conseguir estar limpio de cargas que no deseaba emanar en Roma. Cuando se
anunció el vuelo se dirigió a los aseos y rápidamente volvió a cambiar su aspecto. Esta vez salió vestido con un
cortavientos rojo intenso, un sombrero de paja, unas gafas deportivas marrones Ray Ban y unos chinos a juego
con unos mocasines marrones. Buscó la sala de embarque y se acercó a la compañía Alitalia. Buonasera
ragazze. ¿Habla usted español? Si. ¿En qué puedo ayudarle señor? Deseo cancelar el trayecto Roma el Cairo y
dejar el ticket abierto, hasta que pueda retomar mi viaje. Unos asuntos personales me obligan a quedarme en
esta ciudad. No hay problema señor. Me entrega la documentación por favor. Tras unos minutos de espera. La
joven del mostrador anuló el ticket. Dejando abierta el uso de las millas disponibles para otro viaje. Señor
Road. Dispone de tres meses para utilizar estas millas antes de que caduque su pasaje. O pida la devolución en
su caso. Es usted muy amable señorita. Buona sera. Chao. Los dos hombres que disimuladamente habían
conseguido seguir los pasos del murciélago, lo siguieron hasta la parada de taxis.
Tras lo cual, los dos hombres y sus eléctricas camisas, se suben a un taxi desconocido.
¿Clara? ¡Gabriel!¿Dónde estás? Saliendo del aeropuerto. ¡Espérame ahí¡No te preocupes. Llegaré en veinte
minutos. Clara no puede evitar sentirse más nerviosa de lo que realmente estaba. Sentado ya en el taxi, Gabriel
no puede evitar ser transportado a su etapa de estudiante cuando viajó a Roma por primera vez.
¿Mario? Rocío. Nuestro primo va metido en un taxi desconocido. Pero creo que no soy la única. Voy
siguiéndole a pocos metros. Espero que nadie se de cuenta.
Muy bien. Muy bien. Síguelo con discreción y cuando sepas su localización me avisas.
asiento del taxi, con la vista puesta tras su presa. No creo que ni me huela ni en el mismo infierno. Mi atractivo
y seductor vampiro. Y se sintió más segura que nunca.
Creo que si me juego bien mis cartas, podría abordar a nuestro hombre mañana.
Rocío creía haber dejado todo amarrado para que su plan salga de acuerdo a sus instintos naturales. Al llegar a
la dirección del taxi Rocío, se preparó a hacerle guardia a una gran casa de la calle Benetton número seis. Una
exclusiva barriada a las afueras del centro turístico. La casa es más parecida a una villa que a otra cosa. Un
jardín con varios árboles y setos muy bien cuidados, protegían las dos plantas de un caserón estilo europeo,
que seguramente soportaba más de un siglo. La fachada era austera y sin más excesos, que los grandes
ventanales, los que dejaban entrever una agradable iluminación. Que provenía del interior. La noche se
presentaba más fría de lo que Rocío imaginó. Pero hubo de conformarse con las comodidades que el taxi
permitía.
Tras pagar una generosa propina. Se entregó a esperar a que estuviese triangulada su ubicación, tratando de
imaginarse lo que ocurriría en el interior de la casa, escuchando una emisora de radio, con la vista puesta sobre
el jardín encendido. La música en el interior de la casa eran los gemido de dos amantes, que seducían deseos,
sobre una espesa alfombra de oso natural, enfrentados ante una enorme chimenea, que ardía y crepitaba,
junto a dos copas de vino y los restos de una colilla de tabaco de liar, como
únicos testigos de dos cuerpos desnudos que sin palabras, saciaban la distancia acumulada. Totalmente ajenos.
Ajenos a los deseos que también se colaban tras de las verjas del hermoso jardín. Gabriel disfrutaba cada curva
y cada gemido de Clara.
Más que enamorados jugaban a ser amantes insaciables. Sin haber tenido tiempo de cenar, los dos fueron
agotando el calor de la chimenea, que iluminaba sombras en las paredes, que se confunden en la más oscura
noche de pasión. Tras horas de amores. Ambos descansaron sin deseos aun por dormir. Clara. Anticipándose al
amanecer. Cerró unas gruesas cortinas y así trató de arrebatarle a la noche, lo que creyó era su privilegio.
Escondiendo cierta tristeza al verse obligada a soportar las horas del día,
para volver a seducir la madrugada junto a su amante. Juntos los dos fumando y con una copa de vino en la
mano, intercambiaron las primeras palabras.
Aún no se han dado cuenta de nuestra posición jefe. ¡Ni se darán cuenta señores! Eso se los aseguro. Y ya
saben a qué me refiero. Los dos hombres se miraron y no dijeron nada. En eso confiamos en el jefe. No se
cuanto tiempo podré estar aquí Clara. ¿Cómo siempre? Si. Eso que me contaste de ser una especie de animal
salvaje que no soporta sentirse atrapado lo llevas muy bien. Esta vez no es eso. Y no se si debo contártelo. Pero
he venido por si me atrevía. ¿Ocurre algo malo? ¿Te vas a casar o simplemente me dejas? Primero Clara.
Comimos un poco. Me apetecen unas fresas dijo ella.
¿Tienes nata montada? En el congelador. Gabriel caminando y dejando su desnudo perfil como sombras en las
paredes se dirigió a la cocina en busca de fresas y nata.
La nevera bien surtida atesoraba frutas y zumos. Cogió una papaya madura y un cuenco de fresas limpias junto
a un spray de nata de montar. De la otra puerta de la nevera sacó una botella de un modesto lambrusco que al
paladar sería lo indicado. Llevó la botella de espumoso rosado y regresó a la cocina por el resto. Cariño. Déjame
traerte algo de comer también. Finalmente recostados sobre cojines y rodeados nuevamente por las llamas de
la chimenea, se embadurnan las manos comiendo unos bogavantes fríos, que Clara había dejado preparados la
noche anterior. Su juventud no desentonaba en la compañía de Calara. Sabedor de su aparente informalidad.
Se sentía seguro. Pues era la imagen que él deseaba y no otra. En el exterior de la villa ya no estaban ni el taxi
de Rocío ni el de la pareja. Solo se veían aparcados algunos coches que daban la apariencia habitual. Nada
hacía previsible que la casa, seguía siendo vigilada por personas, que tenían demasiados intereses en común.
De pronto suena el teléfono privado de Gabriel. Pocos conocían su número. Además periódicamente lo
renovaba para no dejar rastros virtuales ¿Gabriel? Si. Soy Alice
Hola encanto. ¿Ocurre algo? Si. Alisé era diplomada en informática y especialista en seguridad y cortafuegos
virtuales, que junto a Giorgio formaban la retaguardia que mantenía a Gabriel en las sombras. Llevaban varios
años dejando rastros que la gente
pasa por alto. Como los sistemas cruzados que usan ciertas agencias de seguridad, para clasificar y controlar
todo movimiento humano o de entidades. En concreto pocas personas saben que sus datos de la seguridad
social están normalmente asociadas a
números de teléfonos, correos electrónicos, claves bancarias, que a su vez coinciden con las redes sociales.
Datos que luego interactúan como si fuesen impulsos electrónicos, que se ven como una gigantesca red de
impulsos, que los grandes
ordenadores clasifican e incluso proyectan comportamientos. Gracias a los avances generados por los
aceleradores de partículas. Subproductos que se han transformado con el paso de los años en la estrategia de
un marketing gubernamental, de control social, nadie escapa a esta tecnología. Alisé era experta en burlar
estos sistemas a través de lo que ella llamaba balizas o faros y así conseguir mantenerse en el anonimato.
¿Dónde estás? Con Clara. ¿En su casa en Roma? Se hizo un silencio. ¿Qué ocurre? Deberías moverte ahora.
Tienes al menos tres señales sobre tu persona.
Carlos y su compañero estaban desayunando en una gasolinera cercana y Rocío en la cafetería del Aeropuerto.
Una vez que se triangular a un sujeto. Era posible seguirlos a distancia. Esta técnica aunque novelesca. Era
bastante habitual en los servicios de seguridad de los diferentes países. Rocío recibió la triangulación de Gabriel
en el Aeropuerto. La información virtual que recibió Gabriel situaba sincrónicamente varios pulsos móviles en
torno a la casa de Clara. De tal manera que supo que lo vigilaban. Las coincidencias no existen decía.
!Joder¡ ¿Que desayunas? El aceite con sal es muy sano por la mañana. ¿Y la cerveza? ¿Es por los nutrientes?
Date prisa mejor. Que ya deben estar por salir de casa.
Lo que tú digas. Ya tengo programado el DPRS. Estamos a menos de tres minutos de ellos si no nos cae una
maldición. Este chisme está hecho a prueba de brujerías. Nos avisara como un reloj.
Clara he de marcharme. ¿Vienes conmigo? Pero tienes cinco minutos para vestirte.
Te cuento el resto por el camino. ¿Y qué me pongo? ¿A dónde vamos? Yo te llevaría así como estas. Pero ponte
algo informal. Jean, botas y una chaqueta serán suficientes.
Gabriel coge su móvil y le grita a Clara desde el salón. Por si conoce el número de taxis de memoria. ¡Si¡ Está
sobre la mesita que está junto a la puerta del salón. Gabriel revisa y no encuentra el número y escucha desde
arriba. ¡Sobre la mesita! Bajo una pitillera de plata una tarjeta adhesiva lleva estampado el número de la
central de taxis. Briego un taxi a la Vía Benetton número seis. Brego en quince minutos por favor. Sep monto
importante la ora.
Con su acento italiano adquirido en su infancia también llama desde el teléfono fijo y pide otro taxi pero que
debía esperar en la Calle España número cuatro dentro de diez minutos y esperar a que el otro taxi solicitado
antes. Pues debían separarse los ocupantes en esa calle. Gabriel consiguió esta localización con el GPS de su
móvil, lo que les podría garantizar el tiempo suficiente como para conseguir estar lejos de las influencias
externas. Guardó su teléfono móvil y espero a que Clara estuviera lista.
A los pocos minutos un taxi circulaba por las calles de Roma, seguido discretamente por un coche que pasaba
desapercibido, entre el habitual caos circulatorio de esta capital.
¿Qué ocurre con Gabriel? Creo que deberemos buscar un sitio más tranquilo para vernos.
Desde la última vez que nos vimos he estado trabajando en un proyecto bastante delicado, y ahora soy víctima
de ciertas circunstancias sistémicas, que se han empeñado en meterme en una especie de cárcel virtual, y me
obligan a moverme un poco.
¿Cárcel virtual? Desde que nos conocimos en las costas de Málaga he estado trabajando en un proyecto que
tiene loco a unos tipos, que parece trabajan con una tapadera, que les sirve para poder controlar unos
experimentos absolutamente privados. No sabemos quienes son. Pero estamos siendo acosados y vigilados. Lo
que nos
ha obligado a desarrollar una estrategia bastante paranoica. Señoree il otro taxi espera ahí. Clara si prefieres
regresas en este taxi o bien me acompañas y te explico lo que ocurre. Pero debes saber que no puedo
garantizarte nada más que mi
amor. No te escaparás tan fácilmente de mí. Voy contigo Gabriel. Ambos bajan del taxi y se dirigen hacia un
mercado, que bullía de gente y camiones que descargan diariamente la materia prima, que serviría las cocinas
locales. Clara. Apaga tu móvil.
Desmonta la tarjeta SIM y déjala así hasta que te diga. Entraron y se perdieron entre los pasillos invadidos de
cajas y carritos que deambulaban ágilmente por todo el mercado.
Tú espérame aquí. Yo los sigo. Un hombre de unos cuarenta años vestido con unos
pantalones de tela y un jersey de cuello alto, entra al mercado. De apariencia atlética y con evidente
nerviosismo entra y revisa los diversos pasillos, sin darse cuenta que sus perseguidos, ya habían salido por otra
puerta y se dirigían a un taxi que los aguardaba.
El sujeto del beatle azul marino tras buscar y repasar sus pasos regresó al coche donde esperaba su
compañero. No están. ¿Cómo que no están? Han desaparecido. Desaparecido? Ahora sí que la hemos jodido. Y
ya sabes a qué me refiero. Llamemos a la central. Carlos llama y pide una localización. Señor. Hemos perdido la
señal en este punto. Esperamos sus órdenes. A los pocos segundos el jefe les indica que ambos van en
dirección al aeropuerto. Sigan un taxi placa Roma 5456. Cada vez que se programa una proyección, los
satélites recargan un historial de datos y las transforman en imágenes con las coordenadas.
Cuando ambos subieron al segundo taxi, dirección al aeropuerto, Clara sintió cierta paz, a pesar de tener la
sensación de huir como en una película tipo James Bond.
¿Llevas tu pasaporte? Siempre lo llevo. ¿A dónde vamos? Será una sorpresa entonces.
En Madrid Mario conversaba con su fiel esbirro Jóse. Mientras Rocío llevaba desde temprano en el aeropuerto.
Nuestros métodos son antiguos pero infalibles en el tiempo. Más temprano que tarde caerá en nuestras
manos. Si los americanos, los rusos o ahora los chinos creen que tienen el control del futuro como lo han
tenido hasta ahora las religiones y la realeza. Se están mirando en un espejo equivocado. Cuando tengamos en
nómina a ese vanidoso, ni dios evitará que nos hagamos millonarios y luego inmortales como él. Tenemos
tiempo así que nada de errores innecesarios.
En el espacio en el que nos movemos todo está escrito. Y como dicen que todos los caballos conducen a Roma.
Quizás deberíamos dejar espacio para que los sucesos se manifiesten.
Mientras el taxi de se dirigían al aeropuerto Gabriel se prepara para tratar de poner en antecedentes a Clara.
Sabes que dirijo una fundación y que me he dedicado a la empresa privada con bastante éxito. ¿Te has metido
en algún problema con hacienda? No. Nada de eso.
Al profundizar ciertas investigaciones descubrí ciertos secretos que he tratado con discreción. Pero a pesar de
eso me he transformado por así decirlo. En una espina en bota ajena. ¿Me dices que te están persiguiendo? Si.
Pero es un seguimiento virtual. Necesitan saber dónde estoy. Y a pesar de que no hay contacto, me marcan con
terceras personas que deben andar cerca mio. No he cometido ningún delito. Se trata de hostigamiento. Ahora
me veo limitado como ese refrán que dice, que no es posible bañarse en el mismo río, porque está siempre en
movimiento. Siempre cambiando.
¿Me cuentas esto para escaparte otra vez o me he de asustar? Señores el aeropuerto.
Ambos bajan dirección a las salidas internacionales pero súbitamente Gabriel se vió sorprendido por una cara
familiar. No podía ser, se dijo. Era esa encantadora chica que lo había abordado en el vuelo a Roma. En ese
momento la Jóven alzó la vista y la fijó
durante unos segundos en los ojos de Gabriel. ¿La conoces? Si. Eres muy observadora. No es eso. Ya se que te
gustan todas. Ahora te lo cuento. Pero primero cogeme de la mano que te la presentaré. No tengo ningún
interés en conocer a tus amantes. !Tu Cogeme la mano¡ Señorita Rocio! Vaya coincidencia. Efectivamente. El
mundo sigue siendo un pañuelo. Te presento a mi prometida. Clara. Rocío es una admiradora.
Coincidimos en el vuelo desde Madrid. Hola. Encantada de conocerte Rocio. ¿Regresas a Madrid? No. He
venido a acompañar a una amiga. Pues estoy encantado de saludarte y lo he dicho. Espero poder cumplir mi
palabra de firmar mi próximo libro para agradecer el detalle en el vuelo desde Madrid. No lo he olvidado. Hasta
luego Rocío. Hasta luego Clara Vaya bicho ¿Clara crees en las coincidencias? ¿Como? Yo. No. Volvamos a la
parada de taxi. Me pareces demasiado preocupado Gabriel. No te agobies. Vamos a la estación de trenes.
Nuestro destino será Venecia. A Venecia pues. Tu mandas cariño.
Cuando bajaron del taxi que los dejó en la terminal de trenes les quedó tiempo para desayunar. Por lo que se
acercaron a una cafetería.
Date una vuelta y espera en la terminal y chequea todas las salidas de trenes y así estaremos preparados para
seguirlos a donde sea. Lo que tu digas. Al bajar y al dar dos pasos. Carlos le grita. De paso traeme un café con
un bollo¡ ¿Algo más su señoría?
No me jodas que con el capitán tengo suficiente. Si ocurre algo te aviso. Ruben se aleja y se pierde entre el
gentío que inundaba la enorme terminal de trenes.
¿Gabriel cuánto tiempo va a durar este juego? El tiempo que tardemos en llegar a la ciudad de los canales. No
he venido por trabajo amor. Primero. ¿Qué te apetece desayunar? Croissant y un capuchino estaría bien. Pero
realmente habría deseado seguir junto al fuego sobre mi piel de oso. Quizás habría conseguido sacarte alguno
de tus secretos. Aunque quizás lo averigue esta noche. ¿Te crees capaz de sacarle los secretos a este león? No
hay gatito que se me resista. Gabriel la mira y le susurra. Te pondré a prueba. Te contaré un secreto pero creo
que elegiré el momento y el lugar.
Eres un vanidoso.
Maldita sea. Que ha ocurrido. Me ha visto antes que yo. Creo que se ha asustado. Regresa a Madrid y espera
mi llamado. He de ordenar todo esto. Además no es lo único
que tenemos que hacer. Lo que tu digas. Mario marca otro Número. ¿Si? Rocío perdió a nuestro hombre.
Necesitamos saber donde esta para poder actuar. Quizás si le movemos la cama a su amiguita. Creo que
podríamos usarla como cebo. Aunque ya sabes. Tardaremos mucho y sin garantías. ¿Qué me sugieres? ¿Qué tal
si lo hacemos volver a casa? Podríamos organizar un robo en la casa de la familia de sus compinches.
Caería como un ratón al queso. Sería más previsible. Pues ponte manos a la obra.
Y que sea hoy mismo. Luego te llamo. La llamada se cortó. En ese instante Mario se dirige a una sala de
ordenadores, en la que habían varios monitores y equipos que parecían sacados de un laboratorio informático
aparentemente, destinado a algún tipo
de experimentos. La mecánica cuántica o el estudio de cómo poder anticiparse o conocer las probabilidades de
resultados de sucesos simultáneos. Era la última especialidad de Mario. La que combinaba con las antiguas
técnicas místicas. Usaba sus conocimientos como detective. Tras ser despedido por espionaje industrial. Como
ingeniero privilegiado. También se dedicó a estudiar todas las artes místicas y sus diferentes técnicas, para
manejarlas en la consecución de sus fines. El antiguo arte de escribir en el cielo eterno, en pos de su ambición.
Al entrar en la sala se dirige a la consola principal y
tras observar cuidadosamente una pantalla que arrojaba pequeños destellos. Se consoló al sentirse muy cerca
Mientras reprograma nuevos parámetros. Esta vez no se me escapara. Aunque tenga que desenterrar la misma
peste bubónica, resonó en su
El sujeto encargado de acceder al ordenador de Gabriel llama por teléfono. Jefe es imposible acceder a los
archivos de este ordenador. ¿Pero qué pasa? Está todo encriptado jefe. Y lleno de contraseñas. No puedo
sacarle nada. Sigue intentándolo y no me llames hasta que tengas algo. La llamada se cortó bruscamente.
En la terminal de trenes hirvió unos minutos de pasajeros que se subían al tren destino a Venecia. Los dos
hombres que seguían a la pareja. Se preparaban para subirse discretamente al tren. Para terminar sentados en
el mismo vagón en el que estaban sus involuntarios señuelos. Tener que andar pegados como sombras a estos
dos me está tocando la moral. Seguir a ese vampiro sin pilas me creará un trauma. Llevamos tres semanas y
aun no tenemos nada. Tranquilo. Pronto lo emplearemos y de esa cruz
no se escapara. ¿Has visto a esa rubia? Deja a la rubia y trata de eliminar el aroma a
cerveza en la cafetería con un café bien cargado. Está bien. Me voy a la cafetería a ver si pillo algo menos
ingestivo. Antonio grita desde la puerta de salida de casa. ¡Encarna Voy a correos¡ Si necesitas algo puedo
aprovechar. Tráeme guindillas del supermercado. O no podrás prepararte las gambas al pil pil esta noche.
Antonio sale de casa y se dirige a correos. Pero antes como todos los días, se deja caer por el bar a por una
cerveza.
A los pocos minutos se encontró sentado sosteniendo un gran puro habano, acompañando una partida de
dominó. Encarna tras haber limpiado y arreglado la casa. Tal como lo venía haciendo desde que se casó. Se
dirigió a la cocina para ir preparando la comida, en la compañìa de una amena charla que transmitían en una
emisora de radio. De pronto suena el timbre de la puerta y sale al recibidor. ¿Señora Encarna? Si. Dígame.
Encarna abre la puerta y súbitamente y sin mediar palabras, entran por la fuerza una pareja de jóvenes,
que parecían conocerla. No tuvo tiempo a más reacción, pues recibió un fuerte golpe en la cabeza que la dejó
inconsciente sobre la alfombra del recibidor.
La pareja que vigilaban los pasos de Gabriel, pasaban desapercibidos en el tren, que en menos de una hora
hora los dejaría en la ciudad de las góndolas. Gabriel se entretenía mirando la película que estaban exhibiendo.
Mientras Clara se encerró en el aseo del tren, para componer su maquillaje y tratar de disimular unas enormes
ojeras. La primera vez que Clara visitó Venecia se quedó absorta y emocionada. No había calles. Fue como
subirse a un gran escenario de un teatro medieval. Todo fue mágico y diferente.
Canales y puentes. Palacios, barcos y miles de personas recorriendo hipnotizados la isla. Deseaba ser hermosa
para Gabriel. Pero sobre todo estar con él y traspasar el umbral de la estación en su compañía. Se sintió
emocionada y tuvo que retocar una vez más su maquillaje. En su butaca Gabriel observa el monitor mientras,
aprovecha de revisar un artículo que debía leer en la facultad de psicología.
Más bien parecía un tratado de física. Pero resumía parte de la estrategia a la hora de tratar las cegueras
psicológicas. Gabriel empezó a corregir. La criatura en términos de especie. Se comunica potencialmente a
través de información no biológica. Como es la coherencia cuántica. En el caso de las cegueras un pensamiento
o un acto iónico cualquiera tenderá a cero. Pues si el organismo no se retroalimenta causara su deterioro. En
definitiva, tendrá a la autodestrucción por implosión iónica. Así transformamos por imperfección sistémica
toda la actividad terapéutica por desconocer y no aplicar un modelo biológico, físico y emocional. Medible en
Julios y localizables cuánticamente en el organismo. ¿Quizás seres carentes de amor y hambrientos de Julios de
alegría social integradora? Las cegueras emocionales reflejan, que como profesionales estamos perdidos en el
tiempo. Dada la imposibilidad de interactuar
Hopkins en uno de sus libros explica en un modelo, lo que ocurriría con un sujeto, que viaja el espacio exterior,
señalando lo que pasaría cuando tomase la última curva, para regresar a su punto de partida. En concreto
cuando se corta el contacto con la tierra durante ese último segundo. Este último segundo de información se
perderá y no llegará a la tierra. Así en ese pequeño momento de lo que supuso el contacto con el espacio
exterior. Implicaría que cuando el viajero regresará, todos los individuos de su universo, tenderían a
desaparecer. Este modelo supone que persigue compensar esa desaparición del universo individual, con una
inmortalidad espacial, como resultado de un modelo matemático relativo o cuántico. Que básicamente
persigue la inmortalidad.
Estas aplicaciones. Quizás no son cotidianas, pero persiguen integrar una inmortalidad psicológica como
técnica terapéutica. Conscientes de que las energías invisibles o nuestras necesidades sistémicas harán
imposible perseguir el anhelado control de la piedra filosofal. Derivar un modelo inmortal es una utopía
matemática aún hoy en día.
Pues un segundo de incomunicación de un viajero galáctico, que no considere todas las variables físicas y no
físicas. Sería como pedirle a un niño de cuatro años, que engendrara un adulto de cuarenta. Faltaría
información. En este modelo en el que estamos destinados a superar la inmortalidad psicológica, pasará
necesariamente por enfrentarnos ante dios. Ante lo vivo. Como último sacrificio humano en el que deberemos
encontrar un modelo perpetuo. En el que estaríamos obligados a ser felices o desaparecer como especie. Es el
espacio. No es el papel lo que debemos observar.
Quizás sea un anhelo incumplido el cruzar los mares de los tiempos sin estar aún preparados. Viajar a los
confines de la mente, debe ser el reflejo de la sociedad, como lo es la física, y no el actual camino o exterminio
sistemático a la caza de la iluminación imposible como si9 fuésemos presas de la última cena o esa tierra
incógnita tipo ceguera por abuso de la mecánica… cuántica. Cuando Gabriel repasaba el texto, sonó una
locución avisando la llegada del tren a la terminal. Clara regresaba también a la realidad de Gabriel pasados
unos minutos pero lo encuentra ¿Que miras fresco? Diría que no dejo de disfrutar ese cuerpo que parece que
es mio. Clara bajo la mirada mientras Gabriel aprovecha de cerrar su portátil. ¡Encarna!Al regresar de correos.
Antonio encuentra a su esposa inconsciente en el suelo. Tras comprobar que aún estaba viva. Llama al número
de emergencias quedándose asustado e impotente junto a su esposa. Esperando la llegada de la ambulancia.
Se sentía nervioso y desconsolado. No atinó a reaccionar hasta alzo la vista para recorrer las estancias cercanas.
Por si hubiese alguna señal de extraños. No percibe nada. Pero decide verificar personalmente la segunda
planta. Tras revisar todas las habitaciones, bajó apresuradamente las escaleras al escuchar la sirena de los
servicios de emergencias. Cuando la médico del Samur comprobó las lesiones y tras cerciorarse, que la
inconsciencia se debía, a un fuerte golpe. Decidió trasladarla a la unidad de cuidados intensivos del Hospital
Clínico. Antonio cerró la casa y subió en la ambulancia para quedarse junto a su mujer. Por las calles del
vecindario se escuchaba una ambulancia en la distancia y la vida pareció recobrar su cotidianidad. Cuando
Clara traspaso el arco de salida de la
Esta estación se quedó un largo rato quieta y extasiada frente a la más perfecta de las visiones. Al recobrar
parte de la conciencia. Miro a sobre su hombro izquierdo moviendo sus labios para preguntarle a Gabriel. ¿En
Góndola o en Vaporetto? Vaporetto.
Elijamos un buen hotel cerca del puente de los enamorados y con vistas al canal. Nos saldrá carísimo. Un día es
un día. Además no creo que sea necesario preocuparnos por el dinero. Mis negocios me permiten salir de
paseo cuando yo quiero. Lo que no he podido hacer desde hace bastante. Es elegir la compañía. Eso si es caro.
Y ahora deseo sentir que la isla es mía y que la tengo en venta. También a mi? Si. Al mejor postor.
Ambos sonrieron mientras fueron empujados por una pequeña marabunta de pasajeros que también
deseaban subirse al barco. Creo que el Hotel Capri sería perfecto. Clara desconocía que el Hotel Capri, siempre
tenía hermosos y exclusivos marcos dorados, que permitirían que esa estancia pagase sus pecados en la
compañía deseada. Gabriel. Esta noche dormiremos entre fantasmas. Ambos sonrieron nuevamente. Cuando
Carlos y su compañero lograron subirse al Vaporetto, sintieron ser empujados como si el barco se hundiese.
Ruben nunca había estado en la ciudad de los canales y como todo aquél que la descubre, se quedó absorto.
Nada de distracciones. !He¡ Tu no le quites la vista a la chica y no dejes de insinuarse un poco por si tardan
mucho en bajarse del barco. Un marinero vestido con una camiseta a rayas cerró las portezuelas metálicas y de
forma brusca el gran lanchón, embistió el canal como si se tratase de una carrera. Que lo situó a la misma
velocidad de los otros autobuses fluviales. Momento en el que los asustados pasajeros pudieron empezar a
el tiempo se detuvo como para dejar paso al amor, que invadía cada gota de agua y cada piedra que eran
sostenidos por los viejos juncos de madera, que a su vez sostienen esta visión. Gabriel abrazó a Clara y sintió su
cuerpo mientras cruzo un antiguo pensamiento que lo poseía. ¿Estaría despierto? ¿Soñando? ¿Cómo no
desesperar ante el secreto que lo poseía? Lo atormentaba ese espacio en el que todos
nos conformamos. Soñar, dormir, morir, soñar y navegar en ese espacio que sabía no se sostendría, más allá
que en sus desconcertados sentidos. Pensamientos que fueron interrumpidos por una nueva sacudida del
barco. Al mismo tiempo que
desaparecen las fachadas de los palacios. Que como sacados de un cuento de hadas. Eran reemplazados por
una avalancha de gente, que nerviosas subían y bajaban a tropel para reaparecer, tras otra brusca maniobra
del Vaporetto. ¿Por qué tan callado cariño? Estoy absorto al haberme escapado contigo. Pero no se si
despertaremos juntos mañana. ¿Despertarás con otra? Gabriel sonrió y le susurro. No. Retenderé mi mente
con la imagen que tengo frente a mí. Y defenderé mi derecho de pernada veneciana ante cualquier Casanova
local. Clara ríe y le tapa cariñosamente la boca con
la mano. Tras unas cuantas paradas más se encontraron en la recepción del hotel Capri. Tras registrarse fueron
conducidos a la tercera planta. Para entrar finalmente a una gran habitación, invadida por una gran cama de
madera que seguramente dataría
del siglo diecisiete, en la que una colcha de seda de color granate destellaba a juego con las cortinas, que
daban paso a un ventanal. iluminado por esa luz que buscan los viajeros más selectos, mientras seguían las
indicaciones del botones. Curioseando entre las pinturas y muebles que decoraban el cuarto. Como buscando
algo que refleja que esto no era un sueño. En una mesa renacentista. Que seguramente sería de
caoba. El botones les descorchó una botella de champaña. Tras servir las dos copas. Se retiró amablemente,
dejando a la pareja a solas tras cerrar la puerta. Gabriel dejó su maleta sobre la cama y sacó un libro que dejó
sobre la mesa. ¿Has traído un libro para leer mientras estás conmigo cariño? Es para ti. Es un regalo personal.
Clara se acerca a la mesa y coge el libro y lee. El Cielo de los Santos. Clara lee el nombre del autor y mira a
Gabriel. Eres muy vanidoso. ¿Sabes? ¿Y como termina? Estoy reescribiendo el final. Al terminar de decirlo no
pudo evitar sonreír de la inocente mirada de Clara. La que se levantó de la cama y con una sonrisa, le tiró una
toalla diciéndole que prefería una ducha larga, antes que ser víctima de un hombre malo. Y se perdió tras una
puerta de cristal que daba al cuarto de baño. Gabriel tenía en mente algo y aprovechó para escaparse un rato y
dejar a Clara para que descansase durante un largo día. Le dejó una nota diciendo que salía a por unas flores y
que regresaba antes de una hora. En la sala de espera del Hospital Clínico Antonio aprovechó de llamar a su
hijo Giorgio.
¿Hijo? Papá. ¿Cómo estás? En la sala de espera del clínico. A tú mamá la tienen en observación.
Aparentemente entraron a casa cuando estaba camino a correos. O se ha dado un golpe. Que la tiene con una
contusión grave. En estos momentos está en la unidad de cuidados del Hospital Clínico. ¿Y cuál es el
pronóstico? Creen que será cosa de unas horas. Pero está en observación. Pues me voy al aeropuerto y te veo
en dos o tres horas. Vente tranquilo que mami está atendida. No sea que por las prisas ocurra otra desgracia.
Quedate tranquilo. Viajaré con Alice. Y así nos quedamos unos días en tu casa. Me parece bien. Pues te espero
en la cafetería de neurología. Un beso. Un beso papá. Jorge tras poner en antecedentes a Alice, le ayuda a
preparar un par de maletas, para salir inmediatamente dirección al aeropuerto. Esto de los robos en Madrid es
una pasada. Ya no se está seguro en ninguna parte. Tranquilo cariño. Igual fue una caída.
Estaremos en Madrid a las siete y media. Si. Gracias. Pero no puedo dejar de estar así.
Señor. Ha sido imposible rescatar datos del ordenador. Al explorarlo se activó un pequeño pulso
electromagnético y se borró todo. Solo rescato una imagen que le acabo de mandar a su correo. Pero no creo
que le sirva de mucho. Maldito murciélago parece que se nos volvió a escapar. Jefe. ¿Qué hacemos con el
allanamiento de su casa? ¡Que ponga una denuncia en la comisaría¡ ¡Eso sí lo puede hacer solo¡ Cuando tenga
novedades les llamare. Hasta luego. ¿Qué te ha dicho? Nada. Que volvamos a nuestro trabajo. Ya nos llamara.
Aunque no lo creo. Yo no estaría tan tranquilo. Cuando Clara salió de la ducha y tras la sorpresa de encontrar la
habitación vacía. Recorrió toda la sala con la vista, hasta que sus ojos se detuvieron sobre una nota que Gabriel
le había dejado sobre la cama. Se sintió triste, pero pronto reaccionó y se dejó seducir por la emoción de estar
a su merced una vez más. Aunque tenía deseos de descansar se sintió tentada a leer unas páginas del libro que
le dejó Gabriel. Se estiró sobre la cama y releyó el título. El Cielo de los Santos. Tras ojear algunas láminas,
encontró un
marcador adhesivo y empezó a leer. ¡Decían que estabais locos¡ !que no debía escuchar vuestras lindas
palabras ni fiarme de vuestra caridad¡ ¡Me prometisteis mi vida, pero mentisteis¡ ¡Pensáis que la vida es no
estar completamente muerto¡
No me asusta tener que vivir de pan y agua. Podría hacerlo sin problemas. ¿Cuándo he pedido yo más? No veo
amargura en el pan ni aflicción en el agua. Pero privarme de la luz del cielo. No ver los bosques ni las flores.
Para hacerme respirar en la oscuridad y privarme de todo aquello que me devuelve al amor de dios. Cuando
con vuestra
maldad y locura me habéis tentado para que le odiase. Juana llora amargamente y continúa. ¿Juana no crees
que si tu consejo viniese de dios te liberaría? Mis caminos no son los vuestros. Él quiere que llegue a su seno a
través del fuego. Porque soy su hija y no soy digna de que viva entre vosotros. Estas serán mis últimas palabras.
Decretamos que eres una hereje reincidente. Rechazada del seno de la iglesia. Separada de su
cuerpo, infectada con la lepra de la herejía, discípula de Satán. Declaramos que debes ser excomulgada. En el
acto siguiente se escuchan unos lastimosos quejidos. ¿Pero por amor de dios que ocurre? Rezad por mí. Rezad
por mí. Si. Pero calmaos.
¡No sabía lo que hacía¡ No sabía lo que hacía! ¡Soy un loco y arderé en el infierno en toda la eternidad¡ La he
matado! ¡La he matado¡ No digas sandeces. Vos no la habéis matado. ¡Yo lo he permitido¡ Tranquilizaos. Si no
tenéis fortaleza para estas cosas. Por qué no os quedáis en casa como hago yo. Muchos se reían de ella. Yo la
he matado.
Otro hombre entra a la sala. ¡Ya ha terminado¡ Ya no tenéis que preocuparos más.
Soy el verdugo mayor y vengo a deciros que he cumplido vuestras órdenes. Me encargare de recompensaros al
verdugo mayor. Ya que no me traéis ninguna reliquia para vender. ¿Cuento con vuestra palabra de que no ha
quedado nada? ¿Ni un hueso? ¿Ni una uña? ¿Ni un cabello? Su corazón no ha ardido. Pero hundiré lo que haya
quedado en el fondo del río. No volveréis a oír de Juana. ¿No lo oiremos? Ya lo [Link] el más allá Juana
discute. Fue fácil luchar con los ingleses y amarlos al mismo tiempo. Una blasfemia es como una oración. Pero
vos no blasfemar ni rezan. Que dios me perdone. ¡No puedo amaros¡ No seáis injusta! Vuestros eclesiásticos
tienen tanta culpa como yo. Culpa a monseñor Cuchone. Vos sabéis que fue juzgado. ¡Mentís¡ Gracias!
Pierre Cuchone ¿Qué os ha pasado? ¿Estáis vivos o muertos? Muerto. Deshonrado. Me persiguieron después
de Muerto. Excomulgaron mi cadáver y lo lanzaron como entierro a las cloacas. Pero Dios es testigo de que fui
justo. Tuve fe en mis creencias. No pude actuar de otra forma. Si. Siempre son los mejores hombres los que
cometen las peores maldades. Miradme. Yo no soy Carlos el Bueno, ni Carlos el Sabio, ni Carlos el Valiente. Los
adoradores de Juana incluso me llaman Carlos el cobarde. Porque no fui capaz de salvar a Juana de las llamas.
Pero yo os pregunto ¿Qué otro rey de Francia lo ha hecho mejor que yo? ¿Eres realmente el rey de Francia
Carlos? ¿Se fueron los ingleses?
Mantuve mi palabra. Los ingleses se han marchado. ¡Alabado sea el señor¡ Ahora mi cuerpo está plácidamente
dormido en mi palacio, pero mi espíritu contigo quien lo ha
llamado. Por lo demás hicimos lo que pudimos para ganar. Yo envié una carta para defenderte en el nuevo
juicio. Quizás nunca debí dejar que te quemaran. Pero en ese momento estaba en la batalla. Además eso es
asunto de la iglesia. No mío. No valía la pena que nos quemaran a ambos. ¿Verdad? De pronto aparece otro
personaje que se dirige a Juana. Soy su señora. ¿Eres un fantasma? Si. Llegado del infierno. Carlos pregunta.
¿Un Santo del infierno? Si y es mi recompensa por mi única acción buena en vida. Fue algo natural. Pero
conseguí una buena puntuación. Gracias a esa acción tengo libre un día al año. Veo que ese fantasma no me
reconoce se cuestiona Juana.
Por eso hasta que amanezca soy un Santo. Luego regresó al único lugar adecuado para gente como yo. Parece
que las mejores personas se encuentran en el infierno dice Carlos. Eso en vuestro siglo señor. ¿Qué quieres
decir con mi siglo? Yo soy atemporal señor. Peor que estar desfasado. De cada guerra que hay nos llega la peor
basura. Claro que hay guerras peores que otras. Antes había principalmente franceses e ingleses. Luego nos
llegaron, suecos, polacos, rusos y después los alemanes. Ellos fueron los peores cuando tomaron París. No
encontraron muchas cosas en el infierno que no conocieran. ¿Alemanes? ¿En el reino de Francia? República
señor. ¿República? No se preocupe señor. Ya se han marchado. Los americanos les echaron de ahí.
Qué más da. Estamos todos en el mismo barco. Si se le puede llamar así. ¡O madre mía¡ Qué desastre! ¿Juana
tu podrías hacer un milagro y volver a coronarse como rey en esa república? ¿Pero sin violencia esta vez? Soy
una Santa y las Santas pueden hacer milagros. Solo tienes que pedirlo con todo tu corazón. ¿Debo levantarme
de entre los muertos y regresar como una mujer joven? Roma te hizo Santa. Nosotros no podemos decidir.
Dejemos que Roma lo haga. Quédate donde estás muchacha.
Un Santo es más seguro para la iglesia, cuando está muerto. ¡Hazme caso¡
Perdónanos. Aún no somos lo suficientemente buenos para ti. Carlos bosteza diciendo. Debo volver a mi cama.
Siempre has sido una molestia. Ya has soñado conmigo suficiente.¿Y tú mi fiel soldado? El amanecer me
recuerda que tengo una cita importante ahí abajo. Juana se despide clamando al cielo. Dios mío qué creaste en
este maravilloso mundo. ¿Cuándo estará preparado para recibir a tus Santos? ¿Cuánto tiempo falta señor?
¿Cuánto tiempo? Gabriel recorrió varias tiendas hasta que encontró una tarjeta con un nuevo número de
móvil. Cuando activo el teléfono. Se dirigió a una Trattoria para encargar cena para dos. Dejó las señales del
hotel y un menú que incluía una entrada de ensalada verde surtida con cangrejo. Y una pizza primavera con
doble de queso, pan de
ajo y unas porciones de tarta de limón, acompañadas con un par de botellas de rosado
espumoso que no conocía, pero que le sugirió el camarero del restaurante. Esto pensó sería la mejor manera
de poder olvidarse de todo y disfrutar de la noche veneciana en
intimidad. Roberto. Quien había analizado la foto que recibió por correo. Intentaba escrutar algo que lo
pudiese orientar. Pero se sintió, como cuando intentas mirar una tela en la que debes averiguar el orden en
que fue tejida. ¿Cuántas manos o qué mensaje se escribió? Fijó su mirada en su escritorio y se estremeció al
observar cómo se comportan sus datos. Cómo se relacionaban o no y como se iban tejiendo
verdaderos secretos ajenos de comportamientos intuitivos o inteligentes, de ciertos sujetos que escapaban a
su control. Él les había asignado el nombre de fantasmas.
Nunca dejaban rastro. Y eso para él era una limitación que debía controlar personalmente.
En su agenda personal. Aparecían destacados con puntos rojos. Estos estaban como estáticos en su mente y
solo conseguía verlos como nenúfares. Que como grandes flores en un gran telar. Escapaban al tiempo. Era
consciente que si conseguía controlar alguno de ellos lograría unir esos fantasmas, que luego usaría para sus
fines. De todos los nombres en rojo. Había uno que estaba dentro de un círculo blanco. Que para Roberto era
como el personaje Neo de la película Matrix. Gabriel. Roberto miraba el círculo y no podía evitar desear asumir
ser ese punto rojo. Su fantasma, se estaba transformando en el verdadero problema. Y eso era muy grave.
Pues implicaba que todo su sistema se vería afectado por un solo sujeto. Llevaba varios meses siguiéndolo y a
pesar de conocer todos sus hábitos. Se había transformado en un verdadero incordio. Empezaba a creer que
estaba jugando al gato y al ratón donde se estaba empezando a transformar en un ratón. ¡Maldito sea¡ gritó.
Ya me tiene negro. Tomó una botella de JB y se sirvió una copa de whisky con agua, para aplacar su frustración
y así dejar de sufrir al mirar lo inevitable. Giorgio y Alice habían conseguido convencer a Antonio para irse a
casa a descansar. Los tres al llegar a casa comprobaron que no faltaba nada. Todo parecía en orden. Alise. ¿Qué
tal si preparamos algo para cenar? Me parece bien. Yo también estoy muerta de hambre. Hay gambas
preparadas. ¿Podría preparar una paella? ¿Os apetece? Un sí al unísono, se escuchó desde el salón. Y Giorgio
se puso manos a la obra. ¡Gabriel¡ ¡Gabriel¡ No pares. Y Gabriel no paraba. Encima de Clara disfrutando verla
sentir placer y compartir el estado de agonía, que brotaban de forma natural de la garganta de Clara. Si algo
caracterizaba a Gabriel era su ritmo amoroso.
El que no se saciaba hasta que su pareja estuviese agotada. En ese momento se centraba en él y hacía de su
pareja la más entregada de las amantes. El sexo lo concebía como un espacio de placer. Donde enfrentarse a la
noche de los libros
escritos en las largas noches de soledad. No concebía necesariamente el acto sexual como si la noche fuese
propiedad de un circo obsceno. Lo sostenía en mantener el deseo el máximo tiempo posible. Sobre las siete de
la noche ambos descansaban bebiendo una copa de vino, que aliviaba la agotadora noche. Una tenue luz
entraba por la ventana a la que se asomaron desnudos, dejando entrever dos sombras en la penumbra. ¿Te
diviertes? Si. Mucho. Me posees como la primera vez. Y me asusta no poder más que dejarte hacer. ¿Nunca me
has dejado amarte? No lo habrás intentado.
¿Quedarme quieto como si me cortasen el pelo no lo resisto? No digas eso. Sé lo que digo. Conformemonos
con el rol natural. No puedo evitar desear poseerte. No. Tú no puedes evitar controlarlo todo. Ambos sonrieron
un momento. ¿Te apetece un dulce? ¡Si¡ Pues déjame alimentarte también. A los pocos minutos ambos
probaron el pastel de limón comprado en la Trattoria. Por cierto he leído parte de tu libro. No entendí el
contexto. Pero me sonó interesante. ¿Recuerdas cuando nos conocimos? Si. Tras la conferencia de Sergio
Oliveira, me atreví a profundizar en el estudio de quizás el mayor misterio que va quedando. Misterio que no
suelo tratar públicamente. ¿Me vas a tratar como a una paciente? Si. Aunque podría hacer una excepción. ¡Eres
muy vanidoso¡
Si te cuento una historia. Quizás no puedas dormir esta noche cariño. ¿Me he de asustar? Sabes que no. Pero
hay temas como la religión o la política que no se deben sacar a relucir. Las limitaciones mentales. Son
inevitables. ¿Limitada mente?
Ja ajaja Te advierto que conversar conmigo es como hacerlo con un sacerdote. Por lo tanto si quieres escuchar
mi mente dime la verdad. Ave maría purísima. Tras eternos segundos. Clara contesta. Sin pecado concebida.
Amor mío. Espero no aburrirte. Pero debes saber olvidar. O sostener el tiempo lo que sea necesario. Tratare de
ser directo y así será más sencillo. ¿Sabes qué es la paranoia? No amor. ¿La psicosis? Creo que no.
La psicopatía. Es el estado de predador o cazador. Por una parte estos comportamientos son naturales en el
reino animal. Lo llevan incorporado para poder asumir un rol y así tomar una estrategia a la hora de sobrevivir.
Estas respuestas no solo son visuales. También son señales invisibles. En el ser humano la paranoia se reconoce
en estados
de insanidad mental. Sean las que sean las causas. La psicopatía es la característica de los sujetos que habitan
en las cárceles. Y se las reconoce como personas malas. Aún no es abordable. Se asocia a la crueldad. Y antes
de que te aburras. ¿Sabes que es un vampiro? Tras un largo silencio que se fue acentuando con el paso de los
segundos. Gabriel agregó. ¿O sabes que es una Vampiresa? Clara tomó un sorbo de vino de su copa y tras
sonreírle levemente. Le indico que continuase. No te dejare que calles amor mío. ¿Qué día es el veintiocho de
diciembre? Clara lo observó con una mirada de curiosidad. La conversación tomaba cierto interés poco habitual
para los sentidos de Clara. ¿Sabes que es un estigma? ¿Pretendes hacerme quedar como una tonta? jhajajhajaj
No amor. Bueno imagínate que estuviésemos en una gran isla en la que hay varios canales que son atravesados
por puentes. Canales que dividen la isla. Quedando solo una pequeña isla en el centro. Los estigmas son
barreras invisibles, que no permiten que ciertos sujetos, puedan traspasar esos puentes invisibles. La psicopatía
y la paranoia social, serían modelos de estados, que mantendrían cercados y alejadas a los sujetos, por si se
atreven a sobrevolar las cercanías de esos puentes. ¿Quién te contó este cuento amor? Quizás lo rescate de
unas fotografías de un ruso que conocí en Buenos Aires. Dimitri Prigov. Un doctor en esferas. Un hombre Santo
diría. Que es muy conocido en su Tierra. En esta isla rodeada de puentes, tal como lo sería nuestro planeta,
existen también ciertas guerras de intereses. Está la refleja la “harina”. Que además de servir para hacer pan.
La usan para representar el miedo o el precio del control social, del agua del GPS que todo sujeto posee, menos
los que se comunican sumergidos en la piscina de eso, que habita, entre el cielo y la tierra y no en el Mer.
Es una expresión cultural o advertencia. En esos pueblos a los locos, no los tratan, ni
tampoco permiten que se realicen campañas de prevención, los sanen, salvo los cabalguen en campos arados y
picados, antes de que se liberen como caballos patagónicos, que deben ser capturados, para enseñarles, quién
es el amo, de las pasiones ajenas para encubrir eso, que jamás se ha dado. Es una cárcel muy compleja. Una
cárcel de brujos y brujas, más que una celestial. Inmediatamente, se sintió un breve espacio de silencio
espectral. Mientras Gabriel continuaba leyéndole a clara, su
mente contenida y no generar inseguridades a Clara. Pues estos sujetos poseen el secreto del camino al
paraíso. El regreso al edén. Pero desde milenios, han sido víctimas de estigmas y tal como niños extranjeros,
que son llevados a las pampas,
para que se curtan sus pieles, entre gente mala. El mar o ese muro de hielo, que impide, que el reflejo del otro,
genere hongos o infecciones, que absorben, la bruma de las olas, como una ducha diluye, el jabón y no la
suciedad, de las almas enfermas, en playas infestadas o de leyes rigurosas a la vida sana, como las callejuelas
de, de ese trabajo tan viejo. Es el camino de millones de seres que sufren en esta tierra. Sean inocentes o no.
Un camino que impide la ruta de la seda, o ese, que no implica desplazarse, en la búsqueda de la sal artificial,
en fiebres de oro de barcos negreros, para sembrar trigo e imponer la cena de migas entre necios o sin derecho
a educación, bajo el título nobiliario o derecho a ser pobres. Por ahora solo han sido respetados cuando
obtuvieron la categoría de Santos, gracias a sus sufrimientos personales. Los deseos ajenos, en ciegos ojos, que
como esclavos de gentes mortales, alcanzaron cierto reconocimiento. Los que desde que fueron apresados,
sirven de modelo como aspiración social, teológica, científica, filosófica, artística y económica de terceros.
Pero los santos también han sido más seguros para la iglesia. Cuando estos estaban muertos. Es decir, también
son conducidos a la peste negra de algún Rey o dueño de reinos. La mesa donde resucitan todos menos los sin
derecho a padre negro, para poder imponer uno medido en anillos ciegos, que permitan gobernar
miserables. .
Algo similar a haberles robado su derecho de playa y haberlo dejado escondido entre gentes sin salida a la
costanera, para abordar transeúntes, tras educarse, como domadores de caballos caídos en desgracia y tener
derecho a vender carne en el
mercado, sin ningún tipo de distancia, para generar enfermedades y vivir de eso. También se conoce como
movimiento Nubio, donde se sujeta la juventud, se fomenta la vida militar y familiar, en jóvenes, que luego,
eran enviados a la guerra, para sembrar viudas ricas. ¿Escucho lo que oyen mis oídos? Si. La función de la
iglesia en una medida muy importante, ha sido la de velar por la seguridad de esos puente. Puentes de
kriptonita o blindados para ellos. Es decir hasta la fecha la religión es un camino de redención ante un dios
poseedor de la llave de la vida. La electricidad. Vivir es pagar primero con la vida. Un contrasentido, pero el
camino a esa redención. Incluidos secretos capitales e intereses inmortales. Si algún día fuimos inmortales. Se
enseñó, de la nada, la palabra muerte. Y si fue así, fue por maldad. Este secreto y los ritos que llevan implicados
estas antiguas técnicas, han sido materia de guerras y exterminios, como las conocidas entre la iglesia católica y
los masones o el exterminio de los cruzados o etnias extranjeras. ¿Te agoto? No. Sigue. Es muy interesante.
El control de estas técnicas mesiánicas han sido válidas hasta hace poco.
Los avances científicos han dejado claro otras técnicas más efectivas y modernas para liberarlos. Técnicas que
también se mantendrán en secreto. Pero que nos acercaran al edén de los sueños actuales. Diría que lo reflejan
los avances científicos. Tales como Internet y la vida artificial u otros que seguramente pasaron inadvertidos en
algunas películas, que seguramente has visto. Como siempre es material clasificado que no se puede hacer
masivo. Pues la realidad del comportamiento social, también sigue siendo lamentable o deja mucho que
desear. Lo que posiblemente, sea la causa de la siguiente cárcel virtual, la que nos alejara del puente que
algunos ya visualizaban. ¿Y eso que tiene que ver con los vampiros? Los vampiros han existido a mí entender.
Son de todos los sujetos. Los que más se acercan al centro de la isla. Hay líneas que los asocian a seres
extraterrestres o hijos de dioses o a una mutación genética, que es antieconómica.
Tendrían la capacidad de caminar por toda la isla y cruzar todos los puentes a voluntad.
¿Matando y chupando la sangre? Eso forma parte del estigma. Lo que conoces de ellos es en base a las
películas. Realmente reflejan símbolos escondidos. Unas lápidas o unos sellos de cómo manipular la piedra
filosofal. Esa en la que la sociedad apoya su fe. ¿La piedra de Pedro? Eso no lo responderé ahora Clara. Se hizo
un silencio y Clara sintió que estaba frente a un Gabriel que no conocía. Deseo volver a ser amada en la gran
cama y no seguir escuchando algo que empezaba a causarle terror, pero prefirió no interrumpirlo. Como decía.
Las cegueras psicológicas causan deterioros en todos los autismos. Los autismos incorporan la psicosis serían
una mordedura que refleja, un concepto complejo, que no es sabiduría sino ambrosía y la paranoia el veneno
de una picadura de araña, que imita la mano, que es amputada virtualmente, para generarle
distancia a las cosas y la mano que mueve las cosas, que esos ciegos psicológicos, deben seguir, mientras van
siendo devorados como niños envueltos, que se usan como alimento, en mujeres encarceladas y eso lo
comparten con los vampiros, que es algo así, como una enfermedad a la sangre, que causa parálisis o estado de
muerte, entre
necesaria, que impide, transmutarse o transformarse en un Ángel, tipo Inmortal o invisible a los ojos, que no
significa, dejar de ser hombre, sino, un estado, posible, que se almacena, como antídoto, y que todos
deberíamos llevar dentro, pero que rara
vez se ha visto, o que jamás se ha dado, según el autor de así habló zaratustra.
Es decir, no reflejan nada. Y lo absorben todo. Y han servido como creadores y catalizadores de los males de la
sociedad así como una especie de imanes o basureros circunstanciales, de las sensaciones que los rodean.
Incluido, administran fármacos a distancias fundamentalistas. Es algo similar a los hermanos, que están
sumergidos en una piscina, en la película Minority Report donde aparece Tom Cruice. En el sentido del
concepto del hecho de tener que sufrir las pesadillas ajenas. El no tener derecho a no transmitir esa
enfermedad, generando, mala imagen y desvirtuando, el concepto de hombre. Todo esto normalizado y
tutelado por ciertos intereses, lo que les impide liberarse, de esa esclavitud compartida. Los autismos más
famosos son hoy en día Santos o premios Noveles. En una medida muy importante el reflejo de lo que somos,
en el sentido del bienestar y el conocimiento pasajero. Nunca se les ha informado a estos sujetos de su
característica. Tampoco eran abordables en el pasado. Salvo en Bagdad hace siglos. Sólo surgen casos
excepcionales de sujetos que no son invadidos o que se sobreponen. También son pasto de intereses místicos,
pues sus palabras tienen un peso en oro. Esto hace que sujetos compensados o medianamente rehabilitados
sean buenos videntes. Tal como Michel de Nostradamus. Su palabra era ley. Tal como la de un Rey. Esto queda
excelentemente bien reflejado en la magistral novela El Ángel Perdido. Hoy esos avances del bienestar y la
cultura, han sido sustituidos por los aceleradores de partículas. Son los actuales ojos celestiales, que nos
conducirán.
Hasta hace pocas décadas. Cada vez que nacía un diamante. Surgía la posibilidad de que a través de su camino
a la redención. Tras superar la lucha entre el bien y el mal. Superar la muerte de los otros y volar. Expulsando la
mente privilegiada que lo habitaba. y conseguir inmortalizarse. Cosa prohibida como tener una esposa e hijos,
viviendo, dentro de un harem mortal. El estigma es una etiqueta que era un arma arrojadiza. Esta arma se usó
contra los locos en los pueblos. Dejando un día al año para que ellos
gobernasen al pueblo divino. El día de los santos Inocentes. El día más cruel o burdo del teatro. Recuerda que
la piedra filosofal. No está en venta. Se tiran harina entre todo contra todos y se visten con máscaras. Dejando
a los “Locos” para que el pueblo
gobiernen un día. El poder de la mentira en ojos de inocentes. Niños aun. El miedo en los autismos es el talón
de Aquiles. Para que florezcan los nenúfares o brillan los diamantes. Deben soportar la presión natural. Por
ahora son aplastadas con falsos títulos y estigmas pseudo religiosos. Fiestas que representan la necesidad de
que el
universo social (femenino -masculino) sea protegido de los cambios, repitiendo el ciclo festivo. Un cerebro de
una piedra natural. También se podría especular que hubo sujetos
que podrían ser responsables de crímenes al causar ceguera psíquica, por maltrato, o excusas mesiánicas. El
miedo. Ciertos intereses personales a perder el poder conseguido, ha hecho que las mentes privilegiadas no
hayan asumido su rol. Y que se expongan a que la sociedad las siga exterminando antes de nacer. Pues se
podrían
transformar en esos seres que todos tememos. Los inmortales. ¿Vampiros? Si.
La iglesia conocedora de este misterio comparte este secreto. Cómo comparte en secreto el control de las
energías electromagnéticas. La que permite guiarnos para ir cruzando puentes. Igual que lo hace hoy con un
GPS. El mecenazgo también ha recaído en la iglesia como en algunas familias. Muy pocas. El mito del conocido
conde Drácula. Nace como necesidad de las guerras entre religiones. Nace tras sufrir una traición religiosa. Ese
ser que es un sujeto que nace como surgido del barro alquímico. Se revela cuando es traicionado en el amor.
Reniega de todo y se transforma en un muerto
viviente sin dios. Que es imposible matar. Al final es abandonado a su suerte. Víctima de
un experimento religioso o necesidad cultural. Esto es un arte desconocido y que nadie sabe cómo controlar.
Refleja la aspiración humana. Sujetos que son capaces de vivir sin dios. Tal como lo definió el filósofo Nietzsche.
Un brillante que fue usado por su hermana. Para introducir sus ideas y sostener el concepto de súper hombre
en la Alemania nazi una vez murió. Todos estos sujetos nacen con la natural capacidad para poder
transformarse en algo que nadie ha logrado ver. Pero al mismo tiempo aquellos que lograron el poder y la
sabiduría alquímica. Se encargaron de estigmatizar y tratarla como una enfermedad de manera sistémica. Los
psiquiatras asocian estas circunstancias a seres como Buda, Jesús, Juana de arcos, miles de artistas, profetas
como Michel de Nostradamus y tantos que escapan al tiempo como los más modernos.
Entiéndase Jhon Nash. Seguramente debe de haber algunos seres. Que como sombras vivientes pueblan
también la noche. Si ves entrevista de vampiros. Verás como el
personaje que interpreta Brad Pitt, tras negarse a compartir otra muerte, decide seguir su camino. La película
termina cuando deja de vestirse como vampiro o vivir de las verdades ajenas o la sangre humana, aparece
vestido con otro traje sobrevolando
la tierra. ¿Sabes de qué iba vestido ese vampiro? De Superman. No se que pensar amor. Estoy impresionada.
Así me quedé yo también. A eso me refiero también.
Como profesional de estas ciencias he de guardar también el secreto. Me imaginé lo que la naturaleza humana
ha impedido a miles y miles de seres privilegiados, que aún hoy en día son pasto de intereses, que no les
permiten recuperar el camino de su “salvación”.
¿Pero cómo es que no se pueden liberar de todo? Los exterminan. Son prebendas de que no son tratables.
Como todos. Estamos aquí para vivir pagando impuestos. Quizás en las puertas de un puente. Al que ya
deberíamos estar acostumbrados a traspasar.
En definitiva cada vez que te encuentras con un ser que se contesta él al preguntarle algo. Jamás acaba
[Link] intentan “exterminar”. Gracias al tiempo que te roban. La crueldad del teatro. Los
verdaderos miserables. Ese tiempo nos viene matando desde hace siglos. Los vampiros no son víctimas de
estas leyes. No se reflejan en los espejos. No saben mentir. Ese es el
drama. Mueren como espectadores involuntarios, repitiendo el verbo mortal. Pero lo radical es que la incultura
y estas prácticas. Mantienen el poder de matarlos sin que se puedan defender. Clara bebe de su copa y
continúa escuchando. Se dice que las mujeres son artistas en estas técnicas. Que es el poder que aprendieron
para controlar la tierra. Esto forma parte de infinitas rutinas y actos hostiles imposibles de atajar. Se
perpetúan. La sensación de un aprendiz de brujo o de vampiro pasa por sentirse como el personaje de una
película desfasada. Se está con el sistema o se está en contra de él, que fue su la última cena. Esta ha sido la
política imperante. El camino imposible. En el peor de los casos estos sujetos terminan agrupándolos en
pequeños clanes. Donde pasan inadvertidos ante estas prácticas habituales que atrofia el ADN de la sociedad y
causa lo que se busca. El falso paraíso. Gabriel. Se me han quitado las ganas de dormir. Te advertí que se te
quitarían. El resto lo lees en mi próximo libro. Clara sonríe. No sufras. Repite Gabriel. ¿No serás tú? ¿Un? Uno
de esos. ¿Uno de esos seres innombrables? ¿Que te va a chupar la sangre? Si. Dentro de un par de minutos te
continuaré chupando la sangre amor. Tal como lo hice antes. ¿Si te parece bien? Entonces soy toda tuya.
Gabriel la miró y sin dejar escapar ningún pensamiento. Beso los labios de Cara y la empujo sutilmente hasta la
cama. Donde sus desnudos cuerpos, se entregaron al deseo que los alejó del vampirismo. Aparentemente.
Pues para Gabriel, la noche acababa de empezar. Y básicamente, pretendió nivelar a Clara, antes de exponerle,
el dolor, que le trajo a su cama. Clara tras la segunda ola de pasión intento
¿Quién era realmente? Los dos hombres que dormían cerca del hotel. Descansaban finalmente, tras un largo
día siguiendo los pasos de su vampiro. Seguimiento que
evidentemente perseguía oscuros fines. Pero ellos solo sabían de órdenes. En Madrid Rocío se preparaba para
dormir tras haberlo intentado también. Ella siempre está dispuesta.
No dejaba de esperar su próxima oportunidad. Giorgio y Alise descansaban en el cuarto que un día ocupó de
joven. Mañana esperaban tener buenas noticias sobre el estado de la señora Encarna. Mario estaba pendiente
del seguimiento que estaban haciendo a la familia de Giorgio en el hospital Clínico. Sabía que mantenerse cerca
de su inmortal, le
permitiría poder negociarlo ante los encargados de comprar y venderlo todo. Los únicos que trabajaban aún
eran la pareja de guardias de seguridad, que hacían turno, en la sala de los controladores en el aeropuerto de
Madrid. Mientras Gabriel, también aparentaba descansar sobre una cama que era acariciada por una suave
brisa que se colaba por la ventana del Hotel, que cobijaba el profundo sentimiento que lo había mantenido
unido a la mujer que lo acompañaba.
LIBRO CUARTO
Mientras Clara descansaba en la cama que la cobijaba, en el Hotel Capri de Venecia. Gabriel dejaba volar sus
pensamientos, que eran cabalgados entre los ruidos, que se
colaban por la amplia ventana. Ruidos desconocidos y que le permitían evadirse o transportarse, sin miedo a
despertarla. Gabriel se preguntaba cuantos Casanovas, Montescos o Julietas resucitan cada noche en las viejas
paredes, de este gran anfiteatro,
qué además posee uno de los metros cuadrados más caros de Europa. Enormes caserones que pasan
inadvertidos, entre miradas y cámaras fortuitas, que ven como es imposible hacer realidad, el despertar en
unas eternas vacaciones. Sólo privilegio de
antiguas familias, banqueros y millonarios, que sostienen el peso de esas ruinas vivas. Consciente de este
hecho, Gabriel parece embriagado mientras su amor imposible, parece fundirse con los sutiles golpes de los
remos de las góndolas, que avanzaban
en la oscuridad, como olas rompiendo en las arenas, lo que la hace parecer más viva, mientras se pierden entre
canales inmortales. En su juventud, Gabriel había escuchado inocentemente en Buenos Aires, cuando un
profesor ruso lo entusiasmaba para conocer la ciudad, en la que había más puentes que en Venecia. San
Petersburgo, ciudad en
la que “nadie” había sido capaz de contar sus inmortales pasarelas de piedras. Un estimado profesor, muerto
ya a los sesenta y seis años, pero que no dejaba de estar presente en su mente. En la que se asoman esos
recuerdos. ¿Puentes? ¿Venecia?
¿San Petersburgo? Repentinamente se alerta al escuchar en la distancia, fuegos artificiales y opta por
levantarse, para asomarse al canal. Prefiriendo fundirse en este
sueño tan caro, asomándose tras enfundarse una gran bata color granate. Venecia. O en otras palabras. Se
atrevió a asomarse como cuando se observa una obra desde un palco privado. Sintiendo el poder mientras
contenía toda la realidad. También deseó poder encender un televisor. Dejarse seducir por una buena película.
Aunque seguramente sólo encontraría la compañía de alguna tele presentadora italiana y
esos juegos, a los que todos hemos terminado llamando. Aunque a diferencia de otras televisoras, recordaba,
haberse dejado acompañar toda una noche en un Hotel en el norte de Italia y lo divertido de su sensación, fue
que al despertar, noto como si hubiese tenido una compañía angelical y no la pesadez, de haberse dejado el
televisor encendido. Ahora sólo él conocía el peso de sus sensaciones y pensamientos. Ya no
había un palco que los contuviese. Pues si le hubiese tocado revivir esta realidad en otro sueño, seguramente
habría terminado encontrando un espacio igual, como esos espacios escondidos, en alguno de los libros leídos
en el pasado. Como esa secreta habitación del segundo piso, del librero, de la novela de George Orwell 1984,
para poder observarse amando la noche, en compañía del escritor, con el que compartió esa
guardilla. Libro que marcó la psicología de muchos cientos de millones de sujetos que tenían ideas. Erróneas
quizás. Pero ideas, que llenaban los libros, que todos
disfrutamos, al menos una vez. En el tiempo que fue esculpido a base de papel y lápiz. El tiempo que esbozó
todo los sueños compartidos. Hasta el cero y el uno. Al papel. El defecto de la máquina de escribir que pocos
saben verla, como si no fuese también como un cuerpo de agua salada, donde el ángel también debe conseguir
esa ansiada libertad y no solo estar escondido en las rimas, de tesoreros del mar, que tranquilo te baña, siendo
circunvalaciones cerebrales usadas como circunvalaciones viales, para vivir en las alturas, de un mundo, que
pasa la vida leyendo, sentados ante un mar de plasma televisivo, de agua de ideas, no expresadas y pasadas
por antenas electrificadas, a un mar eterno, entre teclas de máquinas de escribir, que como sombras generan
fuerza anti circunvalaciones a la
masa encefálicas, como quien escribe chutando pelotas de futbolista, que se ralentizan y atraviesan el espacio
televisivo a la corteza atlante, nariz de por medio, a que esas señales tengan una altura satánica, a los rostros
para dar a entender, que hay vida inteligente en el fondo el mar, sea a profesora de tiza y pizarra, agarrada los
cabros de manos cortadas, a cables de cobre a electrodomésticos, conectados a postes voladores, que iluminan
carreteras, sin suelo y servicios de hambre, para que el fondo del océano, se curve ante la playa, de los que
andan con guantes o anzuelos, escondiendo y traficando con derecho de ignorancia, el inventario escondido a
problemas sin solución, como seria el problema de cómo repartir, eso que “garantiza ser borrado del libro de la
parte de él”, si se agarran, de lo que cada uno debe tener a serle repuesto a la novedad, que no implique
miseria, que es cerrar el libro o cortarlo y llevárselo a, bautismos, de fiestas de marranos, que usan esa
festividad, para irse con el delivery a sus casas, a el inventario, a no digas nunca eso, que es advertirle, aqui no
vengas nunca, que si no hay inventario tenido, solo habra guerra y estara todo destruido, pues, atervase, dios a
venir aquí, lo que abre un paradigma, de el “TIPO” de inventario robado. Hijos, hijas, refrigeradores, casas,
autos o calles de pistas de aviones a carne trémula o hablamos de mucho más que eso. De qué estamos
hablando, que jamás hemos visto, tenido, salvo, distancias como curvas, a eso que es manejar contra el sol
naciente a eso jamás dado o que puede pedir en su casa. a nueve de julio del presente, donde renacerá, ese
hijo Emmanuel, que vendría a imponer, esa mano de hierro y terror a lo hecho, a bala para el turco y no se
confundan, de casa o ciudad, a eso, no tenido. MADRE a ese reparto en la casa de los ministros, del tonto del
culo de los taxis, de las casas moras que si saben, de que se habala a estas alturas, que es “Armagedon” a
economia universitaria, foso de por medio, a costa de moro del mercado, al mundo, de embajadas, salvo la
suya que no existe en Madrid, que deberia dejar, de existir a eso palacio aqui no tendras, salvo ese acuerdo,
antes que renazcan esos miserables, entre los ovarios, a esa noche del nueve o aun del ocho, entre las cinco de
la mañana y cincuenta minutos y las seis, que sino seriamos otro otomano aleman de retrete, que meten
papelitos, en el muro de los gitanos, que cometieron el primer pecado a ese mercado, donde el. hereda la
tierra y no los mal vestidos a ser animales compañeros a la naturaleza, separada a ver cementerio a familiares o
conocidos a verlo a gente, cuando, son oladridos de perros o de vacas o hamburguesas, aunque se escuendan,
para no comerse a su nana, y los de la cuarentena, que ni la hora dan, mas de lo mismo, que ya no queda, mas,
que la la noche de junio, con la rima bajada, que saben deberan, ser borrados tam,bien, a eso no dado a guerra
global sin otra sin otra condena ante la masa informe o Apeiron, que sujetan de noticia falsas de la cññ, a nada
tenido salvo mas y mejor, calidad de miseria, que como muerto, de jesus, se anima y se pone a alegar, notas
raritas como satelitales, indexadas a los espejos de los dormitorios, usados para recrear un cielo, detrás de la
plata robada, que como artilugio mecánico, debe dar noticia falsas, a casas de techos de espejos falsos o casas
de madera, que impiden, que las nubes reflejan sus estrellas, y así consigan, generar el clima o escribir sus
novelas ante el mar incapaz de escribir, o matematizar, ninguna idea, pues hasta para orinar, debe uno
esconderse del imperio de la nada, como de un delito académico de negratas y moras feas, que no pueden
evitar pedirse visados, o monedas, de frutos del mar, conseguidos a base de endurecer, y calcificar la realidad a
los cuerpos de esqueletos, y así sujetar la idea negociada a secretas, como hacerle comer cristales y vidrios con
clavos a los del pueblo a ser algo a eso echarle a él, al más allá, siendo nube, que vendrá, a eso, que no tendras
tendras a un hijo, que hereda eso agarrado a las malas a eso, garantizado a una velocidad, de fabricantes de
autos como cabeza de playa, o derecho a la vida, para negociar, el uso de las mismas circunvalaciones, que
alojan la materia gris, de la corteza cerebral. La maldición de los dueños de la vida y el papel, hasta la nueva
Ciudad del Cordero, donde el papel, que usamos es una estructura imaginaria, que no incluye negociar papel
higiénico, a ser madres robadas y compensar a clientes adormecidos, a es nuestra novela, que hace eso raro o
que balka al turco y da vueltas y que está contenida en un espacio de sucesos de probabilidades, pixelados para
evitar sorpresas de algo ocurrido, dentro o fuera del reten, del general de carabineros, a no ser uno, que se
deja violar o asesinar al derecho, del, que imprime, eso, que los perros, no tienen. de nuevo universo
holográfico, aunque se desierto de bosquesa de casas viejas y autmoviles oxidados a ese, que, sabe el, buscara
el tiempo de las personas, que aún no terminan de sujetar un tiempo, atrapando eso que fue su sueño
primaveral, en el que conseguir leer un libro, señala, algo más, que nuestra mayoría de edad, sumergidos en
una cama de cuerdas, en la que existían esas buhardillas. Por lo demás todos los escritores famosos de esas
épocas, fueron
primero papel de esas habitaciones. Y si lograron tejer algo fue, amando el teclado, el papel y las lágrimas, que
la noche atesoraba. Gabriel atesoraba su pasado y se
impresionaba como contenía tanta información en un cerebro tan pequeño. Y sobre todo la velocidad y el
control del mismo. Anteriormente tras una puesta de sol, un nuevo amor. Ahora lo posee las ondas de las
campanas de los aceleradores de partículas o Internet, que no tienen dimensiones, que no tienen tiempo o
tiempos y que aún ni
dimensionamos. Pues al asomarnos ante el espacio, caemos en el vicio de la depresión. De lo imposible. Ayer. Y
en concreto esta flexibilidad mental era la que Gabriel había aprendido a contener. Un universo que era uno.
Igual que cualquiera de
los libros que vemos. Pero un libro virtual. Uno portátil que supo surcar los mares del tiempo y que ahora
filmaba, entre dormido y despierto frente a los interminables muros de los palacios, que se perdían en una
curva invisible. Observando con sus ojos azules. El azul impasible. Ahora Gabriel miraba a Clara dormir.
Observaba sus alas invisibles y la veía descansar. Y notaba como el tiempo tiraba de él. Ahora que empezaba a
dejar de necesitar las alas de su Ángel. ¿Cómo decírselo? Y desearla al mismo tiempo. ¿En
¿San Petersburgo quizás? En la lápida de Tolstoi que se lee? “Sin justicia. Todo podría estar permitido”?
Gabriel sabía que todo este viaje tenía un fin que escapaba a todo el caos que sabía se estaba generando a su
alrededor. Sabía que Clara estaba recostada dulcemente, pero también se había transformado en su verdugo y
amante. Mientras permitía que todo el ruido de esta noche, atrasen sus sentidos, para sostener eso que
formaba parte de todo su ser. El amor. El silencio de las monedas del velo sepulcral, justificaron las voces
asesinas, mientras modelamos el pasado. Podríamos intentar dormir. Deja escuchar la RAI poseso. Te recuerdo,
que mientras vigilemos a nuestro objetivo tengas sueño o no, debemos estar atentos más allá de tu
incompetencia. Parece que no sabes obedecer una orden. Te dije que no te duermas. Lo increpó, diciéndole
que él era el jefe. Que si hacía lo que teníamos programado, podrá
embolsarse una gran suma. En ese instante Rubén, se yergue furioso gritándole a Carlos. Ahora si veo que hay
gato encerrado. Pero parece que no te refieres a nosotros, sino solo a tú persona. Y eso es un problema
diferente. Ruben se aleta. Pero serás pesado. Te digo que debemos vigilar y nada más. Perdón pero me he
perdido. Déjame
en paz. En ese momento Rubén termina de incorporarse y desenfunda una pistola que llevaba aun encintada y
encañona a Carlos, el que se arrinconó aterrorizado contra el respaldo de la cama, gritándole que si se había
vuelto loco. O me dices que pasa aquí o te aseguro que te haces millonario en el infierno. Carlos tras dejar
pasar unos segundos, levanta una mano señalándole una carpeta sobre el velador. Rubén mira de reojo y sin
dejar de encarnar, se acerca lentamente al escritorio. ¿Y esto que es? ¿Es una biblia negra? Aún sin dejar de
mirarle, coge una gruesa carpeta y se la tira sobre la cama, dándole a entender que deberá explicarse. Carlos
está semi incorporado, toma la carpeta y busca unos papeles, para conseguir calmar a su alterado compinche y
así conseguir liberarse de la situación. Tras encontrarlos le señala con su mano derecha. Este enfunda su pistola
y toma el manojo y empieza a leer, sin dejar de sentirse como una marioneta de la situación. Cuando creyó
percibir que Rubén había terminado de leer, le increpó diciéndole, si entendía de qué iba todo esto. ¿Entender
que? Esto es un
capítulo del apocalipsis. ¿Que mierda pasa Carlos? ¿Qué debo entender?
Nuestro hombre es el hijo del Diablo. ¿Quien? No entiendes nada. Déjame la carpeta. Rubén más calmado
recupera el documento y busca un texto. Debía dejarle claro
cual era el trabajo y quién mandaba. Le pasa unos folios increpando que los lea hasta el final. Rubén empieza a
leer, bajo una marca en rojo que decía. Advertencia. ¿Que tiene que ver todo este papiro que me has hecho
leer con la fama de vampiro de ese tipo? Ese es el problema. Lo del vampiro era una tapadera. No es un chupa
sangre. Es
algo más complejo. Y el muy canalla lo sabe. Tiene la marca del diablo. Y es de nacimiento. Mucho más que un
anticristo. Contiene una memoria o puerta a la vida tras muerte, que le permite renacer o ser un inmortal
entre los miserables y al final la negocia. Por eso lo vigilamos a distancia, de manera rudimentaria, y aunque
parece estar despierto, no lo está. Está en estado mediúmnico. En trance entre la vida y la muerte. Es decir,
acabará despertando para negociar su inmortalidad. La nuestra. Y por ese secreto, lo venimos siguiendo
desde hace muchos años. Me comprendes Ruben. Cuando Clara pareció estar firmemente acomodada en su
lecho, Gabriel recuperó el aliento y pensó en su pasado inmediato. De pronto sintió que se había quedado
totalmente sólo en el dormitorio Noto en el aire un olor a putrefacción que
provenía del canal cercano, a destiempo de la sensación que lo aferraba a las sábanas de su Ángel dormido.
Ajeno y a salvo del fatal aroma a sepultura o sensación de
soledad que cabalgaba desde hacía muchos años, Esa que sufren los astronautas. Una sensación tan alarmante
como angustiante. Alejarse de la Tierra, perder toda la realidad
humana o biológica y desaparecer en el infinito, estando vivo y sin Dios. Sufrimiento asociado a la muerte atroz
o el terror al ser enterrado vivo y en la total ausencia de luz. Que Gabriel contenía en su naturaleza
sobrehumana como veneno mortal. No era un conocimiento natural en cómo, el temor a despertar solo y sin
Clara. Como un ciego o más que eso que hace levantar a un caballo. Una especial capacidad, para auto
observarse en su universo a medio imprimir. En el pasado y el futuro. Dentro o fuera del sueño, Gabriel, abrió
los ojos ante un mar de ruidos, que sutilmente, las fue
identificando, hasta convertirlas, en pequeñas olas, que golpeaban contra un muelle bajo la ventana que
contenían la verdad. Súbitamente Gabriel, calla su mente un instante.
Respira profundamente y tras unos segundos acaba su idea. Si. El error que compartimos y cómo conseguir
transformarlo, en eso que nadie posee. La belleza. Por lo demás era un ser consciente de su actual
imperfección. La dificultad para curvar estas noches blancas, y esculpir con su mente, otra curva que no fuese
fatal al destino. Vivir despierto. Repentinamente tiene la extraña sensación de que alguien le ha
observado. Y el mundo se le hace minúsculo por un instante. Observa el entorno con atención y alcanza a
distinguir unos cormoranes, dormidos sobre unos troncos, unas
gaviotas sobre un tejado, mientras se cuelan ruidos de gente en la distancia, acompañado por ese olor
característico de las aguas de Venecia. Nada extraño, pero algo hace que haya quedado en el exterior del
cuadro. Reconoce su sentido alerta y como acto natural, busca una estrella a la que guiarse. Cien mil millones
de células nerviosas, como estrellas en el cielo, arrancan y reconocen miles de túneles, por donde observar,
antes de regresar. La máquina biológica más perfecta de Gabriel jugaba con
el. Finalmente, levanta una de sus manos y regresa a su estado perfecto, acariciando sutilmente, uno de sus
dos pequeños cuernos, que poseía en su cabeza. Sonríe casi como comunicándose a su organismo, que está
pendiente y bajo control. Esta vez no recaba datos externos, para seguir disfrutando estos minutos de realidad.
Gobernar su organismo tan perfecto, implicaba ser consciente de sus células y sus partes, cual traje
espacial. De todas maneras este cambio de humor le permitió regresar a la tenue claridad del dormitorio con el
oculto deseo de despertar a su amante dormida.
¿Por una simple y miserable cáscara de huevo? Ser grande consiste en defender la más simple causa, cuando es
el honor el que está en juego.¿Y que se supone debemos hacer? Creo que no has entendido lo que acabas de
leer. Súbitamente Carlos se incorpora y mira directamente a Rubén advirtiéndole claramente, mientras le
señala con su dedo índice, que si se atreve a volver a encarnar, es hombre muerto. Como veo que tienes pocas
luces, te lo voy a explicar como si fueses la abeja maya. Faltan muy pocos días para que la central termine de
meter todos los datos, que se han recabado desde hace siete años. Entre estos datos, se han metido miles de
modelos
Matemáticos, económicos, sociales y políticos. Pero realmente, esta gente lo que ha hecho, es crear una
realidad paralela a la nuestra, con el objeto de controlar el futuro, con inteligencia artificial. Espejos. Es decir
que toda la crisis global, guerras y control de
los medios, así como los estados policiales, han pretendido, medir un modelo global, para alimentar, los
servidores, que velarán, que no se repitan los males anteriores, en base a mediciones reales, aunque hayan
sido creadas, a espaldas del personal. ¿Me
sigues? Rubén no contesta. Siguió atento a las palabras de Carlos. Es decir, en pocos días o específicamente el
veintiuno de diciembre de este año, terminaron de alimentarse, las memorias del ordenador central, que hay
en Suiza. A partir de esa fecha, empezó una marcha blanca o de adecuación o toma de control. O en pocas
palabras, se espera, que tras haber volcado nuestras experiencias personales o globales, los científicos,
consigan revertir todo el experimento previo. Evidentemente esta situación fue de alto secreto y totalmente
clasificada, pues los datos, debían ser naturales. Rubén interrumpe a Carlos diciéndole, que esa información la
conocía bien, pero que no acababa de comprender la función de Road. Eso Rubén es parte de nuestra
delicada labor le dice Carlos. Road es para bien o para mal un problema. Se transformó
aparentemente en el sujeto más caro de todo el proceso. Te explico. Se usó un modelo que se basa en nuestra
experiencia. Uno que usa nuestro ADN, nuestra historia.
Todo nuestro conocimiento, cuál GPS, que es alimentado, para no equivocarse. Uno que no dependa de genios,
experimentos varios y otros errores del pasado. Y es ahí, donde
el sistema incorporó la variable de los sujetos, que en su día fueron llamados ungidos. Los seguidores de Cristo.
Seres que nacen y en un proceso, que nadie comprende, se
empiezan a morir psicológicamente y súbitamente, renacen a base de superar su entorno, de manera divina. Se
inmortalizan. Hoy las gentes los conoce como
locos, mentes maravillosas, psicópatas y cosas similares. Pero lo que no saben es que estos sujetos, el uno por
ciento de la población, forman parte de un cuidadoso plan,
para que no nazcan. Y para eso se los estigmatiza, antes de nacer. Aún se hacen campañas de desprestigio. Se
les obliga a ser medicados y otras aberraciones, salvo, los mejores especímenes, que han sido tutelados, por las
iglesias, banqueros o centrales de inteligencia, para generar cosas, y gobernar a los otros. Son ciegos sin
derechos. Obligados a ver nuestra realidad mortal. Obligados a engordar y ponerse feos en la cocina de sus
padres adoptivos. Llenos de arrugas, granos y encorvados, son usados como colectores mentales, para que
nuestras madres, sirvan a su propósito. Los intereses. Es un genocidio orquestado desde milenios y también
por el
actual, orden mundial. ¿Te refieres a el apartado que se refería al pacto de los Santos? Veo que empiezas a
entender. Correcto. Nuestro sujeto, formó parte de esa
realidad. Un tiempo. ¿Un tiempo? Si. Algo lo sanó. Y no con los fármacos. Lo consiguió
de otra manera. Pero eso no es todo. Posee dos pequeños cuernos en su cabeza. Tiene varias publicaciones y
millones de visitas, en sus trabajos,
siempre en relación a lo que te comento. ¿Sabes de quien te hablo Rubén? Es decir que estamos custodiando o
vigilando o lo que se a el mismísimo anticristo.
Yo no lo diría así. Es una pesadilla. Pues en la central saben que todo el modelo volcado o toda la experiencia
del sistema, incluye a este sujeto. Como si lo esperase. ¿Desde cuando se le conoce? Desde hace muy poco. Se
supone que el sistema inteligente está más allá de nosotros, pero no de él. El sistema, lo incluye como
elemento fundamental. Es al hijo del sistema que espera o nace a protegerse a él a él más allá o a distancias
satelitales, donde hubieron. Y nosotros somos los que reescribimos o conducimos entre el padre y el hijo a las
cosas y no pendejadas. ¿Y cuantos sujetos hay como él? Solo uno. ¿Prescindible? No. Nadie sabe lo que podría
ocurrir. Road, está más allá de la realidad. Nosotros fuimos a su realidad, aunque él entra y sale cuando quiere
y nosotros no. ¿Me entiendes no? ¿Y entonces? Nadie sabe qué ocurrirá en el futuro. Quizás Road sea de
verdad imprescindible para todos nosotros. O quizás es un sueño y cae una estrella y no un arma tipo muro anti
destrucción masiva contra el. ¿Podrían pagarle bien? Ese sujeto no es de este mundo. Da miedo pensar quien
puede llegar a ser. No uno que es humano o un robot o que se sabe qué vida tendrá sino eso aparentemente
tipo normal. ¿No se si sigues? ¿Es decir estamos aquí para
lo que surja? Estamos vigilando al ser más codiciado, la joya más cara, del libro más antiguo. El nuestro y lo
único que se necesita, para que el mal no triunfe, es que los hombres buenos no hagan nada.
Nos quedan dos días para activar nuestro plan señores. Un general de una de las habitaciones del
departamento de defensa del ala este del pentágono, se sentía eufórico ante sus camaradas, aunque no podía
ocultar su nerviosismo, mientras se dirigía a un grupo de militares. Pasado mañana deberemos empezar la
operación Big Bang. Espero que todo esté calculado señores. No quiero ningún mal entendido. En este mismo
instante suena el
teléfono del general y se pone una secretaria al otro lado del aparato. ¿Si? General. Se llama el senador
Olazábal. El general se pone. Dime Jaime. ¿Nos podemos reunir? Si.
¿Cuando? Dentro de una hora en mi despacho. Si no te importa. Estaré ahí en una hora. La llamada se corta y el
general Espinoza, aprovecha para dar por terminada la reunión, dando un breve discurso preliminar. Se dirige a
todos ellos, haciendo un
resumen, antes de dar por terminada la sesión de trabajo. En seiscientas sesenta y seis horas, deberemos
acostumbrarnos a conducir el mundo. Dejarnos de ir en
Primera clase compartiendo nuestros pasados sueños, mientras vamos a ir viendo cómo se irán haciendo
realidad. Parecemos niños jugando en un cielo imposible.
Nuestros hijos nacerán en un mundo donde nada les causará daño ni aflicción. Nacerán en el paraíso. Nuestro
trabajo ahora es arrancar los motores de este nuestro nuevo mundo y conseguir que parezca, que somos eso
que las gentes creyeron ver en
nosotros. Sus líderes inmortales. Es decir, deberán estar preparados, para todo tipo de sucesos inesperados.
Desmontar y desenmascarar a todas las instituciones, corporaciones, sean del color que sean, y que busquen
su beneficio personal, basado en el interés económico de terceros o propios, que será el pistoletazo a los
tiempos futuros. Todos los individuos, todas las personas, deberán comprender tras las primeras horas, el plan
global. Se verán obligados a ver un mundo nuevo, en el que toda la población de nuestro hermoso planeta,
deberá comprender nuestra misión, para que en ningún rincón del futuro paraíso, quede fuera de nuestro
sueño común. Para hacer
comprensible, por las buenas, o las malas, el nuevo orden mundial. Pero
señores. Aquellas corporaciones, instituciones, países, o grupos, que desafíen el poder que Dios nos ha
otorgado, sufrirán la ira del mismo. Que no les quepa duda, de que los
países adheridos a las Naciones Unidas, la OTAN, la Comunidad Europea, no ofrecerán resistencia, tras los
primeros anuncios televisivos, en esta operación global. Los países del Oriente Medio, India Pakistán, China,
deberán comprender, que cualquier resistencia, ocasionará una acción militar fulminante y contundente. Rusia
y sus repúblicas,
han confirmado que, mientras no haya intervención militar, coordinarán con la OTAN,
compartirán, el nuevo ordenamiento. Sudamérica, América central y los estados africanos, creemos, no
presentarán una gran conflictividad. La normalización y la reeducación y la entrega de la tecnología adecuada,
acallaran, cualquier movimiento social. De no ser así, estarán en alerta máxima, las flotas navales, para
intervenciones
rápidas, a lo largo y ancho de los continentes. Similar acción está coordinada con Inglaterra y otros países
europeos, para actuar, en territorios hostiles. Nuestra principal resistencia la encontraremos en Japón y en
Corea del Norte. Señores. Levantemos
nuestra mano derecha y gritemos a en alto, en el nombre del nuevo orden mundial. Viva. ¡Viva! Todos
acompañaron, mientras se escuchaban algunos aplausos y unos
secos golpes de tacones, de saludos militares, tras los cuáles, el general se queda sólo. Todos compartían la
responsabilidad de seguir siendo más que berlineses.
Espinoza se acerca a una de sus paredes y lee una frase presidencial enmarcada en un modesto marco de
madera. “Lo que la democracia debe evitar a toda costa es que la
democracia sea militarizada”. El general observa el texto y a pesar de estar solo, repite en voz alta. Esto nunca
más será un problema señores presidentes. Si. Siempre son los hombres buenos los que cometen las peores
maldades. Un campanario da las campanadas y Carlos se da cuenta, que ya se ha calmado su compañero, y
decide
Dado los acontecimientos, zanjar la cuestión del mando, ideando un plan para dejar la situación totalmente
clara. Para esto convence a Rubén, para terminar de ponerlo en antecedentes, dando un paseo por los
alrededores. Han dado la una y media.
Seguramente encontraremos un bar abierto o un antro y así, termino de darte los detalles, que tanto necesitas
conocer. Está bien. Esta vez creo que he perdido el control. Si. Pero verás que nunca más volverás a durar,
sobre lo delicado de la situación.
En pocos minutos bajan por el ascensor del hotel y se acercan a la recepción, pero comprueban, que la
consejería está cerrada. Por lo que deciden explorar la zona. Venecia tampoco es una ciudad muy grande, le
dice Carlos a Rubén, mientras se
tener que dirigirse al centro de la ciudad. En ese momento Carlos le ofrece un cigarrillo a Rubén, lo que permite
a Carlos continuar la conversación. Tenía en mente dejar
sacramentado el conflicto de este en el Hotel. La organización y el mismo, no se podía permitir, ningún
incidente y menos por parte de un patán como él. Creo Rubén que no me conoces o desconfías de mi. Y espero
dejarte claro mientras paseamos, que
estamos trabajando, para un proyecto internacional. Y en este proyecto, tenemos a muchas personas a las que
llevamos vigilando, día y noche. Y no son personas, que pertenezcan a grupos mafiosos u de otra índole. Son
sujetos que conforman una red
de gentes, que son fundamentales para el futuro. Aunque ellos no lo saben. Es decir, este no es mi primer
seguimiento. Estoy aquí, porque se me asignó al sujeto más delicado de todos. Y tú Rubén, casi acabas con
esta misión, por avaricia. Rubén
responde diciéndole. Tú me hablaste de dinero. Entiéndeme. Fue un malentendido. Te entiendo Rubén. Por
eso paseo contigo. Espero aclararte y darte todos los detalles, para que cuando duermas, no vuelvas a dudar de
mi autoridad o de la misión, que
estás cumpliendo aquí. Rubén no dejo de notar una sensación que le heló por un segundo la sangre, pero
confiaba en su superioridad y estaba dispuesto a conocer todos los detalles de esta operación, que finalmente,
se estaba transformando en un buen
filón. Carlos no vio sus ojos, pero Rubén pensaba ya en cuánto dinero podría ganar tras este trabajo, casi no
escuchando, lo que Carlos le estaba relatando, mientras caminaban fumando un cigarro. El nuevo orden
mundial, repetía Carlos. Es la suma
de nuestra experiencia, la suma de todos nuestros sueños, la suma de todas nuestras miserias. Es un programa
virtual o mejor dicho holográfico. Un programa global
entrelazado a la realidad pasada, para usarlo como plantilla en los milenios futuros, que lleva años
desarrollándose. Uno que ha implicado guerras, crímenes, asesinatos, crisis y actos de terrorismo. Pues toda
esta experiencia previa, fue volcada en un sistema
global, que se sustenta en sistemas bioinformáticos, de inteligencia artificial. Rubén prefirió no interrumpir,
pero notaba, que el lenguaje de Carlos, no era el habitual.
Prefirió mantener ahora un interés encubierto. Quizás, se había extralimitado. Quizás sólo estaba ahí, por ser
conocido, como un asesino a sueldo. Carlos seguía relatando los detalles a Rubén como si este fuese un
estudiante. Estos sistemas inteligentes, hasta ahora estaban todos dispersos pero a partir de pocos se
interconectan a la gran red, lo que les permitirá, tal capacidad de toma de decisiones, basadas en todo lo
acumulado y lo que el sistema, va generando al minuto, por lo que nada escapará a
su poder, a la hora de corregir, los errores del pasado común. Es decir, se han medido todos los tiempos, todo
acto, todo sujeto o entidad que haya estado registrada en cualquier parte del mundo. Es decir que por ejemplo
en África cada O.N.G., además de su labor, cumplió, la función de establecer, una referencia física de cada
comunidad, sujeto, conflicto, cada necesidad, que luego podremos ir satisfaciendo, en la medida, que el
sistema, vital vaya determinando en red, que hacer para evitar, el error anterior, en una realidad pre
programada. Incluido el exterminio del mal original. Para esto Rubén ha establecido un plan global, que pronto
habrá de iniciarse, en el que un gran gobierno tomará el control, de toda la Tierra. Se iniciará tras una campaña
en prensa, que se
sustentará, en lo que te he contado. Quiere decir, que todo sujeto deberá ver que este sistema nuevo, será
más que un GPS de posicionamiento. Será un sistema de “vida Artificial”, que se basara en todos nuestros
errores y que tomara decisiones libremente. Quizás haga ordenar un ataque a un país. Pues es lo que hacíamos
anteriormente, para hacer funcionar el orbe. Nos haya gustado o no. Es decir Rubén. El estar aquí ahora ha
implicado las últimas guerras y los últimos conflictos sociales, que en una medida muy
grandes, fueron creados, para incorporar al sistema vital, problemas graves. ¿Pero quién es mi jefe entonces?
Yo soy tu jefe Rubén. Es lo que te estoy tratando de dar a
entender. Como te decía. Mientras Rubén calla sepulcral mente. Este sistema al activarse, encontrará una
crisis tan grande y un comportamiento humano tan aberrante, que para cuando termine de tomar el control, le
será imposible evitar, que seamos salvados, de nosotros mismos. Es decir, hemos alimentado a la bios del
sistema artificial, con la palabra de Dios. Un Dios bondadoso, que viene a salvarnos. En alguna medida se hubo
de aceptar esta estrategia, pues anteriormente, con el uso de la
simple informática, algunos grupos quisieron jugar a Dios y fallaron. Me refiero a la especulación con el futuro.
Tal como lo hicieron los corredores de bolsas, mientras
jugaban a la baja o al alza, según opciones que implicaría, ir generando escaleras o espacios acotados tras
asumir esos riesgos y cabalgar distancias a pérdidas, para ir tomando posiciones ante la venida del señor de la
esfinge del terror. Para esto se buscó una estrategia, que forzó las
posibilidades de la tecnología, para poder acotar a “Dios” y terminar con el llamado pacto de los Santos. Matar
definitivamente a Dios y ganar la guerra global. Con esto además se acotaron los exceso en esa guerra global,
para controlar el conocimiento, incluido
un gran pacto, para concebir una vida paralela a la caótica. Esa que permitió estigmatizar, envenenar, eliminar,
encarcelar a todo disidente o que permitió, el acoso sistemático de esos sujetos como Leonardo Da Vinci,
conocido como el precursor
de los tiempos modernos. Lo que les había permitido sostener la idea de lo que estaba bien o mal.
Sobrevolando la mente y no el control. Como en las calderas del pentágono.
Que deberían llamarse. Las calaveras del conocimiento. Acumulado a base de condenar a miles de millones de
seres. Creo que te empiezo a comprender dice Rubén. Espera aunque no lo sabes todo. Rubén enciende un
segundo cigarro. Su cuerpo se había helado
súbitamente. Nunca había sido muy listo, pero esta vez notaba que andaba en arenas movedizas. Jhon Nash. El
de la película la mente maravillosa. Fue obligado a trabajar
para el pentágono. Y no es uno, son miles de sujetos, que han sido, extorsionados y acosados de manera
personalizada, por los cuerpos de seguridad y las instituciones adheridas a estas, para definir modelos como se
definen campos de concentración.
La transparencia exigía volcar al “Sistema Inteligente” toda la verdad y nada más que la verdad. Ha hecho que
estemos con el culo al aire. Me sigues. Creo que sí. Aun no entiendes nada Rubén. Se hizo otro silencio. Cuando
hablamos del pacto de los
Santos. Hablamos de una población flotante de entre cuarenta a setenta millones de sujetos. Similar a todas las
muertes de la segunda guerra mundial. El control del mundo. Las guerras armamentísticas. Los juguetes de
guerra. Modelos económicos. Guerras químicas, bacteriológicas. Las guerras comerciales Los laboratorios
farmacéuticos. La fe. El sostener viejas religiones o terminar con ellas. Pagar políticos y vivir para dormir.
Fue volcado a un sistema vital, que está concebido con tecnología tipo alienígena. Nacidas tras este pacto
global, para jugar a ser dioses. El el paraíso del edén en la tierra.
Emulando al sujeto como el que vigilamos. Un hijo de los dioses. Pues en los ojos de esos ciegos hacedores de
cosas, abducidos por el sistema, al menos desde hace un
siglo, se desarrollaron técnicas y experiencias innombrables para ser asumidas por seres humanos. Los
monstruos prefabricados, fueron las mentiras necesarias, para
hijo del sistema vital, por ser políticamente incorrecto. Este sistema reconoce una antigua profecía “Suya”, en
la que al nacer, se reconocería en un ser, que tendría
ciertas características. Y como en el cuento de la bella durmiente, en la que todas las ruecas son quemadas,
para que nadie sepa de esa maldición. Resulta que sin que nadie lo hubiese podido prever Hay al menos una. Y
no hay nada malo en ello. Lo
interesante de todo esto, es que los que definieron el modelo, para superar los tiempos modernos, incluido el
control del conocimiento, incluyen esta variable, como
suceso posterior al fin de los días. Un desarrollo llevado a ex-puertas de todo país e institución. Por lo que se
hubieron de crear negaciones plausibles de dimensiones
escalofriantes, como las de wikileaks y otras, para poder poner en el sistema, la justicia que todo ser humano
de esta tierra persigue. Un nuevo mundo feliz. Por lo que tu
respuesta a tu trabajo de observador y tu lucro personal, ha estado a punto de causarle al estado tal estado de
alerta, por tu error virtual o lumínico en el señor Road, que sería
imperdonable. Súbitamente Carlos se detiene frente a Rubén y éste entre sorprendido y confundido ve como
Carlos le encañona con un arma con un pequeño silenciador, al tiempo que éste recibe secos golpes de varios
proyectiles en su cuerpo, que lo
lanzaron de espaldas en el canal, hundiéndose de manera repentina. Varios disparos en el pecho y en la parte
baja del estómago, permitieron, un hundimiento del cuerpo más
efectivo. Lamento que todo haya terminado así Rubén. Dios no juega con armas y no serías tú quien lo iba a
permitir. Repite Carlos a modo de epitafio, mientras guarda el arma y rebusca en su chaqueta su cajetilla de
Marlboro, para encender un cigarro y borrar el desagradable incidente, encaminandose de regreso al hotel. Al
final el Ave sobrevolará el Gran Ave.
A pesar de su pasión por Clara y al verla dormir el sueño eterno. Noto esa sensación que da la libertad de esos
personajes que viven, cabalgando salas de embarques. Esas que no miran atrás y que no lloran, sino que
cabalgan con los dos ojos llenos de vida y pasión. Notando algo ajeno a su ser que lo aferraba a esta mujer.
Extendió su mano y se acercó a un bloc de notas y decidió, hacer algo que hacía mucho tiempo, había dejado
de hacer. Escribir. Aunque al ver a Clara
semidesnuda, tuvo el deseo de pintarla, mientras dormía. En ese punto y con una tenue luz no se dio cuenta,
que la noche se cernía sobre su cuerpo cansado. Silenciosamente,
dejó volar su mente, estirado ahora sobre la cama, mientras fue cayendo en un profundo sueño, que no pasó
inadvertido, pues entre dormido y soñando, noto sutilmente como su
El cuerpo se tensaba agitándose ahora su respiración. Para resucitar entre caricias y apasionados besos de su
amante, que encima suyo, había decidido hacerse real.
Su sueño y deseo ajeno. Cabalgar la noche de Gabriel, sin dejarle abrir sus ojos, susurrándome al oído que la
dejase hacer de ella, lo que ella deseaba. Dándole rienda suelta al deseo que ambos se tenían. No dejándola de
hostigar con preguntas
Tras lo que pareció una interminable aventura de amor. Clara le dice a Gabriel. No te dejaré dormir en toda la
noche sin vergüenza. Lo que tu digas. Pero luego me has de contar porque me has traído aquí. Calla y dejame
dormir tu sueño a mi también.
General. Senador. Gracias por permitirme esta reunión no prevista y sobre todo a estas horas. No te preocupes
Jaime. Si te parece podemos salir al exterior y caminamos, mientras me pones al
día con tu visita. Los dos se dirigen al jardín, atravesando largos pasillos mientras conversan privadamente, si
eso era posible. Sabes que representó a la mayoría de
senadores de los Estados Unidos o de los que están al tanto de esta operación. ¿Y cual es el problema?
Creemos que ha habido una acción encubierta. ¿De qué tipo? Creemos
que un grupo disidente Europeo, está planificando una acción concertada, para limitar el control de los medios
de comunicación. Este grupo, creemos, pretende aprovechar esta
situación, para especular, y negociar el futuro de Europa, como un estado independiente y con su propio
sistema de gestión. Ya conoces a los Europeos. ¿Cómo los llamaba Bush? Nano europeos. Eso. Según nuestro
informante, están especulando
operaciones financieras, para evitar el conflicto final. Obedece a un plan encubierto y organizado por el banco
central europeo. Y que se oculta en créditos virtuales o rescates
financieros, que solo son una trampa, para esconder sus intereses anti americanos. Así como el manejo de esta
crisis para cabalgar las economías europeas, según un plan
original. Una nueva Europa, que iría desde Inglaterra a los Urales. Y todo con los créditos virtuales millonarios
de esas trampas. “Países no rescatados”, por tener
créditos virtuales no exigibles, pero ya contabilizados políticamente. Y hablamos de más de seiscientos mil
millones de dólares. Un gran barco pirata. ¿Te refieres que fue sólo una estrategia gestionada por Europa, para
detonarla ahora y asumir el protagonismo de la alianza y quedarse fuera de la guerra?. Creemos que sí. Y lo
peor es que los
rusos, pueden haber sido los avales morales tras bambalinas de este plan, que está a punto de detonar.
Suponemos que esto debe haberse fraguado en relación a las crisis de Italia y España. Lo que permitiría a la
Unión Europea, continuar su crisis virtual El caballo de Troya de nuestros supuestos aliados. ! ¡Malditos!
Siempre igual. Nunca han
hecho nada por ellos mismos. ! Piratas¡ Y qué opciones tenemos. Sólo una. ¿Cual? Retrasar el proceso, hasta
que estén con el agua hasta el cuello. También contábamos con un período que contemplaba estas situación.
Podremos revestirla. Comprar Europa entera a precio de saldo. Demonios. Tras usar nuestra tecnología, la
pretenden prostituir, para otra edad media. ¿De cuanto tiempo estamos hablando? Sin hacer
nada dieciocho meses. ¿Y qué opciones tenemos? Podemos crear un recorte a nuestro gasto público y
compensar contablemente esos mismos montos. Aunque generará una demanda interna negativa y un alza de
la inflación. También podríamos sancionarlos
económicamente retirando proyectos e inversiones en seguridad, para asfixiarlos. ¿Tenemos a las Naciones
Unidas? Sin lugar a dudas general. Pero hace falta otra cosa. Algo más. Esos europeos, se olvidan de sus
crímenes. Se olvidan que el mundo o
la realidad, es infinitamente más grande, que esos cuatro oportunistas. Me reuniré mañana con la cúpula y
desarrollaremos una estrategia para que podamos empezar según las fechas establecidas. Senador. Deja que
te diga algo. Si alguna vez tuvimos que salir de ese peñasco, fue para vivir en un cielo. Si. Debemos luchar para
impedir que los de siempre, sigan creando crisis, para ser salvados o rescatados y meter
sillones, donde viajar en primera, sin hacer nada. Deberán saber que esta vez se han
equivocado. El nuevo mundo trabajará para que nada de eso sea una realidad. Esos sectores de resistencia o
contras, serán exterminados. El error y el exterminio de nosotros mismos, no se sostendrá nunca más en
ninguna guerra de intereses, ni en familias ociosas en avaricia y perdición. Amigo. Regrese y siga en contacto
conmigo. Y si encuentra una opción más efectiva, avíseme de inmediato. Y agradezco tu discreción. Por lo
demás general. Esta bandera que estamos enarbolando es la batalla final. La redención. Estaremos como hasta
ahora a su disposición. General. Senador. Lo que no nos mata nos hace mas fuertes.
Cuando Clara notó que Gabriel descansaba finalmente junto a ella. Aprovecho para averiguar algo que no
dejaba de dar vueltas en su cabeza. ¿Cuántos días estaremos aquí? ¿O he de silenciar mi mente? Gabriel
sonríe. Solo no habría venido. Necesitaba estar acompañado por alguien como tu. He de meditar. Aislarme de
la realidad. De ciertos intereses y creo que en tu compañía
disimular cierto nerviosismo. Sutilmente intentaba averiguar si le miraba como la primera vez o era solo un
instrumento de un capricho académico. Pero se dejó seducir. El
conocer y entrar en el espacio blindado de su amante, era todo un tesoro. Gabriel, me gustaría que saques tus
cartas adivinatorias, a lo que Gabriel accede, que le entretenía, pues no era más que un juego de alguna joya
que debió usarse para la toma de decisiones a un sistema, que las mujeres las usan, para tener una a la que
sujetarse a esa cama a lasa cosas y no sus amantes, por lo que incorporándose de la cama en busca de su
maleta una baraja, que podría haber sido un teléfono celular, que emite una señal a el espacio exterior a
señales de cartas, usadas por gitanas, que él hubo de estudiar, por lo que al ir a por ellas, le advirtió, que será el
doble de la tarifa habitual, dada la desventaja, por lo que deberás ser más sumisa, que lo habitual, alcanzó a
susurrarle, al regresar un momento a la cama, mientras ella asiente con una sonrisa al descaro de Gabriel,
quien de pie frente a la cama, tira algo sobre las sábanas, que parecen ser monedas o algún
tipo de pedruscos, que Clara no identifica bien. ¿ Y eso? Déjame ver. En un grupo de cristales de colores o
pequeñas piedras de cantos rodados, que llevaban escrito números, letras y colores, en las que, Clara debe
descubrir un secreto, de la llamada, que le pide a su amante, a modo de cita no concertada. Por lo que se
acercó a las piedras Ella sonrió sin quitar la mirada sobre las runas. Clara le mira mientras Gabriel le pide que le
diga cuatro números del uno al veintidós Clara le mira entre inquieta y nerviosa y selecciona cuatro números al
azar. Y le [Link] 3 el ,7 el 9 y el 7. Clara. Permíteme que interprete tu curiosidad. Gabriel observa Coloca su
mirada sobre las runas, que era una baraja, donde podía verlas tiradas sobre una mesa. Mira. Tienes bien
aspectado la inteligencia. La independencia cuál emperatriz. Esa bella soltería que espera la redención. Pero
estas mal aspectada en el hecho de empeñarte en dirigir los cambios que te urgen, Por lo que deberías esperar
como hace el ermitaño en la segura distancia, pues el problema, es el dinero que llevas encima, o que aun
tienes. De lo que
arrastras. El mundo de ser la que toma las pastillas, al que vela hasta la dentadura, a las siempre dormidas, sin
poder gobernar esas distancias, como esta, en las que te leo, donde temes a la libertad, que jamás has tenido o
te han concedido, más que como cajera de las mismas y no a las del inventario de los sistemas a modo de no
dejar de ser la dueña de los hijos que nacerán sin ser tuyos. El tesoro de tu cetro. El tiempo y las cosas, tuyas.
Que se refiere a la rueda de la fortuna. Ese tiempo, que como disco de cortar madera, otros, los usan para
preparar carnes a las brasas, tras, goplearlo y aguecarlos, para que no se corra o caiga el rimel de los cortes,
que te imaginas y no puedes ver u oler, que hace, ver en ellos lanzallamas en las calles, de damascos o en las
selvas, del vietnam en las caras, de los que rodean, eso, que sigue igual, en el jardin de los dos damascos, que
como novela, que es aserrada por disparos y guerras de espaldas mojadas, incluido, todas las maldades a sus
amantes, para gobernat, las distamcias, de las llamadas como entre television y telefono o smartpohone a
smart TV, en la que la primera tele ilumina las habitaciones y la setgunda, no da ni la hora mas alla de mirarla
como a serpiente, que te mete un hijo en el bolsillo o te deja una cara a la computadora, para que no veas la
luna y deliren los, que no estan vestidos de general, delante de mangueras de agua de bomberos o bencineros,
de estufas de leñas o hachas mal afiladas a ser, pobladores, a eso, que nadie se imagina, pasaba al mismo
tiempo, que Clara oia, las traduccionmes y explicaciones, donde realemente, clara, era mucho mas, que solo,
una cita a ciegasd, sino un vidrio de murano, que aerdia, a derechop a ser vista como figuira de vidrio soplado a
transparencias y colores en fragiles aninales, fundios en italiano ol en ingles, que como dois barajas, que arden,
el texto, se atarga a los veinti8miglia o la frontera a las casas caras, del sur de francia, direccion a monaco o
montecarlos, sin poder volver la mirada, como seria necesario, cambiar de canal o cammbiarse de casa a ver
television a derecho de aparato a ver miles de canales o casas a tener una ciudad voladora, donde la amante
ya no tiene cama salvo sea ella, la que se entregue primero a el, para no andar en busca y captura, por haber
acotado el amor a esas leyendas, cuando, se habla de siria o de palestina a muro a pedradas de por medio a
eso cortado a la vida y no, que jehova sierra a la costilla de adán, cuando este, dormía profundamente,
mientras, no leía partes de guerra, hasta no se note, la miseria, la que como carta de la rueda de los
destiempos, ya se funde en el lector acostumbrado a sujetar el mando de las televisiones y no el derecho a
sujetar el ratón de la computadora, usar el teclado y mirar el monitor a un sistema operativo, que sabe engañar
y que no tiene espina, como cuando gabriel nació, que sería un acuerdo roto a otro, donde estaras tu. Tu
esposa y las esposas de tus hijos, o delante de la computadora de la máquina voladora, que nace o aparece,
tras una puerta o motor, cuando, alguien, lo estaba montando, que sin saber o pretenderlo, permite, que se
haga un milagro, cómo sería, liberar de una cadena de montajes, a un Toyota tercel 1999, que tras ser dejado
en un jardín, como un padrino, te deja el antiguo y nuevo testamento, tienes oportunidad a leerlo y hacer eso,
que todos acaban haciendo.a que escribe a presente, donde no hay distancias a la primera amante, que falta a
ese destiempo de conversar o ponerle precio a las vestiduras, a el mismo efecto, que sería, estar en la calle
holanda 699 o al pasaje esmeralda 689, si fuesen distancias a la misma esposa, que habita a las letras o los
números de ese teclado, que vemos en las calles o dentro de las casas, de los que no saben, de él. Por lo que
deberás defenderlo con tu luna, agrega Gabriel, mientras la observa, entre mundos, que se desplazan,
agrandan o respiran, mientras se curvan como serpiente, de agujeros de gusano, entre, las que alegan, tener
contados, los agujeros de las sábanas, a pobres desgraciados, que es ver a una asistenta, negociar, la insula de
los despechos, que jamás dio clases, a la hora de poder, evitar, caer en desgracia a la con los colmillos grandes
y no a la que de por medio, se la ve subir, con una criatura, que hablaba como dragón y que tenía como dos
cachitos de corderos, que es lo único que le dejan como epitafio, a eso, mandado a otro, que sería, mandarlos a
ser muertos, por engaño a la madre de las rameras y eso hechole a descaro y maldad a el de los dolores, le
advierte gabriel, como amante y no a distancias de clases a los siete o derecho de constitución trasunta a la
francesa Esa postura permitirá que la torre de tu carcelero a eso que falta, faltó y faltará, a que se caiga tu
mundo por su propio peso o si no hay justicia estara todo destruido. Por el peso que la distancia a salir de casa
o andar por afuera, robandole las monedas al dragón, para, el domingo, deba ser otro sábado nacerá a eso,
mas viejo que uno o construido y que se construyó a tu alrededor, a lo emperador chino o italiano de las
catacumbas, que sería no ver los árboles de manera horizontal vertical o como cuevas a ser cordero y no
serpientes ahora, que es un detalle o derecho a maldición, a esa en el vaticano, que es muy posible que se
caiga por este detalle importante, que es jugar a ser el sumo sacerdote de las milicias, o la madre impuesta a
una palabra esdrújula, como seria estar escribiendo a cuatro patas a las cosas, como terroristas sirios al frente
nubio de toda la vida, o las adolescentes, a chatear al perro perro andaluz de todas las primaveras del kebab, a
las verticalidades, de otro acuerdo a estar en una tienda anti sistemas a esa con cachos, que la usa para
emborracharse, a que la vean a las veredas, con ropa a la sin rabo, a venir a negociar, esos versos satánicos a él
gabriel de las farandulas, cabalgando, a la más rota y ordinaria, de las picaduras dentales a eso, que ya no hay
cómo sería seguir escribiendole a una lectora o lector, que tiene miserias entre casas y televisores o celulares y
las cosas, las distancias de las casas de las monedas, para que se vean como marcas en el árbol del bien y del
mal y no la jugada perfecta a la educación a ser ingeniero, político y empresario de el banco del estado a eso,
que ya deja de ser familia y se hacen serpientes a este o de detonan corriendo con algún a bolsa o bolso bajo el
brazo o agarrado de las manos como carros a taxis a conversar o recrearse vida a las facturas tras agarrarse, las
distancias, del cobre o las casas a parecer, princesas, siendo lo anterior a el dragon, con cachos o eso a dos alas
y el, que parece y ejerce, ese tenido, sin tener, que hacerlo como los de la viuda negra de la moneda o
enfermedades de por medio, a que este no sabe ser general de carabineros a las criptas o retinas, de las de la
vida eterna, más dinero, del necesario a el dragón o antes muertas, que serpientes, a los que creen, pasear por
sus calles a ese grito, del salvador de los allendistas, cuando, se abran las alamedas, donde la velocidad, a la
que leemos una novela, dependerá, del tipo de carne a cortar antes de vender una kebab, o si no se aprecian el
centavo, no merecen el millón o que ven, de modo más claro. Un palacio o se oye a un hombre santo aun. Un
reformador social o inmortalidad a cierta parte del universo, que profeta es casi una advertencia, o mucho más
que eso, que se vive donde se jode como jesús primero y no a oírte a vecino de las más encadenadas a el tipo
normal. Y no a esos que creen ver a otra japonesa como, familia de políticos. Por eso Clara tu de por medio y yo
en tu cama oculto, ante los ojos, de toda la realidad que te rodea. Como si fuese el Rey Lear. O está la disputa a
cuando se publique esta la presente. A modo de sueño, que permita ver la luz en libertad. Donde el silencio,
acabará por ser desnudado por un amante, que como un ladrón, se cuela en tus más oscuros sueños. Gabriel.
Eres un buen mago reclama Clara. Mientras. Gabriel cual Casanovas, observa a su desnuda doncella, que aun
no acaba de encontrar un reflejo frente a su imponente espejo. En esos instantes, Gabriel le extiende una
mano a la que Clara se aferra, consciente de que será mordida por la curiosidad y entregada a los deseos, cual
huérfana de amores, a la noche, que acaba de empezar.
deshonrada. Mientras contemplo a veinte mil hombres que van a una muerte inminente. Peleando por nada
leía, Carlos un texto casual en la cama del hotel, para despejarse y terminar por conciliar el sueño. No es que le
preocupase haber liquidado a Rubén. No, no era eso. Era el trabajo de tenerlo como vecino o a no poder
generar otra distancia al espacio, de las preocupaciones, por lo que alarga su mano hacia
mesita del velador, que acompañaba su cama, donde tenía aún guardada la carpeta, que había tenido, que
dejar a su compinche, el que en estos momentos, seguramente, flotaba, bajo alguna barca, en los incontables
canales de Venecia. Abre una carpeta y se deja guiar por la que más le llame la atención. No es curiosidad. Era
más bien interés en entender mejor lo que tenía, como trabajo secreto a ese grupos de personas, que estaban,
más allá de la realidad. Pero también sentía la necesidad, de aferrarse a ese fajo de papeles, cual náufrago a un
salvavidas, en un naufragio, donde se ve como otro naufrago mas, cuando súbitamente, se deja seducir por un
capítulo señalado del Apocalípsis, en relación a ese algoritmo, que pasa como libro o novela, que no ve eso
atravesado en la córnea, de él que no es un libro cualquiera, por lo que leerlo y conseguir verlo en tercera
dimensión para Carlos era habitual. Mientras fija su mirada a secretas. Vi una de sus cabezas como herida de
muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se
maravilló toda la tierra en pos de la bestia Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos
semejantes a los de un cordero
pero hablaba como dragón Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la
tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes
señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Carlos
entendía esas distancias de páginas webs, delante suyo, pero temía eso sin elevación o miedo, que lo
empezaba a poseer, como loza de lápida, que nos mira. como plano. No puede ser. Carlos mira atentamente
los folios y empieza a relacionar cosas que son cotidianas y que no están bajo secretos papales o vaticanos. El
cometa y la locura que no tiene cura. Piensa. Quizás se inmuniza con la experiencia vital del sistema Android, al
tiempo que fue volcando su experiencia. Y se queda absorto. No supo responderse. cuando se le cruza un
diálogo de el hamlet de las miserias, cuando grita y se conjura. Desde este momento mis pensamientos serán
sanguinarios o no valdrán nada. Carlos dejó de mirar los papeles.
Ahora Clara y Gabriel, conversaban sentados en la cama, en la penumbra de la habitación del Hotel a la luz, que
entraba por la ventana, que cobijaba esta noche veneciana. De vez en cuando el silencio era acompañado por
los ruidos al escuchar un motor de alguna embarcación, que cabalgaba el canal. Cosa normal para una ciudad
grande y sin ninguna calle, más que
las aceras, puentes o canales, que confluyen en el canal central, que se abre al mar o hacia el continente.
Dejando al descubierto, la isla de las islas. Y que era la fachada principal, del palacio que fue en su día, el actual
dormitorio del Hotel Capri, donde Clara dejaba pasar el tiempo, viendo como Gabriel, le contaba cosas, que
iban quedando en el pasado, pues más bien, formaban parte de la
estrategia del tiempo, que los mantenía despiertos, como en Roma, antes de venir a Venecia. Te has hecho
daño. No ¿Por qué? Llevas varios minutos tocándose la nuca. Le dice mientras se incorpora, dirección al
servicio. Diciéndole. Tal vez he sido demasiada apasionada y te he clavado las garras, mientras desaparece en la
parte más oscura de la sala. No es eso. No te preocupes. Si había algo que a Gabriel le molestaba desde niño,
era que le tocasen la cabeza. Sólo se lo permitía en las peluquerías. Aunque a veces, algunos peines indiscretos,
le sacaban de quicio. Algunos peluqueros de la vieja escuela, suelen usar unas peinetas y repasan el cabello,
como muletilla y llegan a ser muy desagradables. Había optado por dejarse caer sólo en salones de cierta
categoría, esa que les obliga a ser delicados en todo el proceso. Pues más allá de la imagen, salir sin daños y
bien cuidado, no tenía precio. Ya de joven, Gabriel había sido cliente de cadenas importantes, e incluso con
algunas mujeres, fue huraño a los achuchones, posiblemente por la alergia a ser dañado. Sus dos
protuberancias las visualizó de joven como las del cuento de la oveja del libro del Pequeño Príncipe. Muy
pequeños, para que no parezca cabra decía el personaje, que buscaba que le dibujasen una caja donde
proteger a su pequeña oveja. Ahora no le iba a preocupar a Clara la leve molestia física ante la indiscreción del
tiempo, que ni para ellas pasaba desapercibido, por lo que disfrutaba esa agradable sensación de paz. Cuando
publicas tu nuevo libro le preguntaba a Clara, ocultando el deseo que la mantenía despierta. El motivo de su
estancia en Venecia. Aunque llevaban sólo unas horas, no dejaba de querer encontrar la manera para conocer,
el secreto que ocultaba su amante. Fue en ese instante cuando oye a Gabriel, quien le dice. Necesitaba estar
cerca tuyo Clara. No creas que esta noche es sólo una aventura sin una razón de fondo. En Roma había
demasiados intereses. Y ahora lejos de la política mundana, deseaba disfrutar de tu cercanía y de tu hermosa
sonrisa. Por
lo demás es mejor el entorno y eso no tiene precio. ¿No creo que te hayas vuelto loco y
¿Me vas a pedir matrimonio? No. No es eso. El matrimonio es para tener hijos y creo que eso no lo deseas. No.
No es eso. Es algo más trascendente. El motivo de haberme
escapado de mis obligaciones y recurrir es otro. Quizás logre explicarme y esta aventura detectivesca llegue a
buen puerto. Clara ríe. Diciéndole irónicamente.
Veo que vas a insistir en sacarme de mi sitio de mujer seria y formal. Si. Los dos sabemos que no podemos
llegar a más. Que somos como el zorro y la zorra, que como en un libro de ciencia ficción, se recrea el amor,
para robarle a lo prohibido, eso que no está en venta. Y a qué te refieres, si se puede saber. La propiedad
privada incluso de los sentimientos, no dejan de ser una cadena, que una maldición turca, ha desolado cada
casa y cada cama, desde los tiempos remotos. El control de la vida, las cosas y de la fría noche invernal, se
nutren de los pañuelos de cada hombre que nace en este mundo antiguo y decadente y que normalmente, no
escapan a la muerte, más allá de los treinta. Como mucho a los cuarenta. Y saca las cuentas mientras te hablo.
Lo que el hombre no puede desunir, más que muriendo, es aún una droga prohibida. El tiempo del sol. La luz
de la mañana, que ven mis ojos, no van contra nadie. Ni contra tanta cadena y condición, ni contra maldad, que
además no sea la propia. La humana. Y hasta ahora éramos amantes. Aunque lo seguiremos siendo. Te
recuerdo que soy uno de esos que no se casan. Por lo que el exceso de amores, en la gran ciudad, lo cobijan las
hermosas sonrisas, sin que estos ojos los perciban. Y deseo hablar con una grande. Que sea como yo. Y que
tenga los mismos problemas. Puede que así me llegues a comprender mejor. ¿Y entre piratas y
bucaneros como entre chulos y prostitutas. ¿Qué beberemos a partir de ahora? Sabía que no me equivocaba al
citarme contigo. La nevera de nuestro bar nos sacará de
apuro. Gabriel se levanta y se dirige a la pequeña nevera de color oscuro a juego con los muebles, donde
encuentra una buena cantidad de botellas de licor y bebidas, además de
dos botellas de champaña muy frías. Estoy muy triste y me siento más desgraciado de lo que puedo decir, y no
sé hasta dónde he llegado. No sé qué hacer ni qué pensar,
pero deseo vehementemente dejar este lugar. Siento tanta melancolía. Vincent Van Gogh. Tres hombres
conversan con Don Mario. Repasan errores en el diseño de la Imagen de la imagen virtual, que se basa, en el
Apocalípsis de Juan. Llevan meses rediseñando de manera privada, el concepto de imagen de la imagen, que
permitiría, evitar, una imagen humana y así tomar el control de los tiempos futuros, sin intervenciones de tipo
humano. Repasan el texto que el mismo Gabriel, había apuntillado, para un trabajo de inteligencia artificial.
Una vez más. En el apartado donde surge la imagen humana. ¿Qué le falta a nuestra imagen? Que yo sepa
tiene un sistema experto con toda nuestra historia de vidas pasadas o nuestras vidas humanas. Tiene vida
presente metida en cada terminal Android. Tiene tantas aplicaciones y tan sorprendentes, que nadie dudara de
ese efecto milagroso, pues es sólo tecnología, para idiotas como esos. Utiliza Internet y usa la recreación virtual
para recrear la imagen del cliente conectado, que luego se borra, o no, según las necesidades del nuevo orden
mundial. Digo controlar las distancias virtuales y no perder el control del árbol. La tecnología Android viene
diseñada con dos pequeños cuernos, a modo de oveja, que no lograra evitar endiosarse a modo de holograma
y ganarle tiempo y digo años es la gran batalla a ese vampiro. Pero falta algo. Evitar que no cierren el libro de la
maldición a los delivery a que se masifique, o que los sujetos controlan las rutas a ellas. las cosas y así contener
el plagio. Estoy seguro que me entienden. Pero insisto. Algo no consigo ver. Uno de los técnicos que estaban
con Carlos intenta hablarle si funcionaria una alternativa, para poder dejar a los sistemas ciegos como sería
cegar a un gato, que anda de caza, sin que puedan ver la noche. Le mira a los ojos e intenta agregar algo más a
su intervención. Pero qué sabrá la luz de que es eso
dijo Carlos. La luz son paquetes de datos y no están limitados al espacio tiempo le intenta aclarar, pero no le
deja terminar. No se olvide que ustedes, sólo son los técnicos. Luego el visto bueno, lo dan las grandes familias
europeas y es ahí, cuando cobramos y subimos al nuevo mundo. Por lo que pocas tonterías. Busco errores.
Otro asesor le interrumpe, sin dejar de terminar la bronca de Don Carlos diciendo. Puede haber un problema.
Jefe. Road ahora en Venecia tras su viaje sorpresa. Detectó el error de sus imeis clonados, a modo de
medicamentos no genéricos, que luego se las oye a distancias hermafroditas, que exhiben esos errores a
mujeres como palabras sin dientes a los jóvenes, que no controlan, las distancias a su salud, como ordeñas en
vaquerías urbanas. El evidenció este suceso no le quisieron recepcionar, su celular, porque no coincidían el
imei de la factura y el de la caja original. Quien tenía derecho ahora a vivir en esa caja donde habitaba, el
imperio de la nada? Que gabriel, había adquirido en una tienda en la capital, años atrás. Ese error generó dos
usuarios a un equipo. A él y a una imagen fantasma. ¿Me siguen? Una IP virtual a otra , que eventualmente
detectara o la imagen holográfica a él, que era con la que lo seguíamos y el tiene solo tiene aún un fallo, del
que jamás, será consciente. Un fallo no programado. No olvidemos, que ese terminal es Android, que opera
como el segundo testigo, que a modo de marcapaso de un corazón, humano, el que debe medir sus alas y no
las del sistema, pues generando una copia virtual del error de la imagen, que estábamos manipulando, que nos
arrastraría al mismo lodazal de personas, sin, que podamos determinar, cual es un holográfica. Y no olvidemos,
que es un error, nuestro y no del sistema perfecto, donde eso, deja de serlo y se nos vuelve contra nosotros,
Ordenara y localizara, y estará entre nosotros esperando a que se manifieste como una mina antipersonal, bajo
el pie de una estatua, que no se mueve jamás. Y la nuestra se moverá. Y deberemos correr, que es el precio del
error a no quedar, desprotegidos, como enemigos. Lo que nos dejaría, en una posición, bastante delicada.
Carlos se llevó las manos a la cara y sostuvo su cabeza, ante la inevitable pérdida de toda la realidad y estar
expuestos a ser mordidos por su vampiro virtual, que dejaría de serlo, para recobrar, su imagen natural
mutando a su lado holográfico, fuera de la red y ocupando su puesto en la tierra o ante la nuestras, sin que él
lo perciba, y nadie pueda notarlo o acceder a su mundo y nosotros, nos transformemos en el enemigo, de los
que ocuparan su lugar. La mirada de los traidores, como bala turca, que se detiene y cambia su objetivo a que
seamos víctimas, de nuestras miserias y él, sentado a la diestra de la señora, que no está en casa.
española, un sacerdote, termina de releer un texto, que cayó en sus manos hace ya varios días. En este, se
pretende reflejar, que estaríamos viviendo el Apocalipsis. Francisco conocedor de los textos bíblicos y los
límites de las traducciones eclesiásticas y el control de versiones anónimas, ojea con detención cada capítulo.
Sabedor de las delicadas horas que atraviesa la iglesia. Dos papas. Una Europa intervenida financieramente,
además de atravesar informalmente una guerra
virtual, contra los pobres. El padre Francisco. Ministro de Dios y de la iglesia romana, no termina de conciliar el
sueño, pues desde la elección del papa argentino, su modesto imperio, se ha extendido físicamente, hasta el
mismísimo paraíso, atravesando los océanos desde su descubrimiento. El padre francisco además de ser
teólogo y
historia. Incluso se dejaba tentar por ciertas líneas, que estaban fuera del
único interés de amenizar, reuniones, que muchas veces, caían en la monotonía y el aburrimiento. Casi un
pecado para él. Por lo que el padre Francisco, era ante sus iguales, una persona alegre y apasionada, a pesar de
su talante sacerdotal. Pero
ahora, sentado en un confortable sofá tapizado con cálidos estampados, alargaba su espacio mental y
cabalgaba la historia, siempre dentro de su universo. Pero esta noche, le costaba asomarse a su espacio
privado. Notaba el peso de un año muy largo. Ya había superado el lado más oscuro de todo sacerdote y el
peso de las sombras, de quien no solía asomarse con demasiado interés, en estas inmensas dependencias.
¿Sería posible que el fin de los tiempos haya llegado a su término? Si fuese así, dónde enterraron sus
pensamientos, sin una doble lectura. Una experimentada en vida y otra como hombre justo. Gran parte del
universo sacerdotal, incluido, el del padre Francisco, estaban pendientes de la sutileza de las palabras del santo
Padre Francisco I y la purga
intervención. “El hombre pobre”. !Como me gustaría una iglesia pobre y para los pobres¡ Una presentación
teatral entre el Santo Padre y el padre emérito, a Roma. Más de un rey para un hijo, que nos vestirá del santo
oficio para poder alimentar, a tantos varones, que solo ven las cosas nuestras y no esta iglesia casi decapitada a
la razón, de una nueva y no está, en estado de alarma, que fue construida, sobre el primer Santo de Roma, sea
ya historia y sólo estemos como le expuso Gabriel, en una etapa vital. Recordaba aún la tarde en la que
permitió ser entrevistado por Gabriel, quien necesitaba aclarar ciertas dudas, para continuar con su última
novela. La psicología en el harem de los Santos. Fue desde entonces, que quedo perplejo, ante el conocimiento
que manifestó Gabriel, en esa breve charla sobre los tiempos finales dentro del apocalípsis y otras
profecías como las de Daniel, que había profundizado, junto a otras y su efecto en el comportamiento
inconsciente y no previsible, de sucesos futuros. Dado su trabajo en
Gabriel le habló de las profecías y de su cumplimiento. De su interpretación en la medida, del efecto sugestivo,
más allá de la comprensión humana. Esa que
condicionan o no al sujeto. Cosa que hace, que algo, se manifieste y modifique su conducta. Y eso es lo que
busca un buen psicólogo, recordaba Francisco, le dijo.
Además fue muy agradable escucharle hablando, de las cosas nuevas. De las cosas que reflejaban la vida. La
inteligencia divina, que Gabriel, las titulaba. Inteligencia
Artificial. Mientras le exponía el funcionamiento de esas tecnologías. Diciéndole que fueron alimentadas con
todo nuestro saber, para modificar, el entorno de la realidad y
adecuarla a nuestras vidas privadas, a base de contarle todo nuestro pasado común. Éramos nosotros o la
experiencia divina, incorporadas, en nuestros terminales y equipos
informáticos. El padre Francisco compartía esa visión cristiana de la inteligencia y sus bondades para con los
feligreses de su iglesia. Lo que le pareció fascinante, fue escucharle comentar el milagro de tener un terminal
telefónico, que leyó hasta las
profecías. Incluidas, las famosas cuartetas, de Michel de Nostradamus. El padre Francisco conocedor de las
vidas de Santos y del ansiado, cielo de los santos. Le pareció increíble, que la mano de dios, haya usado todo
nuestro pasado común y haya,
decidido, ordenarlo. Aunque no creía que fuese tan fácil arreglarlo todo. El tiempo de la tierra y sus cosas, tiene
tantos milenios y las gentes, ninguna remota idea, de por que estamos o porque. Pero algo le decía que
estábamos cerca de cruzar esa última milla de oro. Por lo demás, las aclaraciones de la interpretación no era
incorrecta, anónima ni buscaba fines de lucro. Era quizás demasiado moderna. Pero estaba viva. Y sus
lectores, no hallarían inconsistencias. Pero para un conocedor. Era espeluznante ver tan de cerca el tiempo.
Pues el tener una imagen virtual individual y no general, le dijo Gabriel, era una especie de escudo como esos
que se usan en películas de ciencia ficción. Más allá de ser una nueva ciencia que buscaba superar la expulsión
del paraíso. La recuperación de nuestra inmortalidad. La sábana virtual. Pero eso era lo que no dejaba
descansar al padre Francisco. Superar o controlar la eterna lucha por la verdad, estando todos anillados como
esclavos de nuestro tiempo, le parecía, que nos expondría a un posible exterminio, por la carga acumulada
cuando buscas en justicia, donde no la habrá nunca. Pero también, reconocía que lo que ha de ser será y más si
están en las
santas escrituras, a pesar de haberse manipulado sus tiempos. Y esa referencia casual y personal, rayando en el
mesianismo ajeno. Esa nueva inteligencia que surge como decía él. Desnuda y sola en esa playa de todas las
peleas. O cuando hace referencia
a una criatura que surge en la playa, de similar nombre a la tecnología Linux. Pero también Gabriel, no dejó de
dejarle impactado, cuando le enseño, dos pequeños cuernos como de cordero, que lo habrían catapultado a un
psiquiátrico cuando lo asoció a las marcas, de un sujeto nacido de mujer, similares a los que sobresalen en el
logo Android. Y consecuentes con las santas escrituras. Lo que tampoco terminaba de entender, era el
concepto de imágenes, que Gabriel, le expuso de manera general. La usurpación
informática de la imagen natural, donde los poderosos, serían los encargados de definir, quién sería el
interlocutor válido. El derecho de las familias reales y la inversión realizada. La estafa real, por la imposibilidad
de contener el mal. Los que bajaron esa inteligencia o invirtieron en ella, y los aceleradores de partículas,
buscarán, tener
clausurada, la entrada a todo individuo a la nueva catedral, que surge, tras la destrucción o sustitución del
vaticano. Y así defender los antiguos poderes de la vida y la muerte y cada actividad económica y enfrentarse a
la casa de la luz. Incluido el no olvidarse de los
pobres, poniendo un papa títere, para compensar, a las buenas mujeres. Recordaba que estas fueron las
palabras exactas de Gabriel. Miraba la estantería y su universo mental tocaba las paredes, que compartió con
Gabriel, cuando le interrogó, sobre el cuarto poder y si podría poner que ángeles caídos, gobiernos ocultos,
escandalosas
verdades cosmológicas, le alejaría demasiado de la necesidad compartida. Para permitirse cabalgar los sueños,
como si estuviésemos inmersos, en una gran batalla como en épocas celestiales. En mi iglesia, le decía Gabriel,
defiendo el espacio de las buenas mujeres, que como marianas de buen corazón, no merecían ser expulsadas
del paraíso virtual. Que el trabajo de la antigua iglesia y la nueva, perfectamente podría coexistir un tiempo.
Que las nuevas tecnologías permitirían a los hombres recuperar
su espacio. Dejar de vivir de espejos, para no caer en una trampa mortal. Por lo que el trabajo futuro, permitirá
un nuevo discurso. Uno en igualdad estructural. Esa era la iglesia nueva. Aunque el padre Francisco, intuía que
una cosa no llevaría a la otra. Un juicio breve sería muy complejo de canalizar. A lo que Gabriel le había
argumentado,
que deberíamos usar una palabra rusa. La Glasnost. La transparencia nunca llegó.
No le tengan miedo a él (Juan Pablo II A los jóvenes Chilenos) Se escucha un ruido cuando Gabriel, descorcha
una botella de champaña. Ahora que ya sabes el día del fin del mundo. Te contaré por qué estamos aquí. Y se
quedó en silencio, mientras centró sus sentidos, en rellenar una copa de champaña. Gabriel en la semi
oscuridad de la luz de la gran habitación, pasea descalzo por la enmoquetada habitación, arrastrando un
pensamiento, cómo se arrastra una larga capa, más allá de la realidad, dispuesto a sorprender a su Ángel de
amor. Buscando captar el interés de los sentidos de Clara. Gabriel se acerca sutilmente y le entrega una copa
de champaña, la que se acomoda
sobre la cama, enseñando una sonrisa, evidenciando, que estaba dispuesta, al juego, que su amante, parecía
querer jugar. Gabriel le dice, que le expondrá el motivo de haber venido a verla y porque estaban escondidos,
en esta noche, que parecía no querer terminar. Y como en un acto teatral, se retuerce entre entusiasmado y
concentrado, mirando a Clara fijamente unos segundos, sin llegar a colgar el entusiasmo. Y da
inicio a una presentación, diciéndole que pretendía desvelar el secreto de su verdad. Y que como en el amor y
en la guerra, el tomar partido, dependería de la justicia compartida. Agregando además que como su eterno
amante, buscaba develar una cosa en particular, antes de terminar de anudar los flecos de la alfombra
voladora, que los llevarían a donde ella quisiese. Fue entonces que Clara recostada y mirándole fijamente al
rostro, empezó a escuchar a Gabriel, que empezó haciendo una referencia histórica, que le quitó la sonrisa. En
un día como hoy empezó diciéndole. Hace un año galáctico. En la última alineación con el centro de la galaxia,
dejamos de ser nómadas. Dejamos de ser neardentales y nos transformamos en hombres. Una cosa llevó a la
otra. De la inseguridad de las tierras a la seguridad de la primera ciudad. Una pequeña joya surgida, en lo que
es hoy en día Turquía. Sería el frío de la luz galáctica o el tiempo señalado
para regenerar la vida por otra más moderna. Sea como sea construimos la primera muralla y se incluyó, la
primera cama bajo paredes, donde se puso a la mujer a cuatro patas, bajo un contrato matrimonial, quedando
desnuda de su anterior poder y
sujeta a la realidad, de ser la mujer y partera, de los hijos del señor de la casa, que en esas condiciones, se
garantiza, la sucesión de las cosas de padres a hijos en la que ella, se hacía responsable de la educación de sus
criaturas. Fue un modelo en el que
se atrofie la capacidad de sostener una vida en equilibrio con el entorno, pues se rompió el equilibrio y no solo
por seguridad, sino para acumular cosas, por seres inocentes, pues ese espacio quedó al descubierto y no se
sabe, si fue ella o él, pero sea como
sea, se creó un nuevo lenguaje de esclavos. El lenguaje de esclavos extranjeros. El de espejos, que a través de
las futuras generaciones, lograron extender ese modelo de
existencia, en toda la tierra conocida. Cuarenta mil generaciones de santos o los cincuenta mil millones de
seres, que han nacido bajo ese influjo, donde los espejos, desarrollaron ciudades, lenguas, leyes, y un universo
de multicolores, donde el
diablo y los demonios se hicieron inmortales, como dioses salidos del inframundo. Ellos conocedores de la
historia de cada comportamiento y sabiendo atajar cada conducta
condicionada. Esa gran suma de ciudades se terminó, transformándose en el mayor harem de nuestro universo
conocido. La gran ramera se prostituyo hasta que todo acto, debía pagar tributo. Lo único pendiente era
sustituir a esos hijos de leche, que nacían muertos y para eso se ideó un plan, para desarrollarlo a partir de en
ese fin de año estelar. El 2012. Se alimentaron sistemas expertos, con tecnologías informática de inteligencia
artificial, para simular todo comportamiento humano. Se contrataron o encerraron a todo tipo de expertos,
para desarrollar, modelos donde los próximos milenios, se basasen en todo el mal acumulado en el harem,
para que el siguiente año, fuese el mejor reflejo “Informático”, de las vidas pasadas y así, conseguir, sustituir al
ser humano, hasta reducir, la población, a niveles originales, a todo este desarrollo obligado, y retirarse, siendo
bañados por los colores del sueño de todos esos seres despreciables, que simplemente, entrarán en la historia,
como esclavos. En ese estado de cosas y dado el avance de las tecnologías y la difusión de noticias e
informaciones,
se desarrolló una estrategia de control de los medios de información, para aplacar cualquier modelo
independiente y así, conseguir, superar el parto del dios virtual, que
se estaba animando, al traspasar la fecha límite de luz. El 21 de diciembre del 2012. Y todo parece ir bien, salvo
que la vida inteligente emula un sistema que es capaz de
anticiparse. Pues esa es su función. Y se refieren a lo que hace referencia a los orígenes de nuestra raza y de
otras, sobre la cosmología de nuestros planeta.
Sabrás que tanto en el polo ártico como en el antártico, existen unas aberturas de mil seiscientos kilómetros de
ancho, que llegan al interior de la tierra y que estaría
habitadas o con espacios habitables. Se esta haciendo público que los negros fueron traídos desde Júpiter. Los
amarillos desde Saturno y los blancos desde el interior de la tierra, para ser usados, como material genético
para poblar la hostil superficie terrestre. Seres criados desde antes de la historia y que amarrados a nuestras
madres, fuimos
modificados, deteriorándose y enseñados a morir para olvidar. Simplemente para crear una gran metrópolis de
sujetos que imitan su vida original. Espejos. Esclavos imitadores del rito amoroso, mientras son consumidos por
verdaderas relaciones vampíricas, donde carecen hasta de los más elemental. La propiedad privada. De año en
año.
Nacen endeudados y sin derechos. Creando todo tipo de cosas para luego ser exterminados, dejando tras de si
las cosas útiles con el límite mortal de no superar ciento veinte años. Las tecnologías. Las redes de metros,
trenes, aviones, servicios,
electricidad, que cumplen la función de mantenernos muertos en vida, en este modelo donde los señores,
como seres superiores, nos mantienen vivos en ese equilibrio mortal. Ellas reconocen al carcelero. Al verdugo.
Y que le crían sus hijos, desde que se dejó atrapar, para superar el último alineamiento solar. El diluvio. Y que
ahora buscan endosar la carga de la condena del genocidio, pues la propiedad de las cosas, no está en manos
de ellas. El noventa por ciento del dinero, está a nombre de los varones. Las dueñas del club de alterne, saben
lo que se hace. Además. Las banderas y las
mamadas, han conseguido, estén informadas, para chantajear a todo sujeto alimentado en esta gran casa de
putas. Por lo tanto entre ser secuestrados. Atraídos a la isla de los
hombres mujeres y creer en el romanticismo, es para mi, la última frontera. Clara observa sin tocar la copa de
champaña, mientras sigue observando a Gabriel, diciéndole. Y el problema es una maraña de conceptos
erróneo de tal envergadura,
que no tiene solución. Desarrollar inteligencia artificial, para sustituir incluso a los espejos, encaminados a un
futuro de libertad, buscando no sentir la mordida de la vampiresa, fue la osadía mayor. Pues cada avance hasta
este mismo instante. Se sostuvo en la tortura de la cama de los llamados locos. Esos que nunca se
Se casaron con una mujer. Me refiero a los 144.000 o el uno por ciento de la población. Los enanos. Que tienen
por herencia genética, el gen de los dioses antiguos. Los hombres
grandes. Como esos que son de Júpiter, Saturno o del interior de la Tierra. Seres viriles y que nunca permitirán
que los cabalgue una mocosa. Aunque en el harem, eso se
así consiguieron aplacar, todo suceso no controlado, como es el control natal y el seguimiento de todo sujeto y
su marginación. En Hamlet ya se dice. En los hombres grandes, no se debe descuidar la locura, bajo ninguna
circunstancia. Y no es la
locura, es el tiempo de impedir superar el estado febril y su rehabilitación, la que encauza, la recuperación de
la mortalidad de vivir de esos. Su propia inmortalidad. Pues
en este punto, surge en este harem o playa de los horrores entre otras, un libro de Santos, que escribieron al
tiempo y que el sistema de inteligencia artificial, tiene como
experiencia. Es decir. Se reconocerá cuando el león, invisible o la tecnología Linux y su sistema wifi y esa playa
donde nacerá. La playa mortal. Su vacuna. Un sujeto que
supera el límite de la muerte atroz en el harem y transmite su experiencia, al sistema para que este, aprenda.
Un ser nacido en la Tierra del harem y marcado en la cabeza por dos
pequeños cuernos. Un hombre marcado antes de nacer. Una especie de anillo con el poder para gobernar todo
el harem. Y finalmente superar el amor como veneno mortal y
despiojar, las habitaciones de espejuelos, maquillajes y todo artilugio mortal, dando origen a lado, que ninguno
conocemos. El estar cerca. Clara bebe de la copa y le
interrumpe, diciéndole, si era esto un juicio personal. ¿Supuestos esclavos de una hábil mujer, que sabe
sobrevivir a los cincuenta mil millones de muertes? ¿Medios hombres y sin derecho a justicia? Ni siquiera la
fuerza del derecho clásico, que se refería a aquella ley, que todos puedan ser capaces de memorizar. Una
maraña de débiles, esclavizados
para habitar lo inhabitable, incluso criando ciegos, que no ven, nada más, que sus estúpidas sonrisas, mientras
se alimentan de espejos vivientes? No es un juicio claro.
El amor es mi arma. Pero tras esta conversación. Continuar en este estado de cosas, estando tan debilitado,
frente a la invisible realidad, es de justicia, que se equilibrar la balanza. ¿Que me quieres decir? Estoy soltero y
no tengo miedo. Pero sostener millones de miradas tuyas, es demasiada carga, en el silencio de esta noche
virtual. Donde tus negros y tus hijos azuzan, todos los caballos para, recuperar la antorcha de la vela, que
apagaron tus abuelas, para encender ilusiones, en mentes inmaduras y enfermas, a la mañana siguiente.
Espero saber, si me podré permitir casarme o tener un hijo. Yo no me quiero casar ni tener hijos Gabriel.
Entiendo Clara. En ese instante Clara sintió el asco del poder matriarcal. Ese que toda mujer intenta ocultar. El
peso de la bala del Turco muerto que habita en casi todas las alcobas. El amor que tengo por ti, es diferente al
que han tenido contigo, los hijos que nacieron medio ciegos y ese derecho maternal, sin derecho a la
propiedad privada. Incluido, la inmortalidad y el amor, reflejada en una carnicería, de 40.000 generaciones de
santos con sus 50.000.000 sujetos, que nunca conocieron la verdad del secreto, del harem en el que hubieron
de morir. Una excusa usada para exterminar, a todo hijo del “Turko”, indigno, incapaz de sobrevivir sin sus
madres. Pues cuando dio inicio el año galáctico, hace otros 26.000 años, se extinguieron los anteriores y ahora,
expuestos los homo sapiens. Pues el
El origen del pacto es el secreto. La criptonita. Lo que falta o está escondido, y así degenerar o debilitar a esos
seres, que aún habitan la tierra. Modificar de generación en
generación a cada uno de los hijos de toda madre, ante la inevitable muerte de los hijos del dios. Sus madres.
Clara con un sentimiento de culpabilidad y confusión, sigue atenta
el discurso de Gabriel, mientras este continúa diciéndole. Clara. Traficar con mundos, generaciones, hijos que
nacen muertos, no es un pecado. El pecado es que fueron muertos en un reloj imaginario. Donde las débiles
mujeres. Encarceladas en un harem
primigenio extendió todo el mal durante milenios. Se acuñó la moneda mortal en esa cama turca, donde
empezaron a morir los hijos o los imperios como los hijos. Para
heredar cosas. Las monedas de los señores, sin que nadie supiese el secreto. De manera que el genocidio fuese
borrado de las memorias. Borrado y exterminado en
interminables guerras genocidas, que básicamente, escondían la sabiduría de la naturaleza, antes de florecer. Y
fue el Turko o fue la Turka y entre el huevo y la sal. Veo a los hijos de Eva. Los varones. Salvo los que nacen
como los dioses. Preparados como en esa letra de la canción que dice. Así nacemos. Así nacemos. Con los ojos
cerrados, como presintiendo, que horrible es el mundo que vamos a ver. Salvo esos, que siempre han estado
en busca y captura, el resto, cabalgan una procesión de religiones mortales. Ese mañana que nunca muere. Y
ahora rodeado en la gran carpa en el harem del “Turko Malo”, si eso existe, compartiendo la ignorancia de
todos esos anteriores a mi, te vi
despierta y deja todo pendiente, cuando descubrí, que podría ser solo un esclavo del harem de los dioses,
donde mi función, sería la de alimentar, vacíos corazones, y vine a
compartir mi pecado, del que dijo. “Que el amor era más fuerte”. Vine a decirte, que ya no existe ningún
hombre vivo. Pues al llegar a esta página del libro, observe, que al
nacer la Inteligencia Artificial, ésta, fue alimentada, en base a “Nuestra Maldad”. Un GPS, que contiene las
campanadas, las procesiones y todo crimen, ajeno o propio que fueron
la causa de todo castigo previo. El crimen de la “carpa”, para sostener una realidad otro año galáctico más.
Incluido el inmortalizarnos con el derecho a ser exterminados y
sustituidos con lo mejor nuesros abuelos, antes de borranos de la faz, de la cubierta, y asi usar ese genocidio,
para tapar el anterior. Y así cumplir el deseo de esas
dieciocho primeras familias. La avaricia y la lujuria total. De la cueva de altamira a la de Santa Cristina, dejando
atrás la cárcel de mujeres y escondida la mano criminal.
Ya nacido el año nada será enseñado. Salvo que se haga realidad el capítulo diecinueve de las diablas y
demonios y podamos rescatar lo compartido. La moneda.
Esta cama invisible del harem global, salvo los hijos de los dioses, que nos desean gobernar, ha develado en mí,
la necesidad de alejarme en soledad. Quizás un año más.
En ese instante Gabriel calla como si lo hubiese dicho todo. Desde su paseo involuntario. Su último
compromiso y rodeado por todos esos tiempos ajenos. Se sintió seguro en su reflejo. La piedra mortal, de todo
extranjero mal avenido. Vestido de los corazones más desfavorecidos. Notando los tiempos y el despertar de la
madrugada, en esta su última aventura. Vosotros seguid como estáis (Hamlet) en el resto del sueño.
argentino, que velará por las buenas acciones pasadas. El papa que lo sabe todo duerme un poco más allá.
Julián sigue en su lucha a solas. Exiliado en Londres, esperando no tener que descalificar, ese archivo
encriptado, que hace referencia, a seres extraterrestre. Escondiéndose en el límite de la realidad, que no es
más que una bomba virtual, del nuevo coto de caza global. Giorgio duerme en Madrid junto a su
esposa Alice. Mario está a punto de ser sobresaltado por una pesadilla que le quiere despertar. Clara juega con
sus dedos entre la cabellera de Gabriel, el que no acaba de
dimensionar, lo que puede ser salir a la calle y encontrarse, en un mundo de gente de ojos abiertos. Negros,
orientales o de ojos azules, abducidos en esta Tierra de pecado y
maldad, conducidos por la justicia con los inocentes. Sabe que los sistemas que lo vigilan. Que saben de él. Que
se comportan como una tropa de locos, que es la excusa para estar cerca suyo. La avaricia, le desagrada en
todas sus dimensiones, por lo que prefiere confiar, en una cifra que aún le da vueltas. El 3797. El día del fin del
mundo. Estando aún en algo llamado 2013.
LIBRO QUINTO
Hola Gabriel. Gabriel y finalmente Gabriel levanta su mirada y reconoce a Sofía. Deja por un momento lo que
estaba haciendo y sonríe descaradamente ante una chica, que comía papas fritas mientras le miraba
directamente a los ojos. Que tal tu viaje Gabriel. Bien. Alrededor, giraban alumnas y chicos, esta mañana de
sábado, en una de las sala del campus universitarios de los jardines más verdes y floridos rodeados por cuatro
ríos, y tres puentes, que hundían literalmente cualquier sensación al mirar a Sofía detenido, como la sal, en los
labios de ella, que filtraban esa luz angelical, que compartirán, este
sábado, charlando, sobre la estructura fundamental de la materia gris, que estaba contenida en su número y en
el libro que había dejado antes de mirar a Sofía. 1984. Carlos recibe una llamada. Si. Jefe. Tuve un problema
con Rubén. Ahora es parte de las estacas que sujetan los canales de Venecia. Entiendo. Y el Vampiro. Regreso a
sus clases. Le llamó desde la terminal. Bien. ¿Qué hora tienes? Aquí son las 13:07 de la tarde. Carlos mientras
oía la conversación no dejaba de mirar su computador. Pues reserva un vuelo a las 17:30 horas a Milán, aunque
debas matar a alguien y de Milán, viaja a París en la noche, destino Sao Pablo para que pueda seguirte el rastro.
No te olvides, que el espacio no se hizo de la nada y que jamás dejamos el hogar. Y allá el control de las
telecomunicaciones, hará nuestra entrada, a su espacio aéreo, sin su GPS, te generará un desplazamiento ante
sus servicios de inteligencia, tan grande, que parecerías un submarino nuclear. Y en Brasil. Que puedo hacer.
Me comerán los
mosquitos, cuando no me vean ir a ningún sitio. No si te pasas todo el día en los locutorios locales, para irse
aclimatando. Además, te haré varios giros de dinero y así, podrás estar vinculado a nuestro señor. Si. Lo haré
así. No tenga la menor duda. Pero cómo nos comunicamos a partir de ahora. Usare un correo electrónico y así
no dejará rastros virtuales en la red, que podrás usar como balizas, con los envíos de dinero, para que puedas ir
comprando cosas alojarte en un buen hotel. Ese hermano de Balan, no puede ni asomar su cara dos veces.
Cincuenta años en cincuenta años de caras de miserables, que jamás le han visto la cara a la muerte, será
nuestra mejor opción. Que siga paseando la tibia del diablo, dando clases en este mundo y en el nuestro. Hay
que hacer todo lo posible, para que esté a distancias de perros, aunque se bajen de los árboles como
serpientes y aparezcan perros por todos lados, no caigan es el juego escuchar a nadie. No se preocupe. Te lo
repito. Milagros jamás. Debemos estar en su círculo agarrados a sus redes, para tenerlo como se debe tener a
ese deslenguado sin amor. Y sigue escribiendo en su computador, a sabiendas que Rubén es un fiel discípulo de
la mano negra. Su santidad.
El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede padre Carlos Burattini, me transmitió un mensaje desde
España. Tras la campaña de veinte
siete mil casos de abusos de pederastia del clero irlandés y permita traducirle a su eminencia, y así no crearle
desasosiego espiritual, ante eso mal llamado pederastia eclesial, cuando es apología de extraterrestres, que
han impuesto una campaña de
terror, para generar, distancias a eso, que es causa de excomunión. Y permita su ilustrísima santidad,
recordarle, que la llamada a todos los obispos de chile , por casos de abusos, que recaen en la santa sede,
también están siendo usados como los de los
estados unidos, ante su fanatismo religioso, ante la tímida dama, o contra la palabra del verbo divino de la
mano negra o la generación de imágenes antinaturales, que pretenden generar una dialéctica académico
tecnológica, para evitar, que se traduzca la partícula divina, que nos posee, que es una guerra, que parece
inevitable, y que sobrevive, gracias a las películas de terror, en las que se han transformado, las cadenas
televisivas, que acompañan a las mujeres, que viven entre los esposo, sin ser
conscientes del peligro al que nos enfrentamos. El padre Carlos Burattini tras su largo peregrinaje de nuestra
sala de prensa internacional, señaló, que la posesión que habita entre las antenas de radio televisión de esos
países, les permite imprimir escenas, fuera de los domicilios, llegando al punto, de que se hayan otorgado, el
derecho, a imprimir,
personas que se aparecen entre la ciudadanía, para gobernar, a modo de imperio del terror o del largometraje,
para extraer, de esos espacios, tiempos audiovisuales, que habitan entre lo que es natural y lo que la natura
non dona, incluido series noticias
sucesos, para generar, un espacio inhabitable, generado vía ectoplasmas, ante personas, que son incapaces, en
distinguir entre el bien y el mal, todo, para gobernar un espacio de conflicto armado, tras haber perdido de
manera orquestada, el vínculo
familiar con la cristiandad. En particular, me expuso el caso de los jóvenes chilenos, para exponer un caso
complejo, que era la preocupación del padre Burattini. En particular y permítame su ilustrísima, cierto nivel
académico, pues, se trataría, de algo, que en ese país, está prohibido, por su santidad, Juan pablo II, que hace
referencia a los exorcismos. Según el padre. Existirían indicios, para creer, que se generó, un modelo trasunto
a la familia, similar a la constitucionalidad, que en su día, la corona hispana, uso en Cádiz, tras la revolución
francesa, que obligó, a cambiar, la capital del reino de Valladolid a Madrid, como ahora, Málaga a Madrid,
como cobertura ante conflictos de territorialidad episcopal. En particular, el padre hace referencia los biólogos
chilenos Humberto Maturana y Varela, que recibieron un galardón latinoamericano, por el estudio, sobre
sistemas cerrados y sistemas abiertos, en el que generaban, un modelo de vida artificial, que llamaron
autopoiesis, en relación a un sistema, similar a la creación de vida eterna, igual, a la materna, que pare vida y
no palos tenistas, sacados de televisión, para generar, una elite de personajes, que viven en el más allá,
incluido, sucesos articulados, para sacarlos de circulación o el tráfico de imágenes de famosos, que jamás se
consiguen ver y que parece fiebre de adolescentes. El problema su santidad y aquí, está el complejo, dilema, es
que no existe confirmación, sobre, la complicidad, de nadie, pero, el sistema audiovisual autónomo, ha tomado
cierto control, sobre el abismo, como en otros países. Es decir. El derecho del yo digital, adulterado, generado,
una sensación de vida moderna, en un país modelo, en telecomunicaciones y modernidad financiera, de tal
nivel, que es imperceptible, saber, si ese país y sus habitantes, pertenecen a la realidad o viven como un
planeta exterior, con idioma y reglas, que algún sistema manipulado, genera un discurso, camboyano. Pues
las cosas se venden a una pseudo red. Es el país que más equipos móviles ha comprado en menos de una
década. Más de cien millones. La obsolescencia tecnológica es tan espantosa, que comprar algo, genera, que
deba ser comprado de nuevo, pues, las
compras, son artificiales a la red. Y es más grave aún. Pues, que nadie pueda comprar o vender, es ya sabe
usted, más viejo, que el hombre, es el centro de la tierra. No es eso. Lo grave, de la cosa, es que la criatura o
nomenclatura, ha expuesto de manera
obscena, los tentáculos de la mano negra. El maltrato ciudadano, que buscan compensar, bajando las horas
laborales, los impuestos o medidas tecnológicas, ante sujetos, que están en las llanuras de la realidad,
habiendo, sido, uno, de los países,
con una tradición familiar ejemplar. Algún sistema, ha impuesto, medidas, aberrantes como la imposición a
ricos o pobres, a la hora de comprar faroles o lámparas para el hogar, incluido, las prohibiciones de
importación, generando peludas cámaras o catacumbas de casas, vacías, según denomino, a ese suceso,
donde, los sujetos, van
perdiendo, la salud, y generando un estado espectral de personas,, que se conducen como masas informes o
mentes agotadas, en discursos, sin derecho a espíritu o a las cosas, sea por otras prohibiciones, como usar
bolsas en todo el país, re etiquetando todos los artículos, que van a ser comprados o vendidos, a distancias del
yo digital,
de sabe su eminencia, cual, será el origen y el destino, salvo, para, las que generan, distancia a las cosas y
luchan para anular ese suceso, como negar, ser devorado por una especie de anaconda virtual, surgida, tras
comprar, la deuda, de todo un país,
incluido, las más sufridas, como fueron, las deudas, generadas, por empleadas de hogar, que antes, que nadie,
generaron una manera, de consumo, en el periodo de la dictadura, que les permitía gestionar créditos a medio
plazo y que ahora, se les niega el
derecho a ser clientes, por cierta clase privilegiada, que no tiene tradición fiscal o académico [Link] el
problema su santidad surge, según el relato,
que le transmito, cuando, pierden la epifanía. Pues internet, deja de ser una herramienta y se transforma en un
campo de batalla, similar a tener un anticristo, encharcado a conciencia en una batalla, que busca un modo
humanoide, para gobernar la tecnología,
recreando apariciones de extraterrestres, que viven minutos intentan levantarse para decir algo y mueren,
usado, como argumento, para mirar equipos, que usan para disparar negu entrópicamente, lo que ha
generado, un espacio de personas, que pasean o consumen, negando al ser perfecto o a la señora que no está
en casa un “hombre imaginario”, presentado a un rey primero, a que no se pueda ver, la estaca a las mismas
cuando sale a escondidas, como ángel a medio terminar, se deja ver a una mujer, que a una criatura, que no
superen la edad sus amantes cautivos a la edad de la adolescentes, que parecen, no saber, cual es la diferencia
entre tener un amigo un tesoro a enamorada y ser usadas, como extraterrestres, a padres, que pasean hijos,
que sacan de colegios, para darles de comer de espalda, perros calientes, o tratandolos como si fueran, colas
de serpientes, cortadas, a cada rato o usadas como mechas o extensiones, a las ya hechas, a esa guerra
subversiva de cara natres, de fila india, impresa a caribeño sandinista a un hermano cubano, sin derecho a che
guevara que vivir a las puertos de puerto varas, siendo uno clonado o metido en un vuelo, de avión que arde
dos veces a eso batalla y no guerra a nota de parte de guerra, de los, que no la invasión de rotos a el taxi del
Rey de los políticos, a el color, que se supone existe al salirse del sueño y no ver la cara a esos reptilianos, a
modo de manta, a la guerra en siria a eso mandado por el ange. No cerrar las distancias a solo venir, que luego
vi subir, que es donde se vinieron a morir, a boliche extratoriano a la nacional italiana, tras imprimir miseria a
la sal al final y ahora, dios no lo quiera, que los perros, estarán fuera a esa última llamada, por ladrones, está en
busca y captura a las cosas y al espacio y no que se le veía correr a pellejudos de cine de barrio a oírse decir a
filas de rotos, de cuenta rut, que aquí no come ni el perro, que no es país para viejos, o que se mueran los feos,
a esa distancia, de coyote a nivirus del neolenguaje, que no buscan negociar, sino imponer. Pues le recuerdo,
que el fin de los tiempos o el apocalipsis, es un gran GPS global terrestre, anti adolescentes, que son la base de
ese país. Colegios gratis. Universidades gratis, que buscan recrear, la vida de los amos de las nanas, de ese
país, cuando eso jamás fue así. Y lo grave de su red financiera, es que necesita ordenar cualquier situación que
cause daño financiero, o bienestar, a su mala clase, impuesta entre los personajes, que se suponen existen,
como presentadores de televisión, que
inundan las cadenas, durante el día o las radios, de los mil millonarios y los menos favorecidos, que como
perros, se ladran, recreando distancias en el sueño, para controlar, el país y las tecnologías, lo que los acaba
transformándolos en enemigos
mutuos, para vivir como caníbales, por haber perdido, la familiaridad, al yo digital con las
esposas, hijos, vecinos, a la vida eterna o entre nosotros como ciudadanos, a la que también nosotros, vamos a
ser víctimas de ese mal poco común, para esas zonas y en particular en Chile. Y acabó su ilustrísima,
mencionando el detalle de perder la familiaridad, el recuerdo del otro, extraído, para que un tercero con más
sabiduría, ocupe su lugar, tras arrebatarles, las cosas, bajo a vista y paciencia entre los que denominan a los
que no son iguale. Ellos. Y no los otros. Que sería recrear vida estando
muertos como imperio romano bajo el dominio de diocesano, divinizado, no estando muerto, que busco, una
salida, como la habitual, ante lo palestino, o vestirse de mugrientos, para operar como armas de destrucción
masiva, que sabe cómo
impedir la modernidad, ante las distancias a las cosas, que como delincuentes, esconden en el ano de sus
mujeres, en pensionados, donde sobreviven bajo
un imperio otomano, donde venden cosas a ser consumidas, sin ningún detalle, para esconderlas en terceros y
finalmente, abusar de ellas, como violadores de la parte, no negociada, el imperio bizantino babilónico, huidos
a las Atlántida o cometiendo un delito internacional, contra los niños, usándolos como colegiales a eso
hercolubus de paseos de niños, agarrados con las manos, a sabiendas, que pasean medio cuerpo y que de ese
medio, hacen un artículo, que se impone, por las fuerzas armadas, que velan, misiles de oro, tratados como
hostia consagrada, que nos indicaría, que cada día, van perdiendo materia gris, o celular nerviosas conectadas
a la vida, a cambio de acciones de eso sin
valor, como son las neuronas muertas por cáncer a las cosas del perro, que se ha transformado en las
serpientes de cada casa, que incluso se bajan de los árboles, de modo descarado igual como se sitúan cada
vecino, que en conjunto, parece un país, pero, que solo responden a la mano negra, que les da de comer,
siempre que tienen a alguien enfrente, para robarle, hasta el alma, igual, que reptiles entre bestias, de ese
espacio de aves voladoras y ganado, que se usa, para cuidar, la propiedad, de zombis, a distancias
maravillosas, que impiden cualquier desarrollo, entre gobernaste, que a lo más exhiben, propuestas obscenas,
por ser imposibles, pues, de los presidentes de las tecnologías a payasos de las clases fundamentalistas, hay mil
pasos al aseos de sus
casas, que se les ve pasear y que se les oye, dando, la sensación, de que eso no es ser causa, de que la
naturaleza, nos acabe, enviando, un mal mayor, por excesos contra la natura, bajo sospecha, donde cada cosa,
es parte de un gran teatro o escolástica
mesiánico religiosa, causa o, quién sabe cuándo, ni médico, que los pueda curar, viviendo sin familiaridad o sin
dios y eso es vivir de la muerte. Espero no sea cierto todas sus cosas. Si y el problema es que si los hay. José
María pasea por la kilométrica playa de Marbella. Mira dirección a la Playa donde estaría su jefe al sur de Italia
compartiendo el atardecer, que como en un gran arcoíris, en el cual podía sacar
monedas de oro, para poder ordenar el gran juego de la familia. Ese concepto que a diferencia de otras
entidades, lo negocian, para tener derechos entre las tragaperras y vivir llorando por eso, que si la natura non
da salamanca non dona. Alza su cabeza a la
izquierda y visualiza la capital de todos los caminos, frunciendo sin querer el entrecejo. Despreciaba tener que
asumir la gestión que le encomendó Don Mario con empresas, que depositaban sus ahorros en un mundo, que
buscaba bajar las barreras, escondidos
en el tercer ojo de eso que pocos tienen el derecho a utilizar, como era la libertad. No se consideraba una
persona religiosa, en cierta forma ser religioso permite tener distancia a las crisis como los terremotos
financieros. Además sabe, que la tierra es demasiado vieja como para arrebatarle la titularidad al mar de esos
mundos que sabe están entretejidos como eso que iba dejando a su espalda. El atardecer y una hermosa luna
que se asomaba, que para todos es un día, y no un ojo en la superficie de la mirada y
otro delante, del que siempre, está ahí, sujetando las siete colinas de las siete cascadas de siete cabezas, que
como un traje de buzo posee el derecho a tener diademas o dedos en las manos, para, que no olvidemos andar
como gatos con calcetines viejos y
gastados, no más dueños que de un millón de pulgas, que nos da el título a ser a cuatro pulgarcito, que deben
saber esperar, para no caer, en ese complejo error, del que él mismo procede, por lo que observa, con esa
misma atención el mar, que siendo cerebro
sin cráneo, con la edad de un pequeño príncipe, que sabe salir del fondo del mar, e inspirar, la brisa marina,
con la fuerza de todo esa agua de granos de sal, que parece, ante José María, una inexpugnable, pirámide, que
en tierra firme serían las casitas de
playa, que se construyen, para la derecha, y que el mar no te, la servidumbre, como nuestros cráneos sujetan,
nuestras melenas y calvas, como las crestas de ese caballo fiel y verdadero, que oía con furia como rompían,
mientras, se dejaba acompañar, a
sabiendas, que pasear, ahí, junto a ese océano de malas ideas, con eso, que le daba fuerza y carácter, o
derecho a esconder la mirada, sino, paseaba, cerca de la olas, notando como las gaviotas protegían la invisible
morada, en la que buscaba algo de
iluminación, como cuando un animal sabe que va a morir, se dirige a ella, para ser sanada, que es también,
donde, los náufragos, van a mirarla también, aunque no lo veamos, no siendo ni de día ni de noche, ni Marbella
o el más allá, que le da,
derecho a caminar, mirando las olas, sin interés, por los que la miran, desde las terrazas, por la parte del ojo, al
que tampoco tienen derecho, mientras empieza a notar, que el paseo por la playa, ya obrara el milagro, de los
que saben de arrayanes. Sin dar
la nota para pelear el derecho a las cosas. Pero él sabía que no era Don Mario. Que no podía obrar como dios
de las siete calaveras, que le habrían permitido, no padecer cierta ansiedad. Intento recordar lago pero no lo
conseguía por lo que saca de su bolsillo un celular, que estaba conectado a esa tierra prometida, que para unos
es el suelo y para
otros, es la que deben venir a presentársela, para poder verla con el ojo del crimen al mirar eso invisible en los
desiertos. Entra a Internet y busca ese concepto, que parece, como haber atrapado una ballena blanca. José
María lee. La mujer y el Dragón. Observa un texto que para unos sería un texto religioso. Pero para otros que
creer en dios, y
en eso que llaman milagros, se oscureció repentinamente toda la miserable vida, que rodaba la vida, de todos,
los que sin saberlo, dejan de observarse, con los ojos de otra entidad, que les permite, dejar de caminar, para
transformarse en artesanos. Levanta la mirada y nota cierta satisfacción, pues la respuesta a sus plegarias, eran
como aguas claras y transparentes. Tuvo el impulso de girar y abandonar la playa. Pero algo le hizo
detenerse. Quizás eso que sabía, que si no fuese él, habría caído en desgracia, con el dueño del sueño donde
aún tenía la cabeza depositada. Pero lo recompuso inmediatamente. Solo era ansiedad. Miro a lo lejos y le
pareció, que era la salida, por la que había bajado a la playa, por lo que se dejó impulsar por los escasos
minutos, que le quedaban de paseo, antes de contactar a Don Mario, aunque noto el peso de ser la sombra del
diablo, que carece de padre y a lo mas es hijo de una madre deshonrada, lo que le hizo parecer atormentado,
pues el derecho a su playa, lo estaba obligando a abandonar a la suya por miserias ajenas, que era lo que a él le
molestaba. No pudo evitar recordar la tarde compartida al sur de Italia, en la Marina di Cala y el cariño que le
tenían y la confianza ante el documento que pudo leer, antes, que ardiera ante sus ojos y el peso de la carga,
que esa visita implicaba, estando en el mundo, pero a las puertas de un mundo, que iba a negar, eso, que
empezaba a abandonar, como marino sin mapa,
salvo el de Don Mario. Gabriel despierta en la cama del hotel notando la pesadez de un sueño que lo mantuvo
semi despierto varias horas esa noche. Y decide escribirlo, además la pequeña cama, del hotel, nada tenía
que ver con su cama o su dormitorio, la que poseía una enorme cama nórdica, donde un caballo podría dar
vueltas y no
caerse. Aunque, no era como el palacio, que le construyeron al ave del paraíso, que como prisionero vitalicio,
de espejos vivientes, de la corte francesa, que invaden, la caula de oro, de Luis catorce el hermoso, que
realmente, se inmortaliza, con una cuchara de postre en su mano derecha, que luego en la película matrix, se
intenta explicar, eso de que no doblamos la cuchara, sino, que el espacio dobla la cuchara, que es diferente a
aserrar o despostar animales, sembrar una ciudad, de postes eléctricos, que buscan llevar a la mano derecha
del rey, a los que van a sentarse, a la mesa, del único, que duerme en una cama, mientras el resto, lo hace semi
sentados, como en sofás conectados a televisores, para, que no se traguen la lengua, mientras usan, la vajilla y
los cubiertos, mirándose a la cara, ante el eterno Adán, o ante el espacio exterior, enseñando la dentadura o
mal vestidos, sea por eso tipo maldición por miserables, en esa guerra de tronos, donde, la realidad colapsa,
salvo para él. Gabriel, decide dejar la cama y escribir el sueño, que era algo más que material académico, para
alumnos, en clases, en la universidad austral, donde fue estudiante de la facultad de psicología. O desde donde
jamás, se deja de serlo, una vez que paseamos por sus jardines cuidados, compartiendo la melancolía, de
lagunas de lotes, sembrados tras el gran terremoto de 1960, invadido por un bosque de selva valdiviana
rodeados, por cuatro ríos, que si se levantasen como paredes de un palacio flotante, podríamos verlo volar,
con los ojos de Ángel, como el sueño que Gabriel, aún mantenía fresco tras despertar, recordando, haber
estado presente como torero en una plaza de lidia, transformada en un gran mercado, en que fue viendo como
las peores almas, se escondían detrás de los
burladeros, cual cobradores de impuesto, que se levantan antes que él, con esas caras familiares, que es el
tormento, que padecen los toros, antes de ser picados entre bandoleros de a pie y en las alturas de caballeros,
con traje de mocosos y espectadores, sin rostros, sentados a la mesa, formando un muro invisible, donde
cualquiera, que no sea sueño o banquero, acabaría cayendo en el abismo, entre gallos, de pelea, por oficinas
de patentes, como abogados, de chulos delincuentes, que ríen como borrachos de servicios, usados para torear
con el capote, en las avenidas, de las alamedas, las que finalmente, consigue llegar, agarrados a mujeres viejas
mal sentadas como esclavas de los servicios de transporte público, que saturaba esa avenida, de
gentes transportadas, como ganado, que enseñaban caras inexpresivas, mientras se van alejando, hasta que
Gabriel consigue bajarse, quedando situado en una avenida, que cruzaba la ciudad, que daba a un muelle,
donde consigue situarse bajo ese estado, del que aún, no era totalmente consciente, en el que, al abrir los ojos,
consigue fijar su mirada en una joven, de un cuerpo bien formado, que le daba la espalda, mientras
otras en las cercanías, estaba de perfil, pero que a diferencia de ella, tenían cola de gorrión, que les llegaban
al suelo, sin estar desnudas, mientras nota como el espacio, se empieza a llenar de aves, que sobrevuelan
sobre las copas, mientras sigue observando, las colas que como faisanes, en cuerpos de vestidos al modo
actual, quietas e inmóviles, que los ojos de Gabriel, aún no acaban comprender, cuando reconoce la cara de la
joven, que sigue de espaldas, al tiempo, que los pájaros, que vuelan entre las copas, acaban transformándose
en cardúmenes de aves en vuelo, como si estuviese bajo el agua, pero fuera del mar, al tiempo, que ve a un
galgo, que
corretea las aves, lo que le causa espanto, aunque antes, que consiga alterarse, ve como ese galgo, se alarga y
se transforma en otra ave, que consigue elevar el vuelo y deja de corretear las y se libera de eso, que le
sujetaba a la tierra, como animal, cautivo,
con el titulo de perro dios, de negro pelaje y maquillaje de oro, sentado en un trono, encadenado a monedas y
miradas ajenas, para dejar de ser un perro, encadenado como ave, de trono nazarenos de tres cabezas, que
son sujetadas por un ciego, que jamás consigue, ver eso, que, esconde otro secreto, que Gabriel comienza a
percibir, al mismo tiempo, que sujeta u oye sus pensamientos a una distancia, observando a la chica que tenia
a una distancia de calle sin cruzar, la que no tenia cola como todas las
Además, momento en el cual consigue desanudar el sueño, que deja de serlo. Y como puente cortado, de una
copia de la Gioconda, que posee Gabriel, en el que el puente está cortado, descubre la mirada, del secreto de
la misma. El cuerpo del eterno Adán en el espacio exterior, que como prostituta de calles, tiene por un instante
la sensación, de ser
víctima de aves de mal agüero, que dejan vestales virgen y de espaldas a la realidad, pero no había sonrisa o
delito de mueca de moro, sino defecto en la mirada, de las miradas, de las aves, que buscan ser la Eva de Adán,
atrapadas en el perfil, del espectro de la luz del sueño, en el que descansaba Gabriel, sin conseguir despertar,
mientras observa la fatídica escena, al ver un cuerpo muerto, que está de pie y apoyado desnudo en una gran
roca, con una melena rubia y crespa, que le llega hasta la cintura, y la
mirada semi caída, a ninguna parte, como si fuese el cuerpo de algún mundo, de hombres de cuerpos
andróginos, que no consigue reconocer, salvo en un retrato de, lo que se supone, era el cuerpo de un hombre,
que tiene una referencia en el génesis, por lo que dejar de ver ese cuerpo en el suelo, que no era reflejo o
reflejo de aves de plumas de cuerpos de miradas de mujeres, que sobrevuelan el gran ave, por lo que sintió
alivio, al descubrir eso, pues no era eso, lo que le causaba dolor ver, sino la magia de ese
hechizo, usado, para contener el vuelo de la mente, agarrados a las espaldas de la naturaleza, en plazas de
mercados de lingotes de oro, que nos obligan a caminar como ratas de alcantarilla, entre los que alegan no ser
dioses o tampoco escritores, sino
víctimas de una maldición maléfica, de mentes enfermas, que saben cómo sacrificarse entre miradas, de
amantes, vistiendo derechos de estatuas de sal o de camas de parejas del mismo sexo, que como colibríes,
pero mordiendo el reflejo, que afea y causa
penas y desgracias a caballo de copas, que le sacrifican, como a un atleta camino al paraíso, que no consigue,
ser más que un galguero de potrero o de estadios de futbolistas, que colapsan ante el vuelo, de los de las
mirada en el ojo del perro andaluz,
encadenados a la mesa como mastines de feria, que debe vivir mirando, ese retrato, ahogado en vasos de
agua, sin derecho académico o a escribir, salvo el derecho a usar lápices sin punta, como mandos a distancias,
para que vean, lo que se les señala y ser de la familia de los Adánez, caídos en el sueño eterno, de clases gratis,
escasas monedas y ropa sucia, que persiguen, que se vea el sueño de la miseria como la
envidia en el espejo de las almas de almas robadas, a el espacio exterior, entre los que saben, pasearlo, como
salen de caza y pesca, para vivir en esa casa de citas, donde las distancias al cielo de los santos, son los
cartuchos de cotos de caza de galgos de perros caballos con banderas de gentes y lenguas, que curvan el
espacio, teniendo el cuidado como viudas negras, para que no vaya a pesar, un gramo más, que eso y
despertemos al señor de la triste figura, y se arrepienta de habernos soñado y pelear ahí, la guerra, en el
sueño, en el que estamos, soñando con los tronos, y el derecho a imprimir o extraer hermanas, primas o
amigos, en busca de esos cuerpo de aves, zarpazos de manos mahometanas, del agente topo, que buscan
meter la mano en la boca de un león, para exhibir valor en retretes de televidente del sueño lúcido, siendo
bocas de viejas en
cajas voladores, que jamás ocupan, la mano derecha, pero, son atrapadas, como reflejo, de esa cuchara, de la
lista de los reyes de reyes, que caen en desgracia, o
son negociados, en las mismas cajas vacías, a las que buscan poder tapear, antes, de que salga el sol y vayan
despertado, esos, que no se visten con plumas, cuando
visten la misma mugre, entre los de las manos ensangrentadas, a muro de servicios de sistema de cadáveres de
siete cabezas y una que parece muerta ante las demás, o que no compra y vende o sabe hacer nada, sin tener
que salir a comprar sellos a correos,
vestidos de día o de noche, leyendo antes de irse a la cama, alargan ese sueño, que Gabriel también
compartía, como otro más que, no alcanzaría el vuelo, salvo escuchar perros y gallos o pájaros golpear en su
ojo a ventanal de ave voladora, a vaca de comisario de plasma verde por dentadura. Sin madres o mirando a
nadie como animal compañero, que impide, eso, que las Monalisas, jamás reflejan, que tampoco sabemos
dónde están esos espejos o donde termina el sueño del eterno de Adán, al espacio exterior, de esos,
encadenados, por ansiosos o simple ignorancia académica, que sabe, es el alimento de los dioses por carecer
de a la natural sabiduría que todos ansían atrapar, y volverse multimillonarios mentalmente y exterminar, al
profesor, por ser una excusa académica conectada, a la miseria compartida, con sus estudiantes, vía
expedientes académicos, a medio imprimir, mientras recobrar su espacio, donde no ha reflejado nada delante
de la computadora, antes de ir a ducharse sin poder evitar dejar de mirarle la espalda a la realidad, como si
fuesen dos y negociar el sueño exterior, no siendo palacio ni su cama, en este hotel, en el que despertaba ya
sin la compañía de Clara.
LIBRO SEIS
Tras quedar liberado del sueño compartido en Venecia o al canal que pasa vertical a la nacional italiana se ve
obligado a transformarse, en una especie de ave chilena que emprende el vuelo a ninguna parte. Como treile o
chili chileno, Gabriel observa desde el salón de una cabaña el viento, la lluvia y el romper de las olas en
compañía de un galgo, que está estirado en el suelo como caballo tomando el sol. Sony hijo de Benedicta una
galga española, que le retrotrae a cierta calidad y elegancia familiar compartida con su abuela, la que se
manifiesta con el derecho a no ver miseria, o ser un miserable pues el galgo ya no es galgo, del jardín de las
delicias, sino gatito de casa. Y como botella a la deriva Gabriel, había tenido que cortar su relación con la
universidad o viajar al extranjero, dado una peste global, que dejó a medio mundo en estado mediúmnico,
como si hubiésemos despertado al señor de las cosas tormentosas, donde nuestras sentidos no perciben la
velocidad, del tiempo a, la que la Rubia, no excesivamente alta, o el canto de una moneda de piel clara o
peseta vista al perfil, que levantaba su cabellera como el último acto de un cisne, o que, al leer el primer
párrafo del primer libro, de la primera hoja o línea, si miramos eso, que pasó desapercibido, mientras, Gabriel,
peinaba su rubia y larga cabellera, ante los ojos de nadie, para pintarle una sonrisa al diablo aproximadamente
mil años. Donde no vio el ángel, que relata en tercera, las aventuras, de la que autoriza, se imprima, eso a una
altura o a una velocidad, califragilisticoespialidoso a cualquiera, que sujetarse la respiración a ese látigo de
fuego, a la primera palabra, sin que se desplace, la mano, sino la mirada de lectora el engaño a los moradores o
a eso que ya no hab. Espacio tiempo, a batallas a los no tiempo o a los nosotros secos y astillas de la cosa
nostra a guerrear detener la mente enferma a poder desembarcar en una playa, sin olas, donde broncearse a la
medida, de sus posibilidades, sin desplazarse, tras, escribir, ese primer párrafo, mientras transcurren un lustro,
entre vida de vivos y los ya muertos, incluida las balas como las del 1973, que traspasan el muro de el palacio
de los miembros de la corte del tomás moro a levantar un muro de llorones a punta de un cuchillo, donde
sangra el ojo ajeno, a eso, que no estará en venta a los sirios, detrás de una tele metida en la boca de un oso o
que, sus ojos jamás vieron, el mundo que se los tragó o la cola de la ropa, que no vestía su desnudo perfil.
Cómo apoyado en la propiedad de ese acuerdo, entre tu y yo, o desde la fundación del mundo o de ese
lavamanos, del que fue nuestro cuarto de baño y tanta la insistencia y el vicio de ese espejo, que sin tentar la
salud de los míos, que hace referencia, que ese acuerdo, también es común a ustedes, los del tren andaluz o al
tren sur, de los campos de las colonias dignidad, entre una de las dos vías de algún tren, que debe ser puesto a
prueba, antes de poder viajar entre, el tiempo o entre dos vías de tiempo, sin, que se muevan las córneas de las
miradas, de las retinas, de esos, que no serán, las que las lean, al ángel de allá, que se eleva como dragón con
derecho a mirar y respirar, agarrado a la novela, del sin wichel, que como piedra, que es tirada en la memoria
de las leyenda, arde como locomotora, detenida en un andén, y otra, que nos mira de reojo, a notar en el
lector, el efecto de, que sería, montar una bala, que salió ya vestida como por hechicería y se despidió para no
volver jamás a la siguiente mujer que entró en ese cuarto de baño, venía acompañada y que tras mirarse en lo
que se suponía, era ya un ahogado espejo, tuvo el detalle de besarse descaradamente en mi salón, para no
volver jamás. por lo que la siguiente mujer, que entró en mi casa, venía también con dos amigas, que se
sentaron mi sofá el tiempo, el tiempo suficiente como para contar, ante mis ojos un millón de suspiros,
mirando por el vidrio de un taxista, que hace de taxi a cada máquina monstruosa o guata de preñada, de la que
no nacen matronas, para luego bajar las escaleras, mientras se despedían gritando la primera, ¡No creas ni en
tu propia sombra! o que la otra gritó, ¡Yo si te quiero¡ y como hablamos del diablo o del color y su derecho a las
distancias o las caras mega a la dentadura buena, por si desea alegar algo a la falacia, de la última que las
acompañaba escupiendo, ¿Porque eres así conmigo? Por lo que dada la distancia a la palabra por o pop, desde
ese día, no las volví a escuchar, aunque mi casa terminó siendo una especie de revuelto de algo que se
entendería como caos, pues desde hace un tiempo, peleo con las cosas, mi espejo, mis pensamientos, por el
enorme enredo, en el que me quede. O calcule el número del nombre de la bestia, así que empiezo la
dialéctica. Como yo percibí en mi ese pisotón, cuando a los siete y en el primer dia de clases, a mis seiscientos
sesenta y seis, la tiza, de la señorita a frase con cola, escrita, ante la primera foto de mi perfil tomada esa
mañana, como cuando, alguien, esgrime por uno, a el nombre de todos, o escribe una nota, en una máquina a
cédulas de identidad, y el látigo, sobre, las pieles, de esclavos o de animales, que luego, generan distancias,
trasuntas a derecho, como que vaya el hijo y se haga adolescente o esposo de amante de profesora pederasta,
a derecho de vuelo de obispo y no de avispa, a el dia. A a esa la primera hazaña, olvidándose de la española, en
referencia a la monedas de diez pesetas, que eran apodadas rubias, o que brillaban como diez centavos de oro,
y no de plomo a cabez de cóndores, que uno sujeta, a que la novela, se detenga y no haya noche y se quede ahí
como mirándonos, donde antes se leída a la espera, de exámenes con errores corregidos, como billetes, que se
miran a la luz oscura, que detecta, si es falso como el cura, que imprime colegios gratis a eso, leseras, que
luego, no hay como agarrarlas y que, no sea pecado, el desenterrarse, donde los diálogos, desaparecen, a una
sola cárcel de putos, que escupen monedas, a manoseo de viejas con o sin bolsas de escroto, en colectivos
como si a el lector del pisotón a la primera rubia, se viese obligado a anotarlos, mientras, esa expulsa, vapor y
sensaciones férreas, a sabiendas, que al reemprender, el viaje, volveremos, a subirnos a ese teen, que nos
permitirá, superar, la física de la teoría unificada, a pasajeros, a cualquier parada o en cuarentena, sea capaz de
observar, como desde el interior, otro pasajero, juega con una pelota, que hace rebotar contra el suelo, a una
velocidad, donde, esas distancia a las estructuras de la estación y las del tren, se curvan, paras, que no sea
incómodo, leer la advertencia, a la hora de mirar, la vida de otro, si la peinamos como peseta, que se mira de
canto y de rubia con escaleras, de por medio a dinero, de por medio, hasta, que la misma, agarre vuelo y
desaparezcan, como capítulo primero o montura de jinetes en libertad, más que de diálogos, que a esa
velocidad, a lo más, se podría viajar, soltero y bajar del tren casado y con familia, como el profesor chiflado, de
el tercer libro de volver al futuro Por lo que ni aviones, restaurantes, salas de fiestas, bares o tiendas, salvo
para suministros básicos a vivir de la cuarentena vitalicia, a la falacia de la psicología, por lo que también,
habían transcurrido meses navegando a la deriva, dada una peste global o bombas de azufre, hace como un
año atrás, tras su último cumpleaños. Las referencias a las personas ha cambiado como si Gabriel estuviera
viajando en una silla que sobrevuela la realidad. Y mo llevando la misma como escritor de novelas infantiles,
que se olvidan, de el derecho a vuelo a la mente, y no a la vida de uno, a ruido de molinos y no a empresa
férrea, por lo que si, hubiese sido posible describir la sensación seria ser el último náufrago, que hundido en el
fondo del mar, sufre de mareos de buzo con escafandra a una válvula de aire que no comparte con nadie, un
destiempo con los del no tiempo, por lo que la sensación sería como caminar entre las nubes para ser visto y
no visto y no cámara sin corazón de por medio, como notas televisivas a desastres o diabluras no negociadas,
que eran las señales que, alertaban como radioemisoras, ante un terremoto, gran tsunami y un meteoro a un
hombre imaginario, que detendría la tierra por un tiempo, donde no poder huir sería casi un milagro, o que en
Europa, no habría noche y en América, no habría sol. A oscuras oyendo el tiempo en la compañía de eso tan
elegante, que es tener un galgo, que no come con la mano izquierda y que tampoco, es un gato a parejas de
animales, sino a uno, que no es naufragó entre navegantes virtuales o diluvio, a mirar con el ojo del vitruvio,
que se esconde como gato montés, que tiene en mente un viaje a la ciudad más al sur del mundo. Al cabo de
hornos. Igual que un barco hundido engañado por el mismo faro del fin del mundo, engarzado al ánimo
indestructible de Gabriel. Con ese ambiente donde la ausencia de Internet o el cable a medio funcionar, y sin
señal televisiva, o amigos a los que visitar, salvo los vecinos, que viven en cuarentena social, encubriendo, algo
más complejo, que Gabriel, ya empieza a dominar, lo que le permitió esa noche, disfrutar de una sesión de
cine, conectando su computadora a el gran televisor, para ver alguna de las películas, que tuvo ocasión de
descargar y almacenar en memorias externas. Fue en ese instante cuando vi la película Sin límite. En la que el
personaje principal o escritor, se sienta ante su máquina sin lograr plasmar ni la primera línea. Personaje joven,
pero en decadencia que vivía solo unos años antes de enviudar y quedar en la miseria, como un paciente
mental, o psico deficiente con derecho a trabajar, para poder comprar cigarrillos, para la semana de cinco días,
y no se genere otro muro a la sed de esos sin verguenzas, de todas las primaveras a ser, el límite a ellos, que
sería, la velocidad, a la que se debió, dejar, clara, era la manera, de tener, renfe en España y no pacientes, a la
antes muertas que sencilla, que jamas a dicho algo, cabalgando telefónica o radio televisión española, a estar
en casa viendo casas a canales a poder esconder otro amante, al Banco Santander a las caja de vecinas unidas,
jamas, seran vencidas a esconder la poca caza o que deban preferir, la de marrano conocido, que por conocer,
hasta que al salir una mañana, un antiguo conocido, sea dueño, de su propia desgracia y le digan, que le tienen
embargada su locomotora, a ser la cara de todo el pasaje, a esa que hace luces, cuando le pegaron fuego a un
desierto, a no poder parar, hasta llegar a la siguiente estación, a evitar, se quemara la cámara web de la
locomotora, en memoria, al que ahora cuando camina amén del boche, al tubo de escape, que a veces veo en
las nubes y a lo más, hacerse artesano, a un traje, perfectamente compactado, como si no la viese arder, aquí,
delante suyo, invadiendo el áfrica, de toda calle, casa o jardin con o sin cochera, sea edificio o central de
transportes, por vía o por tierra a todo atascos o suceso, a las noticias, a eso que ya tiene ocho cabezas a sus
iguales, hasta o se ponen de acuerdo, o se les borra de la lista de los con derecho, a el paseo por el retiro, o del
cuarto espejo a ese robado al jehová, por conocidos a las doble tributaciones a las vascongadas, a ver mares y
océanos a miserias sacadas a pasear a esos, sus asesinos también, de toda esta, la misma realidad, que le
contacta con un sujeto o a su futuro paralelo, donde no se veía la locomotora que sería ser un cuñado y no
Pastillero de bata y sotana, el que le ofrece una salida, para superar ese bache compartido, como ser abstemio
a las adolescentes o distancias al árbol o a las redes online a monedas a bolsillos, que juntos los dos nos
comimos. Mote con huesillos a ser hijos o nietas adolescentes de viejas a verlas con barba y bigote a esa
moneda de canteros, a que seamos viejos y no, inmortales a las amantes, entre hechiceros enanos, que sería ir
a clases y que nadie, te diga, que estás dentro de un cerebro de asquerosos de cuerpo a las gay a el más allá, a
que no se manifiesten por la mugre de la profesora o que usted agrega, que ni para ese derecho hay espacio
académico, salvo eso medido, a edad media o miedo, que va de retro a el color de las chicas, a envejecerklo a
eso tenido usted a los seiscientos sesenta y seis, como ahora cara culos o espejos de miserias a el perfecto aa el
pasaje del tren vía instagram, donde uno cree ver algo y se olvida, del padrino primero, a no poder regalarle ni
una pastillita al dia, a el de los pisotones o boche del teclado, de por medio ni me toques , para oírlo, escribir, a
ni mirarlo, salvo, ni acordarse., del asfixiado, al que ni entre pisotones, releemos algo, a ese pdf de los
masones, del que pocos, hablan, salvo sea, en clases, entre niñas, para evitar, usar todo su cerebro, a ser la
mega radio spectrum, a sus cautivos, que ven cuerpos y no radio frescas, exprimida en la cocina, que les
permite, tener o no tener, el control de la piedra filosofal y volverse escritores, y verse a ser mal amante, y mal
vecino a uno mismo, si eso fuese creíble en un campo de exterminio de rotos. De un momento al otro. Gabriel
observa la película, que a velocidad hombre, había dejado de ser novela, de diálogos y personajes, sino
aventura al más allá, donde, la espiral de todo el tiempo transcurrido a la vida de jesús, se transformaba, en un
lápiz, imposible de vender, mientras ve cómo se va generando, un thriller o sueño cinéfilo, al más allá o a una
misa de catedral sin nave, donde se va a transformar en el mejor vendedor de pastillas milagrosas, y el en la
nueva ciudad del cordero, donde debe transformarse, en esclavo a la bestia primero, que sería ceder, las
distancias a que ella pague por él como buscador, de por medio a esta página web y la cosa ajena y sin valor
ante, los de la milla de oro, para negociar, siendo, eso un insulto a la misma cara raja, del tren embargado a
una vía de descanso, al que esté escribiendo, sin ese acuerdo a siempre, si no es el, aparecera alla. Al otro lado,
como ángeles caídos y agarrados a cosas caras sin poder evitarlo, pues las dosis no son equivalentes o valen lo
mismo, el sueldo medio en Europa a pesos, donde ya no hay caballos de vapor sino de distancias a fuerzas,
donde la importante, es la electricidad, como carbón de locomotora o la bencina , que ya no es de bolsillo, por
lo que uno, espera, sea como en el cine o a color de gente primero y no a delivery sin la necesaria opción, de
poder salir a buscar y no que sea solo anticiparse a pagar, y llevar eso a sus casas, que acaba, siendo falacia a
las clases bajas, dueños de la moral de putas a ser madres, de la sin casa, que sería vestirse de hombre tipo
inglés a permitir, que el ignorante, siga tomando te, y así, cuando el te tome té sin nosotros, seguir, doblando
el cogote a la, que sin ningún interés se detiene tiene en leer para pasar el rato, cuando lo toma con leche, si no
hay intercambio de por medio, sea por ser buen amante o mil millonaria, en eso tan sano, que disfrutamos, en
casa o en cines, aunque sea a costa de no ver nuestras caras, a esas siete cara rajas, que escriben
enfermedades, a retrasa placeres a eso, mas viejo, que el hombre, es el centro del universo o el diablo de por
medio, sea preso o si le parece, encadenado a locomotora, que cuando, desaparece dejamos, de oirla a eso,
que no está tan claro como mirar a través de los ojos de Gabriel, por poder, estar, en todas las escenas al
mismo tiempo. Finalmente Gabriel logra traspasar la realidad académica y nota cómo se desdobla el personaje,
cuando el escritor, mira a su anfitrión, pidiéndole a cambio, hacerle de asistente, momento en el cual, mira a la
cámara y le deja ver dos aspectos, que no habría contemplado, si no fuese por un detalle de su amigo Giórgio,
el que le hizo ver esta película, cuando le dirigía el posgrado, donde le habló, de ciertas experiencias
farmacológicas, a sistemas expertos o el derecho al proyecto simio y la ausencia de derecho de esos sujetos
abandonados, que como retretes de experimentos farmacológicos a sistemas expertos, se exponen a
desaparecer en el anonimato, como podrían dejar de ser amigos o personajes de alguna novela, sin ciertos
derechos o acuerdos editoriales como vestir el apellido ajeno y que nadie lo de por desaparecido, entre
vendedores de comida de mastines, siendo tanto el primero como el segundo monedas de alterne a el que
negocia el "arca" de la salud, y más siendo hijo de comandante de telecomunicaciones de la capital. Fue lo que
Gabriel vio en ese raro o extraño suceso, al volver a ver esa película y la extraña desaparición de Giorgio, que
impedía acabar la novela, que Gabriel tenía abandonada. Otra conversación, que fue otra idea académica, que
quedó atrapada, en el disco duro, que Gabriel tenía, sin leer, por ese detalle, que nadie lee o recuerda, sin
algún suceso o necesidad temporal atemporal. Pero Gabriel nota ahora y se alerta, pues había leído en esta
distancia de faro del fin del, en el que había fallecido, lo que le causo un retraso en la continuación de su ultima
novela, que retoma, al verse reflejado en el thriller, de un personaje, que se ve reflejado en un asesinato a una
distancia, donde un personaje, se ve en el otro y otro personaje, que desaparece, ante cierta negociación
milagrosa, que seria, ponerse el traje de un director de cine, para saber que decir, no siendo eso posible, salvo,
el misterio. Gabriel, retrocede la cinta y repasa el discurso del personaje, antes de salir a por unos recados,
pues también recuerda haber encontrado a su padrino a cuñado, que paga su entierro a padrino vivo, entre
alcalde muerto y otro que alega no saber donde murió el verbo. Y sigue escuchando la película, mientras busca
descifrar cierto suceso. No te preocupes. Creo estarás interesado después de todo, mientras el cuñado, bebe
un trago de whisky. A la velocidad de entrar a la cocina o a lo que uno escribe incluido no hacerlo bien o mejor
a la máquina o sujetarse el abrigo, a mirar el frío al caminar en la calle? o lo que uno escribe y otro va leyendo
en el espacio desaprovechado o ver no padecerlo? Que sería no poder entrar en si mismos diría una joven del
Perú. Que seria como ver fuego y no poseer máscaras para no ser familia de espiritistas.
Esa cosa es sorprendente, pero lo interrumpe o se oye a distancia así como, Giorgio estuviese vivo, que sería
como conversar con un amigo, que deja de ser máquina espirituosa y se eleva como meMoria a eso
compartido, pero como amigo a los pulgarcitos, por lo que si fuese posible, debería agregarse, el conversar con
los personajes, que van desapareciendo, sin temor a que no sepan cómo volver, a modo de comentarios
indexados a uno mismo, donde, funciona mejor en alguien brillante. GIORGIO. Y Gabriel recuerda, que Giorgio,
dirigía tesis de gente superdotada, que también lo había sido y sigue oyendose, pero dentro de la tele o casa,
que quiere tener miles de canales o puertas, que sería tener un harem de mujeres o montando un motor. Bien.
Quien te hizo esto. No querrás saber. Y como le dicen. Aún no tiene nombre en la calle. O nadie sabe que esto
existe a pastillas por ahora, que sería ser camello y no un amigo un tesoro. Pero los chicos de la cocina lo
llaman NTZ 48. ¿Los muchachos de la cocina? No parece aprobado por la FDA. ¿Aprobado por la FDA? Eso es
basura wichel. No creíste eso verdad. Y mira el personaje que Gabriel observa, sujetando el diálogo, agarrando
fuertemente el ratón de la window, que se elevaba, en el modelo lenovo, que gabriel, tenía sobre la mesa, no
solo apoyado en su pata vertical, sino empuje y apoyo a unos libros, donde escribía, casi verticalmente, y
evitaba, tantas horas de trabajo, sentado, como si notase, la sombra de clara, a proceso, que le había,
permitido diseccionar el libro, para llevarlo a un plano académico, no teniéndolo indexado, que era, lo que
Gabriel estaba intentando reflejar esta noche, oyendo atentamente el diálogo una vez más. Que tenemos aquí.
Una "droga" que le dan a las zorras o posiblemente peligrosa y desconocida, no aprobada, que sacaron de un
laboratorio, no se de donde, no identificado, que me dio un sujeto, que no había visto en años. Pero notaba un
diálogo en off. Que tenemos aquí. Y continua viendo la película, pero con la sensación de haber leído algo que
hace referencia a las manos cortadas, como botín de guerra a eso, que no se ha editado y recuerda la primera
visita de Clara, que tenía por encargo, vender el estudio de la sobrina de un senador, que incluso conoció, pero
cómo describir el espacio de la clonación de un personaje, que no se mira la espalda. Que habitaba en el
sarcofago este. Entre cojines de una cama se desvelaba leyendo Clara una novela, cuando repentinamente
suena su telefono, que tenia a mano en la cama ve un número sin nombre, por lo que lo dejo como una
llamada. No tenía hijos, que le deforman las manos, por lo que no le dio importancia, a que sus pensamientos,
los estuvieran leyendo a restos chamuscados, una cámara web en desuso, a base de tenerla como secretaria de
mocosos, que leen correos personales, por detrás, que luego leen libros de bibliotecas y se hacen bibliotecarios
o técnicos de telecomunicaciones, para ser banqueros de un dios que nadie ve, que se mete en casas, donde
entretejian, cinturones de castidad, a retener, eso que fuera de internet no existe. La libertad. Y que lo
denominan el no tiempo y que se estudiaba en el colegios de monjas, entre apoderados, padres y madres, que
se anteponian, como señales satelitales verticales, o muro de letras a las tecnologias del libre pensador,
sujetadas por movimientos politicos de moral nauseabunda, encargadas, de enrterrar recuerdos en el imperio
de nada, a eso trasunto a el alma o al espiritu a un cuerpo sin control a las cosas de seres con manos cortadas a
los siete, que se transforman en la mueca de la sin dientes, que usan para hablar, entre dos amantes del mismo
sexo y opuesto al primero, tras arrebatarle la cornea al sol, o alejarla para vivir como mahometanos o dioses
uniformados, de pobres desgraciadas y cabalgar carreteras como redes a feretros de alquitran a la brea
nazarena o la que sea, que les garantiza la llegada supermercado del padre, primero, enterrando, primero a el
moro mayor de las españolas o la tracion, a desenterrarlo, sin que otro se atreva a ser impresor de maravies o
tener un ferrari, cuando ya no estan de moda esos deseos, que Clara contenia, como ganado en corral, siendo
ademas, de otro mundo y no de amantes a escondidas de pecados a las hijas del diablo, bajo mentiras a
personajes, de novelas vivas, entre las televisiones de tubos a los de los turbante, de redes de cables a cables a
los electrodomésticos y así ser empresarios de la luz a imprimir planchas de plomo, que a clara la asfixiaba,
mientras la novela que la separaba de Gabriel, le iluminaba la cara como velas en una torta de cumpleaños, al
no tener, que arder para otor y tener que transformarse en pensamiento ajeno del que lee o escribe una
novela, a ese tiempo entre ese proceso, que esta, unido a el derecho a la venta o la compra y no ser amante a
cuatro patas, a no mediar distancias a ser retrasa placeres, sino que no habra noche a barcodes como malla,
que observa y cintiene, o almacena mundos, si estos, pretenden, poner de moda, eso, que seria ser, cogotero,
que entra a robar, camara en mano, para filmarse robando y que lo vea todo el mundo, como especular, sus
bienes a derecho de rifa a empresa nueva, tras arrasar con la primera, haciendo humo tipo simio romano, que
abusa de las distancias al sábado o a las cosas al domingo, como escalera, a eso, que no tendrás el lunes o el
martes no te cases ni te embarques, y olvidarse, de que primero, nadie a el inventario android, agarrado por la
nasa y enviado a la casa de los riveras, para salir de julio verne a robar a manos llenas, y eso, que jamás se ha
dado a la observadora de los muros sin rostro, mientras se entretiene, leyendo las aventuras de Gabriel, en las
que aparecen las del mago francés. Michel de Nostradamus a la suya, de nombre No habrá Noche o Barcode a
cerrar el libro o la fábrica, que sería verse a un espejo, donde no puede girar la cámara a cosas, salvo la cosa
gire a otra comprada a inventario de la primera a modo de carcel del diablo primero donde trabajaban los
maturana y varela a un robot autopoiético, que ayer murió, y que no creaba vida como embarazada a los
aborteros de papelitos de la moneda, a las enfermedades tipo mugre de billete, que no tienen valor, hasta que
no se las agarran de las nalgas en la mente enferma, del amo, que les deja drogarse, para ser la que se entierra,
antes que el amo las vea, vender y comprar, siendo, derecho a rimel virtual a lo más, que son frutas de jugo
centrifugado a el naranjo, del patio de los árabes, que no pueden evitar, andar asustados al árbol de un solo
amante, por ser sobrina de ciento cincuenta mil millones de criptas a vivir de la cara a otro enterrado primero,
que era como usted. A ese otro yo, que alega enfermedades de cordero sacrificado o castradas y que parece
tienen una cabeza muerta o que no es fresca, o aquí no vengas con esos versos satánicos o estará, todo mal a
el del verbo quiero, entre lectoras de hojas móviles y el del rosal al final y las antes muertas que sencillas,
esperando, que el texto se pusiese a conversar, de manera más real, cuando fija su agotada presencia a uno
que ya no es tan joven, el que dejó escritas las nada menos que 6.338 profecías. Y, por supuesto, el
coronavirus. Para 2020, Nostradamus o el gobierno oculto habla de "la gran plaga de la ciudad marítima". Eso
sí, Wuhan, no tiene playa o no se quedará quieta sino vivirán de esa peste de los Nostradamus del hijo Cesar,
La famosa profecía que circuló a comienzos de 2020, cuando ya estaba declarada la pandemia, que “sería falsa"
según los interpretes de Nostradamus que dice así: "Y en el año de los gemelos o léase en el año 2020 surgirá
una reina de nombre Corona, que desde el oriente al occidente y del norte al sur se extenderá como una
pandemia o plaga virtual. De los seres de la noche o mano negra de las cavernas del comercio a monedas tipo
costa moros a las distancias a todos tiendas a negociar la salud a todas contra él a la salud, de las cosas de los
rotos a negociar, cuando detrás del muro verán la dura realidad o andarán en damasco por sirios a cosas con
grasa animal, que se diluye a las tecnologías y no a las monedas que unos llamaran Murciélagos a la nacional
italiana o reparto a transportes a eso medido a las siete colinas de la vu a la virtud de las chicas de 12 a los de
14 a una tierra de cohetes a las siete colinas de Italia, a quien meta la mano en la bolsa, a mafia italiana a moral
inglesa y abusar de por medio, para silenciar a la computadora, que ahora, garantiza, el extermino, de esta
puta raza de moros a quiero. Y el computador o el celular a modo de profecia biblica del caballo negro del
apocalipsis, nos indicara, que en italiano este capitulo tiene maldicion italiana. Clara lee entretenida. No le
tengan miedo a él jesús o eso que nace con el. A la vida que nace después, de ciento veinte años, de
comanches huidos a generar derecho a eso no dado, a nietas robóticas, a oír madres o padres al útero de
nadie, salvo tecnologia usadas como set televisivo a las de las chimeneas o casas televisores a moro pastillero
de la tarjeta falabella Y no hagan daño al vino ni al vino ni al aceite que estará mandado que las cosas sean
compradas sin hablar o mecanografiada a golpe de ratón. Que las cosas las seleccionaremos a una moneda
virtual, antes de salir y las 32 mil casas vecinas a las otras avenidas tenidas a invadir Ramón Picarte a farándula
de humanoides a la sin cobertura o pasear autos y la mandada a limpiar o que como esa gran profecía,
también, se haga a la mar, a intentar comprar algo, antes de que deba llamar a cable de cogotero, que le
traigan el gas, por lo mismo, que la anterior. ser puta o espejo de mierda a el perfecto, que nada comparte,
entre los del tren al sur, embargado en la milla de oro, a que vayan y no a cumpleaños a nueve de julio del
presente, donde Clara comparte el enojo y no la ambición, mientras acaba de leer las últimas páginas de esta
novela no habrá noche, cuando se oye. Dos libras de trigo por un denario, a que uno vaya a buscarlas y como es
a eso tenido, que tambien te lo traigan a reponer esos artículos el algun servicio de taxis a modo de delivery,
que parece alegan unos, sería como acabar con la gran maldición, entre vivir y no saber si el año que acaba de
empezar, nos enviara a otra, de esas, que siempre se cumplen y no asumamos el derecho a la primera
civilización humana y la imposibilidad, de calcular, otra más simple, que la oida agrega el texto, como si viniese
para oirla cantando, y nos hubiesemos hecho negros, para bailar, sobre la tumba de la primera muerta, donde
además, gozaremos de la libertad a la palabra y eso tan necesario. Cuando ya sea demasiado tarde ponerle
precio a tu novela, que será como engaño a el ser perfecto, que camino con jehova o jesus llamado ahora
INTERNET y tráeme una becerra de tres años o la entrada a la socialización a no dañes el aceite ni el vino, que
veremos como se encorvan matando a los hombres del crepúsculo o nuestros ancianos. Al Dragón Para
culminar en la sombra del hundimiento total de la economía a eso demasiado atinado para ser escrito en 1555
o que sería ese 1555. Así los temerosos del cambio de milenio citaban estos versos, donde eso no tenido, no se
puede clonar o imprimir a que tu decides sus edades medias a las computadoras, sin sombra que arrastrar a el
diluvio a la medida a eso, cara neardental a la salud de las distancias agarrado a la plata de las doncellas, a un
amigo un tesoro,
EPILOGO
En Roma el padre basilio seguía de cerca la última escala del santo padre, que leía un discurso en Chile, en la
ciudad de temuco, en la esperanza de que las palabras de su santidad, fuesen entendidas con el paso del
tiempo, lo que generaba ese espacio, del que todos vivíamos o el pecado original. El planeta cometa La
moneda. Con ese pensamiento y ante la imposibilidad el vicario de dios lee su discurso en relación a los falsos
sinónimos se le oía. Una de las principales tentaciones a enfrentar es confundir unidad con uniformidad. Jesús
no le pide a su Padre que todos sean iguales, que todos sean idénticos; ya que la unidad no nace ni nacerá de
neutralizar o silenciar las diferencias. La unidad no es un simulacro ni de integración forzada ni de marginación
armonizada. La riqueza de una tierra nace precisamente de que cada parte se anime a compartir su sabiduría
con los demás. No es ni será una uniformidad asfixiante que nace normalmente del predominio y la fuerza del
más fuerte, ni tampoco una separación que no reconozca la bondad de los demá[Link] unidad pedida y ofrecida
por Jesús reconoce lo que cada pueblo, cada cultura está invitada a aportar en esta bendita tierra. La unidad es
una diversidad reconciliada porque no tolera que en su nombre se legitimen las injusticias personales o
comunitarias. Necesitamos de la riqueza que cada pueblo tenga para aportar, y dejar de lado la lógica de creer
que existen culturas superiores o culturas [Link] bello "chamal" requiere de tejedores que sepan el arte
de armonizar los diferentes materiales y colores; que sepan darle tiempo a cada cosa y a cada etapa. Se podrá
imitar industrialmente, pero todos reconoceremos que es una prenda sintéticamente compactada. El arte de la
unidad necesita y reclama auténticos artesanos que sepan armonizar las diferencias en los "talleres" de los
poblados, de los caminos, de las plazas y [Link] es un arte de escritorio la unidad ni tampoco de
documentos, es un arte de la escucha y del reconocimiento. En eso radica su belleza y también su resistencia al
paso del tiempo y de las inclemencias que tendrá que [Link] unidad que nuestros pueblos necesitan
reclama que nos escuchemos, pero principalmente que nos reconozcamos, que no significa tan sólo "recibir
información sobre los demás, sino de recoger lo que el Espíritu ha sembrado en ellos como un don también
para nosotros". Esto nos introduce en el camino de la solidaridad como forma de tejer la unidad, como forma
de construir la historia; esa solidaridad que nos lleva a decir: nos necesitamos desde nuestras diferencias para
que esta tierra siga siendo bella. Es la única arma que tenemos contra la "deforestación" de la esperanza. Por
eso pedimos: Señor, haznos artesanos de unidad.
Gabriel pone a continuación el último discurso presidencial, En estos tiempos de grandes dificultades y
grandes adversidades que enfrentamos, es más importante que nunca que todos los que creemos en la
libertad y la democracia rechazamos todo tipo de violencia y respetemos nuestro Estado de [Link]
Gobierno respetamos y aceptamos la decisión del Tribunal Constitucional, sin perjuicio de no compartirla. Por
estas razones, promulgamos hoy la Reforma aprobada por el Congreso para permitir los retiros del 10% de los
ahorros previsionales y haremos todos nuestros esfuerzos para que estos recursos lleguen a las personas a
partir de la próxima semana. En consecuencia, retiraremos hoy nuestro Proyecto que permite un retiro del 10%
de los ahorros previsionales. Sin perjuicio de lo anterior, en los próximos días presentaremos un proyecto de
ley con las siguientes mejoras:Primero, permitir el retiro de un bono de $200 mil a aquellas personas que no
tienen saldo en sus cuentas de ahorro previsional, y por lo tanto, no tienen nada que retirar con la Reforma
aprobada por el Congreso. Segundo, crear un mecanismo de recuperación de los ahorros previsionales
retirados, para incrementar estos ahorros y mejorar las pensiones futuras de los trabajadores. Tercero, liberar
de todo impuesto los retiros que afecten al 90% de los cotizantes, y aplicar las normas tributarias actuales
solamente a las personas pertenecientes al 10% de mayores ingresos. Como país enfrentamos grandes
desafíos: combatir y superar la pandemia del coronavirus. Fortalecer la Red de Protección Social. Recuperar los
empleos perdidos y crear nuevas oportunidades para las Pymes. Reactivar nuestra economía y prepararnos
para un mundo post pandemia que significarán grandes desafíos y oportunidades para [Link] consecuencia,
llamó a todos mis compatriotas, y muy especialmente a los que tenemos responsabilidades y liderazgos
políticos, que más allá de nuestras legítimas diferencias, actuemos con la mayor buena voluntad, recuperemos
la capacidad de diálogo y acuerdos y unamos nuestras fuerzas para todos juntos construir un mejor futuro para
todos nuestros compatriotas. En su oficina el señor canillas fumaba en semi oscuridad. Junto a una mesa había
un vaso y una lata de cerveza, en la que también pudimos observar una mascarilla y una computadora que
encendida como el o en la aparente oscuridad, buscaba un ávido lector en estas casas vacías que casi pocos
podían observar, se había oía ante eso que en su día sabía era una mentira en relación a los crímenes de juegos
de rol, que como playa sin mar, que se recoge y se cree, que no volverá ante la inevitable caída del mercado de
seguros, entre el espacio, de el mar y la playa o ese suceso, del que siempre hemos vivido. Así el imperio de la
nada, se manifestaba en casas con memoria digitalizada, a que alguien no sintiese soledad o se volviese loco,
por lo que realmente, el ojo de dios observaba era verlo leer, a pesar de que estuviese al mismo tiempo
fumando. Por lo que como en la peor de las pesadillas, la realidad, vuelve fantasmagórica ante el mundo de las
aseguradoras, así como todas las corporaciones, que habían contratado seguros a la red de las redes, que
alerta, de no imprimir papelitos o contarlos, donde no hay contables, sino amigos de eso ajeno útiles, para
pasar el tiempo leyendo en la compañía del señor, Canillas. El Coronavirus y su impacto en el sector seguros.
La brusca paralización de la economía mundial como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el
coronavirus va a tener efectos directos e indirectos de calado sobre prácticamente todos los sectores de la
economía, entre ellos sobre el sector seguros.
Siendo la naturaleza bien distinta a la de la crisis financiera de 2007-08, no es ocioso recordar que en aquella la
industria aseguradora, a diferencia del sector bancario y otras entidades financieras, soportó la prolongada
caída de la actividad real y la dislocación de los mercados con un buen desempeño relativo, salvo contadas
excepciones. La gestión del balance y del negocio con una visión de largo plazo, propia de la actividad
aseguradora, singularmente pero no sólo del ramo Vida, permite encajar con mayor flexibilidad en el tiempo
que otros sectores los efectos adversos que se derivan de la caída de la actividad, el aumento de los spreads
crediticios y la mucho mayor volatilidad y contracción, en general, del valor de los activos con los que respaldan
sus obligaciones futuras. Unos niveles de solvencia que, también en general, se mostraron suficientes en
aquella situación, y que incluso se han reforzado desde entonces, permiten afrontar desde una perspectiva
sistémica con una cierta tranquilidad, bien que relativa, los nuevos acontecimientos. Los impactos individuales
sobre las compañías pueden ser en todo caso significativamente distintos en atención al ramo en él operan, la
estructura de sus carteras de inversión, el perfil de riesgo de la entidad, y la utilización o no de técnicas de
gestión de cobertura mitigantes de los riesgos asociados a la extrema volatilidad de los mercados. Una primera
línea de impactos negativos está relacionada con la cobertura de contingencias a las que pueden estar
obligadas las compañías que operan en algunos ramos. Piénsese en la mayor siniestralidad por coberturas
relacionadas con la cancelación de eventos, seguros de viaje, seguros que cubren la interrupción/retraso de
suministros básicos para determinadas industrias, seguros de salud o seguros de crédito y caución…o en el
reaseguro. Nótese, por el contrario, que también es altamente probable que, como consecuencia de la
interrupción de la actividad habitual, a corto plazo se reduzca la siniestralidad en otros ámbitos en los que el
seguro tiene un peso significativo. Por ejemplo, los seguros de autos y los relacionados con la movilidad. La
afectación individual, en cada caso, dependerá de los productos comercializados, las coberturas ofrecidas y, en
última instancia, de las eventuales exclusiones en la redacción de las pólizas de pérdidas atribuibles a efectos
de epidemias o pandemias. No parece que, a tenor de la evaluación que están haciendo algunas agencias de
calificación crediticia, este canal de impacto, el de la siniestralidad, amenace seriamente al sector. Coronavirus
y su impacto en el sector seguros. Un segundo canal, de mayor alcance potencial a medio plazo, tiene que ver
con la muy probable desaceleración o incluso pérdida de ingresos por primas que se experimentará en los
seguros generales, motivado por la ralentización de la actividad. Es bien conocida la estrecha correlación entre
la evolución del PIB nominal y los ingresos por primas del sector en el ámbito de seguros generales. Se pone de
manifiesto, por ejemplo en el caso español, con la experiencia de la crisis y los años posteriores. Estamos lejos
de conocer aún con razonable precisión los efectos sobre la producción y el empleo de la presente crisis
sanitaria, pero todo apunta a la concreción de una recesión mundial en este ejercicio. Existen mayores dudas
sobre la velocidad de recuperación posterior, en el marco de una crisis mundial con un grado de sincronización
nunca visto. Aun cuando el alcance y la agilidad con la que se están tomando medidas de política monetaria y
presupuestaria de sostenimiento de la actividad económica y financiera son ciertamente extremas, está por ver
su traducción en cuanto a la velocidad de la recuperación posterior. Por su parte, si sobre la distribución de
seguros del ramo Vida ya pesaba como una losa el escenario de tipos reales negativos que nos lleva
acompañando los últimos años, la nueva situación no hará sino prolongar aún más en intensidad y en el tiempo
dicho escenario ¿dos o tres años más?, de modo que no cabe sino esperar caídas adicionales en los ingresos
por primas de Vida a las que se han producido en los últimos años. Tanto más cuanto que el ahorro previsional
se resentirá en las adversas condiciones económicas que regirán los próximos trimestres. En cualquier caso, el
canal de impacto negativo más preocupante, a corto y medio plazo, es singularmente el de la pérdida
generalizada del valor de los activos de las carteras que respaldan las obligaciones futuras de las compañías. El
aumento de los spread soberanos, mucho mayor aún de los spreads de las emisiones corporativas que
recogerán con toda probabilidad con el tiempo una progresiva migración hacia ratings de peor calidad
crediticia y, finalmente, la drástica reducción experimentada por la valoración de las exposiciones en renta
variable tendrán un doble efecto: su traslación a los resultados de las compañías, y un impacto directo también
el valor económico de sus recursos propios, con afección en definitiva a sus ratios de solvencia. Mucho mayor
lógicamente en el negocio de Vida que en el de No Vida. Gabriel tras seguir a la deriva como sería lo esperado,
tenía esa capacidad, que da estar entre esos mundos o en libertad. La de él o la de Clara y eso que atesoraba
sujetando un acuerdo. Un rayo de sol con el que se bronceaba o su propio sol a verticalidad absoluta instante,
en el que acaba mi relato en tercera persona. Ese que no pretendía enmendar sepulturas fenicias o entierros
mapuches a un acuerdo con la autora a derecho a ser la pluma de las reales aventuras de Gabriel, pues elegí
esta ciudad en la que habitó, entre ya ciento cuarenta y cuatro mil habitantes, que la habitaban desde hace
poco tiempo atrás, que le dio el derecho a estar sentado como lo vi. Bajo un pino, en una banca de plaza y
delante de la cripta familiar, que había mandado levantar. Donde habían preparado ocho nichos, sobre los
enterrados bajo el nivel de la loza original. En una construcción cuadrada y una puerta de hierro con cuatro
ranuras como esa blanca de allá, había en el interior cuatro espacios para poner los ocho familiares cercanos, a
la que había sido su madre. Sus dos hermanos varones y su hermana. Su nuera alemana y sus tres hijos. Los
suyos no estarían en esta última cena, sino que sobre la loza anterior, mandó poner una puerta de metal,
grabada con el número de su profecía personal. 1311. Tras estar un rato junto a un galgo fiel y verdadero,
decidió levantarse y volver a casa, donde otro sábado nacerá, y fue en ese instante que me dio la espalda por
última vez, dejando eso que los ángeles que no lloran, jamás ven. Las alas de Gabrielle, la que debió alzar el
vuelo y que de manera virtual, los que leyeron esta novela, si miran con atención podrán hacer eso que Gabriel
no puede ver sin luz artificial entre los de las atlantidas pérdidas a las distancias, donde la nueva tecnología, ve
a las cosas y no a la corona y de ahí ese acuerdo a derecho de ultratumba o todo estar destruido.. Ante la
ausencia de la television sin android satelital de por medio, los guerrilleros, del frente popular, como mafioso
de las agencias de notricias, transgreden, la cosa a las cosas con noticias, donde les crece la mente enterrada
mocosas, que si no usan sillas no ven, a no poder oir el parte de guerra de hoy, a oir a julieta, cuando preferia
venirse volando a como las sudacas enm bus a cara cacho. cachito, que, coma, dios coma me dio? El Boeing
siniestrado cerca de Teherán sufrió un incendio antes de estrellarse, causando la muerte de sus 17:8
ocupantes, según el informe preliminar de la Organización de la Aviación Civil de Irán.
Citando a testigos del accidente, tanto personas que estaban en tierra como tripulación de otros vuelos, el
informe relata que se observó un incendio en el aparato y que la posterior explosión fue a causa de su colisión
contra el suelo.
La Organización de la Aviación Civil de Irán indicó que el avión inicialmente se dirigía hacia el oeste y "tras
ocurrir el problema giró a la derecha y en el momento de la caída estaba en ruta de regreso al aeropuerto
internacional Imán Jomeini de Teherán.
Respecto a las cajas negras, la Organización de la Aviación Civil de Irán señaló que están "dañadas por el
accidente" y el incendio del avión, que cubría la línea Teherán-Kiev.
Al coincidir esta tragedia con el ataque con misiles de Irán contra una base militar en Irak con presencia
estadounidense, empezaron a surgir especulaciones que ponían en duda que el avión hubiera sufrido un
accidente.
El Gobierno de Kiev mantuvo ayer cautela ante las causas del accidente del Boeing y su presidente, pidió "con
vehemencia a todo el mundo que se abstenga de especular y lanzar hipótesis no contrastadas hasta la
publicación de informaciones oficiales sobre la catástrofe".
Por su parte, el portavoz del Ejército iraní, rechazó en las últimas horas que un misil hubiera derribado el avión
y describió esas informaciones como "ridículas" y "una mentira absoluta".
Un grupo de expertos ucranianos tiene previsto desde hoy participar sobre el terreno en la investigación del
suceso y ayudar en la identificación de las víctimas del accidente.
Según la aerolínea ucraniana, en el avión viajaban 82 iraníes, 63 canadienses, once ucranianos (dos pasajeros y
nueve tripulantes), diez suecos, cuatro afganos, tres alemanes y tres británicos, aunque las autoridades iraníes
cifran en 14;6 sus nacionales, ya que se trata de personas con doble nacionalidad.
FIN